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domingo, 18 de agosto de 2024

Juan 6,60-71: Discípulos que abandonan y profesión de fe de Pedro


En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?" Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen." Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede." Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?" Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios."

6:70 Jesús continuó: "¿No soy yo, acaso, el que los eligió a ustedes, los Doce? Sin embargo, uno de ustedes es un demonio".
6:71 Jesús hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, que era uno de los Doce, el que lo iba a entregar.

jueves, 31 de agosto de 2023

VIERNES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

I Tesalonicenses 4,1-8
Salmo 96: Alegraos, justos, con el Señor
Mateo 25,1-13


I Tesalonicenses 4,1-8

Hermanos, por Cristo Jesús os rogamos y exhortamos: Habéis aprendido de nosotros cómo proceder para agradar a Dios; pues proceded así y seguid adelante. Ya conocéis las instrucciones que os dimos, en nombre del Señor Jesús. Esto quiere Dios de vosotros: una vida sagrada, que os apartéis del desenfreno, que sepa cada cual controlar su propio cuerpo santa y respetuosamente, sin dejarse arrastrar por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios. Y que en este asunto nadie ofenda a su hermano ni se aproveche con engaño, porque el Señor venga todo esto, como ya os dijimos y aseguramos. Dios no nos ha llamado a una vida impura, sino sagrada. Por consiguiente, el que desprecia este mandato no desprecia a un hombre, sino a Dios, que os ha dado su Espíritu Santo.


Salmo 96: Alegraos, justos, con el Señor

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Justicia y derecho sostienen su trono.
R. Alegraos, justos, con el Señor

Los montes se derriten como cera
ante el dueño de toda la tierra;
los cielos pregonan su justicia,
y todos los pueblos contemplan su gloria.
R. Alegraos, justos, con el Señor

El Señor ama al que aborrece el mal,
protege la vida de sus fieles
y los libra de los malvados.
R. Alegraos, justos, con el Señor

Amanece la luz para el justo,
y la alegría para los rectos de corazón.
Alegraos, justos, con el Señor,
celebrad su santo nombre.
R. Alegraos, justos, con el Señor



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas." Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis." Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos." Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco." Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora."

sábado, 1 de julio de 2023

Mateo 10,34–11,1: Jesús, signo de contradicción

Mateo 10,34–11,1
Lunes de la 15 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»  Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

SOBRE EL MISMO TEMA:

domingo, 16 de abril de 2023

Juan 20,19-31: Apariciones de Jesús a sus discípulos

Juan 20,19-31


Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
– Paz a vosotros.
Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
– Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Y dicho esto exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
– Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
– Hemos visto al Señor.
Pero él les contestó:
– Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.
A los ocho días estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
– Paz a vosotros.
Luego dijo a Tomás:
– Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Contestó Tomás:
– ¡Señor mío y Dios mío!
Jesús le dijo:
– ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.
Muchos otros signos que están escritos en este libro hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre.

SOBRE EL MISMO TEMA:

domingo, 24 de julio de 2022

2 Corintios 4,7-18: Viviendo por al fe

2 Corintios 4,7-18:
Viviendo por al fe


7 Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien 
   que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. 
8 Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; 
9 perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. 
10 Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, 
     para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. 
11 Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, 
     para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. 
12 De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida.
13 Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: 
     Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. 
14 Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él 
     y nos reunirá a su lado junto con ustedes. 
15 Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número 
     de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.
16 Por eso, no nos desanimamos: aunque nuestro hombre exterior se vaya destruyendo, 
     nuestro hombre interior se va renovando día a día. 
17 Nuestra angustia, que es leve y pasajera, nos prepara una gloria eterna, que supera toda medida. 
18 Porque no tenemos puesta la mirada en las cosas visibles, sino en las invisibles: 
     lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno.

domingo, 12 de junio de 2022

2 Corintios 5,11-15: La actitud apostólica de Pablo

5,11-15: La actitud apostólica de Pablo

11 Por lo tanto, compenetrados del temor del Señor, tratamos de persuadir a los hombres. 
     Dios ya nos conoce plenamente, y espero que también ustedes nos conozcan de la misma manera. 
12 No pretendemos volver a recomendarnos delante de ustedes: solamente queremos darles un motivo 
     para que se sientan orgullosos de nosotros y puedan responder a los que se glorían de lo exterior 
     y no de lo que hay en el corazón. 
13 En efecto, si hemos procedido como insensatos, lo hicimos por Dios; y si somos razonables, 
     es por ustedes. 
14 Porque el amor de Cristo nos apremia, al considerar que si uno solo murió por todos, 
     entonces todos han muerto. 
15 Y él murió por todos, a fin de que los que viven no vivan más para sí mismos, 
     sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

lunes, 5 de julio de 2021

2 Corintios 2,12-17: Los frutos del ministerio apostólico

12 Cuando llegué a Tróade para anunciar la Buena Noticia de Jesús, aunque el Señor abrió una puerta 
     para mi predicación, 
13 estaba muy preocupado porque no encontré a mi hermano Tito; por eso, me despedí de ellos y partí 
     para Macedonia.
14 Demos gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo, y por intermedio nuestro propaga en 
     todas partes la fragancia de su conocimiento. 
15 Porque nosotros somos la fragancia de Cristo al servicio de Dios, tanto entre los que se salvan, 
     como entre los que se pierden: 
16 para estos, aroma de muerte, que conduce a la muerte; para aquellos, aroma de vida, 
     que conduce a la Vida. ¿Y quién es capaz de cumplir semejante tarea? 
17 Pero nosotros no somos como muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que hablamos con 
     sinceridad en nombre de Cristo, como enviados de Dios y en presencia del mismo Dios.

jueves, 24 de junio de 2021

Carta de San Pablo a los Gálatas 2,15-21: El Evangelio de Pablo

2,15-21: El Evangelio de Pablo

15 Nosotros somos judíos de nacimiento y no pecadores venidos del paganismo. 
16 Pero como sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, 
     sino por la fe en Jesucristo, hemos creído en él, para ser justificados por la fe en Cristo 
     y no por las obras de la Ley: en efecto, nadie será justificado en virtud de las obras de la Ley. 
17 Ahora bien, si al buscar nuestra justificación en Cristo, resulta que también nosotros somos 
     pecadores, entonces Cristo está al servicio del pecado. Esto no puede ser, 
18 porque si me pongo a reconstruir lo que he destruido, 
     me declaro a mí mismo transgresor de la Ley. 
19 Pero en virtud de la Ley, he muerto a la Ley, a fin de vivir para Dios. 
     Yo estoy crucificado con Cristo, 
20 y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí: la vida que sigo viviendo en la carne, 
     la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí. 
21 Yo no anulo la gracia de Dios: si la justicia viene de la Ley, Cristo ha muerto inútilmente.

domingo, 3 de mayo de 2020

LUNES DE LA CUARTA SEMANA DE PASCUA (lecturas)

Hechos 11,1-18
Salmo 41: Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo
Juan 10,11-18

Hechos 11,1-18

En aquellos días, los apóstoles y los hermanos de Judea se enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén, los partidarios de la circuncisión le reprocharon: "Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos." Pedro entonces se puso a exponerles los hechos por su orden: "Estaba yo orando en la ciudad de Jafa, cuando tuve en éxtasis una visión: Algo que bajaba, una especie de toldo grande, cogido de los cuatro picos, que se descolgaba del cielo hasta donde yo estaba. Miré dentro y vi cuadrúpedos, fieras, reptiles y pájaros. Luego oí una voz que me decía: "Anda, Pedro, mata y come." Yo respondí: "Ni pensarlo, Señor; jamás ha entrado en mi boca nada profano o impuro." La voz del cielo habló de nuevo: "Lo que Dios ha declarado puro, no lo llames tú profano." Esto se repitió tres veces, y de un tirón lo subieron todo al cielo. En aquel preciso momento se presentaron, en la casa donde estábamos, tres hombres que venían de Cesarea con un recado para mí. El Espíritu me dijo que me fuera con ellos sin más. Me acompañaron estos seis hermanos, y entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó que había visto en su casa al ángel que, en pie, le decía: "Manda recado a Jafa e invita a Simón Pedro a que venga; lo que te diga te traerá la salvación a ti y a tu familia." En cuanto empecé a hablar, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, igual que había bajado sobre nosotros al principio; me acordé de lo que había dicho el Señor: "Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo." Pues, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?" Con esto se calmaron y alabaron a Dios diciendo: "También a los gentiles les ha otorgado Dios la conversión que lleva a la vida."

Salmo 41,2-3;42,3.4:
Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío;
tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
R. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen
y me conduzcan hasta tu monte santo,
hasta tu morada.
R. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

Que yo me acerque al altar de Dios,
al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara,
Dios, Dios mío.
R. Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo

Juan 10,11-18

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre’’.

jueves, 23 de agosto de 2018

Filipenses 1,21-26: La generosidad apostólica de Pablo

La generosidad apostólica de Pablo


21 Porque para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia.
22 Pero si la vida en este cuerpo me permite seguir trabajando fructuosamente, ya no sé qué elegir.
23 Me siento urgido de ambas partes: deseo irme para estar con Cristo, porque es mucho mejor,
24 pero por el bien de ustedes es preferible que permanezca en este cuerpo.
25 Tengo la plena convicción de que me quedaré y permaneceré junto a todos ustedes, 
     para que progresen y se alegren en la fe.
26 De este modo, mi regreso y mi presencia entre ustedes 
     les proporcionarán un nuevo motivo de orgullo en Cristo Jesús.

domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 14,7-15: La conciencia y el Juicio de Dios

Romanos 14,7-15

  7 Ninguno de nosotros vive para sí, ni tampoco muere para sí.
8 Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor: 
   tanto en la vida como en la muerte, pertenecemos al Señor.
9 Porque Cristo murió y volvió a la vida para ser Señor de los vivos y de los muertos.
10 Entonces, ¿con qué derecho juzgas a tu hermano? ¿Por qué lo desprecias? 
     Todos, en efecto, tendremos que comparecer ante el tribunal de Dios,
11 porque está escrito: Juro que toda rodilla se doblará ante mí y toda lengua dará gloria a Dios, 
     dice el Señor.
12 Por lo tanto, cada uno de nosotros tendrá que rendir cuenta de sí mismo a Dios.
13 Dejemos entonces de juzgarnos mutuamente; 
     traten más bien de no poner delante de su hermano nada que lo haga tropezar o caer.
14 Estoy plenamente convencido en el Señor Jesús de que nada es impuro por sí mismo; 
     pero si alguien estima que una cosa es impura, para él sí es impura.
15 Si por un alimento, afliges a tu hermano, ya no obras de acuerdo con el amor. 
     ¡No permitas que por una cuestión de alimentos se pierda aquel por quien murió Cristo!  

jueves, 15 de febrero de 2018

Lucas 9,22-27: Condiciones para seguir a Jesús

Jueves después del Miércoles de Ceniza (Lc 9,22-25)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día." Y, dirigiéndose a todos, dijo: "El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?"

y 9:26 Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras, el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en su gloria y en la gloria del Padre y de los santos ángeles.
9:27 Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de ver el Reino de Dios".

SOBRE EL MISMO TEMA:
Primer anuncio de la Pasión de Jesús
La cruz, el camino
El siervo sufriente
Quien no sabe de sacrificios no sabe de amores
¿Por qué los cristianos representan a Jesús sobre una cruz?   

viernes, 11 de agosto de 2017

VIERNES DE LA 18 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Deuteronomio 4,32-40
Salmo 76: Recuerdo las proezas del Señor
Mateo 16,24-28

Deuteronomio 4,32-40

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás, desde un extremo al otro del cielo, palabra tan grande como ésta?; ¿se oyó cosa semejante?; ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz del Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?; ¿algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos? Te lo han hecho ver para que reconozcas que el Señor es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde el cielo hizo resonar su voz para enseñarte, en la tierra te mostró aquel gran fuego, y oíste sus palabras que salían del fuego. Porque amó a tus padres y después eligió a su descendencia, él en persona te sacó de Egipto con gran fuerza, para desposeer ante ti a pueblos más grandes y fuertes que tú, para traerte y darte sus tierras en heredad, cosa que hoy es un hecho. Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios, allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre."

Salmo 76: Recuerdo las proezas del Señor

Recuerdo las proezas del Señor;
sí, recuerdo tus antiguos portentos,
medito todas tus obras
y considero tus hazañas.
R. Recuerdo las proezas del Señor

Dios mío, tus caminos son santos:
¿qué dios es grande como nuestro Dios?
Tú, oh Dios, haciendo maravillas,
mostraste tu poder a los pueblos.
R. Recuerdo las proezas del Señor

Con tu brazo rescataste a tu pueblo,
a los hijos de Jacob y de José.
Guiabas a tu pueblo, como a un rebaño,
por la mano de Moisés y de Aarón.
R. Recuerdo las proezas del Señor

Mateo 16,24-28

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad."

jueves, 2 de marzo de 2017

Deuteronomio 30,15-20: Israel ante la vida y la muerte

Deuteronomio 30,15-20
Jueves después del Miércoles de Ceniza

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob."

SOBRE EL MISMO TEMA:
Jesús, la Vida    

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Juan 14,1-14: Jesús, camino hacia el Padre

Juan 14,1-12

2 de noviembre: Conmemoración de los fieles difuntos (14,1-6)


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino." Tomás le dice: "Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré."


SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 15 de agosto de 2016

15 de Agosto: LA ASUNCIÓN DE MARÍA (Lecturas)

Apocalípsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab
Salmo 44: De pie a tu derecha está la reina, 
enjoyada con oro de Ofir
1 Corintios 15,20-27a
Lucas 1,39-56

Apocalípsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab

Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de la alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra. El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios. Se oyó una gran voz en el cielo: "Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo."


Salmo 44: De pie a tu derecha está la reina, 
enjoyada con oro de Ofir

Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir.
R. De pie a tu derecha está la reina, 
enjoyada con oro de Ofir

Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu Señor.
R. De pie a tu derecha está la reina, 
enjoyada con oro de Ofir

Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real.
R. De pie a tu derecha está la reina, 
enjoyada con oro de Ofir


1 Corintios 15,20-27a

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.


En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.


sábado, 11 de junio de 2016

DOMINGO DE LA 11 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, ciclo C (Lecturas)

II Samuel 12, 7-10. 13
Salmo 31: Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.
Gálatas 2,16.19-21
Lucas 7, 36-8, 3


II Samuel 12, 7-10. 13

En aquellos días, Natán dijo a David: "Así dice el Señor, Dios de Israel: "Yo te ungí rey de Israel, te libré de las manos de Saúl, te entregué la casa de tu señor, puse sus mujeres en tus brazos, te entregué la casa de Israel y la de Judá, y, por si fuera poco, pienso darte otro tanto. ¿Por qué has despreciado tú la palabra del Señor, haciendo lo que a él le parece mal? Mataste a espada a Urías, el hitita, y te quedaste con su mujer. Pues bien, la espada no se apartará nunca de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías."" David respondió a Natán: "¡He pecado contra el Señor!" Natán le dijo: "El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás."


Salmo 31: Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
R. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado

Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito;
propuse: "Confesaré al Señor mi culpa",
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
R. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación.
R. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado

Alegraos, justos, y gozad con el Señor;
aclamadlo los de corazón sincero.
R. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado


Gálatas 2,16.19-21

Hermanos: Sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la Ley, sino por creer en Cristo Jesús. Por eso, hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la Ley. Porque el hombre no se justifica por cumplir la Ley. Para la Ley yo estoy muerto, porque la Ley me ha dado muerte; pero así vivo para Dios. Estoy crucificado con Cristo: vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. Yo no anulo la gracia de Dios. Pero, si la justificación fuera efecto de la Ley, la muerte de Cristo sería inútil.

Lucas 7,36-50; 8,1-3

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: "Si este fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora."
Jesús tomó la palabra y le dijo:
— Simón, tengo algo que decirte.
Él respondió:
— Dímelo, maestro.
Jesús le dijo:
— Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?
Simón contesto:
— Supongo que aquel a quien le perdonó más.
Jesús le dijo:
— Has juzgado rectamente.
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
— ¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama.
Y a ella le dijo:
— Tus pecados están perdonados.
Los demás convidados empezaron a decir entre sí:
— ¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?
Pero Jesús dijo a la mujer:
— Tu fe te ha salvado, vete en paz.
Después de esto iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.


COMENTARIOS Y REFLEXIONES:

miércoles, 10 de febrero de 2016

Deuteronomio 30,15-20: Jesús, la Vida, por Fray Manuel Santos Sánchez, O.P.

Deuteronomio 30,15-20  

Moisés habló al pueblo, diciendo: "Mira: hoy te pongo delante la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandatos del Señor, tu Dios, que yo te promulgo hoy, amando al Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, guardando sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y crecerás; el Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para conquistarla. Pero, si tu corazón se aparta y no obedeces, si te dejas arrastrar y te prosternas dando culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que morirás sin remedio, que, después de pasar el Jordán y de entrar en la tierra para tomarla en posesión, no vivirás muchos años en ella. Hoy cito como testigos contra vosotros al cielo y a la tierra; te pongo delante vida y muerte, bendición y maldición. Elige la vida, y viviréis tú y tu descendencia, amando al Señor, tu Dios, escuchando su voz, pegándote a él, pues él es tu vida y tus muchos años en la tierra que había prometido dar a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob."

— Comentario por Fray Manuel Santos Sánchez, O.P., Real Convento de Predicadores, Valencia, España.
“Jesús, la Vida”

Siempre podemos y debemos hacer una lectura cristiana del Antiguo Testamento. Siempre podemos leer sus textos a la luz de Jesús y su buena noticia.

El “hoy pongo delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal… elige la vida y vivirás” lo podemos completar con lo que nos ha dicho Jesús. Queriendo elegir la vida, el bien, con frecuencia, no acertamos a saber dónde están. Por eso, nos ayuda mucho oír a Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Sabemos, pues, dónde está el camino que nos lleva a la vida. Está personificado en Jesús. Sigamos a Jesús, imitémosle, tengamos sus mimos sentimientos, sus mismos valores, sus mismas reacciones… acertaremos y disfrutaremos de vida y vida en abundancia.

viernes, 7 de agosto de 2015

Mateo 16,24-28: "El que quiera venirse conmigo que cargue con su cruz y me siga"

Mateo 16,24-28
Viernes de la 18 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad."

jueves, 30 de abril de 2015

Juan 10,11-21: El buen pastor

Jn 10,11-18
Domingo de la 4 Semana de Pascua, Año B
Lunes de la 4 Semana de Pascua

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Este es el mandato que he recibido de mi Padre”.

10:19 A causa de estas palabras, se produjo una nueva división entre los judíos.
10:20 Muchos de ellos decían: "Está poseído por un demonio y delira. ¿Por qué lo escuchan?"
10:21 Otros opinaban: "Estas palabras no son de un endemoniado. ¿Acaso un demonio puede abrir los ojos a los ciegos?"