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martes, 7 de diciembre de 2021

Isaías 22,15-25: Contra el mayordomo de palacio

Isaías 22,15-25:
Contra el mayordomo de palacio

15 Así dice el Señor Todopoderoso: Anda, ve a ese mayordomo de palacio, a Sobná, 
16b que se labra en lo alto un sepulcro y se excava en la piedra un mausoleo: 
16a ¿Qué tienes aquí, a quién tienes aquí, que te labras aquí un sepulcro? 
17 Mira, el Señor te arrojará con violencia: te aferrará con fuerza 
18 y te hará dar vueltas y vueltas como un aro sobre la llanura dilatada. 
     Allí morirás, allí pararán tus carrozas de gala, vergüenza de la corte de tu señor.

Nuevo mayordomo

19 Te echaré de tu pueblo, te destituiré de tu cargo. 
20 Aquel día llamaré a mi siervo Eliacín, hijo de Jelcías: 
21 le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; 
     será un gobernante para los habitantes de Jerusalén y para el pueblo de Judá.
22 Le pondré en el hombro la llave del palacio de David: 
     lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. 
23 Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a su familia; 
24 colgarán de él los nobles de su familia, vástagos y descendientes, toda la vajilla menor, 
     de bandejas a cántaros.
25 Aquel día –oráculo del Señor Todopoderoso– cederá el clavo hincado en sitio firme, 
     y la carga que colgaba de él se soltará, caerá y se romperá –lo ha dicho el Señor–.

Isaías 16,1-5: Los moabitas se refugian en Judá

Isaías 16,1-5:
Los moabitas se refugian en Judá


1 Envíen carneros al soberano del país, desde Petra del desierto al Monte Sión.
2 Como pájaros espantados, nidada dispersa, irán las muchachas de Moab por los vados del Arnón. 
3 Danos consejo, toma una decisión; extiende tu sombra como la noche, en pleno mediodía, 
   esconde a los fugitivos, no descubras al prófugo. 
4 Da asilo a los fugitivos de Moab, sé tú su escondrijo ante el devastador. Cuando cese la opresión, 
   termine la devastación y desaparezca el que pisoteaba el país, 
5 habrá en la tienda de David un trono fundado en la lealtad y la verdad: 
   en él se sentará un juez celoso del derecho, y que practique la justicia.

viernes, 4 de agosto de 2017

1 Reyes 14,1-20: Predicción de la ruina de Jeroboám

1 Reyes 14,1-20

14:1 En aquel tiempo, cayó enfermo Abías, hijo de Jeroboám.
14:2 Entonces este dijo a su esposa: "Disfrázate para que nadie sepa que eres la mujer de Jeroboám, y ve a Silo. Allí habita Ajías, el profeta que predijo que yo reinaría sobre este pueblo.
14:3 Toma contigo diez panes, unas tortas y un tarro de miel, y ve a su casa: él te va a anunciar qué le sucederá a nuestro hijo".
14:4 Así lo hizo la mujer de Jeroboám: partió hacia Silo y entró en la casa de Ajías. Este ya no podía ver, porque había perdido la vista a causa de su vejez.
14:5 Pero el Señor le había dicho: "Mira que la mujer de Jeroboám viene a consultarte acerca de su hijo, porque está enfermo. Tú le dirás esto y esto. Cuando ella entre, se hará pasar por otra".
14:6 Apenas oyó el ruido de los pasos de la mujer, mientras ella entraba por la puerta, Ajías dijo: "Entra, mujer de Jeroboám. ¿Por qué te haces pasar por otra? Yo he sido enviado para hablarte duramente.
14:7 Ve y dile a Jeroboám: Así habla el Señor, el Dios de Israel: Yo te elevé de en medio del pueblo y te constituí jefe de mi pueblo Israel.
14:8 Arranqué la realeza a la casa de David para dártela a ti. Pero tú no has sido como mi servidor David, que observó mis mandamientos y me siguió de todo corazón, haciendo únicamente lo que es recto a mis ojos.
14:9 Tú, en cambio, has obrado peor que todos tus predecesores; has ido a fabricarte otros dioses, ídolos de metal fundido, para provocar mi indignación, y me has arrojado a tus espaldas.
14:10 Por eso, yo voy a atraer la desgracia sobre la casa de Jeroboám: extirparé a la familia de Jeroboám todos los varones, esclavos o libres en Israel, y barreré hasta los últimos restos de su casa, como se barre el estiércol, bien a fondo.
14:11 Al de la familia de Jeroboám que muera en la ciudad, lo comerán los perros, y al que muera en descampado, lo comerán las aves del cielo, porque ha hablado el Señor.
14:12 En cuanto a ti, vete ahora mismo a tu casa: apenas pongas tus pies en la ciudad, el niño morirá.
14:13 Todo Israel se lamentará por él, y le darán sepultura: él es el único en la familia de Jeroboám que entrará en una tumba, porque sólo en él se ha encontrado algo bueno para el Señor, el Dios de Israel, en la casa de Jeroboám.
14:14 El Señor suscitará para Israel un rey que habrá de extirpar la casa de Jeroboám.
14:15 El Señor golpeará a Israel, y este se agitará como el junco en las aguas. Arrancará a Israel de este hermoso suelo que dio a sus padres, y los dispersará al otro lado del Río, porque erigieron sus postes sagrados, provocando así la indignación del Señor.
14:16 Él entregará a Israel por los pecados que cometió Jeroboám y por los que hizo cometer a Israel".
14:17 La mujer de Jeroboám partió y se fue a Tirsá. Y cuando franqueaba el umbral de su casa, murió el niño.
14:18 Lo sepultaron, y todo Israel se lamentó por él, conforme a la palabra que había dicho el Señor, por medio de su servidor, el profeta Ajías.
14:19 El resto de los hechos de Jeroboám, sus batallas y su reinado, todo eso está escrito en el libro de los Anales de los reyes de Israel.
14:20 Jeroboám reinó durante veintidós años, y se fue a descansar con sus padres. Su hijo Nadab reinó en lugar de él.

1 Reyes 12,26-33: El culto cismático de Israel

1 Reyes 12,26-33  

12:26 Pero Jeroboám pensó: "Tal como se presentan las cosas, el reino podría volver a la casa de David.
12:27 Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios a la Casa de Dios en Jerusalén, terminarán por ponerse de parte de Roboám, rey de Judá, su señor; entonces me matarán a mí y se volverán a Roboám, rey de Judá".
12:28 Y después de haber reflexionado, el rey fabricó dos terneros de oro y dijo al pueblo: "¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí está tu Dios, Israel, el que te hizo subir del país de Egipto".
12:29 Luego puso un ternero en Betel y el otro en Dan.
12:30 Aquello fue una ocasión de pecado, y el pueblo iba delante de uno de ellos hasta Dan.
12:31 Jeroboám erigió templetes en los lugares altos, e instituyó sacerdotes de entre el común de la gente, que no eran hijos de Leví.
12:32 Además, celebró una fiesta el día quince del octavo mes, como la fiesta que se celebraba en Judá, y subió al altar. Esto lo hizo en Betel, donde ofreció sacrificios a los terneros que había fabricado. En Betel estableció a los sacerdotes de los lugares altos que había erigido.
12:33 El día quince del octavo mes —fecha que había elegido arbitrariamente— subió al altar que había levantado en Betel. Así celebró una fiesta para los israelitas, y subió al altar para quemar incienso.

1 Reyes 12,1-19: La asamblea de Siquém

1 Reyes 12,1-19: La asamblea de Siquém 
Cf. 2 Crónicas 10,1-19

1 Roboám se dirigió a Siquém, porque allí había ido todo Israel para proclamarlo rey.
2 Cuando se enteró Jeroboám, hijo de Nebat —que estaba todavía en Egipto, 
   adonde había huido del rey Salomón— se volvió de Egipto.
3 Lo mandaron llamar, y él se presentó con toda la asamblea de Israel. 
   Entonces hablaron así a Roboám:
4 "Tu padre hizo muy penoso nuestro yugo. 
   Alivia tú ahora la dura servidumbre y el penoso yugo que él nos impuso, y te serviremos a ti".
5 Él les replicó: "Váyanse y vuelvan a verme dentro de tres días". Y el pueblo se retiró.
6 El rey Roboám fue a consultar a los ancianos que habían asistido a su padre Salomón, 
   cuando este aún vivía, y les preguntó: "¿Qué respuesta me aconsejan dar a este pueblo?"
7 Ellos le hablaron así: "Si hoy te comportas como servidor de este pueblo, 
   si te pones a su servicio y les respondes con buenas palabras, serán siempre tus servidores".
8 Pero él desechó el consejo que le habían dado los ancianos, 
   y fue a consultar a los jóvenes que se habían criado con él y lo servían como asistentes.
9 Les preguntó: "Y ustedes, ¿qué aconsejan? 
   ¿Qué debemos responder a este pueblo que me ha dicho: 
   'Alivia el yugo que nos impuso tu padre'?"
10 Los jóvenes que se habían criado con él le dijeron: "
     A ese pueblo que te ha dicho: 'Tu padre nos impuso un yugo pesado, pero tú alívianos la carga', 
     diles esto: '¡Mi dedo meñique es más grueso que la cintura de mi padre!
11 Si mi padre los cargó con un yugo pesado, yo lo haré más pesado aún; 
     si él los castigó con látigos, yo usaré lonjas con puntas de hierro'".
12 Al tercer día, Jeroboám y todo el pueblo comparecieron ante Roboám, 
     según lo que había indicado el rey cuando dijo: "Vuelvan a verme al tercer día".
13 Pero el rey respondió al pueblo duramente; desechó el consejo que le habían dado los ancianos
14 y, siguiendo el consejo de los jóvenes, les habló así: 
     "Mi padre les impuso un yugo pesado, y yo lo haré más pesado aún; 
     mi padre los castigó con látigos, y yo usaré lonjas con puntas de hierro".
15 Así el rey no escuchó al pueblo, porque ese era el medio de que se valía el Señor 
     para cumplir la palabra que él había dicho a Jeroboám, hijo de Nebat, por boca de Ajías de Silo.
16 Y cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo le respondió: 
     "¿Qué parte tenemos nosotros con David? ¡No tenemos herencia común con el hijo de Jesé! 
     ¡A tus carpas, Israel! ¡Ahora, ocúpate de tu casa, David!" Israel se fue a sus campamentos,
17 pero Roboám siguió reinando sobre los israelitas que habitaban en las ciudades de Judá.
18 El rey Roboám envió a Adorám, el encargado del reclutamiento, 
     pero todos los israelitas lo mataron a pedradas. 
     Y el mismo rey Roboám tuvo que subir precipitadamente a su carro y huir a Jerusalén.
19 Fue así como Israel se rebeló contra la casa de David hasta el día de hoy.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Lucas 1,67-79: Canto de Zacarías

Lucas 1,67-79
24 de diciembre: Feria de Adviento

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."

y 1:80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

lunes, 4 de abril de 2016

Isaías 7,10-14;8,10: Segundo vaticinio

Isaías 7,10-14;8,10
25 de marzo: Anunciación del Señor

En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: "Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo." Respondió Acaz: "No la pido, no quiero tentar al Señor." Entonces dijo Dios: "Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"."

jueves, 28 de enero de 2016

2 Samuel 7,18-19.24-29: Oración de David

2 Samuel 7,18-19.24-29
Jueves de la 3 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

Después que Natán habló a David, el rey fue a presentarse ante el Señor y dijo: "¿Quién soy yo, mi Señor, y qué es mi familia, para que me hayas hecho llegar hasta aquí? ¡Y, por si fuera poco para ti, mi Señor, has hecho a la casa de tu siervo una promesa para el futuro, mientras existan hombres, mi Señor! Has establecido a tu pueblo Israel como pueblo tuyo para siempre, y tú, Señor, eres su Dios. Ahora, pues, Señor Dios, mantén siempre la promesa que has hecho a tu siervo y su familia, cumple tu palabra. Que tu nombre sea siempre famoso. Que digan: "¡El Señor de los ejércitos es Dios de Israel!" Y que la casa de tu siervo David permanezca en tu presencia. Tú, Señor de los ejércitos, Dios de Israel, has hecho a tu siervo esta revelación: "Te edificaré una casa"; por eso tu siervo se ha atrevido a dirigirte esta plegaria. Ahora, mi Señor, tú eres el Dios verdadero, tus palabras son de fiar, y has hecho esta promesa a tu siervo. Dígnate, pues, bendecir a la casa de tu siervo, para que esté siempre en tu presencia; ya que tú, mi Señor, lo has dicho, sea siempre bendita la casa de tu siervo."

SOBRE EL MISMO TEMA:
Acción de gracias de David    

miércoles, 27 de enero de 2016

2 Samuel 7,4-17: Dios peregrina con los suyos, por la Hna. Nélida Armas Tejera O.P.

2 Samuel 7,4-17

En aquellos días, recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Desde el día en que saqué a los israelitas de Egipto hasta hoy, no he habitado en una casa, sino que he viajado de acá para allá en una tienda que me servía de santuario. Y, en todo el tiempo que viajé de acá para allá con los israelitas, ¿encargué acaso a algún juez de Israel, a los que mandé pastorear a mi pueblo Israel, que me construyese una casa de cedro?" Pues bien, di esto a mi siervo David: "Así dice el Señor de los ejércitos: Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Él construirá una casa para mi nombre, y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo; si se tuerce, lo corregiré con varas y golpes como suelen los hombres, pero no le retiraré mi lealtad como se la retiré a Saúl, al que aparté de mi presencia. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre."" Natán comunicó a David toda la visión y todas estas palabras.

— Comentario por la Hna. Nélida Armas Tejera O.P. 

David, coronado Rey de Israel y agradecido por todo lo que ha recibido de parte de Dios, quiere construir al Señor una casa, un templo, puesto que él mismo vive en un palacio mientras que el Señor está en una tienda. Sin embargo, Dios habla a David a través del profeta Natán, para recodarle que Él es un Dios que peregrina junto a los suyos, no permanece en un lugar cerrado. Él es quien ha elegido a David para ser el Rey de Israel y le ha sostenido y acompañado en todas sus campañas.

David no construirá una casa para el Señor; será Dios mismo quien la construya para David. Pero, esta casa tendrá un nuevo significado: no será un templo, sino una dinastía, una descendencia. A través de esa descendencia, Dios continuará realizando su Historia de Salvación con la humanidad.

Dios es siempre quien toma la iniciativa. Aunque a veces nos empeñemos en tomarle la delantera, en hacer proyectos “para él”, el Señor casi siempre los descoloca y nos invita a acoger un nuevo proyecto que tiene mucho más de don que de conquista y que está sostenido por la fidelidad de Dios que es gratuita y para siempre.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Isaías 7,10-14: "Escucha, casa de David (...) El Señor os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros”

Isaías 7,10-14
4 Domingo de Adviento

En aquellos días, el Señor habló a Acaz:
— Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.
Respondió Acaz:
— No la pido, no quiero tentar al Señor.
Entonces dijo Dios:
— Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”