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sábado, 23 de julio de 2022

Números 27,1-11: Los derechos hereditarios de las hijas

Números 27,1-11:
Los derechos hereditarios de las hijas

1 Entonces se acercaron las hijas de Selofjad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, 
   hijo de Manasés. Selofjad había pertenecido a los clanes de Manasés, 
   hijo de José, y sus hijas se llamaban Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá.
2 Ellas se presentaron delante de Moisés, del sacerdote Eleazar, de los jefes y de toda la comunidad, ´
   a la entrada de la Carpa del Encuentro, y les dijeron:
3 «Nuestro padre murió en el desierto. El no formó parte del grupo que se amotinó contra el Señor 
   –el grupo de Coré– sino que murió por su propio pecado y no tuvo ningún hijo varón.
4 ¿Por qué el nombre de nuestro padre tendrá que desaparecer de su clan? 
   ¿Por el simple hecho de no haber tenido un hijo varón? 
   Danos entonces una propiedad entre los hermanos de nuestro padre».
5 Moisés expuso el caso al Señor,
6 y el Señor le respondió:
7 «Las hijas de Selofjad tienen razón. 
   Asígnales una propiedad hereditaria entre los hermanos de su padre 
   y transfiéreles la herencia de su padre.
8 Di además a los israelitas: 
   Si un hombre muere sin tener un hijo varón, ustedes harán que su herencia pase a su hija;
9 y si no tiene hija, se la dará a sus hermanos.
10 Si tampoco tiene hermanos, entregarán la herencia a los hermanos de su padre;
11 y si su padre no tiene hermanos, se la darán a su pariente más cercano 
     entre los miembros de su familia, y este tomará posesión de ella». 
     Esta es una prescripción legal para los israelitas, como el Señor lo ordenó a Moisés.

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 60,1-9: La luz de la nueva Jerusalén

La luz de la nueva Jerusalén

1 ¡Levántate, brilla, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! 
2 Mira: las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos; 
   pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; 
3 y acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. 
4 Echa una mirada a tu alrededor y observa: todos ésos se han reunido, vienen a ti; 
   tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.
5 Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, 
   cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. 
6 Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. 
   Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.
7 Reunirá para ti los rebaños de Cadar y los carneros de Nebayot estarán a tu servicio; 
   subirán a mi altar como víctimas gratas y honraré mi noble casa. 
8 ¿Quiénes son ésos que vuelan como nubes y como palomas al palomar? 
9 Son navíos que acuden a mí, en primera línea las naves de Tarsis, trayendo a tus hijos de lejos, 
   y con ellos su plata y su oro, por la fama del Señor, tu Dios, del Santo de Israel, que así te honra.