Mateo 25,31-46
Desideria es el nombre de uno de los personajes creados por San Jose Manyanet (1833-1901) para ilustrar su espiritualidad y su pensamiento. Desideria puede ser un hombre o una mujer, una persona joven o adulta. Pero Desideria es, ante todo, un espiritu ingenuo, inquieto e infantil, cuyo deseo de aprender y ser feliz parece no tener limites.
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miércoles, 12 de octubre de 2022
Mateo 25,31-46: El juicio final
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martes, 27 de septiembre de 2022
Lucas 9,57-62: El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza
Lucas 9,57-62
Mientras iban de camino, le dijo uno:
– Te seguiré adonde vayas.
Jesús le respondió:
– Las zorras tienen madriguera y los pájaros nido, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
A otro le dijo:
– Sígueme.
Él respondió:
– Déjame primero ir a enterrar a mi padre.
Le contestó:
– Deja que los muertos entierren a tus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.
Otro le dijo:
– Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.
Jesús le contestó:
– El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios.
SOBRE EL MISMO TEMA:
sábado, 13 de agosto de 2022
Lucas 12,49-53: "En adelante, una familia de cinco estará dividida"
Lucas 12,49-53
SOBRE EL MISMO TEMA:
Lucas 12:49-53, "He venido a arrojar fuego sobre la tierra" por M. Dolors Gaja, M.N.
Comentario por M. Dolors Gaja, M.N.
El domingo pasado leíamos tres parábolas de ausencia. Y esa ausencia de Cristo es, en este domingo, una presencia tan fuerte que se convierte en fuego que abrasa y cauteriza las heridas.
EL FUEGO
En muchas culturas el fuego, por lo que tiene de inaprensible y potente, es símbolo de la divinidad. Y con este sentido se usa, tanto en la escena de Pentecostés como en la frase inicial de este fragmento; porque Jesús ha venido a traer el fuego del Espíritu.
Un fuego que contagia la pasión por el Reino, que purifica de todo mal, que enciende los corazones para el bien, que conforma el alma en el molde del corazón de Cristo; un fuego, un Espíritu, que en Jesús se revela en el ansia por cumplir la Voluntad del Padre y en la cercanía amorosa con los más necesitados.
El Fuego que enciende Jesús en nuestros corazones al hacer camino con nosotros es “dulce huésped del alma, suave alivio, descanso en el trabajo, alegría en nuestro llanto. Es fuego que penetra hasta lo más hondo, purifica nuestras manchas, enciende nuestra aridez, sana nuestras heridas, elimina con su calor nuestra frialdad y corrige nuestros desvíos”...
Pero es fuego. Y quema. Quema orgullos y soberbias, protagonismos e intolerancias…Los Tres de Nazaret vivieron siempre encendidos en este Fuego.
LA PAZ DE DIOS Y EL CONFLICTO
Todos ansiamos la paz y, unos más y otros menos, tememos el conflicto. Pero lo que queda claro es que la paz de Jesús no es la que da el mundo y, por lo mismo, llegar a obtenerla pasa por entrar en conflicto con ese mundo, chocar con él, sentir el desgarro del corazón cuando se hace preciso optar.
Porque Jesús pone de relieve actitudes de nuestro corazón que son incompatibles, luces y sombras propias; y también la llamada a ser profeta.
Por el bautismo todos somos profetas. Enviados de Dios para ser la conciencia del pueblo. El evangelio de hoy nos llama a “ser conflictivos” a denunciar lo que nos deshumaniza, a no callar ante la injusticia, a ver las cosas bajo otra Luz…
La paz de Dios nada tiene que ver con la calma y la tranquilidad. Puede ser muy dura y llegar envuelta en soledad. Pero es paz.
sábado, 23 de julio de 2022
Números 31,13-24: Las mujeres cautivas y la purificación del botín
Números 31,13-24:
Las mujeres cautivas y la purificación del botín
13 Cuando Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los jefes de la comunidad
salieron a recibirlos fuera del campamento,
14 Moisés se irritó contra los comandantes del ejército y contra los oficiales de los regimientos
14 Moisés se irritó contra los comandantes del ejército y contra los oficiales de los regimientos
de mil y cien soldados, que volvían de la expedición,
15 y les dijo: «¿Por qué han perdonado la vida a todas las mujeres?
16 Fueron ellas las que, por instigación de Balaam indujeron a los israelitas a ser infieles al Señor
15 y les dijo: «¿Por qué han perdonado la vida a todas las mujeres?
16 Fueron ellas las que, por instigación de Balaam indujeron a los israelitas a ser infieles al Señor
en el incidente de Peor, y por eso la comunidad del Señor fue azotada por la plaga.
17 Por lo tanto, maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones
17 Por lo tanto, maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones
con un hombre.
18 Perdonen, en cambio, a las jóvenes que no hayan tenido relaciones con un hombre.
19 En cuanto a ustedes, quédense fuera del campamento durante siete días;
18 Perdonen, en cambio, a las jóvenes que no hayan tenido relaciones con un hombre.
19 En cuanto a ustedes, quédense fuera del campamento durante siete días;
y en cualquiera de ustedes o de los cautivos que haya matado a una persona
o haya tocado un cadáver, deberá purificarse al tercero y al séptimo día.
20 También deberán purificar todas las prendas de vestir y todos los objetos de piel,
de cuero de cabra o de madera».
21 Entonces el sacerdote Eleazar dijo a las tropas de habían participado de la batalla:
21 Entonces el sacerdote Eleazar dijo a las tropas de habían participado de la batalla:
«Esta es una prescripción de la ley que el Señor dictó a Moisés: «Todo lo que resiste al fuego,
22 ya sea oro, plata, bronce, hierro, estaño o plomo,
23 lo harán pasar por el fuego para que sea purificado, aunque también deberá ser purificado
22 ya sea oro, plata, bronce, hierro, estaño o plomo,
23 lo harán pasar por el fuego para que sea purificado, aunque también deberá ser purificado
con agua lustral; en cambio, harán pasar sólo por el agua lo que no puede resistir al fuego.
24 Al séptimo día ustedes lavarán su ropa y quedarán puros. Después podrán entrar en el campamento».
24 Al séptimo día ustedes lavarán su ropa y quedarán puros. Después podrán entrar en el campamento».
jueves, 21 de julio de 2022
Números 19,1-10: El rito para la preparación del agua lustral
Números 19,1-10:
El rito para la preparación del agua lustral
1 El Señor dijo a Moisés y Aarón:
2 Esta es una prescripción de la ley que promulgó el señor:
2 Esta es una prescripción de la ley que promulgó el señor:
Di a los israelitas que te traigan una vaca roja, sin ningún defecto ni imperfección,
y que nunca haya estado bajo el yugo.
3 Ustedes se la entregarán al sacerdote Eleazar.
3 Ustedes se la entregarán al sacerdote Eleazar.
Luego será sacada fuera del campamento y degollada en su presencia.
4 El sacerdote Eleazar recogerá con el dedo un poco de sangre y hará siete aspersiones
4 El sacerdote Eleazar recogerá con el dedo un poco de sangre y hará siete aspersiones
hacia la Carpa del Encuentro.
5 Después la vaca será quemada a la vista de él:
5 Después la vaca será quemada a la vista de él:
se deberá quemar el cuero, la carne, la sangre e incluso los excrementos,
6 Entonces el sacerdote tomará un trozo de madera de cedro,
6 Entonces el sacerdote tomará un trozo de madera de cedro,
un ramillete de hisopo y una cinta de púrpura roja y los arrojará en el fuego donde se queme la vaca.
7 En seguida lavará su ropa y se bañará con agua;
7 En seguida lavará su ropa y se bañará con agua;
después podrá entrar de nuevo en el campamento, pero será impuro hasta la tarde.
8 El que haya quemado la vaca lavará su ropa, se bañará con agua y será impuro hasta la tarde.
9 Un hombre que no haya incurrido en impureza recogerá las cenizas de la vaca
8 El que haya quemado la vaca lavará su ropa, se bañará con agua y será impuro hasta la tarde.
9 Un hombre que no haya incurrido en impureza recogerá las cenizas de la vaca
y las depositará fuera del campamento, en un lugar puro.
Así la comunidad de los israelitas las tendrá reservadas para preparar el agua lustral,
que se usará en el rito de purificación.
10 El que recoja las cenizas de la vaca deberá lavar su ropa y será impuro hasta la tarde.
10 El que recoja las cenizas de la vaca deberá lavar su ropa y será impuro hasta la tarde.
Este es un decreto irrevocable para los israelitas y para los extranjeros que vivan entre ellos.
Números 16,16-35: El castigo de los rebeldes
Números 16,16-35:
El castigo de los rebeldes
16 Entonces Moisés dijo a Coré: «Tú y tus secuaces comparecerán mañana delante del Señor,
y también comparecerá Aarón.
17 Cada uno de ustedes tomará su incensario, le pondrá incienso y lo ofrecerá al Señor:
17 Cada uno de ustedes tomará su incensario, le pondrá incienso y lo ofrecerá al Señor:
serán doscientos cincuenta incensarios en total. También tú y Aarón llevarán cada uno el suyo».
18 Cada uno tomó su incensario, le puso fuego y le echó incienso.
18 Cada uno tomó su incensario, le puso fuego y le echó incienso.
Luego ocuparon sus puestos a la entrada de la Carpa del Encuentro, junto con Moisés y Aarón.
19 Y una vez que Coré convocó contra ellos a toda la comunidad,
19 Y una vez que Coré convocó contra ellos a toda la comunidad,
a la entrada de la Carpa del Encuentro, la gloria del Señor se apareció a toda la comunidad,
20 y el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
21 «Sepárense de esta comunidad, porque los voy a exterminar en un instante».
22 Pero ellos cayeron con el rostro en tierra y exclamaron:
20 y el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
21 «Sepárense de esta comunidad, porque los voy a exterminar en un instante».
22 Pero ellos cayeron con el rostro en tierra y exclamaron:
«Dios, tú que das el aliento a todos los vivientes,
¿te vas a irritar contra toda la comunidad cuando el que peca es uno solo?».
23 El Señor dijo a Moisés:
24 «Habla en estos términos a la comunidad:
23 El Señor dijo a Moisés:
24 «Habla en estos términos a la comunidad:
"Aléjense de los alrededores de la Morada de Coré, Datán y Abirón"».
25 Moisés se levantó, fue adonde estaban Datán y Abirón, seguido de los ancianos de Israel,
26 y dijo a la comunidad: «Apártense de las carpas de estos hombres perversos
25 Moisés se levantó, fue adonde estaban Datán y Abirón, seguido de los ancianos de Israel,
26 y dijo a la comunidad: «Apártense de las carpas de estos hombres perversos
y no toquen nada de lo que les pertenece, porque de lo contrario también ustedes
serán exterminados a causa de sus pecados».
27 Y todos se separaron de las moradas de Coré, Datán, y Abirón. Datán y Abirón, por su parte,
27 Y todos se separaron de las moradas de Coré, Datán, y Abirón. Datán y Abirón, por su parte,
salieron y se pusieron de pie a la entrada de sus carpas, junto con sus mujeres,
sus hijos y sus pequeños.
28 Moisés dijo: «En esto conocerán que ha sido el Señor el que me envió a hacer estas cosas,
28 Moisés dijo: «En esto conocerán que ha sido el Señor el que me envió a hacer estas cosas,
y que no es un capricho mío:
29 si estos hombres mueren de muerte natural y su suerte es igual a la de todos los hombres,
29 si estos hombres mueren de muerte natural y su suerte es igual a la de todos los hombres,
no ha sido el Señor el que me envió.
30 Pero si el Señor realiza algo inusitado –si la tierra abre sus fauces para tragarlos
30 Pero si el Señor realiza algo inusitado –si la tierra abre sus fauces para tragarlos
con todos sus bienes y ellos bajan vivos al Abismo– ustedes sabrán que esta gente
ha despreciado al Señor».
31 Apenas Moisés terminó de pronunciar estas palabras, el suelo se partió debajo de sus pies,
32 la tierra abrió sus fauces y los tragó junto con sus familias, con toda la gente de Coré
31 Apenas Moisés terminó de pronunciar estas palabras, el suelo se partió debajo de sus pies,
32 la tierra abrió sus fauces y los tragó junto con sus familias, con toda la gente de Coré
y con todos sus bienes.
33 Ellos bajaron vivos al Abismo, con todo lo que les pertenecía.
33 Ellos bajaron vivos al Abismo, con todo lo que les pertenecía.
La tierra los cubrió y desaparecieron de en medio de la asamblea.
34 Al oír sus gritos, todos los israelitas que estaban cerca de ellos huyeron, diciendo:
34 Al oír sus gritos, todos los israelitas que estaban cerca de ellos huyeron, diciendo:
«¡Que no nos trague la tierra!».
35 Luego bajó fuego del Señor y consumió a los doscientos cincuenta hombres
35 Luego bajó fuego del Señor y consumió a los doscientos cincuenta hombres
que habían ofrecido incienso.
martes, 19 de julio de 2022
Números 14,10-19: La indignación del Señor
Números 14,10-19:
La indignación del Señor
10 Toda la comunidad amenazaba con matarlos a pedradas,
cuando la gloria del Señor se manifestó a todos los israelitas en la Carpa del Encuentro.
11 Y el Señor dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo este pueblo me seguirá despreciando?
11 Y el Señor dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo este pueblo me seguirá despreciando?
¿Hasta cuándo no creerán en mí, a pesar de los signos que realicé en medio de ellos?
12 Los voy a castigar con una peste y los voy a desheredar.
12 Los voy a castigar con una peste y los voy a desheredar.
De ti, en cambio, suscitaré una nación mucho más fuerte que ellos».
13 Pero Moisés respondió al Señor:
13 Pero Moisés respondió al Señor:
«Cuando oigan la noticia los egipcios –de cuyo país sacaste a este pueblo gracias a tu poder–
14 se la pasarán a los habitantes de esa tierra. Ellos han oído que tú, Señor,
14 se la pasarán a los habitantes de esa tierra. Ellos han oído que tú, Señor,
estás en medio de este pueblo;
que te dejas ver claramente cuando tu nube se detiene sobre ellos;
y que avanzas delante de ellos, de día en la columna de nube, y de noche en la columna de fuego.
15 Si haces morir a este pueblo como si fuera un solo hombre, las naciones que conocen tu fama, dirán:
16 «El Señor era impotente para llevar a ese pueblo hasta la tierra que le había prometido con un
16 «El Señor era impotente para llevar a ese pueblo hasta la tierra que le había prometido con un
juramento, y los mató en el desierto».
17 Por eso, Señor, manifiesta la grandeza de tu poder, como tú lo has declarado, cuando dijiste:
18 «El Señor es lento para enojarse y está lleno de misericordia.
17 Por eso, Señor, manifiesta la grandeza de tu poder, como tú lo has declarado, cuando dijiste:
18 «El Señor es lento para enojarse y está lleno de misericordia.
El tolera la maldad y la rebeldía, pero no las deja impunes,
sino que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la cuarta generación».
19 Perdona, por favor, la culpa de este pueblo según tu gran misericordia
19 Perdona, por favor, la culpa de este pueblo según tu gran misericordia
y como lo has venido tolerando desde Egipto hasta aquí».
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Números 11,1-3: El castigo del Señor en Taberá
Números 11,1-3:
El castigo del Señor en Taberá
1 Una vez, el pueblo se quejó amargamente delante del Señor.
Cuando el Señor los oyó, se llenó de indignación.
El fuego del Señor se encendió contra ellos y devoró el extremo del campamento.
2 El pueblo pidió auxilio a Moisés. Este intercedió ante el Señor, y se apagó el fuego.
3 Aquel lugar fue llamado Taberá –que significa Incendio–
2 El pueblo pidió auxilio a Moisés. Este intercedió ante el Señor, y se apagó el fuego.
3 Aquel lugar fue llamado Taberá –que significa Incendio–
porque allí se había encendido el fuego del Señor contra los israelitas.
Números 9,15-23: La nube
Números 9,15-23:
La nube
15 El día en que se erigió la Morada –la Carpa del Testimonio– la nube la cubrió,
y desde el anochecer hasta la mañana estuvo sobre ella con aspecto de fuego.
16 Así sucedía siempre: la nube cubría la Morada y de noche tomaba el aspecto de fuego.
17 Siempre que la nube se alzaba por encima de la Morada, los israelitas levantaban el campamento,
16 Así sucedía siempre: la nube cubría la Morada y de noche tomaba el aspecto de fuego.
17 Siempre que la nube se alzaba por encima de la Morada, los israelitas levantaban el campamento,
y en el lugar donde se detenía la nube, allí acampaban.
18 A una señal del Señor, levantaban el campamento; a otra señal del Señor, levantaban el campamento;
18 A una señal del Señor, levantaban el campamento; a otra señal del Señor, levantaban el campamento;
a otra señal del Señor, acampaban, y permanecían acampados mientras la nube se quedaba detenida
sobre la Morada.
19 Cuando la nube se detenía sobre la Morada varios días, los israelitas acataban la orden del Señor
19 Cuando la nube se detenía sobre la Morada varios días, los israelitas acataban la orden del Señor
y no levantaban el campamento.
20 Cuando la nube estaba sobre la Morada unos pocos días, permanecían acampados de acuerdo con la
20 Cuando la nube estaba sobre la Morada unos pocos días, permanecían acampados de acuerdo con la
señal del Señor; y a una nueva señal del Señor, levantaban el campamento.
21 Cuando la nube sólo se detenía desde el atardecer hasta la mañana, levantaban el campamento por la
21 Cuando la nube sólo se detenía desde el atardecer hasta la mañana, levantaban el campamento por la
mañana, tan pronto como se alzaba la nube. De día o de noche, siempre que se alzaba la nube,
levantaban el campamento.
22 Siempre que la nube estaba sobre la Morada –ya fueran dos días, un mes o un año–
22 Siempre que la nube estaba sobre la Morada –ya fueran dos días, un mes o un año–
los israelitas permanecían acampados y no levantaban el campamento.
23 Pero a una señal del Señor, partían. Así acataban la orden del Señor, conforme a las instrucciones
23 Pero a una señal del Señor, partían. Así acataban la orden del Señor, conforme a las instrucciones
que él les había dado por medio de Moisés.
martes, 12 de julio de 2022
Isaías 50,4-11: Sufrimiento y confianza
Sufrimiento y confianza
Domingo de Ramos: ciclos A, B y C
4 Mi Señor me ha dado una lengua de discípulo, para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me despierta el oído, para que escuche como un discípulo.
5 El Señor me abrió el oído: yo no me resistí ni me eché atrás:
6 ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que me arrancaban la barba;
no me tapé el rostro ante ultrajes y salivazos.
7 El Señor me ayuda, por eso no me acobardaba; por eso endurecí el rostro como piedra,
sabiendo que no quedaría defraudado.
8 Tengo cerca a mi defensor, ¿quién pleiteará contra mí? Comparezcamos juntos.
¿Quién tiene algo contra mí? Que se me acerque.
9 Miren, el Señor me ayuda, ¿quién me condenará?
Miren, todos se gastan como ropa, los roe la polilla.
10 ¿Quién de ustedes respeta al Señor y obedece a su siervo?
Aunque camine en tinieblas, sin un rayo de luz, que confíe en el Señor y se apoye en su Dios.
11 Atención, ustedes, los que atizan el fuego y preparan flechas encendidas:
caerán a la hoguera de su fuego, bajo las flechas que han encendido.
Así los tratará mi mano, quedarán tendidos en el tormento.
Isaías 47,1-15: Humillación de Babilonia y de sus magos
Humillación de Babilonia y de sus magos
1 Baja, siéntate en el polvo, joven Babilonia; siéntate en tierra, sin trono, capital de los caldeos,
que ya no te volverán a llamar blanda y refinada.
2 Agarra un molino, muele harina, quítate el velo, alza las faldas, descubre el muslo, cruza los canales,
3 aparezca tu desnudez, véanse tus vergüenzas. Tomaré venganza inexorable.
4 Nuestro redentor, que se llama el Señor Todopoderoso, el Santo de Israel, dice:
5 Siéntate y calla, entra en las tinieblas, capital de los caldeos, que ya no te llamarán Emperatriz.
6 Airado contra mi pueblo, profané mi herencia, la entregué en tus manos:
2 Agarra un molino, muele harina, quítate el velo, alza las faldas, descubre el muslo, cruza los canales,
3 aparezca tu desnudez, véanse tus vergüenzas. Tomaré venganza inexorable.
4 Nuestro redentor, que se llama el Señor Todopoderoso, el Santo de Israel, dice:
5 Siéntate y calla, entra en las tinieblas, capital de los caldeos, que ya no te llamarán Emperatriz.
6 Airado contra mi pueblo, profané mi herencia, la entregué en tus manos:
no tuviste compasión de ellos, abrumaste con tu yugo a los ancianos,
7 diciéndote: Seré señora por siempre jamás, sin considerar esto, sin pensar en el desenlace.
8 Pero ahora escúchalo, sedienta de placeres, que reinabas confiada, que te decías:
7 diciéndote: Seré señora por siempre jamás, sin considerar esto, sin pensar en el desenlace.
8 Pero ahora escúchalo, sedienta de placeres, que reinabas confiada, que te decías:
Yo y nadie más. No me quedaré viuda, no perderé a mis hijos.
9 Las dos cosas te sucederán, de repente en un solo día:
9 Las dos cosas te sucederán, de repente en un solo día:
viuda y sin hijos te verás a la vez, a pesar de tus muchas brujerías y del gran poder de tus sortilegios.
10 Tú te sentías segura en tu maldad, diciéndote:
10 Tú te sentías segura en tu maldad, diciéndote:
Nadie me ve; tu sabiduría y tu ciencia te han trastornado, mientras pensabas: Yo y nadie más.
11 Porque vendrá sobre ti una desgracia que no sabrás conjurar,
caerá sobre ti un desastre del que no te podrás librar;
vendrá sobre ti de repente una catástrofe que no te imaginabas.
12 Insiste en tus sortilegios, en tus muchas brujerías, que han sido tu tarea desde joven;
12 Insiste en tus sortilegios, en tus muchas brujerías, que han sido tu tarea desde joven;
quizá te aprovechen, quizá los espantes.
13 Estás harta de consejos: que se levanten y te salven los que conjuran el cielo,
13 Estás harta de consejos: que se levanten y te salven los que conjuran el cielo,
los que observan las estrellas, los que pronostican cada mes lo que te va a suceder.
14 Míralos convertidos en paja: el fuego los consume y no pueden librarse del poder de las llamas;
14 Míralos convertidos en paja: el fuego los consume y no pueden librarse del poder de las llamas;
ni siquiera son brasas para calentarse ni hogar para sentarse enfrente.
15 En eso han terminado aquellos con quienes traficabas, con quien te atareabas desde joven:
cada uno se pierde por su lado, y no hay quien te salve.
15 En eso han terminado aquellos con quienes traficabas, con quien te atareabas desde joven:
cada uno se pierde por su lado, y no hay quien te salve.
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lunes, 4 de julio de 2022
Isaías 64,1-11: El pueblo pide una teofanía. Confesión de pecado y súplica
El pueblo pide una teofanía
¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes
Capítulo 64,1-11
1 con tu presencia, como fuego que prende en los sarmientos o hace hervir el agua!
Para mostrar a tus enemigos quién eres, para que tiemblen ante ti las naciones,
2 cuando hagas maravillas que no esperábamos.
3 Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios fuera de ti que hiciera tanto por el que espera en él.
4 Sales al encuentro del que practica gozosamente la justicia y tiene presentes tus caminos.
2 cuando hagas maravillas que no esperábamos.
3 Jamás oído oyó ni ojo vio un Dios fuera de ti que hiciera tanto por el que espera en él.
4 Sales al encuentro del que practica gozosamente la justicia y tiene presentes tus caminos.
Confesión del pecado y súplica
Estabas enojado, y nosotros fracasamos: aparta nuestras culpas, y seremos salvos.
5 Todos estábamos contaminados, nuestra justicia era un trapo sucio;
5 Todos estábamos contaminados, nuestra justicia era un trapo sucio;
todos nos marchitábamos como follaje, nuestras culpas nos arrebataban como el viento.
6 Nadie invocaba tu Nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti;
6 Nadie invocaba tu Nombre ni se esforzaba por aferrarse a ti;
porque nos ocultabas tu rostro y nos entregabas en poder de nuestra culpa.
7 Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
nosotros la arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano.
7 Y, sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre,
nosotros la arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano.
8 No te irrites tanto, Señor, no recuerdes siempre nuestra culpa: mira que somos tu pueblo.
9 Tus santas ciudades son un desierto, Sión se ha vuelto un desierto, Jerusalén una desolación.
10 Nuestro templo, nuestro orgullo, donde te alabaron nuestros padres, ha sido incendiado,
9 Tus santas ciudades son un desierto, Sión se ha vuelto un desierto, Jerusalén una desolación.
10 Nuestro templo, nuestro orgullo, donde te alabaron nuestros padres, ha sido incendiado,
y lo que más queríamos está reducido a escombros.
11¿Te quedas insensible a todo esto, Señor, te callas y nos afliges sin medida?
11¿Te quedas insensible a todo esto, Señor, te callas y nos afliges sin medida?
domingo, 3 de julio de 2022
Isaías 66,15-17: Juicio de los pueblos
Juicio de los pueblos
(Jl 4,1-8)
15 Porque el Señor llegará con fuego y sus carros como torbellino,
para desahogar con furor su ira y su indignación con llamas.
16 Porque el Señor va a juzgar con su fuego y con su espada a todo mortal:
16 Porque el Señor va a juzgar con su fuego y con su espada a todo mortal:
serán muchas las víctimas del Señor.
17 Los que se consagran y purifican para entrar en los jardines tras uno que ocupa el centro,
17 Los que se consagran y purifican para entrar en los jardines tras uno que ocupa el centro,
los que comen carne de cerdo y reptiles y ratas, sus obras y sus planes perecerán juntos
–oráculo del Señor–.
martes, 7 de junio de 2022
1 Reyes 18,20-40: El juicio de Dios en el monte Carmelo
1 Reyes 18,20-40
Miércoles de la 10 Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo II
20 Ajab mandó buscar a todos los israelitas y reunió a los profetas sobre el monte Carmelo.
21 Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: "¿Hasta cuándo van a andar rengueando de las dos piernas?
Miércoles de la 10 Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo II
20 Ajab mandó buscar a todos los israelitas y reunió a los profetas sobre el monte Carmelo.
21 Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: "¿Hasta cuándo van a andar rengueando de las dos piernas?
Si el Señor es Dios, síganlo; si es Baal, síganlo a él". Pero el pueblo no le respondió ni una palabra.
22 Luego Elías dijo al pueblo: "Como profeta del Señor, he quedado yo solo,
22 Luego Elías dijo al pueblo: "Como profeta del Señor, he quedado yo solo,
mientras que los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta.
23 Traigamos dos novillos; que ellos se elijan uno, que lo despedacen y lo pongan sobre la leña,
23 Traigamos dos novillos; que ellos se elijan uno, que lo despedacen y lo pongan sobre la leña,
pero sin prender fuego. Yo haré lo mismo con el otro novillo: lo pondré sobre la leña
y tampoco prenderé fuego.
24 Ustedes invocarán el nombre de su dios y yo invocaré el nombre del Señor: el dios que responda
24 Ustedes invocarán el nombre de su dios y yo invocaré el nombre del Señor: el dios que responda
enviando fuego, ese es Dios". Todo el pueblo respondió diciendo: "¡Está bien!"
25 Elías dijo a los profetas de Baal: "Elíjanse un novillo y prepárenlo ustedes primero,
25 Elías dijo a los profetas de Baal: "Elíjanse un novillo y prepárenlo ustedes primero,
ya que son los más numerosos; luego invoquen el nombre de su dios, pero no prendan fuego".
26 Ellos tomaron el novillo que se les había dado, lo prepararon e invocaron el nombre de Baal
26 Ellos tomaron el novillo que se les había dado, lo prepararon e invocaron el nombre de Baal
desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: "¡Respóndenos, Baal!". Pero no se oyó ninguna voz
ni nadie que respondiera. Mientras tanto, danzaban junto al altar que habían hecho.
27 Al mediodía, Elías empezó a burlarse de ellos, diciendo: "¡Griten bien fuerte, porque es un dios!
27 Al mediodía, Elías empezó a burlarse de ellos, diciendo: "¡Griten bien fuerte, porque es un dios!
Pero estará ocupado, o ausente, o se habrá ido de viaje. A lo mejor está dormido y se despierta".
28 Ellos gritaron a voz en cuello y, según su costumbre, se hacían incisiones con cuchillos y punzones,
28 Ellos gritaron a voz en cuello y, según su costumbre, se hacían incisiones con cuchillos y punzones,
hasta chorrear sangre.
29 Y una vez pasado el mediodía, se entregaron al delirio profético hasta la hora en que se ofrece
29 Y una vez pasado el mediodía, se entregaron al delirio profético hasta la hora en que se ofrece
la oblación. Pero no se oyó ninguna voz, ni hubo nadie que respondiera o prestara atención.
30 Entonces Elías dijo a todo el pueblo: "¡Acérquense a mí!". Todo el pueblo se acercó a él,
30 Entonces Elías dijo a todo el pueblo: "¡Acérquense a mí!". Todo el pueblo se acercó a él,
y él restauró el altar del Señor que había sido demolido:
31 tomó doce piedras, conforme al número de los hijos de Jacob, a quien el Señor había dirigido
31 tomó doce piedras, conforme al número de los hijos de Jacob, a quien el Señor había dirigido
su palabra, diciéndole: "Te llamarás Israel",
32 y con esas piedras erigió un altar al nombre del Señor. Alrededor del altar hizo una zanja,
32 y con esas piedras erigió un altar al nombre del Señor. Alrededor del altar hizo una zanja,
como un surco para dos medidas de semilla.
33 Luego dispuso la leña, despedazó el novillo y lo colocó sobre la leña.
34 Después dijo: "Llenen de agua cuatro cántaros y derrámenla sobre el holocausto y sobre la leña".
33 Luego dispuso la leña, despedazó el novillo y lo colocó sobre la leña.
34 Después dijo: "Llenen de agua cuatro cántaros y derrámenla sobre el holocausto y sobre la leña".
Así lo hicieron. Él añadió: "Otra vez". Lo hicieron por segunda vez, y él insistió: "Una vez más".
Lo hicieron por tercera vez.
35 El agua corrió alrededor del altar, y hasta la zanja se llenó de agua.
36 A la hora en que se ofrece la oblación, el profeta Elías se adelantó y dijo: "¡Señor, Dios de Abraham,
35 El agua corrió alrededor del altar, y hasta la zanja se llenó de agua.
36 A la hora en que se ofrece la oblación, el profeta Elías se adelantó y dijo: "¡Señor, Dios de Abraham,
de Isaac y de Israel! Que hoy se sepa que tú eres Dios en Israel, que yo soy tu servidor y que por
orden tuya hice todas estas cosas.
37 Respóndeme, Señor, respóndeme, para que este pueblo reconozca que tú, Señor, eres Dios,
37 Respóndeme, Señor, respóndeme, para que este pueblo reconozca que tú, Señor, eres Dios,
y que eres tú el que les ha cambiado el corazón".
38 Entonces cayó el fuego del Señor: Abrazó el holocausto, la leña, las piedras y la tierra,
38 Entonces cayó el fuego del Señor: Abrazó el holocausto, la leña, las piedras y la tierra,
y secó el agua de la zanja.
39 Al ver esto, todo el pueblo cayó con el rostro en tierra y dijo: "¡El Señor es Dios!
39 Al ver esto, todo el pueblo cayó con el rostro en tierra y dijo: "¡El Señor es Dios!
¡El Señor es Dios!".
40 Elías les dijo: "¡Agarren a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno!". Ellos los agarraron:
40 Elías les dijo: "¡Agarren a los profetas de Baal! ¡Que no escape ninguno!". Ellos los agarraron:
Elías los hizo bajar al torrente Quisón y allí los degolló.
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lunes, 27 de septiembre de 2021
MARTES DE LA 26 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año impar (Lecturas)
Zacarías 8,20-23
Salmo 86: Dios está con nosotros
Lucas 9,51-56
Zacarías 8,20-23
Así dice el Señor de los ejércitos: "Todavía vendrán pueblos y vecinos de ciudades populosas; los de una ciudad irán a los de otra y les dirán: "Vamos a aplacar al Señor." "Yo voy contigo a visitar al Señor de los ejércitos." Así vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a visitar al Señor de los ejércitos en Jerusalén y a aplacar al Señor. Así dice el Señor de los ejércitos: En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto y le dirán: "Vamos con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros.""
Salmo 86: Dios está con nosotros
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
R. Dios está con nosotros
"Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes han nacido allí."
Se dirá de Sión: "Uno por uno
todos han nacido de ella;
el Altísimo en persona la ha fundado."
R. Dios está con nosotros
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
"Éste ha nacido allí."
Y cantarán mientras danzan:
"Todas mis fuentes están en ti."
R. Dios está con nosotros
Lucas 9,51-56
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: "Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?" Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
Salmo 86: Dios está con nosotros
Lucas 9,51-56
Zacarías 8,20-23
Así dice el Señor de los ejércitos: "Todavía vendrán pueblos y vecinos de ciudades populosas; los de una ciudad irán a los de otra y les dirán: "Vamos a aplacar al Señor." "Yo voy contigo a visitar al Señor de los ejércitos." Así vendrán pueblos numerosos y naciones poderosas a visitar al Señor de los ejércitos en Jerusalén y a aplacar al Señor. Así dice el Señor de los ejércitos: En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto y le dirán: "Vamos con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros.""
Salmo 86: Dios está con nosotros
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
R. Dios está con nosotros
"Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes han nacido allí."
Se dirá de Sión: "Uno por uno
todos han nacido de ella;
el Altísimo en persona la ha fundado."
R. Dios está con nosotros
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
"Éste ha nacido allí."
Y cantarán mientras danzan:
"Todas mis fuentes están en ti."
R. Dios está con nosotros
Lucas 9,51-56
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: "Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?" Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
domingo, 26 de agosto de 2018
2 Tesalonicenses 1,6-12: La retribución final
Lunes de la 21 Semana del Tiempo Ordinario II
1:6 Es justo que Dios retribuya con sufrimientos a quienes los hacen sufrir a ustedes.
1:7 En cambio, a ustedes, los que sufren, les dará el descanso junto con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús, que vendrá desde el cielo, con los ángeles de su poder,
1:8 en medio de un fuego ardiente. Entonces él hará justicia con aquellos que no reconocen a Dios y no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús.
1:9 Estos sufrirán como castigo la perdición eterna, alejados de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
1:10 cuando él venga aquel Día para ser glorificado en sus santos y admirado por todos los que hayan creído. ¡Y ustedes han creído en nuestro testimonio!
1:11 Pensando en esto, rogamos constantemente por ustedes a fin de que Dios los haga dignos de su llamado, y lleve a término en ustedes, con su poder, todo buen propósito y toda acción inspirada en la fe.
1:12 Así el nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
1:6 Es justo que Dios retribuya con sufrimientos a quienes los hacen sufrir a ustedes.
1:7 En cambio, a ustedes, los que sufren, les dará el descanso junto con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús, que vendrá desde el cielo, con los ángeles de su poder,
1:8 en medio de un fuego ardiente. Entonces él hará justicia con aquellos que no reconocen a Dios y no obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesús.
1:9 Estos sufrirán como castigo la perdición eterna, alejados de la presencia del Señor y de la gloria de su poder,
1:10 cuando él venga aquel Día para ser glorificado en sus santos y admirado por todos los que hayan creído. ¡Y ustedes han creído en nuestro testimonio!
1:11 Pensando en esto, rogamos constantemente por ustedes a fin de que Dios los haga dignos de su llamado, y lleve a término en ustedes, con su poder, todo buen propósito y toda acción inspirada en la fe.
1:12 Así el nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
jueves, 26 de octubre de 2017
JUEVES DE LA 29 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)
Romanos 6,19-23
Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Lucas 12,49-53
Romanos 6,19-23
Hermanos: Uso un lenguaje corriente, adaptándome a vuestra debilidad, propia de hombres; quiero decir esto: si antes cedisteis vuestros miembros como esclavos a la inmoralidad y al desorden, para el desorden total, ponedlos ahora al servicio de la justicia para vuestra santificación. Cuando erais esclavos del pecado, la justicia no os gobernaba. ¿Qué frutos dabais entonces? Frutos de los que ahora os avergonáis, porque acaban en la muerte. Ahora, en cambio, emancipados del pecado y hechos esclavos de Dios, producís frutos que llevan a la santidad y acaban en vida eterna. Porque el pecado paga con muerte, mientras que Dios regala vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Lucas 12,49-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra."
Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Lucas 12,49-53
Romanos 6,19-23
Hermanos: Uso un lenguaje corriente, adaptándome a vuestra debilidad, propia de hombres; quiero decir esto: si antes cedisteis vuestros miembros como esclavos a la inmoralidad y al desorden, para el desorden total, ponedlos ahora al servicio de la justicia para vuestra santificación. Cuando erais esclavos del pecado, la justicia no os gobernaba. ¿Qué frutos dabais entonces? Frutos de los que ahora os avergonáis, porque acaban en la muerte. Ahora, en cambio, emancipados del pecado y hechos esclavos de Dios, producís frutos que llevan a la santidad y acaban en vida eterna. Porque el pecado paga con muerte, mientras que Dios regala vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro.
Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor
Lucas 12,49-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra."
lunes, 2 de octubre de 2017
Lucas 9,51-56: El paso de Jesús por Samaria
Lucas 9,51-56
Domingo de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año C (9,51-62)
Martes de la 26 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?» Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
Domingo de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año C (9,51-62)
Martes de la 26 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II
Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino, entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: «Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo que acabe con ellos?» Él se volvió y les regañó. Y se marcharon a otra aldea.
domingo, 10 de septiembre de 2017
Lv 10,1-3: Muerte de Nadab y Abihú
Lv 10,1-20
10:1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en ellos y, tras echar incienso encima, ofrecieron ante Yahveh un fuego profano, que él no les había mandado.
10:2 Entonces salió de la presencia de Yahveh un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahveh.
10:3 Moisés dijo entonces a Aarón: "Esto es lo que Yahveh ha declarado diciendo: Entre los cercanos a mí mostraré mi santidad. y ante la faz del pueblo manifestaré mi gloria." Aarón no dijo nada.
10:4 Moisés llamó a Missael y a Elsafán, hijos de Uzziel, tío paterno de Aarón, y les dijo: "Acercaos, retirad a vuestros hermanos de delante del santuario y llevadlos fuera del campamento."
10:5 Se acercaron y los llevaron en sus propias túnicas fuera del campamento, como Moisés había mandado.
10:6 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos, Eleazar e Itamar: "No llevéis la cabeza desgreñada, ni rasguéis vuestros vestidos, para no morir, pues la ira de Yahveh recae sobre toda la comunidad. Vuestros hermanos, toda la casa de Israel, llorarán a los abrasados por el fuego de Yahveh.
10:7 No os apartéis de la entrada de la Tienda del Encuentro, no sea que muráis, pues tenéis sobre vosotros la unción de Yahveh." Ellos obedecieron a la palabra de Moisés.
10:8 Yahveh habló a Aarón, diciendo:
10:9 "Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Encuentro, no bebáis vino ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis. Decreto perpetuo es éste para vuestros descendientes,
10:10 para que podáis distinguir entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuro y lo puro,
10:11 y enseñar a los israelitas todos los preceptos que Yahveh les ha dado por medio de Moisés.
10:12 Moisés dijo a Aarón y a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban: "Tomad la oblación que queda de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh y comedla sin levadura junto al altar, pues es cosa sacratísima.
10:13 La comeréis en lugar sagrado, por ser la porción tuya y la porción de tus hijos, de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh, pues así me ha ordenado.
10:14 Tú, y contigo tus hijos y tus hijas, comeréis también en lugar puro el pecho mecido y la pierna reservada, porque os han sido dados como porción tuya y de tus hijos, de los sacrificios de comunión de los israelitas.
10:15 Ellos traerán la pierna reservada y el pecho mecido, además de las grasas que han de ser abrasadas para Yahveh como ofrenda mecida delante de Yahveh; serán la porción perpetua para ti y para tus hijos junto a ti, según ha mandado Yahveh."
10:16 Moisés preguntó con interés acerca del macho cabrío del sacrificio por el pecado; pero he aquí que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
10:17 "¿Por qué no comisteis en lugar sagrado la víctima del sacrificio por el pecado? Pues era cosa sacratísima que se os daba a vosotros para quitar la falta de la comunidad, haciendo expiación por ellos ante Yahveh.
10:18 Teníais que haberla comido en lugar sagrado según os había ordenado, porque su sangre no había sido llevada al interior del santuario."
10:19 Respondió Aarón a Moisés: "Mira que ellos han presentado hoy su sacrificio por el pecado y su holocausto delante de Yahveh, y me ha sucedido esto; ¿si yo hubiera comido la víctima por el pecado, acaso hubiera sido esto grato a Yahveh?"
10:20 Cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.
10:1 Nadab y Abihú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, pusieron fuego en ellos y, tras echar incienso encima, ofrecieron ante Yahveh un fuego profano, que él no les había mandado.
10:2 Entonces salió de la presencia de Yahveh un fuego que los devoró, y murieron delante de Yahveh.
10:3 Moisés dijo entonces a Aarón: "Esto es lo que Yahveh ha declarado diciendo: Entre los cercanos a mí mostraré mi santidad. y ante la faz del pueblo manifestaré mi gloria." Aarón no dijo nada.
10:4 Moisés llamó a Missael y a Elsafán, hijos de Uzziel, tío paterno de Aarón, y les dijo: "Acercaos, retirad a vuestros hermanos de delante del santuario y llevadlos fuera del campamento."
10:5 Se acercaron y los llevaron en sus propias túnicas fuera del campamento, como Moisés había mandado.
10:6 Moisés dijo a Aarón y a sus hijos, Eleazar e Itamar: "No llevéis la cabeza desgreñada, ni rasguéis vuestros vestidos, para no morir, pues la ira de Yahveh recae sobre toda la comunidad. Vuestros hermanos, toda la casa de Israel, llorarán a los abrasados por el fuego de Yahveh.
10:7 No os apartéis de la entrada de la Tienda del Encuentro, no sea que muráis, pues tenéis sobre vosotros la unción de Yahveh." Ellos obedecieron a la palabra de Moisés.
10:8 Yahveh habló a Aarón, diciendo:
10:9 "Cuando hayáis de entrar en la Tienda del Encuentro, no bebáis vino ni bebida que pueda embriagar, ni tú ni tus hijos, no sea que muráis. Decreto perpetuo es éste para vuestros descendientes,
10:10 para que podáis distinguir entre lo sagrado y lo profano, entre lo impuro y lo puro,
10:11 y enseñar a los israelitas todos los preceptos que Yahveh les ha dado por medio de Moisés.
10:12 Moisés dijo a Aarón y a Eleazar e Itamar, los hijos que le quedaban: "Tomad la oblación que queda de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh y comedla sin levadura junto al altar, pues es cosa sacratísima.
10:13 La comeréis en lugar sagrado, por ser la porción tuya y la porción de tus hijos, de los manjares que se abrasan en honor de Yahveh, pues así me ha ordenado.
10:14 Tú, y contigo tus hijos y tus hijas, comeréis también en lugar puro el pecho mecido y la pierna reservada, porque os han sido dados como porción tuya y de tus hijos, de los sacrificios de comunión de los israelitas.
10:15 Ellos traerán la pierna reservada y el pecho mecido, además de las grasas que han de ser abrasadas para Yahveh como ofrenda mecida delante de Yahveh; serán la porción perpetua para ti y para tus hijos junto a ti, según ha mandado Yahveh."
10:16 Moisés preguntó con interés acerca del macho cabrío del sacrificio por el pecado; pero he aquí que había sido ya quemado. Irritado contra Eleazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aarón, dijo:
10:17 "¿Por qué no comisteis en lugar sagrado la víctima del sacrificio por el pecado? Pues era cosa sacratísima que se os daba a vosotros para quitar la falta de la comunidad, haciendo expiación por ellos ante Yahveh.
10:18 Teníais que haberla comido en lugar sagrado según os había ordenado, porque su sangre no había sido llevada al interior del santuario."
10:19 Respondió Aarón a Moisés: "Mira que ellos han presentado hoy su sacrificio por el pecado y su holocausto delante de Yahveh, y me ha sucedido esto; ¿si yo hubiera comido la víctima por el pecado, acaso hubiera sido esto grato a Yahveh?"
10:20 Cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.
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