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sábado, 5 de octubre de 2024

Génesis 2,18-25: Hueso de mis huesos y carne de mi carne

Génesis 2,18-25

18 Dijo luego el Señor Dios: "No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada".
19 Y el Señor Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó 
     ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que 
     el hombre le diera.
20 El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, 
     mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada.
21 Entonces el Señor Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. 
     Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne.
22 De la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre.
23 Entonces éste exclamó: "Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. 
     Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada."
24 Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.
25 Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro.

miércoles, 5 de abril de 2023

Génesis 37,1-36: José vendido por sus hermanos

Génesis 37,1-36:
Sueños de gloria de José. José vendido por sus hermanos

Gn 37,3-4.12-13a.17b-28:

Génesis 37,1-11: Sueños de gloria de José

1 Jacob, por su parte, se estableció en el que fue país residencial de su padre, el país de Canaán.
2 Esta es la historia de Jacob. José tenía diecisiete años. 
   Estaba de pastor de ovejas con sus hermanos, él, muchacho todavía, 
   con los hijos de Bilhá y los de Zilpá, mujeres de su padre. 
   Y José comunicó a su padre lo mal que se hablaba de ellos.
3 Israel amaba a José más que a todos los demás hijos, por ser para él el hijo de la ancianidad. 
   Le había hecho una túnica de manga larga.
4 Vieron sus hermanos cómo le prefería su padre a todos sus otros hijos 
   y le aborrecieron hasta el punto de no poder ni siquiera saludarle.
5 José tuvo un sueño y lo manifestó a sus hermanos, quienes le odiaron más aún.
6 Les dijo: "Oíd el sueño que he tenido.
7 Me parecía que nosotros estábamos atando gavillas en el campo, 
   y he aquí que mi gavilla se levantaba y se tenía derecha, 
   mientras que vuestras gavillas le hacían rueda y se inclinaban hacia la mía."
8 Sus hermanos le dijeron: "¿Será que vas a reinar sobre nosotros o que vas a tenernos domeñados?" 
   Y acumularon todavía más odio contra él por causa de sus sueños y de su palabras.
9 Volvió a tener otro sueño, y se lo contó a sus hermanos. 
   Díjoles: "He tenido otro sueño: Resulta que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí".
10 Se lo contó a su padre y a sus hermanos, y su padre le reprendió y le dijo: 
     "¿Qué sueño es ése que has tenido? 
     ¿Es que yo, tu madre y tus hermanos vamos a venir a inclinarnos ante ti hasta el suelo?"
11 Sus hermanos le tenían envidia, mientras que su padre reflexionaba.

Génesis 37,12-36: José vendido por sus hermanos

12 Fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem,
13 y dijo Israel a José: "¿No están tus hermanos pastoreando en Siquem? 
     Ve de mi parte a donde ellos." Dijo: "Estoy listo."
14 Díjole: "Anda, vete a ver si tus hermanos siguen sin novedad, y lo mismo el ganado, 
     y tráeme noticias." Le envió, pues, desde el valle de Hebrón, y José fue a Siquem.
15 Encontróse con él un hombre mientras estaba discurriendo por el campo. 
     El hombre le preguntó: "¿Qué buscas?"
16 Díjole: "Estoy buscando a mis hermanos. Indícame, por favor, dónde están pastoreando."
17 El hombre le dijo: "Partieron de aquí, pues yo les oí decir: "Vamos a Dotán."" 
     José fue detrás de sus hermanos y los encontró en Dotán.
18 Ellos le vieron de lejos, y antes que se les acercara, conspiraron contra él para matarle,
19 y se decían mutuamente: "Por ahí viene el soñador.
20 Ahora, pues, venid, matémosle y echémosle en un pozo cualquiera, 
     y diremos que algún animal feroz le devoró. Veremos entonces en qué paran sus sueños."
21 Rubén lo oyó y le libró de sus manos. Dijo: "No atentemos contra su vida."
22 Rubén les dijo: "No derraméis sangre. Echadle a ese pozo que hay en el páramo, 
     pero no pongáis la mano sobre él." 
     Su intención era de salvarle de sus hermanos para devolverle a su padre.
23 Y ocurrió, que cuando llegó José donde sus hermanos, éstos despojaron a José de su túnica 
     —aquella túnica de manga larga que llevaba puesta—,
24 y echándole mano le arrojaron al pozo. Aquel pozo estaba vacío, sin agua.
25 Luego se sentaron a comer. Y levantando los ojos divisaron una caravana de ismaelitas 
     que venían de Galaad, con camellos cargados de almáciga, sandáraca y ládano, 
     que iban bajando hacia Egipto.
26 Entonces dijo Judá a sus hermanos: 
     "¿Qué aprovecha el que asesinemos a nuestro hermano y luego tapemos su sangre?
27 Venid vamos a venderle a los ismaelitas, pero no pongamos la mano en él, 
     porque es nuestro hermano, carne nuestra." Y sus hermanos asintieron.
28 Pasaron unos madianitas mercaderes, y descubriéndole subieron a José del pozo. 
     Vendieron a José a los ismaelitas  por veinte piezas de plata, y éstos se llevaron a José a Egipto.
29 Vuelve Rubén al pozo, y he aquí que José no estaba en el pozo. El desgarró sus ropas,
30 y volviendo donde sus hermanos les dijo: "El niño no aparece, y yo ¿qué hago ahora?"
31 Entonces tomaron la túnica de José, y degollando un cabrito, tiñeron la túnica en sangre,
32 y enviaron la túnica de manga larga, haciéndola llegar hasta su padre con este recado: 
     "Esto hemos encontrado: examina si se trata de la túnica de tu hijo, o no."
33 El la examinó y dijo: "¡Es la túnica de mi hijo! ¡Algún animal feroz le ha devorado! 
     ¡José ha sido despedazado!"
34 Jacob desgarró su vestido, se echó un sayal a la cintura 
     e hizo duelo por su hijo durante muchos días.
35 Todos sus hijos e hijas acudieron a consolarle, pero él rehusaba consolarse y decía: 
     "Voy a bajar en duelo al seol donde mi hijo." Y su padre le lloraba.
36 Por su parte, los madianitas, llegados a Egipto, 
     le vendieron a Putifar, eunuco de Faraón y capitán de los guardias.

SOBRE EL MISMO TEMA:

jueves, 16 de febrero de 2023

Génesis 9,1-13: Custodiar la paz


Dios bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra. Todos los animales de la tierra y todas las aves del cielo os temerán y os respetarán; todos los reptiles del suelo y todos los peces del mar están a vuestra disposición. Todo lo que vive y se mueve os servirá de alimento: os lo entrego todo, lo mismo que los vegetales. Pero no comáis carne con sangre, que es su vida. Pediré cuentas de vuestra sangre, que es vuestra vida; se las pediré a cualquier animal. Y al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano. Quien derrame la sangre de un hombre, por otro hombre será su sangre derramada; porque a imagen de Dios hizo él al hombre. Vosotros sed fecundos y multiplicaos, moveos por la tierra y dominadla». Dios dijo a Noé y a sus hijos: «Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañan, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Establezco, pues, mi alianza con vosotros: el diluvio no volverá a destruir criatura alguna ni habrá otro diluvio que devaste la tierra». Y Dios añadió: «Esta es la señal de la alianza que establezco con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las generaciones: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra».

Comentario del papa Francisco:
"Custodiar la paz"

El Papa Francisco ha hablado durante su homilía en la Casa Santa Marta de la responsabilidad de todos de custodiar la paz, pues la guerra comienza en el corazón del hombre. El Santo Padre se detuvo en tres puntos que aparecen presentes en la primera lectura del Génesis: la paloma, el arcoíris y la alianza.

El Papa indicó que la alianza que Dios hace es fuerte “pero no es fácil custodiar la paz”. “Es un trabajo de todos los días –señaló– porque dentro de nosotros está esa semilla, aquel pecado original, el espíritu de Caín que por envidia, celos, avidez y querer dominar, hace la guerra”.

Por eso se lee en la primera lectura: “Pediré cuenta al hombre de la vida del hombre, a cada uno, de su hermano”. De este modo, añadía que “hoy en el mundo hay derramamientos de sangre. Hoy en el mundo hay guerras. Tantos hermanos y hermanas mueren, también inocentes, porque los grandes, los potentes quieren un pedazo de tierra, más poder o ganar más con el tráfico de las armas”.

“Y también a nosotros, aunque aquí nos parece estar en paz, el Señor pedirá cuentas sobre la sangre de nuestros hermanos y hermanas que sufren la guerra”, dijo.

Cómo se preocupa uno y cuida uno el arco iris y la paloma de la paz, “¿qué hago para que el arco iris sea siempre una guía?”. Porque “todos nosotros estamos involucrados en esto”.

La oración por la paz “no es una formalidad, el trabajo por la paz no es una formalidad”, y señaló que “la guerra comienza en el corazón del hombre, en la casa, en las familias, entre amigos y de allí a todo el mundo”.

Cuando miramos el diario o los noticieros, ¿somos sensibles a las noticias de las bombas que caen en un hospital, una escuela o que matan a los niños? La paz “no solo hay que custodiarla, sino construirla con las manos, artesanalmente, todos los días”.

El Papa recordó un hecho que vio en su niñez: “Empezó a sonar la alarma de los bomberos, después en los diarios y en la ciudad. Esto se hacía para llamar la atención sobre algún hecho, tragedia u otra cosa. Y sentí a la vecina que llamaba a mi mamá: ‘Señora Regina, venga, venga, venga. Mi madre salió un poco asustada: ¿Qué pasó?. Y esa señora de la otra parte del jardín le decía: ‘¡Ha terminado la guerra’!, y lloraba.

“Que el Señor nos de la gracia de decir: ‘ha terminado la guerra y llorando. Ha terminado la guerra en mi corazón, en mi familia, en mi barrio, en mi trabajo, ha terminado la guerra en el mundo”. Así será más fuerte la paloma, el arco iris y la alianza.

Génesis 9,1-29: Bendición y alianza con Noé

Génesis 9,1-29: Bendición y alianza con Noé

Gn 9,1-13

1 Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: "Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra.
2 Infundirán temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, 
   y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a la disposición de ustedes.
3 Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento: todo se los doy, 
   lo mismo que les di la hierba verde.
4 Sólo dejarán de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre,      
5 y yo les prometo reclamar su propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: 
   a todos y a cada uno reclamaré el alma humana.
6 Quien vierta sangre de hombre, por otro hombre será su sangre vertida, 
   porque a imagen de Dios hizo Él al hombre.    
7 Ustedes, pues, sean fecundos y multiplíquense; pululen en la tierra y dominen en ella."

 
8 Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él:
9 "He aquí que yo establezco mi alianza con ustedes, y con su futura descendencia,
10 y con toda alma viviente que les acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas 
     que hay con ustedes, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra.
11 Establezco mi alianza con ustedes, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne 
     por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra."
12 Dijo Dios: "Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpetuas pongo entre yo 
     y ustedes y toda alma viviente que les acompaña:
13 Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra.
14 Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes,
15 y me acordaré de la alianza que media entre yo y ustedes y toda alma viviente, toda carne, 
     y no habrá más aguas diluviales para exterminar toda carne.
16 Pues en cuanto esté el arco en las nubes, yo lo veré para recordar la alianza perpetua entre Dios 
     y toda alma viviente, toda carne que existe sobre la tierra."
17 Y dijo Dios a Noé: "Esta es la señal de la alianza que he establecido entre yo y toda carne 
     que existe sobre la tierra."

Maldición de Cam

18 Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán.
19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos se pobló toda la tierra.
20 Noé se dedicó a la labranza y plantó una viña.
21 Bebió del vino, se embriagó, y quedó desnudo en medio de su tienda.
22 Vio Cam, padre de Canaán, la desnudez de su padre, y avisó a sus dos hermanos
23 Entonces Sem y Jafet tomaron el manto, se lo echaron al hombro los dos, 
     y andando hacia atrás, vueltas las caras, cubrieron la desnudez de su padre sin verla.
24 Cuando despertó Noé de su embriaguez y supo lo que había hecho con él su hijo menor,
25 dijo: "¡Maldito sea Canaán! ¡Siervo de siervos sea para sus hermanos!"
26 Y dijo: "¡Bendito sea el Señor, el Dios de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!
27 ¡Haga Dios fecundo a Jafet; habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!"
28 Vivió Noé después del diluvio 350 años.
29 El total de los días de Noé fue de 950 años, y murió.

sábado, 23 de julio de 2022

Génesis 18,16-33: Sodoma. El Señor es un Dios justo

Génesis 18,16-33
Lunes de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

16 Se levantaron de allí aquellos hombres y partieron hacia Sodoma, 
     y Abraham les acompañaba de despedida.
17 Dijo entonces el Señor: "¿Por ventura voy a ocultarle a Abraham lo que hago,
18 siendo así que Abraham ha de ser un pueblo grande y poderoso, 
     y se bendecirán por él los pueblos todos de la tierra?
19 Porque yo le conozco y sé que mandará a sus hijos y a su descendencia 
     que guarden el camino del Señor, practicando la justicia y el derecho, 
     de modo que pueda concederle el Señor a Abraham lo que le tiene apalabrado."

20 Dijo, pues, el Señor: "El clamor de Sodoma y de Gomorra es grande; y su pecado gravísimo.
21 Ea, voy a bajar personalmente, a ver si lo que han hecho responde en todo al clamor 
     que ha llegado hasta mí, y si no, he de saberlo."
22 Y marcharon desde allí aquellos individuos camino de Sodoma, 
     en tanto que Abraham permanecía parado delante del Señor.
23 Se acercó Abraham al Señor y le dijo: "¿Así que vas a borrar al justo con el malvado?
24 Tal vez haya cincuenta justos en la ciudad. 
     ¿Es que vas a borrarlos, y no perdonarás a aquel lugar por los cincuenta justos que hay dentro?
25 Tú no puedes hacer tal cosa: dejar morir al justo con el malvado, 
     y que corran parejos el uno con el otro. Tú no puedes. 
     El juez de toda la tierra, ¿va a fallar una injusticia?"
26 Dijo el Señor: "Si encuentro en Sodoma a cincuenta justos en la ciudad 
     perdonaré a todo el lugar por amor de aquéllos.
27 Replicó Abraham: "¡Mira que soy atrevido de interpelar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza!
28 Supón que los cincuenta justos fallen por cinco. ¿Destruirías por los cinco a toda la ciudad?" 
     Dijo: "No la destruiré, si encuentro allí a 45."
29 Insistió todavía: "Supón que se encuentran allí cuarenta." 
     Respondió: "Tampoco lo haría, en atención de esos cuarenta."
30 Insistió: "No se enfade mi Señor si le digo: "Tal vez se encuentren allí treinta". 
     Respondió: "No lo haré si encuentro allí a esos treinta."
31 Le dijo. "¡Cuidado que soy atrevido de interpelar a mi Señor! ¿Y si se hallaran allí veinte?"
32 Respondió: Tampoco haría destrucción en gracia de los veinte." 
     Insistió: "Vaya, no se enfade mi Señor, que ya sólo hablaré esta vez: 
     "¿Y si se encuentran allí diez?"" Dijo: "Tampoco haría destrucción, en gracia de los diez."

33 Partió el Señor así que hubo acabado de conversar con Abraham, y éste se volvió a su lugar.

sábado, 16 de julio de 2022

Génesis 18,1-15: Aparición de Dios en Mambré

Génesis 18,1-15
Sábado de la 12 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

En aquellos días, el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor. Alzó la vista y vio a tres hombres en pie frente a él. Al verlos, corrió a su encuentro desde la puerta de la tienda y se prosternó en tierra, diciendo:
— Señor, si he alcanzado tu favor, no pases de largo junto a tu siervo. Haré que traigan agua para que os lavéis los pies y descanséis junto al árbol. Mientras, traeré un pedazo de pan para que cobréis fuerzas antes de seguir, ya que habéis pasado junto a vuestro siervo.
Contestaron:
— Bien, haz lo que dices.
Abrahán entró corriendo en la tienda donde estaba Sara y le dijo:
— Aprisa, tres cuartillos de flor de harina, amásalos y haz una hogaza.
Él corrió a la vacada, escogió un ternero hermoso y se lo dio a un criado para que lo guisase en seguida. Tomó también cuajada, leche, el ternero guisado y se lo sirvió. Mientras él estaba en pie bajo el árbol, ellos comieron. Después le dijeron:
— ¿Dónde está Sara, tu mujer?
Contestó:
— Aquí, en la tienda.
Añadió uno:
— Cuando vuelva a ti, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo.
Sara lo oyó, detrás de la entrada de la tienda. Abrahán y Sara eran ancianos, de edad muy avanzada, y Sara ya no tenía sus periodos. Sara se rió por lo bajo, pensando “cuando ya estoy seca, ¿voy a tener placer con un marido tan viejo?” Pero el Señor dijo a Abrahán:
— ¿Por qué se ha reído Sara, diciendo: De verdad que voy a tener un hijo a mis años. ¿Hay algo difícil para Dios? Cuando vuelva a visitarte por esta época, dentro del tiempo de costumbre, Sara habrá tenido un hijo.
Pero Sara, que estaba asustada, lo negó:
— No me he reído.
Él replicó:
— No lo niegues, te has reído.

IMÁGENES DE LA BIBLIA:

sábado, 18 de junio de 2022

Génesis 14,1-24: Abram vence a reyes poderosos

1 Aconteció en los días de Amrafel, rey de Senaar, de Aryok, rey de Ellasar, de Kedorlaomer, 
   rey de Elam, y de Tidal, rey de Goyim,
2 que éstos hicieron guerra a Berá, rey de Sodoma, a Birsá, rey de Gomorra, a Sinab, rey de Admá, 
   a Semeber, rey de Seboyim, al rey de Belá (o sea, Soar).
3 Estos últimos se juntaron en el valle de Siddim (esto es, el mar de la Sal).
4 Doce años habían servido a Kedorlaomer, pero el año trece se rebelaron.
5 Vinieron, pues, en el año catorce Kedorlaomer y los reyes que estaban por él, 
   y derrotaron a los refaítas en Asterot Carnáyim, a los zuzíes en Ham, 
   a los emíes en la llanura de Quiryatáyim,
6 y a los joritas en las montañas de Seír hasta El Parán, que está frente al desierto.
7 De vuelta, llegaron a En Mispat (o sea, Cadés), y batieron todo el territorio de los amalecitas, 
   y también a los amorreos que habitaban en Jasesón Tamar.
8 Salieron entonces el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Admá, 
   el rey de Seboyim y el rey de Belá (esto es, de Soar) y en el valle de Siddim les presentaron batalla:
9 a Kedorlaomer, rey de Elam, a Tidal, rey de Goyim, a Amrafel, rey de Senaar, 
   y a Aryok, rey de Ellasar: cuatro reyes contra cinco.
10 El valle de Siddim estaba lleno de pozos de betún, y como huyesen los reyes 
     de Sodoma y Gomorra, cayeron allí. Los demás huyeron a la montaña.
11 Los vencedores tomaron toda la hacienda de Sodoma y Gomorra 
     con todos sus víveres y se fueron.
12 Apresaron también a Lot, el sobrino de Abram, y su hacienda, pues él habitaba en Sodoma, 
     y se fueron.
13 Un evadido vino a avisar a Abram el hebreo, que habitaba junto a la encina de Mambré el amorreo, 
     hermano de Eskol y de Aner, aliados a su vez de Abram.
14 Al oír Abram que su hermano había sido hecho cautivo, movilizó la tropa de gente 
     nacida en su casa, en número de 318, y persiguió a aquéllos hasta Dan.
15 Y cayendo él y sus siervos sobre ellos por la noche, los derrotó, y los persiguió hasta Jobá, 
     que está al norte de Damasco;
16 recuperó toda la hacienda, y también a su hermano Lot con su hacienda así como a las mujeres 
     y a la gente.
17 A su regreso después de batir a Kedorlaomer y a los reyes que con él estaban, 
     le salió al encuentro el rey de Sodoma en el valle de Savé (o sea, el valle del Rey).

14,18-20

18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, presentó pan y vino, pues era sacerdote del Dios Altísimo,
19 y le bendijo diciendo: "¡Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de cielos y tierra,
20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos!" 
     Y Abram le dio el diezmo de todo.

21 Dijo luego el rey de Sodoma a Abram: "Dame las personas, y quédate con la hacienda."
22 Pero Abram dijo al rey de Sodoma: "Alzo mi mano ante el Dios Altísimo, 
     creador de cielos y tierra:
23 ni un hilo, ni la correa de un zapato, ni nada de lo tuyo tomaré, y así no dirás: 
     "Yo he enriquecido a Abram."
24 Nada en absoluto, salvo lo que han comido los mozos y la parte de los hombres 
     que fueron conmigo: Aner, Eskol y Mambré. Ellos que tomen su parte."

viernes, 3 de diciembre de 2021

Libro del Génesis

El libro del Genesis, ¿es una fábula?   


LIBRO DEL GÉNESIS 
(completo)

Gn 1,1– 2,4: Creación del cielo y de la tierra
     2,4b-9.15-17: El drama del Paraíso
     2,18-25: Hueso de mis huesos y carne de mi carne
Gn 3,1-8: Pecado de Adán y Eva
     3,9-24: Castigo
Gn 4,1-26: Caín y Abel
Gn 5,1-32: Descendientes de Adán
Gn 6,1-22: Causas del diluvio 
Gn 7,1-24: El caos del diluvio  
Gn 8,1-22: Nueva creación
Gn 9,1-29: Bendición y alianza con Noé
Gn 10,1-32: Los descendientes de los hijos de Noé
Gn 11,1-9: La dispersión de Babel
     11,10-32: Descendientes de Sem

1. CICLO DE ABRAHAM Y SU HIJO ISAAC
Gn 12,1-9: La llamada del Señor 
     12,10-20: Egipto, peligro para Abram
Gn 13,1-18: Lot se separa de Abrán
Gn 14,1-24: Abram vence a reyes poderosos    
Gn 15,1-21: Alianza con promesas  
Gn 16,1-16: Nacimiento de Ismael   
Gn 17,1-27: Alianza entre Dios y Abraham
Gn 18,1-15: Aparición de Dios en Mambré 
     18,16-33: Sodoma. El Señor es un Dios justo
Gn 19,1-29: Destrucción de Sodoma  
     19,30-38: Origen de los moabitas y de los amonitas   
Gn 20,1-18: Peligro para Abraham en Guerar
Gn 21,1-21: El hijo de la promesa y el hijo de la esclava 
     21,22-33: Abraham derrama bendición  
Gn 22,1-24: Sacrificio de Isaac
Gn 23,1-30: Muerte de Sara. Primera posesión en la tierra 
Gn 24,1-67: Isaac se casa con Rebeca
     25,1-6: Descendientes de Abraham por Queturá  
     25,7-11: Muerte de Abraham
     25,12-18: Descendientes de Ismael  

2. CICLO DE ISAAC Y SUS HIJOS
     25,19-33: Esaú y Jacob, antagonistas
Gn 26,1-35: El valor de la bendición  
Gn 27,1-46: Isaac bendice a Jacob    
Gn 28,1-22: Visión y voto en Betel 
Gn 29,1-35: Jacob burlado por Labán
Gn 30,1-24: Los hijos de Jacob 
     30,25-43: Jacob, bendito del Señor 
Gn 31,1-54: Jacob huye de Labán  
Gn 32,1-22: Jacob regresa a su tierra
Gn 32,23-33: Transformación de Jacob
Gn 33,1-20: Encuentro de Jacob con Esaú   
Gn 34,1-31: Rapto de Dina  
Gn 35,1-15: Jacob regresa a Betel  
     35,16-21: Muerte de Raquel 
     35,22-29: Los hijos de Israel, Muerte de Isaac  
Gn 36,1-43: Descendientes de Esaú

3. CICLO DE JACOB Y SU HIJO JOSÉ
Gn 37,1-36: José vendido por sus hermanos  
Gn 38,1-30: Judá y Tamar
Gn 39,1-23: José en casa de Putifar  
Gn 40,1-23: Sueños de los reclusos
Gn 41,1-57: José, virrey de Egipto
Gn 42,1-38: Los hermanos de José bajan a Egipto
Gn 43,1-34: Segundo viaje a Egipto
Gn 44,1-34: La copa de José
Gn 45,1-28: José se da a conocer
Gn 46,1-27: Israel va a Egipto
     46,28-34: Llegada a Egipto
Gn 47,1-12: José provee por su padre y sus hermanos
     47,13-26: Política de José
     47.27-31: Últimos días de Jacob
Gn 48,1-22: Bendición de Jacob sobre Efraím y Manasés
Gn 49,1-28: Bendiciones y presagios
     49,29-33: Muerte y funerales de Jacob
Gn 50,1-21: Temor de los hermanos de José  
     50,22-26: Muerte de José

TEMAS:
Abraham
     Hospitalidad de Abraham
Arca de Noé, 2 y 3 (humor)
Jacob (encuentro con Raquel)
     por William Dyce  
Los árboles del paraíso y el bautismo cristiano
Raquel (significado)

sábado, 24 de febrero de 2018

Génesis 22,1-24: Sacrificio de Isaac

Génesis 22,1-24
Vigilia Pascual (22,1-18)

1 Después de estas cosas sucedió que Dios tentó a Abraham y le dijo: 
   "¡Abraham, Abraham!" El respondió: "Heme aquí",
2 Le dijo: "Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria 
   y ofrécelo allí en holocausto   en uno de los montes, el que yo te diga."
3 Se levantó, pues, Abraham de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo 
   Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Dios.
4 Al tercer día levantó Abraham los ojos y vio el lugar desde lejos.
5 Entonces dijo Abraham a sus mozos: "Quédense aquí con el asno. 
   Yo y el muchacho iremos hasta allí, haremos adoración y volveremos donde ustedes".
6 Tomó Abraham la leña del holocausto, la cargó sobre su hijo Isaac, 
   tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos.
7 Dijo Isaac a su padre Abraham: "¡Padre!" Respondió: "¿qué hay, hijo?" 
    — "Aquí está el fuego y la leña, pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?"
8 Dijo Abraham: "Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío." 
   Y siguieron andando los dos juntos.
9 Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; 
   luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.
10 Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.
11 Entonces le llamó el Ángel del Señor desde los cielos diciendo: ¡Abraham, Abraham!" 
     Él dijo: "Heme aquí."
12 Dijo el Ángel: "No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, 
     que ahora ya sé que tú eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu único."
13 Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. 
     Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.
14 Abraham llamó a aquel lugar "el Señor provee", de donde se dice hoy en día: 
     "En el monte "el Señor provee""
15 El Ángel del Señor llamó a Abraham por segunda vez desde los cielos,
16 y dijo: "Por mí mismo juro, oráculo del Señor, que por haber hecho esto, 
     por no haberme negado tu hijo, tu único,
17 yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia 
     como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, 
     y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.
18 Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, 
     en pago de haber obedecido tú mi voz."
19 Volvió Abraham al lado de sus mozos, y emprendieron la marcha juntos hacia Berseba. 
     Y Abraham se quedó en Berseba.

Noticias sobre el clan

20 Después de estas cosas, se anunció a Abraham: 
     "También Milká ha dado hijos a tu hermano Najor:
21 Us, su primogénito; Buz, hermano del anterior, y Quemel, padre de Aram,
22 Késed, Jazó, Pildás, Yidlaf y Betuel."
23 (Betuel engendró a Rebeca.) Estos ocho le dio Milká a Najor, hermano de Abraham.
24 Su concubina, llamada Reumá, también dio a luz a Tébaj, Gájam, Tájas, y Maaká.

domingo, 13 de agosto de 2017

Génesis 50,22-26: Muerte de José

Génesis 50,22-26

50:22 José permaneció en Egipto junto con la familia de su padre, y alcanzó José la edad de 110 años.
50:23 José vio a los biznietos de Efraím; asimismo los hijos de Makir, hijo de Manasés, nacieron sobre las rodillas de José.
50:24 Por último, José dijo a sus hermanos: "Yo muero, pero Dios se ocupará sin falta de vosotros y os hará subir de este país al país que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob."
50:25 José hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: "Dios os visitará sin falta, y entonces os llevaréis mis huesos de aquí."
50:26 Y José murió a la edad de 110 años; le embalsamaron, y se le puso en una caja en Egipto.

Génesis 50,1-21: Temor de los hermanos de José

Génesis 50,1-21

50:1 José cayó sobre el rostro de su padre, lloró sobre él y lo besó.
50:2 Luego encargó José a sus servidores médicos que embalsamaran a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.
50:3 Emplearon en ellos cuarenta días, porque este es el tiempo que se emplea con los embalsamados. Y los egipcios le lloraron durante setenta días.
50:4 Transcurridos los días de luto por él, habló José a la casa de Faraón en estos términos: "Si he hallado gracia a vuestros ojos, por favor, haced llegar a oídos de Faraón esta palabra:
50:5 Mi padre me tomó juramento diciendo: "Yo me muero. En el sepulcro que yo me labré en el país de Canaán, allí me has de sepultar." Ahora, pues, permíteme que suba a sepultar a mi padre, y luego volveré."
50:6 Dijo Faraón: "Sube y sepulta a tu padre como él te hizo jurar."
50:7 Subió José a enterrar a su padre, y con él subieron todos los servidores de Faraón, los más viejos de palacio, y todos los ancianos de Egipto,
50:8 así como toda la familia de José, sus hermanos y la familia de su padre. Tan sólo a sus pequeñuelos, sus rebaños y vacadas, dejaron en el país de Gosen.
50:9 Subieron con él además carros y aurigas: un cortejo muy considerable.
50:10 Llegados a Goren Haatad, que está allende el Jordán, hicieron allí un duelo muy grande y solemne, y José lloró a su padre durante siete días.
50:11 Los cananeos, habitantes del país, vieron el duelo en Goren Haatad y dijeron: "Duelo de importancia es ése de los egipcios." Por eso se llamó el lugar Abel Misráyim, que está allende el Jordán.
50:12 Sus hijos, pues, hicieron por él como él se lo había mandado;
50:13 le llevaron sus hijos al país de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de la Makpelá, el campo que había comprado Abraham en propiedad sepulcral a Efrón el hitita, enfrente de Mambré.
50:14 Regresó José a Egipto con sus hermanos, y todos cuantos habían subido con él a sepultar a su padre.
50:15 Vieron los hermanos de José que había muerto su padre y dijeron: "A ver si José nos guarda rencor y nos devuelve todo el daño que le hicimos."
50:16 Por eso mandaron a José este recado: "Tu padre encargó antes de su muerte:
50:17 "Así diréis a José: Por favor, perdona el crimen de tus hermanos y su pecado." Cierto que te hicieron daño, pero ahora tú perdona el crimen de los siervos del Dios de tu padre." Y José lloró mientras le hablaban.
50:18 Fueron entonces sus hermanos personalmente y cayendo delante de él dijeron: "Henos aquí, esclavos tuyos somos."
50:19 Replicóles José: "No temáis, ¿estoy yo acaso en vez de Dios?
50:20 Aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir, como hoy ocurre, a un pueblo numeroso.
50:21 Así que no temáis; yo os mantendré a vosotros y a vuestros pequeñuelos." Y les consoló y les habló con afecto. 

Génesis 49,29-33: Muerte y funerales de Jacob

Génesis 49,29-33  

49:29 Luego les dio este encargo: "Yo voy a reunirme con los míos. Sepultadme junto a mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el hitita,
49:30 en la cueva que está en el campo de la Makpelá, enfrente de Mambré, en el país de Canaán, el campo que compró Abraham a Efrón el hitita, como propiedad sepulcral:
49:31 allí sepultaron a Abraham y a su mujer Sara; allí sepultaron a Isaac y a su mujer Rebeca, y allí sepulté yo a Lía.
49:32 Dicho campo y la cueva que en él hay fueron adquiridos de los hititas."
49:33 Y en habiendo acabado Jacob de hacer encargos a sus hijos, recogió sus piernas en el lecho, expiró y se reunió con los suyos.

Génesis 49,1-28: Bendiciones y presagios

Génesis 49,1-28
17 de diciembre

1 Jacob llamó a sus hijos y dijo: "Juntaos, y os anunciaré lo que os ha de acontecer en días venideros:
2 Apiñaos y oíd, hijos de Jacob, y escuchad a Israel, vuestro padre.
3 Rubén, mi primogénito eres tú, mi vigor y las primicias de mi virilidad , 
   plétora de pasión y de ímpetu,
4 espumas como el agua: ¡Cuidado, no te desbordes! porque subiste al lecho de tu padre; entonces violaste mi tálamo al subir.
5 Simeón y Leví, hermanos; llevaron al colmo la violencia con sus intrigas.
6 ¡En su conciliábulo no entres, alma mía; a su asamblea no te unas, corazón mío!, porque estando 
   de malas, mataron hombres, y estando de buenas, desjarretaron toros.
7 ¡Maldita su ira, por ser tan impetuosa, y su cólera, por ser tan cruel! 
   Los dividiré en Jacob, y los dispersaré en Israel.
8 A ti, Judá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; 
   inclínense a ti los hijos de tu padre.
9 Cachorro de león es Judá; de la presa, hijo mío, has vuelto; se recuesta, se echa cual león, 
   o cual leona, ¿quién le hará alzar?
10 No se irá de Judá el báculo, el bastón de mando de entre tus piernas, 
     hasta tanto que se le traiga el tributo y a quien rindan homenaje las naciones;

11 el que ata a la vid su borriquillo y a la cepa el pollino de su asna; lava en vino su vestimenta, 
     y en sangre de uvas su sayo;
12 el de los ojos encandilados de vino, el de los dientes blancos de leche.
13 Zabulón habita en la ribera del mar, y es tripulante de barcos, a horcajadas sobre Sidón.
14 Isacar es un borrico corpulento echado entre las aguaderas.
15 Aunque ve que el reposo es bueno, y que el suelo es agradable,
    ofrece su lomo a la carga y termina sometiéndose al trabajo.
16 Dan juzgará a su pueblo como cualquiera de las tribus de Israel.
17 Sea Dan una culebra junto al camino, una víbora junto al sendero, 
     que pica al caballo en los jarretes y cae su jinete de espaldas.
18 En tu salvación espero, el Señor.
19 A Gad atracadores le atracan, pero él atraca su retaguardia.

20 Aser tiene pingüe su pan, y da manjares de rey
21 Neftalí es una cierva suelta, que da cervatillos hermosos.
22 Un retoño es José, retoño junto a la fuente, cuyo vástagos trepan sobre el muro.
423 Le molestan y acribillan, le asaltan los flecheros;
24 pero es roto su arco violentamente y se aflojan los músculos de sus brazos por las manos 
     del Fuerte de Jacob, por el Nombre del Pastor, la Piedra de Israel,
25 por el Dios de tu padre, pues él te ayudará, el Dios Sadday, pues él te bendecirá con bendiciones 
     de los cielos desde arriba, bendiciones del abismo que yace abajo, bendiciones de los pechos 
     y del seno,
26 bendiciones de espigas y de frutos, amén de las bendiciones de los montes seculares, 
     y el anhelo de los collados eternos. ¡Sean para la cabeza de José, 
     y para la frente del consagrado entre sus hermanos!
27 Benjamín, lobo rapaz; de mañana devora su presa, y a la tarde reparte el despojo."
28 Todas estas son las tribus de Israel, doce en total, y esto es lo que les dijo su padre, 
     bendiciéndoles a cada uno con su bendición correspondiente. 

Génesis 48,1-22: Bendición de Jacob sobre Efraím y Manasés

Génesis 48,1-22

48:1 Sucedió tras esto que se le dijo a José: "Mira que tu padre está malo." Entonces él tomó consigo a sus dos hijos Manasés y Efraím,
48:2 y se hizo anunciar a Jacob: "Tu hijo José ha venido a verte." Entonces Israel, haciendo un esfuerzo, se sentó en su lecho.
48:3 Dijo Jacob a José: "El Saday se me apareció en Luz, en país cananeo; me bendijo
48:4 y me dijo: "Mira, yo haré que seas fecundo y que te multipliques; haré de ti una asamblea de pueblos, y daré esta tierra a tu posteridad en propiedad eterna."
48:5 Pues bien, los dos hijos tuyos que te nacieron en Egipto antes de venir yo a Egipto a reunirme contigo, míos son: Efraím y Manasés, igual que Rubén y Simeón, serán míos.
48:6 En cuanto a la prole que has engendrado después de ellos, tuya será y con el apellido de sus demás hermanos se la citará en orden a la herencia.
48:7 Cuando yo venía de Paddán se me murió en el camino Raquel, tu madre, en el país de los cananeos, a poco trecho para llegar a Efratá, y allí la sepulté, en el camino de Efratá, o sea Belén."
48:8 Vio Israel a los hijos de José y preguntó: "¿Quiénes son éstos?"
48:9 Dijo José a su padre: "Son mis hijos, los que me ha dado Dios aquí." Y él dijo: "Tráemelos acá, que yo les bendiga."
48:10 Los ojos de Jacob se habían nublado por la vejez y no podía ver. Acercóselos, pues, y él los besó y los abrazó.
48:11 Dijo Israel a José: "Yo no sospechaba ver más tu rostro, y ahora resulta que Dios me ha hecho ver también a tus hijos."
48:12 José los sacó de entre las rodillas de su padre, y se postró ante él rostro en tierra.
48:13 José los tomó a los dos, a Efraím con la derecha, a la izquierda de Israel, y a Manasés con la izquierda, a la derecha de Israel, y los acercó a éste.
48:14 Israel extendió su diestra y la puso sobre la cabeza de Efraím, aunque era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés: es decir que cruzó las manos, puesto que Manasés era el primogénito;
48:15 y bendijo a José diciendo: "El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que ha sido mi pastor desde que existo hasta el presente día,
48:16 el Ángel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; sean llamados con mi nombre y con el de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense y crezcan en medio de la tierra."
48:17 Al ver José que su padre tenía la diestra puesta sobre la cabeza de Efraím, le pareció mal, y asió la mano de su padre para retirarla de sobre la cabeza de Efraím a la de Manasés.
48:18 Y dijo José a su padre: "Así no, padre mío, que éste es el primogénito; pon tu diestra sobre su cabeza.
48:19 Pero rehusó su padre, y dijo: "Lo sé, hijo mío, lo sé; también él será grande. Sin embargo, su hermano será más grande que él, y su descendencia se hará una muchedumbre de gentes.
48:20 Y les bendijo aquel día, diciendo: "Que con vuestro nombre se bendiga en Israel, y se diga: ¡Hágate Dios como a Efraím y Manasés!" —y puso a Efraím por delante de Manassés—.
48:21 Dijo entonces Israel a José: "Yo muero; pero Dios estará con vosotros y os devolverá a la tierra de vuestros padres.
48:22 Yo, por mi parte, te doy Siquem a ti, mejorándote sobre tus hermanos: lo que tomé al amorreo con mi espada y con mi arco."

Génesis 47.27-31: Últimos días de Jacob

Génesis 47.27-31

47:27 Israel residió en Egipto, en el país de Gosen; se afincaron en él y fueron fecundos y se multiplicaron sobremanera.
47:28 Jacob vivió en Egipto diez y siete años, siendo los días de Jacob, los años de su vida, 147 años.
47:29 Cuando los días de Israel tocaron a su fin, llamó a su hijo José y le dijo: "Si he hallado gracia a tus ojos, pon tu mano debajo de mi muslo y hazme este favor y lealtad: No me sepultes en Egipto.
47:30 Cuando yo me acueste con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos." Respondió: "Yo haré según tu palabra."
47:31 "Júramelo", dijo. Y José se lo juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de su lecho.

Génesis 47,13-26: Política de José

Génesis 47,13-26  

47:13 No había pan en todo el país, porque el hambre era gravísima y tanto Egipto como Canaán estaban muertos de hambre.
47:14 Entonces José se hizo con toda la plata existente en Egipto y Canaán a cambio del grano que ellos compraban, y llevó José aquella plata al palacio de Faraón.
47:15 Agotada la plata de Egipto y de Canaán, acudió Egipto en masa a José diciendo: "Danos pan. ¿Por qué hemos de morir en tu presencia ahora que se ha agotado la plata?"
47:16 Dijo José: "Entregad vuestros ganados y os daré pan por vuestros ganados, ya que se ha agotado la plata."
47:17 Trajeron sus ganados a José y José les dio pan a cambio de caballos, ovejas, vacas y burros. Y les abasteció de pan a trueque de todos sus ganados por aquel año.
47:18 Cumplido el año, acudieron al año siguiente y le dijeron: "No disimularemos a nuestro señor que se ha agotado la plata, y también los ganados pertenecen ya a nuestro señor; no nos queda a disposición de nuestro señor nada, salvo nuestros cuerpos y nuestras tierras.
47:19 ¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos así nosotros como nuestras tierras? Aprópiate de nosotros y de nuestras tierras a cambio de pan, y nosotros con nuestras tierras pasaremos a ser esclavos de Faraón. Pero danos simiente para que vivamos y no muramos, y el suelo no quede desolado."
47:20 De este modo se apropió José todo el suelo de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno su campo porque el hambre les apretaba, y la tierra vino a ser de Faraón.
47:21 En cuanto al pueblo, lo redujo a servidumbre, de cabo a cabo de las fronteras de Egipto.
47:22 Tan sólo las tierras de los sacerdotes no se las apropió, porque los sacerdotes tuvieron tal privilegio de Faraón, y comieron de dicho privilegio que les concedió Faraón. Por lo cual no vendieron sus tierras.
47:23 Dijo entonces José al pueblo: "He aquí que os he adquirido hoy para Faraón a vosotros y vuestras tierras. Ahí tenéis simiente: sembrad la tierra,
47:24 y luego, cuando la cosecha, daréis el quinto a Faraón y las otras cuatro partes serán para vosotros, para siembra del campo, y para alimento vuestro y de vuestros familiares, para alimento de vuestras criaturas."
47:25 Dijeron ellos: "Nos has salvado la vida. Hallemos gracia a los ojos de mi señor, y seremos siervos de Faraón."
47:26 Y José les impuso por norma, vigente hasta la fecha respecto a todo el agro egipcio, dar el quinto a Faraón. Tan sólo el territorio de los sacerdotes no pasó a ser de Faraón. 

Génesis 47,1-12: José provee por su padre y sus hermanos

Génesis 47,1-12  

47:1 Vino, pues, José a dar parte a Faraón, diciendo: "Mi padre, mis hermanos, sus ovejas y vacadas y todo lo suyo han venido de Canaán, y ya están en el país de Gosen."
47:2 Luego, de entre todos sus hermanos tomó consigo a cinco varones y se los presentó a Faraón.
47:3 Dijo Faraón a los hermanos: "¿Cuál es vuestro oficio?" Respondieron a Faraón: "Pastores de ovejas son tus siervos, lo mismo que nuestros padres."
47:4 Y dijeron a Faraón: "Hemos venido a residir en esta tierra, porque no hay pastos para los rebaños que tienen tus siervos, por ser grave el hambre en Canaán. Así pues, deja morar a tus siervos en el país de Gosen."
47:5a Y dijo Faraón a José:
47:5b Jacob, y sus hijos vinieron a Egipto donde José. Faraón, rey de Egipto, se enteró y dijo a José: "Tu padre y tus hermanos han venido a ti.
47:6a Tienes el territorio egipcio por delante: en lo mejor del país instala a tu padre y tus hermanos."
47:6b "Que residan en el país de Gosen. Y si te consta que hay entre ellos gente capacitada, ponles por rabadanes de lo mío."
47:7 José llevó a su padre Jacob y le presentó delante de Faraón, y Jacob bendijo a Faraón.
47:8 Dijo Faraón a Jacob: "¿Cuántos años tienes?"
47:9 Respondió Jacob a Faraón: "Los años de mis andanzas hacen 130 años: pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han llegado a igualar los años de vida de mis padres, en el tiempo de sus andanzas."
47:10 Bendijo, pues, Jacob a Faraón, y salió de su presencia.
47:11 José instaló a su padre y sus hermanos, asignándoles predio en territorio egipcio, en lo mejor del país, en el país de Ramsés, según lo había mandado Faraón.
47:12 Y José proveyó al sustento familiar de su padre y sus hermanos y toda la casa de su padre. 

Génesis 46,28-34: Llegada a Egipto

Génesis 46,28-34  

46:28 Israel mandó a Judá por delante a donde José, para que éste le precediera a Gosen: y llegaron al país de Gosen.
46:29 José engancho su carroza y subió a Gosen, al encuentro de su padre Israel; y viéndole se echó a su cuello y estúvose llorando sobre su cuello.
46:30 Y dijo Israel a José: "Ahora ya puedo morir, después de haber visto tu rostro, pues que tú vives todavía."
46:31 José dijo a sus hermanos y a la familia de su padre: "Voy a subir a avisar a Faraón y decirle: "Han venido a mí mis hermanos y la casa de mi padre que estaban en Canaán.
46:32 Son pastores de ovejas, pues siempre fueron ganaderos, y, han traído ovejas, vacadas y todo lo suyo."
46:33 Así, cuando os llame Faraón y os diga. "¿Cuál es vuestro oficio?",
46:34 le decís: "Ganaderos hemos sido tus siervos desde la mocedad hasta ahora, lo mismo que nuestros padres." De esta suerte os quedaréis en el país de Gosen." Porque los egipcios detestan a todos los pastores de ovejas.