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martes, 10 de septiembre de 2024

Pleitos y corrección fraterna (1 Cor 6,1-11)

No es bueno que haya pleito entre vosotros (1 Cor 6,1-11)
por Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.,

En estos primeros capítulos de la carta, S. Pablo les dice expresamente que les escribe no para avergonzarlos, sino para amonestarlos sobre algunos asuntos que estaban ocurriendo en esa comunidad, motivados por las distintas predicaciones que están recibiendo.

En el capítulo 5 y 6 trata de salir al paso y dar una orientación sobre tres casos de inmoralidad: El incesto, la fornicación y el recurrir a tribunales civiles. Además de lamentar estas situaciones, se nos narra todos los que acudían a escuchar la predicación. 

En concreto, en la lectura de hoy, lamenta el saber que siempre existen pleitos. Existen en una comunidad formada por personas de distintas ideologías y filosofías. Entre comunidades de distinta procedencia, e incluso dentro de la misma comunidad de los seguidores de Jesús.

Para solucionar estos pleitos que se dan entre los creyentes Pablo les aconseja, que no escojan a personas ajenas al seguimiento de Jesús, pues igual no hacen bien la corrección fraterna. Ante los pleitos, es decir, los motivados por estos pecados, no se debe recurrir a gente civil sino a miembros de la comunidad, personas creyentes en Cristo Jesús, que seguro lo harán mejor, pues son los justos, los creyentes en Cristo Resucitado.


martes, 5 de julio de 2022

Isaías 57,1-13: Idolatría

1 Perece el inocente, y nadie hace caso; se llevan a los hombres fieles, 
   y nadie comprende que ante la maldad se llevan al inocente, 
2 para que entre en la paz y descanse en su lecho el que procedía con sinceridad.

Idolatría

3 Acérquense ustedes, hijos de bruja, raza de un adúltero y una prostituta: 
4 ¿de quién se burlan abriendo la boca y sacando la lengua? 
   ¿No son ustedes hijos ilegítimos, una raza bastarda?
5 Ustedes que arden de lujuria entre los robles, bajo cualquier árbol frondoso; 
   que inmolan niños junto a los arroyos y entre las grietas de las rocas. 
6 Las piedras lisas del arroyo serán tu herencia, ellas te tocarán en suerte: 
   en su honor derramabas libaciones y ofrecías sacrificios. 
7 Sobre un monte alto y elevado colocabas tu cama; allá subías a ofrecer sacrificios.
   ¿Podrá eso aplacarme? 
8 Detrás de los postes de la puerta colocabas tu amuleto; te olvidabas de mí, te desnudabas, 
   subías al lecho y hacías sitio; hacías trato con tus amantes, con los que te gustaba acostarte; 
   mirando su desnudez, fornicabas con ellos sin cesar.
9 Ibas a Moloc con ungüento, prodigando perfumes; despachabas lejos a tus mensajeros, 
   los hacías bajar hasta el abismo. 
10 Te cansabas de tanto caminar, pero no decías es inútil, recobrabas fuerzas y no desfallecías. 
11 ¿Quién te asustaba, a quién temías para negarme y no acordarte de mí ni pensar en mí? 
     ¿No es que yo callaba y disimulaba, y por eso no me temías? 
12 Pero yo te denunciaré, tu justicia y tus obras no te servirán; 
13 tus ídolos ni te librarán cuando grites, a todos los barrerá el viento, un soplo los arrebatará. 
     Pero el que se refugia en mí, heredará el país y poseerá mi Monte Santo.

sábado, 12 de agosto de 2017

Génesis 38,1-30: Judá y Tamar

Génesis 38,1-30  

38:1 Por aquel tiempo bajó Judá de donde sus hermanos para dirigirse a cierto individuo de Adullam llamado Jirá.
38:2 Allí conoció Judá a la hija de un cananeo llamado Súa y tomándola por esposa se llegó a ella;
38:3 ella concibió y dio a luz un hijo, al que llamó Er.
38:4 Volvió a concebir y dio a luz otro hijo, al que llamó Onán.
38:5 Nuevamente dio a luz otro hijo, al que llamó Selá. Ella se encontraba en Akzib al darle a luz.
38:6 Judá tomó para su primogénito Er a una mujer llamada Tamar.
38:7 Er, el primogénito de Judá, fue malo a los ojos de el Señor, el Señor le hizo morir.
38:8 Entonces Judá dijo a Onán: "Cásate con la mujer de tu hermano y cumple como cuñado con ella, procurando descendencia a tu hermano."
38:9 Onán sabía que aquella descendencia no sería suya, y así, si bien tuvo relaciones con su cuñada, derramaba a tierra, evitando el dar descendencia a su hermano.
38:10 Pareció mal al Señor lo que hacía y le hizo morir también a él.
38:11 Entonces dijo Judá a su nuera Tamar: "Quédate como viuda en casa de tu padre hasta que crezca mi hijo Selá." Pues se decía: "Por si acaso muere también él, lo mismo que sus hermanos." Tamar se fue y quedó en casa de su padre.
38:12 Pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, la mujer de Judá. Cuando Judá se hubo consolado, subió a Timná para el trasquileo de su rebaño, junto con Jirá su compañero adulamita.
38:13 Se lo notificaron a Tamar: "Oye, tu suegro sube a Timná para el trasquileo de su rebaño."
38:14 Entonces ella se quitó de encima sus ropas de viuda y se cubrió con el velo, y bien disfrazada se sentó en Petaj Enáyim, que está a la vera del camino de Timná. Veía, en efecto, que Selá había crecido, pero que ella no le era dada por mujer.
38:15 Judá la vio y la tomó por una ramera, porque se había tapado el rostro,
38:16 y desviándose hacia ella dijo: "Déjame ir contigo" —pues no la reconoció como su nuera. Dijo ella: "¿Y qué me das por venir conmigo?"—
38:17 "Te mandaré un cabrito de mi rebaño." —"Si me das prenda hasta que me lo mandes..."—
38:18 "¿Qué prenda he de darte?" — "Tu sello, tu cordón y el bastón que tienes en la mano." El se lo dio y se unió a ella, la cual quedó encinta de él.
38:19 Entonces se marchó ella y, quitándose el velo, se vistió sus ropas de viuda.
38:20 Judá, por su parte, envió el cabrito por mediación de su compañero el adulamita, para rescatar la prenda de manos de la mujer, pero éste no la encontró.
38:21 Preguntó a los del lugar: "¿Dónde está la ramera aquella que había en Enáyim, a la vera del camino?" — "Ahí no ha habido ninguna ramera"— dijeron.
38:22 Entonces él se volvió donde Judá y dijo: "No la he encontrado; y los mismos lugareños me han dicho que allí no ha habido ninguna ramera."
38:23 "Pues que se quede con ello —dijo Judá—; que nadie se burle de nosotros. Ya ves cómo he enviado ese cabrito, y tú no la has encontrado."
38:24 Ahora bien, como a los tres meses aproximadamente, Judá recibió este aviso: "Tu nuera Tamar ha fornicado, y lo que es más, ha quedado encinta a consecuencia de ello." Dijo Judá: "Sacadla y que sea quemada."
38:25 Pero cuando ya la sacaban, envió ella un recado a su suegro: "Del hombre a quien esto pertenece estoy encinta", y añadía: "Examina, por favor, de quién es este sello, este cordón y este bastón."
38:26 Judá lo reconoció y dijo: "Ella tiene más razón que yo, porque la verdad es que no la he dado por mujer a mi hijo Selá." Y nunca más volvió a tener trato con ella.
38:27 Al tiempo del parto resultó que tenía dos mellizos en el vientre.
38:28 Y ocurrió que, durante el parto, uno de ellos sacó la mano, y la partera le agarró y le ató una cinta escarlata a la mano, diciendo: "Este ha salido primero."
38:29 Pero entonces retiró él la mano, y fue su hermano el que salió. Ella dijo: "¡Cómo te has abierto brecha!" Y le llamó Peres.
38:30 Detrás salió su hermano, que llevaba en la mano la cinta escarlata, y le llamó Zéraj.

viernes, 19 de mayo de 2017

15,22-29: Carta a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicea

15,22-29: Carta a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicea

22 Entonces los apóstoles, los ancianos y la comunidad entera decidieron escoger algunos dirigentes 
     de los hermanos, para enviarlos con Pablo, Bernabé, Judas, por sobrenombre Barsabás, y Silas a 
     Antioquía. 
23 Les dieron una carta autógrafa que decía: —Los hermanos apóstoles y ancianos saludan 
     a los hermanos convertidos del paganismo de Antioquía, Siria y Cilicia: 
24 Nos hemos enterado de que algunos de los nuestros, sin nuestra autorización, 
     han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto. 
25 Por eso hemos decidido de común acuerdo elegir unos delegados y enviárselos 
     con nuestros queridos Bernabé y Pablo, 
26 hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo.
27 Por eso les enviamos a Judas y Silas, que les explicarán esto de palabra.
28 Es decisión del Espíritu Santo y nuestra no imponerles ninguna carga más que estas cosas
     indispensables: 
29 absténganse de alimentos ofrecidos a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados 
     y de relaciones sexuales prohibidas. Harán bien si se privan de estas cosas. Adiós. 

SOBRE EL MISMO TEMA:

martes, 6 de septiembre de 2016

1 Corintios 6,12-20: La fornicación

La fornicación
6:12 "Todo me está permitido", pero no todo es conveniente. "Todo me está permitido", pero no me dejaré dominar por nada.
6:13 Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, y Dios destruirá a ambos. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo.
6:14 Y Dios que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros con su poder.
6:15 ¿No saben acaso que sus cuerpos son miembros de Cristo? ¿Cómo voy a tomar los miembros de Cristo para convertirlos en miembros de una prostituta? De ninguna manera.
6:16 ¿No saben que el que se une a una prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Porque dice la Escritura: Los dos serán una sola carne.
6:17 En cambio, el que se une al Señor se hace un solo espíritu con él.
6:18 Eviten la fornicación. Cualquier otro pecado cometido por el hombre es exterior a su cuerpo, pero el que fornica peca contra su propio cuerpo.
6:19 ¿O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen,
6:20 sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos.