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sábado, 7 de septiembre de 2024

Isaías 35,1-10: Vuelta a Sión

Isaías 35,1-10:
Vuelta a Sión

1 El desierto y la tierra reseca se regocijarán, el arenal de alegría florecerá, 
2 como flor de narciso florecerá, desbordando de gozo y alegría; tiene la gloria del Líbano, 
   la belleza del Carmelo y del Sarón; ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios.
3 Fortalezcan las manos débiles, afirmen las rodillas vacilantes.
4 Digan a los cobardes: Sean fuertes, no teman; ahí está su Dios, que trae el desquite, 
   viene en persona, los desagraviará y los salvará. 
5 Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, 
6 saltará como ciervo el tullido, la lengua del mudo cantará; porque ha brotado agua en el desierto, 
   arroyos en la estepa, 
7 el arenal será un estanque, lo reseco un manantial, la hierba cañas y juncos, 
   en la cueva donde se tumbaban chacales.
8 Lo cruzará una calzada que llamarán Vía Sacra, no pasará por ella el impuro, 
   los inexpertos no se extraviarán. 
9 No habrá por allí leones, no se acercarán bestias feroces, sino que caminarán los redimidos 
10 y volverán por ella los rescatados del Señor: volverán a Sión con cánticos: en cabeza, 
     alegría perpetua, siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Mateo 15,29-39: Curaciones junto al lago y segunda multiplicación de los panes

Mateo 15,29-39
Miércoles de la 1 Semana de Adviento 

15:29 Desde allí, Jesús llegó a orillas del mar de Galilea y, subiendo a la montaña, se sentó.
15:30 Una gran multitud acudió a él, llevando paralíticos, ciegos, lisiados, mudos y muchos otros enfermos. Los pusieron a sus pies y él los curó.
15:31 La multitud se admiraba al ver que los mudos hablaban, los inválidos quedaban curados, los paralíticos caminaban y los ciegos recobraban la vista. Y todos glorificaban al Dios de Israel.

La segunda multiplicación de los panes
Cf. Mc 8,1-10

15:32 Entonces Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: "Me da pena esta multitud, porque hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque podrían desfallecer en el camino".
15:33 Los discípulos le dijeron: "¿Y dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado bastante cantidad de pan para saciar a tanta gente?"
15:34 Jesús les dijo: "¿Cuántos panes tienen?" Ellos respondieron: "Siete y unos pocos pescados".
15:35 Él ordenó a la multitud que se sentara en el suelo;
15:36 después, tomó los panes y los pescados, dio gracias, los partió y los dio a los discípulos. Y ellos los distribuyeron entre la multitud.
15:37 Todos comieron hasta saciarse, y con los pedazos que sobraron se llenaron siete canastas.
15:38 Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.
15:39 Después que despidió a la multitud, Jesús subió a la barca y se dirigió al país de Magadán.

SOBRE EL MISMO TEMA:
por Marie Mouton-Brady, OP
por la Orden Carmelita  

jueves, 21 de septiembre de 2017

Mateo 12,22-29: Discusión sobre el poder de Jesús

Mateo 12,22-29: Discusión sobre el poder de Jesús
Cf. Mt 9,32-34; Mc 3,22-27; Lc 11,14-15

12:22 Entonces, le llevaron a un endemoniado ciego y mudo, y Jesús lo curó, devolviéndole el habla y la vista.
12:23 La multitud, asombrada, decía: "¿No será este el Hijo de David?"
12:24 Los fariseos, oyendo esto, dijeron: "Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios".
12:25 Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: "Un reino donde hay luchas internas va a la ruina; y una ciudad o una familia dividida no puede subsistir.
12:26 Ahora bien, si Satanás expulsa a Satanás, lucha contra sí mismo; entonces, ¿cómo podrá subsistir su reino?
12:27 Y si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.
12:28 Pero si expulso a los demonios con el poder del Espíritu de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes.
12:29 ¿Acaso alguien puede entrar en la casa de un hombre fuerte y robar sus cosas, si primero no lo ata? Sólo así podrá saquear la casa.