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viernes, 17 de junio de 2022

Carta de San Pablo a Filemón 1,1-25

Salutación

1 Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo, el hermano, 
   a nuestro querido amigo y colaborador Filemón,
2 a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa.
3 Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
4 Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones,
5 pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos,
6 a fin de que tu participación en la fe se haga eficiente mediante el conocimiento perfecto 
   de todo el bien que hay en nosotros en orden a Cristo.
7 Pues tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, 
   por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano.

Pablo intercede por Onésimo

8 Por lo cual, aunque tengo en Cristo bastante libertad para mandarte lo que conviene,
9 prefiero más bien rogarte en nombre de la caridad, yo, este Pablo ya anciano, 
   y además ahora preso de Cristo Jesús.
10 Te ruego en favor de mi hijo, a quien engendré entre cadenas, Onésimo,
11 que en otro tiempo te fue inútil, pero ahora muy útil para ti y para mí.
12 Te lo devuelvo, a éste, mi propio corazón.
13 Yo querría retenerle conmigo, para que me sirviera en tu lugar, en estas cadenas por el Evangelio;
14 mas, sin consultarte, no he querido hacer nada, para que esta buena acción tuya no fuera forzada 
     sino voluntaria.
15 Pues tal vez fue alejado de ti por algún tiempo, precisamente para que lo recuperaras para siempre,
16 y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que, 
     siéndolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo como amo, sino también en el Señor!.
17 Por tanto, si me tienes como algo unido a ti, acógele como a mí mismo.
18 Y si en algo te perjudicó, o algo te debe, ponlo a mi cuenta.
19 Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño; yo te lo pagaré... 
     Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes.
20 Sí, hermano, hazme este favor en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!
21 Te escribo confiado en tu docilidad, seguro de que harás más de lo que te pido.
22 Y al mismo tiempo, prepárame hospedaje; pues espero que por vuestras oraciones 
     se os concederá la gracia de mi presencia.

Salutaciones y bendición final

23 Te saludan Epafras, mi compañero de cautiverio en Cristo Jesús,
24 Marcos, Aristarco, Demás y Lucas, mis colaboradores.
25 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.

jueves, 16 de junio de 2022

2 Timoteo 1,1-18: No te avergüences del testimonio que has de dar

Salutación

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios para anunciar la Promesa de vida 
   que está en Cristo Jesús,
2 a Timoteo, hijo querido. Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre 
   y de Cristo Jesús Señor nuestro.

Testificando de Cristo

3 Doy gracias a Dios, a quien, como mis antepasados, rindo culto con una conciencia pura, 
   cuando continuamente, noche y día, me acuerdo de ti en mis oraciones.
4 Tengo vivos deseos de verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de alegría.
5 Pues evoco el recuerdo de la fe sincera que tú tienes, fe que arraigó primero en tu abuela Loida 
   y en tu madre Eunice, y sé que también ha arraigado en ti.
6 Por esto te recomiendo que reavives el carisma de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7 Porque no nos dio el Señor a nosotros un espíritu de timidez, sino de fortaleza, de caridad 
   y de templanza.
8 No te avergüences, pues, ni del testimonio que has de dar de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; 
   sino, al contrario, soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio, ayudado por la fuerza de Dios,
9 que nos ha salvado y nos ha llamado con una vocación santa, no por nuestras obras, sino por su propia 
   determinación y por su gracia que nos dio desde toda la eternidad en Cristo Jesús,
10 y que se ha manifestado ahora con la Manifestación de nuestro Salvador Cristo Jesús, 
     quien ha destruido la muerte y ha hecho irradiar vida e inmortalidad por medio del Evangelio
11 para cuyo servicio he sido yo constituido heraldo, apóstol y maestro.
12 Por este motivo estoy soportando estos sufrimientos; pero no me avergüenzo, 
     porque yo sé bien en quién tengo puesta mi fe, y estoy convencido de que es poderoso 
     para guardar mi depósito hasta aquel Día.
13 Ten por norma las palabras sanas que oíste de mí en la fe y en la caridad de Cristo Jesús.
14 Conserva el buen depósito mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros.
15 Ya sabes tú que todos los de Asia me han abandonado, y entre ellos Figelo y Hermógenes.
16 Que el Señor conceda misericordia a la familia de Onesíforo, pues me alivió muchas veces 
     y no se avergonzó de mis cadenas,
17 sino que, en cuanto llegó a Roma, me buscó solícitamente y me encontró.
18 Concédale el Señor encontrar misericordia ante el Señor aquel Día. 
     Además, cuántos buenos servicios me prestó en Éfeso, tú lo sabes mejor.

miércoles, 8 de junio de 2022

19,21-40: El motín de los orfebres de Éfeso

19,21-40: El motín de los orfebres de Éfeso

21 Terminada toda esa tarea, Pablo se propuso ir a Jerusalén pasando por Macedonia y Acaya; 
     él decía que, después de estar allí, tenía que visitar Roma. 
22 Envió a Macedonia a dos de sus asistentes, Timoteo y Erasto, y él se quedó una temporada en Asia. 
23 Por entonces sobrevino una gran crisis a causa del Camino del Señor.
24 Un tal Demetrio, platero, fabricaba en plata reproducciones del templo de Artemisa 
     y proporcionaba buenas ganancias a los artesanos. 
25 Los reunió con todos los del gremio y les dirigió la palabra:
     —Compañeros, ustedes saben que nuestra prosperidad depende de esta actividad. 
26 Pero ahora ustedes ven y oyen que ese Pablo, no sólo en Éfeso, sino en Asia entera, 
     está ganando con su propaganda mucha gente, diciendo que los dioses que se fabrican con manos 
     humanas, no son dioses. 
27 Con lo cual no sólo está en peligro de descrédito nuestra profesión, sino que el templo 
     de la gran diosa Artemisa, venerada en toda Asia y en el mundo entero, va a perder toda su grandeza. 
28 Al oírlo se enfurecieron y se pusieron a gritar: —¡Viva la gran Artemisa de Éfeso!
29 Se produjo un gran tumulto en la ciudad y todos se precipitaron hacia el teatro, arrastrando consigo 
     a Gayo y a Aristarco, macedonios compañeros de Pablo. 
30 Pablo intentaba acudir a la asamblea, pero los discípulos no se lo permitieron. 
31Algunas autoridades de Asia, amigos suyos, le enviaron un mensaje aconsejándole que no acudiera 
    al teatro.
32 Entretanto, cada uno gritaba una cosa, había una gran confusión en la asamblea 
     y muchos de la concurrencia ni siquiera sabían la causa. 
33 Algunos de la multitud explicaron el asunto a Alejandro, a quien los judíos habían empujado al frente 
     de todos. Éste, haciendo un gesto con la mano, intentaba dar una explicación a la asamblea. 
34 Pero, al reconocer que era judío, todos se pusieron a gritar durante dos horas: 
     —¡Viva la gran Artemisa de Éfeso! 
35 El secretario logró calmar a la multitud y les habló: —Efesios, ¿hay alguien que no sepa que Éfeso 
     custodia el templo de la gran Artemisa y su imagen caída del cielo? 
36 Como eso es indiscutible, lo importante es que conserven la calma y no obren con precipitación. 
37 Han traído a esos hombres, que ni son sacrílegos ni han insultado a nuestra diosa. 
38 Si Demetrio y sus artesanos tienen alguna queja contra alguien, ahí están los jueces y prefectos: 
     que allí resuelvan su pleito. 
39 Si se trata de un asunto más grave, podrá resolverlo la asamblea legal. 
40 De hecho, corremos peligro de ser acusados de agitadores por el tumulto de hoy ya que no tenemos 
     motivo que justifique tal alboroto. Con estas palabras disolvió la asamblea.

martes, 7 de junio de 2022

Hechos 17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

10 Enseguida, de noche, los hermanos enviaron a Pablo y Silas a Berea. Cuando llegaron, 
     se dirigieron a la sinagoga de los judíos. 
11 Éstos eran más tolerantes que los de Tesalónica; recibieron con interés el mensaje 
     y todos los días analizaban la Escritura para ver si era cierto. 
12 Muchos de ellos abrazaron la fe, lo mismo que algunas mujeres nobles y no pocos hombres griegos. 
13 Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que Pablo había anunciado el mensaje de Dios en 
     Berea, fueron allá para incitar y amotinar a la multitud. 
14 Sin tardanza, los hermanos hicieron bajar a Pablo hasta la costa, mientras Silas y Timoteo 
     se quedaban atrás. 
15 Los que escoltaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas; después volvieron con instrucciones 
     para que Silas y Timoteo se reunieran con él cuanto antes.

lunes, 5 de julio de 2021

2 Corintios 1,12-22: La sinceridad de Pablo

12 Este es para nosotros un motivo de orgullo: el testimonio que nos da nuestra conciencia de que 
     siempre, y particularmente en relación con ustedes, nos hemos comportado con la santidad y la 
     sinceridad que proceden de Dios, movidos, no por una sabiduría puramente humana, sino por la 
     gracia de Dios. 
13 En efecto, nuestras cartas no son ambiguas: no hay en ellas más de lo que ustedes pueden leer y 
     entender. Y espero que comprenderán plenamente 
14 –como ya lo han comprendido en parte– que en el Día de nuestro Señor Jesús, podrán sentirse 
     orgullosos de nosotros, como nosotros de ustedes.
15 Convencido de esto, me propuse visitarlos primero a ustedes, para darles una nueva alegría, 
16 y de allí pasar a Macedonia. Después, a mi regreso de Macedonia, ustedes me ayudarían a 
     proseguir mi viaje a Judea. 
17 Al proponerme esto, ¿obré precipitadamente?, ¿o bien mis proyectos estaban fundados en motivos 
     puramente humanos, de manera que yo digo al mismo tiempo "sí" y "no"? 
18 Les aseguro, por la fidelidad de Dios, que nuestro lenguaje con ustedes no es hoy "sí", y mañana "no". 
19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, el que nosotros hemos anunciado entre ustedes –tanto Silvano y 
     Timoteo, como yo mismo– no fue "sí" y "no", sino solamente "sí". 
20 En efecto, todas las promesas de Dios encuentran su "sí" en Jesús, de manera que por él decimos 
     "Amén" a Dios, para gloria suya. 
21 Y es Dios el que nos reconforta en Cristo, a nosotros y a ustedes; el que nos ha ungido, 
22 el que también nos ha marcado con su sello y ha puesto en nuestros corazones las primicias del 
     Espíritu.

2 Corintios 1,1-11: Saludo inicial y acción de gracias

2 Corintios 1,1-11

1 Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, saludan a la Iglesia de Dios 
   que reside en Corinto, junto con todos los santos que viven en la provincia de Acaya. 
2 Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
3 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las misericordias y Dios de todo 
   consuelo, 
4 que nos reconforta en todas nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos dar a los que sufren el 
   mismo consuelo que recibimos de Dios. 
5 Porque así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de 
   Cristo abunda nuestro consuelo. 
6 Si sufrimos, es para consuelo y salvación de ustedes; si somos consolados, también es para consuelo 
   de ustedes, y esto les permite soportar con constancia los mismos sufrimientos que nosotros 
   padecemos. 
7 Por eso, tenemos una esperanza bien fundada con respecto a ustedes, sabiendo que si comparten 
   nuestras tribulaciones, también compartirán nuestro consuelo.
8 Queremos, hermanos, que ustedes conozcan la tribulación que debimos sufrir en la provincia de Asia: la 
   carga fue tan grande que no podíamos sobrellevarla, al extremo de pensar que estábamos a punto de 
   perder la vida. 
9 Soportamos en nuestra propia carne una sentencia de muerte, y así aprendimos a no poner nuestra 
   confianza en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. 
10 Él nos libró y nos librará de ese peligro mortal. Sí, esperamos que también nos librará en el futuro. 
11 Ustedes también nos ayudarán con su oración, y de esa manera, siendo muchos los que interceden por 
     nosotros, también serán muchos los que darán gracias por el beneficio recibido.

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 6,17-21: Los ricos. Recomendaciones y despedida

Los ricos
6:17 A los ricos de este mundo, recomiéndales que no sean orgullosos. Que no pongan su confianza en la inseguridad de las riquezas, sino en Dios, que nos provee de todas las cosas en abundancia a fin de que las disfrutemos.
6:18 Que practiquen el bien, que sean ricos en buenas obras, que den con generosidad y sepan compartir sus riquezas.
6:19 Así adquirirán para el futuro un tesoro que les permitirá alcanzar la verdadera Vida.

Recomendaciones y despedida
6:20 Querido Timoteo, conserva el bien que te ha sido confiado. Evita la impiedad de una vana palabrería y las objeciones de una pretendida ciencia,
6:21 ya que por haberla profesado, algunos se han apartado de la fe. Que la gracia de Dios esté con ustedes.

1 Carta a Timoteo 1,1-7: Saludo inicial. Los falsos maestros

Saludo inicial
1:1 Pablo, Apóstol de Jesucristo por mandato de Dios, nuestro Salvador, y de Cristo Jesús, nuestra esperanza,
1:2 saluda a Timoteo, su verdadero hijo en la fe. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz que proceden de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Señor.

Los falsos maestros
1:3 Al partir para Macedonia, te pedí que permanecieras en Éfeso, para impedir que cierta gente enseñara doctrinas extrañas
1:4 y prestara atención a mitos y genealogías interminables. Estas cosas no hacen más que provocar discusiones inútiles, en lugar de servir al designio de Dios fundado sobre la fe.
1:5 Te hice este pedido con el fin de suscitar el amor que brota de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.
1:6 Por haberse apartado de esto, algunos terminaron en pura palabrería
1:7 y, pretendiendo ser maestros de la Ley, en realidad no saben lo que dicen ni lo que afirman con tanta seguridad.

domingo, 26 de agosto de 2018

2 Tesalonicenses 1,1-5: Saludo inicial

Lunes de la 21 Semana del Tiempo Ordinario II  

1:1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios, nuestro Padre y al Señor Jesucristo.
1:2 Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
1:3 Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios a causa de ustedes, y es justo que lo hagamos, porque la fe de ustedes progresa constantemente y se acrecienta el amor de cada uno hacia los demás.
1:4 Tanto es así que, ante las Iglesias de Dios, nosotros nos sentimos orgullosos de ustedes, por la constancia y la fe con que soportan las persecuciones y contrariedades.
1:5 En esto se manifiesta el justo Juicio de Dios, para que ustedes sean encontrados dignos del Reino de Dios por el cual tienen que sufrir.

viernes, 24 de agosto de 2018

I Tesalonicenses 3,6-10: La alegría de Pablo por las noticias recibidas

La alegría de Pablo por las noticias recibidas
3:6 Pero ahora Timoteo acaba de regresar de allí con buenas noticias sobre la fe y el amor de ustedes, y él nos cuenta cómo nos recuerdan siempre con cariño y tienen el mismo deseo que nosotros de volver a vernos.
3:7 Por eso, hermanos, a pesar de las angustias y contrariedades, nos sentimos reconfortados por ustedes, al comprobar su fe.
3:8 Sí, ahora volvemos a vivir, sabiendo que ustedes permanecen firmes en el Señor.
3:9 ¿Cómo podremos dar gracias a Dios por ustedes, por todo el gozo que nos hacen sentir en la presencia de nuestro Dios?
3:10 Día y noche, le pedimos con insistencia que podamos verlos de nuevo personalmente, para completar lo que todavía falta a su fe.

I Tesalonicenses 3,1-5: El viaje de Timoteo a Tesalónica

El viaje de Timoteo a Tesalónica
3:1 Por eso, no pudiendo soportar más, resolvimos quedarnos en Atenas
3:2 y enviarles a Timoteo, hermano nuestro y colaborador de Dios en el anuncio de la Buena Noticia de Cristo. Lo hicimos para afianzarlos y confortarlos en la fe,
3:3 de manera que nadie se deje perturbar por estas tribulaciones. Ustedes saben que estamos para eso.
3:4 Cuando todavía estábamos con ustedes les advertimos que íbamos a tener dificultades, y así sucedió, como ustedes pudieron comprobarlo.
3:5 Por eso, no pudiendo soportar más, les envié a Timoteo para que me informara acerca de la fe de ustedes, temiendo que el Tentador los hubiera puesto a prueba y todo nuestro trabajo hubiera resultado estéril.

1 Tesalonicenses 1,1-10: Saludo inicial, elogios y felicitaciones

Saludo inicial, elogios y felicitaciones
1:1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
1:2 Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones,
1:3 y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
1:4 Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos.
1:5 Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones. Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes.
1:6 Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo.
1:7 Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya.
1:8 En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto.
1:9 Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
1:10 y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.

jueves, 23 de agosto de 2018

Filipenses 2,19-30:Misión de Timoteo y de Epafrodito

Misión de Timoteo y de Epafrodito
2:19 Espero, con la ayuda del Señor Jesús, enviarles muy pronto a Timoteo para tener noticias de ustedes y experimentar yo mismo un alivio.
2:20 Porque no encuentro a otro, que tome tan a pecho como él los asuntos de ustedes.
2:21 Todos los demás buscan sus propios intereses y no los de Cristo Jesús.
2:22 Ya saben que él ha dado pruebas de su virtud, porque sirvió conmigo a la causa del Evangelio, como un hijo junto a su padre.
2:23 Por eso espero enviarlo, apenas se aclare mi situación.
2:24 Por otra parte, tengo confianza en el Señor de que pronto podré ir personalmente.
2:25 He creído que era necesario enviarles de nuevo a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de lucha, a quien ustedes enviaron para que me asistiera en mis necesidades.
2:26 Él tenía un gran deseo de volver a verlos a todos, y estaba muy preocupado porque ustedes se habían enterado de su enfermedad.
2:27 En efecto, estuvo enfermo y a punto de morir, pero Dios se compadeció de él, y no sólo de él, sino también de mí, para que yo no tuviera otro dolor, además de los que ya tengo.
2:28 Ahora me apresuro a enviárselo, a fin de que su presencia los llene de gozo, y yo, por mi parte, quede menos triste.
2:29 Recíbanlo en el Señor, con mucha alegría, y tengan en gran estima a personas como él.
2:30 Porque él estuvo al borde de la muerte por la obra de Cristo, exponiendo su vida para suplirlos a ustedes en el servicio que no podían prestarme directamente.

domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 16,17-27: Recomendaciones finales y doxología

Romanos 17,17-23: Recomendaciones finales

16:17 Les ruego, hermanos, que se cuiden de los que provocan disensiones y escándalos, contrariamente a la enseñanza que ustedes han recibido. Eviten su trato,
16:18 porque ellos no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a su propio interés, seduciendo a los simples con palabras suaves y aduladoras.
16:19 En todas partes se conoce la obediencia de ustedes, y esto me alegra; pero quiero que sean hábiles para el bien y sencillos para el mal.
16:20 El Dios de la paz aplastará muy pronto a Satanás, dándoles la victoria sobre él. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.
16:21 Timoteo, mi colaborador, les envía saludos, así como también mis parientes Lucio, Jasón y Sosípatro.
16:22 Yo, Tercio, que he servido de amanuense, los saludo en el Señor.
16:23 También los saluda Gayo, que me brinda hospedaje a mí y a toda la Iglesia. Finalmente, les envían saludos Erasto, el tesorero de la ciudad y nuestro hermano Cuarto.

Romanos 16, Doxología final  

16:25 ¡Gloria a Dios,Vque tiene el poder de afianzarlos, según la Buena Noticia que yo anuncio,
proclamando a Jesucristo, y revelando un misterio que fue guardado en secreto desde la eternidad
16:26 y que ahora se ha manifestado! Este es el misterio que, por medio de los escritos proféticos
y según el designio del Dios eterno, fue dado a conocer a todas las naciones para llevarlas a la obediencia de la fe.
16:27 ¡A Dios, el único sabio, por Jesucristo, sea la gloria eternamente! Amén.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Col 1,1-14: Saludo inicial y acción de gracias

Col 1,1-14  

1:1 Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo
1:2 saludan a los santos de Colosas, sus fieles hermanos en Cristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre.
1:3 Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando sin cesar por ustedes,
1:4 desde que nos hemos enterado de la fe que tienen en Cristo Jesús y del amor que demuestran a todos los santos,
1:5 a causa de la esperanza que les está reservada en el cielo. Ustedes oyeron anunciar esta esperanza por medio de la Palabra de la verdad, de la Buena Noticia
1:6 que han recibido y que se extiende y fructifica en el mundo entero. Eso mismo sucede entre ustedes, desde que oyeron y comprendieron la gracia de Dios en toda su verdad,
1:7 al ser instruidos por Epafras, nuestro querido compañero en el servicio de Dios. Él es para ustedes un fiel ministro de Cristo,
1:8 y por él conocimos el amor que el Espíritu les inspira.
1:9 Por eso, desde que nos enteramos de esto, oramos y pedimos sin cesar por ustedes, para que Dios les haga conocer perfectamente su voluntad, y les dé con abundancia la sabiduría y el sentido de las cosas espirituales.
1:10 Así podrán comportarse de una manera digna del Señor, agradándolo en todo, fructificando en toda clase de obras buenas y progresando en el conocimiento de Dios.
1:11 Fortalecidos plenamente con el poder de su gloria, adquirirán una verdadera firmeza y constancia de ánimo,
1:12 y darán gracias con alegría al Padre, que nos ha hecho dignos de participar de la herencia luminosa de los santos.
1:13 Porque él nos libró del poder de las tinieblas y nos hizo entrar en el Reino de su Hijo muy querido,
1:14 en quien tenemos la redención y el perdón de los pecados.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Hechos 17,16-34: Discurso de Pablo en el Areópago

17,16-34 En el aerópago de Atenas
Miércoles de la 6 Semana de Pascua

16 Mientras los esperaba en Atenas, Pablo se indignaba al observar la idolatría de la ciudad. 
17 En la sinagoga discutía con judíos y con los que temen a Dios; en la plaza pública hablaba 
     a los que pasaban por allí.
18 Algunos de las escuelas filosóficas de epicúreos y estoicos entablaban conversación con él; 
     otros comentaban: —¿Qué querrá decir este charlatán? Otros decían: —Parece un propagandista 
     de divinidades extranjeras. Porque anunciaba a Jesús y la resurrección. 
19 Lo llevaron al Areópago y le preguntaron: —¿Podemos saber en qué consiste esa nueva doctrina 
     que expones? 
20 Dices cosas que nos suenan extrañas y queremos saber lo que significan. 
21 Porque todos los atenienses y los extranjeros que residen allí no tienen mejor pasatiempo 
     que contar y escuchar novedades. 
22 Pablo se puso en pie en medio del Areópago y habló así: —Atenienses, veo que son hombres 
     sumamente religiosos. 
23 Cuando estaba paseando y observando sus lugares de culto, encontré un altar con esta inscripción: 
     al Dios desconocido. Ahora bien, yo vengo a anunciarles al que adoran sin conocer. 
24 Es el Dios que hizo cielo y tierra y todo lo que hay en él. El que es Señor de cielo y tierra 
     no habita en templos construidos por hombres 
25 ni pide que le sirvan manos humanas, como si necesitase algo. Porque él da vida y aliento 
     y todo a todos. 
26 De uno solo formó toda la raza humana, para que poblase la superficie entera de la tierra. 
     Él definió las etapas de la historia y las fronteras de los países. 
27 Hizo que buscaran a Dios y que lo encontraran aun a tientas. Porque no está lejos de ninguno 
     de nosotros, ya que 
28 en él vivimos, y nos movemos y existimos, como dijeron algunos de los poetas de ustedes: 
     porque somos también de su raza.
29 Por tanto, si somos de raza divina, no debemos pensar que Dios es semejante a la plata o el oro 
     o la piedra modelados por la creatividad y la artesanía del hombre. 
30 Ahora bien, Dios, pasando por alto la época de la ignorancia, manda ahora a todos los hombres 
     en todas partes a que se arrepientan; 
31 porque ha señalado una fecha para juzgar con  justicia al mundo por medio de un hombre que 
     él designó para esto. Y a este hombre lo ha acreditado ante todos resucitándolo de la muerte.
32 Al oír lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, otros decían: —En otra ocasión 
     te escucharemos sobre este asunto.
33 Y así Pablo abandonó la asamblea.
34 Algunos se juntaron a él y abrazaron la fe; entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada 
     Dámaris y algunos más.

SOBRE EL MISMO TEMA: 
Examen del discurso de Pablo 

martes, 6 de septiembre de 2016

1 Corintios 16,10-18: Recomendaciones y noticias finales

Recomendaciones y noticias finales
16:10 Si llega antes Timoteo, procuren que permanezca entre ustedes sin ninguna clase de temor, porque él trabaja en la obra del Señor de la misma manera que yo.
16:11 Que nadie lo menosprecie. Ofrézcanle los medios necesarios para que se reúna conmigo, porque yo lo estoy esperando con los hermanos.
16:12 En cuanto a nuestro hermano Apolo, le insistí mucho para que fuera a visitarlos junto con los hermanos, pero él se negó rotundamente a hacerlo por ahora: irá cuando se le presente la ocasión.
16:13 Estén atentos, permanezcan firmes en la fe, compórtense varonilmente, sean fuertes.
16:14 Todo lo que hagan, háganlo con amor.
16:15 Una recomendación más, hermanos. Ustedes saben que Estéfanas y su familia —los primeros que abrazaron la fe en Acaya— han decidido consagrarse al servicio de los hermanos.
16:16 Por eso, les ruego que ustedes, a su vez, sean solícitos con ellos, y no sólo con ellos, sino con todos los que colaboran en sus trabajos y esfuerzos.
16:17 Yo me alegré con la visita de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico. Ellos llenaron el vacío que ustedes habían dejado,
16:18 y han tranquilizado mi espíritu y el de ustedes. Sepan apreciarlos como corresponde.

sábado, 30 de abril de 2016

Hechos 16,1-10: Pablo y Timoteo

Hechos 16,1-10: Pablo y Timoteo
Sábado de la 5 Semana de Pascua

1 Así llegó a Derbe y Listra. Había allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de madre judía convertida 
   y de padre griego, 
2 muy estimado por los hermanos de Listra e Iconio. 
3 Pablo quería llevarlo consigo; así que lo circuncidó, en consideración a los judíos que habitaban 
   por allí, porque todos sabían que su padre era griego. 
4 Al atravesar las poblaciones, les encargaban que observaran las normas establecidas por los apóstoles 
   y los ancianos de Jerusalén. 
5 Las Iglesias se robustecían en la fe y crecían en número cada día.
6 Como el Espíritu Santo no les permitía predicar el mensaje en Asia, atravesaron Frigia y Galacia. 
7 Llegados a Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús se lo impidió. 
8 Así que dejaron Misia y bajaron hasta Tróade.
9 Una noche Pablo tuvo una visión: un macedonio estaba de pie y le suplicaba: Ven a Macedonia a 
   ayudarnos. 
10 Apenas tuvo esa visión, intentamos ir a Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba 
     a anunciarles la Buena Noticia.