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jueves, 16 de junio de 2022

2 Timoteo 4,1-8: Predica la palabra

1 Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, 
   por su Manifestación y por su Reino:
2 Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, 
   exhorta con toda paciencia y doctrina.
3 Porque vendrá un tiempo en que los hombres no soportarán la doctrina sana, sino que, 
   arrastrados por su propias pasiones, se harán con un montón de maestros 
   por el prurito de oír novedades;
4 apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las fábulas.
5 Tú, en cambio, pórtate en todo con prudencia, soporta los sufrimientos, 
   realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio.
6 Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente.
7 He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe.
8 Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; 
   y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.

domingo, 12 de junio de 2022

2 Corintios 6,1-10: El combate apostólico

6,1-10: El combate apostólico

1 Y porque somos sus colaboradores, los exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios. 
2 Porque él nos dice en la Escritura: En el momento favorable te escuché, 
   y en el día de la salvación te socorrí. Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación. 
3 En cuanto a nosotros, no damos a nadie ninguna ocasión de escándalo, 
   para que no se desprestigie nuestro ministerio.
4 Al contrario, siempre nos comportamos como corresponde a ministros de Dios, 
   con una gran constancia: en las tribulaciones, en las adversidades, en las angustias, 
5 al soportar los golpes, en la cárcel, en las revueltas, en las fatigas, en la falta de sueño, en el hambre. 
6 Nosotros obramos con integridad, con inteligencia, con paciencia, con benignidad, con docilidad al      
   Espíritu Santo, con un amor sincero, 
7 con la palabra de verdad, con el poder de Dios; usando las armas ofensivas y defensivas de la justicia; 
8 sea que nos encontremos en la gloria, o que estemos humillados; que gocemos de buena 
   o de mala fama; que seamos considerados como impostores, cuando en realidad somos sinceros; 
9 como desconocidos, cuando nos conocen muy bien; como moribundos, cuando estamos llenos de vida; 
   como castigados, aunque estamos ilesos; 
10 como tristes, aunque estamos siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; 
     como gente que no tiene nada, aunque lo poseemos todo.

domingo, 18 de febrero de 2018

Romanos 12,3-8: Los carismas al servicio de la comunidad

Romanos 12,3-8 

12:3 En virtud de la gracia que me fue dada, le digo a cada uno de ustedes: no se estimen más de lo que conviene; pero tengan por ustedes una estima razonable, según la medida de la fe que Dios repartió a cada uno.
12:4 Porque así como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros con diversas funciones,
12:5 también todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros.
12:6 Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes.
11 El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe.
12:7 El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe.
12:8 El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.

sábado, 16 de enero de 2016

1 Corintios 12,1-11: Los dones espirituales

1 Corintios 12,1-11
Domingo de la 2 Semana del Tiempo Ordinario, C (1 Cor 12,4-11)

12:1 Con relación a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que ustedes vivan en la ignorancia.
12:2 Ustedes saben que cuando todavía eran paganos, se dejaban arrastrar ciegamente al culto de dioses inanimados.
12:3 Por eso les aseguro que nadie, movido por el Espíritu de Dios, puede decir: "Maldito sea Jesús". Y nadie puede decir: "Jesús es el Señor", si no está impulsado por el Espíritu Santo.
12:4 Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu.
12:5 Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor.
12:6 Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos.
12:7 En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.
12:8 El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu;
12:9 a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu;
12:10 a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas.
12:11 Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.

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