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sábado, 23 de marzo de 2024

Mc 14, 12-31: Preparación de la cena pascual. Institución de la Eucaristía. Anuncio del abandono de sus discípulos

Preparación de la cena pascual
(Cf. Mt 26,17-19; Lc 22,7-13)

12 El primer día de los Ázimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, le dijeron los discípulos: 
     —¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua? 
13 Él envió a dos discípulos encargándoles:
      —Vayan a la ciudad y les saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua. Síganlo 
14  y donde entre, digan al dueño de casa: 
      Dice el Maestro que dónde está la sala en la que va a comer la cena de Pascua con sus discípulos. 
15 Él les mostrará un salón en el piso superior, preparado con divanes. Preparen allí la cena. 
16 Salieron los discípulos, se dirigieron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho 
     y prepararon la cena de Pascua. 

Anuncio de la traición
(Cf. Mt 26,20-25; cfr. Lc 22,21-23; Jn 13,21-30) 

17 Al atardecer llegó con los Doce. 
18 Se pusieron a la mesa y, mientras comían, dijo Jesús: 
     —Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar, uno que come conmigo. 
19 Entristecidos, empezaron a preguntarle uno por uno: —¿Soy yo? 
20 Les respondió: —Uno de los Doce, que moja el pan conmigo en la fuente. 
21 El Hijo del Hombre se va, como está escrito de él; 
     pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del Hombre será entregado! 
     Más le valdría a ese hombre no haber nacido. 

Institución de la Eucaristía 
(Cf. Mt 26,26-30; Lc 22,14-20; cfr. Jn 6,51-59; 1 Cor 11,23-25) 

22 Mientras cenaban, tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: 
      —Tomen, esto es mi cuerpo. 
23 Y tomando la copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y bebieron todos de ella. 
24 Les dijo: —Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, que se derrama por todos. 
25 Les aseguro que no volveré a beber el fruto de la vid hasta el día 
     en que beba el vino nuevo en el reino de Dios. 
26 Después cantaron los salmos y salieron hacia el monte de los Olivos. 

Anuncia el abandono de sus discípulos 
(Cf. Mt 26,31-35; Lc 22,31-34; cfr. Jn 13,36-38) 

27 Jesús les dijo: —Todos van a fallar, como está escrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas. 
28 Pero, cuando resucite, iré delante de ustedes a Galilea. 
29 Pedro le contestó: —Aunque todos fallen, yo no. 
30 Le dijo Jesús: —Te aseguro que tú hoy mismo, esta noche, antes de que el gallo cante dos veces, 
     me habrás negado tres. 
31 Él insistió: —Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Lo mismo decían los demás


jueves, 6 de abril de 2023

1 Corintios 11,23-26: La Cena del Señor



Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía." Lo mismo hizo con él cáliz, después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía." Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Exodo 12,1-14: El Cordero Pascual

Exodo 12,1-14: El cordero pascual 
Cf. Esdras 6,19-22 Mateo 26,2; Marcos 14,1; Lucas 2,41; 1 Corintios 5, 7 


1 Dijo Yahveh a Moisés y Aarón en el país de Egipto:
2 "Este mes será para vosotros el comienzo de los meses; será el primero de los meses del año.
3 Hablad a toda la comunidad de Israel y decid: 
   El día diez de este mes tomará cada uno para sí una res de ganado menor por familia, 
   una res de ganado menor por casa.
4 Y si la familia fuese demasiado reducida para una res de ganado menor, 
   traerá al vecino más cercano a su casa, según el número de personas y conforme 
   a lo que cada cual pueda comer.
5 El animal será sin defecto, macho, de un año. Lo escogeréis entre los corderos o los cabritos.
6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes; 
   y toda la asamblea de la comunidad de los israelitas lo inmolará entre dos luces.
7 Luego tomarán la sangre y untarán las dos jambas y el dintel de las casas donde lo coman.
8 En aquella misma noche comerán la carne. 
   La comerán asada al fuego, con ázimos y con hierbas amargas.
9 Nada de él comeréis crudo ni cocido, sino asado, con su cabeza, sus patas y sus entrañas.
10 Y no dejaréis nada de él para la mañana; lo que sobre al amanecer lo quemaréis.
11 Así lo habéis de comer: ceñidas vuestras cinturas, calzados vuestros pies, 
     y el bastón en vuestra mano; y lo comeréis de prisa. Es Pascua de Yahveh.
12 Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto, 
     desde los hombres hasta los ganados, y me tomaré justicia de todos los dioses de Egipto. 
     Yo, Yahveh.
13 La sangre será vuestra señal en las casas donde moráis. 
     Cuando yo vea la sangre pasaré de largo ante vosotros, 
     y no habrá entre vosotros plaga exterminadora cuando yo hiera el país de Egipto.
14 Este será un día memorable para vosotros, 
     y lo celebraréis como fiesta en honor de Yahveh de generación en generación. 
     Decretaréis que sea fiesta para siempre".

jueves, 16 de febrero de 2023

Génesis 9,1-29: Bendición y alianza con Noé

Génesis 9,1-29: Bendición y alianza con Noé

Gn 9,1-13

1 Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: "Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra.
2 Infundirán temor y miedo a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, 
   y a todo lo que repta por el suelo, y a todos los peces del mar; quedan a la disposición de ustedes.
3 Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento: todo se los doy, 
   lo mismo que les di la hierba verde.
4 Sólo dejarán de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre,      
5 y yo les prometo reclamar su propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: 
   a todos y a cada uno reclamaré el alma humana.
6 Quien vierta sangre de hombre, por otro hombre será su sangre vertida, 
   porque a imagen de Dios hizo Él al hombre.    
7 Ustedes, pues, sean fecundos y multiplíquense; pululen en la tierra y dominen en ella."

 
8 Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él:
9 "He aquí que yo establezco mi alianza con ustedes, y con su futura descendencia,
10 y con toda alma viviente que les acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas 
     que hay con ustedes, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra.
11 Establezco mi alianza con ustedes, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne 
     por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra."
12 Dijo Dios: "Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpetuas pongo entre yo 
     y ustedes y toda alma viviente que les acompaña:
13 Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra.
14 Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes,
15 y me acordaré de la alianza que media entre yo y ustedes y toda alma viviente, toda carne, 
     y no habrá más aguas diluviales para exterminar toda carne.
16 Pues en cuanto esté el arco en las nubes, yo lo veré para recordar la alianza perpetua entre Dios 
     y toda alma viviente, toda carne que existe sobre la tierra."
17 Y dijo Dios a Noé: "Esta es la señal de la alianza que he establecido entre yo y toda carne 
     que existe sobre la tierra."

Maldición de Cam

18 Los hijos de Noé que salieron del arca eran Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán.
19 Estos tres fueron los hijos de Noé, y a partir de ellos se pobló toda la tierra.
20 Noé se dedicó a la labranza y plantó una viña.
21 Bebió del vino, se embriagó, y quedó desnudo en medio de su tienda.
22 Vio Cam, padre de Canaán, la desnudez de su padre, y avisó a sus dos hermanos
23 Entonces Sem y Jafet tomaron el manto, se lo echaron al hombro los dos, 
     y andando hacia atrás, vueltas las caras, cubrieron la desnudez de su padre sin verla.
24 Cuando despertó Noé de su embriaguez y supo lo que había hecho con él su hijo menor,
25 dijo: "¡Maldito sea Canaán! ¡Siervo de siervos sea para sus hermanos!"
26 Y dijo: "¡Bendito sea el Señor, el Dios de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!
27 ¡Haga Dios fecundo a Jafet; habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!"
28 Vivió Noé después del diluvio 350 años.
29 El total de los días de Noé fue de 950 años, y murió.

sábado, 29 de octubre de 2022

La "sangre del justo" como signo de cambio


Jesús anuncia en Mt 23,30.35, en línea con la tradición veterotestamentaria, que la sangre de los justos y de los profetas debe caer sobre los escribas y fariseos. 

El Dios de la retribución se halla aquí en el corazón de las invectivas de Jesús. Judas sufre esta lógica retributiva, habiendo «entregado sangre inocente» (Mt 27,4), precedido por la palabra de Jesús que pronunció sobre él (Mt 26,24). Después de su muerte es enterrado en el campo de la sangre (27,6-8). Por otro lado, Pilato se «lava las manos» y se declara inocente de la sangre de Jesús (27,24), a lo que el pueblo responde que su sangre recaiga sobre ellos y sobre sus hijos (27,25). El homicidio llama al homicidio, la sangre llama a la sangre. Nos encontramos todavía ante la ley del talión, la ley de la sangre.

Existe, sin embargo, otra interpretación propuesta por Jesús en camino hacia su Pasión y ya no del Jesús de las invectivas de Mt 23: durante la última cena, Jesús anuncia que su sangre será derramada «por muchos para el perdón de los pecados» (26,28). Ya no habrá más venganza, esa sangre será el signo de la Alianza y del perdón. 

Entre Mt 23,30 y Mt 26,28 hay, pues, un verdadero cambio: la sangre ya no recae como una maldición, sino que se convierte en signo de perdón.

Tesis 4: En la tradición veterotestamentaria, la sangre derramada injustamente reclama reparación,
es decir, la sangre del culpable debe ser derramada en compensación. En el Evangelio de Mateo, especialmente en el capítulo 23, Jesús se vale de esta lógica retributiva para pronunciar la condena sobre escribas y fariseos. Es durante la última cena que esta lógica se rompe: la sangre de Jesús es signo de alianza y perdón.

viernes, 28 de octubre de 2022

Efesios: 2,11-22: Reconciliación entre los judíos y los paganos

La reconciliación entre los judíos y los paganos

11 Por eso, recuerden lo que ustedes eran antes: 
     paganos de nacimiento, llamados "incircuncisos" por aquellos que se dicen "circuncisos", 
     en virtud de un corte practicado en la carne.
12 Entonces ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel, 
     ajenos a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
13 Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, 
     han sido acercados por la sangre de Cristo.
14 Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, 
     derribando el muro de enemistad que los separaba,
15 y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones. 
     Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz,
16 y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, 
     destruyendo la enemistad en su persona.
17 Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, 
     paz también para aquellos que estaban cerca.
18 Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.
19 Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, 
     sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
20 Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, 
     que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.
21 En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor.
22 En él, también ustedes son incorporados al edificio, 
     para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

domingo, 24 de julio de 2022

Números 35,9-34: Las ciudades de refugio

Números 35,9-34:
Las ciudades de refugio

9 Luego el Señor dijo a Moisés:
10 Habla en estos términos a los israelitas: Cuando crucen el Jordán para entrar en la tierra de Canaán,
11 encontrarán ciudades que les servirán como ciudades de refugio, donde puedan huir los homicidas 
     que hayan matado a alguien involuntariamente.
12 Esas ciudades servirán de refugio contra el vengador del homicidio, 
     y así el homicida no morirá sin haber comparecido delante de la comunidad para ser juzgado.
13 Ustedes tendrán que señalar seis ciudades de refugio:
14 tres el otro lado del Jordán y tres en el territorio de Canaán.
15 Esas seis ciudades podrán servir de refugio no sólo a los israelitas, sino también a los extranjeros 
     residentes o que estén de paso entre ustedes, de manera que todo el que haya matado a otro 
     involuntariamente, pueda refugiarse en ellas.
16 Pero el que mata a otro golpeándolo con un objeto de hierro, 
     es un asesino, y el asesino será castigado con la muerte.
17 Si lo mata de una pedrada capaz de causar la muerte, es un asesino, 
     y el asesino será castigado con la muerte.
18 Si lo mata golpeándolo con un palo capaz de causar la muerte, 
     es un asesino, y el asesino será castigado con la muerte.
19 El vengador del homicidio en persona debe matar al asesino apenas lo encuentre.
20 Si el homicida mató a la víctima por odio, 
     o si le arrojó intencionalmente un objeto capaz de causar la muerte,
21 o si por enemistad lo hirió a golpes de puño hasta matarlo, el agresor será castigado con la muerte: 
     es un asesino, y el vengador del homicidio lo matará apenas lo encuentre.
22 Pero si lo hirió fortuitamente, sin que mediara enemistad, 
     o si le arrojó un objeto sin intención de alcanzarlo,
23 o si dejó caer sobre él, inadvertidamente, una piedra capaz de matarlo y de esa manera 
     le causó la muerte, sin tener odio contra él y sin desearle ningún mal,
24 la comunidad juzgará, conforme a estas reglas, entre el homicida y el vengador del homicidio,
25 y librará a aquel de las manos de este. Luego la comunidad lo hará volver a la ciudad de refugio,      
     adonde había huido, y él permanecerá allí hasta la muerte del Sumo Sacerdote 
     que ha sido ungido con el óleo santo.
26 Si el homicida sale de la ciudad de refugio adonde había huido,
27 y el vengador del homicidio lo encuentra fuera de los límites de su ciudad de refugio, 
     lo podrá matar sin temor a ninguna represalia,
28 porque el homicida debe permanecer en su ciudad de refugio hasta la muerte del Sumo Sacerdote, 
     y solamente después podrá volver al lugar donde está su propiedad.
29 Estas disposiciones serán una norma jurídica para ustedes y para sus descendientes, 
     en cualquier lugar donde se encuentren.
30 Si alguien mata a una persona, el homicida será condenado a muerte por la declaración de testigos, 
     pero el testimonio de uno solo no basta para condenar a muerte a alguien.
31 No aceptarán ningún rescate por la vida de un asesino, porque debe morir,
32 Tampoco lo aceptarán de aquel que huyó a sus ciudad de refugio, 
     permitiéndole que habite nuevamente en su propia tierra antes de la muerte del Sumo Sacerdote.
33 No profanen la tierra donde viven, porque la sangre profana la tierra, y no hay para la tierra otra 
     expiación por la sangre derramada, que la sangre de aquel que la derramó.
34 No hagas impuro el país donde vives y en el cual yo habito. 
     Porque yo, el Señor, habito entre los israelitas.

jueves, 21 de julio de 2022

Números 19,1-10: El rito para la preparación del agua lustral

Números 19,1-10: 
El rito para la preparación del agua lustral

1 El Señor dijo a Moisés y Aarón:
2 Esta es una prescripción de la ley que promulgó el señor: 
   Di a los israelitas que te traigan una vaca roja, sin ningún defecto ni imperfección, 
   y que nunca haya estado bajo el yugo.
3 Ustedes se la entregarán al sacerdote Eleazar. 
   Luego será sacada fuera del campamento y degollada en su presencia.
4 El sacerdote Eleazar recogerá con el dedo un poco de sangre y hará siete aspersiones 
   hacia la Carpa del Encuentro.
5 Después la vaca será quemada a la vista de él: 
   se deberá quemar el cuero, la carne, la sangre e incluso los excrementos,
6 Entonces el sacerdote tomará un trozo de madera de cedro, 
   un ramillete de hisopo y una cinta de púrpura roja y los arrojará en el fuego donde se queme la vaca.
7 En seguida lavará su ropa y se bañará con agua; 
   después podrá entrar de nuevo en el campamento, pero será impuro hasta la tarde.
8 El que haya quemado la vaca lavará su ropa, se bañará con agua y será impuro hasta la tarde.
9 Un hombre que no haya incurrido en impureza recogerá las cenizas de la vaca 
   y las depositará fuera del campamento, en un lugar puro. 
   Así la comunidad de los israelitas las tendrá reservadas para preparar el agua lustral, 
   que se usará en el rito de purificación.
10 El que recoja las cenizas de la vaca deberá lavar su ropa y será impuro hasta la tarde. 
     Este es un decreto irrevocable para los israelitas y para los extranjeros que vivan entre ellos.

Números 18,8-19: Los derechos de los sacerdotes

Números 18,8-19:
Los derechos de los sacerdotes

8 El Señor dijo a Aarón: Yo te encomiendo el cuidado de mis ofrendas, es decir, 
   de los dones sagrados de los israelitas. Te entrego todo eso, a ti y a tus hijos, 
   como algo que les es debido, como un derecho irrevocable.
9 Esto es lo que te corresponde de los sacrificios más santos, de las ofrendas quemadas. 
   Todas las ofrendas que me presentan como sacrificios santísimos, a saber, todas las oblaciones, 
   los sacrificios por el pecado y los sacrificios de reparación, serán para ti y para tus hijos.
10 Tú participarás de los dones más santos. 
     Sólo los varones podrán comerlos y deberás tratarlos como algo sagrado.
11 También será para ti lo que se toma de las ofrendas de los israelitas 
     para ser ofrecido con el gesto de presentación. 
     Yo te lo doy, a ti, a tus hijos y a tus hijas, como derecho irrevocable: 
     podrán comerlo todos los miembros de tu casa que sean puros.
12 Yo te doy lo mejor del aceite, del vino y del trigo, 
     o sea las partes escogidas que los israelitas presentan al Señor.
13 Las primicias de los productos de la tierra, que ellos ofrecen al Señor, serán para ti: 
     podrán comerlas todos los miembros de tu casa que sean puros.
14 Todo lo que ha sido consagrado al exterminio total en Israel será para ti.
15 También lo serán los primogénitos, tanto de hombres como de animales, ofrecidos al Señor. 
     Pero harás rescatar los primogénitos de los hombres y los primogénitos de los animales impuros.
16 Los harás rescatar dentro del mes de su nacimiento, 
     tomando como precio por el rescate cinco siclos –en siclos de Santuario– 
     que equivalen a veinte gueras.
17 Los primogénitos del ganado mayor y menor no podrán ser rescatados porque están consagrados. 
     Por eso, derramarás su sangre contra el altar y harás arder su grasa como ofrenda que se quema 
     con aroma agradable al Señor.
18 La carne, en cambio, será para ti, lo mismo que la ofrenda de presentación y la pata derecha.
19 Yo te doy todas las ofrendas que los israelitas ponen aparte para el Señor. 
     Te las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas, como derecho irrevocable. 
     Esta será una alianza de sal –una alianza eterna– para ti y tu descendencia, delante del Señor.

martes, 12 de julio de 2022

Isaías 49,14-26: Consuelo de Sión

Consuelo de Sión

14–Decía Sión: Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado.
15–¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? 
      Pero, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré. 
16 Mira, en mis palmas te llevo tatuada, tus muros están siempre ante mí; 
17 los que te construyen van más aprisa que los que te destruían, los que te arrasaban se alejan de ti. 
18 Levanta los ojos  a tu alrededor y mira: todos se reúnen para venir a ti; 
     por mi vida –oráculo del Señor–, a todos los llevarás como vestido precioso, 
     serán tu cinturón de novia.
19 Porque tus ruinas, tus escombros, tu país desolado, resultarán estrechos para tus habitantes, 
     mientras se alejarán los que te devoraban. 
20 Los hijos que dabas por perdidos te dirán otra vez: Mi lugar es estrecho, hazme sitio para habitar. 
21 –Pero tú te preguntarás: ¿Quién me engendró a éstos? Yo, sin hijos y estéril, ¿quién los ha criado? 
     Me habían dejado sola, ¿de dónde vienen éstos?
22 –Esto dice el Señor: Mira, con la mano hago seña a las naciones, alzo mi estandarte para los pueblos: 
     traerán a tus hijos en brazos, a tus hijas las llevarán al hombro. 
23 Sus reyes serán tus tutores; sus princesas, tus niñeras; 
     rostro en tierra te rendirán homenaje, lamerán el polvo de tus pies, y sabrás que yo soy el Señor, 
     que no defraudo a los seres que esperan en mí. 
24 –Pero, ¿se le puede quitar la presa a un soldado, se le escapa su prisionero a un tirano? 
25 –Esto responde el Señor: Si a un soldado le quitan su prisionero y la presa se le escapa a un tirano, 
     yo mismo defenderé tu causa, yo mismo salvaré a tus hijos. 
26 Haré a tus opresores comerse su propia carne, se embriagarán de su sangre como de vino; 
     y sabrá todo el mundo que yo soy el Señor, tu salvador, y que tu redentor es el Fuerte de Jacob.

sábado, 9 de julio de 2022

Colosenses 1,15-20: Cristo, Imagen de Dios y Cabeza de la Iglesia

Colosenses 1,15-20


15 Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación,
16 porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra,
     los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades:
     todo fue creado por medio de él y para él.
17 Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él.
18 Él es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. 
     Él es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos,
     a fin de que él tuviera la primacía en todo,
19 porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud.
20 Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo,
     restableciendo la paz por la sangre de su cruz.

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 59,1-15: El pecado, obstáculo a la salvación

El pecado, obstáculo a la salvación

1 Mira, la mano del Señor no se queda corta para salvar ni es duro de oído para oír; 
2 son las culpas de ustedes las que se interponen entre ustedes y su Dios; 
   son sus pecados los que les ocultan su rostro, e impiden que los oiga; 
3 pues las manos de ustedes están manchadas de sangre, sus dedos, de crímenes; 
   sus labios dicen mentiras, sus lenguas susurran maldades. 
4 No hay quien invoque la justicia ni quien vaya a juicio con sinceridad; 
   se apoyan en la mentira, afirman la falsedad, conciben el crimen y dan a luz la maldad. 
5 Incuban huevos de serpiente y tejen telarañas: quien coma esos huevos morirá; 
   si se rompen, salen víboras. 
6 Sus telas no sirven para vestidos; son tejidos que no pueden cubrir. 
   Sus obras son obras criminales, sus manos ejecutan la violencia. 
7 Sus pies corren hacia el mal, tienen prisa por derramar sangre inocente; 
   sus planes son planes criminales, destrozos y ruinas dejan a su paso. 
8 No conocen el camino de la paz, no existe el derecho en sus senderos, se abren sendas torcidas; 
   quien las sigue, no conoce la paz. 
9 Por eso está lejos de nosotros el derecho y no nos alcanza la justicia: 
   esperamos la luz, y vienen tinieblas; claridad, y caminamos a oscuras. 
10 Como ciegos vamos palpando la pared, andamos a tientas como gente sin vista; 
     en pleno día tropezamos como al anochecer, en pleno vigor estamos como los muertos.
11 Gruñimos todos igual que osos y nos quejamos como palomas. 
     Esperamos en el derecho, pero nada; en la salvación, y está lejos de nosotros. 
12 Porque nuestros crímenes contra ti son muchos, y nuestros pecados nos acusan; 
     tenemos presentes nuestros crímenes y reconocemos nuestras culpas: 
13 rebelarnos y negar al Señor, volver la espalda a nuestro Dios, hablar de opresión y revuelta, 
     planear por dentro engaños; 
14 y así se tuerce el derecho y la justicia se queda lejos, porque en la plaza tropieza la honradez, 
     y a la sinceridad no la dejan entrar; 
15 la lealtad está ausente, y despojan a quien evita el mal.

lunes, 4 de julio de 2022

Isaías 63,1-6


1 ¿Quién es ése que viene de Edom, de Bosra, con las ropas teñidas de rojo? 
   ¿Quién es ése vestido de gala que avanza lleno de fuerza? 
   –Yo, que sentencio con justicia y soy poderoso para salvar. 
2 –¿Por qué están rojos tus vestidos y la túnica, como quien pisa la uva? 
3 –Yo solo he pisado la uva y de otros pueblos nadie me ayudaba. 
     Los pisé con cólera, los estrujé con furor: su sangre salpicó mis vestidos y me manché toda la ropa. 
4 Porque es el día que pienso vengarme, el año del rescate ha llegado. 
5 Miraba sin encontrar un ayudante, espantado al no haber quien me apoyara; 
   pero mi brazo me dio la victoria, mi furor fue mi apoyo; 
6 pisoteé a los pueblos con mi cólera, los embriagué con mi furor, para que su sangre bajara a la tierra.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Isaías 34,1-17: Juicio

Isaías 34,1-17:
Juicio


1 Acérquense, pueblos, a escuchar; naciones, atiendan; escuche la tierra y los que la llenan,
   el mundo y cuanto produce; 
2 porque el Señor está irritado con todas las naciones, enojado con todos sus ejércitos; 
   los consagra al exterminio, los entrega a la matanza. 
3 Sus muertos son arrojados y de los cadáveres se levanta el hedor, los montes chorrean sangre 
4 y los valles se resquebrajan, el cielo se enrolla como un pliego y se marchitan sus ejércitos, 
   como se marchita el follaje de la vid, como se marchita la hoja de la higuera. 
5 Porque la espada del Señor se embriaga en el cielo: mírenla bajar hacia Edom 
   para ejecutar a un pueblo condenado. 
6 La espada del Señor chorrea sangre, está grasienta de sebo, sangre de corderos y machos cabríos, 
   sebo de entrañas de carneros. Porque el Señor hace carnicería en Bosra, gran matanza en Edom; 
7 y caen juntos búfalos con toros y novillos. Se empapa la tierra de su sangre, 
   el polvo está grasiento de su sebo; 
8 porque es el día de la venganza del Señor, año de desquite para la causa de Sión.
9 Sus arroyos se transforman en brea y el polvo en azufre, su territorio se vuelve brea ardiente, 
10 que no se apaga de día ni de noche, y su humareda sube perpetuamente; 
     de edad en edad seguirá desolada, por siglos de siglos nadie la transitará.
11Se adueñan de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo la habitan. 
    El Señor le aplica la plomada del caos y el nivel del vacío; 
12 y no queda nombre con que llamar a su reino, sus jefes vuelven a la nada.
13 En sus palacios crecen espinos; en sus torreones, cardos y ortigas; 
     se convierte en morada de chacales, en guarida de avestruces; 
14 se reúnen hienas y gatos salvajes, el chivo llama a su compañero, allí descansa el búho 
     y encuentra dónde posarse; 
15 allí anida la serpiente, pone, incuba y empolla sus huevos; 
     allí se juntan los buitres sin que falte a las hembras compañeros. 
16 Estudien el libro del Señor: ni uno solo de ellos falta, porque lo ha mandado la boca del Señor 
     y su aliento los ha reunido. 
17 Echa la suerte para ellos y con la cuerda de medir en su mano les reparte el país: 
     lo poseerán para siempre, de edad en edad lo habitarán.

sábado, 18 de agosto de 2018

Juan 6,52-59: Discurso sobre el pan de vida

Juan 6,52-59
Viernes de la 3 Semana de Pascua
Domingo de la 20 Semana del Tiempo Ordinario, Año B

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre." Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

SOBRE EL MISMO TEMA: 
por Francisco González, SF.
Alimentarnos de Jesús

lunes, 13 de agosto de 2018

Mt 27,15-26: Jesús y Barrabás

Jesús y Barrabás
Cf. Mc 15,6-15; Lc 23,18-25; Jn 18,39-40

27:15 En cada Fiesta, el gobernador acostumbraba a poner en libertad a un preso, a elección del pueblo.
27:16 Había entonces uno famoso, llamado Barrabás.
27:17 Pilato preguntó al pueblo que estaba reunido: "¿A quién quieren que ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, llamado el Mesías?"
27:18 Él sabía bien que lo habían entregado por envidia.
27:19 Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: "No te mezcles en el asunto de ese justo, porque hoy, por su causa, tuve un sueño que me hizo sufrir mucho".
27:20 Mientras tanto, los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitud que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.
27:21 Tomando de nuevo la palabra, el gobernador les preguntó: "¿A cuál de los dos quieren que ponga en libertad?" Ellos respondieron: "A Barrabás".
27:22 Pilato continuó: "¿Y qué haré con Jesús, llamado el Mesías?". Todos respondieron: "¡Que sea crucificado!"
27:23 Él insistió: "¿Qué mal ha hecho?" Pero ellos gritaban cada vez más fuerte: "¡Que sea crucificado!"
27:24 Al ver que no se llegaba a nada, sino que aumentaba el tumulto, Pilato hizo traer agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: "Yo soy inocente de esta sangre. Es asunto de ustedes".
27:25 Y todo el pueblo respondió: "Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos".
27:26 Entonces, Pilato puso en libertad a Barrabás; y a Jesús, después de haberlo hecho azotar, lo entregó para que fuera crucificado.

domingo, 12 de agosto de 2018

Mateo 26,26-29: La institución de la Eucaristía

La institución de la Eucaristía
Cf. Mc 14,22-25; Lc 22,19-20; 1 Cor 11,23-27

26:26 Mientras comían, Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: "Tomen y coman, esto es mi Cuerpo".
26:27 Después tomó una copa, dio gracias y se la entregó, diciendo: "Beban todos de ella,
26:28 porque esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos para la remisión de los pecados.
26:29 Les aseguro que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta el día en que beba con ustedes el vino nuevo en el Reino de mi Padre".

viernes, 8 de junio de 2018

Juan 19,31-37: La herida del costado

Juan 19,31-37
Sagrado Corazón de Jesús, Año B 

En aquel tiempo, los judíos, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.»

sábado, 31 de marzo de 2018

Ezequiel 36,17a.18-28: Renovación espiritual de Israel

Ezequiel 36,17a.18-28 
Vigilia Pascual 

La palabra del Señor me llegó en estos términos. Hijo de hombre, cuando el pueblo de Israel habitaba en su propio suelo, lo contaminó con su conducta y sus acciones. Entonces derramé mi furor sobre ellos, por la sangre que habían derramado sobre el país y por los ídolos con que lo habían contaminado. Los dispersé entre las naciones y ellos se diseminaron por los países. Los juzgué según su conducta y sus acciones. Y al llegar a las naciones adonde habían ido, profanaron mi santo Nombre, haciendo que se dijera de ellos: «Son el pueblo del Señor, pero han tenido que salir de su país.» Entonces yo tuve compasión de mi santo Nombre, que el pueblo de Israel profanaba entre las naciones adonde había ido. Por eso, di al pueblo de Israel: Así habla el Señor : Yo no obro por consideración a ustedes, casa de Israel, sino por el honor de mi santo Nombre, que ustedes han profanado entre las naciones adonde han ido. Yo santificaré mi gran Nombre, profanado entre las naciones, profanado por ustedes. Y las naciones sabrán que yo soy el Señor -oráculo del Señor- cuando manifieste mi santidad a la vista de ellas, por medio de ustedes. Yo los tomaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los países y los llevaré a su propio suelo. Los rociaré con agua pura, y ustedes quedarán purificados. Los purificaré de todas sus impurezas y de todos sus ídolos. Les daré un corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos, y que observen y practiquen mis leyes. Ustedes habitarán en la tierra que yo he dado a sus padres. Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Mateo 27,1-10: La muerte de Judas

Mateo 27,1-10

27:1 Cuando amaneció, todos los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo deliberaron sobre la manera de hacer ejecutar a Jesús.
27:2 Después de haberlo atado, lo llevaron ante Pilato, el gobernador, y se lo entregaron.

La muerte de Judas
27:3 Judas, el que lo entregó, viendo que Jesús había sido condenado, lleno de remordimiento, devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos,
27:4 diciendo: "He pecado, entregando sangre inocente". Ellos respondieron: "¿Qué nos importa? Es asunto tuyo".
27:5 Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó.
27:6 Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: "No está permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre".
27:7 Después de deliberar, compraron con él un campo, llamado "del alfarero", para sepultar a los extranjeros.
27:8 Por esta razón se lo llama hasta el día de hoy "Campo de sangre".
27:9 Así se cumplió lo anunciado por el profeta Jeremías: Y ellos recogieron las treinta monedas de plata, cantidad en que fue tasado aquel a quien pusieron precio los israelitas.
27:10 Con el dinero se compró el "Campo del alfarero", como el Señor me lo había ordenado.