En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se entera se, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»
Desideria es el nombre de uno de los personajes creados por San Jose Manyanet (1833-1901) para ilustrar su espiritualidad y su pensamiento. Desideria puede ser un hombre o una mujer, una persona joven o adulta. Pero Desideria es, ante todo, un espiritu ingenuo, inquieto e infantil, cuyo deseo de aprender y ser feliz parece no tener limites.
sábado, 21 de septiembre de 2024
Marcos 9,30-37: Segundo anuncio de la Pasión. La verdadera grandeza
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se entera se, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»
martes, 10 de septiembre de 2024
1 Corintios 6,1-11: El recurso a los tribunales paganos
Cuando uno de vosotros está en pleito con otro, ¿cómo tiene el descaro de llevarlo a un tribunal pagano y no ante los santos? ¿Habéis olvidado que los santos juzgarán el universo? Pues si vosotros vais a juzgar al mundo, ¿no estaréis a la altura de juzgar minucias? Recordad que juzgaremos a ángeles: cuánto más asuntos de la vida ordinaria. De manera que para juzgar los asuntos ordinarios dais jurisdicción a ésos que en la Iglesia no pintan nada. ¿No os da vergüenza? ¿Es que no hay entre vosotros ningún entendido que sea capaz de arbitrar entre dos hermanos? No señor, un hermano tiene que estar en pleito con otro, y además entre no creyentes. Desde cualquier punto de vista ya es un fallo que haya pleitos entre vosotros. ¿No estaría mejor sufrir la injusticia? ¿No estaría mejor dejarse robar? En cambio, sois vosotros los injustos y los ladrones, y eso con hermanos vuestros. Sabéis muy bien que la gente injusta no heredará el reino de Dios. No os llaméis a engaño: los inmorales, idólatras, adúlteros, afeminados, invertidos, ladrones, codiciosos, borrachos, difamadores o estafadores no heredarán el reino de Dios. Así erais algunos antes. Pero os lavaron, os consagraron, os perdonaron en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por Espíritu de nuestro Dios.
Pleitos y corrección fraterna (1 Cor 6,1-11)
En estos primeros capítulos de la carta, S. Pablo les dice expresamente que les escribe no para avergonzarlos, sino para amonestarlos sobre algunos asuntos que estaban ocurriendo en esa comunidad, motivados por las distintas predicaciones que están recibiendo.
En el capítulo 5 y 6 trata de salir al paso y dar una orientación sobre tres casos de inmoralidad: El incesto, la fornicación y el recurrir a tribunales civiles. Además de lamentar estas situaciones, se nos narra todos los que acudían a escuchar la predicación.
En concreto, en la lectura de hoy, lamenta el saber que siempre existen pleitos. Existen en una comunidad formada por personas de distintas ideologías y filosofías. Entre comunidades de distinta procedencia, e incluso dentro de la misma comunidad de los seguidores de Jesús.
Para solucionar estos pleitos que se dan entre los creyentes Pablo les aconseja, que no escojan a personas ajenas al seguimiento de Jesús, pues igual no hacen bien la corrección fraterna. Ante los pleitos, es decir, los motivados por estos pecados, no se debe recurrir a gente civil sino a miembros de la comunidad, personas creyentes en Cristo Jesús, que seguro lo harán mejor, pues son los justos, los creyentes en Cristo Resucitado.
sábado, 16 de septiembre de 2023
San Cipriano, obispo en abierta discrepancia con Roma
Estamos ante uno de los grandes personajes de la historia de la Iglesia. Según estimación generalizada hay que esperar hasta S. Agustín para encontrar una personalidad que pudiera superarle. Por cierto, entre estas dos vidas, a mí me parece ver algún paralelismo, salvando las distancias, naturalmente.
El Águila de
Hipona posee una más sólida formación humanística y sus escritos rezuman una teología más profunda y
elaborada, pudiéndose decir que es una figura más reconocida y universal que
Cipriano, pero las similitudes están ahí; ambos proceden del N. de África como
lugar común de origen, tienen unos antecedentes paganos y una juventud
borrascosa, uno y otro proceden de familia en buena situación, los dos buscaron
la verdad con inteligencia recta y corazón leal, para acabar encontrando en el
evangelio la satisfacción cumplida a sus aspiraciones más profundas y así como
Cipriano encontró en el sacerdote Cecilio un lazarillo que le
guiara en medio de las tinieblas, Agustín tuvo a su lado a su madre Mónica y
también a San Ambrosio, obispo de Milán, pero sobre todo el paralelismo entre
ambos lo encontramos en el ejercicio de su labor ministerial como obispos,
cargos a los que llegaron por aclamación popular. Aparte de ser insignes
doctores, también fueron santos pastores en sus respectivas diócesis, que supieron
conducir con prudencia en tiempos nada fáciles.
Cipriano sería
bautizado hacia el año 245 y a partir de aquí su vida cambió por completo.
Repartió sus bienes entre los pobres, dedicándose a la oración, la penitencia y
al estudio de las ciencias sagradas, tomando como maestro y guía a Tertuliano. Habría de pasar poco tiempo del bautismo
cuando le vemos ordenado diácono y sacerdote, para ser consagrado obispo de
Cartago el año 249. Le esperaban tiempos turbulentos a Cipriano en el ejercicio
de este sagrado ministerio, tanto por lo que se refiere de puertas adentro como
de puestas afuera.
Al principio
de su elección había calma, pero no bien pasado un año se decretó una
persecución sangrienta contra los cristianos, en tiempo de Decio, lo que
le obliga a huir y esconderse para salvar la vida, cosa que no le perdonaron
sus adversarios, negándose a aceptar sus justificaciones, pues daban por hecho,
que ello fue un acto de cobardía. Cuando cesó la persecución pudo regresar a
Cartago, pero aquí se encontró con un panorama desolador: negligencia en el
clero, deserciones masivas, siendo muchos los que habían apostatado, no
faltando entre ellos sacerdotes, lo que ponía sobre la mesa un problema
disciplinar de primer orden. ¿Qué hacer ahora? Cipriano junto con el papa
Cornelio era de la opinión de abrir la mano y dejar volver al redil a los lapsis
(apóstatas), pero había una fuerte oposición encabezada por Novaciano
contra esa medida, acusando a ambos de “Libellatici” (Acatadores de las
órdenes del emperador) No fue esto solo, Cipriano tuvo que emplearse a fondo
contra la peste y el hambre que asoló a la ciudad, ayudando, consolando y
exhortando.
Le quedaba a
Cipriano librar una batalla aún más delicada, esta vez contra el papa Esteban
I. Éste defendía que los bautizados por apóstatas, bautizados habían
quedado; en cambio Cipriano sostenía que esto no era así, sino que había que
rebautizarlos nuevamente. Esteban trata de imponerse apelando a la autoridad
que le confiere el ser Papa, pero Cipriano responde que la autoridad del obispo
romano estaba equiparada, pero que no era superior a la suya propia, en vista
de lo cual, Esteban I rompe con Cartago. Cisma a la vista... Quién iba a decir
que el autor "De Unitate Ecclesiae", donde se dice; “Nadie
puede tener a Dios por padre si no tiene a la Iglesia por madre” o “Fuera de la
Iglesia no hay salvación”, se iba a ver en situación tan comprometida.
Afortunadamente, por circunstancias que no son del caso, la cosa no pasó a mayores.
Por si fuera
poco, en el año 257 el emperador Valerio decreta una persecución más
encarnecida que la anterior. El procónsul, Paterno ordena comparecer a Cipriano
y después de interrogarlo decide desterrarlo a Curubis. Unos meses más tarde,
el sucesor de Paterno, Galerio Máximo, le vuelve a reclamar para acabar
dictando sobre él la sentencia fatal: “Cipriano, queda condenado a muerte. Le
cortarán la cabeza con una espada". A lo que Cipriano respondió:
"¡Gracias sean dadas a Dios!" Llevado al lugar de la ejecución, cayó
de rodillas y se preparó para entregar su alma al Altísimo, no sin antes
ordenar que se le dieran al verdugo veinticinco monedas de oro.
Reflexión
desde el contexto actual:
Sin que ello
suponga empañar para nada la grandeza de este mártir y confesor, puede decirse
que algunos aspectos de su recia y fuerte personalidad podrían ser susceptibles
de enjuiciamiento desde la óptica especial de nuestro tiempo, después de haber
pasado tantos siglos. Su enfrentamiento con el Papa Esteban I, en los términos
que lo planteaba Cipriano, no deja de ser un tema sensible que merecía la pena
estudiar en profundidad. En la actualidad no deja de haber casos así. Estamos viendo cómo, con relativa frecuencia,
se producen enfrentamientos al más alto nivel eclesial. Oímos hablar incluso de
que el frente anti-Bergoglio no está constituido por un solo obispo disidente,
sino que en palabras del cualificado vaticanista Marco Politi "No son una
minoría. El 30% del clero, los obispos y los laicos más comprometidos en el
mundo están en contra de Francisco”.
Autor: Ángel Gutiérrez Sanz
domingo, 21 de mayo de 2023
LUNES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA (Lecturas)
Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: "¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?" Contestaron: "Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo." Pablo les volvió a preguntar: "Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?" Respondieron: "El bautismo de Juan." Pablo les dijo: "El bautismo de Juan era signo de conversión, y él decía al pueblo que creyesen en el que iba a venir después, es decir, en Jesús." Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses habló en público del reino de Dios, tratando de persuadirlos.
En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús: "Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios." Les contestó Jesús: "¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo."
domingo, 14 de mayo de 2023
LUNES DE LA SEXTA SEMANA DE PASCUA (Lecturas)
En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: "Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa." Y nos obligó a aceptar.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho."
viernes, 11 de noviembre de 2022
12 de noviembre: SAN JOSAFAT (1580-1623), Obispo y mártir
En Octubre de 1595, el metropolitano de los ortodoxos disidentes de Kiev y otros cinco obispos, que representaban a millones de rutenos (hoy llamados ucranios), reunidos en Brest-Litovsk (Lituania), decidieron someterse al Papa y entrar en comunión con la Iglesia católica. Se trata de la histórica Unión de Brest.
La unificación dio lugar a controversias, a veces, con episodios de violencia. Josafat por aquel tiempo era muy joven. Aquellos eventos tendrían un profundo impacto en su vida ya que el mismo daría su vida por la unidad de la Iglesia.
Juan entró a trabajar como aprendiz para un comerciante de tela de Vilna, pero empleaba su tiempo libre a aprender el eslavo eclesiástico para comprender mejor los divinos oficios y poder recitar diariamente el oficio bizantino.
En aquella época conoció a Pedro Arcudius, rector del colegio oriental de Vilna, y a los jesuitas Valentín Fabricio y Gregorio Gruzevsky, quienes le alentaron a seguir adelante en su vocación. Al principio, el patrón de Juan no veía con muy buenos ojos sus inquietudes religiosas. El joven cumplía bien con sus obligaciones y el comerciante le ofreció que se asociase con él y tomase por esposa a una de sus hijas. Juan rehusó ambas proposiciones, pues estaba decidido a hacerse monje.
Desde entonces se llamó Josafat, nombre hebreo que significa "Dios es mi juez". Recibió el diaconado, después el sacerdocio (1609) y pronto adquirió fama por sus sermones sobre la unión con Roma.
En 1614, José Benjamín Rutsky fue elegido metropolitano de Kiev y Josafat Ie sucedió en el cargo de abad de Vilna. Cuando el nuevo metropolitano fue a tomar posesión de su catedral, Juan le acompañó y aprovechó la ocasión para visitar el famoso monasterio de las Cuevas de Kiev. La comunidad, que se componía de más de 200 monjes, vivía de una manera relajada su compromiso religioso y el reformador católico estuvo a punto de ser arrojado al río Dnieper.
La vida monástica estaba en decadencia. Josafat pidió ayuda a algunos de sus hermanos de Vilna y emprendió la tarea: reunió sínodos en las ciudades principales, publicó e impuso un texto de catecismo, redactó ordenaciones sobre la conducta del clero y combatió la interferencia de los "señores" en los asuntos de las iglesias locales. A todo ello añadió el ejemplo de su vida, su celo en la instrucción, la predicación, la administración de sacramentos y la visita a los pobres, a los enfermos, a los prisioneros y a las aldeas más remotas.
Hacia 1620, prácticamente toda la eparquía era ya católica pero, ese mismo año, los disidentes establecieron obispos paralelos contrarios a Roma. Así, un tal Melecio Smotritsky fue nombrado arzobispo de Polotsk, sede de Josafat, y se dedicó enérgicamente a destruir la obra del arzobispo católico, diciendo que Josafat se había "convertido al latinismo" y que el catolicismo no era la forma tradicional del cristianismo ruteno.
La nobleza y la mayoría del pueblo estaban por la unión, pero habían zonas disidentes. Cuando el rey de Polonia proclamó un decreto afirmando que Josafat era el arzobispo legítimo de Polotsk, se produjeron desórdenes no sólo en Vitebsk, sino en la misma Vilna.
El canciller de Lituania, León Sapieha, prestó oídos a los rumores esparcidos por los disidentes que acusaban a Josafat de haber sido el causante de los desórdenes con su política. En 1622, Sapieha escribió a Josafat acusándole de emplear la violencia para mantener la unión, de exponer el reino al peligro de una invasión de los cosacos, de sembrar la discordia entre el pueblo y de haber clausurado por la fuerza iglesias no católicas. Tan solo era cierto que Josafat había pedido el auxilio del gobierno para recobrar la iglesia de Mogilev, de la que se habían apoderado los disidentes. Una de las razones por la que que una parte del pueblo fácilmente se dejó llevar por las falsas acusaciones fue para evitar la disciplina y las exigencias morales del renacimiento católico.
En octubre de 1623, sabedor de que Vitebsk era el centro de la oposición, Josafat decidió ir a la ciudad. Sus amigos no lograron disuadirle ni convencerle de que llevase una escolta militar. Durante dos semanas predicó en las iglesias de Vitebsk y visitó a los fieles. El día de la fiesta de San Demetrio, una turba enfurecida rodeó al mártir, el cual les dijo: "Sé que queréis matarme y que me acecháis en todas partes: en las calles, en los puentes, en los caminos, en la plaza central. Pero yo estoy entre vosotros como vuestro pastor y quiero que sepáis que me consideraría muy feliz de dar la vida por vosotros. Estoy pronto a morir por la sagrada unión, por la supremacía de San Pedro y del Romano Pontífice."
Un sacerdote llamado Elías fue el encargado de entrar en el patio de la casa del arzobispo e insultar a sus criados por su religión y al amo a quien servían. La escena se repitió varias veces y Josafat dio permiso a sus criados de arrestar al sacerdote, si volvía a presentarse.
En la mañana del 12 de noviembre de 1623, cuando el arzobispo se dirigía a la iglesia para el rezo del oficio de la aurora, Elías le salió al encuentro y comenzó a insultarle. Josafat dio permiso a su diácono para que mandase encerrar al agresor en un aposento de la casa. Eso era precisamente lo que deseaban sus enemigos. La multitud empezó a clamar que se pusiese en libertad a Elías y se castigase al arzobispo. Después del oficio, Josafat volvió a su casa y liberó a Elías, no sin antes haberle amonestado. A pesar de ello, el pueblo penetró en la casa, exigiendo la muerte de Josafat y golpeando a sus criados. Josafat salió al encuentro de la turba y preguntó: "¿Por qué golpeáis a mis criados? Si tenéis algo contra mí, aquí estoy; dejadlos a ellos en paz." (Palabras muy parecidas a las de Santo Tomás Becket en ocasión semejante). La turba comenzó entonces a gritar: "¡Muera el papista!" Josafat cayó atravesado por una alabarda y herido por una bala. Su cuerpo fue arrastrado por las calles y arrojado al río Divna.
Desgraciadamente, la controversia se prolongó con violencia y los disidentes tuvieron también un mártir, el abad Anastasio de Brest, quien fue ejecutado en 1648. El arzobispo Melecio Smotritsky se reconcilió más tarde con la Santa Sede.
La unión rutena existió, con altos y bajos, hasta que con la repartición de Polonia, los soberanos rusos obligaron por la fuerza a los rutenos católicos a unirse a la Iglesia Ortodoxa de Rusia. El comunismo favoreció la opresión de la fe católica. Hoy como ayer sigue siendo necesaria la intercesión y el ejemplo de san Josafat a favor de la unión.
Pío XI declaró a san Josafat Patrón de la Reunión entre Ortodoxos y Católicos el 12 de noviembre de 1923, III centenario de su martirio.
El 25 de Noviembre de 1963, durante el Concilio Vaticano II y por petición del papa Juan XXIII, quién estaba muy interesado en la unidad, el cuerpo de san Josafat finalmente encontró su descanso en el altar de san Basilio en la Basílica de San Pedro.
miércoles, 26 de octubre de 2022
Lucas 13:22-30, La salvación, por M. Dolors Gaja, M.N.
Seguimos en el camino que lleva a Jerusalén. Y en el camino surge una pregunta muy propia de la persona humana, la salvación. Pero el mundo judío excluía de ésta a todos los paganos y por tanto da por sentado que son pocos los que se salvan, aunque no queda claro cuántos.
La pregunta queda sin respuesta pero, a partir de ella, Jesús nos da una enseñanza que no se esperaba. Con mucha frecuencia esos nos ocurre a nosotros mismos si sabemos estar atentos. Nos dirigimos a Dios con preguntas absurdas (que para nosotros tienen gran importancia) que, obviamente, no va a contestarnos: ¿Por qué permitiste esto? ¿Qué te he hecho yo? ¿Cómo puede ser?
Si supiéramos escuchar aprenderíamos que Dios aprovecha esos momentos para “encaminarnos”, para enseñarnos lo que realmente es importante: luchad. Jesús va siempre a la actitud.
Estrecha y cerrada. Jesús afirma que muchos pretenden entrar en la sala pero sin “pagar” el esfuerzo. Y aunque la Salvación es pura Gracia requiere un corazón predispuesto. No vamos a ganarnos el cielo, como decían nuestros mayores, pero sí se nos pide un corazón esforzado.
La puerta cerrada indica fiesta interior. Banquete, festín mesiánico, mesa y comida abundante. Pero hay un momento propicio, un kairós. Las gracias perdidas por distracción no se recuperan. Y para entrar no basta “conocer” a Dios, es preciso la coherencia de vida.
Jesús deja claro que nadie está excluido del Reino. La universalidad es nuestra característica. Sólo quién se ha hecho poseedor del Reino y ha querido excluir, será excluido.
Lo más duro que puede pasar a nuestra humanidad es que Dios no llegue a reconocer en nosotros su imagen. Y no puede reconocerla si predomina nuestro ego, nuestra intolerancia, nuestra seguridad de ser “de los buenos”, nuestra certeza de merecer la salvación…
Quizá si vamos a “los últimos” del mundo aprenderemos las actitudes necesarias para que Dios nos diga algún día: eres mi hijo/hija amada, en ti me he complacido.
sábado, 22 de octubre de 2022
DOMINGO DE LA 30 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, ciclo C (Lecturas)
El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.
Querido hermano: Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: "Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo. "El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador. "Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."
viernes, 14 de octubre de 2022
Vida de San Calixto I, Papa y Mártir
De acuerdo con el Philosophumena (c. IX) de Hipólito, Calixto era un esclavo de Carpóforo, un alto funcionario del emperador Cómodo. Su amo le confió grandes cantidades de dinero con el que Calixto fundó un banco donde viudas y huérfanos cristianos depositaban su dinero. Pero Calixto lo perdió todo y huyó. Carpóforo lo siguió hasta Porto, donde Calixto se había embarcado. Viendo que su amo se acercaba en una barca, el esclavo se lanzó al mar pero impidieron que se ahogara y recibió el castigo reservado para los esclavos: el pistrinum, o molino que se mueve con la mano.
Tanto Hipólito como Tertuliano se enfrentaron a la manera como el papa Calixto gobernó la Iglesia: por ejemplo, denunciando un edicto papal por el cual se permitía dar la comunión eucarística a quienes habían cometido el pecado de adulterio y fornicación si habían cumplido la penitencia impuesta. Calixto fundamentó su decreto en el poder de atar y desatar concedido a san Pedro, a sus sucesores y a todos los que se hallan en comunión con ellos.
Hipólito y Tertuliano defendían una costumbre de tiempos primitivos y creían que al decretar una relajación, el Papa promulgaba una nueva ley.
• que hubiese admitido a las órdenes a quienes se habían casado dos o tres veces
• que hubiese reconocido las legitimidad de los matrimonios entres los esclavos y mujeres libres
Murió asesinado en Roma, en el 222, con 67 años, probablemente en un levantamiento popular.
martes, 4 de octubre de 2022
Melecio de Antioquía (+381)
Constancio II, emperador arriano, le hizo comparecer para que aclarase su fe y proclamase su preferencia teológica. Melecio evidenció que a pesar de su paciencia y caridad con los arrianos, no se había apartado de la fe católica. San Basilio escribe:
En 363, llegada la paz con el emperador Joviano, que reconoció a Melecio como legítimo Patriarca, y lo mismo hizo san Atanasio. Pero Melecio no respondió a su mano tendida y Atanasio lo tomó como una rebeldía, considerándole sospechoso de herejía y desobediencia, pasando este juicio a los católicos.
A finales de 378, Melecio volvió a su sede. En 379, convocó un Concilio para proclamar la fe de la Iglesia, sin ambages ni concesiones teológicas. Se depuso a los arrianos de sus sedes y los católicos recuperaron sus iglesias. Se ordenaron obispos que habían sido probados en su ortodoxia mediante la persecución.
Se convocó un concilio en Constantinopla para elegir al Patriarca de esta sede. La costumbre era que el obispo de Alejandría debía presidirlo, pero al haber sede vacante, le correspondía al obispo de Antioquía. El emperador Teodosio I, viendo que Melecio era el único que hacía algo para terminar el cisma de Antioquía, le designó para el concilio, en detrimento de Paulino, al que todos ignoraron. El concilio eligió como obispo de Constantinopla a san Gregorio Nacianceno, que fue promovido por Melecio, que igualmente quiso que el concilio terminase con una solemne proclamación de la fe católica.
En la última sesión del concilio, 12 de febrero de 381, Melecio sufrió un ataque y murió casi instantáneamente. Sus funerales se celebraron en la iglesia de los Santos Apóstoles y sirvieron de muestra de la unidad de la Iglesia, dejando de lado partidos y bandos.
El emperador Teodosio asistió conmovido. Un segundo funeral se celebró en la catedral, predicado por san Gregorio de Nisa. El cuerpo fue trasladado a Antioquía y depositado junto al del santo obispo Babilás (24 de enero y 4 de septiembre, Iglesias Orientales).
domingo, 2 de octubre de 2022
Controversias que se trataron en el Primer Concilio de Nicea (325): legislación canónica
sábado, 17 de septiembre de 2022
San Roberto Belarmino: La controversia De Auxiliis
Es designado, junto con el Cardenal Dominico d'Ascoli, asesor del Cardenal Madruzzi, Presidente de la Congregación De Auxiliis, para solucionar la controversia entre Tomistas (dominicos) y los Molinistas (jesuitas) concerniente a la naturaleza de la armonía entre la gracia eficaz y la libertad humana.
Los ánimos de las dos Ordenes religiosas están caldeados. Belarmino aconseja que la controversia no se decida de una manera autoritaria sino dejada para posteriores discusiones en las escuelas, prohibiendo a los contendientes censurarse o condenarse mutuamente. Al principio, Clemente VIII se inclinó por este punto de vista pero ante la gravedad de la controversia comenzó a manifestar deseos de zanjar la controversia con una definición dogmática. Belarmino le aconseja paciencia “porque su Santidad no es un teólogo y la cuestión es muy obscura”. Clemente VIII replica molesto que va a dar una solución dogmática. Belarmino le replica: "Vuestra Santidad no va a definirla".
Días más tarde Belarmino dice lo mismo al cardenal del Monte y este le replica: “Si el Papa puede y quiere, ¿por qué dice Ud., cardenal Belarmino, que no va definirla?” “Pues aunque pueda y quiera definirla”, le dice Belarmino, “no lo hará porque va a morir”. Del Monte se queda atónito, sobre todo porque la profecía se cumplirá. Clemente VIII nombra al cardenal Belarmino Arzobispo de Capua, vacante en ese momento. Algunos historiadores ven en este nombramiento el deseo del Papa de deshacerse del cardenal Belarmino.
sábado, 10 de septiembre de 2022
sábado, 3 de septiembre de 2022
San Ireneo y el papa Victor I: el conflicto sobre la fecha de celebración de la Pascua de Resurrección
Las comunidades de Asia Menor (actual Turquía) celebraban la Pascua de Resurrección cada año en el aniversario del día de la Pascua. En las comunidades fundadas al oeste de Asia Menor, bajo la influencia del calendario y la liturgia romanas, la Pascua de Resurrección se celebra siempre en Domingo. Esta diferencia causó una gran disputa entre la Sede de Roma y las iglesias de Asia Menor.
La herejía gnóstica según san Ireneo: "Adversus Haereses" ("Contra los Herejes")
Según una antigua tradición, el gnosticismo tiene su origen en un mago y una prostituta. En los Hechos de los Apótoles (8,9-13) leemos sobre un mago que algunos ven como una “fuerza de Dios”:
“Cuando los Apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que los samaritanos
Los ángeles hicieron el mundo, dice Simón, el Mago, e impusieron leyes a los humanos para esclavizarlos. Simon había venido al mundo para liberarlos de la ley; por eso, no tenían que preocuparse más de no pecar, ni de la lista de pecados mortales que les había dado el apóstol Pablo: (Gálatas 5,19-21).
• dan más importancia al conocimiento (según su excéntrica manera de enterlo) que a la fe
• enseñan doctrinas secretas y escondidas a los demás mortales
• garantizan la sabiduría y el exito, la vida feliz y eterna
• las enseñanzas más importantes son secretas y se revelan sólo a una élite de escogidos
• el mundo es malo, una creación de un dios menor
• rechazan el Antiguo Testamento por sus relatos de la creación
• un espíritu rebelde ha creado la materia para atrapar a otros espíritus en ella
• el cuerpo es una cárcel para el alma
• Jesucristo es un espíritu superior que se exilió en un cuerpo humano para salvarnos de la prisión
de la carne
• otros creen que si el cuerpo no tiene importancia, pueden hacer con él todo lo que desean











