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sábado, 16 de julio de 2022

Colosenses 1,24-29: El ministerio apostólico de Pablo


24 Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta 
     a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia.
25 En efecto, yo fui constituido ministro de la Iglesia, porque de acuerdo con el plan divino, 
     he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios,
26 el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos.
27 A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este misterio, 
     que es Cristo entre ustedes, la esperanza de la gloria.
28 Nosotros anunciamos a Cristo, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos 
     en la verdadera sabiduría, a fin de que todos alcancen su madurez en Cristo.
1:29 Por esta razón, me fatigo y lucho con la fuerza de Cristo que obra en mí poderosamente.

domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 15,14-21: El ministerio de Pablo entre los paganos

Romanos 15,14-21 

15:14 Por mi parte, hermanos, estoy convencido de que ustedes están llenos de buenas disposiciones y colmados del don de la ciencia, y también de que son capaces de aconsejarse mutuamente.
15:15 Sin embargo, les he escrito, en algunos pasajes con una cierta audacia, para recordarles lo que ya saben, correspondiendo así a la gracia que Dios me ha dado:
15:16 la de ser ministro de Jesucristo entre los paganos, ejerciendo el oficio sagrado de anunciar la Buena Noticia de Dios, a fin de que los paganos lleguen a ser una ofrenda agradable a Dios, santificada por el Espíritu Santo.
15:17 ¡Yo tengo de qué gloriarme en Cristo Jesús, en lo que se refiere al servicio de Dios!
15:18 Porque no me atrevería a hablar sino de aquello que hizo Cristo por mi intermedio, para conducir a los paganos a la obediencia, mediante la palabra y la acción,
15:19 por el poder de signos y prodigios y por la fuerza del Espíritu de Dios. Desde Jerusalén y sus alrededores hasta Iliria, he llevado a su pleno cumplimiento la Buena Noticia de Cristo,
15:20 haciendo cuestión de honor no predicar la Buena Noticia allí donde el nombre de Cristo ya había sido invocado, para no edificar sobre un fundamento puesto por otros.
15:21 Así dice la Escritura: Lo verán aquellos a los que no se les había anunciado y comprenderán aquellos que no habían oído hablar de él. 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Col 1,21-23: La salvación por medio de Cristo

Col 1,21-23  

1:21 Antes, a causa de sus pensamientos y sus malas obras, ustedes eran extraños y enemigos de Dios.
1:22 Pero ahora, él los ha reconciliado en el cuerpo carnal de su Hijo, entregándolo a la muerte, a fin de que ustedes pudieran presentarse delante de él como una ofrenda santa, inmaculada e irreprochable.
1:23 Para esto es necesario que ustedes permanezcan firmes y bien fundados en la fe, sin apartarse de la esperanza transmitida por la Buena Noticia que han oído y que fue predicada a todas las criaturas que están bajo el cielo y de la cual yo mismo, Pablo, fui constituido ministro.

viernes, 9 de septiembre de 2016

1 Corintios 9,12-27: Desprendimiento y celo apóstolico de Pablo

1 Corintios 9,12-27
Viernes de la 23 Semana del Tiempo Ordinario, Año II (9,16-19.22b-27)

9:12 Si otros tienen este derecho sobre ustedes, ¿no lo tenemos nosotros con más razón? Sin embargo, nunca hemos hecho uso de él; por el contrario, lo hemos soportado todo para no poner obstáculo a la Buena Noticia de Cristo.
9:13 ¿No saben ustedes que los ministros del culto viven del culto, y que aquellos que sirven al altar participan del altar?
9:14 De la misma manera, el Señor ordenó a los que anuncian el Evangelio que vivan del Evangelio.
9:15 A pesar de todo, no he usado de ninguno de estos derechos; y no les digo esto para aprovecharme ahora de ellos; antes preferiría morir. No, nadie podrá privarme de este motivo de gloria.
9:16 Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!
9:17 Si yo realizara esta tarea por iniciativa propia, merecería ser recompensado, pero si lo hago por necesidad, quiere decir que se me ha confiado una misión.
9:18 ¿Cuál es entonces mi recompensa? Predicar gratuitamente la Buena Noticia, renunciando al derecho que esa Buena Noticia me confiere.
9:19 En efecto, siendo libre, me hice esclavo de todos, para ganar al mayor número posible.
9:20 Me hice judío con los judíos para ganar a los judíos; me sometí a la Ley, con los que están sometidos a ella —aunque yo no lo estoy— a fin de ganar a los que están sometidos a la Ley.
9:21 Y con los que no están sometidos a la Ley, yo, que no vivo al margen de la Ley de Dios —porque estoy sometido a la Ley de Cristo— me hice como uno de ellos, a fin de ganar a los que no están sometidos a la Ley.
9:22 Y me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles. Me hice todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio.
9:23 Y todo esto, por amor a la Buena Noticia, a fin de poder participar de sus bienes.
9:24 ¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen.
9:25 Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible.
9:26 Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire.
9:27 Al contrario, castigo mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado.

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Evangelizar a través del testimonio, por el papa Francisco