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sábado, 8 de abril de 2023

Jesucristo descendió a los infiernos: ¿Fue Jesús al infierno? Diferencia entre Hades y Gehenna


Una idea presente en algunos creyentes es que Jesús fue al infierno después de morir. Casi siempre las traducciones son las causantes de esta creencia equivocada. El Credo de los Apóstoles dice:

“Fue crucificado, muerto y sepultado. 
Descendió a los infiernos. 
Al tercer día resucitó de entre los muertos”.

Los Padres de la Iglesia y algunos reformadores coincidieron en este punto. Entre ellos Juan Calvino, quien aborta el tema en su obra La Institución de la Religión Cristiana (1599), y cita a teólogos antiguos que afirmaban este punto (san Hilario, Sobre la Trinidad). Tomás de Aquino, sostuvo un punto de vista similar (Summa Theol. III. 52. 5).

El evangelio apócrifo De Nicodemo, del siglo V d.C., afirma que Jesús descendió al infierno y salvó a los santos del Antiguo Testamento: Adán, David, Habacuc e Isaías.

— Confusión en los términos: Hades y Gehenna

Las traducciones inglesas del siglo XVI y XVII (King James) aumentaron la confusión al traducir Hades como si fuera Gehenna. El término Hades, en su origen, alude al estado intermedio de los muertos que esperan el Juicio Final, mientras que Gehenna es el lugar de tormento al que se puede ir después del Juicio.

Los traductores tradujeron erróneamente Hades como “infierno” las diez veces que este término aparece en el Nuevo Testamento (Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; 16:23; Hechos 2:27,31; Apocalipsis 1:18; 6:8; 20:13,14).

1 Pedro 3:18-20:

3:18 Cristo murió una vez por nuestros pecados —siendo justo, padeció por los injustos— para llevarnos a Dios. Entregado a la muerte en su carne, fue vivificado en el Espíritu. 3:19 Y entonces fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros, 3:20 a los que se resistieron a creer cuando Dios esperaba pacientemente, en los días en que Noé construía el arca. En ella, unos pocos —ocho en total— se salvaron a través del agua.

1 Pedro 3:18-20, parece afirmar que Jesús descendió al reino espiritual y predicó a los difuntos, pero si se prestamos atención a la gramática original descubrimos algunos matices que pasan desapercibidos en las traducciones.

“En espíritu”:

La predicación a los “espíritus prisioneros” fue realizada “en espíritu: ...En espíritu; en el cual también fue y predicó...” (vss. 18,19).

Otros pasajes bíblicos muestran que a Jesús se le atribuyen acciones que hizo por medio de otras personas (Juan 4:1,2; Efesios 2:17). Estas licencias no son exclusivas del Nuevo Testamento; por ejemplo, Natán acusa a David, “A Urías heriste a espada” (2 Samuel 12:9); pero David es el que da la orden. Elías acusa a Acab de matar a Nabot (1 Reyes 21:19), pero fue su esposa, Jezabel, quien planeó que dos hombres llevaran a cabo la acción. Pablo dice que Jesús predicó la salvación a los gentiles (Efesios 2:17), pero Jesús lo hizo a través de otros (Hechos 15:7). Pedro dice que el Espíritu “anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos” (1 Pedro 1:11), pero fueron los profetas los que realizaron la predicación (vs.10).

1 Pedro 4:6:

En el capítulo 4, Pedro afirma que “también ha sido predicado el evangelio a los muertos” (1 Pedro 4:6). Cuando Pedro escribe la carta esas personas habían muerto, sin embargo, Pedro dice que viven “en espíritu según Dios”, es decir, estaban vivos espiritualmente (en el hades).

viernes, 29 de julio de 2022

Mateo 5,27-32: Sobre el adulterio y el divorcio

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, 
     y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. 
31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, 
     la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, 
     comete adulterio.

viernes, 10 de junio de 2022

Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley sino a darle cumplimiento

Mateo 5,17-37  
Domingo de la 6 Semana del Tiempo Ordinario, Año A

• Jesús y la Ley (Cf. Lucas 16,16-17)

17 No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, 
     sino a dar cumplimiento.
18 Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, 
     antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice.
19 El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, 
     será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será 
     considerado grande en el Reino de los Cielos.
20 Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, 
     no entrarán en el Reino de los Cielos.

• Homicidio (Cf. Lucas 12,58-59)

21 Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás y el que mata, 
     será condenado por el tribunal.
22 Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, será condenado por el tribunal. 
     Y todo aquel que lo insulta, será castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, será condenado 
     a la Gehena de fuego.
23 Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano 
     tiene alguna queja contra ti,
24 deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar 
     tu ofrenda.
25 Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, 
     no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

• Adulterio (Cf. Mt 5,31-32; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)
Viernes de la 10 Semana del Tiempo Ordinario

27 Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.
28 Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
29 Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.
30 Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: 
     es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado 
     a la Gehena.

• Divorcio (Mt 5,27-30; Mt 19,1-9; Mc 9,43-47; Mc 10,1-12; Lc 16,18)

31 También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio.
32 Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone 
     a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio.

• Juramento

33 Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: No jurarás falsamente, 
     y cumplirás los juramentos hechos al Señor.
34 Pero yo les digo que no juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey.
36 No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro
     uno solo de tus cabellos.
37 Cuando ustedes digan "sí", que sea sí, y cuando digan "no", que sea no. 
     Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.

SOBRE EL MISMO TEMA:  
Mateo 5,17-37: No he venido a abolir la ley...
     Mt 5,17-19: Jesús y la ley
     Mt 5,20-26: Reconciliación y ofrenda
          La rigidez de los escribas y fariseos 


Imágenes del Evangelio:  


miércoles, 22 de febrero de 2017

Marcos 9,41-50: La relación con los pequeños y excluidos

Marcos 9,41-50 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que os dé a beber un vaso de agua porque sois de Cristo, en verdad os digo que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te induce a pecar, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la gehenna, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te induce a pecar, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies a la gehenna. Y, si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la gehenna, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salaréis? Tened sal entre vosotros y vivid en paz unos con otros».

— Comentario por la Orden Carmelita

El evangelio de hoy nos presenta algunos consejos de Jesús sobre la relación de los adultos con los pequeños y excluidos. En aquel tiempo, mucha gente era excluida y marginada. No podía participar. Muchos perdían la fe. El texto que vamos a meditar tiene algunas afirmaciones extrañas que si se toman al pie de la letra causan perplejidad en la gente.

• Marcos 9,41: Un vaso de agua es recompensado

Dos pensamientos:

a) “Cualquier que os dé un vaso de agua”: Jesús está yendo a Jerusalén para entregar su vida. ¡Gesto de gran entrega! Pero no olvida los gestos pequeños de entrega del diario vivir: un vaso de agua, una acogida, una limosna, tantos gestos. Quien desprecia el ladrillo, ¡no construye nunca una casa!

b) “Porque sois de Cristo”: Jesús se identifica con nosotros que queremos pertenecer a El. Esto significa que, para El, tenemos mucho valor.

• Marcos 9,42: Escándalo para los pequeños

"Escándalo", literalmente, es la piedra por el camino; es aquello que desvía a una persona del buen camino. Escandalizar a los pequeños es ser motivo por el cual los pequeños se desvían del camino y pierden la fe en Dios. Quien hace esto recibe la siguiente sentencia: “¡Al cuello una piedra de molino y ser echado al mar!”

¿Por qué tanta severidad? Jesús se identifica con los pequeños (Mt 25,40.45). ¡Quien hace algo a ellos, lo hace a Jesús! Hoy, en el mundo entero, los pequeños, los pobres, muchos de ellos se están yendo de las iglesias tradicionales.

Cada año, solamente en América Latina, casi unos tres millones de personas migran hacia otras iglesias. ¡No consiguen creer en lo que profesamos en nuestra iglesia! ¿Por qué será? ¿Hasta dónde tenemos la culpa? ¿Merecemos al cuello la piedra de molino?

• Marcos 9,43-48: Cortar la mano y el pie, arrancar el ojo

Jesús manda a la persona que se arranque la mano, el pie y el ojo, en caso de que fueran motivo de escándalo. Dice: “Es mejor entrar en la vida o en el Reino con un pie (mano, ojo) que entrar en el infierno con dos pies (manos, ojos)”.

Estas frases significan que una persona tiene que ser radical en la opción por Dios y por el Evangelio. La expresión ”gehena (infierno) donde su gusano no muere y el fuego no se apaga”, es una imagen para indicar la situación de la persona que queda sin Dios. La gehena era el nombre de un valle cerca de Jerusalén, donde se tiraba la basura de la ciudad y donde siempre había un fuego que quemaba la basura. Este lugar era nauseabundo y para la gente era símbolo de la situación de una persona que dejaba de participar en el Reino de Dios.

• Marcos 9,49-50: Sal y Paz

Estos dos versículos ayudan a entender las palabras severas sobre el escándalo. Jesús dice: “¡Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros!”

Una comunidad en la cual se vive en paz, unos con otros, es como un poco de sal que da gusto a toda la comida. La convivencia pacífica y fraterna en la comunidad es la sal que da gusto a la vida del la gente en el barrio. Es un signo del Reino, una revelación de la Buena Noticia de Dios. ¿Estamos siendo sal? Sal que no da gusto, ¡no sirve para nada!

— Jesús acoge y defiende la vida de los pequeños

Varias veces, Jesús insiste en la acogida que hay que dar a los pequeños. “Quien acoge a uno de estos pequeños en mi nombre, a mí me acoge” (Mc 9,37). Quien da un vaso de agua a uno de estos pequeños no perderá su recompensa (Mt 10,42). El pide que no se desprecien los pequeños (Mt 18,10). Y en el juicio final los justos serán recibidos porque dieron de comer “a uno de estos pequeñuelos” (Mt 25,40).

Si Jesús insiste tanto en la acogida que hay que dar a los pequeños, es porque había mucha gente pequeña ¡que no era acogida! De hecho, muchas mujeres, muchos niños no contaban (Mt 14,21; 15,38), eran despreciados (Mt 18,10) y silenciados (Mt 21,15-16).

Hasta los apóstoles impedían que llegasen cerca de Jesús (Mt 19,13; Mc 10,13-14). En nombre de la ley de Dios, mal interpretada por las autoridades de la época, mucha buena gente era excluida. En vez de acoger a los excluidos, la ley era usada para legitimar la exclusión.

En los evangelios, la expresión “pequeños” (en griego se dice elachistoi, mikroi o nepioi), a veces indica “niños”, otras veces, indica los sectores excluidos de la sociedad. No es fácil discernir.

A veces lo que es “pequeño” en un evangelio, es “niños” en otro. Porque los niños pertenecían a la categoría de los “pequeños”, de los excluidos. Además de esto, no siempre es fácil discernir entre lo que viene del tiempo de Jesús y lo que viene del tiempo de las comunidades para las cuales los evangelios fueron escritos. Aún así, lo que resulta claro es el contexto de exclusión que estaba presente en la época y la imagen que las primeras comunidades conservaron de Jesús: Jesús se pone del lado de los pequeños, de los excluidos, y asume su defensa.

Para la reflexión personal

• En nuestra sociedad y en nuestra comunidad, ¿quiénes son hoy los pequeños y los excluidos? ¿Cómo está siendo la acogida que les damos?
• “Cuerda al cuello”. Mi comportamiento ¿merece una cuerda o una cuerdecilla al cuello? ¿Y el comportamiento de nuestra comunidad: qué se merece?

miércoles, 26 de agosto de 2015

Mateo 23,27-36: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!"

Mateo 23,27-32

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas"! Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!"