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miércoles, 21 de agosto de 2024

Libro de Josué 19,1-51: Repartición del resto del país

 Libro de Josué
Capítulo 19

La tribu de Simeón
Gn 49,5-7; 1 Cro 4,28-33

1 En segundo lugar salió la suerte de Simeón, por clanes. 
   Su herencia quedaba en medio de la herencia de Judá. 
2 Les tocaron como herencia: Berseba, Semá, Molada, 
3 Jasar Suel, Balá, Esem, 
4 Eltolad, Betul, Jormá, 
5 Sicelag, Bet-Marcabot, Jasar Susá, 
6 Bet-Lebaot, Sarujén. Trece ciudades con sus poblados. 
7 Ayin, Rimón, Eter y Asán. Cuatro ciudades con sus poblados. 
8 Más todos los poblados que hay en torno a esas ciudades hasta Baalat Beer y Ramat del Negueb. 
   Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Simeón. 
9 La herencia de Simeón estaba enclavada en el lote de Judá, 
   porque a Judá le había tocado una parte demasiado grande; 
   por eso los de Simeón tenían su herencia en medio de Judá. 

La tribu de Zabulón
Jc 1,30; Gn 49,13; Dt 33,18-19

10 En tercer lugar salió la suerte de Zabulón, por clanes. 
11 Su límite llegaba hasta Sarid, subía por el oeste a Maralá, llegaba a Dabeset 
     y hasta el torrente que está frente a Yocneán, 
12 de Sarid volvía al este, hasta el término de Quislot Tabor, salía a Daberat y subía a Yapía; 
13 de allí, siguiendo hacia el este, pasaba por Guitá–Jefer hasta Itá Casín, 
     salía a Rimón y torcía hacia Neá; 
14 después daba la vuelta por el norte de Janatón, para terminar en el valle de Yiptajel. 
15 Su territorio incluía además Catat, Nahlal, Simerón, Yidalá y Belén. 
     Doce ciudades con sus poblados.  
16 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Zabulón: las ciudades y sus poblados. 
17 En cuarto lugar salió la suerte de la tribu de Isacar, por clanes. 

La tribu de Isacar
Gn 49,14-15; Dt 33,18-19

18 Su territorio comprendía: Yezrael, Quesulot, Sunán, 
19 Jafaraym, Sión, Anajarat, 
20 Harabit, Quisión, Abes, 
21 Yarmut, En Ganim, En Jadá, Bet-Fasés; 
22 el límite llegaba al Tabor, Sajasín y Bet-Semes y terminaba en el Jordán. 
     Dieciséis ciudades con sus poblados. 
23 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Isacar: las ciudades y sus poblados. 

La tribu de Aser
Jc 1,31-32; Gn 49,20; Dt 33,24-25

24 En quinto lugar salió la suerte de la tribu de Aser, por clanes. 
25 Su territorio comprendía: Jelcat, Jalí, Beten, Acsaf, 
26 Alamélec, Amad y Misal; el límite occidental llegaba al Carmelo y Sijor Libnat; 
27 volviendo al este hacia Bet-Dagón, llegaba a Zabulón y a la parte norte del Valle de Yiptajel, 
     a Bet-Emec y Nehiel, saliendo por el norte a Cabul, 
28 Abdón, Rejob, Jamón, Caná y Sidón capital; 
29 volvía hacia Ramá y la fortaleza de Tiro, volvía luego por Josá y terminaba en el mar. 
     El territorio incluía, además, la región de Aczib, 
30 Uma, Afec y Rejob. Veintidós ciudades con sus poblados. 
31 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Aser: las ciudades y sus poblados.

La tribu de Neftalí
Jc 1,33; Gn 49,21; Dt 33,23

32 En sexto lugar salió la suerte de la tribu de Neftalí, por clanes. 
33 Su límite partía de Jélef, la Encina de Sananín, Adamá Haneqeb y Yabneel, hasta Lacún, 
     y terminaba en el Jordán, 
34 volvía luego por el este, hacia Aznot Tabor; 
     de allí salía hacia Jucoc y lindaba con Zabulón por el sur, con Aser al oeste y con el Jordán al este; 
35 comprendía las ciudades fortificadas de Sidín, Ser, Jamat, Racat, Genesaret, 
36 Adamá, Haramá, Jasor, 
37 Cades, Edrey, En Jasor, 
38 Yirón, Migdalel, Jorén, BetAnat y Bet-Semes. Diecinueve ciudades con sus poblados. 
39 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Neftalí: las ciudades y sus poblados. 

La tribu de Dan
Gn 49,16-17; Dt 33,22

40 En séptimo lugar salió la suerte de la tribu de Dan, por clanes. 
41 El territorio de su herencia comprendía: Sorá, Estaol, Ir Semes, 
42 Salbín, Ayalón, Yitlá, 
43 Elón, Timná, Ecrón, 
44 Elteque, Gabatón, Baalá, 
45 Yehud, Bene Barac, Gat Rimón, 
46 Río Yarqón con el término frente a Jafa. 
47 Pero aquel territorio resultaba demasiado estrecho para los hijos de Dan, 
     y por eso subieron a atacar a Lais; la conquistaron, pasaron a cuchillo a sus habitantes, 
     tomaron posesión y se instalaron en ella, y la llamaron Dan, en recuerdo de su antepasado. 
48 Ésa fue la herencia que recibieron los clanes de la tribu de Dan: las ciudades y sus poblados. 
49 Así terminaron de repartir la tierra y de marcar sus límites. 
     Después los israelitas dieron a Josué, hijo de Nun, una herencia en medio de ellos. 
50 Siguiendo la orden del Señor, le dieron el pueblo que pidió: Timná Séraj, en la sierra de Efraín. 
     Josué lo reconstruyó y se instaló allí. 
51 Ésta fue la herencia que repartieron entre las tribus de Israel 
     el sacerdote Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los cabezas de familia, echando a suertes en Siló, 
     en presencia del Señor, a la entrada de la tienda del encuentro. Así terminaron de repartir el país.

martes, 14 de agosto de 2018

Lucas 2,1-7: El nacimiento de Jesús

El nacimiento de Jesús


1 En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, 
   ordenando que se realizara un censo en todo el mundo.
2 Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria.
3 Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.
4 José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, 
   y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David,
5 para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
6 Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre;
7 y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, 
   porque no había lugar para ellos en el albergue.

lunes, 14 de agosto de 2017

Las veintidós ciudades mencionadas en el Evangelio, por Luis Antequera

Exactamente veintidós, ni una más ni una menos, las cuáles vamos a intentar enumerar y describir aquí, sucintamente, para Vds..

Para comenzar no está de más especificar que cuando Jesús nace, toda Palestina es una única realidad política bajo el gobierno de Herodes el Grande. Pero cuando éste muere en el año 4 a.C., su reino se divide en tres grandes unidades:

Judea, en la que va a reinar su hijo Arquelao hasta que en el año 6 es depuesto por los propios romanos y la región pasa al gobierno directo de un gobernador romano, puesto que cuando Jesús es crucificado ocupa precisamente Poncio Pilatos;

Galilea, donde va a reinar Herodes Antipas hasta el año 36,es decir, la práctica totalidad de la vida de Jesús;

Herodes Filipo, que gobierna un pequeño reino al norte formado por las regiones de Iturea y Traconítida, con escasa importancia en el relato evangélico.

Dicho esto, las ciudades evangélicas son las siguientes.

BELÉN:

En la que nace Jesús. Sita en Judea, a una decena de kilómetros de Jerusalén. Sólo es citada en dos evangelios, los dos de la infancia, es decir, el de Mateo y el de Lucas. En el de Mateo, Belén parece ser la ciudad originaria de José y María. En el de Lucas, en cambio, sólo es la ciudad a la que la Sagrada Familia tiene que acudir a censarse de acuerdo con las instrucciones emanadas del Emperador, por ser la originaria no de ellos mismos, sino de los ancestros de José.

NAZARET:

Ciudad en la que se desarrolla la infancia de Jesús, sita en Galilea, unos kilómetros al este de Séforis, la capital galilea. En Lucas se presenta como la ciudad originaria de José y María. En Mateo es la ciudad en la que José decide establecerse cuando vuelve de Egipto, para no tener que vivir en las tierras de Judea sobre las que reina el déspota Arquelao, que luego será depuesto por el poder romano. La ciudad de Nazaret es citada en los cuatro evangelios.

BETHABARA:

La ciudad en la que Juan el Bautista hace aquello que le da nombre, esto es, bautizar, y en la que, en consecuencia, Jesús recibe el bautismo de manos de Juan. Cercana a la desembocadura del río Jordán, al norte del Mar Muerto, en el actual territorio, por lo tanto, de Jordania, sólo la cita Juan. Al referirse al bautismo de Jesús los Sinópticos simplemente lo sitúan “en el Jordán”.

CANÁ DE GALILEA:

Ciudad galilea en la que, según el Evangelio de Juan, Jesús se manifiesta por primera vez, incluso antes de lo que tenía previsto, realizando el milagro de la multiplicación del vino. Sólo la cita Juan. Los Sinópticos no citan ni la ciudad ni el episodio. Siempre según Juan, Jesús volverá a Caná en una segunda ocasión, en la que cura al hijo de un funcionario del rey Herodes.

CAFARNAÚM:

Ciudad galilea a orillas del llamado indistintamente “Mar de Galilea" y “Lago Genesaret” en la que se establece Jesús cuando vuelve de ser bautizado y de su retiro de 40 días en el desierto, y una vez que, como describe Lucas, es expulsado de Nazaret por sus convecinos. Se convierte por lo tanto en el cuartel general de Jesús. En ella cura al criado del centurión o a la suegra de Pedro, enrola a sus principales discípulos, etc.. Cafarnaúm es citada en los cuatro evangelios.

AINÓN:

Ciudad en la que Jesús bautiza él mismo. El evangelista Juan, único que la cita, la sitúa cerca de Salim y en la orilla opuesta del Jordán en la que el Bautista extendía su campo de acción.

SICAR:

Ciudad en Samaria en la que Jesús permanece dos días y en la que tiene lugar el episodio conocido como de “la Samaritana”. Tanto la ciudad como el episodio sólo son recogidos por Juan.

CORAZÍN:

No se cita ningún episodio ocurrido en él, pero el propio Jesús menciona su paso por ella cuando la maldice por no apreciar los milagros y prodigios que allí realiza. Como Belén, aparece en los evangelios de Mateo y de Lucas, no así en los de Marcos o Juan.

BETSAIDA:

Es maldita por Jesús en el mismo episodio en el que maldice a Corazín, según recogen tanto Mateo como Lucas. Pero contrariamente a lo sucedido con ésta, Betsaida sí es mencionada en muchos otros sucesos. Así, Marcos sitúa en Betsaida el episodio en el que Jesús camina sobre las aguas y la curación de un ciego. Lucas una de las multiplicaciones de los panes, la profesión de fe de Pedro y el primer anuncio de la Pasión. Juan la ignora por completo.

NAÍN:

Ciudad que sólo cita Lucas, en la que Jesús resucita al hijo de una viuda y recibe a los emisarios del Bautista, que le preguntan si es él “el que ha de venir o deben esperar a otro”. En ella parece situar también el episodio en el que Jesús es ungido por una pecadora en casa de un fariseo.

MAGDALA:

Ciudad a orillas del lago Tiberíades que en realidad no es mencionada en el Evangelio salvo por su toponímico, “magdalena”, habitante de Magdala, el cual, a su vez, da nombre a María, la primera persona que según Mateo, Marcos y Juan (no así Lucas) ve a Cristo una vez que ha resucitado.

TIRO y SIDÓN:

Dos ciudades en el actual territorio del Líbano. Citadas las dos juntas por Mateo, Marcos nos cuenta que en Tiro cura Jesús a la sirofenicia y que luego vuelve a Galilea por Sidón. Ni Lucas ni Juan las mencionan.

DALMANUTÁ:

Sólo la cita Marcos. Es el lugar en el que unos fariseos piden a Jesús que realice un signo, y donde éste previene de la levadura de fariseos y herodianos.

MAGADÁN:

Sólo la cita Mateo, pero los episodios que emplaza en ella son los mismos que Marcos sitúa en Dalmanutá.

CEAREA DE FILIPO:

Ciudad en el actual territorio de Siria en la que se produce el episodio conocido como “profesión de fe de Pedro”, una escena que según Lucas, se produce, sin embargo, en Betsaida, y que en Mateo, y sólo en Mateo, se amplía hasta convertir a Pedro en cabeza de la Iglesia “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia”.

EFRAÍN:

Ciudad en el Desierto de Judea, a la que Jesús, según Juan y sólo según él, se retira a descansar pocos días antes de ser crucificado. Cabe preguntarse por la relación entre este Naín y el “desierto” que citan los tres sinópticos en el que Jesús se retira durante cuarenta días, sólo que no al final de su ministerio, como en Juan, sino a su inicio.

JERICÓ:

En Judea. Citada por Marcos, que sitúa en ella la curación del ciego Bartimeo -en la versión de Mateo los ciegos son dos y no tienen nombre-, y por Lucas, que sitúa allí a Zaqueo, el recaudador que invita a Jesús a comer en su casa.

BETFAGÉ:

En Judea también, junto al Monte de los Olivos. La citan los tres Sinópticos, no Juan, aunque de pasada.

BETANIA:

Ciudad en Judea, “a unos quince estadios de Jerusalén” como explica el evangelista Juan. Según Mateo y Marcos, en Betania es donde un fariseo invita a Jesús a comer y una pecadora le unge con perfumes. Según Marcos, en ella Jesús maldice a la higuera. En Betania vive, según Juan, el gran amigo de Jesús, Lázaro, al que resucita tres días después de muerto. Y según Lucas, desde Betania es que Jesús asciende a los cielos.

JERUSALÉN:

La ciudad santa de los judíos, la sede del Templo, la capital de Judea y del Gran Israel, la ciudad de los profetas, la que constituye el verdadero destino de la misión de Jesús y en la que éste es crucificado. Aparece citada en el Evangelio 68 veces. Los cuatro evangelistas mencionan Jerusalén como lugar en el que tienen lugar los últimos días de Jesús antes de ser crucificado, y donde tienen lugar episodios como la Purificación del Templo, la Ultima Cena, la traición de Judas, el prendimiento juicio y condena de Jesús. Mateo la menciona en su Evangelio de la Infancia con motivo del nacimiento de Jesús y de la visita de los reyes en su Evangelio de la Infancia. Lucas también en su Evangelio de la Infancia, situando en ella episodios como la circuncisión de Jesús, su presentación en el Templo con el cántico de Simeón, la profecía de Ana y también la Pascua que celebra rodeado de los sabios del Templo a los doce años de edad. Juan que, como se sabe, realiza un enfoque muy original del ministerio de Jesús, presentándolo a lo largo de tres años y no de uno como los Sinópticos, nos presenta a Jerusalén en cuatro ocasiones inéditas: la primera Pascua, una visita en la que cura al paralítico de la piscina de Betzatá, una fiesta de las Tiendas y una fiesta de la Dedicación.

EMAÚS:

Ciudad a “sesenta estadios de Jerusalén”, donde tiene lugar la que Lucas presenta como primera aparición de Jesús una vez resucitado.

Amén de todas estas ciudades, son citados en los evangelios algunas regiones y países como, por ejemplo, Egipto, mencionado en el Evangelio de Mateo y sólo en el de Mateo como lugar en el que se oculta la Sagrada Familia huyendo de la matanza de infantes ordenada por Herodes.

“La región de los gerasenos”, “frente a Galilea”, que mencionan Marcos y Lucas, no así Mateo ni Juan.

La Decápolis e Idumea, que sólo menciona Marcos.

Siria, que se menciona como tal en dos ocasiones, una por Lucas y otra por Mateo.

Galilea, que se nombra en más de sesenta ocasiones en los cuatro evangelios.

Judea, mencionada en más de treinta ocasiones también en los cuatro evangelios.

Y bien amigos, este es el repaso de las localizaciones geográficas presentes en el Evangelio. Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.

domingo, 13 de agosto de 2017

Génesis 48,1-22: Bendición de Jacob sobre Efraím y Manasés

Génesis 48,1-22

48:1 Sucedió tras esto que se le dijo a José: "Mira que tu padre está malo." Entonces él tomó consigo a sus dos hijos Manasés y Efraím,
48:2 y se hizo anunciar a Jacob: "Tu hijo José ha venido a verte." Entonces Israel, haciendo un esfuerzo, se sentó en su lecho.
48:3 Dijo Jacob a José: "El Saday se me apareció en Luz, en país cananeo; me bendijo
48:4 y me dijo: "Mira, yo haré que seas fecundo y que te multipliques; haré de ti una asamblea de pueblos, y daré esta tierra a tu posteridad en propiedad eterna."
48:5 Pues bien, los dos hijos tuyos que te nacieron en Egipto antes de venir yo a Egipto a reunirme contigo, míos son: Efraím y Manasés, igual que Rubén y Simeón, serán míos.
48:6 En cuanto a la prole que has engendrado después de ellos, tuya será y con el apellido de sus demás hermanos se la citará en orden a la herencia.
48:7 Cuando yo venía de Paddán se me murió en el camino Raquel, tu madre, en el país de los cananeos, a poco trecho para llegar a Efratá, y allí la sepulté, en el camino de Efratá, o sea Belén."
48:8 Vio Israel a los hijos de José y preguntó: "¿Quiénes son éstos?"
48:9 Dijo José a su padre: "Son mis hijos, los que me ha dado Dios aquí." Y él dijo: "Tráemelos acá, que yo les bendiga."
48:10 Los ojos de Jacob se habían nublado por la vejez y no podía ver. Acercóselos, pues, y él los besó y los abrazó.
48:11 Dijo Israel a José: "Yo no sospechaba ver más tu rostro, y ahora resulta que Dios me ha hecho ver también a tus hijos."
48:12 José los sacó de entre las rodillas de su padre, y se postró ante él rostro en tierra.
48:13 José los tomó a los dos, a Efraím con la derecha, a la izquierda de Israel, y a Manasés con la izquierda, a la derecha de Israel, y los acercó a éste.
48:14 Israel extendió su diestra y la puso sobre la cabeza de Efraím, aunque era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés: es decir que cruzó las manos, puesto que Manasés era el primogénito;
48:15 y bendijo a José diciendo: "El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que ha sido mi pastor desde que existo hasta el presente día,
48:16 el Ángel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; sean llamados con mi nombre y con el de mis padres Abraham e Isaac, y multiplíquense y crezcan en medio de la tierra."
48:17 Al ver José que su padre tenía la diestra puesta sobre la cabeza de Efraím, le pareció mal, y asió la mano de su padre para retirarla de sobre la cabeza de Efraím a la de Manasés.
48:18 Y dijo José a su padre: "Así no, padre mío, que éste es el primogénito; pon tu diestra sobre su cabeza.
48:19 Pero rehusó su padre, y dijo: "Lo sé, hijo mío, lo sé; también él será grande. Sin embargo, su hermano será más grande que él, y su descendencia se hará una muchedumbre de gentes.
48:20 Y les bendijo aquel día, diciendo: "Que con vuestro nombre se bendiga en Israel, y se diga: ¡Hágate Dios como a Efraím y Manasés!" —y puso a Efraím por delante de Manassés—.
48:21 Dijo entonces Israel a José: "Yo muero; pero Dios estará con vosotros y os devolverá a la tierra de vuestros padres.
48:22 Yo, por mi parte, te doy Siquem a ti, mejorándote sobre tus hermanos: lo que tomé al amorreo con mi espada y con mi arco."

sábado, 15 de julio de 2017

Génesis 35,16-21: Muerte de Raquel

Génesis 35,16-21 

35:16 Partieron de Betel, y cuando aún faltaba un trecho hasta Efratá, Raquel tuvo un mal parto.  
35:17 Sucedió que, en medio de los apuros del parto, le dijo la comadrona: "¡Ánimo, que también este es hijo!"
35:18 Entonces ella, al exhalar el alma, cuando moría, le llamó Ben Oní; pero su padre le llamó Benjamín.
35:19 Murió Raquel y fue sepultada en el camino de Efratá, o sea Belén.
35:20 Jacob erigió una estela sobre su sepulcro: es la estela del sepulcro de Raquel hasta hoy.
35:21 Israel partió y desplegó su tienda más allá de Migdal Eder.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Miqueas 5,1-5: La restauración de la dinastía davídica

Miqueas 5,1-5 
8 de septiembre: Fiesta de la Natividad de María (5,1-4a)

5:1 Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial.
5:2 Por eso, el Señor los abandonará hasta el momento en que dé a luz la que debe ser madre; entonces el resto de sus hermanos volverá junto a los israelitas.
5:3 Él se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del nombre del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque él será grande hasta los confines de la tierra.
5:4 ¡Y él mismo será la paz! Si Asiria invade nuestro país y pisa nuestros palacios, le opondremos siete pastores y ocho príncipes del pueblo:
5:5 Ellos apacentarán a Asiria con la espada y al país de Nemrod con el acero. Y él nos librará de Asiria, si llega a invadir nuestro país y pisa nuestra frontera.

viernes, 11 de marzo de 2016

Juan 7,37-53: De Galilea no salen profetas

Jesús, fuente de agua viva

7:37 El último día, el más solemne de la fiesta, Jesús, poniéndose de pie, exclamó: "El que tenga sed, venga a mí; y beba
7:38 el que cree en mí". Como dice la Escritura: De su seno brotarán manantiales de agua viva.
7:39 Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran en él. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aún no había sido glorificado.

Nuevas discusiones sobre el origen del Mesías
7:40 Algunos de la multitud que lo habían oído, opinaban: "Este es verdaderamente el Profeta".
7:41 Otros decían: "Este es el Mesías". Pero otros preguntaban: "¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?
7:42 ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?"
7:43 Y por causa de él, se produjo una división entre la gente.
7:44 Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él.
7:45 Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y estos les preguntaron: "¿Por qué no lo trajeron?"
7:46 Ellos respondieron: "Nadie habló jamás como este hombre".
7:47 Los fariseos respondieron: "¿También ustedes se dejaron engañar?
7:48 ¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él?
7:49 En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita".
7:50 Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo:
7:51 "¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?"
7:52 Le respondieron: "¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta".
7:53 Y cada uno regresó a su casa.


martes, 5 de enero de 2016

Mateo 2,1-12: "¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer?"

Mateo 2,1-12
6 de enero: Epifania del Señor

Jesús nació en Belén de Judá en tiempo del rey Herodes. Por entonces, Magos de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo».Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y todo Jerusalén con él; entonces convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel».Entonces, Herodes llamó en secreto a los Magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén con este encargo: «Vayan y averigüen cuidadosamente sobre ese niño; y, cuando lo encuentren, avísenme para ir yo también a adorarlo».Después de oír al rey, los Magos se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en oriente los guió hasta que llegó y se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra. Y advertidos en sueños de que no volvieran donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Lecturas

sábado, 4 de enero de 2014

Mateo 2,1-12: "Magos de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: ¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer? (...) Herodes se sobresaltó y todo Jerusalén con él; entonces convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta.

Mateo 2,1-12
Epifanía del Señor,

Jesús nació en Belén de Judá en tiempo del rey Herodes. Por entonces, Magos de Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo».Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y todo Jerusalén con él; entonces convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel». Entonces, Herodes llamó en secreto a los Magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén con este encargo: «Vayan y averigüen cuidadosamente sobre ese niño; y, cuando lo encuentren, avísenme para ir yo también a adorarlo». Después de oír al rey, los Magos se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en oriente los guió hasta que llegó y se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra. Y advertidos en sueños de que no volvieran donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.