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martes, 12 de julio de 2022

Isaías 49,14-26: Consuelo de Sión

Consuelo de Sión

14–Decía Sión: Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado.
15–¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? 
      Pero, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré. 
16 Mira, en mis palmas te llevo tatuada, tus muros están siempre ante mí; 
17 los que te construyen van más aprisa que los que te destruían, los que te arrasaban se alejan de ti. 
18 Levanta los ojos  a tu alrededor y mira: todos se reúnen para venir a ti; 
     por mi vida –oráculo del Señor–, a todos los llevarás como vestido precioso, 
     serán tu cinturón de novia.
19 Porque tus ruinas, tus escombros, tu país desolado, resultarán estrechos para tus habitantes, 
     mientras se alejarán los que te devoraban. 
20 Los hijos que dabas por perdidos te dirán otra vez: Mi lugar es estrecho, hazme sitio para habitar. 
21 –Pero tú te preguntarás: ¿Quién me engendró a éstos? Yo, sin hijos y estéril, ¿quién los ha criado? 
     Me habían dejado sola, ¿de dónde vienen éstos?
22 –Esto dice el Señor: Mira, con la mano hago seña a las naciones, alzo mi estandarte para los pueblos: 
     traerán a tus hijos en brazos, a tus hijas las llevarán al hombro. 
23 Sus reyes serán tus tutores; sus princesas, tus niñeras; 
     rostro en tierra te rendirán homenaje, lamerán el polvo de tus pies, y sabrás que yo soy el Señor, 
     que no defraudo a los seres que esperan en mí. 
24 –Pero, ¿se le puede quitar la presa a un soldado, se le escapa su prisionero a un tirano? 
25 –Esto responde el Señor: Si a un soldado le quitan su prisionero y la presa se le escapa a un tirano, 
     yo mismo defenderé tu causa, yo mismo salvaré a tus hijos. 
26 Haré a tus opresores comerse su propia carne, se embriagarán de su sangre como de vino; 
     y sabrá todo el mundo que yo soy el Señor, tu salvador, y que tu redentor es el Fuerte de Jacob.

lunes, 11 de julio de 2022

Isaías 44,24-28: Yo soy el Señor

Yo soy el Señor

24 Así dice el Señor, tu redentor, que te formó en el vientre: Yo soy el Señor, creador de todo; 
     Yo solo desplegué el cielo, yo afiancé la tierra. Y, ¿quién me ayudaba? 
25 Yo soy el que frustra los presagios de los magos y muestra la necedad de los adivinos; 
     el que echa atrás a los sabios y muestra que su saber es ignorancia; 
26 pero realiza la palabra de sus siervos, cumple el proyecto de sus mensajeros; el que dice: 
     ¡Jerusalén, serás habitada; ciudades de Judá, serán reconstruidas; ruinas, las levantaré!; 
27 el que dice: Océano, aridece, secaré tus corrientes; 
28 el que dice: Ciro, tú eres mi pastor y cumplirás todo mi designio; el que dice: 
     Jerusalén, serás reconstruida; templo, serás cimentado.

Isaías 44,21-23: Redención de Israel

Redención de Israel

21Acuérdate de esto, Jacob; de que eres mi siervo, Israel. 
    Te formé, y eres mi siervo, Israel, no te olvidaré. 
22 He disipado como niebla tus rebeliones; como nube tus pecados: vuelve a mí, que soy tu redentor. 
23 Aclamen, cielos, porque el Señor ha actuado; griten de alegría, profundidades de la tierra, 
     rompan en aclamaciones, montañas, y tú, bosque, con todos tus árboles; 
     porque el Señor ha redimido a Jacob y se gloría de Israel.

Isaías 43,14-21: Salvación

Salvación

14 Así dice el Señor, su Redentor, el Santo de Israel: 
     A causa de ustedes yo he mandado gente a Babilonia, he arrancado todos los cerrojos de las prisiones, 
     y los caldeos rompen en lamentos. 
15 Yo soy el Señor, su Santo, el creador de Israel, su Rey. 
16 Así dice el Señor, que abrió camino en el mar y senda en las aguas impetuosas; 
17 que sacó a batalla carros y caballos, tropa con sus valientes: caían para no levantarse, 
     se apagaron como mecha que se extingue. 
18 No recuerden lo de antaño, no piensen en lo antiguo; 
19 miren que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notan? 
     Abriré un camino por el desierto, ríos en el arenal; 
20 me glorificarán las fieras salvajes, chacales y avestruces, porque ofreceré agua en el desierto,
     ríos en el arenal, para apagar la sed de mi pueblo, de mi elegido. 
21 El pueblo que yo me formé, para que proclamara mi alabanza.

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 59,16-21: Interviene el Señor

Interviene el Señor

16 Ve que no hay nadie, se extraña de que nadie intervenga. 
     Entonces su brazo le dio la victoria, y su justicia lo mantuvo: 
17 por coraza se puso la justicia y por casco la salvación; 
     por traje se vistió la venganza y por manto se envolvió en la indignación. 
18 A cada uno va a pagar lo que merece: a su enemigo, furia; a su adversario, castigo. 
19 Los de occidente temerán al Señor, los de oriente respetarán su gloria; 
     porque vendrá como río encajonado, empujado por el soplo del Señor. 
20 Pero a Sión vendrá un Redentor para alejar los crímenes de Jacob –oráculo del Señor–.

Oráculo de salvación

21 Por mi parte, dice el Señor, ésta es mi alianza con ellos: el Espíritu mío, que te envié; 
     las Palabras mías, que puse en tu boca, no se caerán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, 
     ni de la boca de tus nietos, nunca jamás –lo ha dicho el Señor–.

lunes, 4 de julio de 2022

Isaías 63,15-19: Invocación a Dios Padre

Invocación a Dios Padre

15 Observa desde el cielo, mira desde tu morada santa y gloriosa
     ¿dónde está tu celo y tu valor, tu entrañable ternura y compasión? No la reprimas, 
16 que tú eres nuestro padre: Abrahán no sabe de nosotros, Israel no nos conoce; 
     tú, Señor, eres nuestro padre, tu Nombre de siempre es Nuestro Redentor.
17 Señor, ¿por qué nos extravías lejos de tus caminos 
     y endureces nuestro corazón para que no te respete? 
     Vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus que te pertenecen. 
18 Por un momento nuestros enemigos se apoderaron de tu pueblo santo, y pisotearon tu santuario. 
19 Estamos como antiguamente, cuando no nos gobernabas y no llevábamos tu Nombre.

El pueblo pide una teofanía

¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes