sábado, 24 de diciembre de 2016

Happy Christmas, War is Over, by John Lennon

Navidad, Más Allá, por Gloria Estefan

Blanca Navidad, por Andrea Bocelli

El Tamborilero, por Rafael

Mi burrito sabanero

Away in a Manger by Susan Boyle

O Holy Night, Celtic Version

Oh Holy Night, by Celine Dion

O Holy Night

Adeste Fideles

Gloria in Excelsis Deo, Antonio Vivaldi

De los villancicos como composiciones musicales navideñas, por Luis Antequera

Define el Diccionario de la Real Academia Española la voz villancico de la siguiente manera:

1. m. Canción popular breve que frecuentemente servía de estribillo.
2. m. Cierto género de composición poética con estribillo.
3. m. Canción popular, principalmente de asunto religioso, que se canta en Navidad y otras festividades.

Donde topamos, una vez más, con un problema típico con el que nos hemos encontrado en otras ocasiones: el de la falta de un criterio coherente para ordenar las distintas acepciones del término.

Y es que efectivamente, los villancicos no son en origen sino canciones profanas de origen popular surgidas en la segunda mitad del s. XV a partir de las llamadas cántigas o canciones medievales y de los zéjeles mozárabes. Deriva su nombre, sin duda, de su naturaleza bien popular y de su interpretación por los villanos o habitantes de las villas, un origen etimológico del que se hace eco el propio Diccionario de la RAE. En inglés se llaman “carol”, palabra que podría provenir del francés antiguo “caroler”, bailar haciendo ronda. Y en francés “chant de Noël”.

Se componen de dos elementos fundamentales: el estribillo que se repite varias veces a lo largo de la obra, y las coplas, si bien dentro de un espíritu muy liberal que permite todo tipo de combinaciones y estructuras, acompañados de música unísona o polifónica. El villancico se abre paso hacia formas artísticas literarias como el teatro o la novela pastoril.

Durante la segunda mitad del siglo XVI, y dentro del espíritu sincrético que en todo momento anima la evangelización cristiana, la Iglesia promueve el uso de música popular en lengua vernácula en los oficios religiosos, y especialmente en las grandes fiestas.

Para el s. XVII el villancico es un género muy popular y muy vinculado a las festividades religiosas como la Asunción (que todavía no es dogma, no lo será hasta 1950), la Inmaculada (que tampoco, sólo lo es desde 1855), el Corpus Christi y, por supuesto, la Navidad, donde hallará como se sabe su máxima expresión, aquélla que de hecho, ha llegado a nuestros días, esperemos que para quedarse por muchos siglos.

La música navideña se abre paso en todos los países cristianos, dando maravillosas realizaciones en el mundo germánico y anglosajón, como notablemente el “Noche de Paz”, “Stille nacht, heilige yach” en origen, del austríaco Joseph Mohr, el “O Tannenbaum”, el “The first Noel” inglés... por no hablar del villancico más vendido de la historia, el “Happy Christmas” de John Lennon (pinche aquí para conocer su curiosa historia), o del más bonito villancico que se ha cantado nunca en un anuncio (pinche aquí si desea conocer de cuál le hablo).

En España, los más conocidos son títulos como “Campana sobre campana”, “Los peces en el río”, “El tamborilero” y tantos otros. Por mi parte, tengo una particular debilidad por el “Villancico Marinero” que Luis Blanes compuso en 1982. Me trae preciosos recuerdos de infancia el villancico “Alegría, alegría, alegría”.

Calculando la Navidad: la auténtica historia del 25 de diciembre

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24 DE DICIEMBRE: Feria de Adviento (Lecturas)

2 Samuel 7,1-5.8b-12.14a.16
Salmo 88: Cantaré eternamente tus misericordias, Señor
Lucas 1,67-79

2 Samuel 7,1-5.8b-12.14a.16

Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: "Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda." Natán respondió al rey: "Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo." Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: "Ve y dile a mi siervo David: "Esto dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los ariscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. Y cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre.""

Salmo 88: Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad."
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades."
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

Él me invocará: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora."
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable.
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor

Lucas 1,67-79

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."

Lucas 1,67-79: Canto de Zacarías

Lucas 1,67-79
24 de diciembre: Feria de Adviento

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán. Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz."

y 1:80 El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Lucas 1,57-66: Nacimiento y circuncisión de Juan Bautista

Lucas 1,57-66   
23 de diciembre  

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo:
— ¡No! Se va a llamar Juan.
Le replicaron:
— Ninguno de tus parientes se llama así.
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió:
— Juan es su nombre.
Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano del Señor estaba con él.

SOBRE EL MISMO TEMA:  
Hermelido Fernández, OP
Jesús Duque, OP
Julio González Carretti, OCD     

jueves, 22 de diciembre de 2016

Lucas 1,46-56: El Canto de María

Lucas 1,46-56
22 de diciembre    

En aquel tiempo, María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.» María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

SOBRE EL MISMO TEMA:  
por el P. André Luis Tavares, OP
por el P. Julio González Carretti, OCD  
por el P. Manuel Santos Sánchez, OP  

miércoles, 21 de diciembre de 2016

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA, Año A (Lecturas)

Domingo dentro de la Octava de Navidad o, 
en su defecto, el 30 de diciembre.

Eclesiástico 3:2-6.12-14
Salmo 127,1-2.3.4-5
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos
Colosenses 3:12-21
Mateo 2:13-15.19-23

Eclesiástico 3,2-6.12-14

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Salmo 127,1-2.3.4-5
R. Dichosos los que temen al Señor 
y siguen sus caminos

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
R. Dichosos los que temen al Señor 
y siguen sus caminos

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.
R. Dichosos los que temen al Señor 
y siguen sus caminos

Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida.
R. Dichosos los que temen al Señor 
y siguen sus caminos

Colosenses 3,12-21

Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Mateo 2,13-15.19-23

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»  José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.» Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»  Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

Mateo 2,13-15.19-23: Huida y regreso de Egipto

Mateo 2,13-15.19-23
Fiesta de la Sagrada Familia, Año A   

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»  José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.» Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.»  Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel. Pero, al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Y, avisado en sueños, se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría Nazareno.

Mensaje del Día de la Paz (1 de enero del 2017): Ser discípulo de Jesús significa aceptar su propuesta de no violencia, por el papa Francisco

Cada año, el 1 de enero, se celebra la Jornada Mundial de la Paz - semanas antes, el Papa publica una reflexión

"La no violencia: un estilo de política para la paz" es el tema del Mensaje del Papa Francisco para la 50ª Jornada Mundial de la Paz, la del año 2017, una fiesta que se celebra cada año el 1 de enero. El mensaje se ha publicado este 12 de diciembre para animar a las comunidades cristianas a reflexionar sobre él.

“Deseo la paz a cada hombre, mujer, niño y niña, a la vez que rezo para que la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permita reconocernos unos a otros como dones sagrados dotados de una inmensa dignidad”: con estas palabras el Pontífice comienza su mensaje para esta Jornada y resalta la necesidad de respetar la dignidad más profunda de las personas “especialmente en situaciones de conflicto” con la invitación a hacer “de la no violencia activa nuestro estilo de vida”.

En el mensaje el Obispo de Roma reflexiona sobre  “la no violencia como un estilo de política para la paz” y expresa su deseo de que ésta “se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas”.

Guerra mundial por fragmentos

El Santo Padre constata una vez más la existencia de “un mundo fragmentado”, y reitera, con pesar, que hoy “estamos ante una terrible guerra mundial a pedazos” provocada por la violencia en distintos modos y niveles: guerras, terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata; devastación del medio ambiente”.

La reflexión del Papa va después a la vida de Jesús, recordando que también Cristo vivió en “tiempos de violencia” y enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz es el corazón humano.

Pero el mensaje de Cristo ante esta realidad, afirma el Papa, fue predicar “incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona y enseñó a sus discípulos a amar a los enemigos”.

Y por ello, dice Francisco, “ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de no violencia”.

La fuerza de las armas es engañosa

En el mensaje el Pontifice advierte que "la fuerza de las armas es engañosa", y recordando la lucha contra la no violencia de Madre Teresa de Calcuta evidencia que “mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de paz que dan la vida sólo por ayudar a una persona”

Francisco habla del compromiso de la Iglesia en el desarrollo de estrategias para la promoción de la paz en muchos países, “que no es patrimonio exclusivo de la Iglesia católica”, aclara, sino “que es propio de muchas tradiciones religiosas”. Y reafirma con fuerza, una vez más, que  “ninguna religión es terrorista”.

El Papa se refiere luego a la raíz doméstica de una política no violenta, a la familia, e invita a recorrer el sendero de la no violencia allí, "en el seno de la familia”, que define "lugar donde se aprende el diálogo y el respeto".

“Una ética de fraternidad y de coexistencia pacífica entre las personas y los pueblos no puede basarse sobre el miedo, la violencia y el cerrazón” afirma.

De ahí su llamamiento a favor del desarme, la prohibición de las armas nucleares que “no pueden servir a este tipo de ética”. “Con urgencia suplico, que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños “.

Con la "no violencia activa", construir paz

Finalmente el llamamiento del Pontífice a “construir la paz mediante la no violencia activa”, mediante la “aportación competente de tantos cristianos en la elaboración de normativas a todos los niveles” y la invitación a los líderes políticos y religiosos a “aplicar las bienaventuranzas en el desempeño de sus propias responsabilidades”.

“Es el desafío – asegura el Papa -  de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio”.

Lucas 1,39-56: La visitación, por Tintoretto

La Visitación, 1588
Jacobo Tintoretto
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domingo, 18 de diciembre de 2016

Mateo 1,18-25: Concepción virginal y el nacimiento de Jesús

Mateo 1,18-25 (Cf. Lucas 2,1-7)

18 de marzo: Fiesta de San José (1,16.18-21.24a)
8 de septiembre: Natividad de la Virgen María (1,18-23)
18 de diciembre
Domingo de la 4 Semana de Adviento, Año A (1,18-24)

1:18 Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
1:19 José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
1:20 Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.
1:21 Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".
1:22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
1:23 La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros".
1:24 Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa,
1:25 y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús

SOBRE EL MISMO TEMA:
Arte: 
   Cerezo Barredo
   Dominico Guidi
   Gaetano Gandolfi 
   Georges de La Tour
   Philippe de Champaigne   
   Rembrandt   
Comentarios:  
por Francisco (Papa):
     José no se obstina en seguir su proyecto de vida
     José, en el peor momento carga sobre sí el problema
por José Antonio Pagola
por Hna. Nélida Armas Tejera, O.P.
por la Orden Carmelitana
La paternidad de san José en el evangelio de Mateo
La Paternidad de San José en el Evangelio de Lucas

Mt 1,18-24: El Sueño de José, por Georges de La Tour

El Sueño de san José, 1628-1645
Georges de La Tour
Museo de las Bellas Artes, Nantes (Francia)
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Mt 1,18-24: El Sueño de José, por Dominico Guidi

Dominico Guidi 
Iglesia de Santa Maria de la Victoria, Roma
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Mt 1,18-24: El Sueño de José, por Rembrandt

Harmenszoon van Rijn Rembrandt, 1645 
Staatliche Museum, Berlin (Alemania)
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sábado, 17 de diciembre de 2016

Mt 1,18-24: Sueño de José, por Gaetano Gandolfi

Sueño de José
por Gaetano Gandolfi
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Mt 1,18-24: Sueño de José, por Philippe de Champaigne

Sueño de José
por Philippe de Champaigne
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Mt 1,18-25: Concepción virginal y nacimiento de Jesús. por Cerezo Barredo

DOMINGO DE LA 4 SEMANA DE ADVIENTO, ciclo A (Lecturas)

Isaías 7,10-14
Salmo 23: Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria
Romanos 1,1-7
Mateo 1,18-24

Isaías 7,10-14

En aquellos días, el Señor habló a Acaz:
— Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.
Respondió Acaz:
— No la pido, no quiero tentar al Señor.
Entonces dijo Dios:
— Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”

Salmo 23,1-2.3-4ab.5-6:
R. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.
R. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos.
R. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
R. Va a entrar el Señor, él es el Rey de la gloria

Romanos 1,1-7

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el Evangelio de Dios. Este Evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor. Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar parte de los santos, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

Mateo 1,18-24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: “José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por el Profeta: “Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros”. Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

Mateo 1,1-17: Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.

Mateo 1,1-17
17 de diciembre,
Misa de la Vigilia de Navidad,

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esró David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz al Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amás, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaguín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eflud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce. n a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Arte: 
Basílica de St Denis   
Krzeszow   
Monte Athos
Olivenza
Psalterio de Scherenberg  
Comentarios:
por Juan Jáuregui
por la Orden Carmelitana
por Robert Barron (EN)

Mt 1,1-17: Árbol de Jesé (Psalterio de Scherenberg)

Árbol de Jesé
Psalterio de Scherenberg 
María con el Niño (centro)
David y Salomón (arriba)
Isaías y Jeremías (abajo)
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Mt 1,1-17: Árbol de Jesé (Basílica de St Denis)

Árbol de Jesé
Basílica de St Denis, Paris
Jesé en el centro
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Mt 1,1-17: Árbol de Jesé, por Michael Wilmann

Árbol genealógico de Cristo 
por Michael Wilmann, 1678 
Iglesia de la Asunción de la Virgen María
Krzeszow, Polonia

Mt 1,1-17: Árbol de Jesé (Iglesia de Santa María del Castillo)

Árbol de Jesé
Iglesia de Santa María del Castillo
Olivenza, España.
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Mt 1,1-17: Genealogía de Jesús (Monte Athos)

Fresco de la Theotokos "La Raíz de Jesé". 
Representación iconográfica de los antepasados de Jesucristo 
en el monasterio de Vatopedi, Monte Athos (Grecia).
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ADVIENTO: 17 de diciembre (Lecturas)

Génesis 49,1-2.8-10
Salmo 71,1-2.3-4ab.7-8.17
Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente
Mateo 1,1-17

Génesis 49,1-2.8-10

En aquellos días, Jacob llamó a sus hijos y les dijo: «Reuníos, que os voy a contar lo que os va a suceder en el futuro; agrupaos y escuchadme, hijos de Jacob, oíd a vuestro padre Israel: A ti, Judá, te alabarán tus hermanos, pondrás la mano sobre la cerviz de tus enemigos, se postrarán ante ti los hijos de tu padre. Judá es un león agazapado, has vuelto de hacer presa, hijo mío; se agacha y se tumba como león o como leona, ¿quién se atreve a desafiarlo? No se apartará de Judá el cetro, ni el bastón de mando de entre sus rodillas, hasta que venga aquel a quien está reservado, y le rindan homenaje los pueblos.»

Salmo 71,1-2.3-4ab.7-8.17
Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Que los montes traigan paz,
y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre.
R.Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
el Gran Río al confín de la tierra.
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra.
R. Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Mateo 1,1-17

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz al Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amás, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaguín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eflud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Mesías, catorce.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Juan 5,31-47: Testimonio del Padre en favor de Jesús

Juan 5,31-47
Viernes de la 3 Semana de Adviento (Jn 5,33-36)
Jueves de la 4 Semana de Cuaresma

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es válido. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su semblante, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis. Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ése sí lo recibiréis. ¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no dais fe a sus escritos, ¿cómo daréis fe a mis palabras?"

Viernes de la 3ª semana de Adviento

Isaías 56,1-3a.6-8
Salmo 66,2-3.5.7-8:
Oh, Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben
Juan 5,33-36

Isaías 56,1-3a.6-8

Esto dice el Señor: «Observad el derecho, practicad la justicia, porque mi salvación está por llegar, y mi justicia se va a manifestar. Dichoso el hombre que obra así, el mortal que persevera en esto, que observa el sábado sin profanarlo y preserva su mano de obrar el mal. El extranjero que se ha unido al Señor no diga: “El Señor me excluirá ciertamente de su pueblo”. A los extranjeros que se han unidos al Señor para servirlo, para amor el nombre del Señor y ser sus servidores, que observan el sábado sin profanarlo y mantienen mi alianza, los traeré a mi monte santo, los llenaré de júbilo en mi casa de oración; sus holocaustos y sacrificios serán aceptables sobre mi altar; porque mi casa es casa de oración y así la llamarán todos los pueblos». Oráculo del Señor, que reúne a los dispersos de Israel: «Todavía congregaré a otros, además de los ya reunidos».

Salmo 66,2-3.5.7-8:
Oh, Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben

Que Dios tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobe nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.
R. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia
y gobiernas las naciones de la tierra.
R. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben

La tierra ha dado su fruto,
nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga; que le teman
todos los confinas de la tierra.
R. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, 
que todos los pueblos te alaben

Juan 5,33-36

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que yo hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado».

jueves, 15 de diciembre de 2016

Lucas 7,24-30: Testimonio de Jesús sobre Juan Bautista

Lucas 7,24-30 (Cf. Mateo 11,7-15)
Jueves de la 3 Semana de Adviento   

Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío me mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él». Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de dios para con ellos.

Jueves de la 3ª Semana de Adviento

Isaías 54,1-10
Psalmo 29: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
Lucas 7,24-30

Isaías 54,1-10

Exulta, estéril, que no dabas a luz; rompe a cantar, alégrate; tú que no tenías dolores de parto: porque la abandonada tendrá más hijos que la casada —dice el Señor—. Ensancha el espacio de tu tienda, despliega los toldos de tu morada, no los restrinjas, alarga tus cuerdas, afianza tus estacas, porque te extenderás de derecha a izquierda. Tu estirpe heredará las naciones y poblará ciudades desiertas. No temas, no tendrás que avergonzarte, no te sientas ultrajada, porque no deberás sonrojarte. Olvidarás la vergüenza de tu soltería, no recordarás la afrenta de tu viudez. Quien te desposa es tu Hacedor: su nombre es Señor todopoderoso. Tu libertador es el Santo de Israel: se llama «Dios de toda la tierra». Como a una mujer abandonada y abatida te llama el Señor; como a esposa de juventud, repudiada —dice tu Dios—. Por un instante te abandoné, pero con gran cariño te reuniré. En un arrebato de ira, por un instante te escondí mi rostro, pero con amor eterno te quiero —dice el Señor, tu liberador—. Me sucede como en los días de Noé: juré que las aguas de Noé no volverían a cubrir la tierra; así juro no irritarme contra ti ni amenazarte. Aunque los montes cambiasen y vacilaran las colinas, no cambiaría mi amor, ni vacilaría mi alianza de paz —dice el Señor que te quiere—.

Psalmo 29:
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

Te ensalzaré, Señor, porque me has librado
y no has dejado que mis enemigos se rían de mí.
Señor, sacaste mi vida del abismo,
me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.
R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

Tañed para el Señor, fieles suyos,
celebrad el recuerdo de su nombre santo;
su cólera dura un instante;
su bondad, de por vida;
al atardecer nos visita el llanto;
por la mañana el júbilo.
R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

Escucha, Señor, y ten piedad de mí;
Señor, socórreme.
Cambiaste mi luto en danzas.
Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
R. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado

Lucas 7,24-30

Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío me mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él». Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de dios para con ellos.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Lucas: 7,18-23: Los signos mesiánicos

Lucas: 7,18-23
Miércoles de la 3 Semana de Adviento

En aquel tiempo, Juan envió a dos de sus discípulos a preguntar a Jesús: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?". Cuando llegaron a donde estaba Jesús, le dijeron: "Juan el Bautista nos ha mandado a preguntarte si eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro". En aquel momento, Jesús curó a muchos de varias enfermedades y dolencias y de espíritus malignos, y a muchos ciegos les concedió la vista. Después contestó a los enviados: "Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso el que no se escandalice de mí".

Miércoles de la 3 Semana de Adviento

Isaías 45:6b-8,18,21b-25
Salmo 84,9ab-10.11-12.13-14: 
¡Dejen, cielos caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!
Lucas 7:18b-23

Isaías: 45, 6-8.18. 21-25

Yo soy el Señor y no hay otro. Yo soy el artífice de la luz y el creador de las tinieblas, el autor de la felicidad y el hacedor de la desgracia; yo, el Señor, hago todo esto. Dejen, cielos, caer su rocío y que las nubes lluevan la justicia; que la tierra se abra y haga germinar la salvación y que brote juntamente la justicia. Yo, el Señor, he creado todo esto". Esto dice el Señor, el que creó los cielos, el mismo Dios que plasmó y consolidó la tierra; Él no la hizo para que quedara vacía, sino para que fuera habitada: "Yo soy el Señor y no hay otro. ¿Quién fue el que anunció esto desde antiguo? ¿Quién lo predijo entonces? ¿No fui yo, el Señor? Fuera de mí no hay otro Dios. Soy un Dios justo y salvador y no hay otro fuera de mí. Vuélvanse a mí y serán salvados, pueblos todos de la tierra, porque yo soy Dios y no hay otro. Lo juro por mí mismo, de mi boca sale la verdad, las palabras irrevocables: ante mí se doblará toda rodilla y por mí jurará toda lengua, diciendo: ‘Sólo el Señor es justo y poderoso’.A Él se volverán avergonzados todos los que lo combatían con rabia. Gracias al Señor, triunfarán gloriosamente todos los descendientes de Israel.

Salmo 84,9ab-10.11-12.13-14: 
¡Dejen, cielos caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Escucharé las palabras del Señor,
palabras de paz para su pueblo santo.
Está ya cerca nuestra salvación
y la gloria del Señor habitará en la tierra.
 ¡Dejen, cielos caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

La misericordia y la verdad se encontraron,
la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra
y la justicia vino del cielo.
 ¡Dejen, cielos caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Cuando el Señor nos muestre su bondad,
nuestra tierra producirá su fruto.
La justicia le abrirá camino al Señor
e irá siguiendo sus pisadas.
 ¡Dejen, cielos caer su rocío y que las nubes lluevan al justo!

Lucas: 7,19-23

En aquel tiempo, Juan envió a dos de sus discípulos a preguntar a Jesús: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?". Cuando llegaron a donde estaba Jesús, le dijeron: "Juan el Bautista nos ha mandado a preguntarte si eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro".
En aquel momento, Jesús curó a muchos de varias enfermedades y dolencias y de espíritus malignos, y a muchos ciegos les concedió la vista. Después contestó a los enviados: "Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso el que no se escandalice de mí".

martes, 13 de diciembre de 2016

Martes de la 3 Semana de Adviento

Sofonías 3,1-2.9-13
Salmo 33,2-3.6-7.17-18.19.23: 
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
Mateo 21,28-32

Sofonías 3,1-2.9-13

Así dice el Señor: "¡Ay de la ciudad rebelde, manchada y opresora! No obedeció ni escarmentó, no aceptaba la instrucción, no confiaba en el Señor, no se acercaba a su Dios. Entonces daré a los pueblos labios puros, para que invoquen todos el nombre del Señor, para que le sirvan unánimes. Desde más allá de los ríos de Etiopía, mis fieles dispersos me traerán ofrendas. Aquel día no te avergonzarás de las obras con que me ofendiste, porque arrancaré de tu interior tus soberbias bravatas, y no volverás a gloriarte sobre mi monte santo. Dejaré en medio de ti un pueblo pobre y humilde, que confiará en el nombre del Señor. El resto de Israel no cometerá maldades, ni dirá mentiras, ni se hallará en su boca una lengua embustera; pastarán y se tenderán sin sobresaltos."

Salmo 33,2-3.6-7.17-18.19.23: 
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
 mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
y lo salva de sus angustias.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él.
R. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Mateo 21,28-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña." Él le contestó: "No quiero." Pero después recapacitó y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: "Voy, señor." Pero no fue. ¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?" Contestaron: "El primero." Jesús les dijo: "Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis." 

lunes, 12 de diciembre de 2016

El misterio de la Virgen de Guadalupe: Devoción, por el P. Jorge Loring, SJ


DEVOCIÓN A LA VIRGEN DE GUADALUPE

La devoción a la Virgen de Guadalupe perdura desde hace cuatrocientos cincuenta años y va en aumento. Incluso los opuestos al milagro del Tepeyac, no pueden negar el acontecimiento guadalupano. Guadalupe atrae al año diez millones de fieles. Es el templo más visitado después de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Más que Lourdes y Fátima.

Cuando estuve en México en diciembre de 1987, para grabar el vídeo sobre este tema, quedé impresionado ante la muchedumbre de mexicanos que vienen a la Basílica desde todos los puntos de México. Y muchos en plan de penitencia, a pedir protección con fervor y fe a su Virgen de Guadalupe.

En la Basílica hay peregrinaciones continuas de pueblos, colegios, taxistas, obreros de esta fábrica y de la otra, etc. El día de la Virgen de Guadalupe se celebra misa en muchos centros de trabajo. Yo tuve la invitación de celebrar misa en una fábrica, y a continuación asistir a una comida de hermandad.

La afluencia a la basílica el día de la fiesta es multitudinaria. El paso por delante de la Virgen es constante. Muchos cruzan la plaza de rodillas. Algunos pidiendo la salud. Otros en acción de gracias. Hay quien anda cuatro días. Casualmente me encontré con un grupo de universitarios que habían oído mi conferencia de la Sábana Santa en Cuernavaca. Un grupo de doscientos muchachos. Llegaron andando desde allí. Son setenta kilómetros. Dos días de camino. El héroe del grupo era un muchacho al que le faltaba una pierna, y venía apoyado en su muleta.

Toda la noche del 11 al 12 de diciembre, la Basílica está llena de gente, mientras van pasando a cantarle a la Virgen toda clase de personas. Incluso algunos extranjeros, como un grupo de norteamericanos, a quienes grabé en mi vídeo. El día de la fiesta la explanada se llena de danzantes con sus trajes típicos.

+ SOBRE LA VIRGEN DE GUADALUPE  

El misterio de la Virgen de Guadalupe: Tequatlasupe, la que aplasta la serpiente, por el P. Jorge Loring, SJ


TEQUATLASUPE: LA QUE APLASTA LA SERPIENTE

El nombre de Guadalupe es una españolización del nombre azteca «Tequatlasupe», que a sí misma se dio la Virgen. Era muy difícil de pronunciar para los españoles, y a aquellos extremeños les sonaba a Guadalupe, su imagen querida. «Tequatlasupe» significa en azteca «la que aplasta la serpiente».

Entonces en México había mucho culto al dios-serpiente al que se ofrecían sacrificios humanos. En el mismo cerro del Tepeyac se daba culto a Tonantzín, madre del dios-serpiente. María eligió este sitio para sustituir el culto idolátrico a Tonantzín por el culto legítimo a la Verdadera Madre del Verdadero Dios.

Cuenta Motolinía en su «Historia de los indios de la Nueva España» (cap. IX), que Andrés de Tapia y Gonzalo de Umbría, contaron 136.000 calaveras humanas en el templo Teocali, sacrificadas al sanguinario dios Huitzilopoztli, el dios-serpiente, que era la personificación del demonio.

El escritor y periodista, licenciado Nemesio Rodríguez Lois, autor de varios libros de Historia, en su obra «Forjadores de México», nos dice lo siguiente:

«Huitzilopoztli -la deidad caníbal de Tenochtitlán- era tan insaciable que los humildes habitantes de sus dominios vivían en continuo sobresalto, temiendo que de un momento a otro cayera sobre ellos el filoso pedernal de los sacrificadores. Esta deidad, que tan espantado y embrutecido tenía al pueblo azteca, era de aspecto tan horroroso, que los españoles lo llamaron Huichilobos. Huitzilopoztli representaba al dios del mal».

El historiador y jesuita, padre Mariano Cuevas, en su «Historia de la Iglesia en México» (tomo 1º, cap. III), dice que pasarían de 100.000 los seres humanos que cada año se sacrificaban al demonio-serpiente que se alimentaba de sangre humana. El ídolo Huitzilopoztli fue hecho pedazos por Hernán Cortés personalmente, con una barra de hierro, y en presencia de Moctezuma, según cuenta Andrés de Tapia, cronista de la conquista, y testigo presencial.

Con la llegada de los españoles, los indios vieron con sorpresa y admiración derribados sus ídolos y ritos milenarios. La Virgen de Guadalupe significó para ellos el fin de los sacrificios humanos, repugnantes para el pueblo que temblaba ante la ferocidad de sus ídolos, pero a los que se sometía por temor. De ahí las conversiones en masa.

Veían en la imagen símbolos que vencían a sus dioses. Detalles de la imagen eran muy significativos para los indígenas, que podían descifrar cosas que pasaban inadvertidas a los españoles. La imagen les hablaba a través de los signos. Era un pictograma, un códice, como un libro que les hablaba por la imagen. Los aztecas se expresaban por signos que representaban ideas y objetos. Esta imagen era una evangelización.

El broche con la cruz indica que ella nos trae la joya de Cristo crucificado. Era la misma cruz que ellos veían en los estandartes de los españoles. El ceñidor era señal de embarazo, y a la altura que está lo da a entender claramente. Lo mismo que la caída del lazo con las puntas abiertas. El trébol de cuatro hojas es signo de plenitud, por eso simboliza a Dios. Al estar sobre el vientre de María quiere decir que Ella nos trae a Dios en su seno. Ella misma se presentó como la Madre del Verdadero Dios. Del Dios Autor de cielo y tierra, y que está en todas partes. La siempre Virgen María, Madre, no de los dioses falsos, en cuyo altar se derramaba sangre humana, sino del verdadero Dios.

El ángel, hombre alado, simboliza a Juan Diego, cuyo nombre era Cuautlatohuac, que significa «el que habla como el águila». Llevaba la camisa que usaban los indios convertidos; pues antes, debajo de la tilma, sólo llevaban el taparrabos. Juan Diego es el ángel mensajero que nos trae a la Virgen de Guadalupe: la sostiene con sus brazos. El pueblo azteca adoraba al Sol, a la Luna y a las estrellas. La Virgen de Guadalupe oculta al sol (sus rayos aparecen por detrás), pisa la Luna, y las estrellas adornan su manto. Todos al servicio de María.

Otro descubrimiento curiosísimo en la imagen de la Virgen de Guadalupe es la posición de las estrellas en el manto. Para los indios que las adoraban y las conocían debió ser muy significativo. El Dr. Hernández Illescas ha estudiado la posición de las estrellas en el altiplano de México durante el solsticio de invierno de 1531, año de las apariciones. Resulta que todas las estrellas del manto de la Virgen, corresponden a las principales estrellas de las constelaciones en aquellos días. Este estudio ha sido publicado por el Dr. Hernández Illescas en el libro «Las estrellas del manto de la Virgen de Guadalupe». Después de invitarme a comer, tuvo la amabilidad de enseñarme su telescopio del Observatorio «La Place», en México, D.F., con el que realizó sus observaciones en colaboración con el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional de México.

El misterio de la Virgen de Guadalupe: Fray Juan Zumárraga, por el P. Jorge Loring, SJ


FRAY JUAN ZUMÁRRAGA

El Obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, era oriundo de la villa de Durango, en Vizcaya. Como es lógico, en un principio no fue fácil para aceptar las apariciones; pero después quedó tan convencido, que él mismo trabajó con sus propias manos en la construcción de la primera ermita.

Cuando se hizo el traslado de la tilma de Juan Diego a la primera ermita del Tepeyac, el 26 de diciembre de 1531, iban en la multitudinaria procesión el obispo Fray Juan de Zumárraga, descalzo, y Hernán Cortés con la cabeza descubierta. Todo esto lo cuenta el padre jesuita Javier Escalada, en su libro: «La Virgen de Tequatlasupe».

A pocos hombres debe tanto México como al obispo Fray Juan de Zumárraga. A él le deben los indios la más tenaz y más sensata defensa que culminó en las cédulas de Malinas, dadas por Carlos V. Él consiguió la primera imprenta que hubo en América, negoció la primera universidad americana, fundó el Hospital del Amor de Dios, trajo de España árboles frutales, semillas de lino y cáñamo, y hasta moriscos de Granada para enseñar a los indígenas el cultivo de la seda. Trajo bestias de carga para relevar a los indios, y artesanos que enseñasen a tejer telas, alfombras, tapicerías, etc. Como dice el historiador Alfonso Trueba, Zumárraga levantó asilos y hospitales, promocionó la cultura y abrió fuentes de trabajo. Su memoria debe ser bendecida por México.

Fray Juan de Zumárraga escribió el proceso de los hechos relacionados con las apariciones. Éstos se encontraban en el archivo arzobispal de la Ciudad de México en 1601. Los tuvo en sus manos el Arzobispo de dicha ciudad, Fray García de Mendoza. Esto lo asegura el Licenciado Bartolomé García, informado autorizadamente por el Deán de la Catedral de México, D. Alonso Muñoz de la Torre.

El proceso canónico sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe fue firmado el 16 de abril de 1666 por D. Francisco de Siles, Canónigo Lectoral de la Catedral Metropolitana de México. Este proceso consta de doscientas páginas, y está acompañado de una carta serenamente razonada del Cabildo al Pontífice Alejandro VII, entonces reinante.

+ SOBRE LA VIRGEN DE GUADALUPE  

El misterio de la Virgen de Guadalupe: Juan Diego, por el P. Jorge Loring, SJ


JUAN DIEGO

Juan Diego era un indio sencillo, que se mantenía del cultivo de la tierra. Nació en 1474 en Cuautitlán. Hay un monumento de bronce dedicado a Juan Diego de tres metros de altura en Cuautitlán, su ciudad natal, y en el mismo sitio donde nació. Este monumento se debe al P. Lauro López Beltrán, uno de los primeros especialistas en todo lo relacionado con la Virgen de Guadalupe, y con quien estuve yo hablando en México, desde la nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde.

Cuautitlán es una de las ciudades más antiguas de América. Existía tres mil años antes de Cristo, como consta en el conocido Códice Vaticano no. 1, pag.335. Cuando la Virgen se le apareció a Juan Diego en el Tepeyac, en diciembre de 1531, algunos opinan que vivía en Tulpetlac, de donde era su esposa. Pero otros opinan que seguía viviendo en Cuautitlán, su ciudad natal, pues Fernando de Alva, escritor verídico y exacto, en opinión del bibliógrafo José Mariano Beristáin, en su «Nican Motecpana», de 1563, dice que Juan Diego dejó a su tío Juan Bernardino, curado por la Virgen de Guadalupe, al cuidado de la casa y de las tierras que había heredado de sus padres y abuelos, mientras él vivía en el Tepeyac al cuidado de la ermita de la Virgen. Lo mismo afirman los testigos de Cuautitlán en las «Informaciones Jurídicas Guadalupanas».

María se le apareció en el Monte Tepeyac cuando Juan Diego iba de Cuautitlán a Tlatelolco, unas tres horas de camino, a ser catequizado por los franciscanos que allí tenían la Parroquia de Santiago y el Colegio de Santa Cruz. Fue convertido y bautizado con su mujer cuando tenía cincuenta años en 1524. Le pusieron por nombre Juan Diego. Su nombre indígena era Cuauhtlatohuac, que significa «El que habla como águila».

Estaba casado con la india Malintzin que después de bautizada tomó el nombre de María Lucía, «de la misma calidad que su marido», dicen las crónicas. María Lucía murió en 1529, dos años antes de las apariciones. Juan Diego murió el 12 de junio de 1548 a los setenta y cuatro años. Cuando se le apareció la Virgen tenía cincuenta y siete. Juan Diego se caracterizó por su humildad, su castidad y su amor a la Eucaristía.

El padre jesuita Francisco de Florencia, en su libro «La estrella del Norte de México», dice que Juan Diego tenía permiso para comulgar tres veces a la semana, lo cual era insólito en aquellos tiempos, pues ni siquiera las monjas y religiosos podían comulgar más de una vez a la semana. El Obispo Zumárraga le concedió tal privilegio en atención a sus virtudes. Hoy tenemos a Juan Diego en los altares.

+ SOBRE LA VIRGEN DE GUADALUPE  

El misterio de la Virgen de Guadalupe: Relatos, por el P. Jorge Loring, SJ


RELATOS

El relato de las apariciones se remonta a fechas muy próximas a éstas. Hay dos escritos en lengua azteca (náhuatl). El primero es uno breve del padre Juan González, capellán, confesor e intérprete del obispo Fray Juan de Zumárraga, que no entendía al indio Juan Diego. Esta breve narración conserva frases de Juan Diego al pie de la letra. Este relato lo entregó a Juan Tonaz, a quien el virrey Martín Enríquez mandó recoger los documentos relacionados con el hecho. Se escribió el año 1580. Está en el Museo Nacional de México (manuscrito 1.475), y ha sido traducido por el P. Mario Rojas (Guadalajara. Jalisco. 1977).

Hay otro relato más extenso, también en «náhuatl», que se ha hecho tradicional, y que se debe a Antonio Valeriano, un indio muy culto y sobrino de Moctezuma, contemporáneo de las apariciones. Lo terminó en 1548, el mismo año que murieron Juan Diego y Zumárraga. Se llama «Nican Mopohua», por sus dos primeras palabras, que significan «aquí se narra». Fue traducido al castellano por el bachiller D. Luis Becerra Tanco, conocedor del idioma «náhuatl» y experto en la historiografía indígena. Titula esta traducción: « Felicidad de México».

Luis Lasso de la Vega que fue capellán de Guadalupe durante diez años (1647-1657) y gran conocedor de la lengua «náhuatl» lo hizo imprimir en 1649. Antonio Valeriano nació en Atzcapotzalco el año 1516; fue alumno del Colegio de Santa Cruz en Santiago Tlatelolco, dirigido por los PP. franciscanos. De alumno pasó a maestro y rector, y luego llegó a ser gobernador durante treinta y dos años, desde enero de 1573 a agosto de 1605 en que murió.

Gobernó con tal acierto y aceptación que mereció una carta de Felipe II haciéndole muchas mercedes. Fue un auténtico humanista que, además del castellano y el «náhuatl», su idioma propio, dominaba el latín mejor que los españoles, según dicen las crónicas. Este texto del «Nican Mopohua», también ha sido traducido al español por el P. Mario Rojas, que quizás sea hoy día el mejor conocedor del idioma «náhuatl», en frase del historiador de México, José Luis Guerrero. Con el P. Rojas estuve hablando yo en Puebla durante tres horas sobre la Virgen de Guadalupe.

Las narraciones de las apariciones tienen una ingenuidad encantadora. En una de ellas cuanta Juan Diego que para asistir a su tío Juan Bernardino, que estaba moribundo, tomó otro camino para no encontrarse con la Señora en el lugar acostumbrado y no entretenerse, pues iba en busca de un sacerdote que lo confesara.

Era el martes 12 de diciembre. Pero la Virgen le salió al paso y le dijo:
- ¿Dónde vas, hijo mío? ¿Dónde vas por aquí?
Y él, avergonzado, contestó:
- ¿Cómo amaneciste Niña mía, muy amada? Dios te guarde. No te disgustes, pero es que voy con prisa a buscar un sacerdote que confiese a mi tío moribundo. Después volveré a cumplir tu encargo.

Su tío Juan Bernardino era para él como un padre, pues vivía en su casa y era el único pariente que le quedaba vivo. Juan Bernardino fue curado por la Virgen de Guadalupe de la peste cocoliztli, que diezmaba la población.

En el Parque Oriental del Monte Tepeyac hay un monumento de bronce a Juan Bernardino, con un libro, también de bronce, explicando el hecho. En el mismo Parque está un grupo escultórico en bronce, obra de Aurelio Mendoza, artista mexicano. La Virgen tiene cinco metros de altura y representa a la Virgen de Guadalupe, con los brazos abiertos, recibiendo la ofrenda del pueblo mexicano ofrecida por Fray Juan de Zumárraga.

El padre jesuita Javier Escalada, asesor en la ornamentación de este Parque, expresa así el simbolismo de este monumento: «La tierra que pisas, peregrino, es sagrada; pues también la pisó María cuando en esta colina se apareció a Juan Diego. Sigue caminando con atento y gozoso corazón hasta encontrar la fuente que simboliza la ofrenda de México a la Virgen. De lo alto de la historia del Tepeyac brotan dos cascadas impetuosas, símbolo de la valiente raza azteca, y de la España misionera, que se unen mansamente a los pies de María, Madre y Forjadora de la Patria Mexicana».

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El misterio de la Virgen de Guadalupe: Conclusiones de los estudios científicos, por el P. Jorge Loring, SJ



CONCLUSIONES DE LOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS

Los estudios científicos realizados en la Virgen de Guadalupe podían terminar con las siguientes conclusiones:

1) Científicamente no se explica la conservación del ayate cuatrocientos cincuenta años, pues lo normal es que no dure más de veinte.

2) Científicamente no se explica cómo no se ha deteriorado la imagen a los cuatrocientos cincuenta años, de los que ciento dieciséis estuvo sin cristal y sometida al contacto de toda clase de objetos.

3) Científicamente no se explica cómo no se destruyó el ayate cuando le cayó ácido nítrico de arriba a abajo.

4) Científicamente no se explica cómo el ayate no sufrió daño alguno cuando la explosión de la bomba del 14 de noviembre de 1921, que destrozó todo lo que había cerca.

5) Científicamente no se explica la diferencia de temperatura entre el ayate y la placa metálica.

6) Científicamente no se explica que esta imagen esté realizada en un lienzo de estas características sin preparación adecuada.

7) Científicamente no se explica cómo es posible que en esta imagen no haya colorante ni animal, ni vegetal, ni mineral, ni sintético.

8) Científicamente no se explica que el ojo de la imagen tenga las características de un ojo humano vivo con el efecto Púrkinje-Sánsom.

9) Científicamente no se explica que en un ojo de siete milímetros aparezcan doce figuras humanas.

Después de todo esto parece lógico concluir que esta imagen no es de origen humano, pues no tiene explicación científica natural. Es lógico pensar en una intervención sobrenatural. Como dijo Pío XII, esta imagen es obra de «pinceles que no son de acá abajo». Humanamente no hay explicación para los interrogantes que presenta.

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El misterio de la Virgen de Guadalupe: Prodigios, por el P. Jorge Loring, SJ.


PRODIGIOS

El atentado con bomba

Entre los prodigios de la Virgen de Guadalupe llama la atención el ocurrido el 14 de noviembre de 1921, a las 10:30 de la mañana, cuando Luciano Pérez Carpio subió «devoto» al altar y colocó a los pies de la Virgen de Guadalupe un enorme ramo de flores en el que escondida llevaba una bomba.

Los efectos de la explosión fueron aparatosos: destruyó las gradas de mármol del altar que sostenía la imagen, hizo volar por los aires los pesados candelabros, retorció un gran crucifijo de metal que todavía se exhibe en ese estado, convirtió en polvo jarrones, floreros y vidrios de casas cercanas a la basílica, y el cristal de un cuadro de San Juan colgado detrás de la Virgen de Guadalupe.

Prodigiosamente la imagen de la Virgen de Guadalupe no recibió ni un rasguño. Más aún, quedó intacto el cristal que la protegía. Y entonces no había cristales antibala.

Los colores de la imagen

El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, examinaron la imagen con rayos infrarrojos.

En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado, y distinguen las partes retocadas y los añadidos a la imagen de mano humana, hechos sobre el original. El padre Faustino Cervantes, especialista en temas guadalupanos y traductor del libro de Smith y Callaghan, dice que algunas de las cosas que ellos consideran añadidos pueden ser sólo «intensos retoques». Entre éstos pueden estar oro sobre los rayos y plata sobre la luna.

Franyutti opina que la imagen tiene muchos añadidos. Pero si se eliminaran el ángel, la luna, etc., la imagen perdería la «proporción áurea» que es la expresión perfecta de la armonía estética, universalmente buscada en las obras de arte de Egipto, Grecia, Roma, Renacimiento, etc., y a la que responde perfectamente la imagen de la Virgen de Guadalupe según los estudios de Juan Homero Hernández. Además, las descripciones más antiguas de la imagen, como la de Antonio Valeriano, contemporáneo de los acontecimientos, en su «Nícan Mopóhua» presenta la imagen como está actualmente.

La imagen está grabada sobre un tejido de ayate hecho con fibra de maguey, parecido a la pita, sin preparar. Es un tejido burdo. Incluso se ve a trasluz el movimiento de un brazo, como a través del enrejado de una celosía. Es transparente a pesar de lo grueso que es el hilo. Sus dimensiones son 104 x 170 centímetros, y está formada por dos partes unidas en el medio por una burda costura vertical, efectuada con un hilo de maguey. El pintor Miguel Cabrera dice en su libro «La maravilla Americana», que la imagen está también en el revés de la tilma. Es imposible que manos humanas hayan pintado esta imagen sobre este lienzo sin prepararlo previamente con aparejo, apresto o imprimación, como se dice técnicamente.

El profesor Don Francisco Camps Ribera, de Barcelona, reconocido mundialmente como experto en técnicas pictóricas, que ha trabajado en las primeras pinacotecas de España, Italia, Francia, Bélgica, Holanda, Inglaterra, EE.UU. y Canadá, después de examinar la tela, observó que no estaba preparada para pintar sobre ella. Y concluyó: «Ningún artista humano hubiera elegido para realizar su obra un lienzo de esta calidad sin preparación».

Tanto los científicos americanos, Smith y Callaghan, que trabajaron en la NASA americana (aunque su estudio sobre la Virgen de Guadalupe lo realizaron a nivel particular), como el pintor Francisco Camps Ribera, en su dictamen elaborado en 1954, afirman que en la imagen de la Virgen de Guadalupe no hay huella de pincel.

El Dr. D. Ricardo Kühn, Director del Departamento de Química de la Universidad de Heidelberg (Alemania), y Premio Nobel de Química, analizó las fibras del ayate de Juan Diego. Su dictamen, sin conocimiento de la procedencia de las fibras, fue que no existía colorante, ni animal, ni vegetal, ni mineral, ni sintético. Se trata de un colorante desconocido.

Los ojos

Es curioso que irregularidades del lienzo, por los hilos desiguales, resaltan más los rasgos. Por ejemplo: un hilo más grueso de lo normal pone de relieve el labio superior; y otro, el párpado del ojo derecho.

El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo de fama internacional, director de un hospital oftalmológico en México, afirma: «Examiné los ojos con oftalmoscopio de alta potencia, y pude apreciar en ellos profundidad de ojo como al estar viendo un ojo vivo».

En estos ojos aparece el efecto Púrkinje-Sánsom: se triplica la imagen en la córnea y en las dos caras del cristalino. Este efecto fue estudiado por el Dr. Púrkinje de Breslau y Sánsom de París, y en oftalmología se conoce por el fenómeno Púrkinje-Sánsom. Este fenómeno, exclusivo del ojo vivo, fue observado también en el ojo de la Virgen de Guadalupe, por el Dr. Rafael Torija con la ayuda de un oftalmoscopio. Él lo certifica con estas palabras: «Los ojos de la Virgen de Guadalupe dan la impresión de vitalidad».

Lo mismo afirman los doctores Guillermo Silva Ribera, Ismael Ugalde, Jaime Palacio, etc. Desde el año 1950 los ojos de la Virgen de Guadalupe han sido examinados por una veintena de oftalmólogos.

En 1951 D. Carlos Salinas descubrió un rostro humano en el ojo de la Virgen de Guadalupe. D. Carlos Salinas hizo un experimento fotografiando el ojo de su hija Teresa donde se reflejaba una imagen de la persona que tenía delante. Es exactamente lo que encontramos en el ojo de la Virgen de Guadalupe.

Uno de los investigadores de los ojos de la Virgen de Guadalupe es el Dr. José Aste Tonsmann, peruano de nacimiento, doctor ingeniero, especialista en computadoras por la Universidad de Cornell, en Nueva York, y actualmente profesor de Investigación Operativa en la Universidad Iberoamericana de México, capital.

Fue a México para trabajar en el Centro de Investigación para el proceso digital de imágenes enviadas por satélite para estudiar la contaminación del aire de la capital de México, que con sus veintidós millones de habitantes es una de las más contaminadas del mundo. Y al enterarse del misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe, esto le atrajo su atención. Cuando estuve en México para documentarme sobre este trabajo, el Dr. Aste tuvo la amabilidad de concederme una entrevista de dos horas en su propia casa. Además me invitó a una conferencia suya, sobre su investigación, que conservo grabada en vídeo.

El Dr. Aste hizo lo mismo que el Sr. Salinas con unas fotografías, tomadas sin cristal, del ojo de la imagen de la Virgen. El procedimiento consiste en dividir el ojo en cuadrículas de un milímetro cuadrado, y cada cuadrito de éstos en 1.600 cuadrículas de 15 x 15 micrones, por medio de un escáner o microdensitómetro, que es un microscopio electrónico de barrido.

Cada milímetro cuadrado del original queda fragmentado en 25.000 pequeñísimos cuadrados que se amplían 2.500 veces, con lo cual se captan detalles imposibles de captar con un microscopio convencional. El ojo humano capta alrededor de unos treinta tonos grises. Con el microdensitómetro se captan doscientos cincuenta y seis.

Esto hizo con los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Y de esta manera descubrió en una córnea de siete milímetros, al parecer, la escena que la Virgen tenía delante, formada por un grupo de doce personas. Algunos atribuyen al Dr. Aste una interpretación subjetiva de las imágenes. Pero un especialista en análisis de «proceso digital de imágenes» interpreta estas figuras mejor que nosotros. Lo mismo que un médico interpreta una radiografía mejor que nosotros.

El Dr. Aste ve en el ojo de la imagen la cabeza de un español, que fue la primera que descubrió D. Carlos Salinas. También ve el Dr. Aste al indio Juan Diego con un gorro. No es lógico que Juan Diego permaneciera cubierto delante del Obispo, pero tenía las manos ocupadas sujetando la tilma con las rosas, y no pudo quitarse el gorro. En el otro extremo se ve un indio sentado; probablemente algún enfermo o lisiado que fue a pedir socorro al Obispo. En medio se ve la cabeza de un anciano, que podría ser la del Obispo Zumárraga.

La cara del obispo Zumárraga que el Dr. Aste descubre en el ojo de la Virgen se parece a la del obispo Zumárraga en un retrato suyo, pintado al óleo, pintado en 1548, el año que murió, que se hizo para el Hospital del Amor de Dios, que fue fundado por él, y que hoy se conserva en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, en México, D.F. Este cuadro fue copiado por el célebre pintor guadalupano Miguel Cabrera, que empezó su carrera de pintor a los veinticuatro años y los cuadros de Guadalupe los empezó a pintar a los cuarenta y seis, es decir, después de veintidós años de pintor.

Tal fue su profesionalismo, que resultó elegido para pintar la copia de la Virgen de Guadalupe que se mandaría oficialmente al Papa Benedicto XIV, y que llevó el padre Francisco López, de la Compañía de Jesús.

En el grupo aparece la figura de una mujer negra. En un principio pareció ser un error. No era lógico encontrar negros en México en 1531; pero revisando la «Historia de la Iglesia en México», del padre jesuita Mariano Cuevas, se enteró que Zumárraga nombró en su testamento a su sirvienta negra. Es sorprendente que el Dr. Aste descubriera una negra en la escena sin tener conocimiento previo del testamento de Fray Juan de Zumárraga.

Evidentemente que la identificación de las figuras del caballero español, Juan Diego, Zumárraga, etc. deberán ser comprobadas por ulteriores investigaciones, pero hay un hecho indudable: que las escenas gráficas que hay en estos ojos no pueden ser obra de mano humana.

Las imágenes están en los dos ojos y con la conveniente inclinación. El hecho de que en los dos ojos aparezcan las mismas imágenes, excluye toda posibilidad de casualidad. Ni siquiera con la tecnología actual sería posible «pintar» las figuras «rescatadas» por la computadora en una córnea de siete milímetros.

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