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sábado, 17 de agosto de 2024

Sobre el Trabajo

 



Etimología de la palabra TRABAJO

Trabajo viene del latín tripaliare (tres palos), una expresión popular que hace referencia a la acción de torturar con un tripalium. El tripalium era un yugo que consistía en tres palos cruzados a los que se ataba al reo para, por ejemplo, como azotarlo y/o torturarlo. Por tanto, la palabra trabajo comenzó a aplicarse a cualquier actividad que producía dolor físico. Cuando se inventó esta palabra, la mayoría de la población trabajaba en el campo, haciendo esfuerzo físico, lo cual los hacía sentir como si hubieran sido apaleados.

Este significado de trabajo, curiosamente, se repite en otra lengua muy antigua: el euskera. La palabra para identificar al trabajador rural, nekezale, está compuesta de neke, que significa dolor y cansancio, asociada a la palabra zale o tzale, que significa afición, ser partidario de, afecto por; de modo, que nekezale viene a significar ser aficionado al dolor y al cansancio.



+ SOBRE TRABAJO





domingo, 3 de marzo de 2024

Exodo 20,1-17:Proclamación del decálogo

Exodo 20,1-17:Proclamación del decálogo
Cf. Deuteronomio 5,1-21

1 Entonces pronunció Dios todas estas palabras diciendo:
2 "Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.
3 No habrá para ti otros dioses delante de mí.
4 No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, 
   ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
5 No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, 
   que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación 
   de los que me odian,
6 y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.
7 No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; 
   porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.
8 Recuerda el día del sábado para santificarlo.
9 Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,
10 pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. 
     No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, 
     ni el forastero que habita en tu ciudad.
11 Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, 
     y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo hizo sagrado.
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, 
     te va a dar.
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No robarás.
16 No darás testimonio falso contra tu prójimo.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, 
     ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo."

SOBRE EL MISMO TEMA:  

sábado, 23 de septiembre de 2023

Mateo 20,1-16: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?"

Mateo 20,1-16
Miércoles de la 20 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido." Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña. "Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno." Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos."


SOBRE EL MISMO TEMA:

domingo, 4 de julio de 2021

Gálatas 4,8-11: El peligro de recaer en la esclavitud de la Ley

8 Antes, cuando ustedes no conocían a Dios, estaban al servicio de dioses que no lo son realmente. 
9 Pero ahora, que conocen a Dios  o mejor dicho, que son conocidos por él  
   ¿cómo es posible que se vuelvan otra vez a esos elementos sin fuerza ni valor, 
   para someterse nuevamente a ellos? 
10 ¡Observar los días, los meses, las estaciones y los años! 
11 Francamente, temo haber trabajado inútilmente por ustedes.

domingo, 26 de agosto de 2018

2 Tesalonicenses 3,6-15: Exhortación al trabajo

6 Les ordenamos, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, 
   que se aparten de todo hermano que lleve una vida ociosa, 
   contrariamente a la enseñanza que recibieron de nosotros.
7 Porque ustedes ya saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. 
   Cuando estábamos entre ustedes, no vivíamos como holgazanes
8 y nadie nos regalaba el pan que comíamos. Al contrario, trabajábamos duramente, día y noche, 
   hasta cansarnos, con tal de no ser una carga para ninguno de ustedes.
9 Aunque teníamos el derecho de proceder de otra manera, queríamos darles un ejemplo para imitar.
10 En aquella ocasión les impusimos esta regla: el que no quiera trabajar, que no coma.
11 Ahora, sin embargo, nos enteramos de que algunos de ustedes viven ociosamente, 
     no haciendo nada y entrometiéndose en todo.
12 A estos les mandamos y los exhortamos en el Señor Jesucristo 
     que trabajen en paz para ganarse su pan.
13 En cuanto a ustedes, hermanos, no se cansen de hacer el bien.
14 Si alguno no obedece a las indicaciones de esta carta, señálenlo, 
     y que nadie trate con él para que se avergüence.
15 Pero no lo consideren como a un enemigo, sino repréndanlo como a un hermano. 

viernes, 24 de agosto de 2018

4,9-12: Exhortación al amor y al trabajo

Exhortación al amor y al trabajo
4:9 Acerca del amor fraterno, no es necesario que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse los unos a los otros,
4:10 y así lo están haciendo con todos los hermanos de Macedonia. Pero yo los exhorto, hermanos, a hacer mayores progresos todavía.
4:11 Que sea cuestión de honor para ustedes vivir en paz, cumpliendo cada uno sus obligaciones y trabajando con sus manos, de acuerdo con mis directivas.
4:12 Así llevarán una vida digna a la vista de los paganos y no les faltará nada.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Mateo 25,14-30: Parábola de los talentos

Mateo 25,14-30
Sábado de la 21 Semana de Tiempo Ordinario I y II
Domingo de la 33 Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo A

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: "Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: "Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos." Su señor le dijo: "Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor." Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y dijo: "Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo." El señor le respondió: "Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes."»

SOBRE EL MISMO TEMA:
Arriesga tu talento   

domingo, 27 de agosto de 2017

Éxodo 35,1-3: Recuerdo del descanso sabático

Éxodo 35,1-3: 

35:1 Moisés reunió a toda la comunidad de los israelitas y les dijo: "Esto es lo que Yahveh ha mandado hacer.
35:2 Durante seis días se trabajará, pero el día séptimo será sagrado para vosotros, día de descanso completo en honor de Yahveh. Cualquiera que trabaje en ese día, morirá.
35:3 En ninguna de vuestras moradas encenderéis fuego en día de sábado."

miércoles, 8 de febrero de 2017

SALMO 128 (127)

SALMO 128 (127)

Que el Señor te bendiga desde Sión
128:1 Canto de peregrinación.
¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
128:2 Comerás del fruto de tu trabajo,
serás feliz y todo te irá bien.
128:3 Tu esposa será como una vid fecunda
en el seno de tu hogar;
tus hijos, como retoños de olivo
alrededor de tu mesa.
128:4 ¡Así será bendecido
el hombre que teme al Señor!
128:5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión
todos los días de tu vida:
que contemples la paz de Jerusalén
128:6 y veas a los hijos de tus hijos!
¡Paz a Israel!

En la liturgia de la Iglesia:
Salmo 127,1-2.3.4-5 
Bendición y temor de Dios   

Biblia en imágenes:    

SALMO 128 (127): Bendición y temor de Dios, por Reflexiones Católicas

SALMO 128 (127)

Que el Señor te bendiga desde Sión
128:1 Canto de peregrinación.
¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
128:2 Comerás del fruto de tu trabajo,
serás feliz y todo te irá bien.
128:3 Tu esposa será como una vid fecunda
en el seno de tu hogar;
tus hijos, como retoños de olivo
alrededor de tu mesa.
128:4 ¡Así será bendecido
el hombre que teme al Señor!
128:5 ¡Que el Señor te bendiga desde Sión
todos los días de tu vida:
que contemples la paz de Jerusalén
128:6 y veas a los hijos de tus hijos!
¡Paz a Israel!

— Comentario por Reflexiones Católicas
“Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida“

Se trata de un salmo sapiencial que ofrece una propuesta concreta de felicidad y de bendición («dichoso el que teme al Señor», «tranquilo y feliz»). Como el resto de salmos de este tipo pretende mostrar dónde se encuentra el sentido de la vida y en qué consiste la felicidad.

El cuerpo de este salmo, que carece de introducción y de conclusión, se compone de dos partes: 1b-3 y 4-6.

— Primera parte: 1b-3

La primera parte comienza con la proclamación de felicidad («Dichoso...»); la segunda (4-6) comienza con la bendición. Estos dos elementos, felicidad y bendición, están destinados a la misma persona, el hombre que teme al Señor (compárese 1b con 4).

Con toda probabilidad, se trata, en ambos casos, de realidades proclamadas por un sacerdote. Nos encontraríamos, por tanto, en el contexto del templo de Jerusalén.

Proclama dichoso al hombre que teme al Señor y que sigue sus caminos, es decir, que observa sus mandamientos (1b). El cumplimiento de los mandamientos tiene tres consecuencias que constituyen la felicidad.

En primer lugar: lo referido al trabajo, acompañado de tranquilidad y felicidad (2). Producir y poder disfrutar del fruto del propio trabajo es sinónimo de felicidad. Lo contrario es la maldición, la infelicidad. El que teme al Señor participa, en cierto modo, de su proyecto creador (cf Gén 2,15).

La segunda consecuencia se refiere a la comunión entre el esposo y la esposa. La fecundidad es un don de Dios (cf Sal 127). Aquí se compara a la esposa con una parra fecunda; esta es la característica más importante de una mujer en la concepción patriarcal de aquel tiempo. De hecho, la vida de la mujer se circunscribe a la «intimidad del hogar» y, desde la concepción patriarcal de este salmo, parece que su fecundidad depende de la fidelidad del esposo a los mandamientos.

La palabra «intimidad» es muy importante en este salmo. En su lengua original, el primer sentido de este término es «muslo», «genitales». En sentido figurado significa «intimidad», el lugar más reservado de la casa... Podemos descubrir aquí una atrevida alusión a la sexualidad, don de Dios. Podemos oír el eco de Gén 1,28. Siendo fecundos, los seres humanos imitan al Creador.

La tercera consecuencia deriva de la anterior (3b): la presencia de hijos numerosos, sobre todo varones. La escena recuerda las comidas, en las que el padre y los hijos varones se sentaban a la mesa (entre los nómadas se trataba de una alfombra en el suelo). Alrededor de la mesa, los hijos semejan unos lozanos brotes de olivo. Esta imagen resulta interesante porque el olivo con sus retoños representa la vida que se renueva a partir de un tronco envejecido pero lleno de vitalidad. Es la concreción del mandamiento de Dios que aparece en Gén 1,28. El trabajo, una mesa abundante, la intimidad con la esposa y la fecundidad, la convivencia con los hijos, esto es la felicidad.

— Segunda parte: 4-6

La segunda parte arranca con el tema de la bendición de la misma persona que teme al Señor. Pero ahora se pasa del trabajo y de la casas, a la ciudad, a la capital. Por medio del sacerdote el Señor bendice a Sión con una bendición de triple consecuencias.

En primer lugar, la prosperidad de Jerusalén durante todos los días de la vida del justo (5). «Ver la prosperidad» no significa sólo poder contemplarla, sino participar de ella. En segundo lugar; la bendición se refiere a una larga vida, es decir, poder llegar a conocer a los propios nietos (6a). En tercer lugar (6h), la bendición tiene una manifestación que envuelve a todo el pueblo con la paz: «Paz a Israel.

— Últimos escritos del Antiguo Testamento

Los salmos sapienciales son como esas frutas que se ven expuestas al calor del verano pero que no maduran hasta el otoño. Dicho de otro modo, se encuentran entre los últimos escritos del Antiguo Testamento, son los últimos textos en madurar.

Fueron cristalizando a lo largo de siglos. Eliminaron todo lo innecesario, quedándose con lo esencial para que el hombre sea feliz y bendito: el temor del Señor, que se expresa en el cumplimiento de sus mandamientos. Se supera la ambición, la explotación del otro, la violación de sus derechos. La imagen de sociedad que anhela este salmo carece totalmente de la explotación de unas personas por otras (cada uno disfruta tranquilo y feliz del trabajo de sus propias manos) y elimina por completo la dominación de un grupo sobre otro o de una nación sobre otra (la prosperidad de Jerusalén, la paz en Israel). Conviene fijarse en que, del bienestar personal (el disfrute del fruto del propio trabajo, la fecundidad, los hijos, una vida larga), se pasa al bienestar social, extendiendo la situación de shalom a todo el pueblo.

— Temor de Dios

Este salmo está basado en las bendiciones de Lev 26 y Dt 28. Está vinculado a la «teología de la retribución», que sostiene que la prosperidad y el bienestar son fruto del temor de Dios. El libro de Job ayuda a corregir esta visión.

En dos ocasiones se menciona el temor de Dios y en una se desea su bendición. Por tanto, se habla de él tres veces. Temer a Dios no significa tenerle miedo, sino respetarlo y respetar sus mandamientos como fuentes de felicidad y bendición.

Así pues, el Señor desea que el ser humano viva feliz y disfrute de su bendición, y esto está vinculado a los mandamientos, las condiciones que Israel, como aliado del Señor, acepta cumplir. Estamos, pues, ante el Dios de la alianza que quiere la vida de todo el pueblo y, en especial, de cada persona que lo teme y sigue sus caminos.

Además, este Dios es el aliado de todo el pueblo, el que bendice a cada uno desde Jerusalén, ciudad que alberga el templo. 

sábado, 28 de febrero de 2015

Papa Francisco: "Hay quien ofrece 11 horas de trabajo por 600 euros al mes. Y si no te gusta, te dicen que te vayas a casa"


"Hay quien ofrece 11 horas de trabajo al día por 600 euros al mes. Y si no te gusta, pues te dicen que te vayas a casa. Esto es lo que pasa en este mundo, donde si tú no aceptas otro aceptará. El hambre hace que se acepten también trabajos en negro, como todo el personal doméstico. ¿Cuántos de ellos tienen garantizada la pensión?".

El Papa Francisco lanzó un duro mensaje contra el "liberalismo que cree que sea necesario primero producir riqueza, no importa cómo, para después promover alguna política redistributiva por parte del Estado", durante un discurso a las cooperativas italianas.

Francisco, que improvisó en varias ocasiones respecto al discurso preparado, también lamentó el "drama de la cultura del descarte" y dijo, a modo de ejemplo: "¿Y tú que eres?. Soy ingeniero. ¿Cuántos años tienes?. 49. Entonces no sirves, vete".

En su largo discurso, Francisco valoró el trabajo de las cooperativas y les pidió que encuentren "formas, métodos e instrumentos para combatir esta cultura del descarte, cultivada por los poderes que manejan las políticas económicas-financieras del mundo globalizado".

Por ello aconsejó a las cooperativas que se conviertan "en el motor que levanta y desarrolla la parte más débil de nuestras comunidades locales y de la sociedad civil"

Y que, "especialmente piensen a los jóvenes y a tantas mujeres que necesitan entrar en el mundo del trabajo, o a los adultos que pierden el empleo".

También les instó a que se activen "como protagonistas para realizar nuevas soluciones de bienestar social, particularmente en la sanidad, un campo delicado donde tanta gente no pobre no encuentra respuestas a sus necesidades".

El papa se refirió asimismo a "la economía y su relación con la justicia social, y con la dignidad de las personas" y criticó "un cierto liberalismo que cree que sea necesario primero producir riqueza, no importa cómo, para después promover alguna política redistributiva por parte del Estado".

También invitó a que "el movimiento cooperativo tiene que ejercitar un rol importante para apoyar, facilitar y también dar ánimo a la vida de las familias" y por tanto instó a que se busquen soluciones para "la armonización entre trabajo y familia".

Francisco pidió además que haya más colaboración entre cooperativas bancarias y empresas, para "organizar los recursos para hacer vivir con dignidad y serenidad a las familias; pagar salarios justos a los trabajadores, invertir en las iniciativas que sean realmente necesarias".

El Papa también advirtió contra las falsas cooperativas "que se prostituyen con el propio nombre de cooperativa para engañar a la gente con el objetivo de lucrarse".

Y afirmó que "el dinero es el estiércol del diablo" y que "en una cooperativa auténtica, verdadera, no manda el capital sobre los hombres, sino los hombres sobre el capital".

Fuente: religiondigital.com

— El santo padre Francisco tuvo este sábado un encuentro en el Vaticano con los miembros de la Confederación Cooperativas Italianas. A ellos les indicó que en la cooperativa "uno más uno, vale tres".

El Papa introdujo el tema con algunos ejemplos muy concretos: hoy si en un trabajo no les gusta alguien lo despiden, porque tanto hay una cola de gente que quiere trabajar. En el trabajo doméstico tanta gente no tiene los aporte sociales. Y el drama de la cultura del descarte: "¿Y tú que eres? -Soy ingeniero. ¿Cuántos años tienes? -49. Entonces no sirves, vete".

Entró así el Santo Padre en el vivo del tema, que “La Iglesia siempre ha reconocido, apreciado y animado la experiencia de las cooperativas” y citó la encíclica Rerum Novarum de León XIII: “Todos propietarios y no todos proletarios”, así como la Caritas in Veritate de Benedicto XVI, donde al entrar en el tema, subraya la importancia de “la economía de comunión” y del sector non profit, para explicar que el dios-ganancia no tiene que ser una divinidad y que nuestro mundo necesita una economía que no excluya la donación.

Así el Santo Padre invitó a mirar al futuro, "con fantasía creativa para evitar la cultura del descarte", y para crear nuevas formas de cooperativas. Y sabiendo que estamos en un mundo que se ha globalizado, hay que responder con la solidaridad, pensando al aumento vertiginoso de los desempleados, y a la necesidad de un progreso integral de la persona, “que necesita del rédito pero no solamente del rédito”.

El Papa quiso así ofrecer algunas indicaciones concretas.

La primera: “Las cooperativas tienen que ser el motor que levanta y desarrolla la parte más débil de nuestras comunidades locales y de la sociedad civil”. Especialmente prensando a los jóvenes y a tantas mujeres que necesitan entrar en el mundo del trabajo, o a los adultos que se pierden el empleo, así como a las empresas recuperadas.

Una segunda indicación fue, la de activarse como protagonistas para realizar nuevas soluciones de bienestar social, particularmente en la sanidad. “Y poner a la gente, a partir de los más necesitados, en el centro de todo este movimiento solidario. Esta es la misión que proponemos”.

El tercer punto indicado por el Papa es: “La economía y su relación con la justicia social, y con la dignidad de las personas”. Recordó que existe un cierto liberismo que primero quiere hacer dinero para después de alguna manera distribuirlo a través del Estado, o peor aún solo dar algunas migajas. Cuando en realidad “se corre el riesgo de ilusionarse de hacer el bien, mientras se sigue haciendo marketing sin salir del circuito fatal del egoísmo de las personas y empresas”.

La cuarta sugerencia: una economía no crece en una sociedad que envejece. Por ello el movimiento cooperativo tiene que ejercitar un rol importante para apoyar, facilitar y también dar ánimo a la vida de las familias. Para ello buscar la “armonización entre trabajo y familia”. El Papa elogió también las mutuales, que ayudan ante las exigencias de todos, desde los nidos hasta la asistencia domiciliar. Permitiendo así que todos puedan poner a disposición su propio talento.

“El quinto punto en que les doy coraje, quizás les sorprenda: Para hacer estas cosas es necesario dinero”. Las cooperativas son estructuras generalmente subcapitalizadas, “en cambio, ¡el Papa les dice: tienen que invertir, e invertir bien!”. Por ello pidió que haya más colaboración entre cooperativas bancarias y empresas, organizar los recursos para hacer vivir con dignidad y serenidad a las familias; pagar salarios justos a los trabajadores, invertir en las iniciativas que sean realmente necesarias. Todo esto sin esperar en los subsidios públicos.

“Decía san Basilio de Cesarea, Padre de la Iglesia del IV siglo, retomado después por san Francisco de Asís, que 'el dinero es el estiércol del demonio'. Lo repita ahora también el Papa: '¡el dinero es el estiércol del demonio!”.

Y añadió que “el dinero al servicio de la vida puede ser gestionado de modo justo por la cooperativa, si la cooperativa es auténtica, verdadera, donde el capital no manda a los hombres, pero los hombres al capital”.

“Por esto --prosiguió el Pontífice-- hacen bien a combatir las falsas cooperativas” que traicionan el nombre de éstas con fines de lucro. Y preciso que las verdaderas cooperativas “tienen que promover la economía de la honestidad”. Una economía promovida “por personas que tienen en el corazón y en la mente solamente el bien común”.

El Papa concluyó invitando a una gran alianza, entre cooperativas y cooperantes, manteniendo la identidad de las cooperativas y caminando hacia delante con todas las personas de buena voluntad.


Fuente: zenit.org

domingo, 17 de noviembre de 2013

Hechos 20,28-38: "A nadie le he pedido dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han ganado lo necesario para mí y mis compañeros. Siempre os he enseñado que es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados, acordándonos de las palabras del Señor Jesús: Hay más dicha en dar que en recibir."

Hechos 20,28-38
Miércoles de la 7 Semana de Pascua

En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: "Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. Ya sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso algunos de vosotros deformarán la doctrina y arrastrarán a los discípulos. Por eso, estad alerta: acordaos que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular. Ahora os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia, que tiene poder para construiros y daros parte en la herencia de los santos. A nadie le he pedido dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han ganado lo necesario para mí y mis compañeros. Siempre os he enseñado que es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados, acordándonos de las palabras del Señor Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir."" Cuando terminó de hablar, se pusieron todos de rodillas, y rezó. Se echaron a llorar y, abrazando a Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba era lo que había dicho, que no volverían a verlo. Y lo acompañaron hasta el barco.

Lucas 10,38-42: "Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio"

Lucas 10,38-42
16 Domingo del Tiempo Ordinario, C

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano." Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."

I Tesalonicenses 2,9-13: "Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios".

I Tesalonicenses 2,9-13
Miércoles de la 21 Semana del Tiempo Ordinario

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios. Vosotros sois testigos, y Dios también, de lo leal, recto e irreprochable que fue nuestro proceder con vosotros, los creyentes; sabéis perfectamente que tratamos con cada uno de vosotros personalmente, como un padre con sus hijos, animándoos con tono suave y enérgico a vivir como se merece Dios, que os ha llamado a su reino y gloria. Ésta es la razón por la que no cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros, los creyentes.

Lucas 5,1-11: ""Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes (...) El asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido".

Lucas 5,1-11
Jueves de la 22 Semana del Tiempo Ordinario, C

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Rema mar adentro, y echad las redes para pescar." Simón contestó: "Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes." Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: "Apártate de mí, Señor, que soy un pecador." Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres." Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron".

viernes, 15 de noviembre de 2013

2 Tesalonicenses 3,7-12: "No vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie (...) Nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan".

2 Tesalonicenses 3,7-12
33 Domingo del Tiempo Ordinario C

Hermanos: Ya sabéis cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie. No es que no tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con vosotros os lo mandarnos: el que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

viernes, 19 de julio de 2013

Lucas 10,38-42: Betania. por M. Dolors Gaja, M.N.



Comentario por M. Dolors Gaja, MN:
"Betania"

En el camino hacia Jerusalén, un alto. Jesús ama el hogar y en Betania tiene “casa propia”, la de sus amigos. Betania quedó para siempre, en la comunidad cristiana, como paradigma de la comunidad que acoge a Jesús. Betania es descanso para el corazón, casa de amistad, mesa compartida, servicio y escucha de la Palabra.

Obviamente, Jesús iba con sus discípulos. Pero en la escena no hay varones, ni siquiera está Lázaro que, como hombre, era el anfitrión. Los comentaristas suelen hablar de Marta – quizá por hallarla en su papel de ama de casa – como de la hermana mayor. De hecho Lucas nos dice que Jesús fue recibido en “casa de Marta”.

Hospitalidad 

Betania encarna el principio básico de la hospitalidad, tan sagrado en Oriente. A Jesús le gusta “ser acogido” y vivir en familia. Acepta con normalidad ser huésped de Zaqueo, de Mateo, de Simón… y  convierte la casa de Pedro en su sede misional. Habría pues que preguntarse hoy si yo acojo a Jesús, si mi vida y mi corazón es para Él lugar de reposo; si mis obras son “plataforma” para difundir el evangelio, si mis afectos y sentimientos son evangelizados con su Palabra. No deja de ser oportuno recordar que a nuestro Dios le gusta andar en familia, sentirse “en casa”.

Juego de miradas 

Imaginemos la escena. Cotidiana, normal. Dos mujeres que aman entrañablemente a Jesús. Una lo sirve, otra lo escucha. Son aspectos del mismo amor, irisaciones de la misma luz. María mira a Jesús, es su centro. Pero Marta, que se desvive por Jesús, mira a María. Y entra, sin darse cuenta, en esa fuente de sufrimiento que para todo corazón es la comparación.

Marta compara su quehacer con el “quehacer” – que también lo es– de María. Las comparaciones son siempre fuente de descontento. Porque, además, cuando hay comparación, uno tiende a imponer una visión o carisma.  Desde el momento que Marta ha comenzado a mirar a María ha nacido en ella un monólogo interior de refunfuño que acaba –como pasa con esas cosas– por verbalizarse: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano.»

Probablemente si María se hubiera ofrecido a ayudar a Marta ésta la hubiera despachado de su lado con un “quita, quita, que ya me apaño yo sola y además acabo antes”. Marta no quiere ayuda, no la precisa. Además, para ella es un honor y un orgullo agasajar al huésped. Pero la inquietud ha entrado en su corazón desde que ha dejado de mirar a Jesús para “mirar” qué hace su hermana.

Imagen de la Iglesia 

San Ambrosio decía que “no hay sólo una manera de ser santos”. La Iglesia se enriquece con los distintos carismas y todos son necesarios. El servicio y la contemplación pueden “parecer” distintos pero el servicio sólo es válido si nace de la contemplación y ésta sólo es fiable si lleva a la acción. Contemplativos en la acción.

No obstante algún comentarista ve en las dos hermanas la representación del Israel de los tiempos post-pascuales. María, sentada a los pies de Jesús como discípula –algo absolutamente inusual– encarnaría la apertura de Israel a la novedad que trajo Jesús. En ese sentido, y sólo en ese, se entiende el elogio de Jesús: sólo una cosa es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.

Cuando Lucas escribe esto la iglesia naciente anda a la greña: judeo-cristianos y cristianos venidos del paganismo se miran unos a otros en lugar de centrar la mirada sólo en Jesús. El Maestro deja clara la norma: sólo quien le escucha puede llamarse discípulo.

De transfondo, Nazaret 

A Jesús nunca se le ocurrió lo que durante siglos han alimentado comentaristas al hablar del evangelio: que un tipo de vida –la consagrada frente a la laical, la contemplativa frente a la activa…- fuera mejor que otra.

No pudo ocurrírsele porque Él vivió en Nazaret, con su madre, la fusión perfecta del “lado marta” y el “lado maría” que quizá todos tenemos. María es la mujer perfecta, la que une en sí toda forma de santidad: Ella es primacía de la Palabra y del Servicio. Por eso es Madre y Figura de la Iglesia.

miércoles, 29 de mayo de 2013

"Queremos crear un empresariado revolucionario, que no tenga tanto en cuenta el beneficio para el empresario como los beneficios sociales", José Luis Sánchez, responsable de la Asociación de Empresarios Católicos de Valencia.


José Luis Sánchez es sacerdote de la diócesis de Valencia y responsable de las Asociaciones de Empresarios Católicos de Valencia, junto con el arzobispo Carlos Osoro. "Queremos crear un empresariado revolucionario, que no tenga tanto en cuenta el beneficio para el empresario como los beneficios sociales", explica, y recuerda que "la Doctrina Social de la Iglesia permite la propiedad privada siempre y cuando ésta esté al servicio de crear desarrollo para todos los hombres de la tierra".

— ¿Cómo surgió la idea de crear las Asociaciones de Empresarios Católicos?

Cuando llegó el arzobispo Osoro a la diócesis estaba muy preocupado porque el paro había empezado a tener mucha fuerza en la Comunidad Valenciana. Cáritas no daba abasto y se dio cuenta de que crear trabajo era importantísimo y que había que apoyar al empresario para que experimentara en un momento muy difícil también para las empresas que valía la pena no tirar la toalla.

— ¿Se puede ser empresario y católico en estos tiempos tan convulsos?

Hay muchos empresarios católicos y el crear riqueza y puestos de trabajo para que las personas puedan desarrollar su vida está en consonancia con la Doctrina Social de la Iglesia, que permite la propiedad privada siempre y cuando ésta esté al servicio de crear desarrollo para todos.

— ¿Hay ejemplos a seguir entre los empresarios actualmente? ¿Hay quienes están peleando porque las condiciones de sus trabajadores sean lo más dignas posible?

De las tres estructuras que se han creado en la archidiócesis de Valencia (España) una es un capítulo de empresarios, y otra es un consejo de empresarias católicas. Lo que están buscando ambas es una formación profunda que nos lleve a descubrir que el hombre está en el centro de todo. Crear trabajo es importante para crear riqueza pero la mayor riqueza es el propio hombre. En la medida en que las personas se realizan el capital de la empresa es mucho mayor ya que éstas adquieren sentido y alegría. Luego esto tiene una repercusión en sus vidas, en sus familias y en la sociedad, además de en el mundo empresarial.

— ¿Cuántos profesionales conforman las fundaciones de empresarios católicos?

Hay unas 800 empresas en torno a estas asociaciones. Vimos que era muy importante, junto con la formación ética del empresario, que se asociaran para crear un apoyo común social desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia, de la investigación y de la comunicación.

Cada dos meses hay una reunión de 50 empresarios que tratan de ver la problemática de la Comunidad Valenciana con el objetivo de analizar estos temas y ver dónde hay que incidir. Lo que esta comisión hace se lleva a la comisión de investigación, donde personas del mundo de la universidad se dedican a ver con qué concreciones tendríamos que seguir adelante.

Hay otra comisión de comunicación que informa tanto a la sociedad como al gobierno autonómico y al gobierno español, así como a todos los asociados. Los empresarios católicos buscan tener una espiritualidad, una fortaleza interior para que su fundamento no esté solo en ganar dinero sino también en la realización de las personas y descubrir todo el bien que pueden estar haciendo. Se busca la dimensión social para que haya ayudas a otras instituciones. Por ejemplo, con Cáritas se ha realizado lo de apadrinar a una familia, un apoyo muy concreto y determinado tan necesario en estos tiempos de crisis.

— ¿Tenemos que estar a la altura de lo que la situación social nos pide?

Sí. El Papa Francisco nos ha dicho que participemos del sufrimiento del mundo y eso ha sido lo que ha llevado a nuestro arzobispo, don Carlos Osoro, a estimularnos a fundar esta confederación empresarial en la tónica con la que se ha constituido en Valencia. Tanto el Papa como nuestro arzobispo, cuando ven el sufrimiento de las personas piensan que Jesús tiene que estar en medio de ese sufrimiento. Tiene que estar presente siendo bálsamo y siendo esperanza, Buena Noticia, novedad. Y la Buena Noticia es que, con la fuerza de la Palabra y de los sacramentos, es posible que todo sea transformado. Sobre todo el egoísmo en amor, la mentira en verdad y la desorientación en orientación.

— ¿Don Carlos Osoro es un pastor de los que huelen a oveja desde hace mucho tiempo?

Creo que la trayectoria de nuestro arzobispo en las diócesis de Orense, Oviedo y Valencia es conocida por todos. Tiene un don para con las personas y para comprometerse con los demás, y desde la vida de oración tan profunda que lleva hace posible la presencia de Cristo en medio de todos y nos moviliza. Él valora mucho la formación y por eso cuida mucho la universidad católica. Él busca que desde una formación intelectual y desde la vida interior sepamos iluminar las realidades de cada momento. No en vano estamos realizando atrios de los gentiles, exposiciones de arte, diálogos sobre la espiritualidad, con la política y con la economía... La Universidad Católica se hace presente en medio de la cultura, trabajamos con los jóvenes. Todo esto lo hacemos con mucha sencillez pero sabiendo que nos estamos jugando la felicidad de muchas personas. Lo que queremos es que la gente salga de la mayor de las pobrezas, que es no tener a Dios. Después están las otras pobrezas.

— ¿Cuál es el papel de la Iglesia en esta Europa en la que parece que el cristianismo está en retroceso?

Juan Pablo II le decía a Benedicto XVI cuando éste era cardenal que tenía ilusión porque veía que llegaba una nueva primavera para la Iglesia. Al parecer Benedicto XVI, en cambio, le decía que no veía ese rebrotar. Igual nos pasa a nosotros. Muchas veces tenemos la sensación de que en Occidente la fe católica ya no está en la estructura humana. Pero sí lo está. La religión católica ha dialogado con la razón como ninguna otra. No cree en el fundamentalismo (que quedó prohibido en el Vaticano II, porque nosotros tenemos que dar razón de nuestra esperanza a aquél que nos la pide).

Occidente es un lugar muy relativista donde el hombre piensa que no hay Verdad, donde la persona puede decidir por sí misma todo lo que quiere, incluso su cambio de sexualidad; donde el ser humano muchas veces piensa que cualquier opinión vale lo mismo, y donde nos encontramos con una increencia muy fuerte.

Lo que hay que valorar son los esfuerzos de tantas personas (incluso de los no creyentes) por acercarse a la Verdad, por acercarse al Bien, por promover la paz... Tenemos que dar gracias a Dios por todo el esfuerzo ecológico que se hace por salvar la naturaleza, porque de alguna manera desde ahí se puede engarzar una sacralidad de acercarse a la Verdad, que es Dios. Pero evidentemente también es cierto que tenemos que influir en que esta dictadura del relativismo para que las personas puedan encontrar la auténtica esperanza de ser peregrinos, no vagabundos. El peregrino sabe a dónde va, el vagabundo da vueltas sobre sí mismo.

Ojalá que nosotros podamos ayudar a la mayor riqueza del ser humano, siempre ofreciendo y nunca imponiendo, para poder ayudar a descubrir que sin Dios la vida no tiene sentido. El hombre que no tiene a Dios sólo espera la muerte, y necesitamos tener vida y esperanza.

Fuente: http://www.periodistadigital.com