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sábado, 5 de octubre de 2024

Marcos 10,1-12: El matrimonio y el divorcio



Marcos 10,1-12
Viernes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino, y según costumbre les enseñaba. Se acercaron unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?" Él les replicó: "¿Qué os ha mandado Moisés?" Contestaron: "Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio." Jesús les dijo: "Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios "los creó hombre y mujer. Por eso abandorá el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne." De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre."En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. Él les dijo: "Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio."

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sábado, 1 de julio de 2023

Mateo 10,34–11,1: Jesús, signo de contradicción

Mateo 10,34–11,1
Lunes de la 15 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro.»  Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

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miércoles, 1 de marzo de 2023

JUEVES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lecturas)

Ester 14,1.3-5.12-14
Salmo 137: Cuando te invoqué, 
me escuchaste, Señor
Mateo 7,7-12


Ester 14,1.3-5.12-14

En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: "Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo."


Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Daré gracias a tu nombre,
por tu misericordia y tu lealtad;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo:
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.
R. Cuando te invoqué, me escuchaste, Señor



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas."

sábado, 18 de febrero de 2023

Levítico 19,1-2.11-18: Deberes religiosos y sociales

Levítico 19,1-2.11-18

Deberes religiosos y sociales
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: Sed santos, porque yo, Yahveh, 
   vuestro Dios, soy santo

Deberes religiosos y sociales
11 No hurtaréis; ni os defraudaréis unos a otros.
12 No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.
13 No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. 
     No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente.
14 No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Dios,
     Yo, Yahveh.
15 Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: 
     con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andes difamando entre los tuyos; no demandes contra la vida de tu prójimo. Yo, Yahveh.
17 No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, 
     para que no te cargues con pecado por su causa.
18 No te vengarás ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo. 
     Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yahveh.

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martes, 13 de diciembre de 2022

Thanksgiving Day: la gran fiesta de la familia en Estados Unidos.

En Estados Unidos, el cuarto jueves de noviembre es Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias. De todas las fiestas familiares que se celebran en este pais, esta es la fiesta de la familia por excelencia.

Hay muchas explicaciones sobre sus origenes pero la más aceptada es la que presenta Thanksgiving Day como la fiesta de acción de gracias de los primeros colonos por las cosechas recolectadas.

Aunque la tradición popular de los Estados Unidos apunta a Plymouth (Massachusetts) como el lugar en donde se celebró por primera vez el a de Acción de Gracias (1621), hay varios historiadores estadounidenses (Robyn Giois, Michael Gannon, de la Universidad de La Florida) que presentan Saint Augustine (Florida), como el primer lugar en donde expedicionarios españoles celebraron la primera Fiesta de Accion de Gracias en 1565.

Muchos ciudadanos recorren miles de millas para celebrar el Día de Acción de Gracias con sus familias. El momento mas importante del día es la comida en familia. El pavo, el pure de patatas, las judías verdes, los boniatos acaramelados y el pastel de calabaza son los platos tradicionales del día.

¿Es el día de Acción de Gracias una fiesta religiosa?

Para muchos de mis parroquianos esta pregunta no es fácil de responder. El día de Acción de Gracias, tal y como se celebra en Estados Unidos, no es parte de una tradición religiosa o Iglesia y, al mismo tiempo, lo es de todas. Hoy las familias se reunen para celebrar y dar gracias por los dones que han recibido.

Muchas familias católicas se reúnen en su parroquia para celebrar juntas este día con una Eucaristía (=Acción de Gracias); sin embargo, incluso quienes reconocen no tener un sentimiento o fe religiosos celebran el día de Acción de Gracias compartiendo buenas intenciones.

La gratitud no es una emoción momentanea ni tampoco consiste en un sentimiento religioso. La gratitud es una actitud fundamental en la felicidad de todos nosotros. Conozco personas que lo tienen casi todo y no comunican felicidad; y, también, conozco personas que comunican felicidad aunque padecen graves limitaciones físicas. La diferencia creo haberla encontrado en su apertura a ser agradecidos por lo que son y lo que tienen, siendo para ellos mucho menos importante lo que no tienen o desearían tener.

En realidad, no podemos ser agradecidos si no cultivamos la actitud del desprendimiento. Muchos de nosotros cuando damos las "gracias" por algo que hemos recibido, a partir de ese momento, lo consideramos nuestro, es decir, somos sus dueños. La persona que ha recibido el don de la gratitud sabe que lo que ha recibido no le pertenece; de ahí, la gratitud que es capaz de transmitir.



THE FIRST THANKSGIVING DAY
by Jean Louis Gerome Ferris (1863-1939)



THE FIRST THANKSGIVING DAY AT PLYMOUTH (1914)
By Jeannie A. Brownscombe


PARA SABER MÁS:
Pedro Menéndez de Avilés, el español que funda la ciudad más antigua de Estados Unidos

sábado, 12 de noviembre de 2022

Lucas 21,5-19: "En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo"

Lucas 21,5-19
Martes de la 34 Semana del Tiempo Ordinario I y II (21,5-11)
Miércoles de la 34 Semana del Tiempo Ordinario I y II (21,12-19)

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: "Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido. "Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder? "Él contesto: "Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida. "Luego les dijo: "Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas."


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martes, 27 de septiembre de 2022

Lucas 9,57-62: El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza

Lucas 9,57-62
Miércoles de la 26 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

Mientras iban de camino, le dijo uno:
– Te seguiré adonde vayas.
Jesús le respondió:
– Las zorras tienen madriguera y los pájaros nido, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.
A otro le dijo:
– Sígueme.
Él respondió:
– Déjame primero ir a enterrar a mi padre.
Le contestó:
– Deja que los muertos entierren a tus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.
Otro le dijo:
– Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.
Jesús le contestó:
– El que echa mano al arado y sigue mirando atrás, no vale para el Reino de Dios.

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martes, 20 de septiembre de 2022

LA FAMILIA EN TIEMPOS DE JESUS



La familia, en tiempos de Jesús, se parece poco a la familia de hoy, donde lo más importante suele ser la felicidad de los hijos (muchas veces de la hija o del hijo único) y la satisfacción personal de la esposa y del esposo. Las familias tendían a tener muchos miembros (no sólo padres e hijos, sino también abuelos, tíos y sobrinos, formaban parte de la misma familia) y, entre ellos, el más importante solía ser el varón con más edad y experiencia. Una familia numerosa, cuyos miembros se mantenían unidos y muy solidarios a pesar de la diferencia de edad, se convertía en un clan. La autoridad del padre, o del patriarca, era más fuerte que la autoridad que los padres ejercen hoy.

Una familia con muchos miembros solía ser respetada y temida al mismo tiempo. La influencia de las familias numerosas se hacía notar en la comunidad. Tener muchos hermanos, hijos, primos, era garantía de influencia y poder, y también una señal de que Dios bendecía a la familia.

No era extraño que el padre tomara decisiones con respecto a los miembros de su familia dando prioridad al honor, el respeto y el beneficio, que tales decisiones les aportarían. Esto se ve claramente tanto en el trabajo que les encomendaba como en el modo de preparar su matrimonio. El padre decidía cuándo y con quién se casaban. En el contrato matrimonial estaba presente el honor de toda la familia.

El problema de este tipo de familia es que su gran preocupación consiste en proteger su honor y su bienestar, a veces a costa de demonizar a los demás, sobre todo a otras familias que no pertenecen a su clase o no tienen su mismo rango y, por supuesto, a familias que proceden de otras culturas y tradiciones. Que un hijo/a entrara en un grupo familiar sin parangón con el suyo, o en el de una familia pagana, podía ser considerado como una traición. Los "buenos" hijos/as continuaban y aseguraban el modo de vida de sus padres. El cabeza de familia podía expulsar o, incluso, poner fin a la vida de un miembro cuyo comportamiento traía el deshonor a la familia. Las leyes también protegían a la familia que desconfiaba de lo extranjero y diferente.

El mensaje de Jesús ofende y escandaliza a este tipo de familia. Jesús se da cuenta de que su mensaje puede ocasionar la división de la familia (hijos contra padres, hermanos contra hermanos, nueras contra suegras, etc.). En algún momento, su propia familia se avergonzó al ver que Jesús seguía un camino diferente al que se supone que debía seguir.

Es interesante notar que en ese momento de sorpresa e incertidumbre dentro de la familia de Jesús, el evangelio nos hace ver a través de Jesús que no está hablando de los hijos e hijas de Dios, sino de ese otro clan más preocupado por su honor y sus seguridades que por ser fiel al plan de Dios.

Marcos 3,31-35: La locura de Jesús, por D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.


Llegan su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, le envían a llamar. Estaba mucha gente sentada a su alrededor. Le dicen: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan.» Él les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?» Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.» Marcos 3,31-35


Comentario de D. Carlos José Romero Mensaque, O.P.
Fraternidad Fray Bartolomé de las Casas, Sevilla, España

“La locura de Jesús”

El concepto de “casa” hay que relacionarlo necesariamente con la del grupo de los que siguen a Jesús, con quien el Reino se está haciendo presente. Jesús ha ido por los caminos en busca de las personas, pero ahora son ellas los que quieren escucharle también en “la” casa, el punto de partida de la acción salvífica, porque buscan un ámbito nuevo y unas palabras nuevas.

También a esta casa vienen los de “su” casa, la familia, pero no para escucharle. Ellos no quieren escucharlo. Al contrario, su intención es hacerlo callar. Creen que ya lo conocen y lo consideran algo suyo, alguien a quien encajan dentro de sus intereses. Por eso no pueden aceptar la novedad del Reino, un Reino que está por encima de lazos familiares o de tribu y cuyos intereses son los de Dios. Para ellos, todo ya está dicho de Dios. La religión es como una rutina enraizada en sus costumbres, pero no en su vida. Piensan que Jesús no sabe ni lo que hace ni lo que dicen y quieren que vuelva con ellos a la rutina de la religión.

Pero Jesús no se deja encasillar en unos moldes tradicionales ni familiares. Su Palabra es libre y, desde esa libertad, comprometida con Dios y su Reino, anuncia un Reino abierto a todos los hombres, un Reino de esperanza, un Reino de Amor más allá de un concepto exclusivista.

El Evangelio de hoy es una llamada a todos los que, en este mundo teóricamente plural, buscan un sentido nuevo a todo lo que nos pasa. Jesús nos invita a ir a “la” casa del Reino, a hacer vida sus Palabras y seguirle en su bendita “locura”.

sábado, 13 de agosto de 2022

Lucas 12,49-53: "En adelante, una familia de cinco estará dividida"

Lucas 12,49-53
Jueves de la 29 Semana del Tiempo Ordinario I y II

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo la paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra".

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miércoles, 13 de julio de 2022

Números 3,14-39: El censo de los levitas

El censo de los levitas

14 El Señor dijo a Moisés en el desierto del Sinaí:
15 Inscribe en un registro, por familias y por clanes, 
     a todos los levitas varones que tengan más de un mes.
16 Moisés los registró, según la orden que había recibido del Señor.
17 Los nombres de los hijos de Leví eran Gersón, Quehat y Merarí.
18 Los nombres de los hijos de Gersón, por clanes, eran Ligní y Semei;
19 los hijos de Quehat, por clanes, eran Amram, Ishar, Hebrón y Oziel;
20 y los hijos de Merarí, por clanes, eran Majlí y Musí. ´
     Los clanes de los levitas, repartidos por familias, eran los siguientes:
21 De Gersón procedían el clan de los libnitas y el clan de los semeítas: 
     estos eran los clanes de los gersonitas.
22 Los registrados, contando todos los varones de un mes en adelante, eran en total 7.500 hombres.
23 Los clanes de los gersonitas acampaban detrás de la Morada, hacia el oeste.
24 El jefe de la casa paterna de los gersonitas era Eliasaf, hijo de Lael.
25 Los gersonitas tenían a su cargo, en la Carpa del Encuentro, la Morada y la Carpa, 
     su toldo y el tapiz que estaba a la entrada de la Carpa del Encuentro;
26 las cortinas del atrio y el cortinado para la entrada del atrio que rodea la Morada, 
     las cuerdas y el altar; todo el servicio relacionado con esos objetos.
27 De Quehat procedían el clan de los amritas, el clan de los isharitas, 
     el clan de los hebronitas y el clan de los ozielitas: estos eran los clanes de los quehatitas
28 Contando todos los varones de un mes en adelante, eran en total 8.300 hombres. 
     Ellos tenían a su cargo el servicio del Santuario.
29 Los clanes de los quehatitas acampaban en el lado sur de la Morada.
30 El jefe de la casa paterna de los clanes de los quehatitas era Elisafán, hijo de Oziel.
31 Ellos tenían a su cargo el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios sagrados 
     que se usaban en el culto, el cortinado que dividía el Santuario y todo el servicio relacionado 
     con esos objetos.
32 El jefe supremo de todos los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, 
     que tenía la supervisión de todos los que realizaban las tareas del Santuario.
33 De Merarí procedían el clan de los majilitas y el clan de los musitas: 
     estos eran los clanes de los meraritas.
34 Los registrados, contando todos los que tenían de un mes en adelante, eran en total 6.200 hombres.
35 El jefe de la casa paterna de los clanes de los meraritas era Suriel, hijo de Abijail. 
     Estos acampaban al norte de la Morada.
36 Los hijos de Merarí tenían a su cargo el cuidado de los bastidores de la Morada, 
     sus travesaños, sus postes, sus bases y todos sus enseres; 
     todo el servicio relacionado con esos objetos.
37 También debían ocuparse de las columnas que rodean el atrio, de sus bases, 
     sus estacas y sus cuerdas.
38 Al este, frente a la Morada, delante de la Carpa del Encuentro, 
     acampaban Moisés, Aarón y sus hijos, que realizaban las tareas del Santuario, 
     en favor de los israelitas. Cualquier extraño que se acercara debía ser castigado con la muerte.
39 Los levitas inscritos –los varones mayores de un mes, que Moisés y Aarón registraron por familias, 
     según las orden del Señor– fueron en total 22.000 hombres.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Hogares cristianos, por José Antonio Pagola


Hoy se habla mucho de la crisis de la institución familiar. Ciertamente, la crisis es grave. Sin embargo, aunque estamos siendo testigos de una verdadera revolución en la conducta familiar, y muchos han predicado la muerte de diversas formas tradicionales de familia, nadie anuncia hoy seriamente la desaparición de la familia.

Al contrario, la historia parece enseñarnos que en los tiempos difíciles se estrechan más los vínculos familiares. La abundancia separa a los hombres. La crisis y la penuria los unen. Ante el presentimiento de que vamos a vivir tiempos difíciles, son bastantes los que presagian un nuevo renacer de la familia.

Con frecuencia, el deseo sincero de muchos cristianos de imitar a la Familia de Nazaret ha favorecido el ideal de una familia cimentada en la armonía y la felicidad del propio hogar. Sin duda es necesario también hoy promover la autoridad y responsabilidad de los padres, la obediencia de los hijos, el diálogo y la solidaridad familiar. Sin estos valores, la familia fracasará.

Pero no cualquier familia responde a las exigencias del reino de Dios planteadas por Jesús. Hay familias abiertas al servicio de la sociedad y familias egoístas, replegadas sobre sí mismas. Familias autoritarias y familias donde se aprende a dialogar. Familias que educan en el egoísmo y familias que enseñan solidaridad.

Concretamente, en el contexto de la grave crisis económica que estamos padeciendo, la familia puede ser una escuela de insolidaridad en la que el egoísmo familiar se convierte en criterio de actuación que configurará el comportamiento social de los hijos. Y puede ser, por el contrario, un lugar en el que el hijo puede recordar que tenemos un Padre común, y que el mundo no se acaba en las paredes de la propia casa.

Por eso no podemos celebrar la fiesta de la Familia de Nazaret sin escuchar el reto de nuestra fe. ¿Serán nuestros hogares un lugar donde las nuevas generaciones podrán escuchar la llamada del Evangelio a la fraternidad universal, la defensa de los abandonados y la búsqueda de una sociedad más justa, o se convertirán en la escuela más eficaz de indiferencia, inhibición y pasividad egoísta ante los problemas ajenos?

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Lucas 14,25-33: Sobre el discípulo de Jesús

Lucas 14,25-33
Miércoles de la 31 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: "Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar". ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.

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jueves, 21 de septiembre de 2017

Mateo 22,23-33: Discusión sobre la resurrección de los muertos

Mateo 22,23-33: Discusión sobre la resurrección de los muertos
Mc 12,18-27; Lc 20,27-40

22:23 Aquel mismo día se le acercaron unos saduceos, que son los que niegan la resurrección, y le propusieron este caso:
22:24 "Maestro, Moisés dijo: "Si alguien muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda".
22:25 Ahora bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y como murió sin tener hijos, dejó su esposa al hermano.
22:26 Lo mismo ocurrió con el segundo, después con el tercero, y así sucesivamente hasta el séptimo.
22:27 Finalmente, murió la mujer.
22:28 Respóndenos: cuando resuciten los muertos, ¿de cuál de los siete será esposa, ya que lo fue de todos?"
22:29 Jesús les dijo: "Están equivocados, porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios.
22:30 En la resurrección ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que todos serán como ángeles en el cielo.
22:31 Y con respecto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído la palabra de Dios, que dice:
22:32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?
12, 26 ¡Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes!"
22:33 La multitud, que había oído esto, quedó asombrada de su enseñanza.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Col 3,18-21: Los deberes familiares

Col 3,18-21

3:18 Mujeres, sean dóciles a su marido, como corresponde a los discípulos del Señor.
3:19 Maridos, amen a su mujer, y no le amarguen la vida.
3:20 Hijos, obedezcan siempre a sus padres, porque esto es agradable al Señor.
3:21 Padres, no exasperen a sus hijos, para que ellos no se desanimen.

lunes, 27 de febrero de 2017

Marcos 10,17-30: "¿Qué haré para heredar la vida eterna?"

Marcos 10,17-30


En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:
«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?»
Jesús le contestó:
«¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó:
«Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo:
«Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego síguerne.»
A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
«¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!»
Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y comentaban:
«Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando. y les dijo:
«Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»
Pedro se puso a decirle:
«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»
Jesús dijo:
«Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna.»

sábado, 21 de enero de 2017

Marcos 3:20-21: Actitud de los parientes de Jesús

Marcos 3:20-21
Sábado de la 2 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo volvió Jesús con sus discípulos a casa y se juntó tanta gente que no podían comer. Se enteraron sus parientes y fueron a hacerse cargo de él, pues decían: «Está fuera de sus cabales.»

SOBRE EL MISMO TEMA:
Jesús y su familia en los evangelios
La familia en tiempos de Jesús
Los hermanos de Jesús
Sobre los hermanos de Jesús

Imágenes del Evangelio:

lunes, 17 de octubre de 2016

Lucas 12,13-21: Dos hermanos se pelean por la herencia, por el papa Francisco

Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: "Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia." Él le contestó: "Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?" Y dijo a la gente: "Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes."Y les propuso una parábola: "Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha." Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida." Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?" Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios."

— Comentario del papa Francisco

«¿Doy? ¿Cuánto doy? ¿Cómo doy?» Tres preguntas que propone el Papa contra el apego a las riquezas

El Papa Francisco ha recordado que Jesús no condena la riqueza sino el apego a la riqueza, porque divide a las familias y provoca las guerras. Lo ha hecho durante la homilía de la misa celebrada este lunes temprano en Santa Marta.

De este modo, ha asegurado que no se puede “servir a dos amos”, o se sirve a Dios o a las riquezas. Jesús –ha explicado– “no está contra las riquezas en sí mismas” pero advierte sobre poner la propia seguridad en el dinero que puede hacer de la “religión una agencia de seguros”.

Además, ha indicado, el apego al dinero divide, como dice el Evangelio que habla de los “dos hermanos que se pelean por su herencia”.

Y lo ha explicado así: “Pero pensemos en cuántas familias conocen que han peleado, pelean, no se saludan, se odian por una herencia. Y este es uno de los casos. Ya no es más importante el amor de la familia, el amor de los hijos, de los hermanos, de los padres. No, es el dinero. Y esto destruye”.

Del mismo modo, el Santo Padre ha asegurado que “también las guerras que hoy vemos. Pero sí, hay un ideal, pero detrás está el dinero: el dinero de los traficantes de armas, el dinero de los que se aprovechan de la guerra”.

El Pontífice ha subrayado que “Jesús es claro: ‘guardaos de toda clase de codicia’. La codicia. Porque nos da esta seguridad que no es verdadera y te lleva sí, a rezar –tú puedes rezar, ir a la iglesia– pero también a tener el corazón apegado, y al final terminar mal”.

Jesús cuenta la parábola de un hombre rico, “un empresario bueno”, cuya “cosecha había sido buena” y “estaba lleno de riquezas”. Y en vez de pensar “compartiré esto con mis trabajadores, para que ellos tengan algo para sus familias”, razona de otra manera: "¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha. Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes".

Por esto, el Santo Padre ha subrayado que “la sed del apego a las riquezas no termina nunca. Si tú tienes el corazón apegado a las riquezas –cuando tienes muchas– quieres más. Y este es el dios de la persona que está atacada a las riquezas”.

Asimismo, ha explicado que el camino de la salvación son las bienaventuranzas: “la primera es la pobreza de espíritu”, es decir no apegarse a las riquezas que si se poseen son “para el servicio de los otros, para compartir, para ayudar a la gente”.

Y ha añadido que el signo de que no estamos en “este pecado de idolatría” es dar limosna, es dar “a los que lo necesitan” y no dar lo superfluo sino lo que me cuesta, “privarse de algo” porque quizá “es necesario para mí”.

El Santo Padre ha señalado que esta es una buena señal, eso significa que es más grande el amor hacia Dios que el apego a las riquezas.

Para concluir, Francisco ha indicado que podemos hacernos tres preguntas.

La primera: ¿doy?
La segunda: ¿cuánto doy?
La tercera: ¿Cómo doy? ¿Cómo da Jesús, con la caricia del amor o como quien paga una tasa?

Así, ha seguido preguntando: “cuando ayudas a una persona, ¿la miras a los ojos? ¿Le tocas la mano? Es la carne de Cristo, es tu hermano, tu hermana. Y tú en ese momento eres como el Padre que no deja que les falte la comida a los pájaros del cielo. Con cuánto amor el Padre da”.

Finalmente, ha invitado a pedir al Señor la gracia de ser libres de esta idolatría, el apego a las riquezas: la gracia de mirarle a Él, tan rico en su amor y tan rico en su generosidad, en su misericordia; es la gracia de ayudar a los otros con el ejercicio de la limosna, pero como lo hace Él.