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sábado, 14 de septiembre de 2024

Mc 8,27-35: Sobre la identidad y misión de Jesús

Marcos 8,27-33 (Cf. Mt 16,13-20; Lc 9,18-21; Jn 6,64-71)


En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos:
— ¿Quién dice la gente que soy yo?».
Ellos le contestaron:
— Unos, Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas.
Él les preguntó:
— Y vosotros, ¿quién decís que soy?
Tomando la palabra Pedro le dijo:
— Tú eres el Mesías.
Y les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto. Y empezó a instruirlos:
— El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.
Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Pero él se volvió y, mirando a los discípulos, increpó a Pedro:
— Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!
Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: 
— El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.»

lunes, 26 de agosto de 2024

Mateo 15,1-9: Jesús y las tradiciones de los antepasados

Mateo 15,1-9: Jesús y las tradiciones de los antepasados

1 Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron:
2 "¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados 
   y no se lavan las manos antes de comer?"
3 Él les respondió: "¿Y por qué ustedes, por seguir su tradición, no cumplen el mandamiento de Dios?
4 En efecto, Dios dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: 
   El que maldice a su padre o a su madre, será condenado a muerte.
5 Pero ustedes afirman: El que diga a su padre o a su madre: 
   "He ofrecido al Templo los bienes que tenía para ayudarte",
6 está libre de los deberes hacia ellos. Así ustedes, en nombre de su tradición, 
   han anulado la Palabra de Dios.
7 ¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo:
8 Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.
9 En vano me rinden culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos".

Marcos 7,1-13: Discusión sobre las tradiciones y la ley



Marcos 7,1-13
Martes de la 5 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con las manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.) Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús:
— ¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?
Él les contestó:
— Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.
Y añadió:
— Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" y "el que maldiga a su padre o a su madre tiene pena de muerte"; en cambio, vosotros decís: Si uno le dice a su padre o a su madre: "Los bienes con que podría ayudarte los ofrezco al templo", ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os trasmitís; y como éstas hacéis muchas."

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domingo, 10 de septiembre de 2023

LUNES DE LA 23 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Colosenses 1,24-2,3
Salmo 61: De Dios viene mi salvación y mi gloria
Lucas 6,6-11


Colosenses 1,24-2,3

Hermanos: Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo: el misterio que Dios ha tenido escondido desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a sus santos. A éstos Dios ha querido dar a conocer la gloria y riqueza que este misterio encierra para los gentiles: es decir, que Cristo es para vosotros la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a ese Cristo; amonestamos a todos, enseñamos a todos, con todos los recursos de la sabiduría, para que todos lleguen a la madurez en su vida en Cristo: ésta es mi tarea, en la que lucho denodadamente con la fuerza poderosa que él me da. Quiero que tengáis noticia del empeñado combate que sostengo por vosotros y los de Laodicea, y por todos los que no me conocen personalmente. Busco que tengan ánimos y estén compactos en el amor mutuo, para conseguir la plena convicción que da el comprender, y que capten el misterio de Dios. Este misterio es Cristo, en quien están encerrados todos los tesoros del saber y del conocer.


Salmo 61: De Dios viene mi salvación y mi gloria

Descansa sólo en Dios, alma mía,
porque él es mi esperanza;
sólo él es mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.
R. De Dios viene mi salvación y mi gloria

Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro corazón,
que Dios es nuestro refugio.
R. De Dios viene mi salvación y mi gloria



Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar. Había allí un hombre que tenía parálisis en el brazo derecho. Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo. Pero él, sabiendo lo que pensaban, dijo al hombre del brazo paralítico: "Levántate y ponte ahí en medio." Él se levantó y se quedó en pie. Jesús les dijo: "Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal, salvar a uno o dejarlo morir?" Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo al hombre: "Extiende el brazo." Él lo hizo, y su brazo quedó restablecido. Ellos se pusieron furiosos y discutían qué había que hacer con Jesús.

miércoles, 30 de agosto de 2023

MIÉRCOLES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

I Tesalonicenses 2,9-13
Salmo 138: Señor, tú me sondeas y me conoces
Mateo 23,27-32


I Tesalonicenses 2,9-13

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes; sabéis perfectamente que tratamos con cada uno de vosotros personalmente, como un padre con sus hijos, animándoos con tono suave y enérgico a vivir como se merece Dios, que os ha llamado a su reino y gloria. Ésta es la razón por la que no cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.

Salmo 138: Señor, tú me sondeas y me conoces

¿Adónde iré lejos de tu aliento,
adónde escaparé de tu mirada?
Si escalo el cielo, allí estás tú;
si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.
R. Señor, tú me sondeas y me conoces

Si vuelo hasta el margen de la aurora,
si emigro hasta el confín del mar,
allí me alcanzará tu izquierda,
me agarrará tu derecha.
R. Señor, tú me sondeas y me conoces

Si digo: "Que al menos la tiniebla me encubra,
que la luz se haga noche en torno a mí",
ni la tiniebla es oscura para ti,
la noche es clara como el día.
R. Señor, tú me sondeas y me conoces



En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!"

domingo, 4 de junio de 2023

Marcos 12,1-12: Parábola de los viñadores homicidas

Marcos 12,1-12

Lunes de la 9 Semana del Tiempo Ordinario I y II

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes, a los escribas y a los ancianos: "Un hombre plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. A su tiempo, envió un criado a los labradores, para percibir su tanto del fruto de la viña. Ellos lo agarraron, lo apalearon y lo despidieron con las manos vacías. Les envió otro criado; a éste lo insultaron y lo descalabraron. Envió a otro y lo mataron; y a otros muchos los apalearon o los mataron. Le quedaba uno, su hijo querido. Y lo envió el último, pensando que a su hijo lo respetarían. Pero los labradores se dijeron: "Éste es el heredero. Venga, lo matamos, y será nuestra la herencia." Y, agarrándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Que hará el dueño de la viña? Acabará con los ladrones y arrendará la viña a otros. ¿No habéis leído aquel texto: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"?" Intentaron echarle mano, porque veían que la parábola iba por ellos; pero temieron a la gente, y, dejándolo allí, se marcharon.

domingo, 26 de marzo de 2023

Juan 8,1-11: La mujer adúltera

Juan 8,1-11


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."

jueves, 2 de marzo de 2023

VIERNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lecturas)

Ezequiel 18,21-28
Salmo 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8: 
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?
Mateo 5,20-26


Ezequiel 18,21-28

Así dice el Señor Dios: "Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se le tendrán en cuenta los delitos que cometió, por la justicia que hizo, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado -oráculo del Señor-, y no que se convierta de su conducta y que viva? Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, imitando las abominaciones del malvado, ¿vivirá acaso?; no se tendrá en cuenta la justicia que hizo: por la iniquidad que perpetró y por el pecado que cometió, morirá. Comentáis: "No es justo el proceder del Señor." Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá."


Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto."

lunes, 20 de febrero de 2023

Marcos 9,14-29: Curación de un endemoniado epiléptico

Marcos 9,14-29 (Cf. Mt 17,14-20; Lc 9,37-43)
Lunes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II


En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces."Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie.Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."

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Imágenes del Evangelio:



domingo, 30 de octubre de 2022

Lucas 5,27-32: Jesús llama a Leví

Lucas 5,27-32 

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: "Sígueme." Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: "¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?" Jesús les replicó: "No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan."

miércoles, 26 de octubre de 2022

Marcos 11,11-26: Expulsión de los mercaderes del templo

Marcos 11,11-26
Viernes de la 8 Semana del Tiempo Ordinario, año I y II

Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo:
— Nunca jamás coma nadie de ti.
Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo:
— ¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos." Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos.
Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús:
— Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
Jesús contestó:
— Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tirate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas.


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Lucas 19,45-48: Expulsión de los vendedores del Templo

Lucas 19,45-48 
Viernes de la 33 Semana del Tiempo Ordinario I y II


En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: "Escrito está: "Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una "cueva de bandidos"." Todos los días enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios.

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Mateo 21,12-17: La expulsión de los vendedores del Templo

Mt 21,12-17: La expulsión de los vendedores del Templo


12 Después Jesús entró en el Templo y echó a todos los que vendían y compraban allí, 
     derribando las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas.
13 Y les decía: "Está escrito: Mi casa será llamada casa de oración, 
     pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones".
14 En el Templo se le acercaron varios ciegos y paralíticos, y él los curó.
15 Al ver los prodigios que acababa de hacer y a los niños que gritaban en el Templo: 
     "¡Hosana al Hijo de David!", los sumos sacerdotes y los escribas se indignaron
16 y le dijeron: "¿Oyes lo que dicen estos?" "Sí, respondió Jesús, ¿pero nunca han leído este pasaje: 
     De la boca de las criaturas y de los niños de pecho, has hecho brotar una alabanza?"
17 En seguida los dejó y salió de la ciudad para ir a Betania, donde pasó la noche.


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sábado, 15 de octubre de 2022

Mateo 23,13-22: Cerráis a los hombres el reino

Mateo 23,13-22
Lunes de la 21 Semana del Tiempo Ordinario, Año I, II

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga." ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él."

Mateo 16,13-23: Profesión de fe de Pedro



Mateo 16,13-27


Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos:
— ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
Ellos dijeron:
— Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.
Díceles él:
— Y vosotros ¿quién decís que soy yo?
Simón Pedro contestó:
— Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.
Replicando Jesús le dijo:
— Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo:
— ¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!
Pero él, volviéndose, dijo a Pedro:
— ¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!

SOBRE EL MISMO TEMA:

Imágenes del Evangelio:

martes, 19 de julio de 2022

Números 11,16-23: La respuesta del Señor

Números 11,16-23:
La respuesta del Señor

16 El Señor respondió a Moisés: «Reúneme a setenta de los ancianos de Israel 
     –deberás estar seguro de que son realmente ancianos y escribas del pueblo– 
     llévalos a la Carpa del Encuentro, y que permanezcan allí junto contigo.
17 Yo bajaré hasta allí, te hablaré, y tomaré algo del espíritu que tú posees, para comunicárselo a ellos. 
     Así podrán compartir contigo el peso de este pueblo, y no tendrás que soportarlo tú solo.
18 También dirás al pueblo: Purifíquense para mañana y comerán carne. 
     Ya que ustedes han llorado delante del Señor, diciendo: 
     «¡Si al menos tuviéramos carne para comer! 
     ¡Qué bien estábamos en Egipto!», el Señor les dará de comer carne.
19 Y no la comerán un día, ni dos, ni diez, ni veinte,
20 sino un mes entero, hasta que se les salga por las narices y les provoque repugnancia. 
     Porque han despreciado al Señor que está en medio de ustedes, y han llorado en su presencia, 
     diciendo: «¿Para qué habremos salido de Egipto?».
21 Moisés dijo entonces: «El pueblo que me rodea está formado por seiscientos mil hombres de a pie, 
     ¿y tú dices que le darás carne para comer un mes entero?
22 Si se degollaran ovejas y vacas, ¿alcanzarían para todos? 
     Y si se reunieran todos los peces del mar, ¿tendrían bastante?».
23 Pero el Señor respondió a Moisés: «¿Acaso hay límite para el poder del Señor? 
     En seguida verás si lo que acabo de decirte se cumple o no».

jueves, 23 de junio de 2022

Lucas 15,1-32: Parábolas de la misericordia de Dios

Parábolas de la misericordia de Dios

1 Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
2 Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: 
   "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
3 Jesús les dijo entonces esta parábola:
4 "Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo 
   y va a buscar la que se había perdido, hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
6 y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: 
   "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
7 Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador 
   que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".

La moneda perdida y encontrada
Jueves de la 31 Semana del Tiempo Ordinario I y II

8 Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, 
   ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
9 Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: 
   "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
10 Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador 
     que se convierte".

SOBRE EL MISMO TEMA:


Parábola del padre misericordioso

11 Jesús dijo también: "Un hombre tenía dos hijos.
12 El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de herencia que me corresponde". 
     Y el padre les repartió sus bienes.
13 Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, 
     donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.
14 Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, 
     y comenzó a sufrir privaciones.
15 Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo 
     para cuidar cerdos.
16 Él hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, 
     pero nadie se las daba.
17 Entonces recapacitó y dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, 
     y yo estoy aquí muriéndome de hambre!
18 Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;
19 ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros".
20 Entonces partió y volvió a la casa de su padre.
     Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; 
     corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.
21 El joven le dijo: "Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo".
22 Pero el padre dijo a sus servidores: "Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, 
     pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.
23 Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos,
24 porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado". 
     Y comenzó la fiesta.
25 El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música 
     y los coros que acompañaban la danza.
26 Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó qué significaba eso.
27 Él le respondió: "Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, 
     porque lo ha recobrado sano y salvo".
28 Él se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,
29 pero él le respondió: "Hace tantos años que te sirvo, sin haber desobedecido jamás 
     ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos.
30 ¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, 
     haces matar para él el ternero engordado!"
31 Pero el padre le dijo: "Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.
32 Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, 
     estaba perdido y ha sido encontrado"".

viernes, 10 de junio de 2022

Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley sino a darle cumplimiento

Mateo 5,17-37  
Domingo de la 6 Semana del Tiempo Ordinario, Año A

• Jesús y la Ley (Cf. Lucas 16,16-17)

17 No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, 
     sino a dar cumplimiento.
18 Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, 
     antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.
19 El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, 
     será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será 
     considerado grande en el Reino de los Cielos.
20 Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, 
     no entrarán en el Reino de los Cielos.

• Homicidio (Cf. Lucas 12,58-59)

21 Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás y el que mata, 
     será condenado por el tribunal.
22 Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. 
     Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado 
     a la Gehena de fuego.
23 Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano 
     tiene alguna queja contra ti,
24 deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar 
     tu ofrenda.
25 Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, 
     no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

• Adulterio (Cf. Mt 5,31-32; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)
Viernes de la 10 Semana del Tiempo Ordinario

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.

• Divorcio (Mt 5,27-30; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)

31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone 
     a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.

• Juramento

33 Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, 
     y cumplirás los juramentos hechos al Señor.
34 Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey.
36 No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro
     uno solo de tus cabellos.
37 Cuando ustedes digan "sí", que sea sí, y cuando digan "no", que sea no. 
     Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.

SOBRE EL MISMO TEMA:  
Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley...
     Mt 5,17-19: Jesús y la ley
     Mt 5,20-26: Reconciliación y ofrenda
          La rigidez de los escribas y fariseos 


Imágenes del Evangelio:  


miércoles, 15 de enero de 2020

Marcos 1,21-28: "Enseñanza de Jesús en la sinagoga de Cafarnaún"

Marcos 1,21-28
Martes de la 1 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar:
— ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.
Jesús lo increpó:
— Cállate y sal de él.
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:
— ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Este enseñar con autoridad es nuevo
Tres características que dan autoridad al sacerdote  

martes, 14 de agosto de 2018

Lucas 22,1-6: Conspiración contra Jesús y la traición de Judas

Conspiración contra Jesús y la traición de Judas
Mt 26,1-5.14-16; Mc 14,1-2.10-11; Jn 11,45-57

22:1 Estaba cerca la fiesta de los Ácimos, llamada Pascua.
22:2 Los sumos sacerdotes y los escribas buscaban la manera de eliminar a Jesús, porque tenían miedo del pueblo.
22:3 Entonces Satanás entró en Judas, llamado Iscariote, que era uno de los Doce.
22:4 Este fue a tratar con los sumos sacerdotes y los jefes de la guardia sobre el modo de entregárselo.
22:5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero.
22:6 Judas aceptó y buscaba una ocasión propicia para entregarlo sin que se enterara el pueblo.