Mostrando entradas con la etiqueta Obras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Obras. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de octubre de 2022

Lucas 11,29-32: El síndrome de Jonás, por el papa Francisco


Comentario por el papa Francisco
"El síndrome de Jonás" 

El papa alerta sobre el 'síndrome de Jonás'. Jesús los llama hipócritas, porque ellos no quieren la salvación de la pobre gente, de los ignorantes y pecadores.

Se tiene que luchar contra el "síndrome de Jonás" que nos lleva a la hipocresía de pensar que para salvarnos son suficientes nuestras obras. Así lo explicó el papa Francisco la mañana del lunes durante la misa celebrada en la Casa Santa Marta. El santo padre advirtió acerca de "una actitud de perfecta piedad", que atiende a la doctrina pero no se ocupa de la salvación de la "pobre gente".

El síndrome de Jonás 
y la señal de Jonás

El papa Francisco centró su homilía en este binomio. Jesús, explicó, en el evangelio de hoy habla de "generación perversa". Es muy fuerte con su palabra. Pero, advirtió el papa, no se refiere a las personas "que lo seguían con mucho amor", sino a los "doctores de la ley" que "trataban de probarlo y hacerlo caer en una trampa".

Estas personas "le pedían signos" y Jesús les responde que solo se les dará "la señal de Jonás”. Existe sin embargo, advirtió el papa, el "síndrome de Jonás". El Señor le pidió que fuera a Nínive, y él huye a España. Jonás, dijo, "tenía las cosas claras": "la doctrina es ésta", "se debe hacer esto" y los pecadores "que se las arreglen, yo me voy”. Los que "viven de acuerdo con este síndrome de Jonás", añadió Francisco, Jesús "los llama hipócritas , porque ellos no quieren la salvación" de la "pobre gente", de los "ignorantes " y "pecadores":

"El 'síndrome de Jonás’ no tiene el celo por la conversión del pueblo, busca una santidad –me permito la palabra--, una santidad de ‘tintorería’, toda hermosa, bien hecha, pero sin aquel celo de ir a predicar al Señor. Pero el Señor con esta generación que sufre del "síndrome de Jonás' promete la señal de Jonás.

La otra versión, la de Mateo, dice: Jonás estuvo dentro de la ballena tres días y tres noches, una referencia a Jesús en la tumba --a su muerte y a su resurrección-- y aquel es el signo que Jesús promete, contra la hipocresía, contra esta actitud de religiosidad perfecta, en contra de esta actitud de un grupo de fariseos".

Hay una parábola en el Evangelio, agregó el pontífice, que pinta muy bien este aspecto: aquella del fariseo y del publicano que oran en el templo. El fariseo, "tan seguro de sí mismo", ante el altar da gracias a Dios por no ser como el publicano que en cambio solo pide la misericordia del Señor, reconociéndose pecador.

He aquí, entonces, que "el signo que Jesús promete por su perdón, a través de su muerte y su resurrección", dijo el papa, "es su misericordia": "Misericordia quiero y no sacrificio":

"El signo de Jonás, el verdadero, es lo que nos da la confianza para ser salvados por la sangre de Cristo. ¿Cuántos cristianos, cuántos son los que piensan que van a ser salvados solo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta al amor misericordioso que nos salva. Sin embargo, las mismas obras, sin este amor misericordioso no sirven. En cambio, el 'síndrome de Jonás’ tiene confianza solo en su justicia personal, en sus obras".

Jesús habla entonces de "generación malvada" y "a la pagana, a la reina de Saba, casi la nombra jueza: que se levantará contra los hombres de esta generación". Y esto, señaló, "porque era una mujer inquieta, una mujer que buscaba la sabiduría de Dios":

"Es así que el ‘Síndrome de Jonás' nos lleva a la hipocresía, a aquella suficiencia, a ser cristianos limpios, perfectos, ‘porque hacemos estas obras: cumplimos los mandamientos, todo’. Es una gran enfermedad.

Y está la señal de Jonás, que es la misericordia de Dios en Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvación. Son dos palabras en la primera lectura que se conectan con esto.

Pablo dice de sí mismo que es un apóstol no porque ha estudiado esto, no: (sino) apóstol por llamada. Y a los cristianos les dice: 'Ustedes son llamados por Jesucristo’. El signo de Jonás nos llama: seguir al Señor, pecadores, somos todos, con humildad, con mansedumbre. Hay una llamada, incluso una elección".

"Aprovechemos hoy de esta liturgia --concluyó el papa--, para preguntarnos y tomar una decisión: ¿Qué prefiero? ¿El síndrome de Jonás o la señal de Jonás?"

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 57,1-13: Idolatría

1 Perece el inocente, y nadie hace caso; se llevan a los hombres fieles, 
   y nadie comprende que ante la maldad se llevan al inocente, 
2 para que entre en la paz y descanse en su lecho el que procedía con sinceridad.

Idolatría

3 Acérquense ustedes, hijos de bruja, raza de un adúltero y una prostituta: 
4 ¿de quién se burlan abriendo la boca y sacando la lengua? 
   ¿No son ustedes hijos ilegítimos, una raza bastarda?
5 Ustedes que arden de lujuria entre los robles, bajo cualquier árbol frondoso; 
   que inmolan niños junto a los arroyos y entre las grietas de las rocas. 
6 Las piedras lisas del arroyo serán tu herencia, ellas te tocarán en suerte: 
   en su honor derramabas libaciones y ofrecías sacrificios. 
7 Sobre un monte alto y elevado colocabas tu cama; allá subías a ofrecer sacrificios.
   ¿Podrá eso aplacarme? 
8 Detrás de los postes de la puerta colocabas tu amuleto; te olvidabas de mí, te desnudabas, 
   subías al lecho y hacías sitio; hacías trato con tus amantes, con los que te gustaba acostarte; 
   mirando su desnudez, fornicabas con ellos sin cesar.
9 Ibas a Moloc con ungüento, prodigando perfumes; despachabas lejos a tus mensajeros, 
   los hacías bajar hasta el abismo. 
10 Te cansabas de tanto caminar, pero no decías es inútil, recobrabas fuerzas y no desfallecías. 
11 ¿Quién te asustaba, a quién temías para negarme y no acordarte de mí ni pensar en mí? 
     ¿No es que yo callaba y disimulaba, y por eso no me temías? 
12 Pero yo te denunciaré, tu justicia y tus obras no te servirán; 
13 tus ídolos ni te librarán cuando grites, a todos los barrerá el viento, un soplo los arrebatará. 
     Pero el que se refugia en mí, heredará el país y poseerá mi Monte Santo.

Isaías 59,1-15: El pecado, obstáculo a la salvación

El pecado, obstáculo a la salvación

1 Mira, la mano del Señor no se queda corta para salvar ni es duro de oído para oír; 
2 son las culpas de ustedes las que se interponen entre ustedes y su Dios; 
   son sus pecados los que les ocultan su rostro, e impiden que los oiga; 
3 pues las manos de ustedes están manchadas de sangre, sus dedos, de crímenes; 
   sus labios dicen mentiras, sus lenguas susurran maldades. 
4 No hay quien invoque la justicia ni quien vaya a juicio con sinceridad; 
   se apoyan en la mentira, afirman la falsedad, conciben el crimen y dan a luz la maldad. 
5 Incuban huevos de serpiente y tejen telarañas: quien coma esos huevos morirá; 
   si se rompen, salen víboras. 
6 Sus telas no sirven para vestidos; son tejidos que no pueden cubrir. 
   Sus obras son obras criminales, sus manos ejecutan la violencia. 
7 Sus pies corren hacia el mal, tienen prisa por derramar sangre inocente; 
   sus planes son planes criminales, destrozos y ruinas dejan a su paso. 
8 No conocen el camino de la paz, no existe el derecho en sus senderos, se abren sendas torcidas; 
   quien las sigue, no conoce la paz. 
9 Por eso está lejos de nosotros el derecho y no nos alcanza la justicia: 
   esperamos la luz, y vienen tinieblas; claridad, y caminamos a oscuras. 
10 Como ciegos vamos palpando la pared, andamos a tientas como gente sin vista; 
     en pleno día tropezamos como al anochecer, en pleno vigor estamos como los muertos.
11 Gruñimos todos igual que osos y nos quejamos como palomas. 
     Esperamos en el derecho, pero nada; en la salvación, y está lejos de nosotros. 
12 Porque nuestros crímenes contra ti son muchos, y nuestros pecados nos acusan; 
     tenemos presentes nuestros crímenes y reconocemos nuestras culpas: 
13 rebelarnos y negar al Señor, volver la espalda a nuestro Dios, hablar de opresión y revuelta, 
     planear por dentro engaños; 
14 y así se tuerce el derecho y la justicia se queda lejos, porque en la plaza tropieza la honradez, 
     y a la sinceridad no la dejan entrar; 
15 la lealtad está ausente, y despojan a quien evita el mal.

viernes, 17 de junio de 2022

Tito 3,12-15: Instrucciones personales. Bendición final

Instrucciones personales

12 Cuando te envíe a Artemas o a Tíquico, date prisa en venir donde mí a Nicópolis, 
     porque he pensado pasar allí el invierno.
13 Cuida de proveer de todo lo necesario para el viaje a Zenas, el perito en la Ley, y a Apolo, 
     de modo que nada les falte.
14 Que aprendan también los nuestros a sobresalir en la práctica de las buenas obras, 
     atendiendo a las necesidades urgentes, para que no sean unos inútiles.

Salutaciones y bendición final

15 Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos aman en la fe. 
     La gracia sea con todos vosotros.

Tito 3,1-11: Justificados por la gracia

Justificados por gracia

1 Amonéstales que vivan sumisos a los magistrados y a las autoridades, 
   que les obedezcan y estén prontos para toda obra buena;
2 que no injurien a nadie, que no sean pendencieros sino apacibles, 
   mostrando una perfecta mansedumbre con todos los hombres.
3 Pues también nosotros fuimos en algún tiempo insensatos, desobedientes, descarriados, 
   esclavos de toda suerte de pasiones y placeres, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y 
   aborreciéndonos unos a otros.
4 Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres,
5 él nos salvó, no por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, sino según su misericordia, 
   por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo,
6 que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador,
7 para que, justificados por su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna.
8 Es cierta esta afirmación, y quiero que en esto te mantengas firme, para que los que creen en Dios
   traten de sobresalir en la práctica de las buenas obras. Esto es bueno y provechoso para los hombres.
9 Evita discusiones necias, genealogías, contiendas y disputas sobre la Ley, porque son inútiles y vanas.
10 Al sectario, después de una y otra amonestación, rehúyele;
11 ya sabes que ése está pervertido y peca, condenado por su propia sentencia.

domingo, 12 de junio de 2022

2 Corintios 5,1-10: La morada incorruptible

5,1-10: La morada incorruptible

1 Nosotros sabemos, en efecto, que si esta tienda de campaña –nuestra morada terrenal– es destruida, 
   tenemos una casa permanente en el cielo, no construida por el hombre, sino por Dios. 
2 Por eso, ahora gemimos deseando ardientemente revestirnos de aquella morada celestial; 
3 porque una vez que nos hayamos revestido de ella, ya no nos encontraremos desnudos. 
4 Mientras estamos en esta tienda de campaña, gemimos angustiosamente, 
   porque no queremos ser desvestidos, sino revestirnos, a fin de que lo que es mortal 
   sea absorbido por la vida. 
5 Y aquel que nos destinó para esto es el mismo Dios que nos dio las primicias del Espíritu.
6 Por eso, nos sentimos plenamente seguros, sabiendo que habitar en este cuerpo es vivir en el exilio, 
   lejos del Señor;
7 porque nosotros caminamos en la fe y todavía no vemos claramente. 
8 Sí, nos sentimos plenamente seguros, y por eso, preferimos dejar este cuerpo para estar junto al Señor; 
9 en definitiva, sea que vivamos en este cuerpo o fuera de él, nuestro único deseo es agradarlo. 
10 Porque todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba, 
     de acuerdo con sus obras buenas o malas, lo que mereció durante su vida mortal.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Romanos 13,11-14: Las obras de los hijos de la luz

Romanos 13,11-14 
Primer Domingo de Adviento, Año A

13:11 Ustedes saben en qué tiempo vivimos y que ya es hora de despertarse, porque la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe.
13:12 La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz.
13:13 Como en pleno día, procedamos dignamente: basta de excesos en la comida y en la bebida, basta de lujuria y libertinaje, no más peleas ni envidias.
13:14 Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la carne.  

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 5,23-25: Advertencias personales

Advertencias personales
5:23 A causa de tus frecuentes malestares estomacales, no bebas agua sola: toma un poco de vino.
5:24 Los pecados de algunas personas son tan notorios que no necesitan ser llevados a juicio; los de otras, en cambio, sólo se descubren después.
5:25 De la misma manera, las buenas obras están a la vista, y las que no lo son, ya se pondrán de manifiesto.

1 Carta a Timoteo 5,1-16: Sobre los ancianos, jóvenes y viudas

1 No reprendas a un anciano, sino exhórtalo como a un padre. 
   Trata a los jóvenes como a hermanos,
2 a las ancianas como a madres, y a las jóvenes como a hermanas, con toda pureza.
3 Honra y atiende a las viudas que realmente están necesitadas.
4 Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, éstos deben aprender primero a cumplir 
   con sus deberes familiares y a ser agradecidos con sus padres, 
   porque eso es lo que agrada a Dios.
5 Hay viudas que lo son realmente, 
   porque se han quedado solas y tienen puesta su confianza en Dios, 
   consagrando sus días y sus noches a la súplica y a la oración.
6 Pero la que lleva una vida disipada, aunque viva, está muerta.
7 Incúlcales esto para que sean irreprochables:
8 el que no se ocupa de los suyos, sobre todo si conviven con él, 
   ha renegado de su fe y es peor que un infiel.
9 Para estar inscrita en el grupo de las viudas, 
   una mujer debe tener por lo menos sesenta años y haberse casado una sola vez.
10 Que sus buenas obras den testimonio de ella; 
     tiene que haber educado a sus hijos, 
     ejercitado la hospitalidad, 
     haber lavado los pies a los hermanos, 
     socorrido a los necesitados y practicado el bien en todas sus formas.
11 No inscribas, en cambio, a las viudas más jóvenes, 
     porque cuando los deseos puramente humanos prevalecen sobre su entrega a Cristo, 
     quieren casarse otra vez,
12 y se hacen culpables por faltar a su compromiso.
13 Además, si no tienen nada que hacer, 
     acaban yendo de casa en casa 
     y se dedican a charlar y a curiosear, 
     ocupándose en lo que no les importa.
14 Por eso quiero que las viudas jóvenes se casen, 
     que tengan hijos y atiendan a sus obligaciones domésticas, 
     para no dar lugar a la maledicencia de los enemigos.
15 Algunas de ellas ya han abandonado el buen camino y siguen a Satanás.
16 Si una mujer creyente tiene viudas en la familia, que se ocupe de ellas. 
     De esta manera, la Iglesia no las tendrá a su cargo 
     y quedará libre para atender a las que están realmente necesitadas.

1 Carta a Timoteo 2,8-15: El modo de orar

El modo de orar
2:8 Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.
2:9 Que las mujeres, por su parte, se arreglen decentemente, con recato y modestia, sin usar peinados rebuscados, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos.
2:10 Que se adornen más bien con buenas obras, como conviene a personas que practican la piedad.
2:11 Que las mujeres escuchen la instrucción en silencio, con todo respeto.
2:12 No permito que ellas enseñen, ni que pretendan imponer su autoridad sobre el marido: al contrario, que permanezcan calladas.
2:13 Porque primero fue creado Adán,
2:14 Y no fue Adán el que se dejó seducir, sino que Eva fue engañada y cayó en el pecado.
2:15 Pero la mujer se salvará, cumpliendo sus deberes de madre, a condición de que persevere en la fe, en el amor y en la santidad, con la debida discreción.

viernes, 24 de agosto de 2018

1 Tesalonicenses 1,1-10: Saludo inicial, elogios y felicitaciones

Saludo inicial, elogios y felicitaciones
1:1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
1:2 Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones,
1:3 y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
1:4 Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos.
1:5 Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones. Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes.
1:6 Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo.
1:7 Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya.
1:8 En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto.
1:9 Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
1:10 y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.

martes, 13 de febrero de 2018

Santiago 1,1-15: La actitud frente a las pruebas

Santiago 1,1-15 
Lunes de la 6 Semana del Tiempo Ordinario, Año II 

Saludo inicial

1:1 Santiago, servidor de Dios y del Señor Jesucristo, saluda a las doce tribus de la Dispersión.
1:2 Hermanos, alégrense profundamente cuando se vean sometidos a cualquier clase de pruebas,
1:3 sabiendo que la fe, al ser probada, produce la paciencia.
1:4 Y la paciencia debe ir acompañada de obras perfectas, a fin de que ustedes lleguen a la perfección y a la madurez, sin que les falte nada.
1:5 Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que la pida a Dios, y la recibirá, porque él la da a todos generosamente, sin exigir nada en cambio.
1:6 Pero que pida con fe, sin vacilar, porque el que vacila se parece a las olas del mar levantadas y agitadas por el viento.
1:7 El que es así no espere recibir nada del Señor,
1:8 ya que es un hombre interiormente dividido e inconstante en su manera de proceder.
1:9 Que el hermano de condición humilde se gloríe cuando es exaltado,
1:10 y el rico se alegre cuando es humillado, porque pasará como una flor del campo:
1:11 apenas sale el sol y calienta con fuerza, la hierba se seca, su flor se marchita y desaparece su hermosura. Lo mismo sucederá con el rico en sus empresas.
1:12 Feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman.
1:13 Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta: Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie,
1:14 sino que cada uno es tentado por sus malos deseos, que lo atraen y lo seducen.
1:15 De ellos nace el pecado, y este, una vez cometido, engendra la muerte.

domingo, 23 de julio de 2017

Romanos 4,1-8: La justificación de Abraham

Romanos 4,1-8  

4:1 ¿Y qué diremos de Abraham, nuestro padre según la carne?
4:2 Si él hubiera sido justificado por las obras tendría de qué gloriarse, pero no delante de Dios.
4:3 Porque, ¿qué dice la Escritura?: Abraham creyó en Dios y esto le fue tenido en cuenta para su justificación.
4:4 Ahora bien, al que trabaja no se le da el salario como un regalo, sino como algo que se le debe.
4:5 Pero al que no hace nada, sino que cree en aquel que justifica al impío, se le tiene en cuenta la fe para su justificación.
4:6 Por eso David proclama la felicidad de aquel a quien Dios confiere la justicia sin las obras, diciendo:
4:7 Felices aquellos
a quienes fueron perdonadas sus faltas
y cuyos pecados han sido cubiertos.
4:8 Feliz el hombre
a quien Dios no le tiene en cuenta su pecado.

sábado, 22 de julio de 2017

Romanos 2,1-11: Juicio y tolerancia

Romanos 2,1-11    

2:1 Por eso, tú que pretendes ser juez de los demás —no importa quién seas— no tienes excusa, porque al juzgar a otros, te condenas a ti mismo, ya que haces lo mismo que condenas.
2:2 Sabemos que Dios juzga de acuerdo con la verdad a los que se comportan así.
2:3 Tú que juzgas a los que hacen esas cosas e incurres en lo mismo, ¿acaso piensas librarte del Juicio de Dios?
2:4 ¿O desprecias la riqueza de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, sin reconocer que esa bondad te debe llevar a la conversión?
2:5 Por tu obstinación en no querer arrepentirte, vas acumulando ira para el día de la ira, cuando se manifiesten los justos juicios de Dios,
2:6 que retribuirá a cada uno según sus obras.
2:7 Él dará la Vida eterna a los que por su constancia en la práctica del bien, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad.
2:8 En cambio, castigará con la ira y la violencia a los rebeldes, a los que no se someten a la verdad y se dejan arrastrar por la injusticia.
2:9 Es decir, habrá tribulación y angustia para todos los que hacen el mal: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son.
2:10 Y habrá gloria, honor y paz para todos los que obran el bien: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son,
2:11 porque Dios no hace acepción de personas.

martes, 10 de enero de 2017

Hebreos 10,19-25: Exhortación a la perseverancia

Hebreos 10,19-25
Jueves de la 3 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

Llenos de fe, mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos; fijémonos los unos en los otros, para estimularnos a la caridad, Hermanos, teniendo entrada libre al santuario, en virtud de la sangre de Jesús, contando con el camino nuevo y vivo que él ha inaugurado para nosotros a través de la cortina, o sea, de su carne, y teniendo un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero y llenos de fe, con el corazón purificado de mala conciencia y con el cuerpo lavado en agua pura. Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa; fijémonos los unos en los otros, para estimularnos a la caridad y a las buenas obras. No desertéis de las asambleas, como algunos tienen por costumbre, sino animaos tanto más cuanto más cercano veis el Día.

SOBRE EL MISMO TEMA:
por el papa Francisco   

viernes, 4 de noviembre de 2016

Lucas 16,1-8: Hacer amigos con las riquezas de este mundo, por Reflexiones Católicas

Lucas 16,1-8:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Un hombre rico tenía un administrador y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: "¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido". El administrador se puso a echar sus cálculos: "¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa". Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero: "¿Cuánto debes a mi amo?" Este respondió: "Cien barriles de aceite". El le dijo: "Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta". Luego dijo a otro: "Y tú, ¿cuánto debes?" El contestó: "Cien fanegas de trigo". Le dijo: "Aquí está tu recibo, escribe ochenta". Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido.

— Comentario por Reflexiones Católicas
"Hacer amigos con las riquezas de este mundo"

El Reino es ante todo la expresión del don de Dios que elige y que perdona. Su riqueza ha convertido al hombre en plenamente rico. Sin embargo, el que pretenda encerrar el don que ha recibido acaba por perderlo. Esto nos lleva una vez más al centro de la dialéctica de San Lucas, entre la gracia (el amor de Dios, el Reino) y las exigencias de las obras, es decir, la vida humana convertida en don de amor para los otros.

Esta exigencia de la vida o de las obras no se puede difuminar en un espiritualismo de carácter sentimental. Lucas plantea el tema de los bienes de la fortuna. La manera de emplearlos es el reflejo (la concretización) del misterio del amor de Dios en nuestra vida. Con esto hemos planteado ya el contexto en que se mueve nuestra parábola del administrador injusto (16,1-9) y las dos anotaciones marginales que Lucas añade (16,10-12 y 16,13).

En la parábola se alude a un administrador de bienes, sabio pero injusto. Se ha enterado de que el Señor intenta despedirle y se decide a falsear el libro de las cuentas, reduciendo de una forma descarada las deudas que le deben a su amo. Calcula que los deudores se verán obligados todos a ayudarle cuando sea despedido. Pues bien, la actuación de ese administrador puede servirnos de modelo.

¿Cómo? El administrador ha empleado la riqueza de su Señor como un medio de ganarse amigos. De una forma semejante, los cristianos deben actuar con el dinero de este mundo al que, curiosamente, califica como injusto. El dinero que ordinariamente es ocasión o efecto de injusticia se puede convertir en medio para ayudar a los perdidos, a los indigentes de la tierra. Tal es la forma de ganar amigos que nos sostienen y reciben precisamente en el momento que perdemos todo, cuando dejamos la administración de este mundo y llegamos al juicio.

La conclusión de esta parábola es muy seria. Por eso, se añaden dos advertencias que aplican y matizan su sentido.

La primera (16,10-12) indica que es preciso ser fieles en lo poco a fin de recibir después lo grande. Dios nos ha encomendado lo pequeño de la tierra, los bienes materiales; como buenos administradores tenemos que utilizar ese depósito de acuerdo a la voluntad de su dueño, es decir, en favor de los pobres, como un medio de servicio. Sólo entonces vendrán a confiarnos el auténtico tesoro, el verdadero don de Dios, el Reino. Esto significa que la plenitud escatológica (o Reino) no se encuentra separada de la vida; se realizará a través de nuestro encuentro con 1os otros, de acuerdo con el uso que hagamos del dinero.

La segunda advertencia se formula en forma de sentencia decisiva: “No se puede servir a dos señores…” (cfr 16,13). Quien acumule la riqueza de este mundo, con sus formas y exigencias, se convierte en enemigo de Dios y de su reino. El que adora al verdadero Dios no puede hacer de las riquezas el ídolo o meta de su vida. Todos los bienes de este mundo tienen sentido como posibilidad de desarrollo humano. Tomadas en sí mismas las riquezas destruyen a la persona.

Es evidente que pecaría de injusto el que quisiera interpretar este pasaje en clave comunista: Jesús no nos dado el poder de repartir violentamente las riquezas que se encuentran en manos de los otros. Pero sería más injusto el defender desde este plano un tipo de economía liberal que absolutiza la propiedad privada.

El auténtico cristiano sabe que no puede violentar al otro; pero también sabe que su riqueza material y su persona revelan su identidad cristiana en la medida en que se ponen al servicio de los demás, del otro, empazando por los más débiles y pobres. Si el dinero y la fortuna de este mundo no nos sirven para hacer amigos, entonces, se han venido a convertir en ídolo y nos hacen incapaces de entender y de seguir al Cristo. 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Jeremías 17,5-10: Bendito el hombre que confía en el Señor

Jeremías 17,5-10
Jueves de la 2 Semana de Cuaresma

Así dice el Señor: "Maldito quien confía en el hombre, y en la carne busca su fuerza, apartando su corazón del Señor. Será como un cardo en la estepa, no verá llegar el bien; habitará la aridez del desierto, tierra salobre e inhóspita. Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza. Será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces; cuando llegue el estío no lo sentirá, su hoja estará verde; en año de sequía no se inquieta, no deja de dar fruto. Nada más falso y enfermo que el corazón: ¿quién lo entenderá? Yo, el Señor, penetro el corazón, sondeo las entrañas, para dar al hombre según su conducta, según el fruto de sus acciones."

SOBRE EL MISMO TEMA:
Será un árbol plantado junto al agua  

lunes, 20 de octubre de 2014

Efesios 2,1-10: "Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros pecados, cuando seguíais la corriente del mundo bajo el espíritu que actúa en los rebeldes contra Dios (...) Antes procedíamos nosotros también así; obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y estábamos destinados a la reprobación, como los demás (...) Pero Dios, rico en misericordia, estando nosotros muertos por los pecados, nos has hecho vivir con Cristo (...) Así muestra a las edades futuras su gracia, su bondad para con nosotros (...) Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya".

Efesios 2,1-10
Lunes de la 29 Semana del Tiempo Ordinario II,

Hermanos: Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros delitos y pecados, cuando seguíais la corriente del mundo presente, bajo el jefe que manda en esta zona inferior, el espíritu que ahora actúa en los rebeldes contra Dios. Antes procedíamos nosotros también así; siguiendo los deseos de la carne, obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y, naturalmente, estábamos destinados a la reprobación, como los demás. Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos has hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.