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lunes, 11 de julio de 2022

Isaías 42,14-17: Nueva salvación

Nueva salvación

14 Desde antiguo guardé silencio, me callaba, aguantaba; como parturienta, jadeo y resuello. 
15 Arrasaré montes y colinas, secaré toda su hierba, convertiré los ríos en tierra árida, 
     secaré los estanques; 
16 conduciré a los ciegos por un camino que desconocen, los guiaré por senderos que ignoran. 
     Ante ellos convertiré las tinieblas en luz, lo escabroso en llano. 
     Esto es lo que pienso hacer, y no dejaré de hacerlo. 
17 Retrocederán defraudados los que confían en el ídolo, los que dicen a una estatua: 
     Tú eres nuestro Dios.

domingo, 3 de julio de 2022

Isaías 66,7-14: Un pueblo renace

Un pueblo renace
(54,1-10)

7 Antes de las contracciones dio a luz, antes que le llegaran los dolores ha dado vida a un varón: 
8 ¿Quién ha oído tal cosa o quién ha visto algo semejante? ¿Se engendra todo un país en un solo día,
   se da luz a un pueblo de una sola vez? Apenas sintió los dolores, Sión dio a luz a sus hijos. 
9 Abro yo la matriz, ¿y no haré que dé a luz? –dice el Señor–. 
   Yo, que hago dar a luz, ¿la voy a cerrar? –dice tu Dios–. 
10 Festejen a Jerusalén, gocen con ella, todos los que la aman; 
     alégrense de su alegría los que por ella estaban de duelo; 
11 mamarán de sus pechos y se saciarán de sus consuelos, 
     y saborearán las delicias de sus pechos abundantes. 
12 Porque así dice el Señor: Yo haré correr hacia ella, como un río, la paz; 
     como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones. 
     Ella los amamantará  y los llevará en brazos, y sobre las rodillas los acariciará; 
13 como a un niño  a quien su madre consuela, así los consolaré yo. 
14 Al verlo se alegrará su corazón y sus huesos  florecerán como un prado; 
     la mano del Señor se manifestará a sus siervos, y su cólera, a sus enemigos.

domingo, 4 de julio de 2021

Gálatas 4,12-20: Reconvención afectuosa

12 Les ruego, hermanos, que se hagan semejantes a mí, como yo me hice semejante a ustedes. 
     En realidad, no me han ofendido en nada. 
13 Ya saben que fue en ocasión de una enfermedad cuando les prediqué por primera vez 
     la Buena Noticia. 
14 A pesar de que mi aspecto físico era una prueba para ustedes, no me desdeñaron 
     ni me despreciaron; todo lo contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, 
     como a Cristo Jesús. 
15 ¿Dónde está la alegría que sintieron entonces? Yo mismo puedo atestiguar que, de ser posible, 
     se habrían arrancado los ojos para dármelos. 
16 ¿Y ahora me he convertido en enemigo de ustedes por decirles la verdad? 
17 El interés que los otros demuestran por ustedes no es bueno: lo que quieren es separarlos de mí, 
     para que se interesen por ellos. 
18 Está bien interesarse por los demás, con tal que ese interés sea verdadero y para siempre, 
     y no sólo cuando yo estoy entre ustedes. 
19 ¡Hijos míos, por quienes estoy sufriendo nuevamente los dolores del parto hasta que Cristo 
     sea formado en ustedes! 
20 Ahora mismo desearía estar allí para hablarles de otra manera, 
     porque ya no sé cómo proceder con ustedes.