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martes, 7 de junio de 2022

Hechos 17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea

10 Enseguida, de noche, los hermanos enviaron a Pablo y Silas a Berea. Cuando llegaron, 
     se dirigieron a la sinagoga de los judíos. 
11 Éstos eran más tolerantes que los de Tesalónica; recibieron con interés el mensaje 
     y todos los días analizaban la Escritura para ver si era cierto. 
12 Muchos de ellos abrazaron la fe, lo mismo que algunas mujeres nobles y no pocos hombres griegos. 
13 Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que Pablo había anunciado el mensaje de Dios en 
     Berea, fueron allá para incitar y amotinar a la multitud. 
14 Sin tardanza, los hermanos hicieron bajar a Pablo hasta la costa, mientras Silas y Timoteo 
     se quedaban atrás. 
15 Los que escoltaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas; después volvieron con instrucciones 
     para que Silas y Timoteo se reunieran con él cuanto antes.

Hechos 17,1-9: Dificultades de Pablo con los judíos de Tesalónica

17,1-9: Dificultades de Pablo con los judíos de Tesalónica

1 Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga judía.
2 Según costumbre, Pablo se dirigió a ella y, durante tres sábados, discutió con ellos, citando la Escritura, 
3 explicándola y mostrando que el Mesías tenía que padecer y resucitar al tercer día, y que ese Jesús que 
   les anunciaba era el Mesías. 
4 Algunos de ellos se convencieron y se unieron a Pablo y Silas; también lo hicieron gran número de     
   gente de nacionalidad griega que habían aceptado la fe de los judíos y no pocas mujeres influyentes. 
5 Llenos de envidia, los judíos reclutaron algunos maleantes del arroyo, promovieron un alboroto y 
   perturbaron el orden de la ciudad. Luego se presentaron en casa de Jasón con la intención de hacer 
   comparecer a Pablo y Silas ante la asamblea del pueblo. 
6 Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos a la presencia de los magistrados. 
   Y gritaron: —Éstos, que han revolucionado el mundo, se han presentado también aquí y 
7 Jasón los ha recibido en su casa. Todos éstos actúan contra los edictos del emperador y afirman 
   que hay otro rey, llamado Jesús. 
8 Al oírlo, la multitud y los magistrados se asustaron, 
9 exigieron una fianza a Jasón y los soltaron.

lunes, 6 de junio de 2022

16,19-24: Arresto de Pablo y Silas

16,19-24: Arresto de Pablo y Silas

19 Viendo sus dueños que se les había escapado la esperanza de negocio, tomaron a Pablo y Silas, 
     los arrastraron hasta la plaza, ante las autoridades, 
20 y, presentándolos a los magistrados, dijeron: —Estos hombres están perturbando nuestra ciudad; 
     son judíos 
21 y predican unas costumbres que nosotros, romanos, no podemos aceptar ni practicar. 
22 La gente se reunió contra ellos y los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. 
23 Después de una buena paliza, los metieron en la cárcel y ordenaron al carcelero que los vigilara 
     con mucho cuidado. 
24 Recibido el encargo, los metió en el último calabozo y les sujetó los pies al cepo. 

15,36-41: Separación de Pablo y Bernabé

15,36-41: Separación de Pablo y Bernabé

36 Pasados unos días Pablo dijo a Bernabé: —Volvamos a visitar a los hermanos de cada población 
     donde hemos anunciado la Palabra del Señor, a ver cómo se encuentran. 
37 Bernabé quería llevar consigo a Juan, de sobrenombre Marcos. 
38 Pablo juzgaba que no debían llevar consigo a uno que los había abandonado en Panfilia 
     y no los había acompañado en la tarea. 
39 La discusión resultó tan violenta que se separaron, y Bernabé, tomando a Marcos, 
     se embarcó para Chipre. 
40 Pablo eligió a Silas y partió, encomendado al favor del Señor por los hermanos. 
41 Atravesó Siria y Cilicia confirmando a las Iglesias.

15,30-35: Los delegados de los Apóstoles en Antioquía

15,30-35: Los delegados de los Apóstoles en Antioquía

30 Ellos se despidieron, bajaron a Antioquía, reunieron a la comunidad 
     y les entregaron la carta. 
31Cuando la leyeron, se alegraron por los ánimos que les daba. 
32 Judas y Silas, que también eran profetas, animaron y confirmaron a los hermanos. 
33 Pasada una temporada, se despidieron de los hermanos con la paz y se volvieron 
     a los que los habían enviado. 
34 [[Pero a Silas le pareció bien quedarse allí.]] 
35 Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía, donde con otros muchos, enseñaban y
     anunciaban la Palabra de Dios.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Hechos 17,16-34: Discurso de Pablo en el Areópago

17,16-34 En el aerópago de Atenas
Miércoles de la 6 Semana de Pascua

16 Mientras los esperaba en Atenas, Pablo se indignaba al observar la idolatría de la ciudad. 
17 En la sinagoga discutía con judíos y con los que temen a Dios; en la plaza pública hablaba 
     a los que pasaban por allí.
18 Algunos de las escuelas filosóficas de epicúreos y estoicos entablaban conversación con él; 
     otros comentaban: —¿Qué querrá decir este charlatán? Otros decían: —Parece un propagandista 
     de divinidades extranjeras. Porque anunciaba a Jesús y la resurrección. 
19 Lo llevaron al Areópago y le preguntaron: —¿Podemos saber en qué consiste esa nueva doctrina 
     que expones? 
20 Dices cosas que nos suenan extrañas y queremos saber lo que significan. 
21 Porque todos los atenienses y los extranjeros que residen allí no tienen mejor pasatiempo 
     que contar y escuchar novedades. 
22 Pablo se puso en pie en medio del Areópago y habló así: —Atenienses, veo que son hombres 
     sumamente religiosos. 
23 Cuando estaba paseando y observando sus lugares de culto, encontré un altar con esta inscripción: 
     al Dios desconocido. Ahora bien, yo vengo a anunciarles al que adoran sin conocer. 
24 Es el Dios que hizo cielo y tierra y todo lo que hay en él. El que es Señor de cielo y tierra 
     no habita en templos construidos por hombres 
25 ni pide que le sirvan manos humanas, como si necesitase algo. Porque él da vida y aliento 
     y todo a todos. 
26 De uno solo formó toda la raza humana, para que poblase la superficie entera de la tierra. 
     Él definió las etapas de la historia y las fronteras de los países. 
27 Hizo que buscaran a Dios y que lo encontraran aun a tientas. Porque no está lejos de ninguno 
     de nosotros, ya que 
28 en él vivimos, y nos movemos y existimos, como dijeron algunos de los poetas de ustedes: 
     porque somos también de su raza.
29 Por tanto, si somos de raza divina, no debemos pensar que Dios es semejante a la plata o el oro 
     o la piedra modelados por la creatividad y la artesanía del hombre. 
30 Ahora bien, Dios, pasando por alto la época de la ignorancia, manda ahora a todos los hombres 
     en todas partes a que se arrepientan; 
31 porque ha señalado una fecha para juzgar con  justicia al mundo por medio de un hombre que 
     él designó para esto. Y a este hombre lo ha acreditado ante todos resucitándolo de la muerte.
32 Al oír lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, otros decían: —En otra ocasión 
     te escucharemos sobre este asunto.
33 Y así Pablo abandonó la asamblea.
34 Algunos se juntaron a él y abrazaron la fe; entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada 
     Dámaris y algunos más.

SOBRE EL MISMO TEMA: 
Examen del discurso de Pablo 

martes, 23 de mayo de 2017

Hechos 16,25-34: La conversión del carcelero

16,25-34: La conversión del carcelero

25 A media noche Pablo y Silas recitaban un himno a Dios, mientras los demás presos escuchaban. 
26 De repente sobrevino un terremoto que sacudió los cimientos de la prisión. 
     En ese instante se abrieron todas las puertas y se les soltaron las cadenas a los prisioneros. 
27 El carcelero se despertó, y al ver las puertas abiertas, empuñó la espada para matarse, 
     creyendo que se habían escapado los presos. 
28 Pero Pablo le gritó muy fuerte: —¡No te hagas daño, que estamos todos aquí! 
29 El carcelero pidió una antorcha, temblando corrió adentro y se echó a los pies de Pablo y Silas.
30 Los sacó afuera y les dijo: —Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme? 
31 Ellos le contestaron: —Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú con tu familia. 
32 Enseguida le anunciaron a él y a toda la familia el mensaje del Señor. 
33 Todavía de noche se los llevó, les lavó las heridas y se bautizó con toda su familia. 
34 Después los llevó a su casa, les ofreció una comida y festejó con toda la casa el haber creído en Dios.