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domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 12,3-8: Los carismas al servicio de la comunidad

Romanos 12,3-8 

12:3 En virtud de la gracia que me fue dada, le digo a cada uno de ustedes: no se estimen más de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, según la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.
12:4 Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros con diversas funciones,
12:5 también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros.
12:6 Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes.
11 El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe.
12:7 El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.
12:8 El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.

sábado, 22 de julio de 2017

Romanos 1,8-15: Acción de gracias y súplica

Romanos 1,8-15  

1:8 En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo, a causa de todos ustedes, porque su fe es alabada en el mundo entero.
1:9 Dios, a quien tributo un culto espiritual anunciando la Buena Noticia de su Hijo, es testigo de que yo los recuerdo constantemente,
1:10 pidiendo siempre en mis oraciones que pueda encontrar, si Dios quiere, la ocasión favorable para ir a visitarlos.
1:11 Porque tengo un gran deseo de verlos, a fin de comunicarles algún don del Espíritu que los fortalezca,
1:12 mejor dicho, a fin de que nos reconfortemos unos a otros, por la fe que tenemos en común.
1:13 Hermanos, quiero que sepan que muchas veces intenté visitarlos para recoger algún fruto también entre ustedes, como lo he recogido en otros pueblos paganos; pero hasta ahora no he podido hacerlo.
1:14 Yo me debo tanto a los griegos como a los que no lo son, a los sabios como a los ignorantes.
1:15 De ahí mi ardiente deseo de anunciarles la Buena Noticia también a ustedes, los que habitan en Roma.

jueves, 6 de octubre de 2016

Lucas 11,5-13: El don más importante, el Espíritu Santo

Lucas 11,5-13

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene a medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle", y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada, mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos". Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide, recibe; quien busca, halla, y al que llama, se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuanto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?"

— Comentario por Reflexiones Católicas
"El don más importante: el Espíritu Santo"

No es casualidad que Lucas inserte esta reflexión de Jesús sobre la oración inmediatamente después del Padre nuestro. Ahora se trata de aprender cuál debe ser la actitud interior del que se dirige a un Dios Padre.

La enseñanza está coloreada con dos parábolas: la primera es la del que va a media noche a casa de un amigo. La petición a esa hora, en condiciones incómodas para quien debe abrir la puerta de su casa, no puede ser atendida de inmediato. El acento del relato está puesto en la insistencia de quien sabe que llama al corazón (más que a la puerta) de un amigo.

La segunda parábola profundiza en la categoría de la Paternidad usando vivas imágenes de contraste: pan/piedra, pez/serpiente, huevo/escorpión.

El pez, como el pan, es símbolo de Cristo; la serpiente evoca a la serpiente de Gn 3, el enemigo por excelencia del hombre. El huevo es símbolo de la vida; el escorpión, que lleva el veneno en la cola, evoca la muerte.

La serie de verbos correlacionados entre sí que aparecen después de la primera parábola —“Pedid y recibiréis; buscad y encontraréis llamad y os abrirán, quiere persuadirnos de que la oración nunca es una pérdida de tiempo.

La pregunta de Jesús que aparece después de la segunda parábola interpela nuestra sensibilidad más profunda. Sabemos que no somos buenos por naturaleza; sin embargo, el vínculo de la paternidad es tal que un padre, por el hecho de serlo, no puede más que dar cosas buenas a su hijo. Y el bien por excelencia es el don de los dones: el Espíritu Santo, que se concede siempre a quien ora. Eso es lo que dice Lucas, a diferencia de Mateo (Mt 7,11).

Aunque la oración parezca no tener respuesta según nuestra lógica, siempre es escuchada. Que Dios dé su Santo Espíritu a quien ora significa que el don incluye todo verdadero bien en orden a la salvación. 

martes, 6 de septiembre de 2016

1 Corintios 14,6-25: Los carismas al servicio de la comunidad

Los carismas al servicio de la comunidad
14:6 Supongamos, hermanos, que yo fuera a verlos y les hablara en esa forma, ¿de qué les serviría si mi palabra no les aportara ni revelación, ni ciencia, ni profecía, ni enseñanza?
14:7 Sucedería lo mismo que con los instrumentos de música, por ejemplo, la flauta o la cítara. Si las notas no suenan distintamente, nadie reconoce lo que se está ejecutando.
14:8 Y si la trompeta emite un sonido confuso, ¿quién se lanzará al combate?
14:9 Así les pasa a ustedes: si no hablan de manera inteligible, ¿cómo se comprenderá lo que dicen? Estarían hablando en vano.
14:10 No sé cuántos idiomas diversos hay en el mundo, y cada uno tiene sus propias palabras.
14:11 Pero si ignoro el sentido de las palabras, seré como un extranjero para el que me habla y él lo será para mí.
14:12 Así, ya que ustedes ambicionan tanto los dones espirituales, procuren abundar en aquellos que sirven para edificación de la comunidad.
14:13 Por esta razón, el que habla un lenguaje incomprensible debe orar pidiendo el don de interpretarlo.
14:14 Porque si oro en un lenguaje incomprensible, mi espíritu ora, pero mi inteligencia no saca ningún provecho.
14:15 ¿Qué debo hacer entonces? Orar con el espíritu y también con la inteligencia, cantar himnos con el espíritu y también con la inteligencia.
14:16 Si bendices a Dios solamente con el espíritu, ¿cómo podrá el no iniciado decir "Amén" a tu acción de gracias, ya que no entiende lo que estás diciendo?
14:17 Sin duda, tu acción de gracias es excelente, pero eso no sirve de edificación para el otro.
14:18 Yo doy gracias a Dios porque tengo el don de lenguas más que todos ustedes.
14:19 Sin embargo, cuando estoy en la asamblea prefiero decir cinco palabras inteligibles, para instruir a los demás, que diez mil en un lenguaje incomprensible.
14:20 Hermanos, no sean como niños para juzgar; séanlo para la malicia, pero juzguen como personas maduras.
14:21 En la Ley está escrito: Yo hablaré a este pueblo en lenguas extrañas y por boca de extranjeros; con todo, ni aun así me escucharán, dice el Señor.
14:22 Esto quiere decir que el don de lenguas es un signo, no para los que creen, sino para los que se niegan a creer; la profecía, en cambio, es para los que tienen fe.
14:23 Por otra parte, si al reunirse la asamblea, todos se ponen a hablar en un lenguaje incomprensible y entran algunos que no están iniciados o no son creyentes, seguramente pensarán que ustedes están locos.
14:24 En cambio, si todos profetizan y entra alguno de esos hombres, todos podrán convencerlo y examinarlo.
14:25 Así quedarán manifiestos los secretos de su corazón, y él, cayendo de rodillas, adorará a Dios y proclamará que Dios está realmente entre ustedes.

sábado, 16 de enero de 2016

1 Cor 12,4-11: “¡Unidad en la pluralidad!” por Fr. Gerardo Sánchez Mielgo, O.P.

1 Corintios 12,4-11 

Ciertamente, hay diversidad de dones,  pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; a otro, la fe, también el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu; a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus ones a cada uno en particular como él quiere.

— Marco

En la comunidad de Corinto hay divisiones internas a causa del abuso de los carismas. En la lectura que proclamamos hoy responde Pablo a este último problema.

— Comentario de Fr. Gerardo Sánchez Mielgo, Convento de Santo Domingo. Torrent, Valencia, España. 
“¡Unidad en la pluralidad!”

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu... En una comunidad compuesta por gentes marginadas, pobres y trabajadores del puerto, el Espíritu desbordó en dones de fe y carismas.

Pero la historia de la comunidad muestra que esta generosidad se convirtió, por su mal uso, en autosuficiencia y desprecio de unos contra otros. La rivalidad entre ellos, a causa de los dones, hacía muy difícil la convivencia tranquila y sosegada. Pablo tiene muy presente esta realidad cuando les escribe estas páginas.

El Espíritu mismo ha decidido distribuir sus dones abundantes entre todos pero para la construcción de una sola comunidad.

La pluralidad de dones tiene la misión de realizar una armoniosa y rica convergencia. Los corintios no lo entendían así, de tal manera que lo que recibieron gratuitamente para construir se convirtió en una fuente de división.

El origen de los dones es uno sólo, en consecuencia una sola comunidad ha de ser el resultado del ejercicio de los mismos. Hoy como ayer la Iglesia, comunidad viva de los discípulos de Jesús, ha sido llamada a cultivar comunión como punto de referencia para los hombres de nuestro tiempo. Jesús mismo lo había pedido en su oración por la unidad en la Última Cena (Jn 17,20-21)

1 Corintios 12,1-11: Los dones espirituales

1 Corintios 12,1-11
Domingo de la 2 Semana del Tiempo Ordinario, C (1 Cor 12,4-11)

12:1 Con relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes vivan en la ignorancia.
12:2 Ustedes saben que cuando todavía eran paganos, se dejaban arrastrar ciegamente al culto de dioses inanimados.
12:3 Por eso les aseguro que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: "Maldito sea Jesús". Y nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no está impulsado por el Espíritu Santo.
12:4 Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu.
12:5 Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor.
12:6 Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos.
12:7 En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.
12:8 El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu;
12:9 a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu;
12:10 a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas.
12:11 Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

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Unidad en la pluralidad