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domingo, 14 de mayo de 2023

Hechos 16,11-15: Fundación de la Iglesia de Filipos

Hechos 16,11-15: Fundación de la Iglesia de Filipos

11 Nos embarcamos en Tróade llegamos rápidamente a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis; 
12 de allí a Filipos, la primera ciudad de la provincia de Macedonia, colonia romana. 
     Nos quedamos unos días en aquella ciudad.
13 Un sábado salimos por la puerta de la ciudad a la ribera de un río, donde pensábamos que habría 
     un lugar para orar. Nos sentamos y nos pusimos a conversar con unas mujeres. 
14 Nos escuchaba una mujer llamada Lidia, comerciante en púrpura en Tiatira y persona devota.
     El Señor le abrió el corazón para que prestara atención al discurso de Pablo. 
15 Se bautizó con toda su familia y nos rogaba: —Si me tienen por creyente en el Señor, 
     vengan a hospedarse a mi casa. Y nos insistía.


SOBRE EL MISMO TEMA:

miércoles, 15 de junio de 2022

2 Corintios 11,1-15: El celo de Pablo

11,1-15: El celo de Pablo
Jueves de la 11 Semana del Tiempo Ordinario, I

1 ¡Ojalá pudierais soportar un poco mi necedad! ¡Sí que me la soportáis!
2 Celoso estoy de vosotros con celos de Dios. Pues os tengo desposados con un solo esposo 
   para presentaros cual casta virgen a Cristo.
3 Pero temo que, al igual que la serpiente engañó a Eva con su astucia, 
   se perviertan vuestras mentes apartándose de la sinceridad con Cristo.
4 Pues, cualquiera que se presenta predicando otro Jesús del que os prediqué, 
   y os proponga recibir un Espíritu diferente del que recibisteis, 
   y un Evangelio diferente del que abrazasteis ¡lo toleráis tan bien!
5 Sin embargo, no me juzgo en nada inferior a esos «superapóstoles».
6 Pues si carezco de elocuencia, no así de ciencia; que en todo 
   y en presencia de todos os lo hemos demostrado.
7 ¿Acaso tendré yo culpa porque me abajé a mí mismo para ensalzaros 
   a vosotros anunciándoos gratuitamente el Evangelio de Dios?
8 A otras Iglesias despojé, recibiendo de ellas con qué vivir para serviros.
9 Y estando entre vosotros y necesitado, no fui gravoso a nadie; fueron los hermanos llegados 
   de Macedonia los que remediaron mi necesidad. En todo evité el seros gravoso, 
   y lo seguiré evitando.
10 ¡Por la verdad de Cristo que está en mí!, que esta gloria no me será arrebatada 
     en las regiones de Acaya.
11 ¿Por qué? ¿Porque no os amo? ¡Dios lo sabe!
12 Y lo que hago, continuaré haciéndolo para quitar todo pretexto a los que lo buscan con el fin de ser 
     iguales a nosotros en lo que se glorían.
13 Porque esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, 
     que se disfrazan de apóstoles de Cristo.
14 Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.
15 Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. 
     Pero su fin será conforme a sus obras.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Pasión, discernimiento y denuncia

martes, 14 de junio de 2022

2 Corintios 9,1-5: Nuevo llamado a la generosidad

9,1-5: Nuevo llamado a la generosidad

1 En cuanto a este servicio en favor de los santos, me es superfluo escribiros.
2 Conozco, en efecto, vuestra prontitud de ánimo, de la que me glorío ante los macedonios 
   diciéndoles que Acaya está preparada desde el año pasado. 
   Y vuestro celo ha estimulado a muchísimos.
3 No obstante, os envío a los hermanos para que nuestro motivo de gloria respecto de vosotros 
   no se desvanezca en este particular y estéis preparados como os decía.
4 No sea que vayan los macedonios conmigo y os encuentren sin prepararos, 
   y nuestra gran confianza se torne en confusión nuestra, por no decir vuestra.
5 Por tanto, he creído necesario rogar a los hermanos que vayan antes donde vosotros y preparen 
   de antemano vuestros ya anunciados generosos dones, a fin de que sean preparados como dones 
   generosos y no como una tacañería.

2 Corintios 8,1-5: Un ejemplo de generosidad

8,1-5: Un ejemplo de generosidad

1 Os damos a conocer, hermanos, la gracia que Dios ha otorgado a las Iglesias de Macedonia.
2 Pues, aunque probados por muchas tribulaciones, su rebosante alegría 
   y su extrema pobreza han desbordado en tesoros de generosidad.
3 Porque atestiguo que según sus posibilidades, y aun sobre sus posibilidades, espontáneamente
4 nos pedían con mucha insistencia la gracia de participar en el servicio en bien de los santos.
5 Y superando nuestras esperanzas, se entregaron a sí mismos, primero al Señor, y luego a nosotros, 
   por voluntad de Dios,

2 Corintios 7,1-7: Exhortación fraternal de Pablo

7,1-7: Exhortación fraternal de Pablo

1 Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne 
   y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.
2 Dadnos lugar en vuestros corazones. A nadie hemos ofendido; a nadie hemos arruinado; 
   a nadie hemos explotado.
3 No os digo esto con ánimo de condenaros. Pues acabo de deciros que en vida y muerte estáis unidos 
   en mi corazón.
4 Tengo plena confianza en hablaros; estoy muy orgulloso de vosotros. Estoy lleno de consuelo 
   y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
5 Efectivamente, en llegando a Macedonia, no tuvo sosiego nuestra carne, sino, 
   toda suerte de tribulaciones: por fuera, luchas; por dentro, temores.
6 Pero el Dios que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito,
7 y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que le habíais proporcionado, 
   comunicándonos vuestra añoranza, vuestro pesar, vuestro celo por mí hasta el punto de colmarme 
   de alegría.

jueves, 9 de junio de 2022

Hechos 20,1-6: Partida de Pablo hacia Grecia

Hechos 20,1-6: Partida de Pablo hacia Grecia

1 Cuando se calmó el tumulto, Pablo mandó llamar a los discípulos, los animó, se despidió y emprendió 
   el viaje hacia Macedonia. 
2 Atravesó aquella región animando a los hermanos con muchos discursos, hasta que llegó a Grecia. 
3 Allí se detuvo tres meses y, cuando se disponía a embarcarse para Siria, se enteró de que los judíos 
   habían hecho planes contra él, de modo que decidió volver por tierra atravesando Macedonia. 
4 Lo acompañaron [hasta Asia] Sópatro, hijo de Pirro, de Berea; Aristarco y Segundo de Tesalónica; 
   Gayo de Derbe y Timoteo; Tíquico y Trófimo de Asia. 
5 Éstos se adelantaron y nos esperaban en Tróade.
6 Pasada la semana de los Ázimos zarpamos nosotros de Filipos y a los cinco días los
alcanzamos en Tróade, donde nos quedamos siete días.

miércoles, 8 de junio de 2022

19,21-40: El motín de los orfebres de Éfeso

19,21-40: El motín de los orfebres de Éfeso

21 Terminada toda esa tarea, Pablo se propuso ir a Jerusalén pasando por Macedonia y Acaya; 
     él decía que, después de estar allí, tenía que visitar Roma. 
22 Envió a Macedonia a dos de sus asistentes, Timoteo y Erasto, y él se quedó una temporada en Asia. 
23 Por entonces sobrevino una gran crisis a causa del Camino del Señor.
24 Un tal Demetrio, platero, fabricaba en plata reproducciones del templo de Artemisa 
     y proporcionaba buenas ganancias a los artesanos. 
25 Los reunió con todos los del gremio y les dirigió la palabra:
     —Compañeros, ustedes saben que nuestra prosperidad depende de esta actividad. 
26 Pero ahora ustedes ven y oyen que ese Pablo, no sólo en Éfeso, sino en Asia entera, 
     está ganando con su propaganda mucha gente, diciendo que los dioses que se fabrican con manos 
     humanas, no son dioses. 
27 Con lo cual no sólo está en peligro de descrédito nuestra profesión, sino que el templo 
     de la gran diosa Artemisa, venerada en toda Asia y en el mundo entero, va a perder toda su grandeza. 
28 Al oírlo se enfurecieron y se pusieron a gritar: —¡Viva la gran Artemisa de Éfeso!
29 Se produjo un gran tumulto en la ciudad y todos se precipitaron hacia el teatro, arrastrando consigo 
     a Gayo y a Aristarco, macedonios compañeros de Pablo. 
30 Pablo intentaba acudir a la asamblea, pero los discípulos no se lo permitieron. 
31Algunas autoridades de Asia, amigos suyos, le enviaron un mensaje aconsejándole que no acudiera 
    al teatro.
32 Entretanto, cada uno gritaba una cosa, había una gran confusión en la asamblea 
     y muchos de la concurrencia ni siquiera sabían la causa. 
33 Algunos de la multitud explicaron el asunto a Alejandro, a quien los judíos habían empujado al frente 
     de todos. Éste, haciendo un gesto con la mano, intentaba dar una explicación a la asamblea. 
34 Pero, al reconocer que era judío, todos se pusieron a gritar durante dos horas: 
     —¡Viva la gran Artemisa de Éfeso! 
35 El secretario logró calmar a la multitud y les habló: —Efesios, ¿hay alguien que no sepa que Éfeso 
     custodia el templo de la gran Artemisa y su imagen caída del cielo? 
36 Como eso es indiscutible, lo importante es que conserven la calma y no obren con precipitación. 
37 Han traído a esos hombres, que ni son sacrílegos ni han insultado a nuestra diosa. 
38 Si Demetrio y sus artesanos tienen alguna queja contra alguien, ahí están los jueces y prefectos: 
     que allí resuelvan su pleito. 
39 Si se trata de un asunto más grave, podrá resolverlo la asamblea legal. 
40 De hecho, corremos peligro de ser acusados de agitadores por el tumulto de hoy ya que no tenemos 
     motivo que justifique tal alboroto. Con estas palabras disolvió la asamblea.

lunes, 5 de julio de 2021

2 Corintios 2,12-17: Los frutos del ministerio apostólico

12 Cuando llegué a Tróade para anunciar la Buena Noticia de Jesús, aunque el Señor abrió una puerta 
     para mi predicación, 
13 estaba muy preocupado porque no encontré a mi hermano Tito; por eso, me despedí de ellos y partí 
     para Macedonia.
14 Demos gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo, y por intermedio nuestro propaga en 
     todas partes la fragancia de su conocimiento. 
15 Porque nosotros somos la fragancia de Cristo al servicio de Dios, tanto entre los que se salvan, 
     como entre los que se pierden: 
16 para estos, aroma de muerte, que conduce a la muerte; para aquellos, aroma de vida, 
     que conduce a la Vida. ¿Y quién es capaz de cumplir semejante tarea? 
17 Pero nosotros no somos como muchos que trafican con la Palabra de Dios, sino que hablamos con 
     sinceridad en nombre de Cristo, como enviados de Dios y en presencia del mismo Dios.

2 Corintios 1,12-22: La sinceridad de Pablo

12 Este es para nosotros un motivo de orgullo: el testimonio que nos da nuestra conciencia de que 
     siempre, y particularmente en relación con ustedes, nos hemos comportado con la santidad y la 
     sinceridad que proceden de Dios, movidos, no por una sabiduría puramente humana, sino por la 
     gracia de Dios. 
13 En efecto, nuestras cartas no son ambiguas: no hay en ellas más de lo que ustedes pueden leer y 
     entender. Y espero que comprenderán plenamente 
14 –como ya lo han comprendido en parte– que en el Día de nuestro Señor Jesús, podrán sentirse 
     orgullosos de nosotros, como nosotros de ustedes.
15 Convencido de esto, me propuse visitarlos primero a ustedes, para darles una nueva alegría, 
16 y de allí pasar a Macedonia. Después, a mi regreso de Macedonia, ustedes me ayudarían a 
     proseguir mi viaje a Judea. 
17 Al proponerme esto, ¿obré precipitadamente?, ¿o bien mis proyectos estaban fundados en motivos 
     puramente humanos, de manera que yo digo al mismo tiempo "sí" y "no"? 
18 Les aseguro, por la fidelidad de Dios, que nuestro lenguaje con ustedes no es hoy "sí", y mañana "no". 
19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, el que nosotros hemos anunciado entre ustedes –tanto Silvano y 
     Timoteo, como yo mismo– no fue "sí" y "no", sino solamente "sí". 
20 En efecto, todas las promesas de Dios encuentran su "sí" en Jesús, de manera que por él decimos 
     "Amén" a Dios, para gloria suya. 
21 Y es Dios el que nos reconforta en Cristo, a nosotros y a ustedes; el que nos ha ungido, 
22 el que también nos ha marcado con su sello y ha puesto en nuestros corazones las primicias del 
     Espíritu.

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 1,1-7: Saludo inicial. Los falsos maestros

Saludo inicial
1:1 Pablo, Apóstol de Jesucristo por mandato de Dios, nuestro Salvador, y de Cristo Jesús, nuestra esperanza,
1:2 saluda a Timoteo, su verdadero hijo en la fe. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz que proceden de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Señor.

Los falsos maestros
1:3 Al partir para Macedonia, te pedí que permanecieras en Éfeso, para impedir que cierta gente enseñara doctrinas extrañas
1:4 y prestara atención a mitos y genealogías interminables. Estas cosas no hacen más que provocar discusiones inútiles, en lugar de servir al designio de Dios fundado sobre la fe.
1:5 Te hice este pedido con el fin de suscitar el amor que brota de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.
1:6 Por haberse apartado de esto, algunos terminaron en pura palabrería
1:7 y, pretendiendo ser maestros de la Ley, en realidad no saben lo que dicen ni lo que afirman con tanta seguridad.

domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 15,22-33: Proyectos de viaje de Pablo

Romanos 15,22-33 
 
15:22 Por eso en todo este tiempo no he podido ir a verlos.
15:23 Pero como ya he terminado mi trabajo en esas regiones y desde hace varios años tengo un gran deseo de visitarlos,
15:24 espero verlos de paso cuando vaya a España, y que me ayuden a proseguir mi viaje a ese país, una vez que haya disfrutado, aunque sea un poco, de la compañía de ustedes.
15:25 Pero ahora, voy a Jerusalén para llevar una ayuda a los santos de allí.
15:26 Porque Macedonia y Acaya resolvieron hacer una colecta en favor de los santos de Jerusalén que están necesitados.
15:27 Lo hicieron espontáneamente, aunque en realidad, estaban en deuda con ellos. Porque si los paganos participaron de sus bienes espirituales, deben a su vez retribuirles con bienes materiales.
15:28 Y una vez que haya terminado esa misión y entregado oficialmente la ofrenda recogida, iré a España, pasando por allí.
15:29 Y estoy seguro de que llegaré hasta ustedes con la plenitud de las bendiciones de Cristo.
15:30 Les ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que luchen junto conmigo, intercediendo ante Dios por mí,
15:31 a fin de que, en Judea, no caiga en manos de los incrédulos, y los santos de Jerusalén reciban con agrado la ofrenda que les llevo.
15:32 Así tendré la alegría de ir a verlos, y si Dios quiere, podré descansar un poco entre ustedes.
15:33 Que el Dios de la paz esté con todos ustedes. Amén. 

lunes, 22 de mayo de 2017

Hechos 16,11-15: El Señor le abrió el corazón

Hechos 16,11-15  

En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: "Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa." Y nos obligó a aceptar.

— Comentario por Reflexiones Católicas
"El Señor le abrió el corazón"

Estamos en Europa, en Macedonia, la patria de Filipo el Macedonio, padre de Alejandro Magno. Sin embargo, para Pablo, probablemente se tratara de una de las tantas ciudades de lengua y cultura griegas del inmenso Imperio romano. La comunidad judía debía de ser aquí más bien exigua, si es verdad que no había sinagoga y las reuniones se celebraban junto al río.

Al parecer, prevalece el público femenino, entre el cual destaca una rica comerciante de púrpura, cuyo nombre también se cita. Lidia es el paralelo femenino de Cornelio, y «adoraba al verdadero Dios»: eso significa que era una pagana que se había acercado al judaísmo y se había convertido en una «prosélito».

Contrariamente a lo que había sucedido en Antioquía de Pisidia, donde algunas mujeres habían participado en la revuelta contra los misioneros, Lidia se siente atraída de inmediato por el mensaje cristiano: «El Señor le abrió el corazón para que aceptara las palabras de Pablo».

Precisamente como había hecho el Resucitado con los discípulos, cuando les abrió la mente (Lc 24,25): es siempre el Señor quien acompaña a sus testigos y hace eficaz su Palabra cuando y donde cree oportuno. Más tarde, se desencadenará la fantasía de los apócrifos sobre este episodio, tejiendo una historia de aventuras y acontecimientos inverosímiles que tendrían como protagonistas a Pablo y Lidia. 

jueves, 5 de mayo de 2016

Hechos 18,1-8: Fundación de la Iglesia de Corinto

Hechos 18,1-8

En aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Aquila, judío natural del Ponto, y a su mujer Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma. Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a trabajar en su casa; eran tejedores de lona. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, sosteniendo ante los judíos que Jesús es el Mesías. Como ellos se oponían y respondían con insultos, Pablo se sacudió la ropa y les dijo: "Vosotros sois responsables de lo que os ocurra, yo no tengo culpa. En adelante me voy con los gentiles." Se marcho de allí y se fue a casa de Ticio Justo, hombre temeroso de Dios, que vivía al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios que escuchaban creían y se bautizaban.

sábado, 30 de abril de 2016

Hechos 16,1-10: Pablo y Timoteo

Hechos 16,1-10: Pablo y Timoteo
Sábado de la 5 Semana de Pascua

1 Así llegó a Derbe y Listra. Había allí un discípulo llamado Timoteo, hijo de madre judía convertida 
   y de padre griego, 
2 muy estimado por los hermanos de Listra e Iconio. 
3 Pablo quería llevarlo consigo; así que lo circuncidó, en consideración a los judíos que habitaban 
   por allí, porque todos sabían que su padre era griego. 
4 Al atravesar las poblaciones, les encargaban que observaran las normas establecidas por los apóstoles 
   y los ancianos de Jerusalén. 
5 Las Iglesias se robustecían en la fe y crecían en número cada día.
6 Como el Espíritu Santo no les permitía predicar el mensaje en Asia, atravesaron Frigia y Galacia. 
7 Llegados a Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús se lo impidió. 
8 Así que dejaron Misia y bajaron hasta Tróade.
9 Una noche Pablo tuvo una visión: un macedonio estaba de pie y le suplicaba: Ven a Macedonia a 
   ayudarnos. 
10 Apenas tuvo esa visión, intentamos ir a Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba 
     a anunciarles la Buena Noticia.