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sábado, 11 de junio de 2022

Hechos 23,23-35: Traslado de Pablo a Cesarea

23,23-35: Traslado de Pablo a Cesarea

23 Después llamó a dos centuriones y les dijo: «Tened preparados para la tercera hora de la noche 
     doscientos soldados, para ir a Cesarea, setenta de caballería y doscientos lanceros.
24 Preparad también cabalgaduras para que monte Pablo; y llevadlo a salvo al procurador Félix.»
25 Y escribió una carta en estos términos:
26 «Claudio Lisias saluda al excelentísimo procurador Félix.»
27 Este hombre había sido apresado por los judíos y estaban a punto de matarlo cuando, 
     al saber que era romano, acudí yo con la tropa y le libré de sus manos.
28 Queriendo averiguar el crimen de que le acusaban, le bajé a su Sanedrín.
29 Y hallé que le acusaban sobre cuestiones de su Ley, pero que no tenía ningún cargo digno de muerte 
     o de prisión.
30 Pero habiéndome llegado el aviso de que se preparaba una celada contra este hombre, 
     al punto te lo he mandado y he informado además a sus acusadores que formulen sus quejas 
     contra él ante ti.»
31 Los soldados, conforme a lo que se les había ordenado, tomaron a Pablo y lo condujeron de noche 
     a Antipátrida;
32 a la mañana siguiente dejaron que los de caballería se fueran con él y ellos se volvieron al cuartel.
33 Al llegar aquéllos a Cesarea, entregaron la carta al procurador y le presentaron también a Pablo.
34 Habiéndola leído, preguntó de qué provincia era y, al saber que era de Cilicia, le dijo:
35 «Te oiré cuando estén también presentes tus acusadores.» Y mandó custodiarle en el pretorio 
     de Herodes.

jueves, 9 de junio de 2022

Hechos 22,1-21: Discurso de Pablo a los judíos de Jerusalén

Hechos 22,1-21: Discurso de Pablo a los judíos de Jerusalén

1 —Hermanos y padres, escuchen mi defensa. 
2 Al oír que les hablaba en hebreo, se estuvieron más quietos. Él dijo:

Hechos 22,3-16
25 de enero: Fiesta de la Conversión de San Pablo

3 —Soy judío, natural de Tarso de Cilicia, aunque educado en esta ciudad, instruido con toda exactitud 
   en la ley de nuestros antepasados, a los pies de Gamaliel, entusiasta de Dios como lo son todos 
   ustedes actualmente.
4 Yo perseguí a muerte a quienes seguían ese Camino, arrestando y metiendo en la cárcel a hombres y 
    mujeres, 
5 como pueden atestiguarlo el sumo sacerdote y el senado en pleno. De ellos recibí carta para los 
   hermanos y me puse en camino hacia Damasco para arrestar a los de allí y conducirlos a Jerusalén 
   para que fuesen castigados. 
6 Yendo de camino, cerca ya de Damasco, hacia el mediodía, de repente una luz celeste, intensa, 
   resplandeció en torno a mí. 
7 Caí en tierra y escuché una voz que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 
8 Contesté: ¿Quién eres, Señor? Contestó la voz: Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues. 
9 Los acompañantes veían la luz, pero no oían la voz del que hablaba conmigo. 
10 Yo le dije: ¿Qué debo hacer, Señor? Contestó el Señor: Levántate y ve a Damasco; allí te dirán lo 
     que debes hacer. 
11 Como no veía, deslumbrado por el brillo de aquella luz, los acompañantes me llevaron de la mano 
     y así llegué a Damasco. 
12 Un tal Ananías, hombre piadoso y observante de la ley, de buena reputación entre todos los judíos 
     de la ciudad, 
13 vino a visitarme, se presentó y me dijo: Hermano Saulo, recobra la vista. 
     En aquel momento pude verlo a él. 
14 Me dijo: El Dios de nuestros padres te ha destinado a conocer su designio, a ver al Justo 
     y a escuchar directamente su voz; 
15 porque serás su testigo ante todo el mundo de lo que has visto y oído. 
16 Por tanto no tardes: bautízate y lávate de los pecados invocando su nombre.

17 Cuando volví a Jerusalén, estando en oración en el templo, caí en éxtasis 
18 y vi al Señor que me decía: Sal pronto de Jerusalén, porque no van a aceptar tu testimonio acerca 
     de mí.
19 Repliqué: Señor, ellos saben que yo arrestaba a los que creían en ti y los azotaba en las sinagogas. 
20 También que, cuando se derramaba la sangre de tu testigo Esteban, yo estaba allí, aprobando 
     y guardando la ropa de los que lo mataban. 
21 Él me dijo: Ve, que yo te envío a pueblos lejanos.

lunes, 6 de junio de 2022

15,36-41: Separación de Pablo y Bernabé

15,36-41: Separación de Pablo y Bernabé

36 Pasados unos días Pablo dijo a Bernabé: —Volvamos a visitar a los hermanos de cada población 
     donde hemos anunciado la Palabra del Señor, a ver cómo se encuentran. 
37 Bernabé quería llevar consigo a Juan, de sobrenombre Marcos. 
38 Pablo juzgaba que no debían llevar consigo a uno que los había abandonado en Panfilia 
     y no los había acompañado en la tarea. 
39 La discusión resultó tan violenta que se separaron, y Bernabé, tomando a Marcos, 
     se embarcó para Chipre. 
40 Pablo eligió a Silas y partió, encomendado al favor del Señor por los hermanos. 
41 Atravesó Siria y Cilicia confirmando a las Iglesias.