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lunes, 9 de septiembre de 2024

Lucas 6,12-19: Elección de los Doce

Lucas 6,12-19

En aquel tiempo, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que se puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón, apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó del monte con ellos y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

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lunes, 20 de febrero de 2023

Marcos 9,14-29: Curación de un endemoniado epiléptico

Marcos 9,14-29 (Cf. Mt 17,14-20; Lc 9,37-43)
Lunes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II


En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas discutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces."Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie.Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."

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Imágenes del Evangelio:



Lunes de la 7 Semana del Tiempo Ordinario, Año I (lecturas)

Eclesiástico 1,1-10
Salmo 92,1ab.1c-2.5
El Señor reina, vestido de majestad
Marcos 9,14-29



Toda sabiduría viene del Señor y está con él eternamente. La arena de las playas, las gotas de la lluvia, los días de los siglos, ¿quién los contará? La altura del cielo, la anchura de la tierra, la hondura del abismo, ¿quién los rastreará? Antes que todo fue creada la sabiduría; la inteligencia y la prudencia, antes de los siglos. La raíz de la sabiduría, ¿a quién se reveló?; la destreza de sus obras, ¿quién la conoció? Uno solo es sabio, temible en extremo; está sentado en su trono. El Señor en persona la creó, la conoció y la midió, la derramó sobre todas sus obras; la repartió entre los vivientes, segun su generosidad se la regaló a los que lo temen.


El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor vestido y ceñido de poder.
R. El Señor reina, vestido de majestad

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno.
R. El Señor reina, vestido de majestad

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.
R. El Señor reina, vestido de majestad



En aquel tiempo, cuando Jesús y los tres discípulos bajaron de la montaña, al llegar adonde estaban los demás discípulos, vieron mucha gente alrededor, y a unos escribas dicutiendo con ellos. Al ver a Jesús, la gente se sorprendió, y corrió a saludarlo. Él les preguntó: "¿De qué discutís?" Uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo; tiene un espíritu que no le deja hablar y, cuando lo agarra, lo tira al suelo, echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. He pedido a tus discípulos que lo echen, y no han sido capaces." Él les contestó: "¡Gente sin fe! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo." Se lo llevaron. El espíritu, en cuanto vio a Jesús, retorció al niño; cayó por tierra y se revolcaba, echando espumarajos. Jesús preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó él: "Desde pequeño. Y muchas veces hasta lo ha echado al fuego y al agua, para acabar con él. Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos." Jesús replicó: "¿Si puedo? Todo es posible al que tiene fe." Entonces el padre del muchacho gritó: "Tengo fe, pero dudo; ayúdame." Jesús, al ver que acudía gente, increpó al espíritu inmundo, diciendo: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Vete y no vuelvas a entrar en él." Gritando y sacudiéndolo violentamente, salió. El niño se quedó como un cadáver, de modo que la multitud decía que estaba muerto. Pero Jesús lo levantó, cogiéndolo de la mano, y el niño se puso en pie. Al entrar en casa, sus discípulos le preguntaron a solas: "¿Por qué no pudimos echarlo nosotros?" Él les respondió: "Esta especie sólo puede salir con oración."

miércoles, 26 de octubre de 2022

Efesios 6,10-17: La armadura del cristiano

10 Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder.
11 Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio.
12 Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, 
     sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, 
     contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.
13 Por lo tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo 
     y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos.
14 Permanezcan de pie, ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza.
15 Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.
16 Tengan siempre en la mano el escudo de la fe, 
     con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno.
17 Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

miércoles, 8 de junio de 2022

Hechos 19,11-20: Los exhorcistas judíos

19,11-20: Los exhorcistas judíos

11 Dios hacía milagros extraordinarios por medio de Pablo; 
12 hasta el punto de que aplicaban a los enfermos paños o pañuelos que él había tocado, 
     y les desaparecía la enfermedad y también salían de ellos los espíritus malignos. 
13 Unos exorcistas ambulantes judíos intentaron invocar sobre los poseídos de espíritus malignos 
     el nombre de Jesús con la fórmula: Yo los conjuro por el Jesús que Pablo predica. 
14 Un sumo sacerdote judío, llamado Escevas, tenía siete hijos que hacían eso. 
15 Pero el espíritu maligno les dijo: —A Jesús lo conozco, Pablo sé quién es; pero ustedes, ¿quiénes son? 
16 El hombre poseído por el espíritu maligno se abalanzó sobre ellos y los dominó por la fuerza, 
     así que tuvieron que escapar desnudos y malheridos de aquella casa. 
17 Lo supieron los vecinos de Éfeso, judíos y griegos, y todos se llenaron de temor. 
     El nombre del Señor Jesús ganaba prestigio. 
18 Muchos que abrazaban la fe venían a confesar públicamente sus prácticas. 
19 No pocos, que habían practicado la magia, traían sus libros y los quemaban en presencia de todos. 
     Calculando el precio de aquellos libros, resultó ser de cincuenta mil monedas de plata. 
20 Así, por el poder del Señor, el mensaje crecía y se fortalecía.

miércoles, 15 de enero de 2020

Marcos 1,21-28: "Enseñanza de Jesús en la sinagoga de Cafarnaún"

Marcos 1,21-28
Martes de la 1 Semana del Tiempo Ordinario, Año III

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar:
— ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.
Jesús lo increpó:
— Cállate y sal de él.
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:
— ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen.
Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Este enseñar con autoridad es nuevo
Tres características que dan autoridad al sacerdote  

martes, 14 de agosto de 2018

Lucas 9,37-43: Curación de un endemoniado epiléptico

Lucas 9,37-43: Curación de un endemoniado epiléptico
Cf. Mt 17,14-20; Mc 9,14-29  

9:37 Al día siguiente, cuando bajaron de la montaña, una multitud vino a su encuentro.
9:38 De pronto, un hombre gritó: "Maestro, por favor, mira a mi hijo, el único que tengo.
9:39 Cada tanto un espíritu se apodera de él y se pone a gritar; lo sacude con violencia y le hace echar espuma por la boca. A duras penas se aparta de él, dejándolo extenuado.
9:40 Les pedí a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron".
9:41 Jesús le respondió: "Generación incrédula y perversa, ¿hasta cuándo estaré con ustedes y tendré que soportarlos? Trae aquí a tu hijo".
9:42 El niño se estaba acercando, cuando el demonio lo arrojó al suelo y lo sacudió violentamente. Pero Jesús increpó al espíritu impuro, curó al niño y lo entregó a su padre.
9:43 Todos estaban maravillados de la grandeza de Dios.

sábado, 14 de julio de 2018

Marcos 6,7-13: Misión de los Doce

Marcos 6,7-13
Jueves de la 4 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias, y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: "Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos". Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.

SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 29 de enero de 2018

Marcos 5,1-20: Curación del endemoniado de Gerasa

Marcos 5,1-20
Lunes de la 4 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago, en la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello:
— ¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes.
Porque Jesús le estaba diciendo:
— Espíritu inmundo, sal de este hombre.
Jesús le preguntó:
— ¿Cómo te llamas?
Él respondió:
— Me llamo Legión, porque somos muchos.
Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron:
— Déjanos ir y meternos en los cerdos.
Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el lago. Los porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en los cortijos. Y la gente fue a ver qué había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Se quedaron espantados. Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. Ellos le rogaban que se marchase de su país. Mientras se embarcaba, el endemoniado le pidió que lo admitiese en su compañía. Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
— Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia. El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

SOBRE EL MISMO TEMA:
El sistema del bienestar y el bienestar de las personas

Imágenes del Evangelio:


































sábado, 20 de mayo de 2017

Hechos 8,4-25: Felipe en Samaria


4 Los que se habían dispersado iban por todas partes anunciando la Palabra.
5 Felipe descendió a la ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo.
6 Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe.
7 Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, 
   y buen número de paralíticos y lisiados quedaron curados.
8 Y fue grande la alegría de aquella ciudad.

Simón el mago

9 Desde hacía un tiempo, vivía en esa ciudad un hombre llamado Simón, 
   el cual con sus artes mágicas tenía deslumbrados a los samaritanos y pretendía ser un gran personaje.
10 Todos, desde el más pequeño al más grande, lo seguían y decían: 
     "Este hombre es la Fuerza de Dios, esa que es llamada Grande".
11 Y lo seguían, porque desde hacía tiempo los tenía seducidos con su magia.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba la Buena Noticia del Reino de Dios 
     y el nombre de Jesucristo, todos, hombres y mujeres, se hicieron bautizar.
13 Simón también creyó y, una vez bautizado, no se separaba de Felipe. 
     Al ver los signos y los grandes prodigios que se realizaban, él no salía de su asombro.
14 Cuando los Apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que los samaritanos habían recibido 
     la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan.
15 Estos, al llegar, oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo.
16 Porque todavía no había descendido sobre ninguno de ellos, 
     sino que solamente estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús.
17 Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo.
18 Al ver que por la imposición de las manos de los Apóstoles se confería el Espíritu Santo, 
     Simón les ofreció dinero,
19 diciéndoles: "Les ruego que me den ese poder a mí también, 
     para que aquel a quien yo imponga las manos reciba el Espíritu Santo".
20 Pedro le contestó: "Maldito sea tu dinero y tú mismo, 
     porque has creído que el don de Dios se compra con dinero.
21 Tú no tendrás ninguna participación en ese poder, porque tu corazón no es recto a los ojos de Dios.
22 Arrepiéntete de tu maldad y ora al Señor: quizá él te perdone este mal deseo de tu corazón,
23 porque veo que estás sumido en la amargura de la hiel y envuelto en los lazos de la iniquidad".
24 Simón respondió: "Rueguen más bien ustedes al Señor, 
     para que no me suceda nada de lo que acabas de decir".
25 Y los Apóstoles, después de haber dado testimonio y predicado la Palabra del Señor, 
     mientras regresaban a Jerusalén, anunciaron la Buena Noticia a numerosas aldeas samaritanas.


SOBRE EL MISMO TEMA:

jueves, 9 de febrero de 2017

Marcos 7,24-30: Curación de la hija de una cananea

Marcos 7,24-30
Jueves de la 5 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija. Él le dijo:
— Deja que coman primero los hijos. No está bien echarles a los perros el pan de los hijos.
Pero ella replicó:
— Tienes razón, Señor; pero también los perros, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños.
Él le contestó:
— Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija.
Al llegar a su casa, se encontró a la niña echada en la cama; el demonio se había marchado.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Ampliando el plan de salvación
La mujer griega sirofenicia
La fe de la mujer sirofenicia

Imágenes del Evangelio:
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jueves, 19 de enero de 2017

Marcos 3:7-12: La multitud sigue a Jesús

Marcos 3:7-12
Jueves de la 2 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él. Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran. Pues curó a muchos, de suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle. Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Tiempos de transición 
Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana  

Imágenes del Evangelio:
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Marcos 3,7-12: Tiempos de transición, por fr. Dominic Izzo, O.P.

Marcos 3,7-12

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del lago, y lo siguió una muchedumbre de Galilea. Al enterarse de las cosas que hacía, acudía mucha gente de Judea, de Jerusalén y de Idumea, de la Transjordania, de las cercanías de Tiro y Sidón. Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una lancha, no lo fuera a estrujar el gentío. Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo. Cuando lo veían, hasta los espíritus inmundos se postraban ante él, gritando: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero él les prohibía severamente que lo diesen a conocer.

— Comentario por fr. Dominic Izzo, O.P.

• Studium

El texto del Evangelio de hoy es un breve pasaje de transición entre dos secciones del Evangelio de Marcos. Se trata de un texto que manifiesta la soberanía de Jesús, su auto-revelación gradual como Hijo de Dios, sobre todas las cosas visibles e invisibles en la tierra y en el más allá.

El pasaje puede dividirse en dos partes principales. En la primera, Jesús sana a muchas personas ante una muchedumbre de personas. En la segunda, Jesús manifiesta su autoridad sobre los demonios que exclaman a gritos que él es el Hijo de Dios.

Marcos va mostrando progresivamente cómo se intensifican las reacciones de aquellos que «oyen» lo que Jesús hace. La repetición por «un gran número de personas» de las palabras de Jesús aparece en contraste con la reacción de los fariseos y herodianos que lo habían rechazado (Mc 3:6). Además, la proveniencia geográfica del «gran número de personas» manifiesta una afirmación expansiva de Jesús en medio del mundo de los gentiles.

Finalmente, es interesante señalar que no todo resulta tan fácil. Aunque haya una respuesta positiva hacia Jesús, también aparece el miedo de que la multitud pueda «aplastar» a Jesús. Tal vez, esto señala ya el cambio del entusiasmo y los elogios de la muchedumbre en los episodios de curaciones al momento de los gritos diciendo «Crucifícalo» (Mc 15:13-14).

Sin embargo, el cristiano puede sentirse reconfortado por estos versículos porque en cada acción, es Jesús quien tiene el control de la situación (es él quien se aparta, quien cura, quien dice, quien advierte) y afirma que la muchedumbre no lo va a aplastar. También tiene una importancia especial la orden a los demonios para que no revelen su identidad (el secreto mesiánico), porque Jesús sólo puede ser reconocido y comprendido desde la perspectiva de su cruz y resurrección.

• Meditatio

¿Cuáles son las transiciones que estoy viviendo en mi vida? Seguramente son de varios tipos y alcances: comenzar un nuevo empleo, pasar de un nivel educativo a otro, iniciar una vida matrimonial, hacer profesión religiosa o asumir la pérdida de un ser querido. Todo esto además de la transición que constituye para el cristiano el proceso permanente y necesario de conversión. Cada uno de estos momentos llega con una mezcla de esperanza y emoción, ansiedad y temor.

A veces pasamos muy rápido de un lugar a otro sin realmente dejar del todo lo antiguo y sin ser transformados por lo nuevo para poder vivir de modo distinto. Así, viviendo en un punto intermedio entre lo que fue y de lo que aún está por venir, nos sentimos como atascados. Hay muchos obstáculos que nos impiden vivir una transición fructífera. Uno de ellos es cuando una transición no se desarrolla como estaba planeada. El resultado es la inmovilidad Generalmente esto ocurre porque nuestros planes están en tensión con los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros. Un ejemplo de esto es Pablo junto a los fariseos y herodianos. Ellos nos recuerdan que querer encerrarse en su propio modo de ver las cosas termina con frecuencia en violencia para retener el poder y la autoridad.

El plan de Dios constituye un desafío para nosotros porque es más grande e inclusivo de lo que podemos imaginar. Tal vez, los procesos de transición que llevan hacia realidades completamente nuevas, nos preparan para nuestra transición final a la hora de dejar nuestro yo terrestre sin miedo, para poder estar plenamente con Dios, en su misericordia y amor.

• Oratio

Señor, nuestro Dios, te alabamos y te damos gracias por tu misericordia y tu gracia en los tiempos de transición. Que estos momentos, que no están por fuera de tus designios, sean oportunidades para dejar atrás las identidades falsas que hemos ido creando para vivir más plenamente en ti, de acuerdo a tu divina providencia. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

• Contemplatio

¿Cómo está presente Dios en las decisiones que tienen lugar en las transiciones de mi vida? ¿Hacia qué me preparan dichas transiciones?

martes, 12 de abril de 2016

Hechos 8,1b-8: Persecución contra la Iglesia. Felipe en Samaria

Hechos 8,1b-8
Miércoles de la 3 Semana de Pascua

Aquel día, se desató una violenta persecución contra la Iglesia de Jerusalén; todos, menos los apóstoles, se dispersaron por Judea y Samaría. Unos hombres piadosos enterraron a Esteban e hicieron gran duelo por él. Saulo se ensañaba con la Iglesia; penetraba en las casas y arrastraba a la cárcel a hombres y mujeres. Al ir de un lugar para otro, los prófugos iban difundiendo el Evangelio. Felipe bajó a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

sábado, 2 de abril de 2016

Hechos de los Apóstoles 5,12-16: Crecimiento de la Iglesia

Hechos 5:12-16
Domingo de la 2 Semana de Pascua, ciclo C

Los apóstoles hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los fieles se reunían de común acuerdo en el pórtico de Salomón; los demás no se atrevían a juntárseles, aunque la gente se hacía lenguas de ellos; más aún, crecía el número de los creyentes, hombres y mujeres, que se adherían al Señor. La gente sacaba los enfermos a la calle, y los ponía en catres y camillas, para que, al pasar Pedro, su sombra, por lo menos, cayera sobre alguno. Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén, llevando a enfermos y poseídos de espíritu inmundo, y todos se curaban.

lunes, 1 de febrero de 2016

Marcos 5,1-20: El sistema del bienestar y el bienestar de las personas, por la Orden Carmelita

Marcos 5,1-20

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a la orilla del lago, en la región de los gerasenos. Apenas desembarcó, le salió al encuentro, desde el cementerio, donde vivía en los sepulcros, un hombre poseído de espíritu inmundo; ni con cadenas podía ya nadie sujetarlo; muchas veces lo habían sujetado con cepos y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba los cepos, y nadie tenía fuerza para domarlo. Se pasaba el día y la noche en los sepulcros y en los montes, gritando e hiriéndose con piedras. Viendo de lejos a Jesús, echó a correr, se postró ante él y gritó a voz en cuello:
— ¿Qué tienes que ver conmigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Por Dios te lo pido, no me atormentes.
Porque Jesús le estaba diciendo:
— Espíritu inmundo, sal de este hombre.
Jesús le preguntó:
— ¿Cómo te llamas?
Él respondió:
— Me llamo Legión, porque somos muchos.
Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca. Había cerca una gran piara de cerdos hozando en la falda del monte. Los espíritus le rogaron:
— Déjanos ir y meternos en los cerdos.
Él se lo permitió. Los espíritus inmundos salieron del hombre y se metieron en los cerdos; y la piara, unos dos mil, se abalanzó acantilado abajo al lago y se ahogó en el lago. Los porquerizos echaron a correr y dieron la noticia en el pueblo y en los cortijos. Y la gente fue a ver qué había pasado. Se acercaron a Jesús y vieron al endemoniado que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio. Se quedaron espantados. Los que lo habían visto les contaron lo que había pasado al endemoniado y a los cerdos. Ellos le rogaban que se marchase de su país. Mientras se embarcaba, el endemoniado le pidió que lo admitiese en su compañía. Pero no se lo permitió, sino que le dijo:
— Vete a casa con los tuyos y anúnciales lo que el Señor ha hecho contigo por su misericordia. El hombre se marchó y empezó a proclamar por la Decápolis lo que Jesús había hecho con él; todos se admiraban.

— Comentario por la Orden Carmelita

En el Evangelio de hoy, vamos a meditar un largo texto sobre la expulsión de un demonio que se llamaba Legión y que oprimía y maltrataba a una persona.

Hoy, hay mucha gente que se sirve de estos textos del evangelio sobre la expulsión de los demonios, para dar miedo a la gente. ¡Es una lástima! Marcos hace lo contrario.

Marcos asocia la acción del poder del mal a cuatro cosas:

a) Al cementerio, o lugar de los muertos: ¡la muerte que mata la vida!
b) Al puerco, animal impuro: ¡la impureza que separa de Dios!
c) Al mar, símbolo del caos de antes de la creación: el caos que destruye la naturaleza.
d) Al nombre Legión, nombre de los ejércitos del imperio romano: el imperio que oprime y explota a la gente.

Jesús vence el poder del mal en estos cuatro puntos. La victoria de Jesús tiene un enorme alcance para las comunidades de los años setenta, época en la que Marcos escribe su evangelio.

¡Las comunidades vivían perseguidas por las legiones romanas, cuya ideología manipulaba las creencias populares relativas a los demonios para dar miedo a la gente y someterlos.

El poder del mal oprime y maltrata. Los versos iniciales muestran la situación de la gente antes de la llegada de Jesús. Marcos describe el comportamiento del endemoniado, y asocia el poder del mal al cementerio y a la muerte. Es un poder sin rumbo, descontrolado y destructor, que da miedo a todos. Priva a la persona de conciencia, de autocontrol y de autonomía.

Ante la presencia de Jesús el poder del mal se desmorona. Es la manera de describir el primer contacto entre Jesús y el hombre poseído. El hombre cae de rodillas, pide que no se le expulse de la región y entrega hasta su nombre: Legión. A través de este nombre, Marcos asocia el poder del mal al poder político y militar del imperio romano que dominaba el mundo a través de sus Legiones.

El poder del mal es impuro y no tiene autonomía ni consistencia. Sólo consigue ir dentro de los puercos con el permiso de Jesús. Una vez dentro de los puercos, éstos se precipitan a la mar. ¡Eran 2000 puercos! El puerco era símbolo de impureza que impedía al ser humano relacionarse con Dios. El mar era símbolo del caos que existía antes de la creación.

Este episodio de los cerdos que se precipitaban al mar es extraño y difícil de entender. Pero el mensaje es muy claro: ante Jesús, el poder del mal no tiene autonomía ni consistencia. ¡Quien cree en Jesús no debe tener miedo!

La gente del lugar reacciona alertada por los porqueros. Ven al hombre libre del mal pero sus puercos han desaparecido precipitándose al mar. Por esto piden a Jesús que se aleje. Para ellos, los puercos son más importantes que la sanación del ser humano. Lo mismo nos ocurre hoy: puede ser que nos preocupe más el sistema del bienestar que el bienestar de las personas.

Anunciar la Buena Nueva es anunciar “¡lo que el Señor ha hecho para ti!” El hombre liberado quiere “seguir a Jesús”, pero Jesús le dice: “Vete a tu casa, con los tuyos, y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo y que ha tenido compasión de ti.” Esta frase de Jesús, Marcos la dirige a las comunidades y a todos nosotros. Para la mayoría de nosotros “seguir a Jesús” significa: “¡Ve a tu casa y anuncia a los tuyos lo que el Señor te hizo!”

domingo, 25 de octubre de 2015

Lucas 13,10-17: "El jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado"

Lucas 13,10-17
Lunes de la 30 Semana del Tiempo Ordinario I y II,

Un sábado, enseñaba Jesús en una sinagoga. Había una mujer que desde hacía dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y andaba encorvada, sin poderse enderezar. Al verla, Jesús la llamó y le dijo: "Mujer, quedas libre de tu enfermedad". Le impuso las manos, y enseguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la gente: "Seis días tenéis para trabajar: venid esos días a que os curen, y no los sábados". Pero el Señor, dirigiéndose a él, dijo: "Hipócritas: cualquiera de vosotros, ¿no desata del pesebre al buey o al burro, y lo llevaba a abrevar, aunque sea sábado? Y a está, que es hija de Abrahán, y que Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no había que soltarla en sábado?". A estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba de los milagros que hacía.

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Claves de lectura

jueves, 30 de octubre de 2014

Efesios 6,10-20: "Poneos las armas que Dios os da para poder resistir a las estratagemas del diablo (...) Nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra las fuerzas sobrehumanas del mal (...) Estad firmes: abrochaos el cinturón de la verdad, por coraza poneos la justicia; bien calzados para estar dispuestos a anunciar el Evangelio de la paz. Tened embrazado el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del malo. Tomad por casco la salvación y por espada la palabra de Dios, insistiendo y pidiendo en la oración. Orad en toda ocasión. Tened vigilias en que oréis con constancia por todos los santos".

Efesios 6,10-20
Jueves de la 30 Semana del Tiempo Ordinario II,

Hermanos: Buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas que Dios os da, para poder resistir a las estratagemas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los principados, autoridades y poderes que dominan este mundo de tinieblas, contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal. Por eso, tomad las armas de Dios, para poder resistir en el día fatal y, después de actuar a fondo, mantener las posiciones. Estad firmes, repito: abrochaos el cinturón de la verdad, por coraza poneos la justicia; bien calzados para estar dispuestos a anunciar el Evangelio de la paz. Y, por supuesto, tened embrazado el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del malo. Tomad por casco la salvación y por espada la del Espíritu, es decir, la palabra de Dios, insistiendo y pidiendo en la oración. Orad en toda ocasión con la ayuda del Espíritu. Tened vigilias en que oréis con constancia por todos los santos. Pedid también por mí, para que Dios abra mi boca y me conceda palabras que anuncien sin temor el misterio contenido en el Evangelio, del que soy embajador en cadenas. Pedid que tenga valor para hablar de él como debo.

lunes, 20 de octubre de 2014

Efesios 2,1-10: "Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros pecados, cuando seguíais la corriente del mundo bajo el espíritu que actúa en los rebeldes contra Dios (...) Antes procedíamos nosotros también así; obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y estábamos destinados a la reprobación, como los demás (...) Pero Dios, rico en misericordia, estando nosotros muertos por los pecados, nos has hecho vivir con Cristo (...) Así muestra a las edades futuras su gracia, su bondad para con nosotros (...) Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya".

Efesios 2,1-10
Lunes de la 29 Semana del Tiempo Ordinario II,

Hermanos: Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros delitos y pecados, cuando seguíais la corriente del mundo presente, bajo el jefe que manda en esta zona inferior, el espíritu que ahora actúa en los rebeldes contra Dios. Antes procedíamos nosotros también así; siguiendo los deseos de la carne, obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y, naturalmente, estábamos destinados a la reprobación, como los demás. Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos has hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.

domingo, 19 de mayo de 2013

MIÉRCOLES DE LA SÉPTIMA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año impar (lecturas)


Eclesiástico 4,12-22
Salmo 118: Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor
Marcos 9,38-40

Eclesiástico 4,12-22

La sabiduría instruye a sus hijos, estimula a los que la comprenden. Los que la aman aman la vida, los que la buscan alcanzan el favor del Señor; los que la retienen consiguen gloria del Señor, el Señor bendecirá su morada; los que la sirven sirven al Santo, Dios ama a los que la aman. Quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mis atrios; disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones; cuando su corazón se entregue a mí, volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos; pero, si se desvía, lo rechazaré y lo encerraré en la prisión; si se aparte de mí, lo arrojaré y lo entregaré a la ruina.

Salmo 118: Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Mucha paz tienen los que aman tus leyes,
y nada los hace tropezar.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Guardo tus decretos,
y tú tienes presentes mis caminos.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

De mis labios brota la alabanza,
porque me enseñaste tus leyes.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Mi lengua canta tu fidelidad,
porque todos tus preceptos son justos.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Ansío tu salvación, Señor;
tu voluntad es mi delicia.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Que mi alma viva para alabarte,
que tus mandamientos me auxilien.
R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor

Marcos 9,38-40

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: "Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros." Jesús respondió: "No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro."