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sábado, 23 de julio de 2022

Números 22,1-14: El primer llamado de Balac a Balaam

Números 22,1-14:
El primer llamado de Balac a Balaam

1 Luego los israelitas reanudaron la marcha y fueron a acampar en las estepas de Moab, 
   el otro lado del Jordán, a la altura de Jericó.
2 Balac, hijo de Sipor, vio todo lo que los israelitas habían hecho a los amorreos,
3 y los moabitas sintieron un gran temor a la vista de ese pueblo tan numeroso. 
   Atemorizados por la presencia de los israelitas,
4 los moabitas dijeron a los ancianos de Madián: 
   «Ahora esta turba va a devorarlo todo a nuestro alrededor como un buey devora la hierba del campo». 
   Entonces Balac, hijo de Sipor, que era rey de Moab en aquel tiempo,
5 envió unos mensajeros a Balaam, hijo de Beor –que vivía en Petor, junto al Eufrates, 
   en el país en Petor, junto al Eufrates, en el país de los descendientes de Amav– 
   para que le hicieran esta invitación: «Un pueblo que salió de Egipto y cubrió toda la tierra se ha 
   establecido frente a mí.
6 Ven, por favor, y maldíceme a este pueblo, porque es más fuerte que yo. 
   Tal vez así podré derrotarlo y expulsarlo del país. Porque yo sé que el que tú bendices, 
   queda bendecido, y el que maldices, queda maldecido».
7 Los ancianos de Moab y de Madián partieron, llevando la retribución para el adivino. 
   Cuando se presentaron a Balaam y le transmitieron el mensaje de Balac,
8 Balaam les respondió: «Pasen aquí la noche, y yo les daré la respuesta que el Señor me inspire». 
   Entonces los jefes de Moab se quedaron con Balaam.
9 Pero Dios se manifestó a Balaam y le dijo: «¿Quiénes son esos hombres que están contigo?».
10 Balaam respondió a Dios: «Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, me envió este mensaje:
11 «Aquí hay un pueblo que salió de Egipto y cubrió toda la tierra. 
     Por eso, ven a maldecírmelo. Tal vez así podré combatir contra él y expulsarlo».
12 Dios dijo a Balaam: «No vayas con ellos ni maldigas a ese pueblo, porque está bendecido».
13 A la mañana siguiente, Balaam se levantó y dijo a los jefes enviados por Balac: 
     «Vuélvanse a su país, porque el Señor me prohíbe acompañarlos».
14 Entonces los jefes de Moab partieron, y cuando estuvieron de regreso dijeron a Balac: 
     «Balaam se niega a venir con nosotros».

jueves, 2 de diciembre de 2021

Isaías 8,1-10: El hijo de Isaías. Ivasión y liberación

Isaías 8,1-4: 
El hijo de Isaías

1 El Señor me dijo: –Toma una tabla grande, y escribe con caracteres ordinarios: 
   Pronto-al-saqueo, Rápido-al-botín.
2 Entonces yo tomé dos testigos fieles: Urías, sacerdote, y Zacarías, hijo de Baraquías. 
3 Me acerqué a la profetisa; ella concibió y dio a luz un hijo. El Señor me dijo:
4 –Ponle por nombre Pronto-al-saqueo, Rápido-al-botín. Porque antes que el niño 
   aprenda a decir papá, mamá, las riquezas de Damasco y el despojo de Samaría 
   serán llevados a presencia del rey de Asiria.

Isaías 8,5-8:
Invasión

5 El Señor volvió a dirigirme la palabra:
6 Ya que ese pueblo ha despreciado el agua de Siloé, que corre mansa, por la arrogancia de Rasín 
   y del hijo de Romelías,
7 sepan que el Señor hará que los sumerjan las aguas del Éufrates, torrenciales e impetuosas: 
   –el rey de Asiria, con todo su ejército– rebasan las orillas, desbordan las riberas, 
8 invaden Judá, lo inundan, crecen y alcanzan hasta el cuello. Y se desplegarán sus alas hasta cubrir 
   la anchura de tu tierra, ¡oh Emanuel!

Isaías 8,9-10:
Liberación

9 Sean crueles, pueblos, que saldrán derrotados, escúchenlo, países lejanos: ármense, que saldrán 
   derrotados, ármense, que saldrán derrotados; 
10 hagan planes, que fracasarán; pronuncien amenazas, que no se cumplirán, 
     porque tenemos a Emanuel.

Isaías 7,18-25: Invasión asiria

Isaías 7,18-25:
Invasión asiria


18 Aquel día les silbará el Señor a los tábanos del confín del delta de Egipto 
     y a las abejas del país de Asiria
19 y vendrán y se posarán en masa en las honduras de las quebradas, en las hendiduras de las rocas, 
     en todo matorral, en todo bebedero.
20 Aquel día le afeitará el Señor con navaja alquilada al otro lado del Éufrates la cabeza 
     y el pelo de sus partes, y le rapará la barba. 
21 Aquel día cada uno mantendrá una novilla y dos ovejas, 
22 y como abundará la leche, comerán leche cuajada; sí, comerán leche cuajada 
     y miel los que queden en el país. 
23 Aquel día, un viñedo de mil cepas de mil monedas de valor producirá zarzas y cardos. 
24 Entrarán por él con arcos y flechas, porque todo el país será zarzas y cardos; 
25 en las laderas cultivadas con azadón no entrarás por miedo a las zarzas y cardos; 
     serán pasto de vacas, pisoteado por ovejas.