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sábado, 24 de junio de 2023

Isaías 49,1-13: La misión

La misión
Isaías 49,1-6

1 Escúchenme, islas; presten atención, pueblos lejanos: 
   Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre. 
2 Hizo de mi boca una espada afilada, me escondió en la sombra de su mano; 
   me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba 


3 y me dijo: Tú eres mi siervo –Israel–, de quien estoy orgulloso. 
4 Mientras yo pensaba: En vano me he cansado, en viento y en nada he gastado mis fuerzas; 
   en realidad mi derecho lo defendía el Señor, mi salario lo tenía mi Dios.
5 Y ahora habla el Señor, que ya en el vientre me formó siervo suyo, para que le trajese a Jacob, 
   para que le reuniese a Israel –tanto me honró el Señor, y mi Dios fue mi fuerza–:
6 Es poco que seas mi siervo y restablezcas las tribus de Jacob y conviertas a los supervivientes de Israel; 
   te hago luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.
7 Así dice el Señor, redentor y Santo de Israel, al despreciado, al aborrecido de las naciones, 
   al esclavo de los tiranos: Te verán los reyes, y se pondrán de pie; los príncipes, y se postrarán; 
   porque el Señor es fiel, porque el Santo de Israel te ha elegido. 
8 Así dice el Señor: En tiempo de gracia te he respondido, en el día de la salvación te he auxiliado; 
   te he defendido y constituido alianza del pueblo; para restaurar el país, 
   para repartir las herencias devastadas, 
9 para decir a los cautivos: Salgan; a los que están en tinieblas: 
   Vengan a la luz; aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; 
10 no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el viento ardiente ni el sol; 
     porque los conduce el que los compadece y los guía a manantiales de agua. 
11 Convertiré mis montes en caminos y mis senderos se nivelarán. 
12 Miren, unos vienen de un país remoto; miren, otros del norte y del occidente, 
     y aquellos del país de Siene. 
13 Grita de alegría, cielo; alégrate, tierra; prorrumpan en aclamaciones, montañas, 
     porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados.

domingo, 30 de octubre de 2022

Filipenses 2,1-11: Humillación y glorificación de Cristo


1 Si la exhortación en nombre de Cristo tiene algún valor, 
   si algo vale el consuelo que brota del amor o la comunión en el Espíritu, o la ternura y la compasión,
2 les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos. Tengan un mismo amor, 
   un mismo corazón, un mismo pensamiento.
3 No hagan nada por rivalidad o vanagloria, 
   y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos.
4 Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás.

2,5-11: La humillación y la glorificación de Cristo

5 Tengan entre ustedes los mismos sentimientos de Cristo Jesús.
6 Él, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios 
   como algo que debía guardar celosamente:
7 al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor 
   y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano,
8 se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.
9 Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
10 para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos,
11 y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: "Jesucristo es el Señor".

sábado, 3 de septiembre de 2022

DOMINGO DE LA 23 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, ciclo C (Lecturas)

Sabiduría 9:13-18
Salmo 89 “Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación,”
Filemón 1:9-10,12-17
Lucas 14:25-33


Sabiduria 9:13-18

¿Qué hombre conoce los designios de Dios? ¿Quién comprende lo que Dios quiere? Los pensamientos de los mortales son mezquinos y nuestros razonamientos son falibles; porque el cuerpo mortal es lastre del alma y la tienda terrestre abruma la mente pensativa. Apenas adivinamos lo que hay en la tierra y con trabajo encontramos lo que está a mano: pues ¿quién rastreará las cosas del cielo? ¿Quién conocerá tu designio, si tú no le das la Sabiduría enviando tu santo espíritu desde el cielo? Sólo así fueron rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada y la Sabiduría los salvó.

Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: «Retornad, hijos de Adán.»
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó;
una vela nocturna.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Los siembras año por año,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación


Filemón 1:9-10,12-17

Yo, Pablo, ya anciano y ahora, además, prisionero de Cristo Jesús, te suplico por mi hijo Onésimo, quien llegó a ser hijo mío mientras yo estaba preso. Te lo envío de vuelta, y con él va mi propio corazón. Yo hubiera querido retenerlo para que me sirviera en tu lugar mientras estoy preso por causa del evangelio. Sin embargo, no he querido hacer nada sin tu consentimiento, para que tu favor no sea por obligación sino espontáneo. Tal vez por eso Onésimo se alejó de ti por algún tiempo, para que ahora lo recibas para siempre, ya no como a esclavo, sino como algo mejor: como a un hermano querido, muy especial para mí, pero mucho más para ti, como persona y como hermano en el Señor. De modo que, si me tienes por compañero, recíbelo como a mí mismo.



Grandes multitudes seguían a Jesús, y él se volvió y les dijo:
— Si alguno viene a mí y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él, y dirán: ‘Este hombre ya no pudo terminar lo que comenzó a construir’. O supongamos que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿Acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? Si no puede, enviará una delegación mientras el otro está todavía lejos, para pedir condiciones de paz. De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo.


COMENTARIOS: 

viernes, 17 de junio de 2022

Carta de San Pablo a Filemón 1,1-25

Salutación

1 Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo, el hermano, 
   a nuestro querido amigo y colaborador Filemón,
2 a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa.
3 Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
4 Doy gracias sin cesar a mi Dios, recordándote en mis oraciones,
5 pues tengo noticia de tu caridad y de tu fe para con el Señor Jesús y para bien de todos los santos,
6 a fin de que tu participación en la fe se haga eficiente mediante el conocimiento perfecto 
   de todo el bien que hay en nosotros en orden a Cristo.
7 Pues tuve gran alegría y consuelo a causa de tu caridad, 
   por el alivio que los corazones de los santos han recibido de ti, hermano.

Pablo intercede por Onésimo

8 Por lo cual, aunque tengo en Cristo bastante libertad para mandarte lo que conviene,
9 prefiero más bien rogarte en nombre de la caridad, yo, este Pablo ya anciano, 
   y además ahora preso de Cristo Jesús.
10 Te ruego en favor de mi hijo, a quien engendré entre cadenas, Onésimo,
11 que en otro tiempo te fue inútil, pero ahora muy útil para ti y para mí.
12 Te lo devuelvo, a éste, mi propio corazón.
13 Yo querría retenerle conmigo, para que me sirviera en tu lugar, en estas cadenas por el Evangelio;
14 mas, sin consultarte, no he querido hacer nada, para que esta buena acción tuya no fuera forzada 
     sino voluntaria.
15 Pues tal vez fue alejado de ti por algún tiempo, precisamente para que lo recuperaras para siempre,
16 y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que, 
     siéndolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo como amo, sino también en el Señor!.
17 Por tanto, si me tienes como algo unido a ti, acógele como a mí mismo.
18 Y si en algo te perjudicó, o algo te debe, ponlo a mi cuenta.
19 Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño; yo te lo pagaré... 
     Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes.
20 Sí, hermano, hazme este favor en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo!
21 Te escribo confiado en tu docilidad, seguro de que harás más de lo que te pido.
22 Y al mismo tiempo, prepárame hospedaje; pues espero que por vuestras oraciones 
     se os concederá la gracia de mi presencia.

Salutaciones y bendición final

23 Te saludan Epafras, mi compañero de cautiverio en Cristo Jesús,
24 Marcos, Aristarco, Demás y Lucas, mis colaboradores.
25 Que la gracia del Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu.

Tito 3,1-11: Justificados por la gracia

Justificados por gracia

1 Amonéstales que vivan sumisos a los magistrados y a las autoridades, 
   que les obedezcan y estén prontos para toda obra buena;
2 que no injurien a nadie, que no sean pendencieros sino apacibles, 
   mostrando una perfecta mansedumbre con todos los hombres.
3 Pues también nosotros fuimos en algún tiempo insensatos, desobedientes, descarriados, 
   esclavos de toda suerte de pasiones y placeres, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y 
   aborreciéndonos unos a otros.
4 Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres,
5 él nos salvó, no por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, sino según su misericordia, 
   por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo,
6 que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador,
7 para que, justificados por su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna.
8 Es cierta esta afirmación, y quiero que en esto te mantengas firme, para que los que creen en Dios
   traten de sobresalir en la práctica de las buenas obras. Esto es bueno y provechoso para los hombres.
9 Evita discusiones necias, genealogías, contiendas y disputas sobre la Ley, porque son inútiles y vanas.
10 Al sectario, después de una y otra amonestación, rehúyele;
11 ya sabes que ése está pervertido y peca, condenado por su propia sentencia.

Tito 2,1-15 Enseñanza de la sana doctrina

Enseñanza de la sana doctrina

1 Mas tú enseña lo que es conforme a la sana doctrina;
2 que los ancianos sean sobrios, dignos, sensatos, sanos en la fe, en la caridad, 
   en la paciencia, en el sufrimiento;
3 que las ancianas asimismo sean en su porte cual conviene a los santos: 
   no calumniadoras ni esclavas de mucho vino, maestras del bien,
4 para que enseñen a las jóvenes a ser amantes de sus maridos y de sus hijos,
5 a ser sensatas, castas, hacendosas, bondadosas, sumisas a sus maridos, 
   para que no sea injuriada la Palabra de Dios.
6 Exhorta igualmente a los jóvenes para que sean sensatos en todo.
7 Muéstrate dechado de buenas obras: pureza de doctrina, dignidad,
8 palabra sana, intachable, para que el adversario se avergüence, 
   no teniendo nada malo que decir de nosotros.
9 Que los esclavos estén sometidos en todo a sus dueños, sean complacientes y no les contradigan;
10 que no les defrauden, antes bien muestren una fidelidad perfecta para honrar en todo la doctrina 
     de Dios nuestro Salvador.
11 Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres,
12 que nos enseña a que, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, 
     vivamos con sensatez, justicia y piedad en el siglo presente,
13 aguardando la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria del gran Dios 
     y Salvador nuestro Jesucristo;
14 el cual se entregó por nosotros a fin de rescatarnos de toda iniquidad 
     y purificar para sí un pueblo que fuese suyo, fervoroso en buenas obras.
15 Así has de enseñar, exhortar y reprender con toda autoridad. Que nadie te desprecie.

lunes, 25 de octubre de 2021

Romanos 8,12-17 Sufrimos con él para ser también con él glorificados

Estamos en deuda, pero no con la carne para vivir carnalmente. Pues si vivís según la carne, vais a la muerte; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis. Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios. Habéis recibido, no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: «¡Abba!» (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados.

domingo, 4 de julio de 2021

Gálatas 5,1-6: Exhortación a mantenerse en la libertad de la fe

Gálatas 5,1-6

1 Esta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo 
   bajo el yugo de la esclavitud. 
2 Yo mismo, Pablo, les digo: si ustedes se hacen circuncidar, Cristo no les servirá de nada. 
3 Les vuelvo a insistir: todos los que se circuncidan, están obligados a observar íntegramente la Ley. 
4 Si ustedes buscan la justicia por medio de la Ley, han roto con Cristo y quedan fuera del dominio 
   de la gracia. 
5 Porque a nosotros, el Espíritu nos hace esperar por la fe los bienes de la justicia. 
6 En efecto, en Cristo Jesús, ya no cuenta la circuncisión ni la incircuncisión, 
   sino la fe que obra por medio del amor.

Gálatas 4,21-31: Las dos Alianzas


21 Ustedes que quieren someterse a la Ley, díganme: ¿No entienden lo que dice la Ley? 
22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, 
     que era libre. 
23 El hijo de la esclava nació según la carne; en cambio, el hijo de la mujer libre, 
     nació en virtud de la promesa. 
24 Hay en todo esto un simbolismo: estas dos mujeres representan las dos Alianzas. 
     La primera Alianza, la del monte Sinaí, que engendró un pueblo para la esclavitud, 
     está representada por Agar, 
25 porque el monte Sinaí está en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, 
     ya que ella con sus hijos viven en la esclavitud. 
26 Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre. 
27 Porque dice la Escritura: ¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; 
     prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! 
     Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene 
     marido. 
28 Nosotros, hermanos, somos como Isaac, hijos de la promesa. 
29 Y así como entonces el hijo nacido según la carne perseguía al hijo nacido por obra del Espíritu, 
     así también sucede ahora. 
30 Pero dice la Escritura: Echa a la esclava y a su hijo, porque el hijo de la esclava no va a compartir 
     la herencia con el hijo de la mujer libre. 
31 Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la mujer libre.

Gálatas 4,1-7: La filiación divina

1 Voy a ser más explícito: el heredero, mientras es menor de edad, 
   aunque sea propietario de todos sus bienes, en nada se diferencia de un esclavo. 
2 En efecto, hasta la edad fijada por su padre, está bajo la dependencia de sus tutores 
   y administradores. 
3 Así también nosotros, cuando éramos menores de edad, 
   estábamos sometidos a los elementos del mundo. 
4 Pero cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, 
   nacido de una mujer y sujeto a la Ley, 
5 para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. 
6 Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, 
   que clama a Dios llamándolo: ¡Abba!, es decir, ¡Padre! 
7 Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios.

jueves, 24 de junio de 2021

Carta de San Pablo a los Gálatas 2,1-5: La asamblea de Jerusalén

2,1-5: La asamblea de Jerusalén

1 Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito.
2 Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre 
   los paganos, en particular a los dirigentes, para asegurarme que no corría o no había corrido en 
   vano. 
3 Pero ni siquiera Tito, que estaba conmigo y era de origen pagano, fue obligado a circuncidarse, 
4 a pesar de los falsos hermanos que se habían infiltrado para coartar la libertad que tenemos 
   en Cristo Jesús y reducirnos a la esclavitud. 
5 Con todo, ni por un momento les hicimos concesiones, a fin de salvaguardar para ustedes 
   la verdad del Evangelio.

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 6,1-2: Los esclavos

Los esclavos
6:1 Que los esclavos consideren a sus dueños dignos de todo respeto, para que el nombre de Dios y su doctrina no sean objeto de blasfemia.
6:2 Y si sus dueños son creyentes, que no los respeten menos por el hecho de ser hermanos. Al contrario, que pongan mayor empeño en servirlos, porque así benefician a hermanos queridos en la fe. Enseña todo esto, e insiste en ello.

domingo, 19 de agosto de 2018

Efesios 6.5-9: Los deberes de los esclavos y de los patrones

Los deberes de los esclavos y de los patrones

5 Esclavos, obedezcan a sus patrones con temor y respeto, 
   sin ninguna clase de doblez, como si sirvieran a Cristo;
6 no con una obediencia fingida que trata de agradar a los hombres, 
   sino como servidores de Cristo, cumpliendo de todo corazón la voluntad de Dios.
7 Sirvan a sus dueños de buena gana, como si se tratara del Señor y no de los hombres,
8 teniendo en cuenta que el Señor retribuirá a cada uno el bien que haya hecho, 
   sea un esclavo o un hombre libre.
9 Y ustedes, patrones, compórtense de la misma manera con sus servidores 
   y dejen a un lado las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos, 
   que lo es también de ustedes, está en el cielo, y no hace acepción de personas.

jueves, 26 de octubre de 2017

JUEVES DE LA 29 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año I (Lecturas)

Romanos 6,19-23
Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto 
su confianza en el Señor
Lucas 12,49-53

Romanos 6,19-23

Hermanos: Uso un lenguaje corriente, adaptándome a vuestra debilidad, propia de hombres; quiero decir esto: si antes cedisteis vuestros miembros como esclavos a la inmoralidad y al desorden, para el desorden total, ponedlos ahora al servicio de la justicia para vuestra santificación. Cuando erais esclavos del pecado, la justicia no os gobernaba. ¿Qué frutos dabais entonces? Frutos de los que ahora os avergonáis, porque acaban en la muerte. Ahora, en cambio, emancipados del pecado y hechos esclavos de Dios, producís frutos que llevan a la santidad y acaban en vida eterna. Porque el pecado paga con muerte, mientras que Dios regala vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro.

Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto 
su confianza en el Señor

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R. Dichoso el hombre que ha puesto 
su confianza en el Señor

Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R. Dichoso el hombre que ha puesto 
su confianza en el Señor

No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R. Dichoso el hombre que ha puesto 
su confianza en el Señor

Lucas 12,49-53

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra."

Romanos 6,20-23: Los frutos del pecado y de la justicia

Romanos 6,20-23
Jueves de la 29 Semana del Tiempo Ordinario, A

6:20 Cuando eran esclavos del pecado, ustedes estaban libres con respecto de la justicia.
6:21 Pero, ¿qué provecho sacaron entonces de las obras que ahora los avergüenzan? El resultado de esas obras es la muerte.
6:22 Ahora, en cambio, ustedes están libres del pecado y sometidos a Dios: el fruto de esto es la santidad y su resultado, la Vida eterna.
6:23 Porque el salario del pecado es la muerte, mientras que el don gratuito de Dios es la Vida eterna, en Cristo Jesús, nuestro Señor.

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La conversión es una tarea diaria  

domingo, 17 de septiembre de 2017

Col 3,22-25: Los deberes de los esclavos y de los patrones

Col 3,22-25  

3:22 Esclavos, obedezcan en todo a sus dueños temporales, pero no con una obediencia fingida, como quien trata de agradar a los hombres, sino con sencillez de corazón, por consideración al Señor.
3:23 Cualquiera sea el trabajo de ustedes, háganlo de todo corazón, teniendo en cuenta que es para el Señor y no para los hombres.
3:24 Sepan que el Señor los recompensará, haciéndolos sus herederos. Ustedes sirven a Cristo, el Señor:
3:25 el que obra injustamente recibirá el pago que corresponde, cualquiera sea su condición.

Col 3,5-11: El hombre viejo y el hombre nuevo

Col 3,5-11

3:5 Por lo tanto, hagan morir en sus miembros todo lo que es terrenal: la lujuria, la impureza, la pasión desordenada, los malos deseos y también la avaricia, que es una forma de idolatría.
3:6 Estas cosas provocan la ira de Dios sobre los rebeldes.
3:7 Ustedes mismos se comportaban así en otro tiempo, viviendo desordenadamente.
3:8 Pero ahora es necesario que acaben con la ira, el rencor, la maldad, las injurias y las conversaciones groseras.
3:9 Tampoco se engañen los unos a los otros. Porque ustedes se despojaron del hombre viejo y de sus obras,
3:10 y se revistieron del hombre nuevo, aquel que avanza hacia el conocimiento perfecto, renovándose constantemente según la imagen de su Creador.
3:11 Por eso, ya no hay pagano ni judío, circunciso ni incircunciso, bárbaro ni extranjero, esclavo ni hombre libre, sino sólo Cristo, que es todo y está en todos.

domingo, 13 de agosto de 2017

Génesis 47,13-26: Política de José

Génesis 47,13-26  

47:13 No había pan en todo el país, porque el hambre era gravísima y tanto Egipto como Canaán estaban muertos de hambre.
47:14 Entonces José se hizo con toda la plata existente en Egipto y Canaán a cambio del grano que ellos compraban, y llevó José aquella plata al palacio de Faraón.
47:15 Agotada la plata de Egipto y de Canaán, acudió Egipto en masa a José diciendo: "Danos pan. ¿Por qué hemos de morir en tu presencia ahora que se ha agotado la plata?"
47:16 Dijo José: "Entregad vuestros ganados y os daré pan por vuestros ganados, ya que se ha agotado la plata."
47:17 Trajeron sus ganados a José y José les dio pan a cambio de caballos, ovejas, vacas y burros. Y les abasteció de pan a trueque de todos sus ganados por aquel año.
47:18 Cumplido el año, acudieron al año siguiente y le dijeron: "No disimularemos a nuestro señor que se ha agotado la plata, y también los ganados pertenecen ya a nuestro señor; no nos queda a disposición de nuestro señor nada, salvo nuestros cuerpos y nuestras tierras.
47:19 ¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos así nosotros como nuestras tierras? Aprópiate de nosotros y de nuestras tierras a cambio de pan, y nosotros con nuestras tierras pasaremos a ser esclavos de Faraón. Pero danos simiente para que vivamos y no muramos, y el suelo no quede desolado."
47:20 De este modo se apropió José todo el suelo de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno su campo porque el hambre les apretaba, y la tierra vino a ser de Faraón.
47:21 En cuanto al pueblo, lo redujo a servidumbre, de cabo a cabo de las fronteras de Egipto.
47:22 Tan sólo las tierras de los sacerdotes no se las apropió, porque los sacerdotes tuvieron tal privilegio de Faraón, y comieron de dicho privilegio que les concedió Faraón. Por lo cual no vendieron sus tierras.
47:23 Dijo entonces José al pueblo: "He aquí que os he adquirido hoy para Faraón a vosotros y vuestras tierras. Ahí tenéis simiente: sembrad la tierra,
47:24 y luego, cuando la cosecha, daréis el quinto a Faraón y las otras cuatro partes serán para vosotros, para siembra del campo, y para alimento vuestro y de vuestros familiares, para alimento de vuestras criaturas."
47:25 Dijeron ellos: "Nos has salvado la vida. Hallemos gracia a los ojos de mi señor, y seremos siervos de Faraón."
47:26 Y José les impuso por norma, vigente hasta la fecha respecto a todo el agro egipcio, dar el quinto a Faraón. Tan sólo el territorio de los sacerdotes no pasó a ser de Faraón. 

viernes, 4 de agosto de 2017

1 Reyes 9,15-23: Los trabajadores de Salomón

1 Reyes 9,15-23: El reclutamiento de trabajadores para las construcciones de Salomón
Cf. 2 Crónicas 8,7-10

9:15 Esta fue la manera como Salomón reclutó trabajadores para construir la Casa del Señor, su propia casa, el Terraplén, el muro de Jerusalén, Jasor, Meguido, Guézer,
9:17b Bet Jorón de Abajo,
9:18 Baalat y Tamar de la estepa, en el país de Judá;
9:19 como asimismo los centros de aprovisionamiento que tenía Salomón, las ciudades para los carros de guerra y la caballería, y todas las demás construcciones que Salomón quiso levantar en Jerusalén, en el Líbano y en todo el país sometido a su dominio.
9:20 A los sobrevivientes de los amorreos, los hititas, los perizitas, los jivitas y los jebuseos, que no pertenecían a Israel
9:21 —es decir, a sus descendientes, que habían quedado después de ellos en el país, porque los israelitas no habían podido consagrarlos al exterminio total— Salomón les impuso trabajos forzados hasta el día de hoy.
9:22 Pero no sometió a esclavitud a ningún israelita, sino que a ellos los empleó como soldados, funcionarios, jefes, escuderos y comandantes de sus carros de guerra y su caballería.
9:23 Los supervisores de los capataces puestos al frente de las obras de Salomón eran ciento cincuenta hombres, que dirigían al personal ocupado en los trabajos.

viernes, 28 de julio de 2017

Exodo 23,10-13: Descanso

Exodo 23,10-13

23:10 Seis años sembrarás tu tierra y recogerás su producto;
23:11 al séptimo la dejarás descansar y en barbecho, para que coman los pobres de tu pueblo, y lo que quede lo comerán los animales del campo. Harás lo mismo con tu viña y tu olivar.
23:12 Seis días harás tus trabajos, y el séptimo descansarás, para que reposen tu buey y tu asno, y tengan un respiro el hijo de tu sierva y el forastero.
23:13 Guardad todo lo que os he dicho. No invocarás el nombre de otros dioses: ni se oiga en vuestra boca.