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jueves, 16 de junio de 2022

Tito 1,1-16: Requisitos de ancianos y obispos

Salutación

1 Pablo, siervo de Dios, apóstol de Jesucristo para llevar a los escogidos de Dios a la fe 
   y al pleno conocimiento de la verdad que es conforme a la piedad,
2 con la esperanza de vida eterna, prometida desde toda la eternidad por Dios que no miente,
3 y que en el tiempo oportuno ha manifestado su Palabra por la predicación a mí encomendada 
   según el mandato de Dios nuestro Salvador,
4 a Tito, verdadero hijo según la fe común. Gracia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, 
   nuestro Salvador.

Requisitos de ancianos y obispos

5 El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y 
   establecieras presbíteros en cada ciudad, como yo te ordené.
6 El candidato debe ser irreprochable, casado una sola vez, cuyos hijos sean creyentes, 
   no tachados de libertinaje ni de rebeldía.
7 Porque el epíscopo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable; 
   no arrogante, no colérico, no bebedor, no violento, no dado a negocios sucios;
8 sino hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, piadoso, dueño de sí.
9 Que esté adherido a la palabra fiel, conforme a la enseñanza, 
   para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y refutar a los que contradicen.
10 Porque hay muchos rebeldes, vanos habladores y embaucadores, 
     sobre todo entre los de la circuncisión,
11 a quienes es menester tapar la boca; hombres que trastornan familias enteras, 
     enseñando por torpe ganancia lo que no deben.
12 Uno de ellos, profeta suyo, dijo: 
     «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.»
13 Este testimonio es verdadero. Por tanto repréndeles severamente, a fin de que conserven sana la fe,
14 y no den oídos a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.
15 Para los limpios todo es limpio; mas para los contaminados e incrédulos nada hay limpio, 
     pues su mente y conciencia están contaminadas.
16 Profesan conocer a Dios, mas con sus obras le niegan; 
     son abominables y rebeldes e incapaces de toda obra buena.

jueves, 9 de junio de 2022

Hechos 20,17-38: Despedida de Pablo a los presbíteros de Éfeso

20,17-38: Despedida de Pablo a los presbíteros de Éfeso

20,17-27
Martes de la 7 Semana de Pascua

17 Desde Mileto envió un mensaje a Éfeso convocando a los ancianos de la comunidad. 
18 Cuando llegaron les dijo: —Ya saben cómo me he comportado siempre con ustedes desde 
     el primer día que pisé Asia. 
19 He servido al Señor con toda humildad, con lágrimas y en todas las pruebas que me han causado 
     las intrigas de los judíos. 
20 No he dejado de hacer todo lo que pudiera ser útil: les prediqué y les enseñé tanto en público como 
     en sus casas. 
21 A judíos y griegos les he inculcado el arrepentimiento frente a Dios y la fe en nuestro Señor Jesús. 
22 Ahora, encadenado por el Espíritu, me dirijo a Jerusalén sin saber lo que allí me sucederá. 
23 Sólo sé que en cada ciudad el Espíritu Santo me asegura que me esperan cadenas y persecuciones. 
24 Pero poco me importa la vida, con tal de completar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor 
     Jesús: anunciar la Buena Noticia de la gracia de Dios. 
25 Ahora sé que ustedes, cuyo territorio he atravesado proclamando el reino, no volverán a verme. 
26 Por eso hoy declaro que no soy responsable de la muerte de ninguno, 
27 porque nunca dejé de anunciar plenamente el designio de Dios. 


28 Cuídense ustedes y cuiden a todo el rebaño que el Espíritu Santo les encomendó como a pastores 
     de la Iglesia de Dios, que Él adquirió pagando con su sangre.
29 Sé que después de mi partida se meterán entre ustedes lobos rapaces que no respetarán el rebaño. 
30 Incluso de entre ustedes saldrán algunos que dirán cosas equivocadas para arrastrar tras de sí 
     a los discípulos. 
31 Por tanto, estén atentos y recuerden que durante tres años no he cesado de aconsejarlos con lágrimas 
     ni de día ni de noche. 
32 Ahora los encomiendo al Señor y al mensaje de su gracia, que tiene poder para hacerlos crecer 
     y otorgar la herencia a todos los consagrados. 
33 No he codiciado la plata ni el oro ni los vestidos de nadie. 
34 Ustedes saben que con mis manos he atendido a las necesidades mías y de mis compañeros. 
35 Les he enseñado siempre que, trabajando así, hay que ayudar a los débiles, recordando el dicho 
     del Señor Jesús: más vale dar que recibir. 
36 Dicho esto, se arrodilló con todos y oró. 
37 Todos se pusieron a llorar; lo abrazaban y lo besaban afectuosamente, 
38 entristecidos sobre todo por lo que había dicho, que no volverían a verlo. Después lo acompañaron 
     hasta el barco.

lunes, 27 de agosto de 2018

1 Carta a Timoteo 5,17-22: Los presbíteros

Los presbíteros
5:17 Los presbíteros que ejercen su cargo debidamente merecen un doble reconocimiento, sobre todo, los que dedican todo su esfuerzo a la predicación y a la enseñanza.
5:18 Porque dice la Escritura: No pondrás bozal al buey que trilla, y también: El obrero tiene derecho a su salario.
5:19 No admitas acusaciones contra un presbítero, a menos que estén avaladas por dos o tres testigos.
5:20 A los que incurran en pecado, repréndelos públicamente, para que sirva de escarmiento a los demás.
5:21 Delante de Dios, de Jesucristo y de sus ángeles elegidos, te ordeno que observes estas indicaciones, sin prejuicios y procediendo con imparcialidad.
5:22 No te apresures a imponer las manos a nadie, y no te hagas cómplice de pecados ajenos. Consérvate puro.

viernes, 19 de mayo de 2017

15,22-29: Carta a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicea

15,22-29: Carta a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicea

22 Entonces los apóstoles, los ancianos y la comunidad entera decidieron escoger algunos dirigentes 
     de los hermanos, para enviarlos con Pablo, Bernabé, Judas, por sobrenombre Barsabás, y Silas a 
     Antioquía. 
23 Les dieron una carta autógrafa que decía: —Los hermanos apóstoles y ancianos saludan 
     a los hermanos convertidos del paganismo de Antioquía, Siria y Cilicia: 
24 Nos hemos enterado de que algunos de los nuestros, sin nuestra autorización, 
     han sembrado entre ustedes la inquietud y provocado el desconcierto. 
25 Por eso hemos decidido de común acuerdo elegir unos delegados y enviárselos 
     con nuestros queridos Bernabé y Pablo, 
26 hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo.
27 Por eso les enviamos a Judas y Silas, que les explicarán esto de palabra.
28 Es decisión del Espíritu Santo y nuestra no imponerles ninguna carga más que estas cosas
     indispensables: 
29 absténganse de alimentos ofrecidos a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados 
     y de relaciones sexuales prohibidas. Harán bien si se privan de estas cosas. Adiós. 

SOBRE EL MISMO TEMA:

sábado, 21 de mayo de 2016

Santiago 5,13-20: Eficacia de la oración y corrección fraterna

Santiago 5,13-20
Sábado de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, año II

Queridos hermanos: ¿Sufre alguno de vosotros? Rece. ¿Está alegre alguno? Cante cánticos. ¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, y que recen sobre él, después de ungirlo con óleo, en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo curará, y, si ha cometido pecado, lo perdonará. Así, pues, confesaos los pecados unos a otros, y rezad unos por otros, para que os curéis. Mucho puede hacer la oración intensa del justo. Elías, que era un hombre de la misma condición que nosotros, oró fervorosamente para que no lloviese; y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Luego volvió a orar, y el cielo derramó lluvia y la tierra produjo sus frutos. Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro lo encamina, sabed que uno que convierte al pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Hechos 20,28-38: Despedida de Pablo a los presbíteros de Éfeso

Hechos 20,28-38
Miércoles de la 7 Semana de Pascua

En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: "Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. Ya sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso algunos de vosotros deformarán la doctrina y arrastrarán a los discípulos. Por eso, estad alerta: acordaos que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular. Ahora os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia, que tiene poder para construiros y daros parte en la herencia de los santos. A nadie le he pedido dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han ganado lo necesario para mí y mis compañeros. Siempre os he enseñado que es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados, acordándonos de las palabras del Señor Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir."" Cuando terminó de hablar, se pusieron todos de rodillas, y rezó. Se echaron a llorar y, abrazando a Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba era lo que había dicho, que no volverían a verlo. Y lo acompañaron hasta el barco.

martes, 10 de mayo de 2016

Hechos 20,17-27: Despedida de Pablo a los presbíteros de Éfeso

Hechos 20,17-27
Martes de la 7 Semana de Pascua

En aquellos días, desde Mileto, mandó Pablo llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo: "Vosotros sabéis que todo el tiempo que he estado aquí, desde el día que por primera vez puse pie en Asia, he servido al Señor con toda humildad, en las penas y pruebas que me han procurado las maquinaciones de los judíos. Sabéis que no he ahorrado medio alguno, que os he predicado y enseñado en público y en privado, insistiendo a judíos y griegos a que se conviertan a Dios y crean en nuestro Señor Jesús. Y ahora me dirijo a Jerusalén, forzado por el Espíritu. No sé lo que me espera allí, sólo sé que el Espíritu Santo, de ciudad en ciudad, me asegura que me aguardan cárceles y luchas. Pero a mí no me importa la vida; lo que me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús: ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. He pasado por aquí predicando el reino, y ahora sé que ninguno de vosotros me volverá a ver. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie: nunca me he reservado nada; os he anunciado enteramente el plan de Dios."

SOBRE EL MISMO TEMA:
Despedida de Pablo
Discursos de adiós   

jueves, 28 de abril de 2016

Hechos 15,7-21: No tener miedo a las discusiones acaloradas en la Iglesia, por el papa Francisco

Hechos 15,7-21
Jueves de la 5 Semana de Pascua

En aquellos días, después de una fuerte discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros: "Hermanos, desde los primeros días, como sabéis, Dios me escogió entre vosotros para que los gentiles oyeran de mi boca el mensaje del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, mostró su aprobación dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué provocáis a Dios ahora, imponiendo a esos discípulos una carga que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús." Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron, Santiago resumió la discusión, diciendo: "Escuchadme, hermanos: Simón ha contado la primera intervención de Dios para escogerse un pueblo entre los gentiles. Esto responde a lo que dijeron los profetas: "Después volveré para levantar de nuevo la choza caída de David; levantaré sus ruinas y la pondré en pie, para que los demás hombres busquen al Señor, y todos los gentiles que llevarán mi nombre: lo dice el Señor, que lo anunció desde antiguo." Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que no se contaminen con la idolatría ni con la fornicación y que no coman sangre ni animales estrangulados. Porque durante muchas generaciones, en la sinagoga de cada ciudad, han leído a Moisés todos los sábados y lo han explicado."

— Comentario por el papa Francisco
El Papa pide no tener miedo a las “discusiones acaloradas” en la Iglesia

Pidamos al Señor la gracia de entender cómo avanza la Iglesia, de comprender cómo desde el primer momento afrontó las sorpresas del Espíritu, y también, para cada uno de nosotros, la gracia de la docilidad al Espíritu.

También hoy en la Iglesia, como ayer, hay resistencias a las sorpresas del Espíritu frente a las nuevas situaciones, pero Él nos ayuda a vencerlas y a seguir adelante, seguros, en el camino de Jesús: lo dijo el Papa hoy en Casa Santa Marta.

Comentando el célebre pasaje de los Hechos de los Apóstoles sobre el llamado "Concilio" de Jerusalén, el Papa observa que "el protagonista de la Iglesia" es el Espíritu Santo. "Es Él quien desde el primer momento dio la fuerza a los apóstoles para proclamar el Evangelio", es "el Espíritu quien lo hace todo, el Espíritu lleva a la Iglesia adelante", también "con sus problemas", también "cuando estalla la persecución" es Él "quien da la fuerza a los creyentes para permanecer en la fe", también en los momentos "de resistencias y de encarnizamiento de los doctores de la ley".

En este caso, hay una doble resistencia a la acción del Espíritu: la de quienes creían que "Jesús había venido sólo para el pueblo elegido" y la de quienes querían imponer la ley mosaica, incluida la circuncisión, a los paganos convertidos. El Papa observa que entonces "hubo una gran confusión en todo esto".

"El Espíritu ponía los corazones en un camino nuevo: eran las sorpresas del Espíritu. Y los apóstoles se encontraron en situaciones que nunca habían creído, situaciones nuevas. ¿Y cómo gestionar estas nuevas situaciones? Por esto el pasaje de hoy comienza así:

"En esos días, había surgido una gran discusión', una discusión acalorada, porque discutían sobre este tema. Ellos, por una parte, tenían la fuerza del Espíritu - el protagonista - que les empujaba a ir adelante, adelante, adelante ... Pero el Espíritu les llevaba a ciertas novedades, ciertas cosas que nunca se habían hecho. Nunca. Ni siquiera las habían imaginado. Que los paganos recibieran el Espíritu Santo, por ejemplo".

Los discípulos "tenían la patata caliente en las manos y no sabían qué hacer". Así, convocan una reunión en Jerusalén, donde cada uno puede contar su experiencia, de cómo el Espíritu desciende también sobre los paganos.

"Y al final se pusieron de acuerdo. Pero antes hay algo hermoso: ‘Toda la asamblea calló y escucharon a Bernabé y Pablo, que referían los signos y prodigios que Dios había realizado entre las naciones, por medio de ellos'. Escuchar, no tener miedo de escuchar. Cuando uno tiene miedo de escuchar, no tiene el Espíritu en el corazón. Escuchar: ‘¿Tu qué piensas y por qué?'. Escuchar con humildad. Y tras haber escuchado, decidieron enviar a las comunidades griegas, es decir, a los cristianos venidos del paganismo, a algunos discípulos para tranquilizarles y decirles: ‘Está bien, seguid así'".

Los paganos convertidos no están obligados a la circuncisión. Es una decisión comunicada a través de una carta en la que "el protagonista es el Espíritu Santo". De hecho, los discípulos afirman: "El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido ...".

Esta - afirma el Papa - es la vía de la Iglesia "ante las novedades, no las novedades mundanas, como las modas o los vestidos", sino "las novedades, las sorpresas del Espíritu, porque el Espíritu siempre nos sorprende. ¿Y cómo resuelve la Iglesia esto? ¿Cómo afronta estos problemas, para resolverlos? Con la reunión, la escucha, la discusión, la oración y la decisión final".

"Este es el camino de la Iglesia hasta hoy. Y cuando el Espíritu nos sorprende con algo que parece nuevo o que ‘nunca se ha hecho así', ‘se debe hacer así', pensad en el Vaticano II, en las resistencias que tuvo el Concilio Vaticano II, y digo esto porque es el más cercano a nosotros. Cuantas resistencias: ‘Pero no...'. También hoy las resistencias que siguen de una forma u otra, y el Espíritu va adelante".

"Y el camino de la Iglesia es este: reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar y decidir. Y esta es la llamada sinodalidad de la Iglesia, en la que se expresa la comunión de la Iglesia. ¿Y quién hace la comunión? ¡Es el Espíritu! Otra vez el protagonista. ¿Qué nos pide el Señor? Docilidad al Espíritu. ¿Qué nos pide el Señor? No tener miedo, cuando vemos que es el Espíritu quien nos llama".

"El Espíritu - afirma el Papa - a veces nos detiene", como hizo con San Pablo, para hacernos ir a otra parte, "no nos deja solos", "nos da valor, nos da la paciencia, nos hace ir seguros por el camino de Jesús, nos ayuda a vencer las resistencias y a ser fuertes en el martirio".

"Pidamos al Señor - concluyó - la gracia de entender cómo avanza la Iglesia, de comprender cómo desde el primer momento afrontó las sorpresas del Espíritu, y también, para cada uno de nosotros, la gracia de la docilidad al Espíritu, para ir por el camino que el Señor Jesús quiere para cada uno de nosotros y para toda la Iglesia".

sábado, 23 de abril de 2016

Hechos 14,21b-27: Fin de la misión de Pablo y Bernabé

Hechos 14,21b-27
Domingo de la 5 Semana de Pascua, ciclo C

En aquellos días, Pablo y Bernabé volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Predicaron en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquía, de donde los habían enviado, con la gracia de Dios, a la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.

lunes, 22 de febrero de 2016

1 Pedro 5,1-4: Deberes de los presbíteros

1 Pedro 5,1-4
22 de febrero: Fiesta de San Pedro Cátedra

Queridos hermanos: A los presbíteros en esa comunidad, yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que va a manifestarse, os exhorto: Sed pastores del rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, gobernándolo no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con generosidad; no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño. Y cuando aparezca el supremo Pastor, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.

martes, 17 de septiembre de 2013

JUEVES DE LA 24 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año impar (Lecturas)

I Timoteo 4,12-16
Salmo 110: Grandes son las obras del Señor
Lucas 7,36-50

I Timoteo 4,12-16

Querido hermano: Nadie te desprecie por ser joven; sé tú un modelo para los fieles, en el hablar y en la conducta, en el amor, la fe y la honradez. Mientras llego, preocúpate de la lectura pública, de animar y enseñar. No descuides el don que posees, que se te concedió por indicación de una profecía con la imposición de manos de los presbíteros. Preocúpate de esas cosas y dedícate a ellas, para que todos vean cómo adelantas. Cuídate tú y cuida la enseñanza; sé constante; si lo haces, te salvarás a ti y a los que te escuchan.

Salmo 110: Grandes son las obras del Señor

Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.
R. Grandes son las obras del Señor

Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.
R. Grandes son las obras del Señor

Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.
R. Grandes son las obras del Señor

Lucas 7,36-50

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino con un frasco de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabellos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: "Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo está tocando y lo que es: una pecadora." Jesús tomó la palabra y le dijo: "Simón, tengo algo que decirte." El respondió: "Dímelo, maestro." Jesús le dijo: "Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de los dos lo amará más?" Simón contestó: "Supongo que aquel a quien le perdonó más." Jesús le dijo: "Has juzgado rectamente."Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: "¿Ves a esta mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste agua para los pies; ella, en cambio, me ha lavado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su pelo. Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama." Y a ella le dijo: "Tus pecados están perdonados." Los demás convidados empezaron a decir entre sí: "¿Quién es esté, que hasta perdona pecados?" Pero Jesús dijo a la mujer: "Tu fe te ha salvado, vete en paz."