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martes, 18 de octubre de 2022

Imágenes de la Virgen María en Roma atribuidas a san Lucas

En Roma se encuentran estas antiquísimas imágenes llamadas Vírgenes de san Lucas, ya que se atribuyen al evangelista. Se dice que san Lucas, el evangelista, fue el primer retratista de la Virgen María. Él tenía como profesión la medicina (Colonenses, 4,14), pero también se dedicaba a la pintura; por eso es el patrono de los médicos y pintores.

Para redactar su evangelio hizo una investigación minuciosa y entrevistó a los que más estaban cerca de Jesús, sus apóstoles y su Madre, la Virgen María. Solo en su libro podemos encontrar afirmaciones sobre la Virgen muy íntimas; como: María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas cosas, meditándolas en su corazón (Lc 2,19)

Por esa relación tan cercana a María y su pasión por la pintura, se le atribuye las primeras imágenes de la Virgen. Y estas son algunas según la tradición:

La Virgen Salus Populi Romani




La imagen de la Virgen "Salus Populi Romani" es la querida “Madonna” protectora de los romanos, justamente su nombre en latín significa Salvación del Pueblo Romano.

Esta imagen muy antigua, considerada “acheropita” (que en griego significa, que no fue pintada por manos humanas), es considerada muy milagrosa y realmente fue la “salvación” de la ciudad cuando fue invocada durante las guerras, hambrunas, pestes y epidemias.


La Virgen Glycophilusa o Virgen del consuelo




Esta imagen se encuentra en la basílica romana dedicada santa Francisca Romana. Fue encontrada bajo el altar de la iglesia de Santa Maria Antigua durante la restauración en 1949. Se considera una de las pinturas cristianas más antiguas.

La tradición dice que el icono fue llevado solemnemente en procesión en la época de san Gregorio el Grande (590-604) para implorar a Dios por el cese de la plaga que afligía a la ciudad. Se la llama Nuestra Señora del Consuelo por su rostro confiado.


Virgen con el Niño Jesús del Panteón



Esta imagen que se encuentra en la Basílica de Santa Maria y los Mártires (nombre actual del Panteón) es una Odighitria, significa: la que indica el camino.

Lo que queda de la tabla de madera donde está representada la Virgen con el Niño Jesús en brazos es solo un fragmento de la original, bastante descolorida por el pasar del tiempo.

Muy venerada antiguamente no solo por los romanos sino también por todos los peregrinos que llegaban a visitar la iglesia, con sus cientos de reliquias que pertenecieron a los mártires de la época de Diocleciano.

Virgen del Rosario de Monte Mario



Este icono se encontraba en la iglesia de santa Maria in Tempulo, que fue uno de los primeros santuarios marianos en Roma. La imagen fue donada por un monje que huía de Constantinopla, debido a la disputa iconoclasta

Considerado un icono milagroso porque se decía que palidecía en los días de la Pasión, pero sobre todo porque es una acheropita, es decir, pintado por manos no humanas (inspirada).

Santo domingo trasladó la imagen a S. Sisto Vecchio en la Via Appia donde permaneció durante 354 años, hasta 1527 cuando fue milagrosamente encontrada intacta en la iglesia destruida por los lansquenetes durante el saqueo de Roma.

La Virgen del Pueblo



La tradición atribuye la ubicación del ícono en la iglesia de Santa Maria del Popolo al papa Gregorio IX quien, después de la epidemia de peste de 1231, restauró y amplió el edificio y colocó el ícono milagroso que se cree pintado por san Lucas. Este se encontraba anteriormente en el Sancta Sanctorum en Letrán.

Fuente: Maria Paola Daud, https://es.aleteia.org


¿Quién es san Lucas evangelista?



San Lucas fue uno de los cuatro Evangelistas canónicos. La tradición dice que conoció al Virgen María, de quien recibió los relatos de la vida de Cristo.

¿Quién fue San Lucas apostol?

San Lucas nació en la ciudad sirio-romana de Antioquía, proveniente de una familia de origen griego. Perteneció a una de las primeras comunidades cristianas, dirigida por el apóstol san Pablo, de quien recibió la fe. 

La tradición dice que san Lucas era médico, lo que explicaría su cultura, patente en la manera refinada y elegante en la que redactó el Evangelio en lengua griega, su lengua materna.

Su elaboración de sentimientos privados de la Virgen María (ej. «María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas cosas, meditándolas en su corazón«), indican su contacto directo con la Madre del Señor, quien se cree que le pudo haber relatado ciertos hechos de la infancia de Jesús, así como de su vida privada, que solo Ella le pudo haber trasmitido. 

«El médico amado»

En el siglo II, san Ireneo nos confirmaba que san Lucas, llamado «el médico amado» por san Pablo, fue uno de los cuatro autores de los Evangelios considerados canónicos por su cercanía a la vida de Jesús: «Mateo publicó su propio Evangelio entre los hebreos en su propia lengua, cuando Pedro y Pablo estaban predicando el evangelio en Roma y fundando la iglesia allí. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, él mismo nos dejó por escrito la esencia de la predicación de Pedro. Lucas, seguidor de Pablo, asentó en un libro el evangelio predicado por su maestro. Luego Juan, el discípulo del Señor, quien también se recostaba sobre su pecho, produjo su Evangelio mientras vivía en Éfeso en Asia.»

Muchos han encontrado en el Evangelio de San Lucas una obra historiográfica, que narra una serie de hechos ocurridos, según los parámetros cultos de la época, más que un afán por desprender verdades teológicas o espirituales. Esto le ha conferido un especial interés de parte de los historiadores para analizar ciertos hechos.

Ciertas tradiciones atribuyen a san Lucas la realización de una serie de iconos de la Virgen María.



Icono Salus Populi Romani, 
copia del que pudo pintar san Lucas.


Por las cartas de san Pablo, se sabe que Lucas estuvo con él en ciertos momentos claves, como lo son el viaje de Filipos a Tróade, así como a Jerusalén, donde san Pablo fue atacado por los judíos. 

San Lucas también es mencionado entre los que estuvieron en el naufragio de san Pablo en la isla de Malta, y posterior traslado a Roma. En Roma, se cree que permaneció con san Pablo hasta su martirio durante la persecución de Nerón. Ya relataba san Pablo en la II Carta a Timoteo 4,9: «Procura venir pronto a verme, porque Dimas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.»

Sufrió el martirio en Acaya

Según la tradición, san Lucas sufrió la gloria del martirio en Acaya, donde fue colgado de la rama de un árbol. Según recogen antiguas crónicas, el Evangelista pidió que le enterrasen junto a una talla de la Virgen que él mismo había realizado. Más tarde, sus restos fueron trasladados a Constantinopla, donde se le enterró en la Basílica de los Santos Apóstoles. En la actualidad, sus restos se encuentran en la Basílica de Santa Justina, en Padua, Italia.

Simbología

A san Lucas se le representa como un toro alado por las narraciones del Apocalipsis, en las que se encuentran cuatro vivientes delante del trono del Cordero, cada uno relacionados con un Evangelista.

18 de octubre: SAN LUCAS EVANGELISTA (Lecturas)

II Timoteo 4,9-17a
Salmo 144: Que tus fieles, Señor, 
proclamen la gloria de tu reinado
Lucas 10,1-9

II Timoteo 4,9-17a

Querido hermano: Dimas me ha dejado, enamorado de este mundo presente, y se ha marchado a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia; Tito, a Dalmacia; sólo Lucas está conmigo. Coge a Marcos y tráetelo contigo, pues me ayuda bien en la tarea. A Tíquico lo he mandado a Éfeso. El abrigo que me dejé en Troas, en casa de Carpo, tráetelo al venir, y los libros también, sobre todo los de pergamino. Alejandro, el metalúrgico, se ha portado muy mal conmigo; el Señor le pagará lo que ha hecho. Ten cuidado con él también tú, porque se opuso violentamente a mis palabras. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles.

Salmo 144: Que tus fieles, Señor, 
proclamen la gloria de tu reinado

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.
R. Que tus fieles, Señor, 
proclamen la gloria de tu reinado

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad.
R. Que tus fieles, Señor, 
proclamen la gloria de tu reinado

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.
R. Que tus fieles, Señor, 
proclamen la gloria de tu reinado


En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: "La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz en esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el Reino de Dios.""

viernes, 17 de junio de 2022

Carta de San Pablo a Filemón 1,1-25

Salutación

1 Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo, el hermano, 
   a nuestro querido amigo y colaborador Filemón,
2 a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa.
3 Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
4 Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones,
5 pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos,
6 a fin de que tu participación en la fe se haga eficiente mediante el conocimiento perfecto 
   de todo el bien que hay en nosotros en orden a Cristo.
7 Pues tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, 
   por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano.

Pablo intercede por Onésimo

8 Por lo cual, aunque tengo en Cristo bastante libertad para mandarte lo que conviene,
9 prefiero más bien rogarte en nombre de la caridad, yo, este Pablo ya anciano, 
   y además ahora preso de Cristo Jesús.
10 Te ruego en favor de mi hijo, a quien engendré entre cadenas, Onésimo,
11 que en otro tiempo te fue inútil, pero ahora muy útil para ti y para mí.
12 Te lo devuelvo, a éste, mi propio corazón.
13 Yo querría retenerle conmigo, para que me sirviera en tu lugar, en estas cadenas por el Evangelio;
14 mas, sin consultarte, no he querido hacer nada, para que esta buena acción tuya no fuera forzada 
     sino voluntaria.
15 Pues tal vez fue alejado de ti por algún tiempo, precisamente para que lo recuperaras para siempre,
16 y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que, 
     siéndolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo como amo, sino también en el Señor!.
17 Por tanto, si me tienes como algo unido a ti, acógele como a mí mismo.
18 Y si en algo te perjudicó, o algo te debe, ponlo a mi cuenta.
19 Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño; yo te lo pagaré... 
     Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes.
20 Sí, hermano, hazme este favor en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!
21 Te escribo confiado en tu docilidad, seguro de que harás más de lo que te pido.
22 Y al mismo tiempo, prepárame hospedaje; pues espero que por vuestras oraciones 
     se os concederá la gracia de mi presencia.

Salutaciones y bendición final

23 Te saludan Epafras, mi compañero de cautiverio en Cristo Jesús,
24 Marcos, Aristarco, Demás y Lucas, mis colaboradores.
25 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.

jueves, 16 de junio de 2022

4,9-18 Instrucciones personales. Saludos y bendición final

4,9-18 Instrucciones personales

9 Apresúrate a venir a mí cuanto antes,
10 porque me ha abandonado Demás por amor a este mundo y se ha marchado a Tesalónica; 
     Crescente, a Galacia; Tito, a Dalmacia.
11 El único que está conmigo es Lucas. Toma a Marcos y tráele contigo, 
     pues me es muy útil para el ministerio.
12 A Tíquico le he mandado a Éfeso.
13 Cuando vengas, tráeme el abrigo que me dejé en Tróada, en casa de Carpo, y los libros, 
     en especial los pergaminos.
14 Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho mal. El Señor le retribuirá según sus obras.
15 Tú también guárdate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra predicación.
16 En mi primera defensa nadie me asistió, antes bien todos me desampararon. 
     Que no se les tome en cuenta.
17 Pero el Señor me asistió y me dio fuerzas para que, por mi medio, 
     se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todos los gentiles. Y fui librado de la boca del león.
18 El Señor me librará de toda obra mala y me salvará guardándome para su Reino celestial. 
     A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

4,19-22: Saludos y bendición final

19 Saluda a Prisca y Aquila y a la familia de Onesíforo.
20 Erasto se quedó en Corinto; a Trófimo le dejé enfermo en Mileto.
21 Date prisa en venir antes del invierno. Te saludan Eubulo, Pudente, Lino, Claudia 
     y todos los hermanos.
22 El Señor sea con tu espíritu. La gracia sea con vosotros.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Col 4,10-18: Saludos y despedida

Col 4,10-18

4:10 Aristarco, mi compañero de prisión, los saluda; lo mismo que Marcos, el primo de Bernabé, acerca del cual ya recibieron instrucciones: si él va a verlos, recíbanlo bien.
4:11 Igualmente los saluda Jesús, el que es llamado Justo. De los que provienen del Judaísmo, estos son los únicos que trabajan conmigo por el Reino de Dios: por eso han sido un consuelo para mí.
4:12 También los saluda Epafras, su compatriota, este servidor de Cristo Jesús que ora incansablemente por ustedes, para que se mantengan firmes en la perfección, cumpliendo plenamente la voluntad de Dios.
4:13 Yo doy testimonio de lo mucho que él hace por ustedes y por los de Laodicea y de Hierápolis.
4:14 Finalmente, los saludan Lucas, el querido médico, y Demas.
4:15 Saluden a los hermanos de Laodicea, especialmente a Ninfas y a la Iglesia que se reúne en su casa.
4:16 Una vez que hayan leído esta carta, háganla leer también en la Iglesia de Laodicea, y ustedes, a su vez, lean la carta que yo envié a esa Iglesia.
4:17 Digan a Arquipo Filemón que esté atento al ministerio que recibió para servir al Señor y que lo cumpla bien.
4:18 El saludo es de mi puño y letra, Pablo. Acuérdense de mis cadenas.
La gracia esté con ustedes.