Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2026

Año Litúrgico y Oración

DOMINGOS, FIESTAS, TIEMPOS LITÚRGICOS


Orar con María y José


Biblia y Oración

 


Antiguo Testamento:


Sobre el Padre nuestro:


La oración de Jesús:


Parábolas:


Jesús reza con los niños:


¿Cómo y por qué rezar?


La oración de la Comunidad cristiana:


Papa León XIV

Orar por...

 

Orar con la palabra de Dios

 

+ Sobre el Domingo de la Palabra

lunes, 9 de septiembre de 2024

Lucas 6,12-19: Elección de los Doce

Lucas 6,12-19

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que se puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 19 de agosto de 2024

Libro de Josué 7,1-26: Derrota y castigo

Libro de Josué
Capítulo 7
La violación del anatema

1 Pero los israelitas cometieron un pecado con lo consagrado. 
   Porque Acán, hijo de Carmí, de Zabdí, de Zéraj, de la tribu de Judá, robó de lo consagrado. 
   Y el Señor se encolerizó contra Israel. 

Derrota ante Ay, castigo del sacrilegio

2 Josué envió gente desde Jericó hacia Ay, al este de Betel, con esta orden: 
   –Vayan a reconocer la región. Fueron, hicieron el reconocimiento 
3 y, al volver, dijeron a Josué: –No hace falta que vaya toda la tropa; 
   bastan unos dos mil o tres mil para conquistar la ciudad. 
   No canses a toda la tropa en este ataque, que ellos son pocos. 
4 Entonces fueron hacia Ay unos tres mil del ejército; pero tuvieron que huir ante los de Ay, 
5 que les hicieron unas treinta y seis bajas y los persiguieron desde las puertas de la ciudad 
   hasta Hassebarim, derrotándolos en la cuesta. El valor del ejército se deshizo en agua.

Oración de Josué
 
6 Josué se rasgó el manto, cayó rostro en tierra ante el arca del Señor, 
   y estuvo así hasta el atardecer, junto con los concejales de Israel, echándose polvo a la cabeza. 
7 Josué oró: –¡Ay Señor mío! ¿Para qué hiciste pasar el Jordán a este pueblo?, 
   ¿para entregarnos después a los amorreos y exterminarnos? 
   ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! 
8 ¡Perdón, Señor! ¿Qué voy a decir después que Israel ha vuelto la espalda ante el enemigo? 
9 Lo oirán los cananeos y toda la gente del país, nos cercarán y borrarán nuestro nombre de la tierra. 
   ¿Y qué harás tú con tu ilustre nombre? 

Respuesta de Yahvé

10 El Señor le respondió: –Anda, levántate. ¿Qué haces ahí, caído rostro en tierra? 
11 Israel ha pecado, han quebrantado el pacto que yo realicé con ellos, 
     han tomado de lo consagrado, han robado, han disimulado escondiéndolo entre su ajuar. 
12 No podrán los israelitas resistir a sus enemigos, les volverán la espalda, 
     porque se han convertido ellos mismos en algo que debe ser consagrado al exterminio. 
     No estaré más con ustedes mientras no eliminen lo que ordené que se destruyera. 
13 Levántate, purifica al pueblo y diles: 
     Purifíquense para mañana, porque así dice el Señor, Dios de Israel: 
     ¡Hay algo que debió ser consagrado al exterminio dentro de ti, Israel! 
     No podrás hacer frente a tus enemigos mientras no lo destruyas y lo eches fuera de ti. 
14 Por la mañana se acercarán por tribus. La tribu que el Señor indique por sorteo se acercará 
     por clanes; el clan que el Señor indique por sorteo se acercará por familias; 
     la familia que el Señor indique por sorteo se acercará por individuos. 
15 El que sea sorprendido con algo consagrado, será quemado con todos sus bienes, 
     por haber quebrantado el pacto del Señor y haber cometido una infamia en Israel.

Descubrimiento y castigo del culpable
 
16 Josué madrugó y mandó a los israelitas acercarse por tribus. La suerte cayó en la tribu de Judá. 
     Se fue acercando la tribu de Judá por clanes, y la suerte cayó en el clan de Zéraj. 
17 Se fue acercando el clan de Zéraj por familias, y la suerte cayó en la familia de Zabdí. 
18 Se fue acercando la familia de Zabdí por individuos, y la suerte cayó en Acán, hijo de Carmí, 
     de Zabdí, de Zéraj, de la tribu de Judá. 
19 Josué dijo a Acán: –Hijo mío, glorifica al Señor, Dios de Israel, haciendo tu confesión. 
     Dime lo que has hecho, no me ocultes nada. 
20 Acán respondió a Josué: 
     –Es verdad, he pecado contra el Señor, Dios de Israel. He hecho esto y esto: 
21 vi entre los despojos un manto babilonio muy bueno, 
     doscientas monedas de plata y una barra de oro de medio kilo; 
     se me fueron los ojos y lo agarré. 
     Mira, está todo escondido en un hoyo en medio de mi tienda, el dinero debajo. 
22 Josué mandó a unos que fueran corriendo a la tienda de Acán: 
     todo estaba allí escondido, el dinero debajo. 
23 Lo sacaron de la tienda, se lo llevaron a Josué y a los israelitas y lo depositaron ante el Señor. 
24 Josué tomó a Acán, hijo de Zéraj –con el dinero, el manto y la barra de oro–, 
     a sus hijos e hijas, sus bueyes, burros y ovejas, y su tienda con todos sus bienes. 
     En compañía de todo Israel los subió al Valle de Acor, 
25 y Josué dijo: –¡El Señor te haga sufrir hoy mismo la desgracia que nos has acarreado! 
    Todos los israelitas apedrearon a Acán. Luego los quemaron y los cubrieron de piedras. 
26 Después levantaron encima de él un montón de piedras, que todavía hoy se conserva. 
     Y el Señor aplacó el incendio de su ira. Por eso aquel sitio se llama hasta hoy Valle de Acor. 


sábado, 15 de junio de 2024

2 Macabeos 12,43-46: para que ofrecieran un sacrificio de expiación por los pecados...

En aquellos días, Judas Macabeo, jefe de Israel, hizo una colecta y recogió dos mil dracmas de plata, que envió a Jerusalén para que ofrecieran un sacrificio de expiación por los pecados de los que habían muerto en la batalla. Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección, pues si no hubiera esperado la resurrección de sus compañeros, habría sido completamente inútil orar por los muertos. Pero él consideraba que a los que habían muerto piadosamente, les estaba reservada una magnifica recompensa. En efecto, orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados es una acción santa y conveniente.

sábado, 23 de marzo de 2024

Mc 32-52: Oración en el huerto y arresto de Jesús

Oración en el huerto
(Cf. Mt 26,36-46; cfr. Lc 22,39-46) 

32 Llegados al lugar llamado Getsemaní, dijo a sus discípulos: 
     —Siéntense aquí mientras yo voy a orar. 
33 Llevó con él a Pedro, Santiago y Juan y empezó a sentir tristeza y angustia. 
34 Entonces les dijo: —Siento una tristeza de muerte; quédense aquí y permanezcan despiertos. 
35 Se adelantó un poco, se postró en tierra y oraba que, si era posible, se alejara de él aquella hora. 
36 Decía: Abba, Padre, tú lo puedes todo, aparta de mí esta copa. 
     Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 
37 Volvió, y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: 
     —Simón, ¿duermes? ¿No has sido capaz de estar despierto una hora? 
38 Permanezcan despiertos y oren para no caer en la tentación. 
     El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil. 
39 Se retiró otra vez y oró repitiendo las mismas palabras. 
40 Al volver, los encontró otra vez dormidos, porque los ojos se les cerraban de sueño; 
     y no supieron qué contestar. 
41 Volvió por tercera vez y les dijo: —¡Todavía dormidos y descansando! 
     Basta, ha llegado la hora en que el Hijo del Hombre será entregado en poder de los pecadores. 
42 Vamos, levántense, se acerca el traidor. 

Arresto de Jesús
(Cf. Mt 26,47-56; Lc 22,47-53; cfr. Jn 18,1-11)

43 Todavía estaba hablando cuando se presentó Judas, uno de los Doce, 
     y con él gente armada de espadas y palos, enviada por los sumos sacerdotes, 
     los letrados y los ancianos. 
44 El traidor les había dado una contraseña: Al que yo bese, ése es; arréstenlo y llévenlo con cuidado. 
45 Enseguida, acercándose a Jesús, le dijo: ¡Maestro!, y le dio un beso. 
46 Los otros se le tiraron encima y lo arrestaron. 
47 Uno de los presentes desenvainó la espada y de un tajo cortó una oreja 
     al sirviente del sumo sacerdote. 
48 Jesús se dirigió a ellos: 
     —Como si se tratara de un asaltante, han salido armados de espadas y palos para capturarme. 
49 Diariamente estaba con ustedes enseñando en el templo y no me arrestaron. 
     Pero se ha de cumplir la Escritura. 
50 Y todos lo abandonaron y huyeron. 

Un joven anónimo

51 Le seguía, también, un muchacho cubierto sólo por una sábana. Lo agarraron; 
52 pero él, soltando la sábana, se les escapó desnudo.


lunes, 8 de mayo de 2023

Hechos 14,21-28: De vuelta en Antioquía: fin de la misión de Pablo y Bernabé

14,21-28: De vuelta en Antioquía: fin de la misión de Pablo y Benabé


19 Pero unos judíos, venidos de Antioquía e Iconio, 
     convencieron a la gente para que apedrease a Pablo.
     Luego dándolo por muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad.
20 Los discípulos lo rodearon, él se levantó y entró en la ciudad.

21 Al día siguiente salió con Bernabé hacia Derbe. Después de anunciar la Buena Noticia 
     en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, 
22 donde animaron a los discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que tenían 
     que atravesar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. 
23 En cada comunidad nombraban ancianos y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor 
     en quien habían creído. 
24 Después atravesaron Pisidia, llegaron a Panfilia, 
25 predicaron el mensaje en Perge, bajaron a Atalía 
26 y desde allí navegaron a Antioquía, desde donde habían partido encomendados a la gracia de Dios 
     para realizar la obra que ahora habían acabado. 
27 Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que Dios había hecho por su medio 
     y cómo había abierto a los paganos la puerta de la fe. 
28 Y se quedaron una larga temporada con los discípulos.

lunes, 17 de abril de 2023

Hechos 4,23-31: Oración de la comunidad

Hechos 4,23-31

23 Al verse libres, se reunieron con sus compañeros 
     y les contaron lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los letrados. 
24 Al oírlos, íntimamente unidos a una voz oraron a Dios diciendo:
     —Señor, que hiciste el cielo, la tierra, el mar y cuanto contienen; 
25 que por boca de tu siervo David, inspirado por el Espíritu Santo, dijiste:
     ¿Por qué se agitan las naciones y los pueblos planean en vano?
26 Se levantaron los reyes de la tierra 
     y los gobernantes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido.
27 De hecho, en esta ciudad, se aliaron contra tu santo siervo Jesús, tu Ungido, 
     Herodes y Poncio Pilato con paganos y gente de Israel, 
28 para ejecutar cuanto había determinado tu mano y tu designio. 
29 Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus siervos anunciar tu mensaje
     con toda franqueza. 
30 Extiende tu mano para que sucedan sanaciones, 
     señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús.
31 Al terminar la súplica, tembló el lugar donde estaban reunidos, 
     se llenaron de Espíritu Santo y anunciaban el mensaje de Dios con franqueza.

Hechos 2,42-47: La primera comunidad cristiana


42 Se reunían frecuentemente para escuchar la enseñanza de los apóstoles, 
     y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. 
43 Ante los prodigios y señales que hacían los apóstoles, 
     un sentido de reverencia se apoderó de todos.
44 Los creyentes estaban todos unidos y poseían todo en común. 
45 Vendían bienes y posesiones y las repartían según la necesidad de cada uno. 
46 A diario acudían fielmente e íntimamente unidos al templo; en sus casas partían el pan,
     compartían la comida con alegría y sencillez sincera. 
47 Alababan a Dios y todo el mundo los estimaba.
     El Señor iba incorporando a la comunidad a cuantos se iban salvando

sábado, 8 de abril de 2023

Regina Coeli o Reina del Cielo


Durante el tiempo pascual, la Iglesia Universal se une en la oración del Regina Coeli o Reina del Cielo.

El rezo de la antífona de Regina Coeli fue establecida por el papa Benedicto XIV en 1742 y reemplaza durante el tiempo pascual, desde la celebración de la resurrección hasta el día de Pentecostés, al rezo del Ángelus cuya meditación se centra en el misterio de la Encarnación.

De la misma manera que el Ángelus, el Regina Coeli se reza tres veces al día, al amanecer, al mediodía y al atardecer como una manera de consagrar su día a Dios y la Virgen María.

No se conoce el autor de esta composición litúrgica que se remonta al siglo XII y era repetido por los frailes menores franciscanos después de las completas en la primera mitad del siguiente siglo popularizándola y extendiéndose por todo el mundo cristiano.

La oración

G: Reina del cielo, alégrate, aleluya.
T: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

G: Ha resucitado según su palabra, aleluya.
T: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

G: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.
T: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)

Reina del Cielo

Las palabras de apertura del himno pascual de la Santísima Virgen, es la recitación prescrita en el Breviario romano de las Completas del sábado Santo hasta la hora nona del sábado después de Pentecostés inclusive. Este himno es para ser cantado en coro y de pie:

Regina coeli laetare, Alleluia,
Quia quem meruisti portare. Alleluia,
Resurrexit, Sicut dixit, Alleluia.
Ora pro nobis Deum. Alleluia.

El aleluya sirve como un estribillo.

De autor desconocido el himno se remonta al siglo 12. Era repetido por los Franciscanos después de las completas en la primera mitad del siguiente siglo.

Fue incorporado a la oficina de curia Romana-Minorista junto a otros himnos marianos. El cual por la actividad de los Franciscanos se popularizó muy pronto en todas partes. Y por orden de Nicolas III (1277-1280) reemplazó los libros mas viejos de oficina en todas las iglesias de Roma.

El Regina Coeli toma el lugar del Angelus durante el tiempo Pascual. El autor de Regina Coeli es desconocido pero la leyenda dice que San Gregorio el Grande (d.604) escuchó las tres primeras líneas cantadas por ángeles cierta mañana pascual en Roma mientras caminaba decalzo en una gran procesión religiosa y que el Santo agregó con eso la cuarta línea: favorables nobis Deum del "Ora. Alleluia".

Fuente: aciprensa.com

miércoles, 1 de marzo de 2023

JUEVES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lecturas)

Ester 14,1.3-5.12-14
Salmo 137: Cuando te invoqué, 
me escuchaste, Señor
Mateo 7,7-12


Ester 14,1.3-5.12-14

En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: "Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo."


Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas."

martes, 28 de febrero de 2023

PRIMER MARTES DE CUARESMA (Lecturas)

Isaías 55,10-11
Salmo 33,4-5.6-7.16-17.18-19
El Señor libra de sus angustias a los justos
Mateo 6,7-15



Así dice el Señor: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo."

El Señor libra de sus angustias a los justos

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas."

Mateo 6,7-15: El Padre nuestro

Mateo 6,7-15 (Cf. Lc 11,1-13)
Jueves de la 11 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así: "Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy el pan nuestro de cada día, perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido, no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del Maligno." Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas."

SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 20 de febrero de 2023

Marcos 9,14-29: Curación de un endemoniado epiléptico

Marcos 9,14-29 (Cf. Mt 17,14-20; Lc 9,37-43)
Lunes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II


En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces."Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie.Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."

SOBRE EL MISMO TEMA:

Imágenes del Evangelio:



sábado, 18 de febrero de 2023

Mateo 5,38-48: Amor a los enemigos

"Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda. "Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo  y odiarás a tu enemigo.  Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan,  para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos?  Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.

SOBRE EL MISMO TEMA:
por Adsis


Imágenes del Evangelio:




sábado, 17 de diciembre de 2022

Oraciones a la Virgen de Guadalupe

I

"Madre Santísima de Guadalupe, Madre de Jesús,
condúcenos hacia tu Divino Hijo por el camino del Evangelio,
para que nuestra vida sea el cumplimiento generoso de la voluntad de Dios

Condúcenos a Jesús,
que se nos manifiesta 
y se nos da en la Palabra revelada
y en el Pan de la Eucaristía.

Danos una fe firme,
una esperanza sobrenatural
una caridad ardiente
y una fidelidad viva
a nuestra vocación de bautizados.

Ayúdanos a ser agradecidos a Dios,
exigentes con nosotros mismos y llenos de amor
para con nuestros hermanos.

Amén".


II

Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! 
Tú, que manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo; 
escucha la oración que con filial confianza te dirigimos y preséntala ante tu Hijo Jesús, 
único redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, 
a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, 
te consagramos en este día todos nuestro ser y todo nuestro amor. 
Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, 
nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; 
ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, 
Señora y madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos 
y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: 
no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, 
te pedimos por todos los obispos, 
para que conduzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, 
de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad 
en todo el Pueblo de Dios, 
y otorga abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe, 
y celosos dispensadores de los misterios de Dios.


III

Oración de San Juan Pablo II en Guadalupe en 1979

¡Oh, Virgen Inmaculada!
Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia!
Tú, que desde este lugar manifiestas
tu clemencia y tu compasión
a todos los que solicitan tu amparo;
escucha la oración que con filial confianza te dirigimos,
y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso,
a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores,
te consagramos en este día todo nuestro ser y todo nuestro amor.
Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos,
nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos;
ya que todo lo que tenemos y somos lo ponernos bajo tu cuidado,
Señora y Madre nuestra.
Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino
de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia:
no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas,
te pedimos por todos los obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos
de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.
Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda
hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorgue abundantes
vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe
y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Concede a nuestros hogares
la gracia de amar y de respetar la vida que comienza.
con el mismo amor con el que concebiste en tu seno
la vida del Hijo de Dios.

Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias,
para que estén siempre muy unidas, y bendice la educación de nuestros hijos.
Esperanza nuestra, míranos con compasión,
enséñanos a ir continuamente a Jesús y, si caemos, ayúdanos
a levantarnos, a volver a El, mediante la confesión de nuestras culpas
y pecados en el sacramento de la penitencia,
que trae sosiego al alma.

Te suplicamos que nos concedas un amor muy grande a todos los santos sacramentos
que son como las huellas que tu Hijo nos dejó en la tierra.
Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en la conciencia,
con nuestros corazones libres de mal y de odios,
podremos llevar a todos la verdadera alegría y la verdadera paz,
que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo,
que con Dios Padre y con el Espíritu Santo,
vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén.