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sábado, 5 de octubre de 2024

Marcos 10,1-12: El matrimonio y el divorcio



Marcos 10,1-12
Viernes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?" Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio." Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandorá el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne." De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

SOBRE EL MISMO TEMA:

domingo, 3 de marzo de 2024

Exodo 20,1-17:Proclamación del decálogo

Exodo 20,1-17:Proclamación del decálogo
Cf. Deuteronomio 5,1-21

1 Entonces pronunció Dios todas estas palabras diciendo:
2 "Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.
3 No habrá para ti otros dioses delante de mí.
4 No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, 
   ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
5 No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, 
   que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación 
   de los que me odian,
6 y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.
7 No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; 
   porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.
8 Recuerda el día del sábado para santificarlo.
9 Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,
10 pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. 
     No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, 
     ni el forastero que habita en tu ciudad.
11 Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, 
     y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo hizo sagrado.
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, 
     te va a dar.
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No robarás.
16 No darás testimonio falso contra tu prójimo.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, 
     ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo."

SOBRE EL MISMO TEMA:  

domingo, 26 de marzo de 2023

Juan 8,1-11: La mujer adúltera

Juan 8,1-11


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."

viernes, 29 de julio de 2022

Mateo 5,27-32: Sobre el adulterio y el divorcio

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, 
     la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, 
     comete adulterio.

viernes, 10 de junio de 2022

Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley sino a darle cumplimiento

Mateo 5,17-37  
Domingo de la 6 Semana del Tiempo Ordinario, Año A

• Jesús y la Ley (Cf. Lucas 16,16-17)

17 No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, 
     sino a dar cumplimiento.
18 Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, 
     antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.
19 El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, 
     será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será 
     considerado grande en el Reino de los Cielos.
20 Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, 
     no entrarán en el Reino de los Cielos.

• Homicidio (Cf. Lucas 12,58-59)

21 Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás y el que mata, 
     será condenado por el tribunal.
22 Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. 
     Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado 
     a la Gehena de fuego.
23 Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano 
     tiene alguna queja contra ti,
24 deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar 
     tu ofrenda.
25 Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, 
     no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

• Adulterio (Cf. Mt 5,31-32; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)
Viernes de la 10 Semana del Tiempo Ordinario

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.

• Divorcio (Mt 5,27-30; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)

31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone 
     a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.

• Juramento

33 Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, 
     y cumplirás los juramentos hechos al Señor.
34 Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey.
36 No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro
     uno solo de tus cabellos.
37 Cuando ustedes digan "sí", que sea sí, y cuando digan "no", que sea no. 
     Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.

SOBRE EL MISMO TEMA:  
Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley...
     Mt 5,17-19: Jesús y la ley
     Mt 5,20-26: Reconciliación y ofrenda
          La rigidez de los escribas y fariseos 


Imágenes del Evangelio:  


jueves, 16 de agosto de 2018

Lucas 16,18: El divorcio

El divorcio
Cf. Mt 19,1-9; Mc 10,1-12

16:18 El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio, y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.

jueves, 16 de febrero de 2017

Marcos 8,34–9,1: Condiciones para seguir a Jesús

Marcos 8,34–9,1 (Cf. Mt 16,24-28; Lc 9,23-27)
Viernes de la 6 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

En aquel tiempo, llamando a la gente y a sus discípulos, Jesús les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? ¿O qué podrá dar uno para recobrarla? Quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre entre sus santos ángeles». Y añadió: «En verdad os digo que algunos de los aquí presentes no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios en toda su potencia».

SOBRE EL MISMO TEMA:  

Imágenes del Evangelio:

viernes, 3 de febrero de 2017

Hebreos 13,1-8: Vivir como cristianos

Hebreos 13,1-8
Viernes de la 4 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

Perseveren en el amor fraternal. No se olviden de practicar la hospitalidad, ya que gracias a ella, algunos, sin saberlo, hospedaron a los ángeles. Acuérdense de los que están presos, como si ustedes lo estuvieran con ellos, y de los que son maltratados, como si ustedes estuvieran en su mismo cuerpo. Respeten el matrimonio y no deshonren el lecho conyugal, porque Dios condenará a los lujuriosos y a los adúlteros. No se dejen llevar de la avaricia, y conténtense con lo que tienen, porque el mismo Dios ha dicho: No te dejaré ni te abandonaré. De manera que podemos decir con plena confianza: El Señor es mi protector: no temeré. ¿Qué podrán hacerme los hombres? Acuérdense de quienes los dirigían, porque ellos les anunciaron la Palabra de Dios: consideren cómo terminó su vida e imiten su fe. Jesucristo es el mismo ayer y hoy, y lo será para siempre.

martes, 28 de enero de 2014

2 Samuel 12,1-7a.10-17: "El que ha hecho eso es reo de muerte (...) Natán dijo a David: ¡Eres tú! La espada no se apartará de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías, y matándolo con la espada amonita (...) David respondió: ¡He pecado contra el Señor! Natán le dijo: El Señor ha perdonado tu pecado, no morirás. Pero, por haber despreciado al Señor con lo que has hecho, el hijo que te ha nacido morirá (...) David pidió a Dios por el niño, prolongó su ayuno y de noche se acostaba en el suelo".

2 Samuel 12,1-7a.10-17
Sábado de la 3 semana de tiempo ordinario (ciclo II),

En aquellos días, el Señor envió a Natán a David. Entró Natán ante el rey y le dijo: "Había dos hombres en un pueblo, uno rico y otro pobre. El rico tenía muchos rebaños de ovejas y bueyes; el pobre sólo tenía una corderilla que había comprado; la iba criando, y ella crecía con él y con sus hijos, comiendo de su pan, bebiendo de su vaso, durmiendo en su regazo: era como una hija. Llegó una visita a casa del rico, y no queriendo perder una oveja o un buey, para invitar a su huésped, cogió la cordera del pobre y convidó a su huésped." David se puso furioso contra aquel hombre y dijo a Natán: "Vive Dios, que el que ha hecho eso es reo de muerte. No quiso respetar lo del otro; pues pagará cuatro veces el valor de la cordera." Natán dijo a David: "¡Eres tú! Pues bien, la espada no se apartará nunca de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías, el hitita, y matándolo con la espada amonita. Así dice el Señor: "Yo haré que de tu propia casa nazca tu desgracia; te arrebataré tus mujeres y ante tus ojos se las daré a otro, que se acostará con ellas a la luz del sol que nos alumbra. Tú lo hiciste a escondidas, yo lo haré ante todo Israel, en pleno día."" David respondió a Natán: "¡He pecado contra el Señor!" Natán le dijo: "El Señor ha perdonado tu pecado, no morirás. Pero, por haber despreciado al Señor con lo que has hecho, el hijo que te ha nacido morirá." Natán marchó a su casa. El Señor hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y cayó gravemente enfermo. David pidió a Dios por el niño, prolongó su ayuno y de noche se acostaba en el suelo. Los ancianos de su casa intentaron levantarlo, pero él se negó, ni quiso comer nada con ellos.

2 Samuel 11,1-4a.5-10a.13-17: "David mandó a preguntar por la mujer: es Betsabé, esposa de Urías. David mandó a unos para que se la trajesen. Después Betsabé volvió a su casa, quedó encinta".

2 Samuel 11,1-4a.5-10a.13-17
Viernes de la 3 semana del tiempo ordinario (ciclo II),

Al año siguiente, en la época en que los reyes van a la guerra, David envió a Joab con sus oficiales y todo Israel, a devastar la región de los amonitas y sitiar a Rabá. David, mientras tanto, se quedó en Jerusalén; y un día, a eso del atardecer, se levantó de la cama y se puso a pasear por la azotea del palacio, y desde la azotea vio a una mujer bañándose, una mujer muy bella. David mandó a preguntar por la mujer, y le dijeron: "Es Betsabé, hija de Alián, esposa de Urías, el hitita." David mandó a unos para que se la trajesen. Después Betsabé volvió a su casa, quedó encinta y mandó este aviso a David: "Estoy encinta." Entonces David mandó esta orden a Joab: "Mándame a Urías, el hitita." Joab se lo mandó. Cuando llegó Urías, David le preguntó por Joab, el ejército y la guerra. Luego le dijo: "Anda a casa a lavarte los pies." Urías salió del palacio, y detrás de él le llevaron un regalo del rey. Pero Urías durmió a la puerta del palacio, con los guardias de su señor; no fue a su casa. Avisaron a David que Urías no había ido a su casa. Al día siguiente, David lo convidó a un banquete y lo emborrachó. Al atardecer, Urías salió para acostarse con los guardias de su señor, y no fue a su casa. A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la mandó por medio de Urías. El texto de la carta era: "Pon a Urías en primera línea, donde sea más recia la lucha, y retiraos dejándolo solo, para que lo hieran y muera." Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías donde sabía que estaban los defensores más aguerridos. Los de la ciudad hicieron una salida, trabaron combate con Joab y hubo bajas en el ejército entre los oficiales de David; murió también Urías, el hitita.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Marcos 10,1-12: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer? (...) Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

Marcos 10,1-12

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?" Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio." Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne." De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre." En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

Mateo 19,3-12: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?"

Mateo 19,3-12

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?" Él les respondió: "¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: "Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne"? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre." Ellos insistieron: "¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?" Él les contestó: "Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer -no hablo de impureza- y se casa con otra, comete adulterio." Los discípulos le replicaron: "Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse." Pero él les dijo: "No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga."