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viernes, 4 de agosto de 2017

1 Reyes 13,11-32: El hombre de Dios y el profeta de Betel

1 Reyes 13,11-32  

13:11 Había un viejo profeta que vivía en Betel. Sus hijos fueron a contarle todo lo que el hombre de Dios había hecho aquel día en Betel, y también le contaron a su padre las palabras que había dicho al rey.
13:12 Su padre les preguntó: "¿Por qué camino se fue?". Los hijos le indicaron el camino que había tomado el hombre de Dios venido de Judá,
13:13 y él les dijo: "Ensíllenme el asno". Le ensillaron el asno y él se montó.
13:14 Luego se fue detrás del hombre de Dios y lo encontró sentado bajo el terebinto. "¿Eres tú el hombre de Dios que vino de Judá?", le preguntó. "Así es", respondió él.
13:15 Entonces el profeta le dijo: "Ven conmigo a casa a comer algo".
13:16 Pero el otro replicó: "No puedo volver contigo ni acompañarte. No comeré pan ni beberé agua contigo en este lugar,
13:17 porque esta es la orden que recibí del Señor: No comerás pan ni beberás agua cuando estés allí, ni regresarás por el camino que tomaste a la ida".
13:18 El otro le dijo: "Yo también soy profeta como tú, y un ángel me dijo, por orden del Señor: Tráelo contigo a tu casa, para que coma pan y beba agua". Pero en realidad le estaba mintiendo.
13:19 Así el hombre de Dios regresó con él, y comió y bebió en su casa.
13:20 Mientras estaban sentados a la mesa, la palabra del Señor llegó al profeta que lo había hecho volver,
13:21 y este gritó al hombre de Dios venido de Judá: "Así habla el Señor: Porque has sido rebelde a la orden del Señor y no has observado el mandato que te dio el Señor, tu Dios;
13:22 porque has regresado y has comido pan y bebido agua en el lugar del que te había dicho: 'No comas pan ni bebas agua allí', por eso, tu cadáver no entrará en la tumba de tus padres".
13:23 Después que él comió y bebió, el profeta le ensilló el asno,
13:24 y el hombre de Dios emprendió el camino de regreso. Pero un león lo encontró en el camino y lo mató. Su cadáver quedó tendido en el camino, y el asno y el león permanecieron de pie al lado de él.
13:25 Unos hombres que pasaban por ahí vieron el cadáver tendido sobre el camino y al león parado junto a él, y fueron a dar la noticia a la ciudad donde vivía el viejo profeta.
13:26 Cuando se enteró el profeta que lo había hecho volver atrás, dijo: "¡Es el hombre de Dios que se rebeló contra la orden del Señor! El Señor lo entregó al león, que lo destrozó y lo mató, según la palabra que le había dicho el Señor".
13:27 Luego dijo a sus hijos: "Ensíllenme el asno". Cuando se lo ensillaron,
13:28 él partió y encontró el cadáver tendido sobre el camino, mientras que el asno y el león estaban de pie junto al cadáver; el león no había devorado el cadáver ni había despedazado al asno.
13:29 El viejo profeta recogió el cadáver del hombre de Dios, lo cargó sobre el asno y lo llevó a la ciudad para hacer duelo por él y enterrarlo.
13:30 Puso el cadáver en su propia tumba, y le entonaron la lamentación: "¡Ay, hermano mío!"
13:31 Después que lo enterraron, el profeta habló así a sus hijos: "Cuando yo muera, me enterrarán en la tumba donde ha sido sepultado el hombre de Dios; depositen mis huesos junto a los suyos,
13:32 porque ciertamente se cumplirá la palabra que él proclamó, por orden del Señor, contra el altar de Betel y contra todos los santuarios de los lugares altos que están en las ciudades de Samaría".

1 Reyes 13,1-10: El altar de Betel reprobado por un profeta

1 Reyes 13,1-10  

13:1 Un hombre de Dios vino de Judá a Betel, por orden del Señor, mientras Jeroboám estaba de pie junto al altar para quemar incienso.
13:2 Y gritó contra el altar, por orden del Señor: "¡Altar! ¡Altar! A la casa de David le nacerá un hijo —su nombre será Josías— y él inmolará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman incienso sobre ti, y hará arder sobre ti huesos humanos".
13:3 Ese mismo día, el hombre de Dios dio una señal, diciendo: "Esta es la señal de que ha hablado el Señor: el altar se va a resquebrajar, y se desparramará la ceniza grasienta que hay sobre él".
13:4 Al oír la palabra que el hombre de Dios proclamaba contra el altar de Betel, Jeroboám extendió su brazo desde encima del altar, diciendo: "¡Deténganlo!". Pero el brazo que había extendido hacia el hombre de Dios le quedó paralizado, y no pudo volverlo atrás.
13:5 El altar se resquebrajó y se desparramó la ceniza grasienta que había en él, conforme a la señal que había dado el hombre de Dios por orden del Señor.
13:6 Entonces el rey tomó la palabra y dijo al hombre de Dios: "Aplaca, por favor, el rostro del Señor, tu Dios, y ruega por mí, para que pueda doblar mi brazo". El hombre de Dios aplacó el rostro del Señor, y el rey pudo doblar el brazo como antes.
13:7 El rey dijo entonces al hombre de Dios: "Entra conmigo en la casa para reconfortarte, y te haré un regalo".
13:8 Pero el hombre de Dios respondió al rey: "Aunque me des la mitad de tu casa, no iré contigo. No comeré pan ni beberé agua en este lugar,
13:9 porque esto es lo que se me ha mandado por orden del Señor: No comerás pan ni beberás agua, ni regresarás por el mismo camino".
13:10 Y se fue por otro camino, sin retomar el que había recorrido para venir a Betel.

1 Reyes 12,26-33: El culto cismático de Israel

1 Reyes 12,26-33  

12:26 Pero Jeroboám pensó: "Tal como se presentan las cosas, el reino podría volver a la casa de David.
12:27 Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios a la Casa de Dios en Jerusalén, terminarán por ponerse de parte de Roboám, rey de Judá, su señor; entonces me matarán a mí y se volverán a Roboám, rey de Judá".
12:28 Y después de haber reflexionado, el rey fabricó dos terneros de oro y dijo al pueblo: "¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí está tu Dios, Israel, el que te hizo subir del país de Egipto".
12:29 Luego puso un ternero en Betel y el otro en Dan.
12:30 Aquello fue una ocasión de pecado, y el pueblo iba delante de uno de ellos hasta Dan.
12:31 Jeroboám erigió templetes en los lugares altos, e instituyó sacerdotes de entre el común de la gente, que no eran hijos de Leví.
12:32 Además, celebró una fiesta el día quince del octavo mes, como la fiesta que se celebraba en Judá, y subió al altar. Esto lo hizo en Betel, donde ofreció sacrificios a los terneros que había fabricado. En Betel estableció a los sacerdotes de los lugares altos que había erigido.
12:33 El día quince del octavo mes —fecha que había elegido arbitrariamente— subió al altar que había levantado en Betel. Así celebró una fiesta para los israelitas, y subió al altar para quemar incienso.

sábado, 15 de julio de 2017

Génesis 35,1-15: Jacob regresa a Betel

Génesis 35,1-15 

35:1 Dios dijo a Jacob: "Levántate, sube a Betel y te estableces allí, haciendo un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú."
35:2 Jacob dijo a su casa y a todos los que le acompañaban: "Retiren los dioses extraños que hay entre ustedes. Purifíquense y cámbiense sus ropas. Vamos a subir a Betel.
35:3 Allí construiré un altar al Dios que me dio respuesta favorable el día de mi tribulación, y que me asistió en mi viaje."
35:4 Ellos entregaron a Jacob todos los dioses extraños que había en su poder y los anillos de sus orejas y Jacob los escondió debajo de la encina que hay al pie de Siquén.
35:5 Partieron, pues y un pánico divino cayó sobre las ciudades de sus contornos; así no persiguieron a los hijos de Jacob.
35:6 Jacob llegó a Luz, que está en territorio cananeo —es Betel— junto con todo el pueblo que le acompañaba,
35:7 y edificó allí un altar, llamando al lugar El Betel, porque allí mismo se le había aparecido Dios cuando huía de su hermano.
35:8 Débora, la nodriza de Rebeca, murió y fue sepultada en las inmediaciones de Betel, debajo de una encina; y él la llamó la Encina del Llanto.
35:9 Dios se apareció a Jacob una vez más a su llegada de Paddán Aram y le bendijo.
35:10 Le dijo Dios: "Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob, sino que tu nombre será Israel." Y le llamó Israel.
35:11 Le dijo Dios: "Yo soy El Sadday. Sé fecundo y multiplícate. Un pueblo, una asamblea de pueblos tomará origen de ti y saldrán reyes de tus entrañas.
35:12 La tierra que di a Abraham e Isaac, a ti te la doy, y a tu descendencia y sucesión daré esta tierra."         
35:13 Y Dios subió de su lado.
35:14 Jacob erigió una estela en el lugar donde había hablado Dios con él: una estela de piedra; derramó sobre ella una libación, y vertió sobre ella aceite.
35:15 Jacob llamó a lugar donde había hablado Dios con él "Betel".