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martes, 14 de agosto de 2018

Juan 19,38-42: La sepultura de Jesús

La sepultura de Jesús
Cf. Mt 27,57-66; Mc 15,42-47; Lc 23,50-56  

19:38 Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús —pero secretamente, por temor a los judíos— pidió autorización a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se la concedió, y él fue a retirarlo.
19:39 Fue también Nicodemo, el mismo que anteriormente había ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y áloe, que pesaba unos treinta kilos.
19:40 Tomaron entonces el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas, agregándole la mezcla de perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos.
19:41 En el lugar donde lo crucificaron había una huerta y en ella, una tumba nueva, en la que todavía nadie había sido sepultado.
19:42 Como era para los judíos el día de la Preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.

Lucas 23,50: La sepultura de Jesús

La sepultura de Jesús
Cf. Mt 27,57-66; Mc 15,42-47; Jn 19,38-42 

23:50 Llegó entonces un miembro del Consejo, llamado José, hombre recto y justo,
23:51 que había disentido con las decisiones y actitudes de los demás. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios.
23:52 Fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
23:53 Después de bajarlo de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro cavado en la roca, donde nadie había sido sepultado.
23:54 Era el día de la Preparación, y ya comenzaba el sábado.
23:55 Las mujeres que habían venido de Galilea con Jesús siguieron a José, observaron el sepulcro y vieron cómo había sido sepultado.
23:56 Después regresaron y prepararon los bálsamos y perfumes, pero el sábado observaron el descanso que prescribía la Ley.

lunes, 13 de agosto de 2018

Mc 15,42-47: La sepultura de Jesús

La sepultura de Jesús
Mt 27,57-66; Lc 23,50-56; Jn 19,38-42

15:42 Era día de Preparación, es decir, víspera de sábado. Por eso, al atardecer,
15:43 José de Arimatea —miembro notable del Sanedrín, que también esperaba el Reino de Dios— tuvo la audacia de presentarse ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
15:44 Pilato se asombró de que ya hubiera muerto; hizo llamar al centurión y le preguntó si hacía mucho que había muerto.
15:45 Informado por el centurión, entregó el cadáver a José.
15:46 Este compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús, lo envolvió en ella y lo depositó en un sepulcro cavado en la roca. Después, hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.
15:47 María Magdalena y María, la madre de José, miraban dónde lo habían puesto.

Mateo 27,57-66: La sepultura de Jesús

La sepultura de Jesús
Cf. Mc 15,42-47; Lucas 23,50-56; Jn 19,38-42

27:57 Al atardecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había hecho discípulo de Jesús,
27:58 y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato ordenó que se lo entregaran.
27:59 Entonces José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia
27:60 y lo depositó en un sepulcro nuevo que se había hecho cavar en la roca. Después hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, y se fue.
27:61 María Magdalena y la otra María estaban sentadas frente al sepulcro.
27:62 A la mañana siguiente, es decir, después del día de la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron y se presentaron ante Pilato,
27:63 diciéndole: "Señor, nosotros nos hemos acordado de que ese impostor, cuando aún vivía, dijo: "A los tres días resucitaré".
27:64 Ordena que el sepulcro sea custodiado hasta el tercer día, no sea que sus discípulos roben el cuerpo y luego digan al pueblo: "¡Ha resucitado!" Este último engaño sería peor que el primero".
27:65 Pilato les respondió: "Ahí tienen la guardia, vayan y aseguren la vigilancia como lo crean conveniente".
27:66 Ellos fueron y aseguraron la vigilancia del sepulcro, sellando la piedra y dejando allí la guardia.