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lunes, 26 de agosto de 2024

Jn 8,43-50: No escuchan mis palabras

43 ¿Por qué ustedes no comprenden mi lenguaje? Es porque no pueden escuchar mi palabra.
44 Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplir los deseos de su padre. 
     Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada que ver con la verdad, 
     porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla conforme a lo que es, 
     porque es mentiroso y padre de la mentira.
45 Pero a mí no me creen, porque les digo la verdad.
46 ¿Quién de ustedes probará que tengo pecado? Y si les digo la verdad, ¿por qué no me creen?
47 El que es de Dios escucha las palabras de Dios; si ustedes no las escuchan, es porque no son de Dios".
48 Los judíos le replicaron: 
     "¿No tenemos razón al decir que eres un samaritano y que estás endemoniado?" 
     Jesús respondió:
49 "Yo no estoy endemoniado, sino que honro a mi Padre, y ustedes me deshonran a mí.
50 Yo no busco mi gloria; hay alguien que la busca, y es él el que juzga.

viernes, 23 de septiembre de 2022

Caso Giordano Bruno: su doctrina no era cristiana y sobró la hoguera



Al igual que todos los años, asociaciones de la masonería italiana y de librepensadores realizan el 17 de febrero un vistoso homenaje a Giordano Bruno en la plaza romana de Campo dei Fiori, donde una estatua recuerda que este filósofo fue condenado por el Tribunal de la Inquisición a morir en la hoguera por herejía. Durante estos cuatro siglos, Bruno ha sido para estos grupos «el símbolo de la libertad de pensamiento frente a la intolerancia dogmática de la Iglesia».

El teólogo Rino Fisichella ha querido aclarar las implicaciones que se esconden detrás del caso Giordano Bruno. Está claro que hoy día vivimos en una época separada por años luz de la cultura del siglo XVII dice. La maduración de la conciencia eclesial en relación con la pena de muerte ha quedado codificada en los documentos más significativos de la Iglesia, y lo mismo se puede decir de la libertad religiosa. Nadie puede contestar en conciencia la pasión que el Magisterio actual ha puesto en la lucha contra la pena de muerte y en defensa de la libertad de pensamiento y de religión. A pesar de ello, cargamos con el peso de nuestra historia. Ciertamente, se olvida el pasado de algunos con mucha prisa; sin embargo, en el caso de los hombres de Iglesia, la huella de los propios errores permanece hasta el punto de olvidar lo que se está haciendo en el momento presente.

Giordano Bruno (1548-1600) no sólo fue condenado por la Iglesia católica, sino también por la luterana y la protestante. Era un sacerdote dominico que abandonó la Orden a causa de sus dudas de fe y de sus ganas de explorar los mundos culturales de la Europa renacentista. Sus primeras obras, De umbris idearum o Cantus circaeus, son ya manifestación de un monismo panteísta.

Los cristianos, ¿pueden replantear su posición sobre Giordano Bruno? Desde mi punto de vista tienen que hacerlo, responde monseñor Fisichella, pero hay que distinguir. Las tesis del fraile eran y siguen siendo contrarias a la fe. No es una cuestión de libertad o de tolerancia. Cada religión tiene su doctrina, sus propios textos sagrados, sus propias reglas. Cuando la visión personal no está de acuerdo con la de la religión, hay que sacar las consecuencias. Pero no se le puede pedir a la religión que cambie para satisfacer las propias convicciones personales.

Ahora bien, el teólogo italiano considera que lo que sí hay que replantear es el tema de la condena a muerte. En este sentido explica es justo reconocer que una relación demasiado estrecha con la sociedad de la época alejó a la Iglesia de la primacía del amor y de la misericordia, y del justo reconocimiento de la libertad. El deber de la verdad eclipsó el mandamiento del amor. Cuando la Iglesia se alineó con las estructuras civiles y copió sus formas, experimentó aquello por lo que hoy debe pedir perdón. Nosotros tenemos que sacar lecciones y hacer memoria. Recordar el «caso Giordano Bruno» obliga, por tanto, a purificar la memoria creyente de un pecado grande que fue cometido violando el mandamiento divino.

Palabras semejantes a las de monseñor Fisichella han sido pronunciadas estos días por importantes exponentes de la Iglesia católica, que han afrontado el debate que suscita la ideología de Bruno. En un encuentro organizado por la La Civiltà Cattolica sobre el tema, el cardenal Paul Poupard, Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, aclaró que, a diferencia del caso de Galileo, aquí no se trata de rehabilitación, pues su pensamiento, su filosofía, no eran cristianos. Se trata más bien de analizar la actitud que tuvo la Iglesia con él, aclaró el cardenal. Una vez constatada la incompatibilidad de la filosofía de Bruno con el pensamiento cristiano, es necesario confirmar el respeto a la persona y a su dignidad. La hoguera en el Campo dei Fiori es ciertamente uno de esos momentos históricos, de esas acciones que hoy día sólo pueden ser deploradas con claridad.

El teólogo de la Casa Pontificia, quien por cierto es dominico como lo fue Giordano Bruno, confirma: Bruno no puede ser rehabilitado como pensador católico, pues simplemente su pensamiento no lo era: desde el inicio negaba el dogma de la Trinidad, o la unicidad del alma personal... En su caso, la petición de perdón a Dios, por parte de la Iglesia, afecta a los medios que se utilizaron para la defensa de la verdad. La Iglesia siempre debe apoyar la fe, pero no con el poder secular.

Fisichella concluye con gran realismo: A muchos este reconocimiento no les parecerá suficiente y querrán de nosotros algo más. Entonces, todos tendrán que recordar la expresión del gran Montalembert, quien escribía: «Para juzgar el pasado deberíamos haberlo vivido; para condenarlo no deberíamos deberle nada». Todos, creyentes o no, católicos o laicos, nos guste o no, tenemos una deuda con el pasado y todos, en lo bueno y en lo malo, estamos comprometidos con él.

Fisichella toca de lleno el problema del examen de conciencia que Juan Pablo II ha invitado a hacer a la Iglesia sobre el pasado para atravesar el umbral del tercer milenio con la memoria purificada, habiendo examinado episodios que, en ocasiones, pueden ser motivo de reflexión y arrepentimiento.

Autor: Jesús Colina, Rino Fisichella


domingo, 18 de septiembre de 2022

Carta del Cardenal Sodano con motivo de un Congreso de Estudios sobre la Personalidad de Giordano Bruno

CARTA DEL CARDENAL ANGELO SODANO
CON MOTIVO DE UN CONGRESO DE ESTUDIOS
SOBRE LA PERSONALIDAD DE GIORDANO BRUNO


14 de febrero de 2000



Al Reverendo Rector de la Pontificia Facultad Teológica
del Sur de Italia

Con su carta del 18 de enero, V. Rma. ha querido señalar al Santo Padre la iniciativa del Congreso, que esta Facultad Teológica celebrará los días 17 y 18 de febrero de este año, sobre el tema: "Giordano Bruno: más allá del mito y las pasiones opuestas. Una constatación histórico-teológica”, e ilustraba también el sentido que, desde la perspectiva del Gran Jubileo, se pretende dar a este Congreso.

Para la Iglesia, el Año Jubilar es una ocasión privilegiada para reavivar y celebrar su fe en Cristo: a la luz de la Encarnación, quiere reflexionar con gratitud sobre los innumerables frutos de santidad que han madurado en medio de ella a lo largo de estos dos milenios Sin embargo, esto no la exime de recordar las muchas incongruencias que marcaron el comportamiento de sus hijos, ensombreciendo el anuncio del Evangelio. Por eso, entre los signos del jubileo, el Sumo Pontífice colocó la  purificación de la memoria, pidiendo a todos que actúen con valentía y humildad en el reconocimiento de las propias faltas y de los que han tenido y se llaman cristianos (cf. Incarnationis mysterium, 11).

Se desarrollaron algunos simposios importantes en esta dirección - como sobre el antisemitismo, la Inquisición y João Hus - que se realizaron con el patrocinio de la Santa Sede, para establecer a nivel histórico el desarrollo efectivo de los acontecimientos y discernir lo que debía ser juzgado como poco de acuerdo con el espíritu evangélico. Tal verificación parece importante tanto para pedir perdón a Dios y a los hermanos por las faltas eventualmente cometidas, como para orientar la conciencia cristiana hacia un futuro más vigilante en la fidelidad a Cristo.

Por lo tanto, Su Santidad supo con agrado que, precisamente con estos sentimientos, esta Facultad Teológica desea recordar a Giordano Bruno quien, el 17 de febrero de 1600, fue ejecutado en Roma en la plaza "Campo de' Fiori", tras el veredicto de herejía pronunciado por el Tribunal de la Inquisición Romana.

Este triste episodio de la historia cristiana moderna ha sido asumido en ocasiones por algunas corrientes culturales como motivo y emblema de una dura crítica a la Iglesia. El estilo de diálogo inaugurado por el Concilio Vaticano II nos invita a superar cualquier tentación polémica, a releer este acontecimiento también con un espíritu abierto a la verdad histórica plena.

Por tanto, es de esperar que el mencionado Congreso, partiendo de los intereses de una facultad de teología, pueda dar una contribución significativa a los propósitos de evaluar la personalidad y vicisitudes del filósofo de Nola, quien, como es sabido, recibió precisamente en Nápoles, en el Convento de São Domingos Maior, se formó y allí hizo su profesión religiosa en la Orden de Predicadores.

De hecho, también sobre la base de investigaciones actualizadas realizadas por estudiosos de diferente inspiración, parece aceptado que el camino de su pensamiento, que se desarrolló en el contexto de una existencia principalmente ocupada y en el contexto de un cristianismo lamentablemente dividido, lo condujo a opciones intelectuales que se revelaron poco a poco, en ciertos puntos decisivos, irreconciliables con la doctrina cristiana. Corresponde a una investigación más profunda evaluar el alcance real de su alejamiento de la fe.

Queda el hecho de que los miembros del Tribunal de la Inquisición lo procesaron con los métodos de coerción entonces comunes, pronunciando un veredicto que, de acuerdo con la ley de la época, era inevitablemente portador de una muerte atroz. No nos corresponde a nosotros expresar juicios sobre la conciencia de quienes estuvieron involucrados en este evento. Lo que surge históricamente nos da motivos para pensar que los juicios del pensador estaban animados por el deseo de servir a la verdad y promover el bien común, haciendo también todo lo posible por salvar su propia vida. Objetivamente, sin embargo, algunos aspectos de esos modos de proceder y, en particular, su final violento a manos del poder civil, no pueden dejar de constituir para la Iglesia hoy -en este como en todos los casos similares- motivo de profundo pesar. El Consejo nos recordó oportunamente que la verdad debe ser testimoniada con absoluto respeto a la conciencia y dignidad de cada persona (Dignitatis humanae, 1).

Le encomiendo a usted, señor Rector, la tarea de transmitir estos pensamientos a los participantes en el mencionado Congreso, a quienes el Santo Padre envía sus saludos de bendición. Que el Señor ayude a la Iglesia del tercer milenio, también a través del recuerdo de estos dolorosos acontecimientos, a encarnar cada vez más el espíritu del Evangelio. El anuncio de Cristo, realizado con fervor de fe pero junto con actitudes de diálogo sincero y respetuoso, lo convierte cada vez más, como ha señalado el Concilio, en "signo e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo género humano". (Lumen gentium, 1).

Con mis cordiales saludos.

ÁNGEL Card. SODANO
Secretario de Estado

sábado, 17 de septiembre de 2022

Carta del cardenal Sodano sobre el filósofo Giordano Bruno condenado a la hoguera

 Carta del cardenal Sodano 
sobre el filósofo Giordano Bruno 
condenado a la hoguera

14 de febrero, 2000


La Iglesia expresa su «profundo pesar» por la condena a muerte de Giordano Bruno, el filósofo que fue condenado a la hoguera hace exactamente cuatro cientos años. Lo escribe el secretario de Estado vaticano, el cardenal Angelo Sodano, en una carta que envió ayer (14 de febrero, 2000) a los participantes en un congreso sobre este pensador italiano que se celebró en la Facultad Teológica de Italia Meriodinal en Nápoles.

«la verdad sólo se impone
con la fuerza de la misma verdad»

Fue «una muerte atroz», «un triste episodio de la historia cristiana moderna», sigue explicando el cardenal Sodano. Se trata de incoherencias que han marcado el comportamiento de los cristianos a través de los siglos «echando sombras al anuncio del Evangelio». Por este motivo, añade el purpurado italiano, con motivo del Jubileo, el papa Juan Pablo II pide «que todos hagan un acto de valentía y de humildad para reconocer las propias faltas y las de quienes han llevado y llevan el nombre de cristianos». El caso Giordano Bruno nos recuerda que «la verdad sólo se impone con la fuerza de la misma verdad» y que, por tanto, la verdad «debe ser testimoniada en el respeto absoluto de la conciencia y de la dignidad de cada persona».

El cardenal Sodano invita a superar «la tentación de la polémica», analizando este acontecimiento con «espíritu abierto a la verdad histórica plena». De hecho, no es posible comprender lo sucedido prescindiendo del contexto histórico y de la mentalidad de la sociedad del año 1600. El Tribunal de la Inquisición, subraya el secretario de Estado, procesó a Bruno «con los métodos de coacción que entonces eran comunes, pronunciando un veredicto en conformidad con el derecho de la época» y es de suponer que «los jueces del pensador estaban animados por el deseo de servir la verdad y de promover el bien común, haciendo lo posible para salvarle la vida».

El documento no pretende por tanto rehabilitar las ideas de Giordano Bruno, que eran «incompatibles con la doctrina cristiana». Pero «en este caso al igual que en otros análogos» es importante reconocer los errores «para orientar la conciencia cristiana hacia un futuro más atento en la fidelidad a Cristo».

El caso Bruno Giordano Bruno nace en Nola, cerca de Náples, a los pies del Vesuvio. Nos encontramos en 1548. La cristiandad estaba en plena crisis. La Iglesia se dividió en pedazos en pocos años: Lutero, Calvino, Enrique VIII separaron naciones enteras de Roma. Estallan las así llamadas guerras de religión. La Iglesia católica responde a la Reforma protestante con el Concilio de Trento, que promovió una profunda renovación espiritual, pero que al mismo tiempo generó una necesaria mentalidad defensiva para defender la unidad.

Bruno nace en este tiempo. Un tiempo en el que el pluralismo de las ideas era con frecuencia sinónimo de guerra entre pueblos. Es un muchacho inteligente, arde en deseos de saber. Su destino está marcado desde el inicio por la soledad: pierde a su padre y a su madre siendo muy pequeño. A los 17 años entra en el convento dominico de Nápoles. Pero ya al año siguiente, tras las primeras dudas sobre la Trinidad y la Encarnación, huye por sospecha de herejía. Comienza su vagabundeo por Europa: se va al norte de Italia, a Suiza, Francia, Inglaterra, Alemania. Donde quiera que llegue es admirado, en un primer momento, después, ridiculizado, odiado, expulsado. Hombre de gran cultura, de extraordinaria memoria, de ingenio fascinante, rompe todos los esquemas de época: no pertenece a ninguna escuela. 

Rechaza todo principio de autoridad. Genial e irreverente, considera a los monjes como «santos burros». Para él, las religiones no son más que un conjunto de supersticiones útiles para mantener bajo control a los pueblos ignorantes. Considera a Jesús como una especie de mago, la Eucaristía como una blasfemia. Cree en la reencarnación y ve en todas las cosas el latido de un alma universal. Es casi un panteísta: Dios se confunde con la Naturaleza. Bruno abandona el cristianismo. Así, antes de que lo hicieran los católicos, es excomulgado por los calvinistas y los luteranos.

Un ovillo de contradicciones Bruno es un personaje genial, pero al mismo tiempo contradictorio: anticipa en cierto sentido el pensamiento moderno fundado sólo en la razón, pero la mismo tiempo mira al pasado y se entrega a la magia, alejándose de la ciencia experimental de Galileo. Parece presentarse como heraldo del pensamiento libre y de la libertad de conciencia, pero al mismo tiempo es hijo de su tiempo: considera a los luteranos como la peste del mundo por el hecho de que niegan el libre albedrío, la posibilidad de escoger entre el bien y el mal, y desea su represión violenta y el exterminio por parte de los Estados. Ciertamente puede ser considerado como uno de los padres del relativismo: no sólo va más allá del sistema ptolemaico geocéntrico, que entonces imperaba, sino que va más allá del mismo Copérnico y su heliocentrismo. ¡El universo es infinito, grita, y el centro soy yo!

La sed de infinito es quizá uno de los aspectos más fascinantes de Bruno: sus ganas de superar los propios límites para alcanzar lo absoluto, una búsqueda que nunca pudo satisfacer. Fue este «furor heroico» que le llevó a buscar al Infinito en Dios y a ensimismarse en Él en un extremo empuje intuitivo. Expulsado por todos, Bruno acabó cansado y quiere regresar a la Iglesia católica, conservando su pensamiento. Regresa a Italia, donde fue arrestado a Venecia y llevado a Roma. Tras ocho años de prisión y de interminables interrogatorios, tras haber estado en varias ocasiones a punto de abjurar, fue condenado como hereje impenitente. Es famosa la frase que dirigió a sus jueces: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla». El 17 de febrero de 1600 murió en la hoguera. Tenía 52 años. Bruno, según dice la crónica de la época, se negó a rezar ante el crucifijo y murió gritando «palabrotas». El inquisidor del proceso fue el teólogo jesuita Roberto Belarmino.

Fuente: conoze.com

jueves, 16 de junio de 2022

2 Timoteo 4,1-8: Predica la palabra

1 Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, 
   por su Manifestación y por su Reino:
2 Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, 
   exhorta con toda paciencia y doctrina.
3 Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, 
   arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros 
   por el prurito de oír novedades;
4 apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.
5 Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, 
   realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.
6 Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
7 He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe.
8 Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; 
   y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.

2 Timoteo 3,1-17: Carácter de los hombres en los postreros días

3,1-17: Carácter de los hombres en los postreros días

1 Ten presente que en los últimos días sobrevendrán momentos difíciles;
2 los hombres serán egoístas, avaros, fanfarrones, soberbios, difamadores, rebeldes a los padres, 
   ingratos, irreligiosos,
3 desnaturalizados, implacables, calumniadores, disolutos, despiadados, enemigos del bien,
4 traidores, temerarios, infatuados, más amantes de los placeres que de Dios,
5 que tendrán la apariencia de piedad, pero desmentirán su eficacia. Guárdate también de ellos.
6 A éstos pertenecen esos que se introducen en las casas y conquistan a mujerzuelas 
   cargadas de pecados y agitadas por toda clase de pasiones,
7 que siempre están aprendiendo y no son capaces de llegar al pleno conocimiento de la verdad.
8 Del mismo modo que Jannés y Jambrés se enfrentaron a Moisés, así también estos se oponen a la 
   verdad; son hombres de mente corrompida, descalificados en la fe.
9 Pero no progresarán más, porque su insensatez quedará patente a todos, como sucedió 
   con la de aquéllos.


10 Tú, en cambio, me has seguido asiduamente en mis enseñanzas, conducta, planes, fe, paciencia, 
     caridad, constancia,
11 en mis persecuciones y sufrimientos, como los que soporté en Antioquía, en Iconio, en Listra. 
     ¡Qué persecuciones hube de sufrir! Y de todas me libró el Señor.
12 Y todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús, sufrirán persecuciones.
13 En cambio los malos y embaucadores irán de mal en peor, serán seductores y a la vez seducidos.
14 Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes 
     lo aprendiste,
15 y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación 
     mediante la fe en Cristo Jesús.
16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir 
     y para educar en la justicia;
17 así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena.

2 Timoteo 2,14-26: Evita las discusiones necias

2,14-26 Evita las discusiones necias

14 Esto has de enseñar; y conjura en presencia de Dios que se eviten las discusiones de palabras, 
     que no sirven para nada, si no es para perdición de los que las oyen.
15 Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, 
     como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la Palabra de la verdad.
16 Evita las palabrerías profanas, pues los que a ellas se dan crecerán cada vez más en impiedad,
17 y su palabra irá cundiendo como gangrena. Himeneo y Fileto son de éstos:
18 se han desviado de la verdad al afirmar que la resurrección ya ha sucedido; 
     y pervierten la fe de algunos.
19 Sin embargo el sólido fundamento puesto por Dios se mantiene firme, marcado con este sello:
     El Señor conoce a los que son suyos; y: Apártese de la iniquidad todo el que pronuncia 
     el nombre del Señor.
20 En una casa grande no hay solamente utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; 
     y unos son para usos nobles y otros para usos viles.
21 Si, pues, alguno se mantiene limpio de estas faltas, será un utensilio para uso noble, 
     santificado y útil para su Dueño, dispuesto para toda obra buena.
22 Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, 
     en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.
23 Evita las discusiones necias y estúpidas; tú sabes bien que engendran altercados.
24 Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable, con todos, pronto a enseñar, sufrido,
25 y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión 
     que les haga conocer plenamente la verdad,
26 y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, 
     rendidos a su voluntad.

miércoles, 15 de junio de 2022

2 Corintios 13,1-10: Desafío del apóstol

13,1-10

1 Por tercera vez voy a vosotros. Por la palabra de dos o tres testigos se zanjará todo asunto.
2 Ya lo tengo dicho a los que anteriormente pecaron y a todos los demás, 
   y vuelvo a decirlo de antemano ahora que estoy ausente, 
   lo mismo que la segunda vez estando presente: 
   Si vuelvo otra vez, obraré sin miramientos,
3 ya que queréis una prueba de que habla en mí Cristo, 
   el cual no es débil para con vosotros, sino poderoso entre vosotros.
4 Pues, ciertamente, fue crucificado en razón de su flaqueza, pero está vivo por la fuerza de Dios. 
   Así también nosotros: somos débiles en él, pero viviremos con él por la fuerza de Dios sobre vosotros.
5 Examinaos vosotros mismos si estáis en la fe. Probaos a vosotros mismos. 
   ¿No reconocéis que Jesucristo está en vosotros? ¡A no ser que os encontréis ya reprobados!
6 Espero que reconoceréis que nosotros no estamos reprobados.
7 Rogamos a Dios que no hagáis mal alguno. No para que nosotros aparezcamos probados, 
   sino para que obréis el bien, aun cuando quedáramos nosotros reprobados.
8 Pues nada podemos contra la verdad, sino sólo a favor de la verdad.
9 Ciertamente, nos alegramos cuando somos nosotros débiles y vosotros fuertes. 
   Lo que pedimos es vuestro perfeccionamiento.
10 Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, 
     no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar 
     y no para destruir.

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 4,1-5: El falso ascetismo

El falso ascetismo
4:1 El Espíritu afirma claramente que en los últimos tiempos habrá algunos que renegarán de su fe, para entregarse a espíritus seductores y doctrinas demoníacas,
4:2 seducidos por gente mentirosa e hipócrita, cuya conciencia está marcada a fuego.
4:3 Esa gente proscribe el matrimonio y prohíbe el consumo de determinados alimentos que Dios creó para que los creyentes y los conocedores de la verdad los comieran dando gracias.
4:4 Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable, si se lo recibe con acción de gracias,
4:5 porque la Palabra de Dios y la oración lo santifican. 

1 Carta a Timoteo 3,14-16: El misterio de Cristo

El misterio de Cristo
3:14 Aunque espero ir a verte pronto, te escribo estas cosas
3:15 por si me atraso. Así sabrás cómo comportarte en la casa de Dios, es decir, en la Iglesia del Dios viviente, columna y fundamento de la verdad.
3:16 En efecto, es realmente grande el misterio que veneramos: Él se manifestó en la carne, fue justificado en el Espíritu, contemplado por los ángeles, proclamado a los paganos, creído en el mundo y elevado a la gloria.

1 Timoteo 2,1-7: La oración litúrgica

La oración litúrgica
2:1 Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres,
2:2 por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna.
2:3 Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador,
2:4 porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
2:5 Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también,
2:6 que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Este es el testimonio que él dio a su debido tiempo,
2:7 y del cual fui constituido heraldo y Apóstol para enseñar a los paganos la verdadera fe. Digo la verdad, y no miento.

domingo, 26 de agosto de 2018

2 Tesalonicenses 2,4-12: Las señales precursoras del Día del Señor

2,4-12: Las señales precursoras del Día del Señor
Porque antes tiene que venir la apostasía y manifestarse el hombre impío, el Ser condenado a la perdición,
2:4 el Adversario, el que se alza con soberbia contra todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta llegar a instalarse en el Templo de Dios, presentándose como si fuera Dios.
2:5 ¿No recuerdan que cuando estuve con ustedes les decía estas cosas?
2:6 Ya saben qué es lo que ahora lo retiene, para que no se manifieste sino a su debido tiempo.
2:7 El misterio de la iniquidad ya está actuando. Sólo falta que desaparezca el que lo retiene,
2:8 y entonces se manifestará el Impío, a quien el Señor Jesús destruirá con el aliento de su boca y aniquilará con el resplandor de su Venida.
2:9 La venida del Impío será provocada por la acción de Satanás y estará acompañada de toda clase de demostraciones de poder, de signos y falsos milagros,
2:10 y de toda clase de engaños perversos, destinados a los que se pierden por no haber amado la verdad que los podía salvar.
2:11 Por eso, Dios les envía un poder engañoso que les hace creer en la mentira,
2:12 a fin de que sean condenados todos los que se negaron a creer en la verdad y se complacieron en el mal.


sábado, 22 de julio de 2017

Romanos 2,1-11: Juicio y tolerancia

Romanos 2,1-11    

2:1 Por eso, tú que pretendes ser juez de los demás —no importa quién seas— no tienes excusa, porque al juzgar a otros, te condenas a ti mismo, ya que haces lo mismo que condenas.
2:2 Sabemos que Dios juzga de acuerdo con la verdad a los que se comportan así.
2:3 Tú que juzgas a los que hacen esas cosas e incurres en lo mismo, ¿acaso piensas librarte del Juicio de Dios?
2:4 ¿O desprecias la riqueza de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, sin reconocer que esa bondad te debe llevar a la conversión?
2:5 Por tu obstinación en no querer arrepentirte, vas acumulando ira para el día de la ira, cuando se manifiesten los justos juicios de Dios,
2:6 que retribuirá a cada uno según sus obras.
2:7 Él dará la Vida eterna a los que por su constancia en la práctica del bien, buscan la gloria, el honor y la inmortalidad.
2:8 En cambio, castigará con la ira y la violencia a los rebeldes, a los que no se someten a la verdad y se dejan arrastrar por la injusticia.
2:9 Es decir, habrá tribulación y angustia para todos los que hacen el mal: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son.
2:10 Y habrá gloria, honor y paz para todos los que obran el bien: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son,
2:11 porque Dios no hace acepción de personas.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Juan 16,1-15: El Espíritu os guiará a la verdad plena

1 Les he dicho esto para que no se escandalicen.
2 Serán echados de las sinagogas, más aún, llegará la hora 
   en que los mismos que les den muerte pensarán que tributan culto a Dios.
3 Y los tratarán así porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
4 Les he advertido esto para que cuando llegue esa hora, recuerden que ya lo había dicho. 
   No les dije estas cosas desde el principio, porque yo estaba con ustedes.
5 Ahora me voy al que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta: "¿A dónde vas?".
6 Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.

La misión del Espíritu Santo
7 Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, 
   el Paráclito no vendrá a ustedes. Pero si me voy, se lo enviaré.
8 Y cuando él venga, probará al mundo dónde está el pecado, dónde está la justicia y cuál es el juicio.
9 El pecado está en no haber creído en mí.
10 La justicia, en que yo me voy al Padre y ustedes ya no me verán.
11 Y el juicio, en que el Príncipe de este mundo ya ha sido condenado.
12 Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora.
13 Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, 
     porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo.
14 Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
15 Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: "Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes".


Jn 16,12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que toma de lo mío y os lo anunciará."

SOBRE EL MISMO TEMA:

viernes, 31 de marzo de 2017

Juan 7,1-2.10.25-30: Sabemos de donde eres

Juan 7,1-2.10.25-30

En aquel tiempo, recorría Jesús la Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las tiendas. Después que sus parientes se marcharon a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas. Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron: "¿No es éste el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que éste es el Mesías? Pero éste sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene." Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó: "A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; a ése vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él, y él me ha enviado." Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

— Comentario por Reflexiones Católicas  
“Sabemos de donde es”

Se creía que el Mesías nacería en Belén (Mt 2,3ss), pero entre el pueblo se extendía la opinión de que viviría oculto en un lugar secreto, quizás incluso en el cielo, hasta su aparición en Jerusalén.

Es difícil decir cómo surge semejante idea, que no es del todo falsa: de hecho, Jesús vivió escondido hasta su actividad pública. En Nazaret nadie sospechaba que se estuviera preparando para una misión. En cuanto a su origen, es cierto que Jesús bajó del cielo, pero nadie sabía nada de esto. Su madre María callaba, y Jesús todavía no revelaba su verdadera identidad. Por eso, la conclusión de los judíos era la que se nos trae aquí: «Este sabemos de dónde es».

"Vengo de Él y Él es quien me ha enviado"

Nos sorprende lo a menudo que Jesús afirma que ha sido enviado por el Padre. Lo leemos muchas veces en san Juan. «Vocación» y «misión» son términos típicamente bíblicos. Los profetas, jueces y reyes eran elegidos por Dios y enviados a su misión. Cuánto más se debe verificar este hecho en Aquel que es el cumplimiento de todos los profetas: el Mesías.

Cuando los Padres griegos hablan de la Santísima Trinidad, expresan el misterio en la categoría de la misión. El Padre envía al Hijo, después el Hijo envía al Espíritu Santo. Todo el bien proviene del Padre por el Hijo en el Espíritu Santo. Nosotros, por el contrario, estamos llamados a tener acceso al Padre en el Espíritu por medio del Hijo.

En la lógica humana mandamos a alguien allí donde nosotros mismos no tenemos ganas de ir. Dios, por el contrario, está con aquel al que envía. También Cristo envió a los discípulos al mundo asegurándoles: «Estoy con vosotros» (Mt 28,20). Y en El mismo, cuando dice que el Padre le ha enviado, va incluida la afirmación de que es el Emmanuel, Dios con nosotros.

“El que me ha enviado es veraz”

Esta afirmación parece también superflua: quien cree en Dios no necesita que le aseguren que Dios nunca engaña.

Sin embargo, esta es una duda de nuestro tiempo, que tiene un concepto de verdad demasiado abstracto, una idea de verdad casi matemática. No importa si lo que se dice tiene que ver o no con la vida. En cambio, la palabra hebrea «verdad» (emes, emet) significa etimológicamente una palabra que pesa, una palabra con la que se puede contar.

Según la Biblia, la verdad absoluta es Dios, Por este motivo, a menudo se compara a Dios con una roca que permanece firme ante todo ataque (Sal 31,4; 62,3; 89,27; 94,22; 95,1, etc).

El Padre, que es verdad, confía su misión al Hijo, que con razón puede decir de sí mismo: «Yo soy la verdad» (Jn 14,6). Quien en la historia predica la historia de Cristo, también dice la verdad: dice la palabra a la que puede aferrarse quien busca la salvación.

sábado, 25 de marzo de 2017

Efesios 5,8-14: Las obras de la luz y de las tinieblas

Efesios 5,8-14
Domingo de la 4 Semana de Cuaresma, ciclo A 

Hermanos: En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz -toda bondad, justicia y verdad son fruto de luz-, buscando lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien denunciadlas. Pues hasta da vergüenza mencionar las cosas que ellos hacen a escondidas. Pero la luz, denunciándolas, las pone al descubierto, y todo descubierto es luz. Pero eso dice: "Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz."

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Juan 14,1-14: Jesús, camino hacia el Padre

Juan 14,1-12

2 de noviembre: Conmemoración de los fieles difuntos (14,1-6)


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino." Tomás le dice: "Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré."


SOBRE EL MISMO TEMA:

sábado, 21 de mayo de 2016

Santiago 5,13-20: Eficacia de la oración y corrección fraterna

Santiago 5,13-20
Sábado de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, año II

Queridos hermanos: ¿Sufre alguno de vosotros? Rece. ¿Está alegre alguno? Cante cánticos. ¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, y que recen sobre él, después de ungirlo con óleo, en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará, y, si ha cometido pecado, lo perdonará. Así, pues, confesaos los pecados unos a otros, y rezad unos por otros, para que os curéis. Mucho puede hacer la oración intensa del justo. Elías, que era un hombre de la misma condición que nosotros, oró fervorosamente para que no lloviese; y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Luego volvió a orar, y el cielo derramó lluvia y la tierra produjo sus frutos. Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo encamina, sabed que uno que convierte al pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados.

viernes, 20 de mayo de 2016

Marcos 10,1-12: Jesús, sobre el matrimonio, no se deja liar por la casuística de teólogos iluminados, por el papa Francisco

Marcos 10,1-12  

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Él les replicó: "¿Qué os ha mandodo Moisés?" Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio." Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandorá el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne." De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

— Comentario por el papa Francisco
Jesús, sobre el matrimonio, no se deja liar por la casuística de teólogos iluminados

El Papa Francisco ha reflexionado este viernes por la mañana, en la homilía de la misa celebrada en Santa Marta, sobre el Evangelio en el que Jesús habla a los fariseos del adulterio. Cristo, ha afirmado el Papa, supera la visión humana que reduce la visión de Dios a una “ecuación casuística”.

Así, ha explicado que el Evangelio habla de las “trampas”, en las que los fariseos y doctores de la ley tratan de hacer caer a Jesús para sorprenderle desprevenido, hacerle perder la autoridad y el crédito que tiene entre la gente. Y una de tantas es la que el Evangelio del día narra, cuando los fariseos le preguntan si es lícito repudiar a la mujer.

El Santo Padre lo ha definido como la “trampa” de la “casuística”, inventada “por un pequeño grupito de teólogos iluminados”, convencidos “de tener toda la ciencia y la sabiduría del pueblo de Dios”. Una trampa de la que Jesús sale yendo “más allá”, “a la plenitud del matrimonio”, ha explicado el Pontífice.

A propósito, el papa Francisco ha explicado que Jesús ya lo hizo en el pasado con los saduceos, sobre la mujer que había tenido siete maridos pero que en la resurrección no estará casada con ninguno porque en el cielo no se toma “ni mujer ni marido”.

En ese caso, tal y como ha recordado el Papa, Jesús se refirió a la “plenitud escatológica” del matrimonio. Con los fariseos, sin embargo, “va a la plenitud de la armonía de la creación”: “Dios los creó hombre y mujer” y los “dos serán una carne sola”. Ya no son dos, sino una sola carne. Por lo tanto, ha precisado Francisco, lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.

Asimismo, el Pontífice ha indicado que Jesús nunca negocia la verdad. Y este pequeño grupo de teólogos iluminados, negociaban siempre la verdad, reduciéndola a casuística. De este modo, ha insistido en que “Jesús no negocia la verdad. Y esta es la verdad sobre el matrimonio, no hay otra”.

Pero Jesús –ha añadido el Papa– es tan misericordioso, es tan grande, que nunca, nunca, nunca cierra la puerta a los pecadores. Por eso no se limita a enunciar la verdad de Dios sino que pregunta también a los fariseos lo que Moisés estableció en la ley. Y cuando los fariseos le repiten que contra el adulterio es lícito “un acto de repudio”, Jesús les replica que esa norma fue escrita “por la dureza de vuestro corazón”.

Es decir, ha aseverado el Papa, Jesús distingue siempre entre la verdad y la debilidad humana, sin rodeos.

“En este mundo en el que vivimos, con esta cultura de lo provisional, esta realidad de pecado es muy fuerte. Pero Jesús, recordando a Moisés, nos dice: ‘Pero, hay dureza en el corazón, hay pecado, algo se puede hacer: el perdón, la comprensión, el acompañamiento, la integración, el discernimiento de estos casos… Pero siempre… ¡pero la verdad no se vende nunca!’. Y Jesús es capaz de decir esta verdad tan grande y al mismo tiempo ser muy comprensivo con los pecadores, con los débiles”, ha explicado el Santo Padre.

Por lo tanto, el Pontífice ha subrayado que estas son las dos cosas que Jesús nos enseña: “la verdad y la comprensión”, lo que los “teólogos iluminados” no consiguen hacer, porque están cerrados en la trampa “de la ecuación matemática” del “¿se puede? ¿no se puede?”. Y así, son “incapaces tanto de horizontes grandes como de amor” por la debilidad humana.

Es suficiente con mirar la “delicadeza” con la que Jesús trata a la adúltera que va a ser lapidada: “Yo tampoco te condeno, ve y de ahora en adelante no peques más”.

Para finalizar la homilía, Francisco ha pedido que “Jesús nos enseña a tener con el corazón una gran adhesión a la verdad y también con el corazón una gran comprensión y acompañamiento a todos nuestros hermanos que están en dificultad”.

Y esto es un don –ha observado– esto lo enseña el Espíritu Santo, no estos doctores iluminados, que para enseñarnos necesitan reducir la plenitud de Dios a una ecuación casuística.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Juan 17,11b-19: Oración de Jesús por sus discípulos

Juan 17,11b-19
Miércoles de la 7 Semana de Pascua

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: "Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad."