viernes, 28 de diciembre de 2018

28 de diciembre: Los Santos Inocentes

Liturgia:  
   Lecturas de la Misa
Sobre los Santos Inocentes:
   De la historicidad
   ¿Qué fue la matanza de los inocentes?
   por Celestino Hueso, SF
   A propósito de las inocentadas 
Arte:
   Catedral de Pisa (Italia)
   Cornelis Van Haarlem (1590)
   Fra Angelico
   Giotto  
   Manuscrito alemán del siglo X  
   Miguel de Verdiguier
   Rubens (1618)
   Rubens  

A PROPÓSITO DE LAS "INOCENTADAS", por Celestino Hueso, SF


A propósito de las inocentadas de este día está claro que se llaman así por darse en el día de los Santos Inocentes, pero su origen nada tiene que ver con ellos, sino con una fiesta de la Edad Media, llamada "Fiesta del obispillo"

Esta fiesta consistía en investir como "obispo" en plan chascarrillo, a un niño de la escolanía de la catedral. Se solía hacer el día 6 que es la fiesta de San Nicolás, santo que, como explicaba el otro día, está en el origen del Papá Noel.

La fiesta duraba hasta el 28 de Diciembre y se generalizó en España y en algunos países latinoamericanos; en otros muchos lugares, incluso países latinos como Francia o Italia, la fiesta de las bromas es el 1 de Abril.

+ SOBRE LOS SANTOS INOCENTES  

28 de Diciembre: Santos Inocentes, por Celestino Hueso, SF


Herodes también quería ver al Niño. ¡Claro que él no quería posibles rivales para su trono! Por eso buscaba al Niño pero para cortarle el gañote.

Los magos ya se habían olido algo así, además el ángel les advirtió que regresaran a sus pueblos sin hacer ruido, por otro camino.

Cuando Herodes se enteró que se la habían dado con queso, puso el grito en el cielo. Es un decir, seguramente donde puso el grito fue en el infierno, y pensó que de todas formas a él no se le escapaba aquel mocoso, así es que mandó matar a todos los bebés nacidos en Belén y sus alrededores en los últimos dos años. Aquello fue Troya.

A pesar de todo se le escaparon dos. Jesús que fue llevado a Egipto por San José y la Virgen, siguiendo el consejo del ángel, y el bebé que, según la leyenda, escondió Artabán, el cuarto rey mago debajo de su manto. A todos los demás los celebramos hoy como los primeros que entregaron su vida por el nombre de Jesús.

+ SOBRE LOS SANTOS INOCENTES   

jueves, 27 de diciembre de 2018

¿Qué significa en español la palabra «Navidad»?

La palabra «Navidad» es un cultismo que viene del latín «Nativitate», que significa:

Nati = nacimiento
vita = de la vida
te = para ti

Por lo tanto, «Navidad» significa en español: «Nacimiento de la vida para ti». Que así sea.

27 de diciembre: San Juan, Apóstol y Evangelista

Lecturas de la Misa  
por Celestino Hueso SF  

27 de diciembre: San Juan, evangelista por Celestino Hueso, SF


Hoy celebramos a un santo grande. Nada más y nada menos que san Juan Evangelista. Sí, el mejor amigo de Jesús. Se conocieron un día que Juan y su hermano Santiago estaban echando las redes en el mar de Galilea. Jesús también echaba redes pero de otro tipo. A Él le interesaba pescar hombres y los dos hermanitos se enredaron en su red.

La imagen que tenemos de san Juan es la de un santo delicado y dulce que en la Última Cena recostó su cabeza en el pecho de Jesús y que estuvo también en el Calvario, donde Jesús le regaló como madre a su propia madre. La cuestión es que, al comienzo, no debía ser así. De hecho Jesús, que conoce a la gente mejor que nadie, les puso a los dos hermanitos el mote de “los truenos” porque seguramente eran de esas personas que explotan antes de que las mires.

En todo caso su seguimiento del Maestro fue de tal calibre que cambió por completo su vida y su carácter y llegó a convertirse en el amigo más cercano del Salvador, el discípulo que nunca lo abandonó, el que acudió como una flecha al sepulcro en cuanto escuchó la noticia de que había resucitado, el que no necesitó ver para creer, el que dicen que vivió más de cien años, el único que no murió martirizado. Y el que, finalmente, nos dejó el testamento de vida eterna de Jesús a través del cuarto Evangelio.

Hoy los Juanes tienen otro motivo para celebrar.

+ SOBRE SAN JUAN  

miércoles, 26 de diciembre de 2018

26 DE DICIEMBRE: Martirio de San Estaban (lecturas)


Hechos de los apóstoles 6,8-10;7,54-60
Salmo 30,3cd-4.6 y Sab 16bc-17: 
A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu
Mateo 10,17-22

Hechos de los apóstoles 6,8-10;7,54-60

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.» Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y, con estas palabras, expiró.

Salmo 30,3cd-4.6 y Sab 16bc-17
R/. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu

Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirigeme y guíame.
R/. A tus manos, Señor, 
encomiendo mi espíritu

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
Te has fijado en mi aflicción.
R/. A tus manos, Señor, 
encomiendo mi espíritu

Líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
R/. A tus manos, Señor, 
encomiendo mi espíritu

Mateo 10,17-22

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.»

martes, 25 de diciembre de 2018

25 de diciembre: La Natividad del Señor


Lecturas de la Misa de la Vigilia de Navidad
     Calenda de Navidad  
     ¿Qué es la Calenda de Navidad?
Lecturas de la Misa de Medianoche
Lecturas de la Misa del Día de Navidad
     por Francisco González SF

Arte:
Alberto Durero, Natividad 9,
Bartolomé E Murillo, Natividad con ángeles (3)
Betty Brantmayer, Natividad con animales,
Caroline Sando, Natividad India (18)
Charlie Carrillo, Natividad con ángel (6)
Chile, Natividad (20),
Colegio Padre Manyanet, Natividad (14),
Diana Bryer, Natividad (17),
Eskimo, Natividad (22),
Fra Angelico, Natividad (12),
Jozsef Dragan, Natividad (16),
Lorenzo Di Credi, Natividad (11),
Lorenzo Lotto, Natividad (10),
Monastery of Our Lady of Angels, Natividad 6,
National Shrine of Our Lady of Lourdes, Natividad 7
Nazarenum:
   Natividad,
   Natividad 2,
   Natividad 3,
   Natividad 4,
   Natividad con ángeles,
   Natividad con ángeles 2,
   Natividad con ángeles (5),
   Natividad con animales (2),
   Natividad con anuncio a los pastores,
   Natividad con Boys Scouts,
   Natividad con niños,
   Natividad con Espíritu Santo (paloma),
   Natividad con palomas,
   Natividad con el ángel Gabriel,
   Natividad con san Juan Bautista,
   Nativdad con reyes magos, Herodes, pastores,
Nicolas Poussin, Natividad 8,
Rembrandt Van Rij, Natividad con ángeles (4)
Sandro Botticelli, Natividad (13)
Perú, Natividad (19),
Templo de la Sagrada Familia, Natividad (15),
Teodora Blanco, Natividad 5,
Zimbawe, Natividad (21),

Artículos y comentarios:
  De la fecha en que nació Jesús
  Del año en que nació Jesús
  Historia de la Navidad
  La auténtica historia del 25 de diciembre
  Los orígenes de la Navidad
  Origen de la palabra "Navidad" 

Sobre el belén


Villancicos    
  Blanca Navidad    
  El Tamborilero   
  Oh Holy Night    
    Celine Dion   
    Celtic Version   

sábado, 22 de diciembre de 2018

22 de diciembre (Lecturas de la Misa)

Samuel 1,24-28
Salmo 1Sam 2,1.45.6-7.8abcd: 
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador
Lucas 1,46-56

Samuel 1,24-28

En aquellos días, cuando Ana hubo destetado a Samuel, subió con él al templo del Señor, de Siló, llevando un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de vino. El niño era aun muy pequeño. Cuando mataron el novillo, Ana presentó el niño a Elí, diciendo: «Señor, por tu vida, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, rezando al Señor. Este niño es lo que yo pedía; el Señor me ha concedido mi petición. Por eso se lo cedo al Señor de por vida, para que sea suyo.»
Después se postraron ante el Señor.

Salmo 1Sam 2,1.45.6-7.8abcd
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Lucas 1,46-56

En aquel tiempo, María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.» María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

martes, 18 de diciembre de 2018

Adviento: 18 de diciembre (Lecturas)

Jeremías 23,5-8
Salmo 71: Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente
Mateo 1,18-24

Jeremías 23,5-8

«Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: "El-Señor-nuestra-justicia". Por eso, mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que no se dirá: "Vive el Señor, que sacó a los israelitas de Egipto", sino que se dirá: "Vive el Señor, que sacó a la raza de Israel del país del Norte y de los países adonde los expulsó, y los trajo para que habitaran en sus campos".»

Salmo 71,1-2.12-13.18-19:
R/. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres.
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas;
bendito por siempre su nombre glorioso;
que su gloria llene la tierra. ¡Amén, amén!
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Mateo 1,18-24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Enmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".» Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

lunes, 17 de diciembre de 2018

16 de diciembre: San José Manyanet

San Josep Manyanet i Vives: "La familia es el pilar de la sociedad y la paternidad es como un sacerdocio", por Isabel Orellana Vilches


«Profeta de la Sagrada Familia. Fue un incansable apóstol que extendió en España, puntos diversos de Europa y de América el amor que le profesó. Es impulsor del templo expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona, obra de Gaudí»

El «evangelio de la familia» tuvo en él a su más insigne difusor. Hoy continúa alumbrando con sus enseñanzas a una sociedad que necesita modelos para caminar, y especialmente a quienes se han comprometido con un proyecto de vida en común.

Es posible que haber nacido en el seno de una familia numerosa y creyente influyese en su acontecer marcándole con un amor singular a la Sagrada Familia. Nació el 7 de enero de 1833 en Tremp, Lleida, España. Su madre, artífice de su amor a María, siguió la bellísima tradición de consagrarle a la Virgen bajo la advocación de Valldeflors, a la que se honraba en la localidad porque era su patrona.

Sintiendo la llamada al sacerdocio recibió formación en Barbastro primeramente, y luego en seminarios de Lleida y Urgell costeándose él mismo los estudios con su trabajo. Virtuoso hombre de oración, devoto de la Eucaristía, prudente y sensible, con encomiable espíritu de servicio, después de ser ordenado sacerdote el 9 de abril de 1859 fue de impagable ayuda para el prelado de Urgell que lo tuvo a su lado durante doce años. Fue su secretario particular, mayordomo, vicesecretario de cámara, secretario de visita pastoral y también se ocupó de la biblioteca del seminario.

En esos años de ejercicio pastoral en la Seu d’Urgell acrecentó su convicción de que la familia es el pilar de la sociedad. Porque ciertamente los valores que se aprenden en ella en gran medida condicionan el resto de la vida; es clave en la educación y enseña el modo de afrontar las vicisitudes y contingencias que se van presentando. «Los primeros y principales educadores de la tierna juventud deben ser los propios padres». La paternidad tenía para él tal valor que no dudaba en calificarla «como un sacerdocio». Y «el principal cuidado de los padres de familia es aprender y saber gobernar su casa en el servicio de Dios»[…]. «La casa y la familia fundadas sin la bendición de Dios no pueden vivir en buena paz y armonía cristianas».Si el devenir de un hogar está anclado en el modelo que ofrece la Sagrada Familia los frutos no se hacen esperar. Josep fue consciente de que la sociedad precisaba este referente inequívoco. «La Sagrada Familia debe ser el modelo de todas las demás familias, si desean paz en la tierra y aspiran a la eterna felicidad». Decía también que «el mundo es como una familia cuyo Padre es Dios».

Tomó conciencia de la importancia de tutelar de forma exquisita la educación dirigida a niños y a jóvenes; sería un semillero de gracias vertidas en la sociedad a través de ellos. De modo que, con este objetivo evangelizador, puso en marcha en 1864 los Hijos de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. Y diez años más tarde fundó las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret.

Al emprender su obra, pensaba, sobre todo, en ese colectivo infantil y juvenil que no tenía recursos económicos: «Los ricos tienen colegios para educar a sus hijos; hagamos colegios para educar e instruir a los hijos de los obreros». Estaba convencido de que «los padres prefieren más dejar al hijo sabio que rico de bienes temporales».

En medio de conflictos políticos sufrió persecución y clausura de uno de sus centros, pero continuó su labor sin arredrarse. Durante cuatro décadas, marcadas por intensa actividad, se mantuvo al frente de sus hijos e hijas. Bajo su amparo y tutela se multiplicaron escuelas, colegios, talleres y vías diversas de apostolado en distintos puntos de España, que luego se extendieron a parte de Europa y América. Viéndole trabajar con tanto ahínco, lleno de fe y esperanza, escribiendo textos dirigidos a difundir la devoción por la Sagrada Familia, era difícil adivinar que todo ello procedía de un hombre de frágil salud que, además, debía hacer frente a numerosos contratiempos que le salían al paso. Pero así era. En su costado tenía lo que él solía denominar «las misericordias del Señor», unas llagas abiertas que es fácil imaginar lo que debieron suponer de padecimientos durante los últimos 16 años de su vida.

Fue un ejemplo de fortaleza y fidelidad. Se distinguió también por su predicación. Mantuvo viva hasta el fin la urgencia por difundir lo que Juan Pablo II denominó «evangelio de la familia», diseminado en numerosas obras dirigidas a sus hijos, a los escolares que se formaban en los centros regidos por ellos y a las familias.

Entre otras, fue autor de La Escuela de Nazaret, Casa de la Sagrada Familia (de carácter autobiográfico), Preciosa joya de familia y El espíritu de la Sagrada Familia. Impulsó la revista Sagrada Familia y la construcción del templo expiatorio dedicado a ella en Barcelona, obra monumental del genial arquitecto y siervo de Dios, Antoni Gaudí.

Viendo su quehacer en conjunto, se aprecia el afán de Josep por llevar a todos el amor a Jesús, María y José mostrándolos al mundo como ejemplo a imitar. Y el nombre de los tres fue el que brotó de sus labios cuando le llegó la suprema hora el 17 de diciembre de 1901. Quienes le rodeaban le oyeron decir por última vez lo que tantas veces había expresado: «Jesús, José y María, recibid cuando yo muera el alma mía», jaculatoria que incontables familias han enseñado a recitar a sus hijos desde niños para que la rezaran poco antes de conciliar el sueño. Juan Pablo II lo beatificó el 25 de noviembre de 1984 y él mismo lo canonizó el 16 de mayo de 2004.

Fuente: Isabel Orellana Vilches, Zenit

+ SOBRE SAN JOSÉ MANYANET

San Josep Manyanet y Vives (1833-1901), Apóstol de la Sagrada Familia


Josep Manyanet nació el 7 de enero de 1833 en Tremp (Lleida, España), en el seno de una familia numerosa y cristiana. Fue bautizado el mismo día y, a la edad de 5 años, fue ofrecido por su madre a la Virgen de Valldeflors, patrona de la ciudad. Tuvo que trabajar para completar los estudios secundarios en la Escuela Pía de Barbastro y los eclesiásticos en los seminarios diocesanos de Lleida y Urgell. Fue ordenado sacerdote el 9 de abril de 1859.

Tras doce años de intenso trabajo en la diócesis de Urgell al servicio del obispo, en calidad de paje y secretario particular, mayordomo de palacio, bibliotecario del seminario, vicesecretario de cámara y secretario de visita pastoral, se sintió llamado por Dios para hacerse religioso y fundar dos congregaciones religiosas.

Fundador y apóstol de la Sagrada Familia

Contando con la aprobación del obispo, en 1864, fundó a los Hijos de la Sagrada Familia Jesús, María y José, y en 1874, a las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, con la misión de imitar, honrar y propagar el culto a la Sagrada Familia de Nazaret y procurar la formación cristiana de las familias, principalmente por medio de la educación e instrucción católica de la niñez y juventud y el ministerio sacerdotal.

Con oración y trabajo constantes, guió e impulsó a lo largo de casi cuarenta años la formación y expansión de los institutos, abriendo escuelas, colegios y talleres y otros centros de apostolado en varias poblaciones de España. Hoy, los dos institutos están presentes en países de Europa, las dos Américas y África.

Especialmente llamado por Dios para presentar al mundo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, escribió varias obras y opúsculos para propagar la devoción a la Familia de Jesús, María y José, fundó la revista La Sagrada Familia y promovió la erección, en Barcelona, del templo expiatorio de la Sagrada Familia, obra del arquitecto siervo de Dios Antonio Gaudí, destinado a perpetuar las virtudes y ejemplos de la Familia de Nazaret y ser el hogar universal de las familias.

Su pensamiento

San Josep Manyanet predicó abundantemente la Palabra de Dios y escribió también muchas cartas y otros libros y opúsculos para la formación de los religiosos y religiosas, de las familias y de los niños, y para la dirección de los colegios y escuelas/talleres. Sobresale La Escuela de Nazaret y Casa de la Sagrada Familia (Barcelona 1895), su autobiografía espiritual, en la cual, mediante unos diálogos del alma, personificada en Desideria, con Jesús, María y José, traza todo un proceso de perfección cristiana y religiosa inspirada en la espiritualidad de la casa y escuela de Nazaret.

También Preciosa joya de familia (Barcelona 1899), una guía para los matrimonios y familias, que les recuerda la dignidad del matrimonio como vocación y la importante tarea de la educación cristiana de los hijos.

Para la formación de los religiosos escribió un libro de meditaciones titulado El Espíritu de la Sagrada Familia, en donde describe la identidad de la vocación y misión de las religiosas y religiosos Hijos de la Sagrada Familia en la sociedad y en la Iglesia.

Existe una edición de sus Obras Selectas (Madrid 1991) y está en fase de impresión el primer volumen de sus Obras Completas.

Enfermedades y muerte

Las obras del Padre Manyanet crecieron entre muchas dificultades: ni le faltaron varias dolorosas enfermedades corporales que le atormentaron durante toda su vida. Pero su constancia y fortaleza, nutridas con una profunda adhesión y obediencia a la voluntad de Dios, le ayudaron a superar todas las dificultades.

Minada su salud por unas llagas abiertas en el costado durante 16 años —que llamaba «las misericordias del Señor»—, el 17 de diciembre de 1901, esclarecido en virtudes y buenas obras, volvió a la casa del Padre, en Barcelona, en el colegio Jesús, María y José, con la misma sencillez que caracterizó toda su existencia. Sus últimas palabras fueron la jaculatoria que había repetido tantas veces: Jesús, José y María, recibid cuando yo muera el alma mía.

Sus restos mortales descansan en la capilla/panteón del mismo colegio Jesús, María y José, continuamente acompañados por la oración y el agradecimiento de sus hijos e hijas espirituales y de innumerables jóvenes, niños y familias que se han acercado a Dios, atraídos por su ejemplo y sus enseñanzas.

El testimonio de su santidad

La fama de santidad que le distinguió en vida, se extendió por muchas partes. Por lo que, introducida la Causa de Canonización en 1956, reconocida la heroicidad de sus virtudes en 1982 y aprobado un milagro debido a su intercesión, fue declarado Beato por Juan Pablo II en 1984. Ahora, con la aprobación de un nuevo milagro obrado por su intercesión, está prevista su canonización para el día 16 de mayo de 2004.

La santidad de Josep Manyanet, como afirmó Juan Pablo II, tiene su origen en la Sagrada Familia. Fue llamado por Dios «para que en su nombre sean bendecidas todas las familias del mundo». El Espíritu forjó su personalidad para que anunciara con valentía el «Evangelio de la familia». Su gran aspiración era que «todas las familias imiten y bendigan a la Sagrada Familia de Nazaret»; por ello, quiso hacer un Nazaret en cada hogar, una «Santa Familia» de cada familia.

La canonización del Beato Josep Manyanet sanciona ahora no sólo la santidad, sino también la actualidad de su mensaje nazareno familiar. Es, por eso, el profeta de la familia, el protector de nuestras familias.

+ SOBRE SAN JOSÉ MANYANET  

16 de Diciembre: San José Mañanet, por Celestino Hueso, SF



Hoy celebramos a un santo muy especial, San José Mañanet. Nuestro santo de cabecera. El Apóstol de la familia y la juventud, fundador de las Congregaciones de Hijas e Hijos de la Sagrada Familia.

Se hizo cura, sin becas de ningún tipo. Se pagó los estudios con su propio trabajo, primero como educador de los niños en casa de la familia Morlius y después cómo sirviente en el obispado de Urgell.

Le tocó vivir una época muy complicada con la estructura familiar desmoronada, el ochenta por ciento de la población totalmente analfabeta y la pobreza y la intolerancia campando por sus respetos.

Pensó que las cosas no podían seguir así de ninguna manera y fundó las dos Congregaciones que se habían de dedicar a la reconstrucción de la familia a través de la educación cristiana de los niños y jóvenes, tomando como modelo a la Sagrada Familia.

San José Mañanet sabía perfectamente que la única fuerza capaz de cambiar el mundo es el amor. Por eso “se pasó a vivir con la Sagrada Familia a su casa de Nazaret” y nos la dio como modelo a imitar.

Se le ocurrió, además, la idea de edificar un templo expiatorio en su honor en la ciudad de Barcelona. Idea que llevaría a la práctica el arquitecto Gaudí.

Apóstol incansable de la familia fundó escuelas y colegios hasta en una corbeta (barquito).

Hoy su obra se extiende por Europa, las dos Américas y África.

Pasó definitivamente a la casa de la Sagrada Familia en el cielo el 17 de Diciembre de 1901.

Sus restos reposan en el Santuario que lleva su nombre en el Barrio de San Andrés de Palomar en Barcelona. Si queréis visitarlo las puertas están abiertas para todos.

¡Ah! Recuerdo que hoy empieza la Novena de Navidad

Felicidades a todas las familias en el día de su Apóstol y también a los Josés.

Buen día del Señor para todos.

+ SOBRE SAN JOSÉ MANYANET

sábado, 15 de diciembre de 2018

SÁBADO DE LA SEGUNDA SEMANA DE ADVIENTO (Lecturas)

Eclesiástico 48,1-4.9-11
Salmo 79,2ac.3b.15-16.18-19
Oh Dios, restáuranos, 
que brille tu rostro y nos salve
Mateo 17,10-13

Eclesiástico 48,1-4.9-11

Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido. Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el cielo e hizo bajar tres veces el fuego. ¡Qué terrible eras, Elías!; ¿quién se te compara en gloria? Un torbellino te arrebató a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo. Está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle, para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel. Dichoso quien te vea antes de morir, y más dichoso tú que vives.

Salmo 79,2ac.3b.15-16.18-19
Oh Dios, restáuranos, 
que brille tu rostro y nos salve

Pastor de Israel, escucha,
tú que te sientas sobre querubines, resplandece;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
R. Oh Dios, restáuranos, 
que brille tu rostro y nos salve

Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó,
y que tú hiciste vigorosa.
R. Oh Dios, restáuranos, 
que brille tu rostro y nos salve

Que tu mano proteja a tu escogido,
al hombre que tú fortaleciste.
No nos alejaremos de ti:
danos vida, para que invoquemos tu nombre.
R. Oh Dios, restáuranos, 
que brille tu rostro y nos salve

Mateo 17,10-13


Cuando bajaban de la montaña, los discípulos preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Elías vendrá y lo renovará todo. Pero os digo que Elías ya ha venido, y no lo reconocieron, sino que lo trataron a su antojo. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos." Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan, el Bautista.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Diciembre 14: Juan de la Cruz, amigo, por Gema Juan (Carmelita Descalza)



A Juan de la Cruz se le reconoce como poeta y místico. Un creador, un inspirador tal vez, un hombre bueno e íntegro. Pero su imagen sigue asociada a la aspereza, al desentendimiento de aquellas cosas que preocupan a la mayor parte de los mortales. Sigue apareciendo lejos de todos y de casi todo.

Sin embargo, Juan era un hombre entrañable, cercano y con una gran capacidad de relación. Que no fuera extravertido –y realmente no lo era– no significa que estuviera replegado sobre sí o fuera incapaz de dar y recibir afecto, de entrar en la complicidad de la amistad y de admirar, disfrutar e interesarse por las cosas de la vida.

Sobrio siempre, con la moderación de quien ha aceptado ser templado por la vida primero, por Dios después, chocaba con su querida Teresa de Jesús, como ella misma reconocía. Pero eso no le impidió entrar en el diálogo más profundo con ella. Ese diálogo es una muestra de la actitud que caracterizó a Juan, siempre abierto a compartir, a aprender y a darse a sí mismo.

Su lealtad y sinceridad, su capacidad para el encuentro y la comunicación con los otros en igualdad hacen de Juan de la Cruz un buen amigo para quienes se acercaron a él mientras vivía y para quienes siguen entrando en conversación con él.

Su camino espiritual tiene un horizonte claro: la unión de amor, la «igualdad de amistad». A todos los niveles, por descontado. Juan dirá que la persona «no tiene más de una voluntad», de modo que la amistad humana y la divina corren idéntica suerte. Porque el ser humano no está hecho de piezas sueltas, sino que es una «caverna profunda», de inimaginable hondura y toda ella comunicada por dentro.

Sabía que de todo se puede hacer una máscara. De ahí su empeño en eso que llamaba «desnudez», es decir, ausencia de remilgos, apaños e intereses. Sin esa desnudez no se puede vivir en la amistad, que él definía así: «que cada uno es el otro y que entrambos son uno». Con esa radicalidad se planteaba las relaciones, nunca superficialmente, siempre buscando crecer.

Por eso, este Juan de la Cruz, tan reconocible como amigo de Dios, es tan amigo de sus amigos y de las personas que la vida puso a su paso, con las que creó auténticos lazos. Y este hombre, tan «espiritual», resulta tan natural y «mundano», contra lo que las leyendas y algunos testimonios, maquillados por la necesidad, nos han transmitido.

El tiempo que fue confesor en el monasterio de la Encarnación de Ávila, donde Teresa era priora, muestra su manera de situarse ante los demás. Es un ejemplo muy nítido, pues se trataba de un fraile sacerdote –varón eclesiástico– ante monjas –mujeres en la Iglesia–. Y Juan se sitúa como quien puede compartir lo que sabe, para iluminar e instruir, pero también como quien puede recibir y aprender. Esa será su tónica y eso es lo que le hace tan amigable.

No le gustaban las visitas de cumplimiento, porque le desagradaban las relaciones interesadas, los formulismos y las apariencias. En cambio, jamás rehusaba el encuentro personal y fraterno. Cuando tenía noticia de que alguien sufría, no esperaba a ser buscado, se adelantaba y era capaz también de mostrar su necesidad, de acoger y agradecer el afecto de sus amigos.

Muestra de todo ello es su modo de ser prior, por ejemplo, en Granada. Iba con sus hermanos al campo, a las laderas de Sierra Nevada, allí «contaba historias y les hacía reír a todos, y volvían muy contentos a la casa». También cuenta el hermano Juan de santa Eufemia que Juan le escribió en cierta ocasión, apenas se enteró de que andaba afligido.

Después, escribirá a sus hermanas descalzas de Beas, diciéndoles el consuelo que recibe con sus cartas. Y se implica, hablando de sí y abriendo su interior: «esto por mí lo veo… qué de cosas quisiera decir… algo malo he estado; ya estoy bueno».

Su modo de tratar a los enfermos rompe cualquier imagen ñoña o mojigata, porque no solo los atendía físicamente con gran cuidado sino que procuraba hacerles disfrutar y reír, sabiendo que el humor cura y reconcilia, además de aproximar. Y así, lo mismo contaba chistes que «cuentos del mundo», como los llamaban, o traía músicas. Y todo ello le parecía «de provecho», es decir, constructor de relación.

Se conservan muy pocas cartas de Juan, pero su lectura es reveladora. Allí aparece amigo verdadero, cercano y afectuoso. Escribe a María de Soto: «Quisiera yo darla mucho contento» y a Juana de Pedraza le dice que «le hace rabiar» que ella piense si él la olvida y que le escriba más a menudo y que «si las cartas no fuesen tan corticas, sería mejor».

Se muestra comprometido. Se le ve interesado por sus hermanas de Córdoba en los inicios fundacionales, consciente de las dificultades que pueden tener. Y bastan unos retazos para verle conmovido por esas «nimiedades» a las que se le considera ajeno, preocupado por la salud y los problemas de sus amigos, participando de su vida:

«No piense, hija en Cristo, que me he dejado de doler de sus trabajos», le dice a Leonor Bautista, y a Juana de Pedraza: «todas sus cartas tengo recibidas, y sus lástimas y males y soledades sentidas, las cuales me dan a mí siempre tantas voces callando, que la pluma no me declara tanto». También a Leonor de san Gabriel: «Con su carta me compadecí de su pena y pésame la tenga por el daño que le pueda hacer al espíritu y aun a la salud».

Juan era más comunicativo de lo que se sospecha, porque siempre andaba buscando el bien de sus amigos. Una de las claves de su escritura, como amigo y como acompañante, es la de liberar interiores. Disminuir las angustias que traban el corazón, quitar obstáculos, hacer visible lo estéril para superarlo y dar alas. De ahí su empeño en compartir la confianza que había en su interior: «arroje el cuidado suyo en Dios», dirá a sus amigos con frecuencia.

Son solo unas pinceladas del amigo que fue Juan de la Cruz, que sigue ofreciendo su amistad auténtica con su palabra compañera, la misma que le llevó a decirle a Ana de Jesús que «ahora sea yendo, ahora quedando, doquiera y como quiera que sea, no la olvidaré ni quitaré de la cuenta que dice, porque de veras deseo su bien para siempre».

Fuente: religiondigital.com

miércoles, 12 de diciembre de 2018

12 de diciembre: Ntra. Sra. de Guadalupe


SOBRE NTRA SRA. DE GUADALUPE Y SU FIESTA:   
Lecturas   
Sobre la tilma:  
Artículo del P. Jorge Loring, SJ:
  La historia   
  La imagen   
  Prodigios  
  Relatos   
  Juan Diego   
  Tequatlasupe, la que aplasta la serpiente
  Devoción a la Virgen de Guadalupe  

3 detalles impresionantes de la tilma


Hace casi 500 años, Nuestra Madre se apareció a San Juan Diego, un indígena de México y le pidió que se construyese un templo. Como prueba, su imagen quedó impresa en la tilma del indígena. Este manto que se encuentra expuesto en la Basílica de Nuestra Señor de Guadalupe, en Ciudad de México, uno de los lugares de peregrinación que más personas recibe al año.

Esta imagen tiene muchos detalles y estos 3 nos parecen impresionantes:

Figuras en los ojos

El manto fue analizado digitalmente por el ingeniero peruano José Aste Tönsmann, del Centro de Estudios Guadalupanos de México. El proceso digital usado fue el mismo que se utiliza en los satélites o sondas espaciales para transmitir información visual del espacio.

En el estudio se descubrieron 13 figuras en el iris y la pupila de los ojos de María. Los ojos de la Virgen muestran la escena cuando san Juan Diego mostraba la imagen del Obispo Fray Juan de Zumárraga.

No es una pintura

En el siglo XVII se hizo un estudio que trataba de copiar la imagen en tilmas como la del santo. Fue muy difícil replicarlo, pero las réplicas conseguidas no duraron más de 20 años ya que naturalmente se denigraban. Hay que recordar que la imagen impresa en la tilma de San Juan Diego tiene ahí 500 años.

Sus colores no son naturales

La tinta de la imagen es hasta ahora inexplicable. El premio Nobel de Química, Richard Kuhn realizó un análisis de la imagen. Descubrió que los tintes utilizados no son animales, vegetales ni minerales. Como la impresión sintética no existía en aquella época, es inexplicable científicamente cómo llegó la imagen ahí.

Fuente: ChurchPop

+ SOBRE NTRA. SRA. DE GUADALUPE

martes, 11 de diciembre de 2018

11 de diciembre: san Dámaso

San Dámaso, primer Papa de origen hispano (305-384)


Su padre, Antonio, era español. El nombre de su madre, Laurencia (Lorenza), hasta principios del siglo XX no era conocido. Dámaso nació probablemente en España hacia el año 305 pero creció en Roma y prestó sus servicios en la iglesia de San Lorenzo mártir.

Elección conflictiva

Fue elegido Papa por gran mayoría en octubre del año 366, sin embargo, los seguidores ultra conservadores del difunto papa Liberio lo rechazaron y escogieron al diácono Ursino (o Ursicino), a quien consagraron de modo irregular e intentaron sentarlo en la silla de Pedro con violencia y llegando al derramamiento de sangre. Detalles de este escandaloso conflicto están relatados en el “Libello Precum” (P.L., XIII, 83-107) de forma tendenciosa por Faustino y Marcelino, dos presbíteros contrarios a Dámaso (cf. también Ammianus Marcellinus, Rer. Gest, XXVII, c. 3).

El emperador Valentiniano reconoció a Dámaso y desterró a Ursino a Colonia en el año 367 aunque posteriormente pudo ir Milán. Los partidarios arrianos del antipapa no dejaron de incordiar al papa Dámaso a quien acusaron de adulterio ante la corte imperial en el 378. El papa Dámaso fue exonerado de la acusación primero por el emperador Graciano (Mansi, Coll. Conc. III, 628) y poco después por un sínodo romano de cuarenta y cuatro obispos (Liber Pontificalis, ed. Duchesne, s.v.; Mansi, op. cit., III, 419) que terminó excomulgando a sus acusadores.

Defensor de la fe y la unidad

Dámaso defendió con vigor la fe católica en una época de graves peligros. En dos sínodos romanos (368 y 369) condenó el Apolinarismo y Macedonianismo; también envió legados al Concilio de Constantinopla (año 381), convocado contra las herejías mencionadas.

En el sínodo romano del año 369 (o 370) Auxentio, el Obispo arriano de Milán fue excomulgado; mantuvo la sede hasta su muerte, en el año 374, facilitando la sucesión a san  Ambrosio.

El hereje Prisciliano, condenado por el Concilio de Zaragoza (año 380) atrajo a Dámaso, pero en vano (Prisciliano era natural de Galicia, España y hay eruditos que consideran a Dámaso o a su familia también gallega).

San Dámaso y san Jerónimo

Dámaso animó a san Jerónimo a realizar su famosa revisión de las versiones latinas más tempranas de la Biblia. Durante algún tiempo, san Jerónimo también fue su secretario particular (Ep. 123, n. 10).

Un canon importante del Nuevo Testamento fue proclamado por él en el sínodo romano del año 374.

Con la Iglesia Oriental

La Iglesia Oriental recibió gran ayuda y estímulo de Dámaso contra el arrianismo triunfante, en la persona de san Basilio de Cesárea; el papa, sin embargo, mantuvo cierto grado de suspicacia hacia el gran doctor de Capadocia.

Con relación al Cisma Meletiano en Antioquía, Dámaso, Atanasio y Pedro de Alejandría, simpatizaron con el partido paulino por ser el mejor representante de la ortodoxia de Nicea; a la muerte de Meletio trabajó para afianzar en la sucesión a Paulino excluyendo a Flaviano (Socrates, Hist.  Eccl., V, 15).

El cristianismo, religión del estado

Apoyó la petición de los senadores cristianos ante el Emperador Graciano para el retirar el altar de Victoria del Senado (Ambrosio, Ep. 17, n. 10) y dio la bienvenida al decreto de Teodosio I, “Del fide Católica” (27 Feb. 380) que declaraba como la religión del estado romano la doctrina que san Pedro había predicado a los romanos y de la cual Dámaso era su cabeza suprema (Cod. Theod., XVI, 1, 2).

Cuando, en el año 379, la Iliria fue separada del Imperio de Occidente, Dámaso se movió para salvaguardar la autoridad de la Iglesia romana creando una vicaría apostólica y nombrando para ella a Ascolio, Obispo de Tesalónica; éste es el origen del importante Vicariato Papal durante mucho tiempo ligado a la sede.

Supremacía eclesiástica de la sede de Roma

La primacía de la Sede de Roma fue defendida vigorosamente por este Papa con actas y decretos imperiales; entre los pronunciamientos importantes sobre este tema esta la afirmación (Mansi, Coll. Conc., VIII, 158) que basa la supremacía eclesiástica de la Iglesia Romana en las propias palabras de Jesucristo (Mt 16,18) y no en decretos conciliares.

El prestigio aumentado de los primeros decretales papales, habitualmente atribuido a su sucesor, Siricio (384-99), muy probablemente debe ser atribuido al papado de Dámaso (“Cánones Romanorum ad Gallos”; Babut, “Las decretales más antiguas”, París, 1904).

El desarrollo de la administración papal, sobre todo en Occidente, se pudo confundir a veces con pretensiones mundanas, lo cual llegó a afectar las costumbres del clero romano cuyo estilo de vida fue reprobado por san  Jerónimo, cosiguiendo que un decreto del emperador Valentiniano dirigido al papa el 29 de julio del 370 prohibiera a los eclesiásticos y monjes pedir a viudas y huérfanos la ofrenda a la Iglesia sus regalos y herencias. Por su parte, el papa hizo que este decreto fuese observado.

Dámaso restauró la Iglesia de san Lorenzo e hizo que albergara los archivos de la Iglesia Romana. En la Vía Argentina, también construyó una basilicula, o pequeña iglesia, cuyas ruinas fueron descubiertas en 1902 y 1903, y donde, según el “Liber Pontificalis”, el papa fue enterrado junto con su madre y su hermana. El descubridor, Monseñor Wilpert, encontró también el epitafio de la madre del papa de la que no se sabía hasta entonces que su nombre era Lorenza, ni tampoco que había vivido los sesenta años de su viudez al servicio de Dios, y que murió a los ochenta y nueve  años, después de haber visto a la cuarta generación de sus descendientes.

Dámaso construyó en el Vaticano un baptisterio en honor de san Pedro y gravó en él una de sus inscripciones artísticas todavía conservada en las criptas vaticanas. Desecó esa zona subterránea para que los cuerpos que se enterraran allí (beati sepulcrum juxta Petri) no se vieran afectados por agua estancada o por inundaciones. Su devoción a los mártires romanos ahora es muy bien conocida y se debe particularmente a los trabajos de Juan Bautista De Rossi.

Impulsó el culto a los mártires

San Dámaso ha merecido el título de “Papa de las catacumbas”. Propagó el culto a los mártires, restaurando los cementerios suburbanos donde reposaban sus cuerpos; apoyó la investigación para encontrar sus tumbas; honró a los mártires con bellas inscripciones métricas que después grababa en hermosas letras capitales su calígrafo Furio Dionisio Filócalo, cuyos trazos todavía podemos admirar hoy en alguna lápida que nos ha llegado de entre el medio centenar que debió esculpir.

Constantino había levantado en honor de los mártires espléndidas basílicas, como las de san Pedro, san Pablo, san Lorenzo y santa Inés. Pero no era posible hacer otro tanto con los que yacían enterrados en los lóbregos subterráneos de las catacumbas pues hubieran hecho falta sumas enormes. La idea de san Dámaso fue darles veneración en los mismos lugares de su enterramiento, según la tradición romana, que ligó siempre el culto a la tumba del mártir. Para facilitar la visita de los fieles era necesario abrir nuevas entradas, ensanchar las escaleras, adornar las salas o cubículos donde reposaban los cuerpos santos. El papa Dámaso se entregó con entusiasmo a esta obra. La cripta de los Papas del siglo lll, uno de los más sagrados recintos de la cristiandad, fue adornada con columnas, arquitrabes y cancelas, y colocó una de sus famosas inscripciones, que todavía puede leerse, recompuesta en pedazos: Hic congesta iacet quaeris si turba piorum Corpora sanctorum retinente veneranda sepulcra: “Si los buscas, encontrarás aquí la inmensa muchedumbre de los santos. Sus cuerpos están en los sepulcros venerables, sus almas fueron arrebatadas a los alcázares del cielo…”

Dámaso emprendió esta obra de exaltación de los mártires en agradecimiento por haber conseguido la reconciliación del clero tras el cisma de Ursino.

Los poemas damasianos reflejan el entusiasmo y el afecto que mostraba hacia los atletas de Cristo: “Amado de Dios que seas propicio a Dámaso te pido ¡oh santo Tiburcio!  O en el de Santa Inés: “¡Oh santa de toda mi veneración, ejemplo de pureza!, que atiendas las plegarias de Dámaso te pido, ínclita mártir”.

Dámaso introdujo el culto de los mártires en Roma. Al fundar un “título” o iglesia parroquial en su propia casa según la costumbre, le dió su propio nombre: “in Damaso”, pero ligándola al recuerdo del mártir español san Lorenzo. Aunque la iglesia estaba dedicada a Cristo, al poner el nombre del santo diácono como una invitación a honrarle, sentó un precedente que evolucionaría con gran rapidez. Las iglesias se empezaron a dedicar a los santos. El nombre del fundador caería en desuso y quedaría el del patrón.

Muerte del papa Dámaso

Dámaso murió casi octogenario el 11 de diciembre de 384. Con anterioridad, había manifestado su deseo de ser enterrado en la cripta del cemeterio de san Calixto, pero por humildad se hizo preparar para él y su familia una basílica funeraria en la vía Ardeatina, no lejos del área donde estaban los mártires queridos.

Esta capilla se presentaba a los peregrinos medievales como una etapa entre Roma y la visita de las catacumbas. Dámaso compuso tres epitafios; para su madre, su hermana y el suyo. Este es particularmente humilde y lleno de fe. Recuerda la resurrección de Lázaro por Cristo y termina con esta hermosa frase: “De entre las cenizas hará resucitar a Dámaso, porque así lo creo“.

Sus reliquias fueron llevadas posteriormente a la iglesia de San Lorenzo in Damaso y están conservadas debajo del altar mayor. Su gran amigo san Jerónimo hizo de él este hermoso elogio en su tratado De la virginidad: “Vir egregius et eruditus in Scripturis, virgo virginis Ecclesiae doctor: Varón insigne e impuesto en la ciencia de las Escrituras, doctor virgen de la Iglesia virginal”.

Liturgia dominical

La liturgia también le es deudora de sabias reformas y a san Dámaso se debe la introducción en la misa, conforme a la costumbre palestinense, del canto del aleluya los domingos y la reforma del viejo cursus salmódico para darle un carácter más popular.

+ SOBRE SAN DÁMASO

11 de Diciembre: San Dámaso, por Celestino Hueso SF


Los primeros siglos del cristianismo fueron muy duros. Ser cristiano significaba jugarse el pellejo en cada esquina. Las persecuciones se sucedían con mucha frecuencia y son innumerables los mártires de la época.

A san Dámaso no le tocaron ya las persecuciones, pero muchas de las historias de santos famosos se las debemos a él, que dedicó buena parte de su vida a escribir los epitafios de los mártires.

Fue secretario de dos papas y cuando lo eligieron a él tomó decisiones trascendentales en la historia de la Iglesia. Se buscó como secretario nada más y nada menos que a san Jerónimo y le encargó traducir la Biblia a la lengua que hablaba el pueblo, la lengua vulgar a fin de que todos pudieran degustar la palabra de Dios. No olvidemos que la lengua que hablaba el pueblo era el latín.

Por todo lo dicho a esta traducción de la Biblia se la llamó Vulgata y es la que ha usado la Iglesia durante quince siglos.

La segunda decisión importante fue añadir al final de las oraciones el Gloria al Padre...

Por lo demás Dámaso fue la humildad personificada de tal manera que en su epitafio, redactado por él mismo dice “Yo, Dámaso, hubiera querido ser sepultado junto a las tumbas de los santos, pero tuve miedo de ofender su santo recuerdo. Espero que Jesucristo que resucitó a Lázaro, me resucite también a mí en el último día”

Con todos los santos se encuentra celebrando una gran fiesta en el banquete del Reino.

+ SOBRE SAN DÁMASO

lunes, 10 de diciembre de 2018

10 de diciembre: Virgen de Loreto

¿Por qué la Virgen de Loreto es la patrona del Ejército del Aire?


El 10 de diciembre se celebra la festividad de la Virgen de Loreto, patrona del Ejército del Aire. Pero… ¿a qué se debe la elección de esta Virgen en España como patrona de las Fuerzas Aéreas españolas? La tradición se remonta al 7 de diciembre de 1920 cuando el Rey Alfonso XIII, previa información y petición del provicario general Castrense, pone bajo el patrocinio de Nuestra Señora de Loreto. Previamente, el Papa Benedicto XV, por decreto del 24 de marzo de 1920, declaró y constituyó a Nuestra Señora de Loreto patrona de todos los aeronautas.

La decisión del Papa se tomó porque la Virgen de Loreto (lugar poblado de laureles en latín) está vinculada al traslado milagroso de la casa donde nació la madre de Jesucristo de Nazaret hasta Croacia, primero, y luego al monte de laureles, en el territorio de Recanati (Italia). Cuenta la leyenda que fue trasladada por los ángeles tras una invasión mameluca, aunque otros cuestionan este hecho y aluden a un traslado por vía marítima.

«Esta tradición narra que en el año 1291, cuando los cruzados se vieron obligados a abandonar Tierra Santa, la Casa de la Virgen donde se encarnó el hijo de Dios y donde pasó la mayor parte de su vida junto a la Virgen María y San José (Lc 2,51-52) en Nazaret (Palestina) fue transportada mediante misterio angélico desde Nazaret a Tersaco, en Dalmacia, y desde allí, en la noche del 10 de diciembre de 1294, al monte de laureles, en el territorio de Recanati (Italia)».

El Santuario de la Virgen de Loreto se levantó en el siglo XIV. En su interior se encuentra la Santa Casa. Desde entonces la localidad italiana de Loreto se ha convertido en un centro de peregrinación.

Otros países de tradición hispánica como Argentina, Colombia, Chile, Venezuela o Perú también asumieron a esta virgen como la patrona de sus fuerzas aéreas y de sus aviadores.

Autor: Esteban Villarejo

+ SOBRE LA VIRGEN DE LORETO

10 de diciembre: Virgen de Loreto, por Celestino Hueso, SF


Adviento es una invitación a caminar hacia el que viene para que la espera no se haga larga y el encuentro sea más gozoso. Significa allanarle el camino y prepararle la casa. La casa somos cada uno de nosotros y el que viene es nada más y nada menos que Jesucristo.

Por eso las figuras clave del Adviento son la virgen María y san José. Nadie como ellos ha sabido esperar al Hijo de Dios haciendo camino de santidad.

Digo todo esto porque hoy celebramos nuevamente a la Virgen en esa casa que supo preparar para el Señor.

Dice la leyenda que la santa casa de Loreto es la misma de la Sagrada Familia en Nazaret que fue traída por los aires por parte de los ángeles para librarla de la destrucción en la época de las cruzadas. Por eso la Virgen de Loreto es patrona de la aviación.

En realidad parece que fue construida con materiales traídos de Nazareth hacia el año 1200 y que desde entonces se ha venido celebrando allí a la Sagrada Familia.

Por el santuario de Loreto han pasado varios Papas y un montón de santos entre ellos san José Mañanet, fundador de las Hijas e Hijos de la Sagrada Familia, Congregación a la que pertenezco.

Desde allí se nos invita a imitar a la Familia Santa, haciendo de cada una de nuestras casas un hogar al estilo de Nazareth, donde reine siempre el amor.

+ SOBRE LA VIRGEN DE LORETO

jueves, 6 de diciembre de 2018

Oración a San Nicolás


¡Oh bienaventurado San Nicolás!
a quién Dios ha glorificado con innumerables milagros
manifestando su voluntad de que acudamos a ti,
en los momentos difíciles de nuestra vida,
confiados en tu protección.

¡Oh portento de caridad!
al que acuden las familias,
los pobres, los enfermos, los comerciantes,
los empleados, los presos, los niños,
las doncellas en peligro;
yo, humildemente te pido
me alcances la gracia que de ti espero,
confiado en tu protección,
la que nunca niegas a tus devotos,
para que favorecidos por tus bondades,
cantemos una vez más las misericordias del Señor,
y las maravillas de sus santos.

¡Providentísimo San Nicolás!
no me abandones.

+ SOBRE SAN NICOLÁS  

San Nicolás de Mira, también conocido como Nicolás de Bari


Obispo de Myra en Licia, murió el 6 de diciembre del año 345 ó 352. Aunque es uno de los santos más populares en las iglesias griega y latina, hay poca información sobre él excepto que fue obispo de Myra en el siglo IV.

Nació en Patara, una ciudad de Licia en Asia Menor; en su juventud hizo una peregrinación a Egipto y Palestina; poco después de su regreso fue nombrado obispo de Myra; fue enviado a prisión durante la persecución de Diocleciano, y liberado después del ascenso de Constantino; estuvo presente en el Concilio de Nicea. En 1087 unos mercaderes italianos robaron su cadáver en Myra y lo trasladaron a Bari, Italia.

Los cuantiosos milagros atribuidos a san Nicolás, tanto antes como después de su muerte, se derivan de una larga tradición. Existen motivos para poner en duda su presencia en Nicea, ya que su nombre no aparece en ninguna de las antiguas listas de obispos participantes.

La veneración que se le da en la iglesia griega es muy antigua y especialmente popular en Rusia. Ya en el siglo VI el emperador Justiniano I construyó una iglesia en su honor en Constantinopla, y su nombre aparece en la liturgia atribuida a san Crisóstomo.

En Italia, la veneración a este santo parece haber empezado con el traslado de sus reliquias a Bari, pero en Alemania empezó bajo el reinado de Otón II, probablemente porque su esposa, Teofanía, era griega.

Se sabe que el obispo Reginaldo de Eichstaedt (f. 991) escribió el poema "Vita S. Nicholai".

El paso de los siglos no ha reducido la popularidad de este santo. Los siguientes lugares lo honran como santo patrono: Grecia, Rusia, el Reino de Nápoles, Sicilia, Lorena, la Diócesis de Liège; muchas ciudades de Italia, Alemania, Austria y Bélgica; Campen en Holanda; Corfú en Grecia; Friburgo en Suiza; y Moscú en Rusia. También es patrono de los marineros, comerciantes, panaderos, viajeros, niños, etc.

Las imágenes que suelen representarlo en diversas obras de arte son tan variadas como sus supuestos milagros. En Alemania, Suiza y Holanda acostumbran hacerlo proveedor secreto de regalos para los niños el 6 de diciembre, el día que la iglesia celebra su fiesta; en los Estados Unidos y algunos otros países, se ha identificado a san Nicolás con “Santa Claus”, quien distribuye regalos entre los niños la víspera de Navidad. Sus reliquias aún se conservan en la iglesia de San Nicolás en Bari; todavía en la actualidad se dice que brota de ellas una sustancia aceitosa, conocida como maná de san Nicolás, muy apreciada por sus poderes medicinales.

Las leyendas tradicionales de san Nicolás fueron recopiladas y escritas por primera vez en la Grecia del siglo X por Metafrastes. Están impresas en P.G. 116 sq.

Fuente: Enciclopedia Católica Online

+ SOBRE SAN NICOLÁS