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sábado, 23 de marzo de 2024

Mc 14, 12-31: Preparación de la cena pascual. Institución de la Eucaristía. Anuncio del abandono de sus discípulos

Preparación de la cena pascual
(Cf. Mt 26,17-19; Lc 22,7-13)

12 El primer día de los Ázimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, le dijeron los discípulos: 
     —¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua? 
13 Él envió a dos discípulos encargándoles:
      —Vayan a la ciudad y les saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua. Síganlo 
14  y donde entre, digan al dueño de casa: 
      Dice el Maestro que dónde está la sala en la que va a comer la cena de Pascua con sus discípulos. 
15 Él les mostrará un salón en el piso superior, preparado con divanes. Preparen allí la cena. 
16 Salieron los discípulos, se dirigieron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho 
     y prepararon la cena de Pascua. 

Anuncio de la traición
(Cf. Mt 26,20-25; cfr. Lc 22,21-23; Jn 13,21-30) 

17 Al atardecer llegó con los Doce. 
18 Se pusieron a la mesa y, mientras comían, dijo Jesús: 
     —Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar, uno que come conmigo. 
19 Entristecidos, empezaron a preguntarle uno por uno: —¿Soy yo? 
20 Les respondió: —Uno de los Doce, que moja el pan conmigo en la fuente. 
21 El Hijo del Hombre se va, como está escrito de él; 
     pero, ¡ay de aquel por quien el Hijo del Hombre será entregado! 
     Más le valdría a ese hombre no haber nacido. 

Institución de la Eucaristía 
(Cf. Mt 26,26-30; Lc 22,14-20; cfr. Jn 6,51-59; 1 Cor 11,23-25) 

22 Mientras cenaban, tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: 
      —Tomen, esto es mi cuerpo. 
23 Y tomando la copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y bebieron todos de ella. 
24 Les dijo: —Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, que se derrama por todos. 
25 Les aseguro que no volveré a beber el fruto de la vid hasta el día 
     en que beba el vino nuevo en el reino de Dios. 
26 Después cantaron los salmos y salieron hacia el monte de los Olivos. 

Anuncia el abandono de sus discípulos 
(Cf. Mt 26,31-35; Lc 22,31-34; cfr. Jn 13,36-38) 

27 Jesús les dijo: —Todos van a fallar, como está escrito: Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas. 
28 Pero, cuando resucite, iré delante de ustedes a Galilea. 
29 Pedro le contestó: —Aunque todos fallen, yo no. 
30 Le dijo Jesús: —Te aseguro que tú hoy mismo, esta noche, antes de que el gallo cante dos veces, 
     me habrás negado tres. 
31 Él insistió: —Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Lo mismo decían los demás


martes, 28 de febrero de 2023

Salmo 33,4-5.6-7.16-17.18-19: El Señor libra de sus angustias a los justos



Salmo 33,4-5.6-7.16-17.18-19: 
El Señor libra de sus angustias a los justos

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
R. El Señor libra de sus angustias a los justos

SOBRE EL SALMO 33:

sábado, 4 de diciembre de 2021

Libro de los Salmos

 
SOBRE EL LIBRO DE LOS SALMOS  
   Es la hora del salmista

LOS SALMOS

SALMO 1:
   1,1-2.3.4.6  
   1,46-47.48-49.50.53.54-55  

SALMO 2: 
   2,6-7.8-9.10-11  

SALMO 5:
   5,5-8 

SALMO 7:
   7,2-3.9bc-10.11-12 

SALMO 8:
   8,2a.5.6-7.8-9
   8,4-5.6-7.8-9

SALMO 15 (14):  
   15 (14),2-3a.3bc-4ab.5 

SALMO 16 (15): 
   15:5.8-11 
   15,1-2.5.7-8.9-10.11 

Salmo 17: En el peligro invoqué al Señor

SALMO 19 (18):
   19,2-3.4-5: A toda la tierra alcanza su pregón
   19,8-11: Señor, tú tienes palabras de Vida eterna
   19,8.9.10.15: Los mandatos del Señor son rectos y...
   19.8.9.10.15: Tus palabras, Señor, son espíritu y vida

Salmo 21: Dios mío ¿por qué me has abandonado?

SALMO 23 (22)
   22,1-3a.3b-4.5.6

SALMO 25 (24)
   25 (24),2-3.4-5ab.6-7bc.8-9  
   25 (24),4bc-5.6-7.8-9 

SALMO 27 (26)
   27(26),1.4.13-14
   27(26),1.3.5.8b-9abc 

SALMO 29
Sal 29,2.4.5.6.11.12a.13b: Te ensalzaré porque me has librado

SALMO 30:
   30,3cd-4.6 y Sab 16bc-17: A tus manos, Señor...
   30,3cd-4.6ab.7b.8a.17.21ab: A tus manos, Señor...
   30,5-6.14.15-16: Sálvame, Señor, por tu misericordia

SALMO 32 (31): Perdonaste mi falta y mi pecado
   32 (31): Alegraos, justos, y gozad con el Señor
   32 (31),1-2.5.6.7: Dichoso el que está absuelto de su culpa

SALMO 33 (32)
   33 (32): La misericordia del Señor llena toda la tierra
   32,1-2.4-5.18-19: Que tu misericordia venga...
   32,4-5.6-7.12-13.20 y 22: La tierra llena está de tus bondades
   32,10-11.12-13.14-15: Dichoso el pueblo que el Señor...
   32,4-5.18-19.20.22: La misericordia del Señor...

SALMO 34 (33)
   34 (33): Gustad y ved qué bueno es el Señor
   34 (33): El Señor está cerca de los atribulados
   34,4-5.6-7.16-17.18-19: El Señor libra de sus angustias...
   34,2-3.4-5.6-7.8-9: Si el afligido invoca al Señor...
   34:7-8,10-11,12-13: Si el afligido invoca al Señor...
   34,2.9.17-18.19-20: Si el afligido invoca al Señor...

SALMO 37 (36)
   36,3-4.18-19.27-28.39-40: Encomienda tu camino al Señor

Sal 39,2.4ab.7-8a.8b-9.10: Aquí estoy, Señor, para hacer...
Sal 39,2.4ab.7-8a.10.11: Aquí estoy, Señor, para hacer...
Sal 39,7-8a.8b-9.10.11: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Sal 39,7-8a.8b-9.10.17: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Salmo 41,2-3;42,3.4: Mi alma tiene sed de ti, Dios vivo
Salmo 41: Mi alma tiene sed del Dios vivo
Salmo 41: Mi alma suspira por ti, mi Dios
Salmo 43: ¿Por qué el Señor nos ha abandonado? 

SALMO 47 (46): Dios reina sobre las naciones
   47,2-3,4-5.6-7: Dios es el rey del mundo
   47,2-3.6-7.8-9: Dios asciende entre aclamaciones...
   47,2-18-9.10: Dios es el rey del mundo

SALMO 49 (48): El hombre no perdura en el lujo
Salmo 49,2-3.6-7.8-10.11: Dichosos los pobres en el espíritu...
Sal 49,14-15ab.15cd-16.17-18.19-20: Dichosos los pobres...

SALMO 50 (49) 
   50 (49),1.8.16bc-17.20-21: Ofrece a Dios un sacrificio...
   50 (49):16bc-17,18-19,20-21,22-23: Olvidáis a Dios
   50 (49): Al que sigue buen camino le haré ver la salvación

SALMO 51 (50):
  50,3-4.12-13.18-19: Un corazón quebrantado y humillado
  50,3-4.5-6a.12-13.14.17: Misericordia, Señor...
  50,3-4.5-6a.18-19: Un corazón quebrantado y humillado...
  50,1213.14-15.18-19: Crea en mí, Dios mío, un corazón puro

Salmo 55 (54): Señor, he puesto en ti mi confianza
Salmo 55,7-8.9-10a.10b-11.23: Encomienda a Dios tus afanes...

SALMO 57 (56)
   57 (56),8-9,10-12

SALMO 62 (61)
   61,2-3.6-7.8-9ab: Descansa sólo en Dios, alma mía

SALMO 66 (65)
   65,1-3a.4-5.6-7a: Aclamad al Señor, tierra entera
   65,1-3a.4-5.6-7a.16 y 20: Los obras del Señor son admirables.

Salmo 66,2-3.5.6.8: Oh Dios, que te alaben los pueblos

SALMO 68 (67):
   Dios ha escogido un pueblo pequeño y débil
   68,2-3.4-5ac.6-7ab 
   68,10-11.20-21 
   68,29-30.33-35a.35b.36c 

SALMO 79 (78)  
   78,8.9.11.13    

SALMO 80  
   80,6c-8a.8bc-9.10-11ab.14.17: Yo soy el Señor, Dios tuyo...

Salmo 84: Dios anuncia la paz a su pueblo
   84,8.10.11-12.13-14: La misericordia y la fidelidad
   86,1-3.4-5.6-7: Alabad al Señor, todas las naciones
   88: Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
   88,2-3.6-7.16-17: Cantaré eternamente tus misericordias

SALMO 90 (89)
   Sal 90,2.3-4.5-6.12-13: Tú has sido nuestro refugio...

Salmo 91 (90): Está conmigo, Señor, en la tribulación
  Oración del que se sabe Hijo de Dios 

SALMO 93 (92)
   92,1ab.1c-2.5: El Señor reina, vestido de majestad

SALMO 95 (94)
   94,1-2.6-7.8-9: Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor

SALMO 96 (95)
   95,1-2a.2b-3.10: Contad las maravillas del Señor

SALMO 98 (97)
   97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4: El Señor revela... su victoria
   97,1.2-3ab.3cd-4.5-6: Cantad al Señor un cántico nuevo...

SALMO 100 (99)
   99,1-2.3.5: Somos su pueblo y ovejas de su rebaño

SALMO 102 (101)
  102,16-18.19-21.29.22-23: El Señor desde el cielo...

SALMO 103 (102)
  103 (102): Bendice, alma mía, al Señor
  103,1-2.3-4.8-9.11-12: El Señor es compasivo...
  103,1-2.3-4.8.10.12-13: El Señor es compasivo...
  103,1-2.13-14.17-18a: La misericordia del Señor dura siempre
  103,1-2.11-12.19-20ab: Bendigamos al Señor...
  103,1-2a.27-28.29be-30: Bendice, alma mía, al Señor
  103,1-2a.5-6.10.12.24.35c: Goce el Señor con sus obras
  103: El Señor es compasivo y misericordioso
  103: Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra

SALMO 105 (104) 
  104,1-2.3-4.6-7.8-9: Que se alegren los que buscan al Señor
  104,16-17.18-19.20-21: Recordad las maravillas que hizo
  Salmo 104: El Señor se acuerda de su alianza

Salmo 105: Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo
Sal 109,1.2.3.4: Tú eres sacerdote eterno según...

SALMO 112 (111)
   111,1-2.3-4.5-6
   111,1-2.7-8.9

SALMO 113 (112): Bendito sea el nombre del Señor
   113,1-2.3-4.5-6.7-8: El Señor lo sentó con los príncipes...

SALMO 115 (114-115)  
  115:1-2,3-4,5-6,8-9  
  115,12-13.14-15.18-19
  115
  115,12-13.14-15.16-17

Sal 116,1.2

SALMO 117 (116)
     Salmo de alabanza

SALMO 118 (117)
   118:2-4,13-15,22-24
   118 (117),1-2.16-17.22-23
   118 (117) 1-2.4.22-24.25-27a
   118 (117) 1.14-15.16-18.19-21

SALMO 118 (119)
  Sal 118
  118,1-2.4-5.17-18.33-34
  118,23-24.26-27.29-30

Salmo 121

SALMO 128 (127)
  127,1-2.3.4-5

SALMO 130 (129) 
  129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8
  Un salmo para el Adviento

Salmo 131: Salmo de Nazaret

SALMO 135:     
   135:1b-2,3-4,5-6  

SALMO 138 (137)  
   137,1-2a.2bc.3.7c-8

SALMO 141 (140)
   141,1-2.3.8

SALMO 145 (144) 
   144,1-2.6b-7.8-9a.9bc-10
   144,8-9.10-11.12-13ab
   144,8-9.13cd-14.17-18

Salmo 148   
   148,1-2.11-12.13.14

SALMO 149
   149,1-2.3-4.5-6a.9b  

martes, 14 de agosto de 2018

Lucas 20,41-44: El Mesías, hijo y Señor de David

El Mesías, hijo y Señor de David
Cf. Mt 22,41-46; Mc 12,35-37  

20:41 Jesús les dijo entonces: "¿Cómo se puede decir que el Mesías es hijo de David,
20:42 si el mismo David ha dicho en el Libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha,
20:43 hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies?
20:44 Si David lo llama "Señor", ¿cómo puede ser hijo suyo?"

domingo, 12 de agosto de 2018

Mateo 26,30-35: Anuncio de las negaciones de Pedro

Anuncio de las negaciones de Pedro
Cf. Mc 14,26-31; Lucas 22,31-34; Jn 13,36-38

26:30 Después del canto de los Salmos, salieron hacia el monte de los Olivos.
26:31 Entonces Jesús les dijo: "Esta misma noche, ustedes se van a escandalizar a causa de mí. Porque dice la Escritura: Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño.
26:32 Pero después que yo resucite, iré antes que ustedes a Galilea".
26:33 Pedro, tomando la palabra, le dijo: "Aunque todos se escandalicen por tu causa, yo no me escandalizaré jamás".
26:34 Jesús le respondió: "Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo, me habrás negado tres veces".
26:35 Pedro le dijo: "Aunque tenga que morir contigo, jamás te negaré". Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

sábado, 31 de marzo de 2018

Isaías 12,2-3,4bcd.5-6

Vigilia Pascual 

Isaías 12,2-3,4bcd.5-6
R. Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación

El Señor es mi Dios y salvador,
con él estoy seguro y nada temo.
El Señor es mi protección y mi fuerza
y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo
de la fuente de salvación.
R. Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación

Den gracias al Señor,
invoquen su nombre,
cuenten a los pueblos sus hazañas,
proclamen que su nombre es sublime.
R. Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación

Alaben al Señor por sus proezas,
anúncienlas a toda la tierra.
Griten jubilosos, habitantes de Sión,
porque el Dios de Israel
ha sido grande con ustedes.
R. Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación

Salmo 32,4-5.6-7.12-13.20 y 22: La tierra llena está de tus bondades

Vigilia Pascual 

Salmo 32,4-5.6-7.12-13.20 y 22
R. La tierra llena está de tus bondades

Sincera es la palabra del Señor
y todas sus acciones son leales.
El ama la justicia y el derecho,
la tierra llena está sus bondades.
R. La tierra llena está de tus bondades

La palabra del Señor hizo los cielos
y su aliento, los astros.
Los mares encerró como en un odre
Y como en una presa, los océanos.
R. La tierra llena está de tus bondades

Feliz la nación cuyo Dios es el Señor;
dichoso el pueblo que escogió por suyo.
Desde el cielo el Señor, atentamente,
mira a todos los hombres.
R. La tierra llena está de tus bondades

En el Señor está nuestra esperanza,
pues él es nuestra ayuda y nuestro amparo.
Muéstrate bondadoso con nosotros,
puesto que en ti, Señor, hemos confiado.
R. La tierra llena está de tus bondades

Salmo 41,3.5bcd;42,3-4: Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios

Vigilia Pascual 

Salmo 41,3.5bcd;42,3-4
R. Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios

Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios viviente:
¿Cuándo iré a contemplar
el rostro de Dios?
R. Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios

¡Cómo iba en medio de la multitud
y la guiaba hacia la Casa de Dios,
entre cantos de alegría y alabanza,
en el júbilo de la fiesta!
R. Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios

Envíame tu luz y tu verdad:
que ellas me encaminen
y me guíen a tu santa Montaña,
hasta el lugar donde habitas.
R. Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios

Y llegaré al altar de Dios,
el Dios que es la alegría de mi vida;
y te daré gracias con la cítara,
Señor, Dios mío.
R. Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua,
así mi alma suspira por ti, mi Dios

sábado, 8 de julio de 2017

Salmo 135:1b-2,3-4,5-6: Alabad al Señor porque es bueno

Salmo 135:1b-2,3-4,5-6:
Sábado de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año I
R. Alabad al Señor porque es bueno

Alabad el nombre del Señor,
alabadlo, siervos del Señor,
que estáis en la casa del Señor,
en los atrios de la casa de nuestro Dios.
R. Alabad al Señor porque es bueno

Alabad al Señor porque es bueno,
tañed para su nombre, que es amable.
Porque él se escogió a Jacob,
a Israel en posesión suya.
R. Alabad al Señor porque es bueno

Yo sé que el Señor es grande,
nuestro dueño más que todos los dioses.
El Señor todo lo que quiere lo hace:
en el cielo y en la tierra,
en los mares y en los océanos.
R. Alabad al Señor porque es bueno

jueves, 6 de julio de 2017

Salmo 114:1-2,3-4,5-6,8-9: Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida

Salmo 114:1-2,3-4,5-6,8-9:
Jueves de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año I
Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida


Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco.
R. Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida


Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor:
«Señor, salva mi vida.»
R. Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida


El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas, me salvó.
R. Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida


Arrancó mi alma de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida.
R. Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida


SOBRE EL SALMO 115 (114)

miércoles, 5 de julio de 2017

Salmo 34:7-8,10-11,12-13: Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Salmo 34:7-8,10-11,12-13:
Miércoles de la 13 Semana del Tiempo Ordinario, Año I
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.
El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que le temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Venid, hijos, escuchadme:
os instruiré en el temor del Señor;
¿hay alguien que ame la vida
y desee días de prosperidad?
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha


sábado, 1 de julio de 2017

Salmo 1,46-47.48-49.50.53.54-55: El Señor se acuerda de la misericordia

Salmo 1,46-47.48-49.50.53.54-55
Sábado de la 12 Semana del Tiempo Ordinario, Año I
R. El Señor se acuerda de la misericordia

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.
R. El Señor se acuerda de la misericordia

Porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo.
R. El Señor se acuerda de la misericordia

Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
R. El Señor se acuerda de la misericordia

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
R. El Señor se acuerda de la misericordia

miércoles, 28 de junio de 2017

Salmo 104,1-2.3-4.6-7.8-9: Que se alegren los que buscan al Señor

Miércoles de la Octava de Pascua
Miércoles de la 12 Semana del Tiempo Ordinario, Año II 

Salmo 104,1-2.3-4.6-7.8-9: 
Que se alegren los que buscan al Señor

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas.
R. Que se alegren los que buscan al Señor

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
R. Que se alegren los que buscan al Señor

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra.
R. Que se alegren los que buscan al Señor

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac.
R. Que se alegren los que buscan al Señor

SOBRE EL SALMO 104:
El Señor se acuerda de su alianza eternamente    

martes, 27 de junio de 2017

SALMO 15 (14) ¿Quién habitará en tu monte santo?

SALMO 15 (14)
¿Quién habitará en tu monte santo?

15:1 Salmo de David.
Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?,
¿quién habitará en tu santa Montaña?
15:2 El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón
15:3 y no calumnia con su lengua.
El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino,
15:4 el que no estima a quien Dios reprueba
y honra a los que temen al Señor.
El que no se retracta de lo que juró,
aunque salga perjudicado;
15:5 el que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que procede así, nunca vacilará.

15 (14),2-3a.3bc-4ab.5 

Salmo 14,2-3a.3bc-4ab.5: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

Salmo 14,2-3a.3bc-4ab.5:
Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
Martes de la 12 Semana de Tiempo Ordinario, Año II

El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua.
R. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor.
R. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

El que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que así obra nunca fallará.
R. Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?

SALMO 15 (14)

viernes, 9 de junio de 2017

Salmo 145,1-2.6b-7.8-9a.9bc-10: Alaba, alma mía, al Señor

Salmo 145,1-2.6b-7.8-9a.9bc-10
R. Alaba, alma mía, al Señor

Viernes de la 9 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.
R. Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos.
R. Alaba, alma mía, al Señor

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos.
R. Alaba, alma mía, al Señor

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad.
R. Alaba, alma mía, al Señor

miércoles, 7 de junio de 2017

Salmo 25 (24): De súplica

SALMO 25 (24)

— Comentario por Reflexiones Católicas

Es una mezcla de súplica individual con elementos y contenidos de los salmos sapienciales (ver Salmo 1). Pero predomina la súplica. Una persona anciana le pide dos cosas a Dios: que le perdone las faltas y pecaos de su juventud y lo libre de las manos de sus enemigos.

Este salmo ha sido retocado y ha recibido añadidos. El último versículo (22) es un añadido posterior. Además, se trata de un salmo alfabético (véase Salmo 9). En su lengua original, cada versículo comienza con una de las letras del alfabeto hebreo. En nuestras traducciones, este detalle se ha perdido. Este salmo causó un gran impacto cuando surgió. Fue conservado en la memoria y, más tarde, reelaborado con objeto de facilitar su memorización. Esta es la finalidad del orden alfabético de sus versículos.

— Podemos distinguir tres partes: 1-7; 8-15; 16-22

En la primera (1-7), el salmista expresa su total confianza en el Señor, con la esperanza de no verse defraudado ni quedar sin respuesta. Habla de los enemigos traidores y de las faltas de su juventud.

En la segunda (8-15) tenemos una reflexión sapiencial, esto es, una meditación acerca del sentido de la vida. La raíz de todo es el temor del Señor. No se trata de tenerle miedo sino respeto y confianza. Quien lo teme se convierte en amigo íntimo y el Señor se le revela, sellando su alianza. El que teme al Señor está siempre atento a su voluntad y Dios lo libra de los peligros.

La última parte (16-22) retoma la difícil situación en que se encuentra el fiel. Este vuelve a pedir con insistencia el perdón de los pecados y la liberación de las manos de los enemigos, cada vez más numerosos.

Como en otros salmos, también en este se compara a los enemigos con unos cazadores que tienden trampas para atrapar al justo (15).

— Conflicto

Este salmo revela un conflicto entre dos grupos desiguales: el salmista y sus adversarios. Es probable que el salmista represente al grupo de los pobres que padecen injusticia y que calla ante las amenazas.

Leyendo de corrido el salmo, descubrimos quiénes son los adversarios. El salmista los llama «enemigos» (2), «traidores» (3), dice que le tienden una trampa para capturarlo (15); se trata de enemigos que se multiplican y lo odian con un odio mortal (19), ¿En qué habría consistido la traición? No lo sabemos. Probablemente se habría tratado de la violación de las leyes, dando lugar a la injusticia. ¿Y por qué detestan al justo con un odio tan intenso? Ciertamente por su denuncia de las injusticias (véase Sal 1,16—2,20). Por eso traman su destrucción.

— Conflicto interior

Al lado de este conflicto entre grupos, tenemos el drama interior del salmista. Se reconoce pecador e insiste con fuerza en esta condición. Como viene a decir el Sal 130,3, si el Señor obra con rigor y tiene en cuenta las faltas de las personas, ¿quién podré resistir? Por eso, el salmista hace examen de conciencia y trata de ajustar cuentas con Dios.

Este salmo nos ofrece un cuadro bastante completo de la situación personal y del conflicto social que tiene que afrontar este hombre. El salmista habla de las propias faltas y pecados de juventud (7a), se considera pecador (8) y, socialmente, pobre entre los pobres (9). Reconoce que ha cometido grandes pecados (11), vive solo y está afligido (16), con el corazón angustiado y en mecho de tribulaciones (17), padeciendo trabajos y penas (18); sus enemigos son cada vez más numerosos, lo odian y quieren verlo muerto (19). Por eso suplica al Señor: «muéstrame» (4), «guíame» (5), «no te acuerdes» (7), «vuélvete» (16), « ¡guarda mi vida!», «!líbrame!» (20), etc.

Pecador, pobre, solitario, desdichado, angustiado, en la miseria, objeto de una caza a muerte. Esta es la situación que hizo que este hombre compusiera el salmo 24. Y, ¿por qué todo esto? ¿Se puede ir más allá? Tal vez. Este salmo afirma que quien teme al Señor «vivirá feliz» y «su descendencia poseerá la tierra» (1 3). ¿No estaremos ante un conflicto relacionado con la posesión de la tierra? Es muy probable. El salmista parece ser alguien que carece de tierra.

Este salmo emplea muchos términos que nos recuerdan la Alianza: “camino” (8.9), «justicia» (9), “amor y verdad”, «alianza y mandatos» (10), «alianza» (14), etc.

El Dios de este salmo es, una vez más, el aliado del pobre explotado y oprimido, e1 mismo Dios que, en el pasado, liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto, se alió con ellos y los condujo a la tierra prometida. Por eso el salmista muestra tanto valor al pedir y tanta confianza de que va a ser escuchado, evitando quedar defraudado y confundido por un Dios neutro, sordo e indiferente.

— Jesús

En el Nuevo Testamento Jesús proclamó dichosos y bienaventurados a los mansos (los oprimidos) porque poseerán la tierra (Mt 5,5), perdonó los pecados (Lc 7,36-50; Jn 8,1-11) y puso sobre aviso a los ambiciosos que acumulan bienes (Lc 12,15).

— Momento de oración

Podemos rezarlo en los momentos de súplica; cuando sentimos el peso de nuestros pecados; en las situaciones de clamor por falta de tierra; cuando contemplamos la miseria de los pobres marginados; cuando la vida corre peligro y hay personas que han sido marcadas con el sello de la muerte... 

SALMO 25 (24)

SALMO 25 (24)
Muéstrame, Señor, tus caminos


25:1 De David.
Invocación y profesión de confianza
A ti, Señor, elevo mi alma,
25:2 Dios mío, yo pongo en ti mi confianza;
¡que no tenga que avergonzarme
ni se rían de mí mis enemigos!
25:3 Ninguno de los que esperan en ti
tendrá que avergonzarse:
se avergonzarán los que traicionan en vano.

Apelación a la bondad divina
25:4 Muéstrame, Señor, tus caminos,
enséñame tus senderos.
25:5 Guíame por el camino de tu fidelidad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador,
y yo espero en ti todo el día.
25:6 Acuérdate, Señor, de tu compasión y de tu amor,
porque son eternos.
25:7 No recuerdes los pecados ni las rebeldías de mi juventud:
por tu bondad, Señor, acuérdate de mi según tu fidelidad.
25:8 El Señor es bondadoso y recto:
por eso muestra el camino a los extraviados;
25:9 él guía a los humildes para que obren rectamente
y enseña su camino a los pobres.
25:10 Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad,
para los que observan los preceptos de su alianza.
25:11 ¡Por el honor de tu Nombre, Señor,
perdona mi culpa, aunque es muy grande!

Reflexión sobre el temor de Dios
25:12 ¿Hay alguien que teme al Señor?
Él le indicará el camino que debe elegir:
25:13 su alma descansará feliz
y su descendencia poseerá la tierra.
25:14 El Señor da su amistad a los que lo temen
y les hace conocer su alianza.
25:15 Mis ojos están siempre fijos en el Señor,
porque él sacará mis pies de la trampa.

Insistencia en la súplica25:16 Mírame, Señor, y ten piedad de mí,
porque estoy solo y afligido:
25:17 alivia las angustias de mi corazón,
y sácame de mis tribulaciones.
25:18 Mira mi aflicción y mis fatigas,
y perdona todos mis pecados.
25:19 Mira qué numerosos son mis enemigos
y qué violento es el odio que me tienen.
25:20 Defiende mi vida y líbrame:
que no me avergüence de haber confiado en ti;
25:21 la integridad y la rectitud me protegen,
porque yo espero en ti, Señor.
25:22 Salva, Dios mío, a Israel
de todas sus angustias.

Liturgia de la Palabra: 
   24,2-3.4-5ab.6-7bc.8-9  
   24,4bc-5.6-7.8-9 
Sobre el Salmo 25 (24): 
   Súplica

Salmo 24,2-3.4-5ab.6-7bc.8-9: A tí, Señor, levanto mi alma

Salmo 24,2-3.4-5ab.6-7bc.8-9:
A tí, Señor, levanto mi alma

Miércoles de la 9 Semana del Tiempo Ordinario, Año I

Dios mío, en ti confío,
no quede yo defraudado,
que no triunfen de mí mis enemigos;
pues los que esperan en ti no quedan defraudados,
mientras que el fracaso malogra a los traidores.
R. A tí, Señor, levanto mi alma

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.
R. A tí, Señor, levanto mi alma

Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor.
R. A tí, Señor, levanto mi alma

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
R. A tí, Señor, levanto mi alma