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sábado, 19 de agosto de 2023

Mateo 15,21-28: Evangelio en imágenes


En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: "Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo." Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: "Atiéndela, que viene detrás gritando." Él les contestó: "Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel." Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: "Señor, socórreme." Él le contestó: "No está bien echar a los perros el pan de los hijos." Pero ella repuso: "Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos." Jesús le respondió: "Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas." En aquel momento quedó curada su hija.

EL EVANGELIO EN IMÁGENES:















domingo, 14 de mayo de 2023

LUNES DE LA SEXTA SEMANA DE PASCUA (Lecturas)

Hechos 16,11-15
Salmo 149: El Señor ama a su pueblo
Juan 15,26-16,4a


En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: "Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa." Y nos obligó a aceptar.


El Señor ama a su pueblo

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
R. El Señor ama a su pueblo

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
R. El Señor ama a su pueblo

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas,
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles.
R. El Señor ama a su pueblo



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho."


SOBRE LAS LECTURAS DE HOY:

viernes, 21 de abril de 2023

Lucas 24,13-35: Los discípulos de Emaús

Lucas 24,13-35


Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo:
— ¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?
Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replico:
— ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que no sabes lo que ha pasado allí estos días?
Él les pregunto:
— ¿Qué?
Ellos le contestaron:
— Lo de Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace dos días que sucedió esto. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado: pues fueron muy de mañana al sepulcro, no encontraron su cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron.
Entonces Jesús les dijo:
— ¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria?
Y, comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas, les explicó lo que se refería a él en toda la Escritura.
Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante; pero ellos le apremiaron, diciendo:
— Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída.
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron:
— ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
— Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


Comentarios:

domingo, 26 de marzo de 2023

Juan 8,1-11: La mujer adúltera

Juan 8,1-11


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."

sábado, 10 de septiembre de 2022

La ética mandea

La ética mandea se distingue de la ética de las restantes comunidades gnósticas por su orientación positiva ante la vida, la cual se debe al origen judío del mandeísmo. Así, el mandeísmo tiene un mandato que obliga al matrimonio. 

Los mandeos obedecen diecisiete mandamientos:

1. No blasfemar.
2. No asesinar.
3. Abstenerse de todo adulterio.
4. No robar.
5. No mentir.
6. No prestar falso testimonio.
7. Abstenerse de deslealtad y deshonestidad.
8. Abstenerse de toda lujuria.
9. No practicar magia y brujería.
10. No circuncidarse.
11. Abstenerse de bebidas alcohólicas.
12. No practicar la usura.
13. No llorar la muerte.
14. No comer animales muertos, embarazados o atacados por otros animales furiosos ni sangre.
15. No divorciarse (salvo en casos excepcionales).
16. No suicidarse ni abortar.
17. No autotorturarse ni practicar abstinencia.

Un rasgo curioso es que la continencia se considera impiedad. Quien no engendra hijos no tendrá un lugar en el cielo, por lo cual el matrimonio es obligatorio y la poligamia está permitida. En el mandeísmo, la mujer merece el mismo rango y respeto que el hombre.

viernes, 29 de julio de 2022

Mateo 5,27-32: Sobre el adulterio y el divorcio

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, 
     la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, 
     comete adulterio.

sábado, 23 de julio de 2022

Números 31,13-24: Las mujeres cautivas y la purificación del botín

Números 31,13-24:
Las mujeres cautivas y la purificación del botín

13 Cuando Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los jefes de la comunidad 
     salieron a recibirlos fuera del campamento,
14 Moisés se irritó contra los comandantes del ejército y contra los oficiales de los regimientos 
     de mil y cien soldados, que volvían de la expedición,
15 y les dijo: «¿Por qué han perdonado la vida a todas las mujeres?
16 Fueron ellas las que, por instigación de Balaam indujeron a los israelitas a ser infieles al Señor 
     en el incidente de Peor, y por eso la comunidad del Señor fue azotada por la plaga.
17 Por lo tanto, maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones 
     con un hombre.
18 Perdonen, en cambio, a las jóvenes que no hayan tenido relaciones con un hombre.
19 En cuanto a ustedes, quédense fuera del campamento durante siete días; 
     y en cualquiera de ustedes o de los cautivos que haya matado a una persona 
     o haya tocado un cadáver, deberá purificarse al tercero y al séptimo día.
20 También deberán purificar todas las prendas de vestir y todos los objetos de piel, 
     de cuero de cabra o de madera».
21 Entonces el sacerdote Eleazar dijo a las tropas de habían participado de la batalla: 
     «Esta es una prescripción de la ley que el Señor dictó a Moisés: «Todo lo que resiste al fuego,
22 ya sea oro, plata, bronce, hierro, estaño o plomo,
23 lo harán pasar por el fuego para que sea purificado, aunque también deberá ser purificado 
     con agua lustral; en cambio, harán pasar sólo por el agua lo que no puede resistir al fuego.
24 Al séptimo día ustedes lavarán su ropa y quedarán puros. Después podrán entrar en el campamento».

Números 31,1-12: La guerra contra Madián

Números 31,1-12:
La guerra contra Madián

1 El Señor dijo a Moisés:
2 «Tienes que vengar a Israel de los madianitas, después irás a reunirte con los tuyos».
3 Entonces Moisés dijo al pueblo: «Que algunos de ustedes se equipen para el combate 
   y ataquen a Madián, para ejecutar contra ellos la venganza del Señor.
4 Deberán enviar al combate mil hombres por cada una de las tribus de Israel».
5 Entre las divisiones de Israel se reclutaron doce mil hombres equipados para la guerra, 
   a razón de mil hombres por tribu,
6 y Moisés los envió al combate, junto con Pinjás, hijo del sacerdote Eleazar, 
   que llevaba consigo los vasos sagrados y las trompetas para lanzar el grito de guerra.
7 Ellos pelearon contra Madián, como el Señor lo había ordenado a Moisés, 
   y mataron a todos los varones.
8 Además de otras víctimas, mataron a los cinco reyes de Madián: 
   Eví, Réquem, Sur, Jur y Reba. También pasaron al filo de la espada a Balaam hijo de Beor.
9 Los israelitas tomaron cautivas a las mujeres y a los hijos de los madianitas, 
   y se llevaron como botín todos sus animales, sus rebaños y sus bienes.
10 Además incendiaron las ciudades donde ellos habitaban y sus campamentos.
11 Luego recogieron todo el botín –tanto hombres como animales–
12 y se lo llevaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a toda la comunidad de los israelitas, 
    que estaban acampados en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó.

lunes, 18 de julio de 2022

Números 5,11-31: El rito de probar la infidelidad de la mujer

Números 5,11-31:
El rito de probar la infidelidad de la mujer

11 Luego el Señor dijo a Moisés:
12 Habla en estos términos a los israelitas: 
     Cuando una mujer se aparta del camino y es infiel a su esposo,
13 teniendo relaciones con otro hombre, y su marido no llega a enterarse, 
     porque ella se deshonró ocultamente, y no hay testigos ni fue sorprendida en el acto;
14 si el hombre tiene un arrebato de celos y siente celos de su mujer, 
     que realmente se ha deshonrado; o bien, si un hombre siente celos de mujer, 
     a pesar de que ella es inocente:
15 en esos casos, el hombre presentará su mujer al sacerdote y entregará como ofrenda por ella 
     la décima parte de una medida de harina de cebada. Pero no derramará aceite sobre esa ofrenda 
     ni le añadirá incienso, porque se trata de una oblación motivada por los celos, de una oblación 
     conmemorativa, que debe recordar un delito.
16 El sacerdote hará acercar a la mujer y la hará comparecer delante del Señor.
17 Luego recogerá con agua consagrada en un recipiente de barro, 
     y echará sobre el agua un poco de polvo, tomado el suelo de la Morada.
18 Una vez que haya puesto a la mujer delante del Señor, le descubrirá la cabeza y colocará en sus 
     manos la oblación conmemorativa, es decir, la oblación motivada por los celos. 
     El sacerdote, por su parte, tendrá en sus manos las aguas amargas, portadoras de maldición.
19 Luego el sacerdote deberá conjurar a la mujer, diciéndole: 
     «Si desde que estás bajo la potestad de tu marido ningún hombre se ha acostado contigo, 
     si no te has apartado del buen camino ni te has deshonrado, que estas aguas amargas, 
     portadores de maldición, no te hagan ningún daño.
20 Pero si te has apartado del buen camino mientras estabas bajo la potestad de tu marido, 
     si te has deshonrado, y si un hombre que no es tu esposo ha tenido relaciones contigo
21 –aquí el sacerdote deberá conjurar a la mujer con el juramente imprecatorio– 
     que el Señor haga de ti un ejemplo de maldición e imprecación en medio de tu pueblo, 
     volviéndote estéril e hinchando tu vientre.
22 Que estas aguas portadores de maldición penetren en tus entrañas, 
     para que se hinche tu vientre y te vuelvas estéril». Y la mujer responderá: «Amén, amén».
23 Entonces el sacerdote consignará por escrito estas maldiciones y las disolverá en las aguas amargas.
24 El se las hará beber a la mujer, para que las aguas portadores de maldición entren en ella 
     y le provoquen amargura.
25 En seguida el sacerdote tomará de manos de la mujer la oblación motivada por los celos, 
     hará el gesto de presentación delante del Señor, y la llevará hasta el altar.
26 Luego tomará de la ofrenda un puñado, como memorial, y lo hará arder sobre el altar. 
     Finalmente, hará que la mujer beba esas aguas.
27 Después de darle a beber el agua, si la mujer se ha deshonrado siendo infiel a su marido, 
     las aguas que entren en ella le provocarán amargura; su vientre se hinchará y ella se volverá estéril. 
     Así la mujer quedará como ejemplo de maldición en medio de su pueblo.
28 Pero si no se ha deshonrado y es pura, quedará inmune y podrá tener hijos.
29 Este es el ritual para los casos de celos, cuando una mujer se ha desviado y deshonrado 
     mientras está bajo la potestad de su marido,
30 o cuando un hombre ha tenido un arrebato de celos y siente celos de su esposa. 
     En estos casos, el marido la hará comparecer delante del Señor, 
     y el sacerdote le aplicará íntegramente este ritual.
31 El marido quedará libre de culpa, y la mujer cargará con la suya.

martes, 7 de junio de 2022

Hechos 17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

10 Enseguida, de noche, los hermanos enviaron a Pablo y Silas a Berea. Cuando llegaron, 
     se dirigieron a la sinagoga de los judíos. 
11 Éstos eran más tolerantes que los de Tesalónica; recibieron con interés el mensaje 
     y todos los días analizaban la Escritura para ver si era cierto. 
12 Muchos de ellos abrazaron la fe, lo mismo que algunas mujeres nobles y no pocos hombres griegos. 
13 Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que Pablo había anunciado el mensaje de Dios en 
     Berea, fueron allá para incitar y amotinar a la multitud. 
14 Sin tardanza, los hermanos hicieron bajar a Pablo hasta la costa, mientras Silas y Timoteo 
     se quedaban atrás. 
15 Los que escoltaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas; después volvieron con instrucciones 
     para que Silas y Timoteo se reunieran con él cuanto antes.

Hechos 17,1-9: Dificultades de Pablo con los judíos de Tesalónica

17,1-9: Dificultades de Pablo con los judíos de Tesalónica

1 Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga judía.
2 Según costumbre, Pablo se dirigió a ella y, durante tres sábados, discutió con ellos, citando la Escritura, 
3 explicándola y mostrando que el Mesías tenía que padecer y resucitar al tercer día, y que ese Jesús que 
   les anunciaba era el Mesías. 
4 Algunos de ellos se convencieron y se unieron a Pablo y Silas; también lo hicieron gran número de     
   gente de nacionalidad griega que habían aceptado la fe de los judíos y no pocas mujeres influyentes. 
5 Llenos de envidia, los judíos reclutaron algunos maleantes del arroyo, promovieron un alboroto y 
   perturbaron el orden de la ciudad. Luego se presentaron en casa de Jasón con la intención de hacer 
   comparecer a Pablo y Silas ante la asamblea del pueblo. 
6 Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos a la presencia de los magistrados. 
   Y gritaron: —Éstos, que han revolucionado el mundo, se han presentado también aquí y 
7 Jasón los ha recibido en su casa. Todos éstos actúan contra los edictos del emperador y afirman 
   que hay otro rey, llamado Jesús. 
8 Al oírlo, la multitud y los magistrados se asustaron, 
9 exigieron una fianza a Jasón y los soltaron.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Isaías 32,9-14: Contra las mujeres frívolas

Isaías 32,9-14:
Contra las mujeres frívolas


9 Mujeres despreocupadas, levántense, escuchen mi voz, damas confiadas, presten oído a mi discurso: 
10 Dentro de un año y unos días temblarán las confiadas, porque se consumirá la vendimia 
     y no habrá cosecha. 
11 Estremézcanse las despreocupadas, tiemblen las confiadas, desnúdense del todo y cíñanse un sayal, 
12 golpéense los pechos en duelo por los campos preciados, por las viñas fecundas, 
13 por las tierras de mi pueblo donde crecen zarzas y cardos, por las casas alegres y la ciudad divertida. 
14 Porque el palacio está vacío, la ciudad populosa desierta, la colina y la torre de guardia, 
     convertidos en cuevas para siempre, en delicia de asnos y pastizal de rebaños.

jueves, 2 de diciembre de 2021

Isaías 4,1-6: Las viudas de Jerusalén

Isaías 4,1-6:
Las viudas de Jerusalén


1 Aquel día, siete mujeres agarrarán a un sólo hombre, diciéndole: Comeremos de nuestro pan, 
   nos vestiremos con nuestra ropa; danos sólo tu apellido, quita nuestra deshonra. 
2 Aquel día, el retoño del Señor será joya y gloria, y el fruto del país, honor y ornamento 
   para los sobrevivientes de Israel. 
3 A los que queden en Sión, a los restantes en Jerusalén, los llamarán santos: 
   los inscritos en Jerusalén entre los vivos.
4 Cuando lave el Señor la suciedad de las mujeres de Sión y limpie la sangre dentro de Jerusalén, 
   con un viento justiciero, con un soplo abrasador, 
5 creará el Señor en todo el recinto del Monte Sión y su asamblea una nube de día, un humo brillante, 
   un fuego llameante de noche. Toldo y tabernáculo cubrirán su gloria: 
6 de día serán sombra contra el calor, reparo en el aguacero, refugio en la tempestad.

Isaías 3,16-26: Contra el lujo femenino

Isaías 3,16-26:
Contra el lujo femenino


16 Dice el Señor: Porque se envanecen las mujeres de Sión, andan con el cuello estirado provocando 
     con la mirada, caminan con pasos cortos haciendo sonar las pulseras de los pies: 
17 Por eso el Señor cubrirá de sarna la cabeza de las mujeres de Sión, 
     el Señor desnudará sus vergüenzas. 
18 Aquel día arrancará el Señor sus adornos: pulseras de los pies, diademas, medias lunas, 
19 pendientes, brazaletes, velos, 
20 pañuelos, cadenillas, cinturones, frascos de perfume, amuletos, 
21 sortijas y anillos de nariz, 
22 trajes, mantos, chales, bolsos, 
23 vestidos de gasa y de lino, turbantes y mantillas.
24 Y tendrán: en vez de perfume, podredumbre; en vez de cinturón, soga; en vez de rizos, calvicie; 
     en vez de sedas, un sayal; en vez de belleza, cicatriz. 
25 Tus hombres caerán a espada; tus soldados, en la guerra;
26 gemirán y harán luto tus puertas, asolada te sentarás en el suelo.

lunes, 14 de enero de 2019

Juan 2,2-11: Las Bodas de Caná

Juan 2,2-11
Domingo de la 2 Semana del Tiempo Ordinario, ciclo C

Las bodas de Caná
2:1 Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.
2:2 Jesús también fue invitado con sus discípulos.
2:3 Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: "No tienen vino".
2:4 Jesús le respondió: "Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía".
2:5 Pero su madre dijo a los sirvientes: "Hagan todo lo que él les diga".
2:6 Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una.
2:7 Jesús dijo a los sirvientes: "Llenen de agua estas tinajas". Y las llenaron hasta el borde.
2:8 "Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete". Así lo hicieron.
2:9 El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo
2:10 y le dijo: "Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento".
2:11 Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.
2:12 Después de esto, descendió a Cafarnaún con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y permanecieron allí unos pocos días.

SOBRE EL MISMO TEMA:
María en las bodas de Caná 
Un gesto poco religioso 
Tres días después y anticipación de la hora
Anuncio de la unión del Verbo con la humanidad
Simbolismo matrimonial y eucarístico 
El simbolismo de la boda de Caná
2,4 Mujer, ¿qué tengo yo contigo? Todavía no llega mi hora
2,12 Los hermanos de Jesús 
        Sobre los hermanos de Jesús  

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 5,1-16: Sobre los ancianos, jóvenes y viudas

1 No reprendas a un anciano, sino exhórtalo como a un padre. 
   Trata a los jóvenes como a hermanos,
2 a las ancianas como a madres, y a las jóvenes como a hermanas, con toda pureza.
3 Honra y atiende a las viudas que realmente están necesitadas.
4 Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, éstos deben aprender primero a cumplir 
   con sus deberes familiares y a ser agradecidos con sus padres, 
   porque eso es lo que agrada a Dios.
5 Hay viudas que lo son realmente, 
   porque se han quedado solas y tienen puesta su confianza en Dios, 
   consagrando sus días y sus noches a la súplica y a la oración.
6 Pero la que lleva una vida disipada, aunque viva, está muerta.
7 Incúlcales esto para que sean irreprochables:
8 el que no se ocupa de los suyos, sobre todo si conviven con él, 
   ha renegado de su fe y es peor que un infiel.
9 Para estar inscrita en el grupo de las viudas, 
   una mujer debe tener por lo menos sesenta años y haberse casado una sola vez.
10 Que sus buenas obras den testimonio de ella; 
     tiene que haber educado a sus hijos, 
     ejercitado la hospitalidad, 
     haber lavado los pies a los hermanos, 
     socorrido a los necesitados y practicado el bien en todas sus formas.
11 No inscribas, en cambio, a las viudas más jóvenes, 
     porque cuando los deseos puramente humanos prevalecen sobre su entrega a Cristo, 
     quieren casarse otra vez,
12 y se hacen culpables por faltar a su compromiso.
13 Además, si no tienen nada que hacer, 
     acaban yendo de casa en casa 
     y se dedican a charlar y a curiosear, 
     ocupándose en lo que no les importa.
14 Por eso quiero que las viudas jóvenes se casen, 
     que tengan hijos y atiendan a sus obligaciones domésticas, 
     para no dar lugar a la maledicencia de los enemigos.
15 Algunas de ellas ya han abandonado el buen camino y siguen a Satanás.
16 Si una mujer creyente tiene viudas en la familia, que se ocupe de ellas. 
     De esta manera, la Iglesia no las tendrá a su cargo 
     y quedará libre para atender a las que están realmente necesitadas.

1 Carta a Timoteo 2,8-15: El modo de orar

El modo de orar
2:8 Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.
2:9 Que las mujeres, por su parte, se arreglen decentemente, con recato y modestia, sin usar peinados rebuscados, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos.
2:10 Que se adornen más bien con buenas obras, como conviene a personas que practican la piedad.
2:11 Que las mujeres escuchen la instrucción en silencio, con todo respeto.
2:12 No permito que ellas enseñen, ni que pretendan imponer su autoridad sobre el marido: al contrario, que permanezcan calladas.
2:13 Porque primero fue creado Adán,
2:14 Y no fue Adán el que se dejó seducir, sino que Eva fue engañada y cayó en el pecado.
2:15 Pero la mujer se salvará, cumpliendo sus deberes de madre, a condición de que persevere en la fe, en el amor y en la santidad, con la debida discreción.

domingo, 19 de agosto de 2018

Efesios 5,21-33: Los deberes de los esposos

21 Sean dóciles los unos a los otros por consideración a Cristo:
22 las mujeres a su marido, como si fuera el Señor,
23 porque el varón es la cabeza de la mujer, como Cristo es la Cabeza y el Salvador de la Iglesia, 
     que es su Cuerpo.
24 Así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres deben ser dóciles en todo a su marido.
25 Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella,
26 para santificarla. Él la purificó con el bautismo del agua y la palabra,
27 porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, 
     sino santa e inmaculada.
28 Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. 
     El que ama a su esposa se ama a sí mismo.
29 Nadie menosprecia a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Así hace Cristo por la Iglesia,
30 por nosotros, que somos los miembros de su Cuerpo.
31 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, 
     y los dos serán una sola carne.
32 Este es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia.
33 En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como a sí mismo, 
     y la esposa debe respetar a su marido.

1 Corintios 11,1-16: El velo de las mujeres

11:1 Sigan mi ejemplo así como yo sigo el ejemplo de Cristo.

El velo de las mujeres
11:2 Los felicito porque siempre se acuerdan de mí y guardan las tradiciones tal como yo se las he transmitido.
11:3 Sin embargo, quiero que sepan esto: Cristo es la cabeza del hombre; la cabeza de la mujer es el hombre y la cabeza de Cristo es Dios.
11:4 En consecuencia, el hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta deshonra a su cabeza;
11:5 y la mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra a su cabeza, exactamente como si estuviera rapada.
11:6 Si una mujer no se cubre con el velo, que se corte el cabello. Pero si es deshonroso para una mujer cortarse el cabello o raparse, que se ponga el velo.
11:7 El hombre, no debe cubrir su cabeza, porque él es la imagen y el reflejo de Dios, mientras que la mujer es el reflejo del hombre.
11:8 En efecto, no es el hombre el que procede de la mujer, sino la mujer del hombre;
11:9 ni fue creado el hombre a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre.
11:10 Por esta razón, la mujer debe tener sobre su cabeza un signo de sujeción, por respeto a los ángeles.
11:11 Por supuesto que para el Señor, la mujer no existe sin el hombre ni el hombre sin la mujer.
11:12 Porque si la mujer procede del hombre, a su vez, el hombre nace de la mujer y todo procede de Dios.
11:13 Juzguen por ustedes mismos: ¿Les parece conveniente que la mujer ore con la cabeza descubierta?
11:14 ¿Acaso la misma naturaleza no nos enseña que es una vergüenza para el hombre dejarse el cabello largo,
11:15 mientras que para la mujer es una gloria llevarlo así? Porque la cabellera le ha sido dada a manera de velo.
11:16 Por lo demás, si alguien es amigo de discusiones, le advertimos que entre nosotros se acostumbra usar el velo y también en las Iglesias de Dios.

jueves, 16 de agosto de 2018

Hechos 1,12-14: El grupo de los Apóstoles

El grupo de los Apóstoles 
1:12 Los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado.
1:13 Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago.
1:14 Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.