Mostrando entradas con la etiqueta Palabra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palabra. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de abril de 2023

Hechos 10,34-43: Discurso de Pedro

34 Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo: 
     "Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas,
35 y que en cualquier nación, todo el que lo teme y practica la justicia es agradable a él.
36 Él envió su Palabra a los israelitas, 
     anunciándoles la Buena Noticia de la paz por medio de Jesucristo, 
     que es el Señor de todos.
37 Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, 
     comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan:
38 cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. 
     Él pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, 
     porque Dios estaba con él.
39 Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. 
     Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo.
40 Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara,
41 no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, 
     que comimos y bebimos con él, después de su resurrección.
42 Y nos envió a predicar al pueblo, 
     y a atestiguar que él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos.
43 Todos los profetas dan testimonio de él, 
     declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, 
     en virtud de su Nombre".

martes, 28 de febrero de 2023

PRIMER MARTES DE CUARESMA (Lecturas)

Isaías 55,10-11
Salmo 33,4-5.6-7.16-17.18-19: 
El Señor libra de sus angustias a los justos
Mateo 6,7-15



Así dice el Señor: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo."

El Señor libra de sus angustias a los justos

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas."

lunes, 19 de septiembre de 2022

Lucas 8,19-21: Sobre la familia de Jesús

Lucas 8,19-21
Martes de la 25 Semana del Tiempo Ordinario I y II
Cf. Mateo 12,46-50, Marcos 3,31-35


En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces lo avisaron: "Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte." Él les contestó: "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra."

domingo, 3 de julio de 2022

Isaías 66,1-4: El culto auténtico

El culto auténtico
(Jr 7; Sal 50)

1 Así dice el Señor: El cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies: 
   ¿Qué templo podrán construirme o qué lugar para mi descanso? 
2 Todo esto lo hicieron mis manos, y así existió todo esto –oráculo del Señor–. 
   Pero en ése pondré mis ojos: en el humilde y en el abatido que se estremece ante mis palabras. 
3 Hay quien inmola un toro, y es como si matara a un hombre; hay quien sacrifica una oveja, 
   y es como si desnucara un perro; hay quien trae una ofrenda, y es como si fuera sangre de cerdo; 
   hay quien inciensa invocando, y es como si bendijera a un ídolo. 
   Todos ellos eligieron su camino y escogieron sus prácticas idolátricas, 
4 pues yo también elegiré sus castigos y les mandaré lo que más temen; 
   porque llamé, y nadie contestó; hablé, y no escucharon; 
   hicieron lo que no me agrada, escogieron lo que no quería.

jueves, 16 de junio de 2022

2 Timoteo 4,1-8: Predica la palabra

1 Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, 
   por su Manifestación y por su Reino:
2 Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, 
   exhorta con toda paciencia y doctrina.
3 Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, 
   arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros 
   por el prurito de oír novedades;
4 apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.
5 Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, 
   realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.
6 Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
7 He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe.
8 Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; 
   y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.

2 Timoteo 2,14-26: Evita las discusiones necias

2,14-26 Evita las discusiones necias

14 Esto has de enseñar; y conjura en presencia de Dios que se eviten las discusiones de palabras, 
     que no sirven para nada, si no es para perdición de los que las oyen.
15 Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, 
     como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la Palabra de la verdad.
16 Evita las palabrerías profanas, pues los que a ellas se dan crecerán cada vez más en impiedad,
17 y su palabra irá cundiendo como gangrena. Himeneo y Fileto son de éstos:
18 se han desviado de la verdad al afirmar que la resurrección ya ha sucedido; 
     y pervierten la fe de algunos.
19 Sin embargo el sólido fundamento puesto por Dios se mantiene firme, marcado con este sello:
     El Señor conoce a los que son suyos; y: Apártese de la iniquidad todo el que pronuncia 
     el nombre del Señor.
20 En una casa grande no hay solamente utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; 
     y unos son para usos nobles y otros para usos viles.
21 Si, pues, alguno se mantiene limpio de estas faltas, será un utensilio para uso noble, 
     santificado y útil para su Dueño, dispuesto para toda obra buena.
22 Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, 
     en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.
23 Evita las discusiones necias y estúpidas; tú sabes bien que engendran altercados.
24 Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable, con todos, pronto a enseñar, sufrido,
25 y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión 
     que les haga conocer plenamente la verdad,
26 y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, 
     rendidos a su voluntad.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Domingo de la Palabra de Dios

A partir de ahora, la misa del tercer domingo del Tiempo Ordinario (que cae entre finales de enero y mediados de febrero) contará con signos litúrgicos especiales para reforzar la importancia de la Palabra de Dios. Por ejemplo, se entronizará un ejemplar de las Escrituras o se instituirán clérigos o laicos con el oficio de lectores. Ese domingo será, cada año, el "Domingo de la Palabra de Dios".

Así lo decreta para la Iglesia universal el papa Francisco con una carta apostólica en forma de Motu Proprio titulada “Aperuit Illis”, anunciada este 30 de septiembre de 2019, cuando se cumplen 1.600 años de la muerte del gran traductor de la Biblia al latín, San Jerónimo.

El objetivo de esta festividad, asegura el texto, es "que podamos anunciar por todo el mundo esa riqueza inagotable” que es "el tesoro de su Palabra".

Precedentes del Vaticano II y Benedicto XVI

El papa Francisco recuerda que, “el Concilio Vaticano II dio un gran impulso al redescubrimiento de la Palabra de Dios con la Constitución dogmática Dei Verbum”.

Además, en 2008 Benedicto XVI convocó un Sínodo de los Obispos sobre el tema “La Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia”, publicando a continuación la Exhortación Apostólica Verbum Domini. “En este documento – precisa el Papa – se profundiza en el carácter performativo de la Palabra de Dios, especialmente cuando su carácter sacramental emerge en la acción litúrgica”.

Gestos para que sea un domingo solemne con la Palabra

El Pontífice anima a vivir este Domingo de la Palabra como un día solemne. “Será importante que en la celebración eucarística se entronice el texto sagrado, a fin de hacer evidente a la asamblea el valor normativo que tiene la Palabra de Dios. En este domingo, de manera especial, será útil destacar su proclamación y adaptar la homilía para poner de relieve el servicio que se hace a la Palabra del Señor”.

Los obispos pueden celebrar el rito del Lectorado (instituir personas ante el pueblo que sean lectores) o confiar un ministerio similar para recordar la importancia de la proclamación de la Palabra de Dios en la liturgia.

Es fundamental, subraya el Papa, que algunos fieles se preparen con una formación adecuada a ser anunciadores de la Palabra, como sucede de manera ya habitual para los acólitos o los ministros extraordinarios de la Comunión y poder resaltar la importancia de seguir en la vida diaria la lectura, la profundización y la oración con la Sagrada Escritura, con una particular consideración a la lectio divina.

La Biblia no es "para unos pocos privilegiados"


El papa Francisco recuerda que la Biblia “no puede ser sólo patrimonio de algunos, y mucho menos una colección de libros para unos pocos privilegiados”. Pertenece, en primer lugar, al pueblo convocado para escucharla y reconocerse en esa Palabra.

A menudo, denuncia el Pontífice, "se dan tendencias que intentan monopolizar el texto sagrado relegándolo a ciertos círculos o grupos escogidos. No puede ser así. La Biblia es el libro del pueblo del Señor que al escucharlo pasa de la dispersión y la división a la unidad. La Palabra de Dios une a los creyentes y los convierte en un solo pueblo".

Que los pastores expliquen la Biblia al pueblo

Para mejorar esa unidad, el Papa recuerda a los pastores que tienen la gran responsabilidad de explicar y permitir que todos entiendan la Sagrada Escritura. Puesto que es el libro del pueblo, los que tienen la vocación de ser ministros de la Palabra deben sentir con fuerza la necesidad de hacerla accesible a su comunidad.

La homilía, en particular, tiene una función muy peculiar, porque posee «un carácter cuasi sacramental», afirma. Ayudar a profundizar en la Palabra de Dios, con un lenguaje sencillo y adecuado para el que escucha, le permite al sacerdote mostrar también la «belleza de las imágenes que el Señor utilizaba para estimular a la práctica del bien».

Recuerda también las palabras de San Pablo a los Romanos: “La fe proviene de la escucha y la escucha está centrada en la palabra de Cristo”. Por eso, los fieles necesitan escuchar la Palabra en la oración litúrgica y en la oración personal.

El día dedicado a la Biblia debe ayudar, dice el Papa, a tener "familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura y con el Resucitado, que no cesa de partir la Palabra y el Pan en la comunidad de los creyentes. Para esto necesitamos entablar un constante trato de familiaridad con la Sagrada Escritura; si no, el corazón queda frío y los ojos permanecen cerrados, afectados como estamos por innumerables formas de ceguera".

"Está en tu corazón y en tu boca, para que la cumplas"

El Papa concluye invitando a que, el domingo dedicado a la Palabra haga crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura, como el autor del Deuteronomio lo enseñaba ya en tiempos antiguos: esta Palabra «está muy cerca de ti: en tu corazón y en tu boca, para que la cumplas». Y recuerda el Pontífice que en el camino de escucha de la Palabra de Dios, "nos acompaña la Madre del Señor, reconocida como bienaventurada porque creyó en el cumplimiento de lo que el Señor le había dicho".

El análisis del arzobispo Rino Fisichella

El arzobispo Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, ha comentado en una entrevista con VaticanNews el sentido de este texto.

- ¿Cómo surgió esta Carta?

- Nace porque el Papa recibió muchas peticiones de pastores y laicos después del Jubileo de la Misericordia. En aquella época, en su Carta Apostólica “Misericordia et Misera”, al final del Año Santo extraordinario, mencionaba que en las iglesias, según su propia creatividad se diera vida a un domingo en el que la Palabra de Dios se situaba en el centro de la vida de la comunidad cristiana. Un signo unitario para hacer emerger aún más la fuerza de la Palabra de Dios para la comunidad, pero también la responsabilidad que la comunidad siente a través de una acción auténticamente evangelizadora.

- ¿Cada domingo no debería ser el domingo de la Palabra de Dios?

- Cada domingo que celebramos es el domingo en el que se celebra el sacrificio de la Pasión, muerte y Resurrección de Jesús, por lo que la acción litúrgica con la celebración de la Eucaristía se convierte en el culmen de la vida cristiana. Esto no significa que, a partir del año 1200, también celebremos la fiesta del Corpus Christi. En el domingo de la Palabra de Dios, en toda la Iglesia, en todas las comunidades cristianas, la Palabra puede ser proclamada con mayor solemnidad, una reflexión especial acompañada de signos más visibles sobre la importancia que esta Palabra tiene para la Iglesia. El Papa eligió celebrar este domingo el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, cuando todas las lecturas proclamadas en el Evangelio presentan la figura de Jesús como heraldo del Reino de Dios.

- ¿Cuál es la relación entre la vida diaria de los cristianos y la Palabra de Dios? Porque a veces sucede que la Palabra es sólo un libro escrito....

- Desafortunadamente, tenemos que tocar un punto de tristeza. La gran mayoría de nuestros cristianos no conocen la Sagrada Escritura. La Biblia es el libro más difundido, pero también es quizás el más polvoriento porque no está en nuestras manos. Con esta Carta el Papa nos invita a tenerla en nuestras manos todos los días, en la medida de lo posible, para hacerla nuestra oración.

» Pensamos que es importante redescubrir la oración hecha con los Salmos porque cada salmo llama a una condición del pueblo cristiano y de la vida de cada hombre y de cada mujer. Luego la Lectio divina y, por tanto, la capacidad de ver cómo se vive esta Palabra en el curso de nuestra historia y cómo ha sido iluminada, cómo su interpretación conduce a una riqueza de sentidos, de significados. Pero sobre todo es la Palabra de Dios que se expresa en nuestro testimonio.

» El Papa recuerda enormemente la dimensión de la caridad porque cuando escuchamos la Palabra de Dios nos volvemos más atentos, vigilantes y sensibles a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas, especialmente de los más marginados, y no es casualidad que Francisco recuerde la parábola del rico y del pobre Lázaro. La capacidad de escuchar la Palabra nos hace más sensibles a las situaciones más difíciles y extremas de la vida, las que ahora se denominan "periferias existenciales" de las que somos testigos diariamente.

- Estas últimas son indicaciones concretas que el Papa sugiere a los bautizados, pero en la Carta también hay indicaciones para sacerdotes y obispos.

- El Papa recuerda a los sacerdotes el valor de la homilía. Nos dice que es una ocasión pastoral que no hay que perderse en absoluto. Los sacerdotes, en primer lugar, estamos llamados al contacto cotidiano con la Palabra que debemos explicar a nuestro pueblo que tiene derecho a una explicación inteligente y coherente, que toca la vida y las necesidades presentes en cada uno. Pero también recuerda a los obispos para que en este domingo puedan celebrar, por ejemplo, la institución del ministerio del Lector.

» El Papa va más allá, sin embargo, y dice que con vistas a este domingo, a partir de los próximos años, es bueno que se subraye más el papel de un servicio extraordinario, de un ministerio y de un mandato particular con el que las personas se preparan primero para un contacto más inmediato de estudio, de reflexión con la Palabra de Dios, como es el caso del servicio extraordinario de la Comunión. Creo que esto es también una provocación pastoral.

» Sabemos cómo sucede en nuestras iglesias: la primera persona que encontramos disponible va a leer. Este, sin embargo, no es el valor que debe darse a la Palabra de Dios. La Palabra de Dios debe encontrar mujeres, hombres capaces de proclamar auténticamente y en el anuncio capaces también de comprender el texto sagrado.

Fuente: religionenlibertad.com

+ SOBRE EL MISMO TEMA

domingo, 26 de agosto de 2018

2 Tesalonicens3,1-5: Exhortación a la fidelidad

Exhortación a la fidelidad
3:1 Finalmente, hermanos, rueguen por nosotros, para que la Palabra del Señor se propague rápidamente y sea glorificada como lo es entre ustedes.
3:2 Rueguen también para que nos veamos libres de los hombres malvados y perversos, ya que no todos tienen fe.
3:3 Pero el Señor es fiel: él los fortalecerá y los preservará del Maligno.
3:4 Nosotros tenemos plena confianza en el Señor de que ustedes cumplen y seguirán cumpliendo nuestras disposiciones.
3:5 Que el Señor los encamine hacia el amor de Dios y les dé la perseverancia de Cristo.


viernes, 24 de agosto de 2018

I Tesalonicenses 2,13-16: La fe y la paciencia de los tesalonicenses

La fe y la paciencia de los tesalonicenses
2:13 Nosotros, por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la Palabra que les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.
2:14 En efecto, ustedes, hermanos, siguieron el ejemplo de las Iglesias de Dios, unidas a Cristo Jesús, que están en Judea, porque han sufrido de parte de sus compatriotas el mismo trato que ellas sufrieron de parte de los judíos.
2:15 Ellos mataron al Señor Jesús y a los profetas, y también nos persiguieron a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres,
2:16 ya que nos impiden predicar a los paganos para que se salven. Así, constantemente están colmando la medida de sus pecados, pero la ira de Dios ha caído sobre ellos para siempre.

1 Tesalonicenses 1,1-10: Saludo inicial, elogios y felicitaciones

Saludo inicial, elogios y felicitaciones
1:1 Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz.
1:2 Siempre damos gracias a Dios por todos ustedes, cuando los recordamos en nuestras oraciones,
1:3 y sin cesar tenemos presente delante de Dios, nuestro Padre, cómo ustedes han manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia.
1:4 Sabemos, hermanos amados por Dios, que ustedes han sido elegidos.
1:5 Porque la Buena Noticia que les hemos anunciado llegó hasta ustedes, no solamente con palabras, sino acompañada de poder, de la acción del Espíritu Santo y de toda clase de dones. Ya saben cómo procedimos cuando estuvimos allí al servicio de ustedes.
1:6 Y ustedes, a su vez, imitaron nuestro ejemplo y el del Señor, recibiendo la Palabra en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo.
1:7 Así llegaron a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya.
1:8 En efecto, de allí partió la Palabra del Señor, que no sólo resonó en Macedonia y Acaya: en todas partes se ha difundido la fe que ustedes tienen en Dios, de manera que no es necesario hablar de esto.
1:9 Ellos mismos cuentan cómo ustedes me han recibido y cómo se convirtieron a Dios, abandonando los ídolos para servir al Dios vivo y verdadero,
1:10 y esperar a su Hijo, que vendrá desde el cielo: Jesús, a quien él resucitó y que nos libra de la ira venidera.

jueves, 23 de agosto de 2018

Filipenses 1,12-20: Situación personal de Pablo

Situación personal de Pablo
1:12 Quiero que ustedes sepan, hermanos, que lo que me ha sucedido más bien ha contribuido al progreso del Evangelio.
1:13 En efecto, en el pretorio y en todas partes, se ha hecho evidente que es por Cristo que llevo las cadenas,
1:14 y la mayor parte de los hermanos, a quienes mis cadenas han devuelto el coraje en el Señor, se han animado a proclamar sin temor la Palabra de Dios.
1:15 Es verdad que algunos predican a Cristo llevados por la envidia y el espíritu de discordia, pero otros lo hacen con buena intención.
1:16 Estos obran por amor, sabiendo que yo tengo la misión de defender el Evangelio.
1:17 Aquellos, en cambio, anuncian a Cristo por espíritu de discordia, por motivos que no son puros, creyendo que así aumentan el peso de mis cadenas.
1:18 Pero ¡qué importa! Después de todo, de una u otra manera, con sinceridad o sin ella, Cristo es anunciado, y de esto me alegro y me alegraré siempre.
1:19 Porque sé que esto servirá para mi salvación, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda que me da el Espíritu de Jesucristo.
1:20 Así lo espero ansiosamente, y no seré defraudado. Al contrario, estoy completamente seguro de que ahora, como siempre, sea que viva, sea que muera, Cristo será glorificado en mi cuerpo.

jueves, 16 de agosto de 2018

Hechos 10,44-48: El bautismo de los primeros paganos

El bautismo de los primeros paganos
10:44 Mientras Pedro estaba hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban la Palabra.
10:45 Los fieles de origen judío que habían venido con Pedro quedaron maravillados al ver que el Espíritu Santo era derramado también sobre los paganos.
10:46 En efecto, los oían hablar diversas lenguas y proclamar la grandeza de Dios. Pedro dijo:
10:47 "¿Acaso se puede negar el agua del bautismo a los que recibieron el Espíritu Santo como nosotros?"
10:48 Y ordenó que fueran bautizados en el nombre del Señor Jesucristo. Entonces le rogaron que se quedara con ellos algunos días.

Hechos 4,23-31: La primera persecución contra la Iglesia

La primera persecución contra la Iglesia
4:23 Una vez en libertad, los Apóstoles regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
4:24 Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: "Señor, tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos;
4:25 tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor: ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos?
4:26 Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido.
4:27 Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien tú has ungido.
4:28 Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano.
4:29 Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad:
4:30 extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús".
4:31 Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.

sábado, 20 de mayo de 2017

Hechos 8,4-25: Felipe en Samaria


4 Los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando la Palabra.
5 Felipe descendió a la ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo.
6 Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe.
7 Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, 
   y buen número de paralíticos y lisiados quedaron curados.
8 Y fue grande la alegría de aquella ciudad.

Simón el mago

9 Desde hacía un tiempo, vivía en esa ciudad un hombre llamado Simón, 
   el cual con sus artes mágicas tenía deslumbrados a los samaritanos y pretendía ser un gran personaje.
10 Todos, desde el más pequeño al más grande, lo seguían y decían: 
     "Este hombre es la Fuerza de Dios, esa que es llamada Grande".
11 Y lo seguían, porque desde hacía tiempo los tenía seducidos con su magia.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba la Buena Noticia del Reino de Dios 
     y el nombre de Jesucristo, todos, hombres y mujeres, se hicieron bautizar.
13 Simón también creyó y, una vez bautizado, no se separaba de Felipe. 
     Al ver los signos y los grandes prodigios que se realizaban, él no salía de su asombro.
14 Cuando los Apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que los samaritanos habían recibido 
     la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan.
15 Estos, al llegar, oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo.
16 Porque todavía no había descendido sobre ninguno de ellos, 
     sino que solamente estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús.
17 Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo.
18 Al ver que por la imposición de las manos de los Apóstoles se confería el Espíritu Santo, 
     Simón les ofreció dinero,
19 diciéndoles: "Les ruego que me den ese poder a mí también, 
     para que aquel a quien yo imponga las manos reciba el Espíritu Santo".
20 Pedro le contestó: "Maldito sea tu dinero y tú mismo, 
     porque has creído que el don de Dios se compra con dinero.
21 Tú no tendrás ninguna participación en ese poder, porque tu corazón no es recto a los ojos de Dios.
22 Arrepiéntete de tu maldad y ora al Señor: quizá él te perdone este mal deseo de tu corazón,
23 porque veo que estás sumido en la amargura de la hiel y envuelto en los lazos de la iniquidad".
24 Simón respondió: "Rueguen más bien ustedes al Señor, 
     para que no me suceda nada de lo que acabas de decir".
25 Y los Apóstoles, después de haber dado testimonio y predicado la Palabra del Señor, 
     mientras regresaban a Jerusalén, anunciaron la Buena Noticia a numerosas aldeas samaritanas.


SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 27 de marzo de 2017

Jn 4,43-54: La Palabra de Jesús, lámpara para nuestros pasos


Curación del hijo de un funcionario real

— Comentario por Reflexiones Católicas 

Jesús es la Palabra viva de Dios: sólo él puede dirigirnos esta Palabra eficaz. Y lo hace de modo sereno, pidiendo una fe total. Asentir y caminar fiándose de él puede ser cuestión de vida o muerte: lo fue para aquel padre cansado que nos narra el Evangelio, que en respuesta a su ruego no recibió de Jesús un prodigio, sino una palabra de vida, y se fió con total abandono.

Nada había cambiado en su existencia, pero en su corazón anidó la esperanza. En la noche del sufrimiento y de la prueba, la Palabra es lámpara para nuestros pasos. La Palabra se convierte también en oración repetida sin cesar hasta que encuentre la confirmación luminosa y potente: el Señor ha escuchado, el Señor ha hecho maravillas de gracia. Cristo Jesús es el Señor de la vida ahora y por toda la eternidad.

La fe se convierte en canto de gozo que se difunde hasta formar un coro de alabanza: “Proclamad conmigo la grandeza del Seño” ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor y me respondió, me libró de todas mis ansias; contempladlo y quedaréis radiantes” (Sal 33,4-6).

Nadie es profeta en su patria. Con este proverbio comienza esta pequeña sección. El proverbio aparece tanto en el evangelio de Juan como en los Sinópticos, aunque con una diferencia importante. La «patria» de Jesús en el sentido literal era Nazaret, un pueblo de Galilea (en este sentido citan los Sinópticos el proverbio en cuestión, ver Mc 6, 1ss y paralelos).

Juan, como es habitual en él, profundiza la escena y da a la «patria» un sentido más profundo, Jesús fue enviado al pueblo judío, cuyo centro religioso y nacional era Jerusalén. Pero los “judíos” lo deshonraron, no lo recibieron (Jn 1, 11). Por otra parte, los galileos creyeron en él.

Juan 4,43-54: Creer en la Palabra de Jesús

Curación del hijo de un funcionario real

Comentario por Reflexiones Católicas: 

La salud y la fe se hallan por encima de todos los privilegios raciales y de cualquier clase. En esta pequeña sección Jesús se mueve no sólo en Galilea —lejos del mundo «judío»— sino en medio del mundo pagano. Y el mundo pagano, representado en el oficial de Cafarnaúm —un, hombre que no era judío, o si lo era estaba al servicio de Herodes Antipas—, da la gran lección. El oficial de Cafarnaúm creyó en la palabra de Jesús. Es la fe más pura, tal como nos es presentada en el cuarto evangelio. Creer no por los signos o milagros, sino por la palabra de Jesús.

Probablemente estemos ante el mismo episodio que recuerdan Mateo y Lucas (Mt 8,5-13; Lc 7,1-10), aunque las variantes son importantes. Pero en ambos casos aparece como lo verdaderamente importante el diálogo entre Jesús y el oficial. Y ello porque este diálogo es el que da relieve la fe excepcional de aquel hombre. Una fe inicial, que parece fe profundizada hasta llegar a la aceptación del evangelio. La frase del evangelista Juan recuerda otra que se encuentra frecuentemente repetida en el libro de los Hechos: "Y creyó él y toda su casa".

La curación del hijo del funcionario real es calificada por el mismo evangelista como el segundo signo realizado por Jesús (Jn 4,54). E1 signo apunta siempre a una realidad más profunda. Más allá, y por encima del hecho, nos remite a una enseñanza que quiere inculcar. Se pone de relieve el poder vivificante de la palabra de Jesús. Hay un muchacho moribundo que es curado, incluso a distancia, simplemente por el poder de esa palabra. Sin haber sido tocado ni siquiera visto por Jesús.

Tenemos la proclamación y constatación del milagro realizado. Más no, la aceptación de esta proclamación en la fe. La curación del enfermo, la constatación del hecho, la eficacia de la palabra vivificadora, la convicción en el poder de Jesús, la aceptación de todo ello desde la fe constituyen una presentación clara y efectiva de la obra de Jesús en su conjunto.

A través de las lecturas bíblicas se percibe ya la proximidad de la Pascua. Todo en Cuaresma está orientado hacia la resurrección con Cristo, que celebramos en la Vigilia Pascual. Pero esta celebración supone que nos hemos rehabilitado por dentro y que Cristo ha crecido en nosotros.

En la curación del hijo del funcionario real, Jesús se manifiesta como la vida en persona; de ella se participa por la escucha de su palabra y la fe viva en él. La fe del funcionario real es un proceso ascendente: primero cree en el poder taumatúrgico de Jesús de Nazaret, después en su palabra; por eso se pone en camino; finalmente, al comprobar la verdad del aserto de Jesús, cree en su persona. El relato proclama que Jesús vivifica con su palabra: “Quien escucha mi palabra... ha pasado ya de la muerte a la vida” (Jn 5,24).

jueves, 16 de febrero de 2017

SALMO 33 (32)

SALMO 33 (32)

Aclamen, justos, al Señor

Invitación inicial
33:1 Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
33:2 Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
33:3 entonen para él un canto nuevo,
toquen con arte, profiriendo aclamaciones.

La Palabra creadora de Dios
33:4 Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
33:5 él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor.
33:6 La palabra del Señor hizo el cielo,
y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales;
33:7 él encierra en un cántaro las aguas del mar
y pone en un depósito las olas del océano.
33:8 Que toda la tierra tema al Señor,
y tiemblen ante él los habitantes del mundo;
33:9 porque él lo dijo, y el mundo existió,
él dio una orden, y todo subsiste.

Los planes de la Providencia divina
33:10 El Señor frustra el designio de las naciones
y deshace los planes de los pueblos,
33:11 pero el designio del Señor
permanece para siempre,
y sus planes, a lo largo de las generaciones.
33:12 ¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se eligió como herencia!
33:13 El Señor observa desde el cielo
y contempla a todos los hombres;
33:14 él mira desde su trono
a todos los habitantes de la tierra;
33:15 modela el corazón de cada uno
y conoce a fondo todas sus acciones.
33:16 El rey no vence por su mucha fuerza
ni se libra el guerrero por su gran vigor;
33:17 de nada sirven los caballos para la victoria:
a pesar de su fuerza no pueden salvar.
33:18 Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
33:19 para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia.

Expresión de confianza
33:20 Nuestra alma espera en el Señor:
él es nuestra ayuda y nuestro escudo.
33:21 Nuestro corazón se regocija en él:
nosotros confiamos en su santo Nombre.
33:22 Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,
conforme a la esperanza que tenemos en ti.

SOBRE EL SALMO 33 (32):  
En la liturgia de la Iglesia:  
33 (32): La misericordia del Señor llena toda la tierra
33 (32),1-2.4-5.18-19: Que tu misericordia venga sobre nosotros
33 (32),10-11.12-13.14-15: Dichoso el pueblo que el Señor...
33 (32),4-5.18-19.20.22: La misericordia del Señor...

sábado, 14 de enero de 2017

Hebreos 4,12-16: Elogio de la Palabra de Dios. Jesucristo, sacerdote misericordioso

Hebreos 4,12-16
Sábado de la 1 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. Juzga los deseos e intenciones del corazón. No hay criatura que escape a su mirada. Todo está patente y descubierto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande, que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios. No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

martes, 11 de octubre de 2016

Lucas 11,27-28: "Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen"

Lucas 11,27-28
Sábado de la 27 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II
12 de octubre: Ntra. Sra. del Pilar


En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a las gentes, una mujer de entre el gentío levantó la voz, diciendo: "Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron." Pero él repuso: "Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen."


SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 19 de septiembre de 2016

Lucas 8,16-18: La Palabra se proclama para que haya luz

Lucas 8,16-18

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: "Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público. A ver si me escucháis bien: al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener"

— Comentario de Reflexiones Católicas 
"La Palabra se proclama para que haya luz"

Los dichos de Jesús que hemos leído hoy probablemente diseminados en su origen— han sido recogidos por Lucas en una sección (8,4-21) que tiene como tema la Palabra de Dios. Desde esta perspectiva los leemos nosotros.

— “Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz” (v.16):

El primero de ellos parece temer el riesgo del anonimato: no se pone una luz debajo de la cama. La advertencia parece dirigida a los cristianos que —por miedo o porque consideran inútil hacerlo— no se exponen en público. La Palabra es pública y visible: esconderla es un modo de hacerla morir.

— “Nada hay oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público” (v.17):

El segundo dicho parece temer más bien el riesgo del secreto. La advertencia va dirigida a los grupos cristianos que se cierran en sí mismos y anuncian la Palabra en secreto, sólo a los iniciados. Porque la Palabra, en virtud de su naturaleza no es para todos.

— “Al que tiene se le dará, al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener" (v.18):

El tercer dicho es más difícil. Recordemos que Jesús pide que le "escuchemos bien". A buen seguro, llama la atención sobre la importancia de la escucha; más aún, sobre los modos como se escucha. Hay quien no escucha, pero hay también quien escucha mal. ¿Qué significado hemos de dar «al que tiene se le da, y al que no tiene se le quitará incluso lo que cree tener»? ¿Qué significa el «porque»: v. 18h) que condiciona el crecimiento o la pérdida a la escucha de la Palabra? Quizás signifique que es importante escuchar bien, porque es precisamente la escucha lo que enriquece. Quien no escucha o escucha mal se empobrece. No sólo no crece, sino que pierde también lo que considera tener. La escucha de la Palabra es, por consiguiente, el camino necesario para el crecimiento en la fe. Si falta, desaparece la fe.

— “Luz de Cristo”

Jesús nos habla de la necesidad de iluminar pero habla también de la necesidad de encender la lámpara. El discípulo no alumbra con su propia luz, sino con la única luz que viene de Cristo, el Señor. Si lo hace de manera diferente, sentirá la tentación de confundir sus propias ideas, sus propios gustos y sus propias opciones con las de Cristo, y de proponer cosas que no tienen nada que ver con Cristo. De ahí la necesidad de encender cada día nuestra lámpara con la luz de Cristo. Es la lumen christi la que ilumina el mundo, no mi luz. Esta última puede iluminar sólo si es reflejo de la luz de Cristo.

— Doctrina y testimonio

Y, llegados aquí, el problema se vuelve serio, porque la luz de la que habla Jesús no es sólo doctrina, sino también testimonio, es decir, doctrina que se hace vida, que transforma la vida: que afecta a mi modo de ser, a mi modo de valorar las cosas.

Soy luz cuando difundo la doctrina de Cristo con los criterios de Cristo, esto es, con humildad y pobreza. Cuando no hablo, por ejemplo, de humildad desde una posición de poder, cuando no anuncio la pobreza con medios que hablan de abundancia de bienes. Soy, en suma, luz puesta en el candelero cuando represento el modo de ser, de obrar, de pensar y de hablar de Jesús.

Es bueno reflexionar un poco sobre esto, porque en este sector son grandes las ilusiones. Pensar que iluminamos sólo porque decimos las palabras de Jesús, sin dejar iluminar nuestra propia vida con la luz de Jesús, es como cubrir con una vasija la lámpara. Es como afirmar algo sin la prueba de los hechos, Es adoctrinar, no evangelizar.