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miércoles, 21 de agosto de 2024

Libro de Josué 24,1-33: El pacto de Siquem

Libro de Josué
Capítulo 24

LA GRAN ASAMBLEA DE SIQUEM
Recuerdo de la vocación de Israel

1 Josué reunió a las tribus de Israel en Siquén. 
   Convocó a los ancianos de Israel, a los jefes de familia, a los jueces y escribas, 
   y se presentaron ante el Señor. 
2 Josué habló al pueblo: 
   –Así dice el Señor, Dios de Israel: Al otro lado del río Éufrates vivieron antiguamente sus padres, 
   Téraj, padre de Abrahán y de Najor, sirviendo a otros dioses. 
3 Pero yo tomé a Abrahán, su padre, del otro lado del río, 
   lo conduje por todo el país de Canaán y multipliqué su descendencia dándole a Isaac. 
4 A Isaac le di Jacob y Esaú. A Esaú le di en propiedad la montaña de Seír, 
   mientras que Jacob y sus hijos bajaron a Egipto. 
5 Envié a Moisés y a Aarón para castigar a Egipto con los portentos que hice, 
   y después los saqué de allí. 
6 Saqué de Egipto a sus padres, y llegaron al mar. 
   Los egipcios persiguieron a sus padres con caballería y carros hasta el Mar Rojo; 
7 pero gritaron al Señor, y él puso una nube oscura entre ustedes y los egipcios; 
   después desplomó sobre ellos el mar, cubriéndolos. 
   Sus ojos vieron lo que hice en Egipto. Después vivieron en el desierto muchos años. 
8 Los llevé al país de los amorreos, que vivían en Transjordania; 
   los atacaron y se los entregué; ustedes se apoderaron de sus territorios; 
    y yo se los quité de delante. 
9 Entonces Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, atacó a Israel; 
   mandó llamar a Balaán, hijo de Beor, para que los maldijera; 
10 pero yo no quise oír a Balaán, que no tuvo más remedio que bendecirlos, 
     y los libré de sus manos. 
11 Pasaron el Jordán y llegaron a Jericó. Los jefes de Jericó los atacaron: 
     los amorreos, fereceos, cananeos, hititas, guirgaseos, heveos y jebuseos, pero yo se los entregué; 
12 sembré el pánico ante ustedes, y expulsaron a los dos reyes amorreos 
     no con tu espada ni con tu arco; 
13 y les di una tierra por la que no habían sudado, ciudades que no habían construido 
     y en las que ahora viven; viñedos y olivares que no habían plantado y de los que ahora comen.

Israel elige a Yahvé
 
14 Por lo tanto, teman al Señor y sírvanlo con toda sinceridad; 
     dejen de lado a los dioses que sirvieron sus padres al otro lado del río y en Egipto, 
     y sirvan al Señor. 
15 Y si no están dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quién quieren servir: 
     a los dioses que sirvieron sus padres al otro lado del río 
     o a los dioses de los amorreos en cuyo país habitan, que yo y mi familia serviremos al Señor. 
16 El pueblo respondió: 
     –¡Lejos de nosotros abandonar al Señor para ir a servir a otros dioses! 
17 Porque el Señor, nuestro Dios, es quien nos sacó a nosotros 
     y a nuestros padres de la esclavitud de Egipto, quien hizo ante nuestros ojos 
     aquellos grandes prodigios, nos guardó en todo nuestro peregrinar 
     y entre todos los pueblos que atravesamos. 
18 El Señor expulsó ante nosotros a los pueblos amorreos que habitaban el país. 
     Por eso también nosotros serviremos al Señor: ¡él es nuestro Dios! 
19 Josué dijo al pueblo: 
     –No podrán servir al Señor, porque es un Dios santo, un Dios celoso. 
     No perdonará sus delitos ni sus pecados. 
20 Si abandonan al Señor y sirven a dioses extranjeros, se volverá contra ustedes, 
     y después de haberlos tratado bien, los maltratará y aniquilará. 
21 El pueblo respondió: –¡No! Serviremos al Señor. 
22 Josué insistió: 
     –Son testigos contra ustedes mismos de que han elegido servir al Señor. 
     Respondieron: 
     –¡Somos testigos! 
23 –Entonces dejen de lado los dioses extranjeros que conservan 
     y pónganse de parte del Señor, Dios de Israel. 
24 El pueblo respondió: 
     –Nosotros serviremos al Señor, nuestro Dios, y le obedeceremos. 

El pacto de Siquén

25 Aquel día Josué selló una alianza con el pueblo y les dio leyes y mandatos en Siquén. 
26 Escribió las cláusulas en el libro de la ley de Dios, agarró una gran piedra y la erigió allí, 
     bajo la encina del santuario del Señor, 
27 y dijo a todo el pueblo: 
    –Miren esta piedra, que será testigo contra nosotros, 
    porque ha oído todo lo que el Señor nos ha dicho. 
    Será testigo contra ustedes para que no renieguen de su Dios. 
28 Luego despidió al pueblo, cada cual a su herencia. 

Muerte de Josué
Jc 2,6-10

29 Algún tiempo después murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la edad de ciento diez años. 
30 Lo enterraron en el territorio de su herencia, en Timná Séraj, en la serranía de Efraín, 
     al norte del monte Gaas. 
31 Israel sirvió al Señor mientras vivió Josué y durante toda la vida de los ancianos 
     que le sobrevivieron y que habían visto las hazañas del Señor en favor de Israel. 

Los huesos de José
Muerte de Eleazar

32 Los huesos de José, traídos por los israelitas de Egipto, los enterraron en Siquén, 
     en el campo que había comprado Jacob a los hijos de Jamor, padre de Siquén, por cien pesos, 
     y que pertenecía a los hijos de José. 
33 También murió Eleazar, hijo de Aarón. Lo enterraron en Guibeá, población de su hijo Fineés, 
     que la había recibido en propiedad en la serranía de Efraín.


Libro de Josué 21,1-45: Ciudades levíticas

Libro de Josué
Capítulo 21

Ciudades levíticas
Nm 35,1-8; 1 Cro 6,39-66

1 Los jefes de familia de la tribu de Leví se acercaron al sacerdote Eleazar, a Josué, hijo de Nun, 
   y a los jefes de familia de las tribus de Israel, 
2 en Siló, en el país de Canaán, y les dijeron: 
   –El Señor mandó, por medio de Moisés, que se nos dieran ciudades para vivir 
   y campos de pastoreo para nuestros ganados. 
3 Entonces los israelitas, siguiendo la orden del Señor, 
   dieron de sus territorios a los levitas las siguientes ciudades con sus campos de pastoreo. 
4 Se echó a suertes para el clan de Quehat; 
   a los levitas descendientes del sacerdote Aarón 
   les tocaron trece ciudades de las tribus de Judá, Simeón y Benjamín. 
5 A los otros hijos de Quehat, por clanes, 
   les tocaron en el sorteo diez ciudades de las tribus de Efraín, 
   Dan y la mitad de Manasés. 
6 A los hijos de Guersón, por clanes, 
   les tocaron en el sorteo diez ciudades de las tribus de Isacar, 
   Aser y Neftalí y de la mitad de Manasés, en Basán. 
7 A los hijos de Merarí, por clanes, 
   les tocaron doce ciudades de las tribus de Rubén, Gad y Zabulón. 
8 Los israelitas asignaron a los levitas por sorteo aquellas ciudades con sus campos de pastoreo, 
   como había mandado el Señor a Moisés. 

Parte de los queatitas

9 De las tribus de Judá y Simeón les asignaron las poblaciones que se indican a continuación: 
10 a los levitas hijos de Aarón, de los clanes de Quehat –porque a ellos les tocó primero la suerte–, 
11 Villa Arbá –el padre de Enac– o sea, Hebrón, en la sierra de Judá, 
     con sus campos de pastoreo alrededor. 
12 Los campos de cultivo y los poblados próximos se los habían dado en propiedad a Caleb, 
     hijo de Jefoné. 
13 Con derecho de asilo para los homicidas les asignaron Hebrón y sus campos de pastoreo, 
     y además asignaron Libná, 
14 Yatir, Estemó 
15 Jolón, Debir, 
16 Ayin, Yutá y Bet-Semes cada una con su correspondiente campo de pastoreo. 
     Nueve ciudades de las dos tribus dichas. 
17 De la tribu de Benjamín les dieron: Gabaón, Guibeá, 
18 Anatot y Almón cada una con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
19 Suma total de las ciudades de los sacerdotes hijos de Aarón, 
     trece ciudades con sus campos de pastoreo. 
20 A los restantes levitas descendientes de Quehat, de los clanes de Quehat, 
     les tocaron en suerte ciudades de la tribu de Efraín; 
21 les asignaron, con derecho de asilo para los homicidas, Siquén y sus campos de pastoreo, 
     en la serranía de Efraín, y también Guézer, 
22 Quibsáin y Bet-Jorón cada una con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
23 De la tribu de Dan les dieron: Elteque, Gabatón, 
24 Ayalón, Gat Rimón cada una con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
25 Y de la media tribu de Manases les dieron: 
     Taanac y Gat Rimón cada una con sus campos de pastoreo: dos ciudades. 
26 Suma total de las ciudades con sus campos de pastoreo 
     para los clanes de los restantes hijos de Quehat: diez. 

Parte de los hijos de Guersón

27 Para los levitas hijos de Guersón y sus familias les dieron: 
     de la media tribu de Manasés, con derecho de asilo para los homicidas, 
     Golán de Basán y sus campos de pastoreo 
     y también Astarot y sus campos de pastoreo; dos ciudades. 
28 De la tribu de Isacar les dieron: Quisión, Daberat, 
29 Yarmut y En Ganim, todas con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
30 De la tribu de Aser les dieron: Misal, Abdón, 
31 Jelcá y Rejob todas con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
32 De la tribu de Neftalí les dieron, con derecho de asilo para los homicidas: 
     Cades de Galilea y sus campos de pastoreos, 
     y además Jamat de Dor y Población cada una con sus campos de pastoreo; tres ciudades.  
33 Suma total de las poblaciones de los guersonitas, por clanes, trece ciudades 
     y sus campos de pastoreo. 

Parte de los hijos de Merarí

34 Para los otros clanes levíticos descendientes de Merarí 
     les dieron de la tribu de Zabulón, Yocneán, Cartá, 
35 Dimna y Nahalal cada una con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
36 De la tribu de Rubén, en Transjordania, les dieron con derecho de asilo para los homicidas: 
     Béser y sus campos de pastoreo, y además Yahas, 
37 Quedemot y Mepaat cada una con sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
38 De la tribu de Gad les dieron, con derecho de asilo para los homicidas: 
     Ramot de Galaad con sus campos de pastoreo y además Majnaym, 
39 Jesbón y Yazer y sus campos de pastoreo; cuatro ciudades. 
40 Suma total de poblaciones que tocaron por sorteo a los otros clanes levíticos 
     descendientes de Merarí, por clanes, doce ciudades. 
41 Suma total de ciudades levíticas en medio del territorio propiedad de los israelitas, 
     cuarenta y ocho ciudades con sus campos de pastoreo. 
42 Cada una de esas ciudades incluía los campos de pastoreo que tenían a su alrededor; 
     lo mismo sucedía con todas las ciudades mencionadas. 

Conclusión del reparto

43 Así fue como el Señor les dio a los israelitas todo el territorio que les había prometido 
     bajo juramento a sus antepasados y ellos se establecieron y vivieron allí. 
44 El Señor les dio paz con todos los pueblos vecinos, 
     exactamente como lo había jurado a sus padres; ni un enemigo pudo resistirles; 
     el Señor les entregó a todos sus enemigos. 
45 No dejó de cumplirse una palabra de todas las promesas 
     que había hecho el Señor a la casa de Israel. Todo se cumplió. 

Libro de Josué 19,1-51: Repartición del resto del país

 Libro de Josué
Capítulo 19

La tribu de Simeón
Gn 49,5-7; 1 Cro 4,28-33

1 En segundo lugar salió la suerte de Simeón, por clanes. 
   Su herencia quedaba en medio de la herencia de Judá. 
2 Les tocaron como herencia: Berseba, Semá, Molada, 
3 Jasar Suel, Balá, Esem, 
4 Eltolad, Betul, Jormá, 
5 Sicelag, Bet-Marcabot, Jasar Susá, 
6 Bet-Lebaot, Sarujén. Trece ciudades con sus poblados. 
7 Ayin, Rimón, Eter y Asán. Cuatro ciudades con sus poblados. 
8 Más todos los poblados que hay en torno a esas ciudades hasta Baalat Beer y Ramat del Negueb. 
   Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Simeón. 
9 La herencia de Simeón estaba enclavada en el lote de Judá, 
   porque a Judá le había tocado una parte demasiado grande; 
   por eso los de Simeón tenían su herencia en medio de Judá. 

La tribu de Zabulón
Jc 1,30; Gn 49,13; Dt 33,18-19

10 En tercer lugar salió la suerte de Zabulón, por clanes. 
11 Su límite llegaba hasta Sarid, subía por el oeste a Maralá, llegaba a Dabeset 
     y hasta el torrente que está frente a Yocneán, 
12 de Sarid volvía al este, hasta el término de Quislot Tabor, salía a Daberat y subía a Yapía; 
13 de allí, siguiendo hacia el este, pasaba por Guitá–Jefer hasta Itá Casín, 
     salía a Rimón y torcía hacia Neá; 
14 después daba la vuelta por el norte de Janatón, para terminar en el valle de Yiptajel. 
15 Su territorio incluía además Catat, Nahlal, Simerón, Yidalá y Belén. 
     Doce ciudades con sus poblados.  
16 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Zabulón: las ciudades y sus poblados. 
17 En cuarto lugar salió la suerte de la tribu de Isacar, por clanes. 

La tribu de Isacar
Gn 49,14-15; Dt 33,18-19

18 Su territorio comprendía: Yezrael, Quesulot, Sunán, 
19 Jafaraym, Sión, Anajarat, 
20 Harabit, Quisión, Abes, 
21 Yarmut, En Ganim, En Jadá, Bet-Fasés; 
22 el límite llegaba al Tabor, Sajasín y Bet-Semes y terminaba en el Jordán. 
     Dieciséis ciudades con sus poblados. 
23 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Isacar: las ciudades y sus poblados. 

La tribu de Aser
Jc 1,31-32; Gn 49,20; Dt 33,24-25

24 En quinto lugar salió la suerte de la tribu de Aser, por clanes. 
25 Su territorio comprendía: Jelcat, Jalí, Beten, Acsaf, 
26 Alamélec, Amad y Misal; el límite occidental llegaba al Carmelo y Sijor Libnat; 
27 volviendo al este hacia Bet-Dagón, llegaba a Zabulón y a la parte norte del Valle de Yiptajel, 
     a Bet-Emec y Nehiel, saliendo por el norte a Cabul, 
28 Abdón, Rejob, Jamón, Caná y Sidón capital; 
29 volvía hacia Ramá y la fortaleza de Tiro, volvía luego por Josá y terminaba en el mar. 
     El territorio incluía, además, la región de Aczib, 
30 Uma, Afec y Rejob. Veintidós ciudades con sus poblados. 
31 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Aser: las ciudades y sus poblados.

La tribu de Neftalí
Jc 1,33; Gn 49,21; Dt 33,23

32 En sexto lugar salió la suerte de la tribu de Neftalí, por clanes. 
33 Su límite partía de Jélef, la Encina de Sananín, Adamá Haneqeb y Yabneel, hasta Lacún, 
     y terminaba en el Jordán, 
34 volvía luego por el este, hacia Aznot Tabor; 
     de allí salía hacia Jucoc y lindaba con Zabulón por el sur, con Aser al oeste y con el Jordán al este; 
35 comprendía las ciudades fortificadas de Sidín, Ser, Jamat, Racat, Genesaret, 
36 Adamá, Haramá, Jasor, 
37 Cades, Edrey, En Jasor, 
38 Yirón, Migdalel, Jorén, BetAnat y Bet-Semes. Diecinueve ciudades con sus poblados. 
39 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Neftalí: las ciudades y sus poblados. 

La tribu de Dan
Gn 49,16-17; Dt 33,22

40 En séptimo lugar salió la suerte de la tribu de Dan, por clanes. 
41 El territorio de su herencia comprendía: Sorá, Estaol, Ir Semes, 
42 Salbín, Ayalón, Yitlá, 
43 Elón, Timná, Ecrón, 
44 Elteque, Gabatón, Baalá, 
45 Yehud, Bene Barac, Gat Rimón, 
46 Río Yarqón con el término frente a Jafa. 
47 Pero aquel territorio resultaba demasiado estrecho para los hijos de Dan, 
     y por eso subieron a atacar a Lais; la conquistaron, pasaron a cuchillo a sus habitantes, 
     tomaron posesión y se instalaron en ella, y la llamaron Dan, en recuerdo de su antepasado. 
48 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Dan: las ciudades y sus poblados. 
49 Así terminaron de repartir la tierra y de marcar sus límites. 
     Después los israelitas dieron a Josué, hijo de Nun, una herencia en medio de ellos. 
50 Siguiendo la orden del Señor, le dieron el pueblo que pidió: Timná Séraj, en la sierra de Efraín. 
     Josué lo reconstruyó y se instaló allí. 
51 Ésta fue la herencia que repartieron entre las tribus de Israel 
     el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los cabezas de familia, echando a suertes en Siló, 
     en presencia del Señor, a la entrada de la tienda del encuentro. Así terminaron de repartir el país.

Libro de Josué 17, 1-18: La tribu de Manasés. Reclamaciones

Libro de Josué
Capítulo 17

La tribu de Manasés
Gn 49,22-26; Dt 33,13-17

1 Suerte de la tribu de Manasés, primógénito de José. 
   A Maquir, primogénito de Manasés, padre de Galaad, que era hombre belicoso, 
   le tocaron Galaad y Basán. 
2 También se sortearon las tierras que les tocarían, según el número de sus clanes, 
   a los otros hijos de Manases: a Abiézer, Jélec, Asriel, Siquén, Jéfer y Semidá, 
   o sea, los hijos varones de Manasés, nietos de José. 
3 Pero Salfajad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manases, 
   no tuvo hijos varones, sino sólo hijas; se llamaban Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. 
4 Éstas se presentaron al sacerdote Eleazar, a Josué, hijo de Nun, y a los representantes de tribus, 
   reclamando: 
   –El Señor mandó a Moisés que nos diera una herencia entre nuestros parientes. 
   Entonces les dieron, según la orden del Señor, una herencia entre los parientes de su padre. 
5 Así, le tocaron a Manasés diez partes, además de Galaad y Basán, en Transjordania, 
6 porque las hijas de Manasés recibieron una herencia entre sus parientes, 
   mientras que el país de Galaad fue para los otros hijos de Manasés. 
7 La frontera Manasés por el lado de Aser iba por Micmetá, frente a Siquén, 
   seguía por el sur de En Tapuj 
8–la zona de Tapuj pertenecía a Manasés, pero el poblado, en el confín de Manasés, era de Efraín–, 
9 y bajaba al torrente de Caná; las ciudades al sur del torrente eran las ciudades que tenía Efraín 
   en medio de Manasés; Manasés llegaba hasta la parte norte del torrente; 
   su límite terminaba en el mar. 
10 Limitaban con el mar: al sur, Efraín, y al norte, Manasés éste limitaba al norte con Aser, 
     al este con Isacar. 
11 Manasés tenía enclaves en Isacar y Aser: Beisán y sus poblados, Yiblán y sus poblados, 
     los vecinos de Dor y sus poblados, los vecinos de Endor y sus poblados, 
     los vecinos de Taanac y sus poblados, los vecinos de Meguido y sus poblados; 
     y la tercera parte de la región. 
12 Pero Manasés no logró desalojar aquellas ciudades, 
     y los cananeos pudieron seguir en aquella región. 
13 Cuando los israelitas se hicieron fuertes, los sometieron a trabajos forzados, 
     aunque no llegaron a expulsarlos. 

Reclamación de los hijos de José

14 Los hijos de José reclamaron ante Josué: 
     –¿Por qué nos has asignado como herencia en el sorteo sólo una porción de territorio, 
     cuando somos tantos, gracias a Dios? 
15 Josué les contestó: 
     –Si son tantos que no caben en los montes de Efraín, 
     suban a los bosques y desmonten tierras en la región de los fereceos y refaimitas.  
16 Los de José replicaron: 
     –Es verdad que estos montes no nos alcanzan. Pero los cananeos que viven en el valle 
     –los de Beisán y los del valle de Yezrael– tienen carros de hierro. 
17 Josué contestó a los hijos de José, a Efraín y Manasés: 
     –Ustedes son muchos y fuertes: no tendrán una sola porción de territorio. 
18 De ustedes será una montaña; es verdad que es boscosa, 
     ero la talarán y sus confines serán de ustedes. 
     Además, expulsarán a los cananeos, aunque tengan carros de hierro y sean poderosos. 

martes, 20 de agosto de 2024

Libro de Josué 14,1-15: Tres grandes tribus al oeste del Jordán

Libro de Josué
Capítulo 14

DESCRIPCIÓN DE LAS TRES GRANDES TRIBUS AL OESTE DEL JORDÁN


1 Éstos son los territorios que los israelitas recibieron como herencia en el país de Canaán, 
   repartidos por el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, 
   y los cabezas de familias de las tribus de Israel. 
2 Ellos lo repartieron echando suertes, como había ordenado el Señor, por medio de Moisés, ´
   a las nueve tribus y media. 
3 Ya antes Moisés les había asignado herencia en Transjordania 
   a dos tribus y media pero a los levitas no les asignó ninguna herencia en medio de ellos. 
4 Los descendientes de José formaban dos tribus: Manasés y Efraín; 
   pero a los levitas no les asignaron ningún territorio en el país, 
   sino ciudades para habitar con sus correspondientes campos para criar sus ganados y rebaños. 
5 Los israelitas hicieron el reparto de tierra como el Señor había mandado a Moisés. 

La parte de Caleb 
Nm 14

6 Los de Judá se acercaron a Josué en Guilgal, y Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, le dijo: 
   –Ya sabes el encargo que, por orden del Señor, te dio para mí, 
   Moisés hombre de Dios en Cades Barnea. 
7 Cuarenta años tenía yo cuando Moisés, siervo del Señor, 
   me envió desde Cades Barnea a reconocer el país, y volví con una información fidedigna. 
8 Los compañeros que habían ido conmigo desanimaron a la gente; 
   yo, en cambio, seguí plenamente al Señor, mi Dios, 
9 y Moisés juró aquel día: 
   La tierra que han pisado tus pies será tu herencia y la de tus hijos por siempre, 
   porque has seguido plenamente al Señor, mi Dios. 
10 Ahora ves que el Señor me ha conservado la vida, como prometió. 
     Cuarenta y cinco años han pasado desde que el Señor se lo dijo a Moisés, 
     cuando Israel andaba por el desierto; hoy cumplo ochenta y cinco años, 
11 y todavía estoy tan fuerte como el día en que me envió Moisés: 
     me siento ahora tan fuerte como entonces para luchar y para emprender lo que sea. 
12 Por eso, dame ese monte que me prometió aquel día el Señor. 
     Tú lo oíste: que aquí vivían los enaquitas y que sus ciudades eran grandes y fortificadas. 
     Ojalá el Señor esté conmigo y logre expulsarlos como él prometió. 
13 Entonces Josué lo bendijo y dio Hebrón en herencia a Caleb, hijo de Jefoné. 
14 Por eso Hebrón pertenece por herencia a Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, hasta el día de hoy, 
     por haber seguido plenamente al Señor, Dios de Israel. 
15 Hebrón se llamaba antiguamente Quiriat Arbá, por el gigante enaquita. Y el país quedó en paz. 

domingo, 24 de julio de 2022

Números 34,16-29: Los jefes encargados de repartir la tierra

Números 34,16-29:
Los jefes encargados de repartir la tierra

16 Luego el Señor dijo a Moisés:
17 Las personas que les repartirán el territorio serán el sacerdote Eleazar y Josué, hijo de Nun.
18 Además, ustedes tomarán un jefe de cada tribu para la repartición del país.
19 Los nombres de esas personas son los siguientes: Por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Iefuné;
20 por la tribu de Simeón, Semuel, hijo de Amihud;
21 por la tribu de Benjamín, Elidad, hijo de Quislón;
22 por la tribu de Dan, el jefe Buquí, hijo de Ioglí;
23 por las tribus de los hijos de José: el jefe Janiel, hijo de Efod, por la tribu de Manasés;
24 y el jefe Quemuel, hijo de Siftán, por la tribu de Efraím;
25 por la tribu de Zabulón, el jefe Elisafán, hijo de Parnac;
26 por la tribu de Isacar, el jefe Paltiel, hijo de Azán;
27 por la tribu de Aser, el jefe Ajihud, hijo de Selomí;
28 por la tribu de Neftalí, el jefe Padael, hijo de Amihud.
29 Estas son las personas que designó el Señor para repartir el territorio de Canaán 
     como herencia entre los israelitas.