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viernes, 3 de diciembre de 2021

Libro del Profeta Miqueas

 

LIBRO DEL PROFETA MIQUEAS

Capítulo 1
Miqueas 1,1-7: El juicio del Señor contra Samaría
Miqueas 1,8-16: Lamentación por la ruina de las ciudades del Sur

Capítulo 2    
Miqueas 2,1-11: Contra la violencia de los poderosos
Miqueas 2,12-13: Promesa de salvación

Capítulo 3  
Miqueas 3,1-4: Contra los jefes que oprimen al pueblo
Miqueas 3,5-8: Contra los profetas mercenarios
Miqueas 3,9-12: La ruina de Jerusalén

Capítulo 4
Miqueas 4,1-5: El reinado futuro del Señor en Sión
Miqueas 4,6-8: El retorno a Sión del rebaño disperso
Miqueas 4,9-10: Exilio y liberación de Sión
Miqueas 4,11-14: La victoria de Sión sobre las naciones

Capítulo 5
Miqueas 5,1-5: Restauración de la dinastía davídica
Miqueas 5,6-7: La misión del resto de Israel
Miqueas 5,8-14: Abolición de las guerras y de la idolatría

Capítulo 6  
Miqueas 6,1-5: El pleito de Señor con su pueblo  
Miqueas 6,6-8: El verdadero culto
Miqueas 6,9-16: Contra el fraude y la mentira

Capítulo 7        
Miqueas 7,1-7: La injusticia universal
Miqueas 7,8-10: Confianza de Sión en medio de la prueba
Miqueas 7,11-13: Anuncio de la restauración
Miqueas 7,14-15.18-20: Confianza en el perdón de Dios  

sábado, 12 de agosto de 2017

1 Reyes 22,13-28: Intervención del profeta Miqueas

1 Reyes 22,13-28: La intervención del profeta Miqueas
Cf. 2 Crónicas 18,12-28

22:13 El mensajero que había ido a llamar a Miqueas le dijo: "Mira que las palabras de los profetas anuncian a una sola voz buena fortuna para el rey. Habla tú también como uno de ellos, y anuncia la victoria".
22:14 Pero Miqueas replicó: "¡Por la vida del Señor, sólo diré lo que el Señor me diga!".
22:15 Cuando se presentó al rey, este le dijo: "Miqueas, ¿podemos ir a combatir contra Ramot de Galaad, o debemos desistir?". Él le respondió: "Sube y triunfarás; el Señor la entregará en manos del rey".
22:16 Pero el rey le dijo: "¿Cuántas veces tendré que conjurarte a que no me digas más que la verdad en nombre del Señor?"
22:17 Miqueas dijo entonces: "He visto a todo Israel disperso por las montañas, como ovejas sin pastor. El Señor ha dicho: Estos ya no tienen dueño; vuélvase cada uno a su casa en paz".
22:18 El rey de Israel dijo a Josafat: "¿No te había dicho que este no me vaticina el bien, sino sólo desgracias?"
22:19 Miqueas siguió diciendo: "Por eso, escucha la palabra del Señor: Yo vi al Señor sentado en su trono, y todo el Ejército de los cielos estaba de pie junto a él, a derecha e izquierda.
22:20 El Señor preguntó: '¿Quién seducirá a Ajab, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?' Ellos respondieron, uno de una manera y otro de otra.
22:21 Entonces se adelantó el espíritu y, puesto de pie delante del Señor, dijo: 'Yo lo seduciré'. '¿Cómo?', preguntó el Señor.
22:22 Él respondió: 'Iré y seré un espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas'. Entonces el Señor le dijo: 'Tú lograrás seducirlo. Ve y obra así'.
22:23 Ahora, el Señor ha puesto un espíritu de mentira en la boca de todos estos profetas, porque él ha decretado tu ruina".
22:24 Sedecías, hijo de Canaaná, se acercó a Miqueas y le dio una bofetada, diciendo: "¿Por dónde se me escapó el espíritu del Señor para hablarte a ti?"
22:25 Miqueas repuso: "Eso lo verás el día en que vayas de una habitación a otra para esconderte".
22:26 Entonces el rey de Israel ordenó: "Toma a Miqueas y llévalo a Amón, el gobernador de la ciudad, y a Joás, el hijo del rey. Tú les dirás:
22:27 Así habla el rey: Encierren a este hombre en la cárcel y ténganlo a pan y agua, hasta que yo regrese victorioso".
22:28 Miqueas replicó: "Si tú regresas victorioso, quiere decir que el Señor no ha hablado por mi boca".

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Miqueas 7,11-13: Anuncio de la restauración

Anuncio de la restauración          
7:11 ¡Llega el día de reconstruir tus murallas! Aquel día se extenderán tus fronteras;
7:12 aquel día vendrán hacia ti desde Asiria hasta Egipto y desde Egipto hasta el Río, de un mar hasta el otro y de una montaña hasta la otra.
7:13 La tierra quedará desolada a causa de sus habitantes, como pago de sus malas acciones.

Miqueas 7,8-10: Confianza de Sión en medio de la prueba

Confianza de Sión en medio de la prueba  
7:8 No te alegres de mi suerte, enemiga mía, porque si he caído, me levantaré; si habito en las tinieblas, el Señor es mi luz.
7:9 Tengo que soportar la ira del Señor, porque he pecado contra él, hasta que él juzgue mi causa y me haga justicia. Él me hará salir a la luz y yo contemplaré su justicia.
7:10 Mi enemiga lo verá y se cubrirá de vergüenza, ella, que me decía: "¿Dónde está el Señor, tu Dios?" Mis ojos gozarán al verla, cuando sea pisoteada como el barro de las calles.

Miqueas 7,1-7: La injusticia universal

La injusticia universal      
7:1 ¡Ay de mí! He llegado a ser como los segadores en verano, como el que rebusca después de la vendimia: ¡ni un racimo para comer, ni una breva de las que tanto me gustan!
7:2 El hombre fiel ha desaparecido del país: ¡no queda ni un justo entre los hombres! Todos están al acecho para derramar sangre, cada uno atrapa a su hermano en la red.
7:3 Sus manos se emplean para el mal; para hacer un favor, el príncipe exige y el juez reclama una gratificación; el poderoso manifiesta su avidez y se pervierte la justicia.
7:4 El mejor entre ellos es como una zarza, el más justo, peor que una mata espinosa. Pero ha llegado tu castigo, el día anunciado por tus centinelas: es el momento de su consternación.
7:5 No se fíen de un compañero, no tengan confianza en un amigo; cuídate de abrir la boca delante de la que se recuesta en tu pecho.
7:6 Porque el hijo denigra al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y cada uno tiene como enemigos a los de su casa.
7:7 Pero yo aguardo al Señor, espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!

Miqueas 6,9-16: Contra el fraude y la mentira

Contra el fraude y la mentira        
6:9 La voz del Señor llama a la ciudad. —¡Es prudente temer tu Nombre!—. ¡Oigan, tribu de Judá y asamblea de la ciudad!
6:10 ¿Tendré que tolerar todavía en la casa del impío los tesoros mal adquiridos y la execrable medida rebajada?
6:11 ¿Puedo tener por justas las balanzas falsas o la bolsa de pesas fraudulentas?
6:12 ¡Sus ricos están llenos de violencia, sus habitantes hablan falsamente y la lengua es pura mentira en su boca!
6:13 Por eso, yo comencé a golpearte y a devastarte por tus pecados.
6:14 Tú comerás, pero no te saciarás, y el hambre te devorará por dentro; ahorrarás, pero no conservarás, y lo que conserves, yo lo entregaré a la espada.
6:15 Sembrarás, pero no cosecharás; pisarás la aceituna, pero no te ungirás con aceite, tendrás mosto, pero no beberás el vino.
6:16 Tú observas los decretos de Omrí y todas las prácticas de la casa de Ajab; procedes según sus consejos, para que yo te entregue a la desolación, y a tus habitantes a la burla. ¡Ustedes soportarán el oprobio de los pueblos!

Miqueas 6,6-8: El verdadero culto

El verdadero culto  
6:6 ¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el Dios de las alturas? ¿Me presentaré a él con holocaustos, con terneros de un año?
6:7 ¿Aceptará el Señor miles de carneros, millares de torrentes de aceite? ¿Ofreceré a mi primogénito por mi rebeldía, al fruto de mis entrañas por mi propio pecado?
6:8 Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar humildemente con tu Dios.

Miqueas 6,1-5: El pleito de Señor con su pueblo

El pleito del Señor con su Pueblo  
6:1 Escuchen lo que dice el Señor: ¡Levántate, convoca a juicio a las montañas y que las colinas escuchen tu voz!
6:2 ¡Escuchen, montañas, el pleito del Señor, atiendan, fundamentos de la tierra! Porque el Señor tiene un pleito con su pueblo, entabla un proceso contra Israel:
6:3 "¿Qué te hice, pueblo mío, o en qué te molesté? Respóndeme.
6:4 ¿Será porque te hice subir de Egipto, porque te rescaté de un lugar de esclavitud y envié delante de ti a Moisés, Aarón y Miriam?
6:5 Recuerda, pueblo mío, lo que tramaba Balac, rey de Moab, y qué le respondió Balaam, hijo de Beor. Recuerda el trayecto desde Sitím hasta Guilgal, y así reconocerás los actos justicieros del Señor".

Miqueas 5,8-14: Abolición de las guerras y de la idolatría

Abolición de las guerras y de la idolatría  
5:8 Que tu mano se alce contra tus adversarios y sean extirpados todos tus enemigos.
5:9 Aquel día —oráculo del Señor— yo extirparé tus caballos de en medio de ti y haré desaparecer tus carros de guerra;
5:10 extirparé las ciudadelas de tu país y derribaré todas tus fortalezas;
5:11 extirparé de tus manos los sortilegios y no tendrás más adivinos;
5:12 extirparé de en medio de ti tus ídolos y tus piedras conmemorativas, y ya no volverás a postrarte ante la obra de tus manos;
5:13 arrancaré de en medio de ti tus postes sagrados y derribaré tus ídolos.
5:14 ¡Y me vengaré con ira y furor de las naciones que no hayan obedecido!

Miqueas 5,6-7: La misión del resto de Israel

La misión del Resto de Israel
5:6 Entonces, el resto de Jacob será, en medio de pueblos numerosos, como rocío que baja del Señor, como chaparrón sobre la hierba, que no espera en el hombre ni aguarda nada de los seres humanos.
5:7 Entonces, el resto de Jacob será entre las naciones, en medio de pueblos numerosos, como un león entre los animales de la selva, como un cachorro de león entre los rebaños: cuando él pasa, pisotea y destroza, sin que nadie pueda librar.

Miqueas 5,1-5: La restauración de la dinastía davídica

Miqueas 5,1-5 
8 de septiembre: Fiesta de la Natividad de María (5,1-4a)

5:1 Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial.
5:2 Por eso, el Señor los abandonará hasta el momento en que dé a luz la que debe ser madre; entonces el resto de sus hermanos volverá junto a los israelitas.
5:3 Él se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del nombre del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque él será grande hasta los confines de la tierra.
5:4 ¡Y él mismo será la paz! Si Asiria invade nuestro país y pisa nuestros palacios, le opondremos siete pastores y ocho príncipes del pueblo:
5:5 Ellos apacentarán a Asiria con la espada y al país de Nemrod con el acero. Y él nos librará de Asiria, si llega a invadir nuestro país y pisa nuestra frontera.

Miqueas 4,11-14: La victoria de Sión sobre las naciones

La victoria de Sión sobre las naciones
4:11 Ahora se han reunido contra ti numerosas naciones, que dicen: "¡Que sea profanada, para que nuestros ojos se regocijen a la vista de Sión!"
4:12 Pero ellos no conocen los planes del Señor ni comprenden su designio: él los ha reunido como gavillas en la era.
4:13 ¡Levántate y trilla, hija de Sión! Yo haré de hierro tu cuerno, y tus pezuñas, de bronce:
triturarás a pueblos numerosos; consagrarás al Señor su botín, y sus riquezas al Señor de toda la tierra.
4:14 ¡Ahora, reagrupa tus tropas, ciudad sitiada! Han puesto un asedio contra nosotros;
golpean con la vara en la mejilla al juez de Israel.

Miqueas 4,9-10: Exilio y liberación de Sión

Exilio y liberación de Sión      
4:9 Y ahora ¿por qué lanzas alaridos? ¿Acaso no tienes un rey, o ha desaparecido tu consejero, para que te retuerzas como una parturienta?
4:10 Retuércete y sufre, hija de Sión, como una parturienta, porque ahora vas a salir de la ciudad y habitarás al descampado. Tú llegarás hasta Babilonia y allí serás liberada; allí el Señor te redimirá de la mano de tus enemigos.

Miqueas 4,6-8: El retorno a Sión del rebaño disperso

El retorno a Sión del Rebaño disperso      
4:6 Aquel día —oráculo del Señor— yo reuniré a las ovejas tullidas, congregaré a las descarriadas y a la que yo había maltratado.
4:7 De las tullidas, haré un resto, y de las alejadas, una nación poderosa. Y el Señor reinará sobre ellas en la montaña de Sión, desde ahora y para siempre.
4:8 Y tú, Torre del Rebaño, Altura de la hija de Sión, a ti llegará otra vez la antigua soberanía,
la realeza de la hija de Jerusalén.

Miqueas 4,1-5: El reinado futuro del Señor en Sión

El reinado futuro del Señor en Sión  
4:1 Sucederá al fin de los tiempos que la montaña de la Casa del Señor será afianzada sobre la cumbre de las montañas y se elevará por encima de las colinas. Los pueblos afluirán hacia ella
4:2 y acudirán naciones numerosas, que dirán: "¡Vengan, subamos a la Montaña del Señor y a la Casa del Dios de Jacob! Él nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas". Porque de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén, la palabra del Señor.
4:3 Él será juez entre pueblos numerosos y árbitro de naciones poderosas, hasta las más lejanas. Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra.
4:4 Cada uno se sentará bajo su parra y bajo su higuera, sin que nadie lo perturbe, porque ha hablado la boca del Señor de los ejércitos.
4:5 Todos los pueblos caminan cada uno en el nombre de su dios; pero nosotros caminamos en el nombre del Señor, nuestro Dios, por siempre jamás.

Miqueas 3,9-12: La ruina de Jerusalén por la corrupción de sus jefes

La ruina de Jerusalén por la corrupción de sus jefes  
3:9 ¡Escuchen esto, jefes de la casa de Jacob y magistrados del pueblo de Israel, ustedes, que abominan la justicia y tergiversan el derecho,
3:10 que edifican con sangre a Sión y a Jerusalén con injusticia!
3:11 Sus jueces juzgan por regalos, sus sacerdotes instruyen por un sueldo, sus profetas adivinan por dinero, y todavía se apoyan en el Señor, diciendo: "¿No está el Señor en medio de nosotros? ¡No nos puede pasar nada malo!"
3:12 Por eso, a causa de ustedes, Sión será un campo arado, Jerusalén, un montón de ruinas, y la montaña del Templo, una altura boscosa.  

Miqueas 3,5-8: Contra los profetas mercenarios

Contra los profetas mercenarios  
3:5 Así habla el Señor contra los profetas que extravían a mi pueblo: Cuando sus dientes tienen algo que morder, ellos gritan: "¡Paz!" Pero al que no les llena la boca, le declaran la guerra santa.
3:6 Por eso, ustedes tendrán noches sin visiones, y tinieblas en vez de presagios. El sol se ocultará para los profetas y el día se les oscurecerá.
3:7 Los videntes quedarán avergonzados y los adivinos serán confundidos. Todos se cubrirán la barba, porque no habrá respuesta de Dios.
3:8 Yo, en cambio, gracias al espíritu del Señor, estoy lleno de fuerza, de justicia y de coraje, para denunciar su rebeldía a Jacob y su pecado a Israel.

Miqueas 3,1-4: Contra los jefes que oprimen al pueblo

Contra los jefes que oprimen al pueblo  
3:1 Después dije: ¡Escuchen, jefes de Jacob y magistrados de la casa de Israel! ¿No les corresponde a ustedes conocer el derecho,
3:2 a ustedes, que odian el bien y aman el mal, que arrancan la piel de la gente y la carne de encima de sus huesos?
3:3 Ellos devoran la carne de mi pueblo, le arrancan la piel, le quiebran los huesos, lo despedazan como carne que se echa en la olla, como carne dentro de la caldera.
3:4 Entonces clamarán al Señor, pero él no les responderá. Él les ocultará su rostro en ese tiempo por las malas acciones que han cometido.

Miqueas 2,12-13: Promesa de salvación

Promesa de salvación
2:12 Sí, yo voy a reunir a todo Jacob, voy a congregar al resto de Israel; los juntaré como a ovejas en un corral, como a un rebaño en medio de su pastizal: ¡será una ruidosa multitud de hombres!
2:13 El que abre camino sube a la vanguardia, los demás se abren camino, franquean la puerta y salen por ella: ¡su rey pasa al frente de ellos, el Señor marcha a la cabeza!

Miqueas 2,1-11: Contra la violencia de los poderosos

Contra la violencia de los poderosos

1 ¡Ay de los que proyectan iniquidades y traman el mal durante la noche! 
   Al despuntar el día, lo realizan, porque tienen el poder en su mano.
2 Codician campos y los arrebatan, casas, y se apoderan de ellas; 
   oprimen al dueño y a su casa, al propietario y a su herencia.
3 Por eso, así habla el Señor: Yo proyecto contra esta gente una desgracia tal que ustedes 
   no podrán apartar el cuello, ni andar con la cabeza erguida, porque será un tiempo de desgracia.
4 Aquel día, se proferirá contra ustedes una sátira y se entonará esta lamentación: 
   "Hemos sido completamente devastados; ¡se transfiere a otros la parte de mi pueblo! 
   ¿Cómo me la quita a mí  y reparte nuestros campos al que nos lleva cautivos?"
5 Por eso, no tendrás a nadie que arroje la cuerda para medirte un lote, en la asamblea del Señor. 
   La oposición del pueblo contra el profeta
6 "¡No vaticinen! —vaticinan ellos—. No hagan estos vaticinios: ¡El oprobio no se alejará!
7 ¿Acaso ha sido maldecida la casa de Jacob? ¿Se ha agotado la paciencia del Señor? 
   ¿Es esa su manera de obrar? ¿No habla con benevolencia al que camina con rectitud?"
8 Desde hace tiempo, mi pueblo se erige en enemigo; 
   ustedes arrancan el manto de encima de la ropa a los que pasan confiados, al volver de la guerra.
9 Echan de sus hogares a las mujeres de mi pueblo, a sus niños los privan para siempre de mi honor.
10 ¡Levántense y caminen, este no es un lugar de reposo! 
     A causa de la impureza, tú provocas la destrucción, y la destrucción será cruel.
11 Si apareciera un hombre que corre tras el viento y propala esta mentira: 
     "¡Yo te vaticino vino y licor!", ese sí sería el profeta de este pueblo.