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miércoles, 21 de agosto de 2024

Libro de Josué 22,1-34: Conflicto entre las tribus

Libro de Josué 
Capítulo 22

Despedida de las tribus de Transjordania

1 Entonces Josué llamó a los de Rubén, a los de Gad y a la mitad de la tribu de Manasés, 
2 y les dijo: 
   –Ustedes han obedecido las órdenes de Moisés, siervo del Señor, 
   y también me han obedecido a mí en todo lo que yo les he mandado; 
3 no han abandonado a sus hermanos desde hace muchos años; 
   han cumplido las órdenes que les dio el Señor, su Dios. 
4 Ahora bien, el Señor, su Dios, ha dado ya el descanso a sus hermanos, como les había prometido. 
   Así que ustedes márchense a casa, a la tierra de su propiedad, 
   la que les dio Moisés, siervo del Señor, en Transjordania. 
5 Cumplan a la letra los mandatos y leyes que les dio Moisés, siervo del Señor: 
   amar al Señor, su Dios, caminar por sus sendas, cumplir sus mandamientos 
   y mantenerse fieles a él, sirviéndolo con todo el corazón y toda el alma. 
6 Josué los bendijo y los despidió. Ellos marcharon a sus casas. 
7 Moisés había dado tierras en Basán a media tribu de Manasés; 
   a la otra media tribu Josué le dio tierras en medio de sus hermanos, en Cisjordania. 
   También a éstos los bendijo y los despidió diciéndoles: 
8 –Vuelvan a casa llenos de riquezas, con rebaños abundantes, 
   con plata y oro, con bronce y hierro y ropa abundante. 
   Repartan con sus hermanos el botín tomado al enemigo. 

Erección de una altar a orillas del Jordán

9 Los de Rubén, los de Gad y los de la media tribu de Manasés dejaron a los israelitas 
   en Siló de Canaán y emprendieron la marcha hacia el país de Galaad, la tierra de su propiedad, 
   que Moisés les había entregado por orden del Señor. 
10 Fueron a la zona del Jordán, en Canaán, y levantaron allí un altar junto al Jordán, 
     un altar grande, bien visible. 
11 Los israelitas se enteraron de que los de Rubén, los de Gad y los de la media tribu de Manasés 
     habían levantado un altar frente al país de Canaán, en la zona del Jordán, 
     al margen del territorio israelita, 
12 y reunieron la asamblea en Siló, para ir a luchar contra ellos. 

Reproches dirigidos a las tribus de la Transjordania

13 Los israelitas les enviaron a los de Rubén, a los de Gad y a los de la media tribu de Manasés, 
     que estaban en el país de Galaad, a Fineés, hijo del sacerdote Eleazar, 
14 con diez notables, uno por cada tribu de Israel, jefes de familia. 
15 Se presentaron a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés, del país de Galaad, 
     y les dijeron: 
16 –Así dice la asamblea del Señor: 
     ¿Qué pecado es ése que han cometido contra el Dios de Israel, apostatando hoy del Señor, 
     haciéndose un altar, rebelándose contra el Señor? 
17 ¡Como si no nos bastara el crimen de Fegor, que no hemos logrado borrar de nosotros hasta hoy, 
     y eso que vino un castigo a la comunidad del Señor! 
18 ¡Ustedes se han apartado hoy del Señor! 
      Y si ustedes se rebelan hoy contra el Señor, 
      mañana él estará encolerizado contra toda la comunidad de Israel. 
19 Si la tierra que les ha tocado está contaminada, vengan a la tierra del Señor, 
     en la que está su santuario, y elijan una propiedad entre nosotros. 
     Pero ¡no se rebelen contra el Señor, no nos hagan cómplices de su rebeldía 
     levantando otro altar además del altar oficial del Señor, nuestro Dios! 
20 Cuando Acán, hijo de Zéraj, pecó con lo consagrado, él pereció por su pecado; 
     pero la ira de Dios alcanzó a toda la comunidad de Israel, y eso que se trataba de uno sólo. 

Justificación de las tribus de la Transjordania

21 Los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés 
     respondieron a los jefes de familia de Israel: 
22 –¡El Señor, Dios de los dioses; el Señor, Dios de los dioses, lo sabe bien, y que Israel lo sepa! 
     Si ha habido rebelión o pecado contra el Señor, que nos castigue hoy mismo. 
23 Si hemos hecho un altar para apostatar del Señor, para ofrecer en él holocaustos, 
     presentar ofrendas y hacer sacrificios de comunión, que el Señor nos pida cuentas. 
24 Pero no. Nosotros lo hicimos con esta preocupación: 
     el día de mañana sus hijos dirán a los nuestros: 
     ¿Qué tienen que ver ustedes con el Señor, Dios de Israel? 
25 El Señor puso el Jordán como frontera entre nosotros y ustedes, los de Rubén y los de Gad. 
     ¡Ustedes no tienen nada que ver con el Señor! 
     Y así sus hijos alejarán a los nuestros del culto del Señor. 
26 Entonces nos dijimos: 
     Vamos a hacernos un altar no para ofrecer holocaustos ni sacrificios de comunión, 
27 sino como testimonio entre ustedes y nosotros con nuestros sucesores 
     de que seguiremos dando culto al Señor en su templo 
     con nuestros holocaustos y sacrificios de comunión. 
     Que el día de mañana no digan sus hijos a los nuestros: 
     Ustedes no tienen nada que ver con el Señor. 
28 Nos dijimos: 
     Si el día de mañana nos dicen algo a nosotros y a nuestros sucesores, les diremos: 
     Fíjense en la forma de ese altar del Señor que hicieron nuestros padres: 
     no sirve para holocaustos ni sacrificios de comunión, 
     sino como testimonio entre ustedes y nosotros. 
29 Ni pensar en rebelarnos contra el Señor ni en apostatar hoy del Señor 
     levantando un altar para ofrecer holocaustos, 
     presentar ofrendas y sacrificios de comunión fuera del altar del Señor, nuestro Dios, 
     que está en su santuario. 

Restablecimiento de la concordia

30 Cuando el sacerdote Fineés, los notables de la comunidad y los cabezas de familia israelitas 
     que lo acompañaban oyeron la explicación de los rubenitas, 
     los gaditas y la media tribu de Manasés, les pareció bien. 
31 Y Fineés, hijo del sacerdote Eleazar, dijo a los rubenitas, 
     a los gaditas y a la media tribu de Manasés: 
     –Ahora sabemos que el Señor está entre nosotros, 
     porque no han cometido ese pecado contra él. 
     Han librado a los israelitas del castigo del Señor. 
32 Luego el sacerdote Fineés, hijo de Eleazar, y los notables 
     dejaron a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés en el país de Galaad, 
     y se volvieron al país de Canaán, a los israelitas, y les informaron de lo ocurrido. 
33 El informe convenció a los israelitas. 
     Bendijeron al Señor, Dios de Israel, y no se habló más de subir contra ellos 
     en plan de guerra para destruir la zona donde se habían instalado los rubenitas y los gaditas. 
34 Éstos últimos llamaron a aquel altar Altar del Testimonio, explicando: 
     –Nos servirá de testimonio de que el Señor es Dios. 

Libro de Josué 18,1-28: La tribu de Benjamín

Libro de Josué
Capítulo 18

DESCRIPCIÓN DE LAS OTRAS SIETE TRIBUS
Descripción del territorio

1 La asamblea israelita en pleno se reunió en Siló e instalaron allí la tienda del encuentro. 
   El país les estaba sometido. 
2 Pero quedaban siete tribus israelitas que no habían recibido aún su heredad. 
3 Josué les dijo: 
   –¿Hasta cuándo van a estar con los brazos cruzados, 
   sin ir a tomar posesión de la tierra que les ha dado el Señor, Dios de sus padres? 
4 Elijan tres hombres de cada tribu; 
   yo los mandaré a recorrer el país para que hagan un plano dividido por herencias, 
   y después volverán a mí. 
5 Dividirán el país en siete lotes. 
   Judá seguirá en su territorio, al sur, y la casa de José en el suyo, al norte. 
6 Hagan el plano del país dividiéndolo en siete lotes y tráiganme el proyecto. 
   Después lo echaré a suertes aquí, ante el Señor, nuestro Dios. 
7 A los levitas no les tocará ninguna parte porque lo que les toca a ellos es el sacerdocio del Señor. 
   Por su parte, Gad, Rubén y media tribu de Manasés ya recibieron en Transjordania 
   la herencia que les asignó Moisés, siervo del Señor. 
8 Cuando aquellos hombres emprendían el camino para hacer el mapa del país, 
   Josué les ordenó: 
   –Vayan a recorrer el país y hagan un mapa; 
   cuando vuelvan, yo lo echaré a suertes ante el Señor, aquí en Siló. 
9 Ellos marcharon y atravesaron el país, registrando por escrito las ciudades en siete lotes, 
   y se lo llevaron a Josué al campamento de Siló. 
10 Josué echó las suertes entre los israelitas, ante el Señor 
     y distribuyó la tierra a cada una de las tribus de Israel. 

La tribu de Benjamín
Gn 49,27; Dt 33,12

11 Salió la suerte de Benjamín, por clanes. 
     El territorio que le tocó está entre Judá y José. 
12 Su límite norte partía del Jordán, subía por la vertiente norte de Jericó, 
     luego el monte hacia el oeste y terminaba en el desierto de Bet-Avén. 
13 De allí pasaba a Luz –es decir, Betel– por su vertiente sur, bajando después a Atarot Adar 
     por el monte que hay al sur de Bet-Jorón de Abajo. 
14 Después torcía, dando la vuelta por la parte oeste, hacia el sur, 
     desde el monte que está frente a Bet-Jorón, al sur, y terminaba en Quiriat-Baal 
     –o sea, Quiriat Yearim–, ciudad que pertenecía a Judá. Ése era el límite occidental. 
15 Por el sur, desde el término de Quiriat Yearim, iba hacia la fuente del arroyo de Neftoj. 
16 Después, por la punta del monte que hay frente al valle de Hinnón, al norte del valle de Refaim, 
     bajaba al valle de Hinnón por la vertiente sur de los jebuseos, hasta En-Roguel; 
17 después torcía hacia el norte, llegaba a En Semes y a los cerros que hay frente a Maalé Adumim, 
     bajaba a la Piedra de Bohán, hijo de Rubén, 
18 pasaba por la vertiente norte frente a Bet-Arabá, bajaba hacia la estepa, 
19 pasaba por la vertiente norte de Bet-Joglá, terminando en el cabo del Mar Muerto, el cabo norte, 
     en la desembocadura del Jordán. Ésta era la frontera sur. 
20 Por el este, el Jordán le servía de límite. 
     Ésa fue la herencia de Benjamín, por clanes, siguiendo el trazado de sus límites. 

Ciudades de Benjamín

21 Ciudades de la tribu de Benjamín, por clanes: Jericó, Bet-Joglá, Valle Quesís, 
22 Bet-Arabá, Semaraym, Betel, 
23 Avim, Zaca, Ofrá, 
24 Villar del Amonita, Ofní, Guibeá. Doce ciudades con sus poblados. 
25 Gabaón, Haramá, Beerot, 
26 Mispá, Quefirá, Mosá, 
27 Requen, Yirfel, Tarela, 
28 Sela Haelep, Jebús –o sea, Jerusalén–, Guibeá, Quiriat Yearim. 
     Catorce ciudades con sus poblados. 
     Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Benjamín. 

martes, 20 de agosto de 2024

Libro de Josué 13,1-33: Reparto del país entre las tribus

Libro de Josué
Capítulo 13
REPARTO DEL PAÍS ENTRE LAS TRIBUS

Tierras que quedan sin conquistar
 
1 Josué era viejo, de edad avanzada, y el Señor le dijo: 
   –Ya eres viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por ocupar, 
2 toda la parte filistea y todo Guesur; 
3 desde el Sijor, en tierra de Egipto, hasta el límite de Ecrón, al norte, 
   zona considerada como cananea; 
   allí están los cinco principados filisteos –Gaza, Asdod, Ascalón, Gat, y Ecrón– y los heveos 
4 del sur. Además queda todo el país cananeo, desde la Cueva de los Fenicios hasta Afec, 
   y hasta la frontera de los amorreos. 
5 Y por último todo el país de Biblos y el Líbano oriental, desde Baal-Gad, al pie del Hermón, 
   hasta el Paso de Jamat. 
6 Yo expulsaré ante los israelitas a todos los habitantes de la montaña, 
   desde el Líbano hasta Misrepot Maym, y a todos los fenicios. 
   Tú sólo tienes que repartir el país entre los israelitas mediante un sorteo, 
   según te lo he mandado. 
7 Sí, ya es hora de que repartas esta tierra entre las nueve tribus 
   y la media tribu de Manasés para que la posean como herencia.

DESCRIPCIÓN DE LAS TRIBUS DE LA TRANSJORDANIA
Nm 32; Dt 3,12-17

8 La otra media tribu de Manasés, los de Rubén y los de Gad habían recibido ya la herencia 
   que Moisés, siervo del Señor, les había asignado en Transjordania: 
9 desde Aroer a la orilla del Arnón, con la ciudad que está en medio del valle, 
   toda la llanura de Mandaba hasta Dibón, 
10 y todas las ciudades de Sijón, rey amorreo que reinaba en Jesbón, 
     hasta la frontera de los amonitas. 
11 Además les había asignado Galaad, el territorio de los guesureos y macateos, 
     todo el Hermón y todo el Basán hasta Salcá, 
12 y todo el reino de Og de Basán, que reinaba en Astarot y Edrey, 
     y era uno de los últimos refaimitas a los que Moisés derrotó y expulsó. 
13 En cambio, los israelitas no pudieron expulsar a guesureos y macateos, 
     que han seguido viviendo en medio de Israel hasta hoy. 
14 Sólo a la tribu de Leví no le asignó Moisés una herencia; 
    el Señor, Dios de Israel, es su herencia, como les había prometido. 

La tribu de Rubén
Gn 49,3-4; Dt 33,6

15 A la tribu de Rubén Moisés le asignó, por clanes, 
16 una herencia cuyo territorio era: desde Aroer a la orilla del Arnón, 
     con la ciudad que está en medio del valle, toda la llanura de Madabá; 
17 Jesbón y todos los pueblos de la meseta: Dibón, MotBaal, Bet-Baal-Maón, 
18 Yasá, Cademot, Mepaat, 
19 Quiriataym, Sibmá y Séret Sajar, en el monte y en el valle, 
20 Bet-Fegor, las estribaciones del Fasga y Bet-Yesimot: 
21 todos los pueblos de la llanura y todo el reino de Sijón, rey amorreo que reinaba en Jesbón, 
     al que derrotó Moisés, lo mismo que a los príncipes de Madián: Eví, Requen, Sur, 
     Hur y Reba, vasallos de Sijón que vivían en el país. 
22 Al adivino Balaán, hijo de Beor, los israelitas lo acuchillaron con los demás. 
23 Así que el territorio de los rubenitas fue el Jordán y su ribera. 
     Ésa fue, con sus ciudades y poblados, la herencia de los rubenitas, repartida por clanes. 

La tribu de Gad
Gn 49,19; Dt 33,20-21

24 A la tribu de Gad –a los gaditas– Moisés le asignó, por clanes, 
25 una herencia cuyo territorio comprendía Jezer, todos los pueblos de Galaad, 
     la mitad del país amonita, hasta Aroer, frente a Rabat, 
26 y a partir de Jesbón hasta Ramat Hammispe y Betonim, 
     desde Majnaym hasta los términos de Lodabar. 
27 En el valle: Bet Haram y Bet-Nimrá, Sucot y Safón, 
     lo que quedaba del reino de Sihón, rey de Jesbón. 
     El Jordán servía de límite hasta la orilla del Mar de Galilea en Transjordania. 
28 Ésa fue, con ciudades y poblados, la herencia de los gaditas, repartida por clanes. 

La media tribu de Manasés

29 A la media tribu de Manases, Moisés le había asignado, por clanes, 
30 una herencia cuyo territorio comprendía desde Majanaim, todo Basán, 
     todo el reino de Og, rey de Basán, todas las villas de Yair en Basán: sesenta poblaciones. 
31 Medio Galaad, Astarot y Edrey, ciudades del reino de Og de Basán, 
     les tocaron a los mauiritas de Manases, media tribu de Manasés, por clanes. 
32 Ésa fue la tierra que Moisés repartió en herencia en los llanos de Moab, en Transjordania, 
     al este de Jericó. 
33 A la tribu de Leví no le asignó herencia. El Señor, Dios de Israel, es su herencia, como les había prometido. 

Libro de Josué 12,1-24: Reyes vencidos al este y oeste del Jordán

Libro de Josué 
Capítulo 12

Los reyes vencidos al este del Jordán

1 Reyes de Transjordania a los que derrotaron los israelitas y de cuyas tierras se apoderaron, 
   desde el río Arnón hasta el monte Hermón, incluyendo toda la estepa oriental: 
2 Sijón, rey amorreo con residencia en Jesebón. Sus dominios eran: 
   desde Aroer, a orillas del Arnón, y desde la parte central del valle, 
   la mitad de Galaad hasta el Yaboc, frontera de los amonitas, 
3 la estepa, desde la parte oriental del Mar de Galilea hasta la parte oriental del mar del desierto, 
   el Mar Muerto, hasta el camino de Bet-Yesimot y las estribaciones del Fasga, en el sur. 
4 Og, rey de Basán, de los últimos refaimitas, con residencia en Astarot y Edrey. 
5 Sus dominios eran: el monte Hermón, Salcá y todo Basán hasta la frontera de los guesureos 
   y macateos, además de medio Galaad, hasta la frontera de Sijón, rey de Jesbón. 
6 Moisés, siervo del Señor, y los israelitas los derrotaron, y Moisés, siervo del Señor, 
   dio sus tierras en propiedad a los de Rubén, Gad y media tribu de Manasés.

Los reyes vencidos al oeste del Jordán
 
7 Reyes de Cisjordania a los que derrotaron Josué y los israelitas, desde BaalGad, 
   en el valle del Líbano, hasta el Monte Jalac, que sube a Seír, 
   cuyas tierras dio Josué en propiedad a las tribus de Israel, repartiéndolas en lotes; 
8 en la montaña, en la Sefela, en la estepa, en las estribaciones de la sierra, en el desierto 
   y en el Negueb, donde estaban los hititas, amorreos, cananeos, fereceos, heveos y jebuseos: 
9 el rey de Jericó y el rey de Ay, junto a Betel; 
10 el rey de Jerusalén y el rey de Hebrón; 
11 el rey de Yarmut y el rey de Laquis; 
12 el rey de Eglón y el rey de Guézer; 
13 el rey de Debir y el rey de Gueder; 
14 el rey de Jormá y el rey de Arad; 
15 el rey de Libná y el rey de Adulán; 
16 el rey de Maqueda y el rey de Betel; 
17 el rey de Tapuj y el rey de Jéfer; 
18 el rey de Afec y el rey de Sarón; 
19 el rey de Madón y el rey de Jasor; 
20 el rey de Simerón y el rey de Acsaf; 
21 el rey de Taanac y el rey de Meguido; 
22el rey de Cades y el rey de Yocneán del Carmelo; 
23 el rey de Dor, en el distrito de Dor; el rey de los pueblos de Galilea; 
24 y el rey de Tirsá. Suma total: treinta y un reyes.

lunes, 19 de agosto de 2024

Libro de Josué 4,1-24: doce piedras conmemorativas en Guilgal

Libro de Josué 
Capítulo 4
Las doce piedras conmemorativas

1 Cuando todo el pueblo acabó de pasar el Jordán, dijo el Señor a Josué: 
2 –Elige a doce hombres del pueblo, uno de cada tribu, 
3 y mándales sacar de aquí, del medio del Jordán, donde han pisado los sacerdotes, doce piedras; 
   que las lleven y las coloquen en el sitio donde van a pasar la noche. 
4 Josué llamó a los doce hombres de Israel que había elegido, uno de cada tribu, 
5 y les dijo: –Vayan hasta el medio del Jordán, ante el arca del Señor, su Dios, 
   y cargue cada uno al hombro una piedra, una por cada tribu de Israel, 
6 para que queden como monumento entre ustedes. 
   Cuando sus hijos el día de mañana les pregunten qué son esas piedras, 
7 ustedes les contestarán: 
   Es que el agua del Jordán dejó de correr frente al arca de la alianza del Señor; 
    cuando el arca atravesaba el Jordán, dejó de correr el agua. 
    Esas piedras se lo recordarán perpetuamente a los israelitas. 
8 Los israelitas hicieron lo que mandó Josué: sacaron doce piedras del medio del Jordán, 
   como había dicho el Señor a Josué, una por cada tribu de Israel; 
   las llevaron hasta el sitio donde iban a pasar la noche y las colocaron allí. 
9 Después Josué erigió doce piedras en medio del Jordán, 
    en el sitio donde se habían detenido los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza, 
    y todavía hoy están allí.

Fin del paso
 
10 Los sacerdotes que llevaban el arca estuvieron quietos en medio del Jordán 
     hasta que terminaron de hacer todo lo que Josué mandó al pueblo por orden del Señor. 
     La gente se apresuró a pasar. 
11 Y cuando acabaron de pasar todos, pasó el arca del Señor, 
     y los sacerdotes se pusieron a la cabeza del pueblo. 
12 Los de Rubén, Gad y media tribu de Manasés pasaron bien armados al frente de los israelitas, 
     como les había mandado Moisés. 
13 Unos cuarenta mil hombres equipados militarmente desfilaron ante el Señor 
     hacia la llanura de Jericó. 
14 Aquel día el Señor engrandeció a Josué ante todo Israel, 
     para que lo respetaran como habían respetado a Moisés mientras vivió. 
15 El Señor dijo a Josué: 
16 –Manda a los sacerdotes portadores del arca de la Alianza que salgan del Jordán. 
17 Josué les mandó: –Salgan del Jordán. 
18 Y cuando los sacerdotes portadores del arca de la alianza del Señor, salieron del Jordán, 
     y pusieron los pies en tierra seca, el agua del Jordán volvió a su cauce y corrió como antes, 
     hasta los bordes. 

Llegada a Guilgal

19 El pueblo salió del Jordán el día diez del mes primero y acampó en Guilgal, 
     al este de Jericó. 
20 Josué colocó en Guilgal aquellas doce piedras sacadas del Jordán, 
21 y dijo a los israelitas: 
     –Cuando el día de mañana sus hijos les pregunten qué son esas piedras, 
22 les responderán: Israel pasó el Jordán a pie, sin mojarse. 
      El Señor, su Dios, secó el agua del Jordán ante ustedes hasta que pasaron, 
23 como hizo con el Mar Rojo, que lo secó ante nosotros hasta que lo pasamos. 
24 Para que todas las naciones del mundo sepan que la mano del Señor es poderosa 
     y ustedes respeten siempre al Señor, su Dios. 

Libro de Josué 1,1-18

CONQUISTA DE LA TIERRA
PREPARATIVOS
 
Capítulo 1
Invitación a entrar en la tierra prometida

1 Después que murió Moisés, siervo del Señor, dijo el Señor a Josué, 
   hijo de Nun, ministro de Moisés:
2 –Moisés, mi siervo, ha muerto. Ahora, levántate y pasa el Jordán con todo este pueblo, 
     para ir hacia el país que voy a darles.
3 La tierra donde ustedes pongan la planta del pie yo se la doy, tal como prometí a Moisés.
4 Su territorio se extenderá desde el desierto hasta el Líbano, 
   desde el gran río Éufrates hasta el Mediterráneo, al occidente.
5 Mientras vivas nadie podrá resistirte. Como estuve con Moisés estaré contigo; 
   no te dejaré ni te abandonaré.

La fidelidad a la Ley, condición de la ayuda divina
Dt 3,28; 31,7-8.23

6 ¡Ánimo, sé valiente!, que tú repartirás a este pueblo 
   la tierra que prometí con juramento a sus padres.
7 Tú ten mucho ánimo y sé valiente para cumplir todo lo que te mandó mi siervo Moisés; 
   no te desvíes ni a derecha ni a la izquierda, y tendrás éxito en todas tus empresas.
8 Que el libro de esa ley no se te caiga de los labios; medítalo día y noche, 
   para poner en práctica todas sus cláusulas; así prosperarán tus empresas y tendrás éxito.
9 ¡Yo te lo mando! ¡Ánimo, sé valiente! No te asustes ni te acobardes, 
   que el Señor, tu Dios, estará contigo en todas tus empresas.
 
Colaboración de las tribus de Transjordania
 
10 Entonces Josué ordenó a los escribas del pueblo:
11 –Recorran el campamento y ordenen al pueblo que prepare provisiones 
     porque dentro de tres días pasarán el Jordán para ir a tomar posesión de la tierra que el Señor, 
     su Dios, les da en propiedad.
12 A los de las tribus de Rubén y de Gad y a la media tribu de Manasés les dijo:
13 –Recuerden lo que les mandó Moisés, siervo del Señor cuando dijo: 
     El Señor, su Dios, les va a dar descanso entregándoles esta tierra.
14 Sus mujeres, chiquillos y ganado pueden quedarse en la tierra 
    que les dio Moisés en Transjordania; 
    pero ustedes, los soldados, pasarán el Jordán bien armados al frente de sus hermanos, 
    para ayudarlos
15 hasta que el Señor les dé el descanso lo mismo que a ustedes 
     y también ellos tomen posesión de la tierra que el Señor, su Dios, les va a dar; 
     después volverán a la tierra de su propiedad, la que Moisés, siervo del Señor, 
     les dio en Transjordania.
16 Ellos le respondieron: –Haremos lo que nos ordenes, iremos a donde nos mandes;
17 te obedeceremos a ti igual que obedecimos a Moisés. 
     Basta que el Señor esté contigo como estuvo con él.
18 El que se rebele y no obedezca tus órdenes, las que sean, que muera. 
     ¡Tú ten ánimo, sé valiente!

domingo, 24 de julio de 2022

Números 34,1-15: Las fronteras de Canaán

Números 34,1-15:
Las fronteras de Canaán

1 El Señor dijo a Moisés:
2 Comunica esta orden a los israelitas: Cuando entren en la tierra de Canaán, 
   recibirán como herencia toda la extensión del territorio de Canaán, a saber:
3 La región meridional se extenderá desde el desierto de Sin, a lo largo de Edom. 
   Por el este, la frontera meridional comenzará en el extremo del mar de la Sal.
4 Luego dará una vuelta por el sur hasta el Paso de los Escorpiones, 
   y pasará por Sin, para ir a terminar al sur de Cades Barné. 
   Después continuará hasta Jasar Adar y pasará por Asmón.
5 Partiendo de Asmón, dará una vuelta hasta el Torrente de Egipto y terminará en el Mar.
6 Al oeste tendrán como límite la costa del Mar Grande: esta será para ustedes la frontera occidental.
7 La frontera norte la siguiente: trazarán una línea desde el Mar hasta el monte Hor;
8 desde el monte Hor trazarán una línea hasta la Entrada de Jamat, y la frontera terminará en Sedad.
9 Luego continuará hasta Sifrón, para ir a terminar en Jasar Enán. Esta será la frontera septentrional.
10 Para fijar el límite oriental, trazarán una línea desde Jasar Enán hasta Sefam.
11 Desde Sefam, la frontera bajará hasta Riblá, al este de Ain, y desde allí seguirá bajando 
     hasta tocar la costa oriental del mar de Genesaret.
12 Después bajará a lo largo del Jordán y terminará en el mar de la Sal. 
     Este será el territorio de ustedes, con las fronteras que lo circunscriben.
13 Además, Moisés dio esta orden a los israelitas: 
     Esta es la tierra que ustedes se repartirán como herencia por medio de un sorteo, 
     la que el Señor manó fuera entregada a las nueve tribus y media.
14 Porque las familias patriarcales de la tribu de los rubenitas, las familias de la tribu de los gaditas 
     y la mitad de la tribu de Manasés ya recibieron su herencia:
15 esas dos tribus y media recibieron su propiedad hereditaria al otro lado del Jordán, 
     al este de Jericó, en la parte oriental.

sábado, 23 de julio de 2022

Números 32,33-42: El reparto de la Transjordania

Números 32,33-42:
El reparto de la Transjordania

33 Así Moisés asignó a los gaditas, a los rubenitas y a la mitad de la tribu de Manasés, hijo de José, 
     el reino de Sijón, rey de los amorreos, y el reino de Og, rey de Basán: el territorio con sus diversas ciudades y el territorio de los poblados vecinos.
34 Los gaditas reedificaron las ciudades fortificadas de Dibón, Atarot, Aroer,
35 Atarot Sofán, Iázer, Iogboa,
36 Bet Nimrá y Bet Jarán, e hicieron corrales para el ganado.
37 Los rubenitas reedificaron Jesbón, Elalé, Quiriataim,
38 Nebo, Baal Meón –algunos nombres fueron cambiados– y Sibmá: 
     ellos pusieron sus propios nombres a las ciudades reedificadas.
39 Los descendientes de Maquir, hijo de Manasés, partieron para Galaad y lo conquistaron, 
     despojando a los amorreos que se encontraban allí.
40 Moisés dio el territorio de Galaad a Maquir, hijo de Manasés, quien se estableció allí.
41 Iaír, hijo de Manasés, fue a conquistar sus poblados y los llamó Campamento de Iaír.
42 Nobá fue a conquistar Quenat y sus ciudades dependientes, y les puso su propio nombre: Nobá.

Números 32,20-32: El acuerdo de Moisés con los rubenitas y los gaditas

Números 32,20-32:
El acuerdo de Moisés con los rubenitas y los gaditas

20 Moisés les respondió: «Si ustedes proceden así, si toman las armas para combatir 
     a las órdenes del Señor,
21 y si cada guerrero cruza el Jordán, bajo las órdenes del Señor, 
     hasta que expulse a sus enemigos delante de él,
22 y el país le quede sometido, ustedes podrán volver. 
     Así quedarán libres de toda obligación respecto del Señor y respecto de Israel, 
     y esa tierra será posesión de ustedes delante del Señor.
23 Pero si no proceden de esa manera, habrán pecado contra el Señor, 
     y pueden estar seguros de que su pecado los condenará.
24 Construyan poblados para sus hijos y corrales para su ganado, 
     pero cumplan los que han prometido».
25 Los gaditas y los rubenitas respondieron a Moisés: 
     «Tus servidores, señor, harán lo que tú les mandas.
26 Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros rebaños y todo nuestro ganado quedarán atrás, 
     en las ciudades de Galaad,
27 mientras nosotros, todos los que estamos equipados para la guerra, 
     cruzaremos para combatir a las órdenes del Señor, como él lo ha mandado».
28 Luego Moisés dio instrucciones al sacerdote Eleazar, a Josué hijo de Nun, 
     y a los jefes de familia de las tribus israelitas,
29 diciéndoles: «Si los gaditas y los rubenitas atraviesan con ustedes el Jordán para combatir como 
     guerreros a las órdenes del Señor, hasta que el país les esté sometido, 
     ustedes les darán como posesión la tierra de Galaad.
30 Pero si no lo hacen, recibirán una posesión en medio de ustedes, en el país de Canaán».
31 Los rubenitas y los gaditas respondieron: 
     «Nosotros haremos todo lo que el Señor ha dicho respecto de tus servidores.
32 Pasaremos como guerreros a la tierra de Canaán, a las órdenes del Señor, 
     pero conservaremos nuestra propiedad hereditaria al otro lado del Jordán».

Números 26,1-51: El segundo censo

Números 26,1-51:
El segundo censo

1 el Señor dijo a Moisés y a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón:
2 «Hagan un censo de toda la comunidad de israelitas, anotando por familias 
   a todos los que tengan más de veinte años, a los aptos para la guerra en Israel».
3 Entonces Moisés y el sacerdote Eleazar dieron las instrucciones correspondientes, 
   en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó,
4 acerca de los tenían más de veinte años, como el Señor se lo había ordenado a Moisés. 
   Los israelitas que salieron de Egipto fueron:
5 Los clanes de los descendientes de Rubén, el primogénito de Israel, fueron: 
   de Janoc, el clan de los janoquitas; de Palú, el clan de los paluitas;
6 de Jesrón, el clan de los carmitas.
7 Estos eran los clanes de los rubenitas, según el censo: 43.730 hombres.
8 El hijo de Palú fue Eliab.
9 Los hijos de Eliab fueron Nemuel, Datán y Abirón. Datán y Abirón 
   –representantes de la comunidad– son los mismos que se amotinaron contra Moisés y Aarón, 
   junto con los secuaces de Coré, cuando se produjo el amotinamiento contra el Señor.
10 Después de lo cual la tierra abrió sus fauces y los devoró junto con Coré, 
     cuando murió aquel grupo y el fuego devoró a los doscientos cincuenta hombres, 
     para que sirvieran de escarmiento.
11 Los hijos de Coré, sin embargo, no murieron.
12 Los clanes de los descendientes de Simeón fueron: de Nemuel, el clan de los nemuelitas; ´
     de Iamín, el clan de los iaminitas; de Iaquín, el clan de los iaquinitas;
13 de Zéraj, el clan de los zerajitas; de Saúl, el clan de los saulitas.
14 Estos eran los clanes de los simeonitas: 22.200 hombres.
15 Los clanes de los descendientes de Gad fueron: 
     de Sefón, el clan de los sefonitas; de Jaguí, el clan de los jaguitas; de Suní, el clan de los sunitas;
16 de Ozní, el clan de los oznitas; de Erí, el clan de los eritas;
17 de Arod, el clan de los aroditas; de Arelí, el clan de los arelitas.
18 Estos eran los clanes de los gaditas, según el censo: 40.500 hombres.
19 Los hijos de Judá fueron Er y Onán. Er y Onán murieron en la tierra de Canaán.
20 Los clanes de los descendientes de Judá fueron: de Selá, el clan de los selaítas; 
     de Péres, el clan de los peresitas; de Séraj, el clan de los serajitas.
21 Los descendientes de Péres fueron: de Jesrón, el clan de los jesronitas; 
     de Jamul, el clan de los jamulitas.
22 Estos eran los descendientes de Judá, según el censo: 76.500 hombres.
23 Los clanes de los hijos de Isacar fueron: de Tolá, el clan de los tolaítas; 
     de Puá, el clan de los puaítas;
24 de Iasub, el clan de los iasubitas; de Simrón, el clan de los simronitas.
25 Estos eran los clanes de Isacar, según el censo: 64.300 hombres.
26 Los clanes de los descendientes de Zabulón fueron: 
     de Séred, el clan de los sereditas; de Elón, el clan de los elonitas; de Iajlel, el clan de los iajlelitas.
27 Estos eran los clanes de los zabulonitas, según el censo: 60.500 hombres.
28 Los descendientes de José fueron Manasés y Efraím con sus clanes.
29 Los descendientes de Manasés fueron: de Maquir, el clan de los maquiritas 
     –Maquir fue padre de Galaad–. De Galaad, el clan de los galaaditas.
30 Los descendientes de Galaad fueron: 
     de Iézer, el clan de los iezeritas; de Jélec, el clan de los jelequitas;
31 de Asriel, el clan de los asrielitas; de Sequém, el clan de los sequemitas;
32 de Semidá, el clan de los semidaítas; de Jéfer, el clan de los jeferitas.
33 Selofjad, hijo de Jéfer, no tuvo hijos, sino solamente hijas.
34 Los nombres de estas fueron Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. 
     Estos eran los clanes de Manasés, según el censo: 52.700 hombres.
35 Los clanes de los descendientes de Efraím fueron los siguientes: 
     de Sutélaj, el clan de los sutelajitas; de Béquer, el clan de los bequeritas; 
     de Taján, el clan de los tajanitas.
36 Los descendientes de Sutélaj fueron los siguientes: de Erán, el clan de los eranitas.
37 Estos eran los clanes de Efraím, según el censo: 32.500 hombres. 
     Todos estos eran los clanes de los hijos de José.
38 Los clanes de los descendientes de Benjamín fueron los siguientes: 
     de Belá, el clan de los belaítas; de Asbel, el clan de los asbelitas; 
     de Ajiram, el clan de los ajiramitas;
39 de Sufam el clan de los sufamitas; de Jufam, el clan de los jufamitas.
40 Los hijos de Belá fueron Ard y Naamán, De Ard, el clan de los arditas; 
     de Naamán, el clan de los naamanitas.
41 Estos eran los clanes de los descendientes de Benjamín, según el censo: 45.600 hombres.
42 Los clanes de los descendientes de Dan fueron los siguientes: 
     de Sujam, el clan de los sujamitas. Estos eran los clanes de los descendientes de Dan.
43 Todos los clanes de los sujamitas, según el censo, comprendían 64.400 hombres.
44 Los clanes de los descendientes de Aser fueron: 
     de Imná, el clan de los imnanitas; de Isví, el clan de los isvitas; de Beriá, el clan de los beriaítas.
45 De los descendientes de Beriá: de Jéber, el clan de los jeberitas; 
     de Malquiel, el clan de los malquielitas.
46 La hija de Aser se llamaba Séraj.
47 Estos eran los clanes de Aser, según el censo: 53.400 hombres.
48 Los clanes de los descendientes de Neftalí fueron: 
     de Iajsel, el clan de los iajselitas; de Guní, el clan de los gunitas;
49 de Iéser, el clan de los ieseritas; de Silém, el clan de los silemitas.
50 Estos eran los clanes de Neftalí, según el censo: 45.400 hombres.
51 Los israelitas registrados en el censo eran en total 601.730 hombres.

jueves, 21 de julio de 2022

Números 16,1-15: La rebelión de Coré

Números 16,1-15:
La rebelión de Coré

1 Coré –hijo de Ishar, hijo de Quehat, hijo de Leví– junto con Datán y Abirón, hijos de Eliab, ´
   y On, hijo de Pelet –estos últimos eran descendientes de Rubén– decidieron
2 sublevarse contra Moisés, secundados por otros doscientos cincuenta israelitas, 
   todos ellos jefes de la comunidad, representantes de la asamblea y personas de renombre.
3 Se amotinaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: «¡Ustedes se han excedido en sus atribuciones!
   Toda la comunidad es sagrada, y el Señor está en medio de ella. 
   ¿Por qué entonces ustedes se ponen por encima de la asamblea del Señor?».
4 Cuando Moisés oyó esto, cayó con el rostro en tierra.
5 Luego dijo a Coré y a todos sus secuaces: «Mañana, el Señor pondrá de manifiesto 
   quién es el que le pertenece y quién está consagrado; 
   y permitirá que se le acerque el que ha sido elegido por él.
6 Por eso, hagan lo siguiente: tú, Coré, y todos tus secuaces, tomen unos incensarios,
7 pongan fuego en ellos, y mañana échenles incienso en la presencia del Señor. 
   Aquel a quien el Señor elija será el consagrado. 
   ¡Ustedes, hijos de Leví, se han excedido en sus atribuciones!».
8 Luego Moisés siguió diciendo a Coré: «Escúchenme, hijos de Leví.
9 ¿No les basta que el Señor los haya separado de toda la comunidad de Israel y los haya acercado a él, 
   para prestar servicios en la Morada del Señor y para estar como ministros al frente de la comunidad?
10 El Señor te promovió a ti y a todos tus hermanos, los descendientes de Leví, 
     ¿y todavía reclaman el sacerdocio?
11 En realidad, tú y tus secuaces se han confabulado contra el Señor. 
     Porque ¿quién es Aarón para que ustedes protesten contra él?».
12 Moisés manó llamar a Datán y a Abirón, hijos de Eliab. Pero ellos replicaron: «¡No iremos
13 ¿No te basta con habernos sacado de una tierra que mana leche y miel, 
     para hacernos morir en el desierto, que todavía quieres dominarnos?
14 El lugar al que nos has traído no es una tierra que mana leche y miel, 
     y no nos has dado como herencia campos y viñedos. ¿O pretendes impedir que esta gente vea? 
     No iremos».
15 Moisés se indignó profundamente y dijo al Señor: «No aceptes su oblación. 
     Yo no les he quitado ni un solo asno ni he perjudicado a ninguno de ellos».

martes, 19 de julio de 2022

Números 13,1-24: La exploración de Canaán

Números 13,1-24:
La exploración de Canaán

1 El Señor dijo a Moisés:
2 «Envía unos hombres a explorar el país de Canaán, que yo doy a los israelitas; 
   enviarás a un hombre por cada una de sus tribus paternas, todos ellos jefes de tribu».
3 Entonces Moisés los envió desde el desierto de Parán, según la orden del Señor. 
   Todos estos hombres eran jefes de los israelitas,
4 y sus nombres eran los siguientes: Por la tribu de Rubén, Samuá, hijo de Zacur;
5 por la tribu de Simeón, Safat, hijo de Jorí,
6 por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Iefuné;
7 por la tribu de Isacar, Igal, hijo de José;
8 por la tribu de Efraím, Oseas, hijo de Nun;
9 por la tribu de Benjamín, Paltí, hijo de Rafú;
10 por la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodí;
11 por la tribu de José, o sea, por la tribu de Manasés, Gadí, hijo de Susí;
12 por la tribu de Dan, Amiel, hijo de Guemalí;
13 por la tribu de Aser, Setur, hijo de Miguel;
14 por la tribu de Neftalí, Najbí, hijo de Vofsí;
15 por la tribu de Gad, Gueuel, hijo de Maquí.
16 Estos son los nombres de las personas que envió Moisés a explorar el país. 
     Y a Oseas, hijo de Nun, Moisés lo llamó Josué.
17 Cuando Moisés los envió a explorar el territorio de Canaán, les dijo: 
     «Suban ahí, por el Négueb, y luego avancen hasta la región montañosa.
18 Observen cómo es el país, y la gente que lo ocupa es fuerte o débil, escasa o numerosa.
19 Fíjense también si la tierra donde viven es buena o mala, 
     y si las ciudades en que habitan son abiertas o fortificadas;
20 si el suelo es fértil o árido, y si está arbolado o no. 
     Tengan valor, y traigan algunos frutos de la región». 
     Esto sucedió en el tiempo de las primeras uvas.
21 Los hombres fueron a explorar el país, desde el desierto de Sin hasta Rejob, 
     a la Entrada de Jamat.
22 Subieron por el Negueb y llegaron a Hebrón, donde vivían Ajimán, Sesai y Talmai, 
     descendientes de Anac –Hebrón había sido fundada siete años antes que Tanis de Egipto–.
23 Cuando llegaron al valle de Escol, cortaron una rama de vi con un racimo de uvas, 
     y tuvieron que llevarla entre dos, sostenida con una vara. También recogieron granadas e higos.
24 Ese lugar fue llamado valle de Escol –que significa Racimo– 
     a causa del racimo que los israelitas habían cortado allí.

Números 10,11-28: El orden de la marcha

Números 10,11-28:
El orden de la marcha

11 En el segundo año, el día veinte del segundo mes, 
     la nube se alzó por encima de la Morada del Testimonio,
12 y los israelitas fueron avanzando por etapas desde el desierto del Sinaí, 
     hasta que la nube se detuvo en el desierto de Parán.
13 Cuando se inició la marcha, según la orden que dio el Señor por medio de Moisés,
14 el primero en partir fue el estandarte de la división de Judá, distribuida por regimientos, 
     Al frente de sus tropas iba Najsón, hijo de Aminadab;
15 al frente de las tropas de la tribu de Isacar iba Natanael, hijo de Suar;
16 y al frente de las tropas de la tribu de Zabulón iba Eliab, hijo de Jelón.
17 Una vez que se desarmó la Morada, avanzaron los gersonitas y los meraritas, 
     que eran los encargados de transportarla.
18 Luego avanzó el estandarte de la división de Rubén, distribuida por regimientos. 
     Al frente de sus tropas iba Elisur, hijo de Sedeur;
19 al frente de las tropas de la tribu de Simeón iba Selumiel, hijo de Surisadai;
20 y al frente de las tropas de la tribu de Gad iba Eliasaf, hijo de Deuel.
21 Los quehatitas, que llevaban los objetos sagrados, avanzaron después, 
     a fin de que la Morada ya estuviera erigida antes de su llegada.
22 A continuación avanzó el estandarte de la división de Efraím, distribuida por regimientos. 
     Al frente de sus tropas iba Elisamá, hijo de Amihud;
23 al frente de las tropas de la tribu de Manasés, iba Gamaliel, hijo de Padasur;
24 y al frente de las tropas de la tribu de Benjamín, iba Abidán, hijo de Gedeón.
25 Finalmente, a la retaguardia de todos los campamentos, avanzó el estandarte de la tribu de Dan, 
     distribuida por regimientos. Al frente de sus tropas iba Ajiézer, hijo de Amisaddai;
26 al frente de la tribu de Aser, iba Peguiel, hijo de Ocrán;
27 y al frente de los descendientes de Neftalí, iba Ajirá, hijo de Enán.
28 Este era el orden en que avanzaban los israelitas, 
     distribuidos por regimientos cuando emprendían la marcha.

lunes, 18 de julio de 2022

Números 7,30-35: La ofrenda de la tribu de Rubén

Números 7,30-35:
La ofrenda de la tribu de Rubén

30 El cuarto día presentó su ofrenda Elisur, hijo de Sedeur, jefe de la tribu de Rubén.
31 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para oblación;
32 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso,
33 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
34 un chivo para un sacrificio por el pecado;
35 y dos bueyes, cinco, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio 
     de comunión. Esta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur.

miércoles, 13 de julio de 2022

Números 2,1-34: La disposición de las tribus en el campamento

La disposición de las tribus en el campamento

1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
2 Los israelitas acamparán alrededor de la Carpa del Encuentro, a una cierta distancia, 
   cada uno junto a su estandarte, bajo las insignias de sus casas paternas.
3 Al frente, sobre el lado este, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Judá. 
   El jefe de los descendientes de Judá era Najsón, hijo de Aminadab,
4 y los enrolados en su regimientos, 74.6000,
5 A su lado, acampará la tribu de Isacar. 
   El jefe de los descendientes de Isacar era Natanael, hijo de Suar,
6 y los enrolados en su regimiento, 54.400.
7 También acampará la tribu de Zabulón. 
   El jefe de los descendientes de Zabulón era Eliab, hijo de Jelón,
8 y los enrolados en su regimiento, 57.400.
9 Los enrolados en la división de Judá, agrupados por regimientos, eran en total 186.400. 
   Ellos avanzarán a la vanguardia.
10 Al sur, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Rubén. 
     El jefe de los descendientes de Rubén era Elisur, hijo de Sedeur,
11 y los enrolados en su regimientos, 46.500.
12 A su lado, acampará la tribu de Simeón. 
     El jefe de los descendientes de Simeón era Selumiel, hijo de Surisadai,
13 y los enrolados en su regimiento, 59.300.
14 También acampará la tribu de Gad. 
     El jefe de los descendientes de Gad era Eliasaf, hijo de Reuel,
15 y los enrolados en su regimiento, 45.650.
16 Los enrolados en la división de Rubén, agrupados por regimientos, eran en total 151.450. 
     Ellos avanzarán en segundo lugar.
17 La Carpa del Encuentro irá en medio de las divisiones, con el grupo de los levitas. 
     Ellos avanzarán de la misma manera que estaban acampados, cada uno en su puesto, 
     junto a sus insignias.
18 Al oeste, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Efraím. 
     El jefe de los descendientes de Efraím era Elisamá, hijo de Amihud,
19 y los enrolados en su regimiento, 40.500.
20 A su lado, acampará la tribu de Manasés. 
     El jefe de los descendientes de Manasés era Gamaliel, hijo de Padasur,
21 y los enrolados en su regimiento, 32.200.
22 También acampará la tribu de Benjamín. 
     El jefe de los descendientes de Benjamín era Abidán, hijo de Gedeón,
23 y los enrolados en su regimiento, 35.400.
24 Los enrolados en la división de Efraím, agrupados por regimientos, eran en total 108.100. 
     Ellos avanzarán en tercer lugar.
25 Al norte, acamparán los regimientos que militan bajo el estandarte de Dan. 
     El jefe de los descendientes de Dan era Ajiézer, hijo de Amisaddai,
26 y los enrolados en su regimiento, 62.700.
27 A su lado, acampará la tribu de Aser. 
     El jefe de los descendientes de Aser era Paguiel, hijo de Ocrán,
28 y los enrolados en su regimiento, 41.500.
29 También acampará la tribu de Neftalí. 
     El jefe de los descendientes de Neftalí era Ajirá, hijo de Enán,
30 y los enrolados en su regimiento, 53.400.
31 Los enrolados en la división de San eran en total 157.600. 
     Ellos avanzarán a la retaguardia, con sus estandartes.
32 Estos fueron los registrados en el censo de los israelitas, por casas paternas. 
     Los enrolados en la divisiones, agrupados por regimientos, eran en total 603.550 hombres.
33 Pero los levitas no fueron incluidos en el censo junto con los demás israelitas, 
     como el Señor lo había ordenado a Moisés.
34 Los israelitas hicieron todo lo que el Señor había ordenado a Moisés; acampaban junto a sus estandartes, y avanzaban cada uno con su clan y con su familia.

martes, 12 de julio de 2022

Números 1,20-46: Los resultados del censo

Los resultados del censo

20 Los resultados fueron los siguientes: 
     En la lista de los descendientes de Rubén, el primogénito de Israel, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
21 fueron registrados 46.500 hombres.
22 En las lista de los descendientes de Simeón, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
23 fueron registrados 59.300 hombres.
24 En la lista de los descendientes de Gad, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
25 fueron registrados 45.650 hombres.
26 En la lista de los descendientes de Judá, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
27 fueron registrados 74.600 hombres.
28 En la lista de los descendientes de Isacar, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombre de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
29 fueron registrados 54.400 hombres.
30 En la lista de los descendientes de Zabulón, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
31 fueron registrados 57.400 hombres.
32 En cuanto a los hijos de José: En la lista de los descendientes de Efraím, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
33 fueron registrados 40.500 hombres.
34 En la lista de los descendientes de Manasés, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
35 fueron registrados 32.200 hombres.
36 En la lista de los descendientes de Benjamín, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
37 fueron registrados 35.400 hombres.
38 En la lista de los descendientes de Dan, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
39 fueron registrados 62.700 hombres.
40 En la lista de los descendientes de Aser, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todos los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
41 fueron registrados 41.500 hombres.
42 En la lista de los descendientes de Neftalí, por clanes y por familias 
     –una vez anotados uno por uno los nombres de todo los varones que tenían más de veinte años, 
     o sea, de los aptos para la guerra–
43 fueron registrados 53.400 hombres.
44 Estos fueron los registrados por Moisés y Aarón, y por los jefes de Israel, que eran doce, 
     uno por cada casa paterna.
45 Todos los israelitas que tenían más de veinte años, 
     todos los hombres de Israel aptos para la guerra, fueron registrados por familias,
46 y los registrados fueron en total 603.550 hombres.

Números 1,5-16: Los encargados del censo

Los encargados del censo

5 Los nombres de las personas que les ayudarán son los siguientes: 
   Por la tribu de Rubén, Elisur, hijo de Sedeur;
6 por la tribu de Simeón, Selumiel, hijo de Surisadai;
7 por la tribu de Judá, Najsón, hijo de Aminadab;
8 por la tribu de Isacar, Natanael, hijo de Suar;
9 por la tribu de Zabulón, Eliab, hijo de Jelón;
10 por las tribus de los hijos de José: Elisamá, hijo de Amihud, de la tribu de Efraím, 
     y Gamaliel, hijo de Padasur, de la tribu de Manasés;
11 por la tribu de Benjamín, Abidán, hijo de Gedeón;
12 por la tribu de Dan, Ajiézer, hijo de Amisaddai;
13 por la tribu de Aser, Paguiel, hijo de Ocrán;
14 por la tribu de Gad, Eliasaf, hijo de Deuel;
15 por la tribu de Neftalí, Ajirá, hijo de Enán.
16 Estos eran los representantes de la comunidad, los jefes de las tribus de sus antepasados, 
     los jefes de los clanes de Israel.

domingo, 13 de agosto de 2017

Génesis 49,1-28: Bendiciones y presagios

Génesis 49,1-28
17 de diciembre

1 Jacob llamó a sus hijos y dijo: "Juntaos, y os anunciaré lo que os ha de acontecer en días venideros:
2 Apiñaos y oíd, hijos de Jacob, y escuchad a Israel, vuestro padre.
3 Rubén, mi primogénito eres tú, mi vigor y las primicias de mi virilidad , 
   plétora de pasión y de ímpetu,
4 espumas como el agua: ¡Cuidado, no te desbordes! porque subiste al lecho de tu padre; entonces violaste mi tálamo al subir.
5 Simeón y Leví, hermanos; llevaron al colmo la violencia con sus intrigas.
6 ¡En su conciliábulo no entres, alma mía; a su asamblea no te unas, corazón mío!, porque estando 
   de malas, mataron hombres, y estando de buenas, desjarretaron toros.
7 ¡Maldita su ira, por ser tan impetuosa, y su cólera, por ser tan cruel! 
   Los dividiré en Jacob, y los dispersaré en Israel.
8 A ti, Judá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; 
   inclínense a ti los hijos de tu padre.
9 Cachorro de león es Judá; de la presa, hijo mío, has vuelto; se recuesta, se echa cual león, 
   o cual leona, ¿quién le hará alzar?
10 No se irá de Judá el báculo, el bastón de mando de entre tus piernas, 
     hasta tanto que se le traiga el tributo y a quien rindan homenaje las naciones;

11 el que ata a la vid su borriquillo y a la cepa el pollino de su asna; lava en vino su vestimenta, 
     y en sangre de uvas su sayo;
12 el de los ojos encandilados de vino, el de los dientes blancos de leche.
13 Zabulón habita en la ribera del mar, y es tripulante de barcos, a horcajadas sobre Sidón.
14 Isacar es un borrico corpulento echado entre las aguaderas.
15 Aunque ve que el reposo es bueno, y que el suelo es agradable,
    ofrece su lomo a la carga y termina sometiéndose al trabajo.
16 Dan juzgará a su pueblo como cualquiera de las tribus de Israel.
17 Sea Dan una culebra junto al camino, una víbora junto al sendero, 
     que pica al caballo en los jarretes y cae su jinete de espaldas.
18 En tu salvación espero, el Señor.
19 A Gad atracadores le atracan, pero él atraca su retaguardia.

20 Aser tiene pingüe su pan, y da manjares de rey
21 Neftalí es una cierva suelta, que da cervatillos hermosos.
22 Un retoño es José, retoño junto a la fuente, cuyo vástagos trepan sobre el muro.
423 Le molestan y acribillan, le asaltan los flecheros;
24 pero es roto su arco violentamente y se aflojan los músculos de sus brazos por las manos 
     del Fuerte de Jacob, por el Nombre del Pastor, la Piedra de Israel,
25 por el Dios de tu padre, pues él te ayudará, el Dios Sadday, pues él te bendecirá con bendiciones 
     de los cielos desde arriba, bendiciones del abismo que yace abajo, bendiciones de los pechos 
     y del seno,
26 bendiciones de espigas y de frutos, amén de las bendiciones de los montes seculares, 
     y el anhelo de los collados eternos. ¡Sean para la cabeza de José, 
     y para la frente del consagrado entre sus hermanos!
27 Benjamín, lobo rapaz; de mañana devora su presa, y a la tarde reparte el despojo."
28 Todas estas son las tribus de Israel, doce en total, y esto es lo que les dijo su padre, 
     bendiciéndoles a cada uno con su bendición correspondiente. 

sábado, 12 de agosto de 2017

Génesis 42,1-38: Los hermanos de José bajan a Egipto

Génesis 42,1-38

42:1 Vio Jacob que se repartía grano en Egipto, y dijo Jacob a sus hijos: "¿Por qué os estáis ahí mirando?
42:2 Yo tengo oído que hay reparto de grano en Egipto. Bajad a comprarnos grano allí, para que vivamos y no muramos."
42:3 Bajaron, pues, los diez hermanos de José a proveerse de grano en Egipto;
42:4 pero a Benjamín, hermano de José, no le envió Jacob con sus hermanos, pues se decía: "No vaya a sucederle alguna desgracia."
42:5 Fueron, pues, los hijos de Israel a comprar con otros que iban, pues había hambre en el país cananeo.
42:6 José era el que regía en todo el país, y él mismo en persona era el que distribuía grano a todo el mundo. Llegaron los hermanos de José y se inclinaron rostro en tierra.
42:7 Vio José a sus hermanos y los reconoció, pero él no se dio a conocer, y hablándoles con dureza les dijo: "¿De dónde venís?" Dijeron: "De Canaán, para comprar víveres."
42:8 O sea, que José reconoció a sus hermanos, pero ellos no le reconocieron.
42:9 José entonces se acordó de aquellos sueños que había soñado respecto a ellos, y les dijo: "Vosotros sois espías, que venís a ver los puntos desguarnecidos del país."
42:10 Dijéronle: "No, señor, sino que tus siervos han venido a proveerse de víveres.
42:11 Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, y somos gente de bien: tus siervos no son espías."
42:12 Díjoles: "Nada de eso: a lo que venís es a ver los puntos desguarnecidos del país."
42:13 Dijéronle: "Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un mismo padre, en el país cananeo; sólo que el menor está actualmente con nuestro padre, y el otro no existe."
42:14 José replicó: "Lo que yo os dije: sois espías.
42:15 Con esto seréis probados, ¡por vida de Faraón!, no saldréis de aquí mientras no venga vuestro hermano pequeño acá.
42:16 Enviad a cualquiera de vosotros y que traiga a vuestro hermano, mientras los demás quedáis presos. Así serán comprobadas vuestras afirmaciones, a ver si la verdad está con vosotros. Que si no, ¡por vida de Faraón!, espías sois."
42:17 Y los puso bajo custodia durante tres días.
42:18 Al tercer día les dijo José: "Haced esto —pues yo también temo a Dios— y viviréis.
42:19 Si sois gente de bien, uno de vuestros hermanos se quedará detenido en la prisión mientras los demás hermanos vais a llevar el grano que tanta falta hace en vuestras casas.
42:20 Luego me traéis a vuestro hermano menor; entonces se verá que son verídicas vuestras palabras y no moriréis." —Así lo hicieron ellos.—
42:21 Y se decían el uno al otro: "A fe que somos culpables contra nuestro hermano, cuya angustia veíamos cuando nos pedía que tuviésemos compasión y no le hicimos caso. Por eso nos hallamos en esta angustia."
42:22 Rubén les replicó: "¿Nos os decía yo que no pecarais contra el niño y no me hicisteis caso? ¡Ahora se reclama su sangre!"
42:23 Ignoraban ellos que José les entendía, porque mediaba un intérprete entre ellos.
42:24 Entonces José se apartó de su lado y lloró; y volviendo donde ellos tomó a Simeón y le hizo amarrar a vista de todos.
42:25 Mandó José que se les llenaran los envases de grano, que se devolviera a cada uno su dinero en la talega, y que se les pusiera provisiones para el camino; así se hizo con ellos.
42:26 Ellos pusieron su cargamento de grano sobre los burros, y se fueron de allí.
42:27 Al ir a hacer noche, uno de ellos abrió su talega para dar pienso a su burro, y vio que su dinero estaba en la boca de la talega de grano.
42:28 Y dijo a sus hermanos: "Me han devuelto el dinero; lo tengo aquí en mi talega." Se quedaron sin aliento, y se miraban temblando y diciendo: "¿Qué es esto que ha hecho Dios con nosotros?"
42:29 Llegaron donde su padre, a Canaán, y le manifestaron todas sus aventuras, diciéndole:
42:30 "El hombre que es señor del país ha hablado con nosotros duramente y nos ha tomado por espías del país.
42:31 Nosotros le hemos dicho que éramos gente de bien y no espías,
42:32 que éramos doce hermanos, hijos del mismo padre; que uno de nosotros no existía, y que el otro se encontraba actualmente con nuestro padre en Canaán.
42:33 Entonces nos dijo el hombre que es señor del país: "De este modo conoceré si sois gente de bien; dejad conmigo a uno de vosotros, tomad lo que hace falta en vuestras casas y marchaos
42:34 a buscarme a vuestro hermano pequeño. Así conoceré que no sois espías, sino gente de bien. Entonces os entregaré a vuestro hermano y circularéis libremente por el país.""
42:35 Ahora bien, cuando estaban vaciando sus talegas, he aquí que cada uno tenía su dinero en la talega, y tanto ellos como su padre, al ver las bolsas, sintieron miedo.
42:36 Su padre Jacob les dijo: "Me dejáis sin hijos: Falta José, falta Simeón, y encima vais a quitarme a Benjamín. Esto acabará conmigo."
42:37 Dijo Rubén a su padre: "Que mueran mis dos hijos si no te lo traemos. Confíalo a mí y yo te lo devolveré."
42:38 Replicó: "No bajará mi hijo con vosotros, pues su hermano está muerto y sólo me queda él. Si le ocurre cualquier desgracia en ese viaje que vais a hacer, entonces haríais bajar mi vejez con pena al seol."