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sábado, 17 de junio de 2023

Exodo 19,1-15: El Señor propone la alianza

Exodo 19,1-15

1 Al tercer mes después de la salida de Egipto, ese mismo día, 
   llegaron los hijos de Israel al desierto de Sinaí.
2 Partieron de Refidim, y al llegar al desierto de Sinaí acamparon en el desierto. 
   Allí acampó Israel frente al monte.
3 Moisés subió hacia Dios. Yahveh le llamó desde el monte, y le dijo: 
   "Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel:
4 "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila 
   y os he traído a mí.
5 Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, 
   vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra;
6 seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa." 
   Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel."
7 Fue, pues, Moisés y convocó a los ancianos del pueblo 
   y les expuso todas estas palabras que Yahveh le había mandado.
8 Todo el pueblo a una respondió diciendo: "Haremos todo cuanto ha dicho Yahveh." 
    Y Moisés llevó a Yahveh la respuesta del pueblo.
9 Dijo Yahveh a Moisés: "Mira: Voy a presentarme a ti en una densa nube para que el pueblo 
   me oiga hablar contigo, y así te dé crédito para siempre." 
   Y Moisés refirió a Yahveh las palabras del pueblo.
10 Yahveh dijo a Moisés: "Ve donde el pueblo y haz que se santifiquen hoy y mañana; 
     que laven sus vestidos
11 y estén preparados para el tercer día; porque al día tercero descenderá Yahveh 
     a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.
12 Deslinda el contorno de la montaña, y di: 
     Guardaos de subir al monte y aun de tocar su falda. Todo aquel que toque el monte morirá.
13 Pero nadie pondrá la mano sobre el culpable, sino que será lapidado o asaeteado; 
     sea hombre o bestia, no quedará con vida. Cuando resuene el cuerno, subirán ellos al monte."
14 Bajó, pues, Moisés del monte, adonde estaba el pueblo, y ellos lavaron sus vestidos.
15 Y dijo al pueblo: "Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer." 

martes, 12 de julio de 2022

Isaías 48,1-11: Pleito con el pueblo

Pleito con el pueblo

1 Escuchen esto, casa de Jacob, que llevan el nombre de Israel, y brotan de la semilla de Judá, 
   que juran por el Nombre del Señor, e invocan al Dios de Israel, pero sin verdad ni rectitud, 
2 aunque toman nombre de la Ciudad Santa y se apoyan en el Dios de Israel, 
   cuyo nombre es Señor Todopoderoso. 
3 El pasado lo predije de antemano: de mi boca salió y lo anuncié; de repente lo realicé y sucedió. 
4 Porque sé que eres obstinado, que tu cuello es una barra de hierro y tu frente es de bronce; 
5 por eso te lo anuncié de antemano, antes de que sucediera te lo predije, para que no dijeras: 
   Mi ídolo lo ha hecho, mi estatua de leño o metal lo ha ordenado.
6 Lo oíste; míralo todo, ¿por qué no lo anuncias?, 
   y ahora te predigo algo nuevo, secretos que no conoces; 
7 ahora son creados, y no antes, ni de antemano los oíste, para que no digas: Ya lo sabía. 
8 Ni lo habías oído ni lo sabías, aún no estaba abierta tu oreja; porque yo sabía lo pérfido que eres, 
   que desde el vientre de tu madre te llaman rebelde.
9 Por mi Nombre modero mi cólera, por mi honor me contengo para no aniquilarte. 
10 Mira, yo te he refinado como plata, te he probado en el crisol de la desgracia; 
11 por mí, por mí lo hago: porque mi Nombre no ha de ser profanado y mi gloria no la cedo a nadie.

domingo, 10 de julio de 2022

Isaías 29,15-24: Malaventura. Salvación escatológica

Isaías 29,15-24:
Malaventura


15 ¡Ay de los que traman secretamente para esconderle sus planes al Señor! 
     Hacen sus obras en la oscuridad, diciendo: ¿Quién nos ve, quién se entera? 
16 ¡Qué desatino! Como si el barro se considerara alfarero, como si la obra dijera del que la hizo: 
     No me ha hecho, como si el cacharro dijera del alfarero: No me entiende.

Salvación escatológica

17 Pronto, muy pronto, el Líbano se convertirá en jardín, y el jardín parecerá un bosque; 
18 aquel día oirán los sordos las palabras del libro, sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos; 
19 los oprimidos volverán a festejar al Señor y los pobres se alegrarán con el Santo de Israel, 
20 porque no quedarán tiranos, se acabarán los cínicos y serán aniquilados los que se desviven 
     por el mal; 
21 los que acusan a uno en un proceso, ponen trampas al que defiende en un tribunal y con falsedades 
     hunden al inocente.
22 Por eso, esto dice el Señor, Dios de la casa de Jacob, que redimió a Abrahán: 
     Ya no fracasará Jacob, no sentirá vergüenza; 
23 cuando vean lo que hace mi mano en medio de ellos, santificarán mi Nombre, 
     santificarán al Santo de Jacob y temerán al Dios de Israel. 
24 Los que habían perdido la cabeza comprenderán, y los que protestaban aprenderán la lección.

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 58,1-12: el ayuno


1 Grita con fuerte voz, no te contengas, alza la voz como una trompeta, 
   denuncia a mi pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados. 
2 Consultan mi oráculo a diario, muestran deseo de conocer mi camino 
   como si fueran un pueblo que practicara la justicia y no abandonase el mandato de su Dios. 
   Me piden sentencias justas, desean tener cerca a Dios.
3 ¿Para qué ayunar, si no haces caso? ¿Mortificarnos, si tú no te fijas? 
   Miren: el día de ayuno buscan su propio interés, y maltratan a sus servidores; 
4 miren: ayunan entre peleas y disputas, dando puñetazos sin piedad. 
   No ayunen como ahora, haciendo oír en el cielo sus voces.
5 ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, el día en que el hombre se mortifica? 
   Doblar la cabeza como un junco, acostarse sobre estera y ceniza, 
   ¿a eso lo llaman ayuno, día agradable al Señor? 
6 El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, 
   dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; 
7 compartir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, 
   vestir al que ves desnudo y no despreocuparte de tu hermano. 
8 Entonces brillará tu luz como la aurora, tus heridas sanarán rápidamente; 
   tu justicia te abrirá camino, detrás irá la gloria del Señor. 
9 Entonces llamarás al Señor, y te responderá; pedirás auxilio, y te dirá: Aquí estoy. 
   Si destierras de ti toda opresión, y el señalar con el dedo, y la palabra maligna; 
10 si das tu pan al hambriento y sacias el estómago del necesitado, surgirá tu luz en las tinieblas, 
     tu oscuridad se volverá mediodía.
11 El Señor te guiará siempre, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, 
     serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuyas aguas nunca se agotan, 
12 reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre los cimientos antiguos; 
     te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas.

SOBRE EL MISMO TEMA:

martes, 7 de diciembre de 2021

Isaías 27,6-13: Renovación de Israel

Isaías 27,6-13:
Renovación de Israel


6 Llegarán días en que Jacob echará raíces, Israel echará brotes y flores, y sus frutos cubrirán la tierra. 
7 ¿Lo ha herido como hiere a los que lo hieren? ¿Lo ha matado como mueren los que lo matan? 
8 Lo castigas espantándolo, expulsándolo, arrollándolo con viento impetuoso en día de viento del este.
9 Con esto se expiará la culpa de Jacob, y éste será el fruto de alejar su pecado: 
   dejar las piedras de los altares como piedra caliza triturada y no erigir postes sagrados ni altares 
   de incienso.
10 La plaza fuerte está solitaria, como mansión despreciada, abandonada como el desierto: 
     allí pastan novillos, allí se tumban y consumen sus ramas. 
11 Al secarse el ramaje, se quiebra, vienen mujeres y le prenden fuego. Porque es un pueblo insensato, 
     por eso su Hacedor no se apiada, su Creador no lo compadece.

Reunión final en Jerusalén

12 Aquel día trillará el Señor las espigas desde el Gran Río hasta el Torrente de Egipto; 
    pero ustedes, israelitas, serán buscados uno por uno. 
13 Aquel día sonará la gran trompeta, y vendrán los dispersos de Asiria, los desterrados de Egipto, 
     para postrarse ante el Señor en el monte santo de Jerusalén.

Isaías 17,1-6: Oráculo contra Damasco

Isaías 17,1-6:
Oráculo contra Damasco


1 Oráculo contra Damasco: Miren: Damasco va a dejar de ser ciudad, 
   será un montón de escombros.
2 Sus pueblos, abandonados para siempre, serán para los rebaños, que se tumbarán 
   sin que nadie los espante. 
3 Efraín va a perder su plaza fuerte y Damasco su poderío, y al resto de los arameos les sucederá 
   como a la nobleza de Israel –oráculo del Señor Todopoderoso–. 
4 Aquel día la nobleza de Jacob quedará pobre, y enflaquecerá la gordura de su cuerpo: 
5 como cuando el segador abraza la mies y su brazo siega las espigas: 
   como se recogen las espigas en el valle de Refaín
6 y quedan sólo restos olvidados; como cuando al apalear el olivo quedan dos o tres aceitunas 
   en lo alto de la copa, cuatro o cinco en sus ramas fecundas –oráculo del Señor, Dios de Israel–.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Isaías 14,1-4: Vuelta del destierro

Isaías 14,1-4:
Vuelta del destierro


1 Sí, el Señor se apiadará de Jacob, volverá a escoger a Israel y a establecerlo en su patria; 
   los extranjeros se asociarán a ellos y se incorporarán a la casa de Jacob.
2 Las poblaciones los irán recogiendo para llevarlos a su lugar; la casa de Israel los poseerá, 
   como siervos y siervas, en la tierra del Señor. Harán cautivos a sus cautivadores, 
   dominarán a sus opresores. 
3 Cuando el Señor te dé reposo de tus penas y temores, y de la dura esclavitud en que serviste, 
4 entonarás esta sátira contra el rey de Babilonia:

jueves, 2 de diciembre de 2021

Isaías 10,17-23: El resto de Israel

Isaías 10,17-23:
El resto de Israel


17 La Luz de Israel se convertirá en fuego, su Santo en una llama que arderá y devorará sus zarzas 
     y cardos en un solo día. 
18 El esplendor de su bosque y de su huerto lo consumirá Dios de médula a corteza, será como un 
     enfermo que se apaga; 
19 y quedarán tan pocos árboles de su bosque, que un niño podrá contarlos. 
20 Aquel día, el resto de Israel, los supervivientes de Jacob, no volverán a apoyarse en su agresor, 
     sino que se apoyarán sinceramente en el Señor, el Santo de Israel. 
21 Un resto volverá, un resto de Jacob, al guerrero divino: 
22 aunque fuera tu pueblo, Israel, como arena del mar, sólo un resto volverá a él; 
     la destrucción decretada rebosa justicia. 
23 El Señor va a cumplir en medio de la tierra la destrucción decretada.


Isaías 9,7-21: La ira del Señor

Isaías 9,7-21:
La ira del Señor


7 El Señor ha lanzado una amenaza contra Jacob, ha alcanzado a Israel; 
8 la entenderá el pueblo entero, Efraín y los jefes de Samaría, que van diciendo con soberbia 
   y presunción: 
9 ¿Se cayeron los ladrillos?, reconstruiremos con piedras talladas; ¿se derrumbó el maderamen 
    de sicómoro?, lo reemplazaremos con cedro. 
10 El Señor incitará contra ellos al enemigo y provocará a sus adversarios: 
11 por delante Damasco, por la espalda los filisteos devorarán a Israel a boca llena. 
     Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano. 
12 Pero el pueblo no se ha vuelto al que lo hería, no ha buscado al Señor Todopoderoso. 
13 El Señor cortará a Israel cabeza y cola, palma y junco en un solo día. 
14 El anciano honorable es la cabeza, el profeta embaucador es la cola. 
15 Los que guían a ese pueblo lo extravían, los que se dejan guiar son aniquilados. 
16 Por eso el Señor no perdona a los jóvenes, no se compadece de huérfanos y viudas; 
     porque todos son impíos y malvados y toda boca profiere infamias. 
     Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano. 
17 Sí, la maldad está ardiendo como fuego que consume zarzas y cardos, prende en la espesura 
     del bosque, y el humo se alza en torbellinos. 
18a Con la ira del Señor arde el país, y el pueblo es pasto del fuego: 
19b uno devora la carne de su prójimo 
18b y ninguno perdona a su hermano; 
19a destroza a la derecha, y sigue con hambre, devora a izquierda, y no se sacia. 
20 Manasés contra Efraín, Efraín contra Manasés, juntos los dos contra Judá. 
21 Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano.

Isaías 8,16-23: Dios esconde su rostro. Profecía mesiánica

Isaías 8,16-23:
Dios esconde su rostro


16 Guardo selladas las instrucciones que garantizan mis discípulos, 
17 y aguardo al Señor, que oculta su rostro a la casa de Jacob, y espero en él. 
18 Aquí estoy yo con mis hijos –los que me dio el Señor– como signos y presagios para Israel 
     de parte del Señor Todopoderoso, que habita en el Monte Sión. 
19 Seguramente les dirán: Consulten a los espíritus y adivinos, que susurran y musitan: 
     ¿No consulta un pueblo a sus dioses, y a los muertos acerca de los vivos? 
20 Seguro que les hablarán así.
21 Pasará por allí, agobiado y hambriento, y rabioso de hambre maldecirá a su rey y a su Dios. 
     Volverá la cabeza a lo alto
22 y mirará a la tierra: todo es aprieto y oscuridad sin salida, angustia y tinieblas densas, sin aurora; 
23a no habrá salida para la angustiada.

Profecía mesiánica

23b Si en otro tiempo humilló el país de Zabulón, y el país de Neftalí, en un futuro
       ensalzará el camino del mar, al otro lado del Jordán, la región de los paganos.

Isaías 2,6-22: Teofanía y juicio de Dios

Isaías 2,6-22:
Teofanía y juicio de Dios


6 Has desechado a tu pueblo, a la casa de Jacob, porque está llena de adivinos de oriente, 
   de astrólogos filisteos, y han pactado con extraños. 
7 Su país está lleno de plata y oro, y sus tesoros no tienen número; su país está lleno de caballos, 
   y sus carros no tienen número; 
8 su país está lleno de ídolos, y se postran ante las obras de sus manos, hechas con sus dedos.
9 Pero el mortal será doblegado, será humillado el hombre y no podrá levantarse. 
10 Métete entre las rocas, escóndete en el polvo, ante el Señor terrible, ante su majestad sublime. 
11 Los ojos orgullosos serán humillados, será doblegada la arrogancia humana; 
     sólo el Señor será ensalzado aquel día, 
12 que es el día del Señor Todopoderoso: contra todo lo orgulloso y arrogante, contra todo lo alto 
     y engreído, 
13 contra todos los cedros del Líbano, contra todas las encinas de Basán, 
14 contra todos los montes elevados, contra todas las colinas encumbradas, 
15 contra todas las altas torres, contra todas las murallas fortificadas, 
16 contra todas las naves de Tarsis, contra todos los navíos opulentos: 
17 será doblegado el orgullo del hombre, será humillada la arrogancia humana; 
     sólo el Señor será ensalzado aquel día, 
18 y todos los ídolos desaparecerán. 
19 Métanse en las cuevas de las rocas, en las grietas de la tierra, ante el Señor terrible, 
     ante su majestad sublime, cuando él se levante para llenar la tierra de espanto. 
20 Aquel día el hombre arrojará sus ídolos de plata; sus ídolos de oro –que se hizo para postrarse 
     ante ellos–, a los ratones y a los murciélagos; 
21 y se meterá en huecos de las rocas y en las hendiduras de las piedras. Ante el Señor terrible, 
     ante su majestad sublime, cuando se levante llenando la tierra de espanto. 
22 Dejen de confiar en el hombre que solo tiene un soplo de vida en la nariz: ¿Para qué estimarlo tanto?

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Miqueas 2,1-11: Contra la violencia de los poderosos

Contra la violencia de los poderosos

1 ¡Ay de los que proyectan iniquidades y traman el mal durante la noche! 
   Al despuntar el día, lo realizan, porque tienen el poder en su mano.
2 Codician campos y los arrebatan, casas, y se apoderan de ellas; 
   oprimen al dueño y a su casa, al propietario y a su herencia.
3 Por eso, así habla el Señor: Yo proyecto contra esta gente una desgracia tal que ustedes 
   no podrán apartar el cuello, ni andar con la cabeza erguida, porque será un tiempo de desgracia.
4 Aquel día, se proferirá contra ustedes una sátira y se entonará esta lamentación: 
   "Hemos sido completamente devastados; ¡se transfiere a otros la parte de mi pueblo! 
   ¿Cómo me la quita a mí  y reparte nuestros campos al que nos lleva cautivos?"
5 Por eso, no tendrás a nadie que arroje la cuerda para medirte un lote, en la asamblea del Señor. 
   La oposición del pueblo contra el profeta
6 "¡No vaticinen! —vaticinan ellos—. No hagan estos vaticinios: ¡El oprobio no se alejará!
7 ¿Acaso ha sido maldecida la casa de Jacob? ¿Se ha agotado la paciencia del Señor? 
   ¿Es esa su manera de obrar? ¿No habla con benevolencia al que camina con rectitud?"
8 Desde hace tiempo, mi pueblo se erige en enemigo; 
   ustedes arrancan el manto de encima de la ropa a los que pasan confiados, al volver de la guerra.
9 Echan de sus hogares a las mujeres de mi pueblo, a sus niños los privan para siempre de mi honor.
10 ¡Levántense y caminen, este no es un lugar de reposo! 
     A causa de la impureza, tú provocas la destrucción, y la destrucción será cruel.
11 Si apareciera un hombre que corre tras el viento y propala esta mentira: 
     "¡Yo te vaticino vino y licor!", ese sí sería el profeta de este pueblo.