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lunes, 26 de agosto de 2024

Jn 8,43-50: No escuchan mis palabras

43 ¿Por qué ustedes no comprenden mi lenguaje? Es porque no pueden escuchar mi palabra.
44 Ustedes tienen por padre al demonio y quieren cumplir los deseos de su padre. 
     Desde el comienzo él fue homicida y no tiene nada que ver con la verdad, 
     porque no hay verdad en él. Cuando miente, habla conforme a lo que es, 
     porque es mentiroso y padre de la mentira.
45 Pero a mí no me creen, porque les digo la verdad.
46 ¿Quién de ustedes probará que tengo pecado? Y si les digo la verdad, ¿por qué no me creen?
47 El que es de Dios escucha las palabras de Dios; si ustedes no las escuchan, es porque no son de Dios".
48 Los judíos le replicaron: 
     "¿No tenemos razón al decir que eres un samaritano y que estás endemoniado?" 
     Jesús respondió:
49 "Yo no estoy endemoniado, sino que honro a mi Padre, y ustedes me deshonran a mí.
50 Yo no busco mi gloria; hay alguien que la busca, y es él el que juzga.

lunes, 19 de agosto de 2024

Libro de Josué 7,1-26: Derrota y castigo

Libro de Josué
Capítulo 7
La violación del anatema

1 Pero los israelitas cometieron un pecado con lo consagrado. 
   Porque Acán, hijo de Carmí, de Zabdí, de Zéraj, de la tribu de Judá, robó de lo consagrado. 
   Y el Señor se encolerizó contra Israel. 

Derrota ante Ay, castigo del sacrilegio

2 Josué envió gente desde Jericó hacia Ay, al este de Betel, con esta orden: 
   –Vayan a reconocer la región. Fueron, hicieron el reconocimiento 
3 y, al volver, dijeron a Josué: –No hace falta que vaya toda la tropa; 
   bastan unos dos mil o tres mil para conquistar la ciudad. 
   No canses a toda la tropa en este ataque, que ellos son pocos. 
4 Entonces fueron hacia Ay unos tres mil del ejército; pero tuvieron que huir ante los de Ay, 
5 que les hicieron unas treinta y seis bajas y los persiguieron desde las puertas de la ciudad 
   hasta Hassebarim, derrotándolos en la cuesta. El valor del ejército se deshizo en agua.

Oración de Josué
 
6 Josué se rasgó el manto, cayó rostro en tierra ante el arca del Señor, 
   y estuvo así hasta el atardecer, junto con los concejales de Israel, echándose polvo a la cabeza. 
7 Josué oró: –¡Ay Señor mío! ¿Para qué hiciste pasar el Jordán a este pueblo?, 
   ¿para entregarnos después a los amorreos y exterminarnos? 
   ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! 
8 ¡Perdón, Señor! ¿Qué voy a decir después que Israel ha vuelto la espalda ante el enemigo? 
9 Lo oirán los cananeos y toda la gente del país, nos cercarán y borrarán nuestro nombre de la tierra. 
   ¿Y qué harás tú con tu ilustre nombre? 

Respuesta de Yahvé

10 El Señor le respondió: –Anda, levántate. ¿Qué haces ahí, caído rostro en tierra? 
11 Israel ha pecado, han quebrantado el pacto que yo realicé con ellos, 
     han tomado de lo consagrado, han robado, han disimulado escondiéndolo entre su ajuar. 
12 No podrán los israelitas resistir a sus enemigos, les volverán la espalda, 
     porque se han convertido ellos mismos en algo que debe ser consagrado al exterminio. 
     No estaré más con ustedes mientras no eliminen lo que ordené que se destruyera. 
13 Levántate, purifica al pueblo y diles: 
     Purifíquense para mañana, porque así dice el Señor, Dios de Israel: 
     ¡Hay algo que debió ser consagrado al exterminio dentro de ti, Israel! 
     No podrás hacer frente a tus enemigos mientras no lo destruyas y lo eches fuera de ti. 
14 Por la mañana se acercarán por tribus. La tribu que el Señor indique por sorteo se acercará 
     por clanes; el clan que el Señor indique por sorteo se acercará por familias; 
     la familia que el Señor indique por sorteo se acercará por individuos. 
15 El que sea sorprendido con algo consagrado, será quemado con todos sus bienes, 
     por haber quebrantado el pacto del Señor y haber cometido una infamia en Israel.

Descubrimiento y castigo del culpable
 
16 Josué madrugó y mandó a los israelitas acercarse por tribus. La suerte cayó en la tribu de Judá. 
     Se fue acercando la tribu de Judá por clanes, y la suerte cayó en el clan de Zéraj. 
17 Se fue acercando el clan de Zéraj por familias, y la suerte cayó en la familia de Zabdí. 
18 Se fue acercando la familia de Zabdí por individuos, y la suerte cayó en Acán, hijo de Carmí, 
     de Zabdí, de Zéraj, de la tribu de Judá. 
19 Josué dijo a Acán: –Hijo mío, glorifica al Señor, Dios de Israel, haciendo tu confesión. 
     Dime lo que has hecho, no me ocultes nada. 
20 Acán respondió a Josué: 
     –Es verdad, he pecado contra el Señor, Dios de Israel. He hecho esto y esto: 
21 vi entre los despojos un manto babilonio muy bueno, 
     doscientas monedas de plata y una barra de oro de medio kilo; 
     se me fueron los ojos y lo agarré. 
     Mira, está todo escondido en un hoyo en medio de mi tienda, el dinero debajo. 
22 Josué mandó a unos que fueran corriendo a la tienda de Acán: 
     todo estaba allí escondido, el dinero debajo. 
23 Lo sacaron de la tienda, se lo llevaron a Josué y a los israelitas y lo depositaron ante el Señor. 
24 Josué tomó a Acán, hijo de Zéraj –con el dinero, el manto y la barra de oro–, 
     a sus hijos e hijas, sus bueyes, burros y ovejas, y su tienda con todos sus bienes. 
     En compañía de todo Israel los subió al Valle de Acor, 
25 y Josué dijo: –¡El Señor te haga sufrir hoy mismo la desgracia que nos has acarreado! 
    Todos los israelitas apedrearon a Acán. Luego los quemaron y los cubrieron de piedras. 
26 Después levantaron encima de él un montón de piedras, que todavía hoy se conserva. 
     Y el Señor aplacó el incendio de su ira. Por eso aquel sitio se llama hasta hoy Valle de Acor. 


domingo, 17 de marzo de 2024

Hebreos 5,1-10: Jesús, Sumo Sacerdote

1 Porque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres 
   y está puesto en favor de los hombres en lo que se refiere a Dios 
   para ofrecer dones y sacrificios por los pecados;
2 y puede sentir compasión hacia los ignorantes y extraviados, 
   por estar también él envuelto en flaqueza.
3 Y a causa de esa misma flaqueza debe ofrecer por los pecados propios igual que por los del pueblo.
4 Y nadie se arroga tal dignidad, sino el llamado por Dios, lo mismo que Aarón.
5 De igual modo, tampoco Cristo se apropió la gloria del Sumo Sacerdocio, 
   sino que la tuvo de quien le dijo: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy.
6 Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, a semejanza de Melquisedec.
7 El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas 
   con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte, 
   fue escuchado por su actitud reverente,
8 y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia;
9 y llegado a la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen,
10 proclamado por Dios Sumo Sacerdote a semejanza de Melquisedec.

domingo, 16 de abril de 2023

Juan 20,19-31: Apariciones de Jesús a sus discípulos

Juan 20,19-31


Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
– Paz a vosotros.
Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
– Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Y dicho esto exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
– Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidos.

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
– Hemos visto al Señor.
Pero él les contestó:
– Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.
A los ocho días estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
– Paz a vosotros.
Luego dijo a Tomás:
– Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Contestó Tomás:
– ¡Señor mío y Dios mío!
Jesús le dijo:
– ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.
Muchos otros signos que están escritos en este libro hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre.

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domingo, 26 de marzo de 2023

Juan 8,1-11: La mujer adúltera

Juan 8,1-11


En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."

domingo, 19 de marzo de 2023

Juan 9,1-41: El ciego de nacimiento

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y sus discípulos le preguntaron:
— Maestro, ¿quien pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?
Jesús contestó:
— Ni éste pecó ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios. Mientras es de día, tenemos que hacer las obras del que me ha enviado; viene la noche, y nadie podrá hacerlas. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo.
Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo:
— Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).
Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:
— ¿No es ése el que se sentaba a pedir?
Unos decían:
— El mismo.
Otros decían:
— No es él, pero se le parece.
Él respondía:
— Soy yo.
Y le preguntaban:
— ¿Y cómo se te han abierto los ojos?
Él contestó:
— Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y que me lavase. Entonces fui, me lavé, y empecé a ver.
Le preguntaron:
— ¿Dónde está él?
Contestó:
— No sé.
Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. Él les contestó:
— Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.
Algunos de los fariseos comentaban:
— Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.
Otros replicaban:
— ¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?
Y estaban divididos. Volvieron a preguntarle al ciego:
— Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?
Él contestó:
— Que es un profeta.
Pero los judíos no se creyeron que aquél había sido ciego y había recibido la vista, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron:
— ¿Es éste vuestro hijo, de quien decís vosotros que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?
Sus padres contestaron:
— Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego; pero cómo ve ahora, no lo sabemos nosotros, y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, que es mayor y puede explicarse. Sus padres respondieron así porque tenían miedo los judíos; porque los judíos ya habían acordado excluir de la sinagoga a quien reconociera a Jesús por Mesías. Por eso sus padres dijeron: "Ya es mayor, preguntádselo a él."
Llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron:
— Confiésalo ante Dios: nosotros sabemos que ese hombre es un pecador.
Contestó él:
— Si es un pecador, no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo.
Le preguntan de nuevo:
— ¿Qué te hizo, cómo te abrió los ojos?
Les contestó:
— Os lo he dicho ya, y no me habéis hecho caso; ¿para qué queréis oírlo otra vez?; ¿también vosotros queréis haceros discípulos suyos?
Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron:
— Discípulo de ése lo serás tú; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios, pero ése no sabemos de dónde viene.
Replicó él:
— Pues eso es lo raro: que vosotros no sabéis de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino al que es religioso y hace su voluntad. Jamás se oyó decir que nadie le abriera los ojos a un ciego de nacimiento; si éste no viniera de Dios, no tendría ningún poder.
Le replicaron:
— Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?
Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo:
— ¿Crees tú en el Hijo del hombre?
Él contestó:
— ¿Y quién es, Señor, para que crea en él?
Jesús les dijo:
— Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.
Él dijo:
— Creo, señor.
Y se postró ante él.
Jesús añadió:
— Para un juicio he venido ya a este mundo; para que los que no ve vean, y los que ven queden ciegos.
Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le preguntaron:
— ¿También nosotros estamos ciegos?
Jesús les contestó:
— Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado, pero como decís que veis, vuestro pecado persiste.


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sábado, 25 de febrero de 2023

Romanos 5,12-21: Adán y Jesucristo

Romanos 5,12-21

12 Por lo tanto, por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, 
     y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
13 En efecto, el pecado ya estaba en el mundo, antes de la Ley, pero cuando no hay Ley, 
     el pecado no se tiene en cuenta.
14 Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso en aquellos que no habían pecado, 
     cometiendo una transgresión semejante a la de Adán, que es figura del que debía venir.
15 Pero no hay proporción entre el don y la falta. Porque si la falta de uno solo provocó la muerte 
      de todos, la gracia de Dios y el don conferido por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, 
      fueron derramados mucho más abundantemente sobre todos.
16 Tampoco se puede comparar ese don con las consecuencias del pecado cometido por un solo hombre, 
     ya que el juicio de condenación vino por una sola falta, mientras que el don de la gracia lleva a la 
     justificación después de muchas faltas.
17 En efecto, si por la falta de uno solo reinó la muerte, con mucha más razón, vivirán y reinarán 
     por medio de un solo hombre, Jesucristo, aquellos que han recibido abundantemente la gracia 
     y el don de la justicia.
18 Por consiguiente, así como la falta de uno solo causó la condenación de todos, también el acto 
     de justicia de uno solo producirá para todos los hombres la justificación que conduce a la Vida.
19 Y de la misma manera que por la desobediencia de un solo hombre, todos se convirtieron 
     en pecadores, también por la obediencia de uno solo, todos se convertirán en justos.
20 Es verdad que la Ley entró para que se multiplicaran las transgresiones, pero donde abundó el pecado, 
     sobreabundó la gracia.
21 Porque así como el pecado reinó produciendo la muerte, también la gracia reinará por medio 
     de la justicia para la Vida eterna, por Jesucristo, nuestro Señor.  

sábado, 18 de febrero de 2023

Levítico 19,1-2.11-18: Deberes religiosos y sociales

Levítico 19,1-2.11-18

Deberes religiosos y sociales
1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: Sed santos, porque yo, Yahveh, 
   vuestro Dios, soy santo

Deberes religiosos y sociales
11 No hurtaréis; ni os defraudaréis unos a otros.
12 No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.
13 No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. 
     No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente.
14 No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Dios,
     Yo, Yahveh.
15 Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: 
     con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andes difamando entre los tuyos; no demandes contra la vida de tu prójimo. Yo, Yahveh.
17 No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, 
     para que no te cargues con pecado por su causa.
18 No te vengarás ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo. 
     Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yahveh.

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sábado, 17 de diciembre de 2022

Mateo 1,18-25: Concepción virginal y el nacimiento de Jesús

Mateo 1,18-25



18 Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, 
     cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, 
     resolvió abandonarla en secreto.
20 Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: 
     "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, 
     porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.
21 Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, 
     porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".
22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
23 La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, 
     que traducido significa: "Dios con nosotros".
24 Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa,
25 y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús


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jueves, 8 de diciembre de 2022

Inmaculada Madre y Fuente de la Divina Misericordia, por el Dr. Juan Antonio Mateo García, Pbro. Sociedad Mariológica Española



Hace ya varios años fui invitado, en Roma, a un encuentro de profesores de teología con el gran teólogo Leo Scheffczyk. El tema que trató no fue otro que el del pecado original. Recuerdo una cita de san Agustín que comentó para nosotros el maestro alemán: “Nada tan oscuro para comprender, nada tan necesario de predicar”.

Ayudarnos a comprendernos

El pecado original, a pesar de su gran dificultad para ser comprendido, es imprescindible no sólo para la comprensión de la fe católica por lo que respecta a la realización del designio divino de salvación, sino también para la comprensión misma del ser y del actuar del hombre.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que “aunque propio de cada uno, el pecado original no tiene, en ningún descendiente de Adán, un carácter de falta personal. Es la privación de la santidad y de la justicia originales, pero la naturaleza humana no está totalmente corrompida: está herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al imperio de la muerte e inclinada al pecado” (CIC, 405).

Miseria y misericordia

Es la situación de miseria en que se encuentra la naturaleza humana y, como decía bien san Juan de la Cruz, no puede entenderse la misericordia sin hablar de la miseria. El olvido de esta miseria comporta una falta de realismo que es fatal, en el significado más profundo del término, como también enseña la Iglesia:

“La doctrina sobre el pecado original, vinculada a la de la Redención de Cristo, proporciona una mirada de discernimiento lúcido sobre la situación del hombre y de su obrar en el mundo. Por el pecado de los primeros padres, el diablo adquirió un cierto dominio sobre el hombre, aunque éste permanezca libre. Ignorar que el hombre posee una naturaleza herida, inclinada al mal, da lugar a graves errores en el dominio de la educación, de la política, de la acción social y de las costumbres” (CIC, 407).

La Inmaculada Concepción de María

Todo esto es imprescindible para comprender que es y que significa la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Y es imprescindible para saber qué significa la misericordia de Dios.

Hay que recordar a muchos contemporáneos que “misericordia” viene de “miseria” y “corazón” y que no hay peor falsificación de la misericordia que aquella actitud que minimiza y justifica el pecado por una falsa indulgencia. Pasar por alto una situación de pecado, tranquilizar de manera engañosa al pecador, es la mayor falta de caridad posible. Nada más erróneo aquello de “humano es pecar”. Es lo más inhumano. Si no, Cristo y María no serían humanos.

Estos días he disfrutado mucho leyendo un excelente texto de Leo Scheffczyk. La obra se titula “El mundo de la fe católica. Verdad y forma” y la introducción corre a  cargo de Benedicto XVI. En esta obra se dedican páginas luminosas a la consideración de la Virgen María en la historia de la salvación. Cito el siguiente párrafo a propósito del tema sobre el que estamos reflexionando:

“La posición de María en la teología y en la religiosidad no puede compararse con la de ningún otro santo o apóstol, ya que ningún santo o apóstol tiene como persona individual una posición o un significado en el orden salvífico. Tal significado es un privilegio exclusivo de María debido a su relación singular con Cristo y con el misterio de la encarnación redentora a cuya expansión, crecimiento e integración ha contribuido, justo desde el lado humano”.

Leo Scheffczyk advierte que esta consideración de María como privilegiada no debe entenderse en el sentido de una realización arbitraria de Dios, como una excepción singular centrada en si misma desvinculada del designio universal de salvación de Dios. En una concepción semejante “la figura de María corre el riesgo del aislamiento y de constituirse únicamente como objeto de la admiración humana”. Olvidaríamos entonces algo esencial: que Dios nos eligió en Cristo para que fuéramos santos, inmaculados en su presencia.

La consideración de María en el conjunto y propósito de la historia de la salvación, según Scheffczyk, “nos hace comprensible cómo su ser pleno de gracia, su radical libertad respecto al pecado (“inmaculada concepción”)… no representan adornos arbitrarios, sino que corresponden a esa tarea que debía cumplir como mediadora en el evento redentor de Cristo”.

La inmaculada Concepción está en función de la dispensación de la misericordia de Dios que no abandona el hombre bajo el dominio del demonio, del pecado y de la muerte y que quiere reconducirlo a su designio original. María, en definitiva, por su inmaculada Concepción, se convierte así en Madre y fuente de la Misericordia.

María es la única persona humana objeto del amor de Dios en su expresión más primigenia. En Ella el Mal nunca halló nada suyo. Podríamos decir que Ella fue perfectamente amada y nunca “misericordeada”, utilizando un neologismo muy querido por el Papa Francisco. Expliquémoslo algo más.

Amor y misericordia

San Juan Pablo II, en su encíclica “Dives in misericordia” explica muy bien la diferencia entre “amor” y “misericordia”. Antes del pecado original,  la benevolencia de Dios hacia el hombre es sólo “amor”. No puede haber misericordia porque todavía no hay miseria y no olvidemos que la miseria mayor y fuente de todas las demás es el pecado. Cuando el hombre peca, pierde la gracia divina, se encuentra en una situación de extrema miseria, pero Dios le sigue amando, a pesar de su pecado e infidelidad.

En el famoso fragmento de Gn 3,15, el llamado proto-evangelio o primer anuncio de la salvación, y donde la Iglesia siempre ha reconocido la figura de la Virgen Inmaculada en la mujer que aplasta la cabeza de la serpiente, podemos decir que se inaugura el tiempo de la Divina Misericordia, tiempo que perdurará hasta la consumación de los siglos. En la comunidad celeste y definitiva de los bienaventurados ya no habrá misericordia, sino sólo amor puro pues ya nos habrá miseria.

La Virgen Inmaculada aparece así asociada a la irrupción definitiva en el mundo de la Divina Misericordia y a la dispensación de la misma a lo largo de todo el tiempo de la Iglesia. María es Madre Inmaculada de la Divina Misericordia pues Cristo sólo podía ser recibido en el mundo por alguien limpio de todo pecado.

Un año santo extraordinario de la Misericordia, por lo que hemos visto, sólo puede vivirse desde una perspectiva mariana. Eso sí, María siempre unida a Cristo. Es significativo el famoso sueño que tuvo Don Bosco sobre el combate arduo de la Iglesia y donde la victoria se sustenta en dos poderosas columnas unidas: La Eucaristía y la Inmaculada.

Que la Virgen Inmaculada nos ayude a vivir haciéndonos acoger la Misericordia de Dios en nuestras vidas y convirtiéndonos en apóstoles de esta Misericordia que el mundo necesita. Una vivencia auténtica y, por tanto, mariana de la Misericordia nos debe conducir a la permanente conversión de vida hacia la santidad.

domingo, 6 de noviembre de 2022

Lucas 17:1-6: Tropezar es inevitable, por Julio González, SF


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Lo siento", lo perdonarás.» Los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.» El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería.»

Comentario de Julio González, SF:
"Tropezar es inevitable"

Los tropiezos, las caídas, las debilidades, la tentación, son inevitables, pero "¡ay del que los provoca!" Con una profunda sensibilidad espiritual y social, el Señor da pie a que distingamos entre el escándalo y el que lo provoca ("Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca!") Este detalle es importante porque muchos decimos que no hacemos nada malo y, sin embargo, alguien podría decirnos que nuestro estilo de vida no tiene en cuenta a millones de personas que quisieran vivir en "la normalidad" que vivimos nosotros; lo cual, también es motivo de escándalo.

Por otra parte, algunas veces esperamos a que sean los otros los que se equivoquen. El fracaso de los demás nos produce cierto alivio porque de esta manera podemos justificar nuestro silencio y pasividad. El silencio y la pasividad también tienen su lado oscuro.

La envidia, el orgullo, los complejos, están en el corazón de todas las personas. Estos sentimientos nos han de ayudar a reconocer nuestras infidelidades: nuestra incapacidad para amar y para dejarnos amar. Sin embargo, místicos y santos no sienten el pecado como algo absolutamente negativo sino como una oportunidad para conocerse mejor: "Béndito sea mi pecado, mis debilidades y caídas, si me ayudan a ver que no soy tan bueno como me creía".

Jesús presenta el pecado a sus discípulos como una ocasión para el arrepentimiento y el perdón, no para que nos condenemos unos a otros. Esto es debido a que sin pecar y sin arrepentirnos no podemos llegar a ser la persona, la familia, la comunidad y la Iglesia, que estamos llamados a ser; por eso, los discípulos de Jesús no deberíamos escandalizarnos del pecador sino del modo como reaccionamos ante el pecado, el nuestro y el de los demás.

Lucas 17,1-6: Escándalo, corrección fraterna y el poder de la fe

Lucas 17,1-6
Lunes de la 32 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

• La gravedad del escándalo
(Cf. Mateo 18,6-10; Marcos 9,42-48)

1 Después dijo a sus discípulos: "Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona!
2 Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, 
   antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
3 Por lo tanto, ¡tengan cuidado!

• La corrección fraterna
Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
4 Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: "Me arrepiento", perdónalo".

• El poder de la fe

5 Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
6 Él respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, 
   y dijeran a esa morera que está ahí: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", ella les obedecería.


SOBRE EL ESCÁNDALO Y EL PECADO:

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Mateo 12:30-32: La blasfemia contra el Espíritu Santo

Mateo 12:30-32: La blasfemia contra el Espíritu Santo

30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
31 Por eso les digo que todo pecado o blasfemia se les perdonará a los hombres, 
     pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada.
32 Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; 
     pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el futuro.

sábado, 29 de octubre de 2022

DOMINGO DE LA 31 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año C (Lecturas)

Sabiduría 11:22-12:2
Salmo 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14:
Bendecire tu nombre por siempre jamas, 
Dios mio, mi rey
2 Tesalonicenses 1:11-2:2
Lucas 19:1-10


Sabiduría 11,22–12,2

Tú de todos tienes compasión, porque lo puedes todo y no te fijas en los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no aborreces nada de lo que has hecho; si hubieras odiado alguna cosa, no la habrías creado. ¿Cómo podrían existir los seres, si tú no lo hubieras querido? ¿Cómo podrían conservarse, si tú no lo ordenaras? Tú tienes compasión de todos, porque todos, Señor, te pertenecen y amas todo lo que tiene vida, porque en todos los seres está tu espíritu inmortal. Por eso, a los que pecan los corriges y reprendes poco a poco, y les haces reconocer sus faltas, para que apartándose del mal crean en ti, Señor.


Salmo 144,1-2.8-9.10-11.13cd-14: 
Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Te ensalzaré, Dios mío, mi rey;
bendeciré tu nombre por siempre jamás.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey


Tesalonicenses 1,11–2,2

Con este fin oramos siempre por vosotros, pidiendo a nuestro Dios que os tenga por dignos de haber sido llamados por él, y que cumpla con su poder todos vuestros buenos deseos y los trabajos que realizáis impulsados por la fe. De esta manera el nombre de nuestro señor Jesús será honrado por vuestra causa, y él os honrará conforme a la bondad de nuestro Dios y del señor Jesucristo. Ahora, hermanos, en cuanto al regreso de nuestro señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos que no cambiéis fácilmente de manera de pensar ni os dejéis asustar por ningún mensaje espiritual, discurso o carta que recibáis, como si fuera nuestra, diciendo que el día del Señor ya ha llegado.


Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbol junto al cual tenía que pasar Jesús.
Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo:
— Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.
Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.  Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor:
— Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.
Jesús le dijo:
— Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.

SOBRE ESTE DOMINGO:

sábado, 15 de octubre de 2022

Mateo 18,15-20: La corrección fraterna

Mateo 18,15-20 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

sábado, 8 de octubre de 2022

¿Qué es el hedonismo?



La palabra hedonismo es de origen griego, formado por hedone que significa “placer” y el sufijo -ismo que expresa “doctrina”. Por lo tanto, el hedonismo es una doctrina filosófica que coloca el placer como el bien supremo de la vida humana. Los hedonistas viven para disfrutar de los placeres, intentando evitar el dolor.

Orígenes del hedonismo

El filósofo Aristipo de Cirene, padre del hedonismo y discípulo de Sócrates, realizó una distinción entre los dos lados del alma humana. Por una parte, existía un movimiento suave del alma, que sería lo que se conoce como placer y, por el otro un movimiento áspero del alma, es decir, el dolor. 

En virtud de ello, concluyó que el placer tiene el objetivo de disminuir el dolor, siendo el único camino para conquistar la felicidad. Para el filósofo, Cirene el placer del cuerpo es el sentido de la vida.

Escuela cirenaica y epicuros

Con respecto a la doctrina filosófica hedonismo, existen dos escuelas clásicas, que en ocasiones son confundidas, y sin embargo existen diferencias entre ellas:

La escuela de cirenaica (siglo IV – III a.C), fundada por el padre del hedonismo Aristipo de Cirene. Defendían que el placer era un bien superior y promovía las gratificaciones corporales por encima de las mentales.

Epicúreos, formulada por los epicúreos o hedonistas racionales, seguidores del filósofo Epicuro de Samos. Esta escuela se fundó para perfeccionar el hedonismo y asociaba el placer con la tranquilidad, poniendo el énfasis en la disminución del deseo sobre la adquisición inmediata del placer. Los epicúreos tienen como objetivo conseguir la omisión del dolor, y es por eso que el placer tiene un papel más pasivo y el individuo debe de renunciar a todo lo que le produce dolor y sufrimiento.

El hedonismo en la actualidad

En la época contemporánea la figura más relevante dentro del hedonismo es el filósofo francés Michel Onfray que apuesta por que hay que darle más importancia al ser que al tener. Eso supone disfrutar de las pequeñas cosas de la vida tales como el amor, el oler, el gustar, el escuchar, entre otras.

En este sentido, y también en la etapa más actual, es muy importante la escritora y sexóloga Valerie Tasso quien parte también del hedonismo para explicar la vida. En su caso concreto, dice que dicha filosofía es la que deja patente que nuestra existencia debe ser tomada como la búsqueda del placer en la que el cuerpo es un aliado y en la que el tiempo es más importante que el dinero.

sábado, 24 de septiembre de 2022

Domingo de la Semana 26 del Tiempo Ordinario, Año C





Si el criterio para decidir cuál es el peor pecado fuera el número de veces que se denuncia en la Biblia, entonces, el peor pecado es el mal uso del poder y, muy ligado a este, la falta de compasión hacia los pobres.

La idolatría, el homicidio, la traición, el engaño, la crueldad, la prostitución, el abuso sexual, el mal uso del poder, el grito del pobre, están muy presentes en las páginas de la Biblia, pero son estos dos últimos los que más veces aparecen en las historias y parabolas bíblicas.

La parábola de Jesús es escandalosa para los fariseos porque estaban convencidos de que la riqueza y la salud eran una bendición de Dios para los "justos", mientras que la pobreza y la enfermedad eran un castigo merecido para los pecadores. La parábola no deja lugar a dudas: el rico es condenado al infierno y el pobre Lázaro confortado en el seno de Abraham.

¿Cuál es el pecado del rico? ¿ser rico? ¿es la riqueza un pecado? No. La parábola no habla tanto de la riqueza como del uso que hacemos de la riqueza. La parábola deja muy claro que el rico tenía que haber utilizado sus bienes para cuidar también del pobre Lazaro. Porque utilizó sus bienes sólo para sí mismo y los suyos, sin tener en cuenta las necesidades del pobre Lázaro que malvivía frente a su puerta, el rico fue condenado al infierno.

¿Dónde empezamos a aprender a utilizar nuestros dones y talentos? En casa, en familia. En el hogar aprendemos a cuidarnos mutuamente y a ser compasivos con el más débil. Si no aprendemos en familia a ponernos en segundo lugar para ayudar al más débil, difícilmente lo aprenderemos en otra parte; por eso, es muy importante que la familia sepa reconocer cuáles son sus prioridades. Valores como el sacrificio, la humildad, el respeto, la compasión, no se improvisan ni se aprenden sin practicarlos.

Hace un tiempo escuché el testimonio de una persona que había sido sorprendida por la enseñanza de esta parabola. Quiero compartirlo con vosotros porque la decisión de esta persona me parece ejemplar. 

"Yo había leído muchas veces esta parábola" -me dijo-, "y entendía lo que Jesús nos quiere decir pero nunca había hecho nada al respecto. Un día, mientras ponía gasolina al coche, vi a una persona que se acercaba a los clientes para pedirles ayuda. Nadie le prestaba atención. Algún cliente le daba unos céntimos para sacárselo de encima. Entonces me acordé de la parábola del pobre Lázaro y el rico que no le hizo caso. Aquel hombre venía ahora hacia mí. Saqué mi cartera y un poco turbado porque no me reconocía a mi mismo, le ofrecí un billete de diez dólares y le dije que se comprara lo que quisiera en la tienda de la gasolinera. Desde entonces, cuando se me acerca en la calle una persona pidiendo ayuda le doy un billete de diez dólares. No sé cuántos billetes de diez dólares he dado hasta ahora. Deben ser muchos pero mi economía nunca se ha resentido por ello. No me importa demasiado lo que hagan con los diez dólares. Yo les digo que se cuiden bien. Si pensara que se lo van a gastar en alcohol o tabaco seguramente no se lo daría. Pero no me importa. Esa es su responsabilidad. Seguramente el rico de la parábola había encontrado muchas excusas para no preocuparse por el pobre Lazaro".

sábado, 13 de agosto de 2022

DOMINGO DE LA 20 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, ciclo C (Lecturas)

Jeremías 38:4-6.8-10
Salmo 40: “Señor, date prisa en socorrerme”
Hebreos 12:1-4
Lucas 12:49-53

Jeremías 38,4-6.8-10

En aquellos días, los príncipes dijeron al rey: "Muera ese Jeremías, porque está desmoralizando a los soldados que quedan en la ciudad y a todo el pueblo, con semejantes discursos. Ese hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia." Respondió el rey Sedecías: "Ahí lo tenéis, en vuestro poder: el rey no puede nada contra vosotros." Ellos cogieron a Jeremías y lo arrojaron en el aljibe de Malquías, príncipe real, en el patio de la guardia, descolgándolo con sogas. En el aljibe no había agua, sino lodo, y Jeremías se hundió en el lodo.Ebedmelek salió del palacio y habló al rey: "Mi rey y señor, esos hombres han tratado inicuamente al profeta Jeremías, arrojándolo al aljibe, donde morirá de hambre, porque no queda pan en la ciudad." Entonces el rey ordenó a Ebedmelek, el cusita: "Toma tres hombres a tu mando, y sacad al profeta Jeremías del aljibe, antes de que muera."


Salmo 39: Señor, date prisa en socorrerme

Yo esperaba con ansia al Señor;
él se inclinó y escuchó mi grito.
R. Señor, date prisa en socorrerme

Me levantó de la fosa fatal, de la charca fangosa;
afianzó mis pies sobre roca, y aseguró mis pasos.
R. Señor, date prisa en socorrerme

Me puso en la boca un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios.
Muchos, al verlo, quedaron sobrecogidos y confiaron en el Señor.
R. Señor, date prisa en socorrerme

Yo soy pobre y desgraciado, pero el Señor se cuida de mí;
tú eres mi auxilio y mi liberación: Dios mío, no tardes.
R. Señor, date prisa en socorrerme


Hermanos: Una nube ingente de testigos nos rodea: por tanto, quitémonos lo que nos estorba y el pecado que nos ata, y corramos en la carrera que nos toca, sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que, renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, despreciando la ignominia, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios. Recordad al que soportó la oposición de los pecadores, y no os canséis ni perdáis el ánimo. Todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado.



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra."

sábado, 30 de julio de 2022

DOMINGO DE LA 18 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, C, (Lecturas)

Eclesiastés 1:2; 2:21-23
Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación
Colosenses 3:1-5, 9-11
Lucas 12:13-21


Eclesiastés 1,2;2,21-23

¡Vanidad de vanidades, dice Qohelet; vanidad de vanidades, todo es vanidad! Hay quien trabaja con sabiduría, ciencia y acierto, y tiene que dejarle su porción a uno que no ha trabajado. También esto es vanidad y grave desgracia. Entonces, ¿qué saca el hombre de todos los trabajos y preocupaciones que lo fatigan bajo el sol? De día su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente. También esto es vanidad.

Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Tú reduces el hombre a polvo, diciendo:
"Retornad, hijos de Adán."
Mil años en tu presencia son un ayer,
que pasó; una vela nocturna.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Los siembras año por año,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
Ten compasión de tus siervos.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación

Por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.
Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.
R. Señor, tú has sido nuestro refugio 
de generación en generación


Colosenses 3,1-5.9-11

Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con él, en gloria. En consecuencia, dad muerte a todo lo terreno que hay en vosotros: la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia y la avaricia, que es una idolatría. No sigáis engañándoos unos a otros. Despojaos del hombre viejo, con sus obras, y revestios del nuevo, que se va renovando como imagen de su Creador, hasta llegar a conocerlo. En este orden nuevo no hay distinción entre judíos y gentiles, circuncisos e incircuncisos, bárbaros y escitas, esclavos y libres, porque Cristo es la síntesis de todo y está en todos.



En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús:
— Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.
Él le contestó:
— Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?
Y dijo a la gente:
— Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.
Y les propuso una parábola:
— Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: ¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha. Y se dijo: Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será? Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios."

sábado, 23 de julio de 2022

Colosenses 2,12-14

Colosenses 2,12-14
Domingo de la 17 Semana del Tiempo Ordinario, Año C

Hermanos: Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo, y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en él, perdonándoos todos los pecados. Borró el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz.