jueves, 2 de marzo de 2017

Salmo 1: Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor

SALMO 1

El Señor protege el camino de los justos
1:1 ¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
1:2 sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!
1:3 Él es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.
1:4 No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
1:5 Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;
1:6 porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

SOBRE EL SALMO 1:
El justo y los injustos
En la liturgia de la Iglesia:
Jueves de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I 
Jueves después del Miércoles de Ceniza
Jueves de la 2 Semana de Cuaresma

Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos;
sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor


Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor


No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento.
Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.
R. Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor


La Biblia en imágenes:


No hay comentarios: