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martes, 5 de julio de 2022

Isaías 56,1-8: Fin del exclusivismo

Fin del exclusivismo

1 Así dice el Señor: Observen el derecho, practiquen la justicia, 
   que mi salvación está para llegar y se va a revelar mi victoria. 
2 Dichoso el hombre que obra así, dichoso el mortal que persevera en ello, 
   que guarda el sábado sin profanarlo y guarda su mano de hacer cualquier mal. 
3 No diga el extranjero que se ha unido al Señor: El Señor me excluirá de su pueblo. 
   No diga el eunuco: Yo soy un árbol seco. 
4 Porque así dice el Señor: A los eunucos que guarden mis sábados, 
   que escojan lo que me agrada y perseveren en mi alianza, 
5 les daré en mi casa y en mis murallas un monumento y un nombre mejores que hijos e hijas; 
   nombre eterno les daré que no se extinguirá. 
6 A los extranjeros que se hayan unido al Señor, para servirlo, para amar al Señor y ser sus servidores, 
   que guarden el sábado sin profanarlo y perseveren en mi alianza, 
7 los traeré a mi Monte Santo, los alegraré en mi casa de oración; 
   aceptaré sobre mi altar sus holocaustos y sacrificios; porque mi casa es casa de oración, 
   y a mi casa la llamarán todos los pueblos Casa de Oración. 
8 Oráculo del Señor, que reúne a los dispersos de Israel, y reunirá otros a los ya reunidos.

sábado, 12 de agosto de 2017

1 Reyes 22,6-12: Intervención de los falsos profetas

1 Reyes 22,6-12: La intervención de los falsos profetas
Cf. 2 Crónicas 18,5-11

22:6 El rey de Israel reunió a los profetas, unos cuatrocientos hombres, y les preguntó: "¿Puedo ir a combatir contra Ramot de Galaad, o debo desistir?". Ellos respondieron: "Sube, y el Señor la entregará en manos del rey".
22:7 Pero Josafat insistió: "¿No queda por ahí algún profeta del Señor para consultar por medio de él?"
22:8 El rey de Israel dijo a Josafat: "Sí, queda todavía un hombre por cuyo intermedio se podría consultar al Señor. Pero yo lo detesto, porque no me vaticina nada bueno, sino sólo desgracias: es Miqueas, hijo de Imlá". "No hable el rey de esa manera", replicó Josafat.
22:9 Entonces el rey de Israel llamó a un eunuco y ordenó: "Que venga en seguida Miqueas, hijo de Imlá".
22:10 El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados cada uno en su trono, con sus vestiduras reales, sobre la explanada que está a la entrada de la puerta de Samaría, mientras todos los profetas vaticinaban delante de ellos.
22:11 Sedecías, hijo de Canaaná, se había hecho unos cuernos de hierro y decía: "Así habla el Señor: Con esto embestirás a Arám hasta acabar con él".
22:12 Y todos los profetas vaticinaban en el mismo sentido, diciendo: "¡Sube a Ramot de Galaad y triunfarás! ¡El Señor la entregará en manos del rey!"

viernes, 12 de agosto de 2016

Mateo 19,3-12: El matrimonio y el divorcio

Mateo 19,1-12: El matrimonio y el divorcio
Mt 5,27-32; Mc 10,1-12; Lc 16,18
Viernes de la 19 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II (19,3-12)

19:1 Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán.
19:2 Lo siguió una gran multitud y allí curó a los enfermos.
Se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba:
— ¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?
Él les respondió:
— ¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer?
Y dijo:
— Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne? De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
Ellos insistieron:
— ¿Y por qué mandó Moisés darle acta de repudio y divorciarse?
Él les contestó:
— Por lo tercos que sois os permitió Moisés divorciaros de vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Ahora os digo yo que, si uno se divorcia de su mujer –no hablo de impureza– y se casa con otra, comete adulterio.
Los discípulos le replicaron:
— Si ésa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse.
Pero él les dijo:
— No todos pueden con eso, sólo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos por el reino de los cielos. El que pueda con esto, que lo haga.

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Indisolubilidad matrimonial