sábado, 30 de agosto de 2014

DOMINGO DE LA SEMANA 22 DEL TIEMPO ORDINARIO, Año A (Lecturas)

Jeremías 20:7-9
Salmo 62: Mi alma esta sediente de ti, 
Señor, Dios mío
Romanos 12:1-2
Mateo 16:21-27

Jeremías 20,7-9

Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; me forzaste y me pudiste. Yo era el hazmerreir todo el día, todos se burlaban de mí. Siempre que hablo tengo que gritar: «Violencia», proclamando: «Destrucción.» La palabra del Señor se volvió para mí oprobio y desprecio todo el día. Me dije: «No me acordaré de él, no hablaré más en su nombre»; pero ella era en mis entrañas fuego ardiente, encerrado en los huesos; intentaba contenerlo, y no podía.

Salmo 62,2.3-4.5-6.8-9:
Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
R. Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío

Romanos 12,1-2

Os exhorto, hermanos, por la misericordia de Dios, a presentar vuestros cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste es vuestro culto razonable. Y no os ajustéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.

Mateo 16,21-27

En aquel tiempo, empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día. Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:
— ¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.
Jesús se volvió y dijo a Pedro:
— Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas corno los hombres, no como Dios.
Entonces dijo Jesús a sus discípulos:
— El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

viernes, 29 de agosto de 2014

29 de agosto: Del martirio de San Juan Bautista, por Luis Antequera


Uno de esos santos tan importantes en la vida del cristianismo que es celebrado en dos fechas diferentes: una el 24 de junio, que es la más conocida; y otra, hoy 29 de agosto, en que conmemoramos su martirio.

Un martirio que, dicho sea de paso, es lo que acostumbra a celebrar la Iglesia, identificada la muerte como el nacimiento a la vida eterna. Sólo que en el caso del Bautista, como su nacimiento es relatado con tal cúmulo de detalles en el Evangelio de Lucas (ver Lc. 1,5-25 y Lc. 1,57-80) y dada su importancia como precursor del Mesías así identificado por el propio Jesús, celebramos también su nacimiento, en el caso del Bautista incluso con mayor boato.

La fiesta de la Degollación de San Juan Bautista, el 29 de agosto, es una fiesta muy antigua, entre las más antiguas que celebran los cristianos, vinculada a la construcción de la iglesia levantada en Sebaste en Samaria y cuya celebración consta en tiempos tan tempranos como el s. V en Amiens, en cuya catedral se custodia una de las posibles cabezas del Bautista.

En cuanto a la fecha, 29 de agosto, podría celebrar el hallazgo de la cabeza en Roma, adonde habría sido transportada.

En los martirologios antiguos incluso se hace mención de una tercera fiesta relacionada con el Bautista, la llamada fiesta de la Concepción del Precursor, celebrada el 24 de septiembre, como es bastante lógico desde el punto y hora en que el 24 de junio celebra la Iglesia el nacimiento.

El martirio de San Juan Bautista es relatado por tres de los cuatro evangelistas, a saber, Mateo, Marcos y Lucas, es decir, todos menos Juan.

Mateo lo hace con estas palabras:

“Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: ‘No te es lícito tenerla’. Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta. Mas, llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, ‘dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista’. Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús”. (Mt. 14, 3-12)

Marcos, el más descriptivo, de ésta:

“Es que Herodes era el que había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, con quien Herodes se había casado. Porque Juan decía a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano.» Herodías le aborrecía y quería matarle, pero no podía, pues Herodes temía a Juan, sabiendo que era hombre justo y santo, y le protegía; y al oírle, quedaba muy perplejo, y le escuchaba con gusto. Y llegó el día oportuno, cuando Herodes, en su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a los tribunos y a los principales de Galilea. Entró la hija de la misma Herodías, danzó, y gustó mucho a Herodes y a los comensales. El rey, entonces, dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré.» Y le juró: «Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reino.» Salió la muchacha y preguntó a su madre: «¿Qué voy a pedir?» Y ella le dijo: «La cabeza de Juan el Bautista.» Entrando al punto apresuradamente adonde estaba el rey, le pidió: «Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se llenó de tristeza, pero no quiso desairarla a causa del juramento y de los comensales. Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse sus discípulos, vinieron a recoger el cadáver y le dieron sepultura”. (Mc. 6, 17-29)

Lucas se refiere a la prisión de Juan Bautista:

Pero Herodes, el tetrarca, reprendido por él por el asunto de Herodías, la mujer de su hermano, y por todas las malas acciones que había hecho, añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel”. (Lc. 3, 19-20).

Pero no, curiosamente, a su ejecución

Y sin más por hoy me despido de Vds. no sin desearles como siempre que hagan Vds. mucho bien y no reciban menos. Hasta mañana.

29 de agosto: MARTIRIO DE JUAN BAUTISTA, por Celestino Hueso, S.F.


Resulta que Herodes Antipas se enamoró perdidamente de su cuñada Herodías y, sin pensárselo dos veces, se la quitó a su hermano Filipo y echó a su legítima esposa sin ningún tipo de contemplaciones.

Juan Bautista, que era un profeta de los de verdad, de esos que dicen las cosas de frente, le hizo saber que las leyes están hechas para todos y que, por más rey que fuese, no le estaba permitido vivir con la mujer de su hermano.

A Herodes no le gustó mucho el reproche e hizo encarcelar a Juan, pero a quien le sentaron como un tiro las palabras del Bautista, fue a Herodías y se juró no parar hasta conseguir que el profeta perdiera la cabeza.

Nos cuenta San Marcos en su evangelio que Herodes organizó un fiestorronón el día de su cumpleaños que es justamente el 29 de Agosto. En medio del jolgorio salió a bailar la hija de Herodías y, por lo visto, era una Carmen Amaya.

Bueno, no sabemos si porque realmente le gustó mucho o por adular a su concubina, Herodes hizo grandes elogios de la muchacha y, en el colmo de la torpeza, le prometió darle lo que pidiera, aunque fuera la mitad de su reino.

A la niña le faltó tiempo para ir con el cuento a la harpía que tenía por madre y a ésta se le pusieron los ojos como platos del subidón de alegría.

¿Qué pensáis que pidió la tía? Efectivamente, la cabeza de Juan Bautista en una bandeja. Y de ese modo pasó a formar parte del número de los santos “el mayor entre los nacidos de mujer” según dice Jesús.

Años más tarde a Herodes Antipas le invadió el territorio el padre de su esposa auténtica y le destrozó el reino, acabó desterrado lejos de su patria. De Herodías se cuenta que caminando por un río helado se abrió el hielo y hasta ahí llegó el baile.

Resumiendo los Juanes y Juanas pueden celebrar hoy también su santo porque San Juan Bautista, cuyo martirio conmemoramos es el mismo del que celebrábamos su nacimiento el 24 de Junio. ¡Felicidades a todos!

jueves, 28 de agosto de 2014

JUEVES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

1 Corintios 1,1-9
Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey
Mateo 24, 42-51

1 Corintios 1,1-9

Yo Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y Sóstenes, nuestro hermano, escribimos a la Iglesia de Dios en Corinto, a los consagrados por Cristo Jesús, a los santos que él llamó y a todos los demás que en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. La gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sean con vosotros. En mi acción de gracias a Dios os tengo siempre presentes, por la gracia que Dios os ha dado en Cristo Jesús. Pues por él habéis sido enriquecidos en todo: en el hablar y en el saber; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo. De hecho, no carecéis de ningún don, vosotros que aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él os mantendrá firmes hasta el final, para que no tengan de qué acusaros en el día de Jesucristo, Señor nuestro. Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo Señor nuestro. ¡Y él es fiel!

Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tus victorias.
R. Bendeciré tu nombre por siempre, 
Dios mío, mi rey

Mateo 24,42-51

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que, si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre. ¿Dónde hay un criado fiel y cuidadoso, a quien el amo encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? Pues dichosos ese criado si el amo, al llegar, lo encuentra portándose así. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si el criado es un canalla y, pensando que su amo tardará, empieza a pegar a sus compañeros y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera llegará el amo y lo hará pedazos, como se merecen los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes".

martes, 26 de agosto de 2014

MIÉRCOLES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

2 Tesalonicenses 3,6-10.16-18
Salmo 127: Dichosos los que temen al Señor
Mateo 23,27-32

2 Tesalonicenses 3, 6-10. 16-18

En nombre de nuestro Señor Jesucristo, hermanos, os mandamos: no tratéis con los hermanos que llevan una vida ociosa y se apartan de las tradiciones que recibieron de nosotros. Ya sabéis cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie. No es que no tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con vosotros os lo mandamos: El que no trabaja, que no coma. Que el Señor de la paz os dé la paz siempre y en todo lugar. El Señor esté con todos vosotros. La despedida va de mi mano, Pablo; ésta es la contraseña en toda carta; ésta es mi letra. La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros.

Salmo 127: Dichosos los que temen al Señor

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
R. Dichosos los que temen al Señor

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida.
R. Dichosos los que temen al Señor

Mateo 23,27-32

En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros encalados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: "Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!" Con esto atestiguáis en contra vuestra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!"

Mateo 23,23-26: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad!

Mateo 23,23-26
Martes de la 21 Semana del Tiempo Ordinario II,

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpio también por fuera."

Mateo 23,13-22: ""¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Ni entráis vosotros, no dejáis entrar a los que quieren (...) fariseos hipócritas, devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! (...) Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él".

Mateo 23,13-22
Lunes de la Semana 21 del Tiempo Ordinario II,

En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Ni entráis vosotros, no dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más severa. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un profarisélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él".

2 Tesalonicenses 1,1-5.11b-12: "Es deber nuestro dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos (...) vuestra fe crece vigorosamente, y vuestro amor sigue aumentando (...) vuestra fe permanece constante en medio de las persecuciones y luchas que sostenéis".

2 Tesalonicenses 1,1-5.11b-12
Lunes de la 21 Semana del Tiempo Ordinario II,

Pablo, Silvano y Timoteo a los tesalonicenses que forman la Iglesia de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Os deseamos la gracia y la paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Es deber nuestro dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos; y es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente, y vuestro amor, de cada uno por todos y de todos por cada uno, sigue aumentando. Esto hace que nos mostremos orgullosos de vosotros ante las Iglesias de Dios, viendo que vuestra fe permanece constante en medio de todas las persecuciones y luchas que sostenéis. Así se pone a la vista la justa sentencia de Dios, que pretende concederos su reino, por el cual bien que padecéis. Nuestro Dios os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de Dios y del Señor Jesucristo.

MARTES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

2 Tesalonicenses 2, 1-3a. 14-17
Salmo 95: Llega el Señor a regir la tierra
Mateo 23,23-26

2 Tesalonicenses 2, 1-3a. 14-17

Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente. Dios os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta. Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas.

Salmo 95: Llega el Señor a regir la tierra

Decid a los pueblos: "El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente."
R. Llega el Señor a regir la tierra

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos.
R. Llega el Señor a regir la tierra

Aclamen los árboles del bosque,
delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.
R. Llega el Señor a regir la tierra

Mateo 23,23-26

En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpio también por fuera."

LUNES DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

2 Tesalonicenses 1,1-5.11b-12
Salmo 95: Contad las maravillas del Señor 
a todas las naciones
Mateo 23, 13-22

2 Tesalonicenses 1,1-5.11b-12

Pablo, Silvano y Timoteo a los tesalonicenses que forman la Iglesia de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Os deseamos la gracia y la paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo. Es deber nuestro dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos; y es justo, pues vuestra fe crece vigorosamente, y vuestro amor, de cada uno por todos y de todos por cada uno, sigue aumentando. Esto hace que nos mostremos orgullosos de vosotros ante las Iglesias de Dios, viendo que vuestra fe permanece constante en medio de todas las persecuciones y luchas que sostenéis. Así se pone a la vista la justa sentencia de Dios, que pretende concederos su reino, por el cual bien que padecéis. Nuestro Dios os considere dignos de vuestra vocación, para que con su fuerza os permita cumplir buenos deseos y la tarea de la fe; para que así Jesús, nuestro Señor, sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, según la gracia de Dios y del Señor Jesucristo.

Salmo 95: Contad las maravillas del Señor 
a todas las naciones

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre.
R. Contad las maravillas del Señor 
a todas las naciones

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones.
R. Contad las maravillas del Señor 
a todas las naciones

Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo.
R. Contad las maravillas del Señor 
a todas las naciones

Mateo 23,13-22

En aquel tiempo habló Jesús diciendo: "¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los cielos! Ni entráis vosotros, no dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más severa. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros! ¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: "Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga"! ¡Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: "Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga". ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el que habita en él; y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y también por el que está sentado en él".

sábado, 23 de agosto de 2014

Mateo 16,13-20 por Camilo Valverde Mudarra

Mateo 16,13-20

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
— ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
Ellos contestaron:
— Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.
Él les preguntó:
— Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
— Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
Jesús le respondió:
— ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

- Comentario de Camilo Valverde


El hecho sucede al noreste de Galilea, llamada de los paganos, porque, sin ser tierra extranjera, en la región viven muchos de ellos.

- Forma coloquial en torno a la identidad de Jesús

El autor estructura el texto desde el comienzo en la intimidad de Jesús con sus discípulos; representa una novedad importante en la técnica de composición de Mateo, la forma literaria coloquial.

La conversación gira en torno a la identidad de Jesús, que tiene su punto central en las palabras de Jesús y Pedro. Es la segunda vez que Pedro aparece como protagonista. La primera se halla en Mt 14,22-33, en que son los demás discípulos los que lo reconocen; en esta segunda, Pedro expresa el reconocimiento de Jesús y ello le reporta la felicitación del Maestro, porque en él se ha manifestado la revelación divina, y la afirmación de su primado: Tú me llamas el Mesías; yo digo que tú eres la Piedra.

El relato presenta un doble intercambio de títulos entre Jesús y Pedro. Este le aplica el de Mesías; aquél, atribuyéndole el de Piedra, le confiere los poderes mesiánicos de las llaves. Pedro rehúsa llamarlo Siervo Paciente, y Jesús replica asignándole el título de Piedra de escándalo.

El Maestro les pregunta qué han oído de Él y de su misión porque quiere conocer qué han comprendido y qué piensan sus discípulos de Él. “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”, responde Simón. La superioridad de Pedro no estriba en la respuesta en sí, que, también, la dan los demás discípulos, cuando Jesús camina sobre las aguas: “Verdaderamente, Tú eres el hijo de Dios” (Mt 14,22-33). La superioridad de Pedro reside más bien en la garantía de solidez que Jesús le confiere respecto a los demás.

- Cristología y eclesiología a partes iguales

En la afirmación de la identidad divina de Jesús por el hijo de Jonás, se levanta el pueblo creyente; el edificio construido ofrece totales garantías expresadas con la imagen de la frase "el poder del infierno no prevalecerá contra ella", es decir, es inexpugnable a la destrucción y a la muerte. Consistencia que Jesús ha resaltado con esta otra imagen: "Vinieron las lluvias, se desbordaron los ríos y los vientos soplaron violentamente contra la casa; pero no cayó, porque estaba construida sobre un verdadero cimiento de piedra" (Mt 7,25).

El término "infierno" no es la traducción más adecuada del "hades" griego; en la mitología clásica el hades es la mansión de los muertos, equivalente al "sheol" de los judíos. Las "puertas del infierno" aquí significan el poder de la destrucción. Jesús promete que su iglesia sobrevivirá a las fuerzas de la destrucción y de la muerte.

Mateo centra su interés en el tema cristológico, y también en la Iglesia. Al colocar la escena en territorio de paganos, no propiamente judío, recalca la existencia de un Nuevo Pueblo de dimensiones universales y que no va a seguir la doctrina farisea y saducea (cfr. Mt 16,12). Escribe en perspectiva de una nueva realidad religiosa, que, en Mateo y por primera vez en los evangelios designa a la comunidad de creyentes, de discípulos de Jesús. El término griego significa pueblo, asamblea, congregación. El autor hace constar explícitamente su pertenencia a Cristo, "mi Iglesia", y su perenne estabilidad. La Iglesia es una casa construida sobre roca, aunque se apoya en la fragilidad de los hombres. Es, pues, una estabilidad atormentada, inquieta; su destino es como el de Cristo: un camino en la contradicción. 

Y no son solamente enemigos externos los que la acosan, también dentro de la Iglesia habrá siempre pecadores; de ahí que la Iglesia tiene necesidad de "atar y desatar"; continúa el pecado y por lo mismo ha de continuar el perdón. Es en el ámbito cristológico y en el eclesial, donde se han de entender estas palabras de Jesús a Pedro; por lo demás, afines a las pronunciadas en otros dos textos célebres: Lc 22,31ss y Jn 21,15-17.

- Pedro

El evangelio de Mateo muestra gran interés por Pedro, lo que confiere un significado particular a esta perícopa. Se define la función de Pedro con tres metáforas: la piedra, las llaves, atar y desatar.

La primera expresión la explica Mateo en (7,24-27): Pedro es la roca que mantiene firme a la Iglesia, es el centro que fundamenta la unidad de la comunidad. La segunda metáfora es aún más clara: “dar las llaves” significa confiarle una autoridad verdadera y plena. Y la tercera, “atar y desatar” tiene el sentido de permitir y prohibir, de rechazar y perdonar.

Así pues, el texto atribuye a Pedro títulos y prerrogativas, que, en la Biblia, se atribuyen al Mesías, con lo que indica que la autoridad de Pedro es vicaria; él es imagen de otro, de Jesucristo, que es el verdadero Señor de la Iglesia; y, precisamente, por ello, su autoridad es plena e indiscutible.

- Debilidad y gracia a partes iguales

No obstante, hay que señalar todavía dos aspectos aparentemente en contraste: la fe de Pedro y su incomprensión del misterio de Jesús: el poder confiado a Pedro y el reproche que le hace Jesús.

El tema es de fondo, todo el fragmento está envuelto en la contraposición entre debilidad y gracia, expresada también en los otros dos textos citados; por una parte, la fragilidad, la debilidad de Pedro; por otra, su carácter de cimiento, su consistencia referencial.

Los evangelistas subrayan intencionadamente este contraste, para acentuar que por gracia, en virtud de una elección divina y no por dones naturales, es Pedro la piedra angular sobre la que Jesús funda la Iglesia.

Todos han respondido a la primera pregunta, según lo que han oído a la gente; pero a la segunda, responde únicamente Pedro, según lo que ha sido revelado por el Padre. Y es que nadie puede penetrar en el misterio de la persona de Jesús, sin la revelación del Padre.

El interrogante que Jesús hace sigue latente para los hombres de todos los tiempos; es una pregunta atemporal y siempre actual; la respuesta dará la medida del discípulo. Pedro personifica la confesión cristiana de la fe, pero, "no procede de la carne ni de la sangre", no proviene de la lógica y de la razón humana, únicamente de la revelación del Padre, con el que tiene esa unión esencial: "Mi Padre y Yo somos uno". El hombre es radicalmente incapaz de acceder al dominio misterioso de Dios.

El que Mateo añada a la respuesta, las palabras "Hijo de Dios vivo", que no se hallan en los textos paralelos, es probable que sea aquí una anticipación de lo que sólo será un hecho después de la resurrección: la fe en la divinidad de Jesús y el reconocimiento de que es el Señor.

El conocimiento que Pedro tenía de Jesús no superaría con mucho la opinión de la gente; las palabras de Jesús y la promesa del primado deben situarse igualmente en un momento posterior a la experiencia pascual de la Resurrección. En general, Mateo se interesa más por una ordenación temática que cronológica.

¡Tú eres el Hijo de Dios! La Iglesia tiene en Pedro su fuerza, su autoridad; la autoridad de confesar quién es Jesús y, en cuanto tal confesor, es refrendado por el mismo Dios.

Fuente: Autorescatolicos.org

21 DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, Año A (Lecturas)

Isaías 22,19-23
Salmo 137: Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos
Romanos 11,33-36
Mateo 16,13-20

Isaías 22,19-23

Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.»

Salmo 137: Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre.
R. Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma.
R. Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

El Señor es sublime,
se fija en el humilde
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos.
R. Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

Romanos 11,33-36

¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Mateo 16,13-20

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:
— ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?
Ellos contestaron:
— Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.
Él les preguntó:
— Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?
Simón Pedro tomó la palabra y dijo:
— Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
Jesús le respondió:
— ¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

23 de agosto: SANTO ROSA DE LIMA, por Celestino Hueso, S.F.


Hoy es Santa Rosa de Lima, la primera mujer americana que mereció el honor de ser elevada a los altares. Su nombre de pila era Isabel pero la mamá le hizo cambiar el nombre el día de su confirmación porque “tiene la cara como una rosa”

Desde pequeñita se sintió atraída por la vida de oración hasta que a los veinte años se hizo terciaria dominica porque quería imitar a Santa Catalina de Siena, se hizo una cabaña en el huerto de sus padres y se impuso unas penitencias durísimas y dormía poco y sobre unas tablas con una almohada comodísima: un palo, al tiempo que se dedicaba a cultivar el huerto durante el día y a hacer costura en horas de la noche para ayudar en los gastos de la casa.

El lema “Ora y trabaja” de San Benito lo vivió a la perfección, ofreciendo su vida por las misiones.

El Papa Inocencio IX dijo de ésta mujer que "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones"

Felicidades a todas las Rosas que celebran hoy el día de su santo.

23 de agosto: SANTA ROSA DE LIMA, virgen, patrona del Perú, América y las Filipinas


SANTA ROSA DE LIMA



















Isabel Flores de Oliva, O.P., nació en Lima,Virreinato del Perú, el 30 de abril de 1586 y murió en el mismo lugar el 28 de agosto de 1617. Más conocida como Santa Rosa de Lima.

— Primeros años

Hija de Gaspar Flores, arcabucero natural de San Juan de Puerto Rico y de María de Oliva. Cuando era niña destacaba por su gran reverencia y amor hacia todas las cosas relacionadas a Dios.

Su compañero de juegos fue su hermano Fernando el cual siempre la apoyó y ayudó. A los doce años se mudó con su familia hacia Quives, un pueblo a 60 kilómetros de Lima ubicado en el Valle Chillón.

En Quives es donde al parecer empezó con sus mortificaciones contrayendo un reuma muy fuerte con consecuencias dolorosas para su recuperación que ella ocultaba a su madre.

— Confirmación, su nombre

En Quives recibirá la confirmación de manos de otro santo católico, Santo Toribio de Mogrovejo, su padrino fue el sacerdote del pueblo Francisco González.

Al confirmarla en el pueblo de Quives, 1597, el arzobispo santo Toribio de Mogrovejo la llamó Rosa. Aunque le mortificaba que la llamasen así a los 25 años aceptó y quiso que la llamaran Rosa de Santa María, a razón de que, según lo relató su madre, fue a conversar con un sacerdote a la iglesia de Santo Domingo manifestándole la molestia que le causaba que la llamen "Rosa", pero el sacerdote la tranquilizó diciéndole: "¿Pues hija, no es vuestra alma como una rosa en que se recrea Jesucristo?". Con esto quedó tranquila y segura del nombre que le habían dado.

— Voto de virginidad

Regresó a Lima con su familia ya siendo una joven. Debido a problemas económicos de la familia trabajaba el día entero en el huerto y solía bordar con gran esmero para diferentes familias de la ciudad y así ayudar al sostenimiento de su hogar.

A pesar de todo, se encontraba conforme con su forma de vida y no hubiera tratado de cambiarla si no hubiera sido por la insistencia de sus padres a casarla. Rosa resistió por más de diez años y finalmente hizo voto de virginidad ante la imagen del "doctorcito" para confirmar su resolución.

— Dominica terciaria a imitación de santa Catalina de Siena

Al cabo de unos años ingresó a la Tercera orden de Santo Domingo a imitación de Catalina de Siena. Leyendo sobre Santa Catalina de Siena decidió tomar a la santa como modelo para su vida.

A partir de entonces, se recluyó prácticamente en la ermita que construyó con ayuda de su hermano Fernando en un extremo del huerto de su casa. Sólo salía para visitar al templo de Nuestra Señora del Rosario y atender las necesidades espirituales de los indígenas y los negros de la ciudad.

También atendía a muchos enfermos que se acercaban a su casa buscando ayuda y atención, creando una especie de enfermería en su casa y luego ayudaba a fray Martín de Porres.

Ayunaba tres veces por semana y cuando se sentía tentada por la vanidad cortaba su hermoso cabello, llevaba ropa tosca, y maltrataba sus manos con arduo trabajo.

Tenía una intensa devoción hacia el Niño Jesús y su Madre Bendita y pasaba largas horas ante el Santísimo Sacramento, a quien recibía diariamente.

Nuestro Señor frecuentemente se le revelaba e inundaba su alma con paz y alegría, a tal punto que podía permanecer en éxtasis cuatro horas. Ella le ofrecía al Señor en estas ocasiones todas sus mortificaciones y penitencias en expiación por las ofensas contra Su Divina Majestad, por la idolatría de su país, por la conversión de pecadores, y por las almas del Purgatorio.

— La defensa de Lima

En 1615 buques corsarios holandeses planeaban atacar Lima en días previos a la fiesta de La Magdalena. Al aproximarse al puerto del Callao la noticia corre hasta Lima alterando los ánimos de los ciudadanos.

Rosa reúne a las mujeres de Lima en la iglesia de Ntra. Sra. del Rosario para orar ante el Santísimo por la salvación de Lima. Apenas llega la noticia del desembarco, Rosa subió al altar, y cortándose los vestidos y arremangándose los hábitos puso su cuerpo para defender a Cristo en el sagrario. Muchos huían de Lima hacia lugares distantes.

Misteriosamente el capitán de la flota holandesa falleció en su barco días después, lo cual supuso la retirada de sus naves, sin atacar el Callao. En Lima atribuyeron el milagro a Rosa y por ello en sus imágenes se le representa portando a la Ciudad sostenida por el ancla.

— Desposorio místico

Uno de los momentos importantes de su vida es el "Desposorio Místico", ocurrido el domingo de ramos de 1617 en la capilla del Rosario (Templo de Santo Domingo de Lima).

Al no recibir la palma que debía portar en la procesión, Rosa pensó que era un mensaje de Dios por alguna ofensa que ella había cometido. Acongojada se dirigió a la capilla e imagen del Rosario y orando ante la Virgen sintió el llamado del Niño Jesús de la imagen y le dijo "Rosa de Mi Corazón, yo te quiero por Esposa", a lo que ella en arrobamiento respondió "Aquí tienes Señor a tu humilde esclava. Tuya soy y Tuya seré".

— Fallecimiento

Desde 1614 cada año al llegar la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto, demostraba una gran alegría. Y explica el porqué de este comportamiento: "Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo". Y así sucedió. El 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a estar para siempre junto a Dios.

Pasó los últimos tres meses de su vida en la casa de Gonzalo de la Maza, un contador notable del gobierno virreinal, cuya familia le tenía mucho cariño. En este lugar se levanta el Monasterio de Santa Rosa de Santa María de Lima. En el lecho de muerte, Gonzalo de la Maza hizo retratar el rostro de Rosa por el pintor italiano Angelino Medoro, quien realizó el primer testimonio de su apariencia física.

Murió a los treinta y un años de edad en las primeras horas del 24 de agosto de 1617, fiesta de San Bartolomé, como ella misma lo profetizó y cuenta el padre Leonardo Hansen. El día de sus exequias y entierro, los devotos se abalanzaban sobre su cuerpo para arrancarle la vestimenta en busca de un recuerdo, aclamándola como santa.

Muchos milagros siguieron a su muerte.

— Canonización, primer santo de América

Fue beatificada por Clemente IX en 1667 y canonizada en 1671 por Clemente X, siendo la primera americana en recibir este reconocimiento. Es representada usando una corona de rosas.

Patrona de Lima, Perú (desde 1669), del Nuevo Mundo y Filipinas (desde 1670). Además, es Patrona de institutos policiales y armados: Policía Nacional de la República del Perú y de las Fuerzas Armadas de Argentina.

El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones".

— Devoción

Hoy sus restos se veneran en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Lima (Santo Domingo) con gran devoción del pueblo peruano y de América que visita la Capilla dedicada a su culto en el Crucero del Templo dominicano.

La Basílica-Santuario fue empezada luego de su canonización, con posteriores restauraciones. Durante los siglos XVII - XX hubo de ser remodelada. Fue inaugurada finalmente el 24 de agosto de 1992, Este lugar es el principal punto de peregrinación de todo el Perú y su arraigo popular es comparable a la Virgen de Guadalupe en México.

La figura de Rosa de Santa María en el corazón del pueblo peruano representa un símbolo de integración nacional, en ella convergen todas las clases sociales.

jueves, 21 de agosto de 2014

JUEVES DE LA 20 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

Ezequiel 36, 23-28
Salmo 50: Derramaré sobre vosotros un agua pura 
que os purificará de todas vuestras inmundicias
Mateo 22, 1-14


Ezequiel 36,23-28

"Mostraré la santidad de mi nombre grande, profanado entre los gentiles, que vosotros habéis profanado en medio de ellos; y conocerán los gentiles que yo soy el Señor -oráculo del Señor-, cuando les haga ver mi santidad al castigaros. Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios."

Salmo 50: Derramaré sobre vosotros un agua pura 
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
R. Derramaré sobre vosotros un agua pura 
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.
R. Derramaré sobre vosotros un agua pura 
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.
R. Derramaré sobre vosotros un agua pura 
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Mateo 22,1-14

En aquel tiempo volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados encargándoles que les dijeran: "Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda". Los convidados no hicieron caso, uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis convidadlos a la boda". Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?" El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: "Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos"".

21 de agosto: SAN PÍO X

SAN PÍO X, Giuseppe Melchiorre Sarto (1835-1914)


— Sus padres

Nació el 2 de Junio de 1835 en Riese, provincia de Treviso, en Venecia. Sus padres fueron Giovanni Battista Sarto, cartero de profesión, y Margarita Sanson, costurera, que vivió para ver a su hijo llegar a Cardenal. José Sarto fue el segundo de diez hijos.

Siendo niño perdió a su padre por lo que pensó dejar de estudiar para ayudar a su madre en los gastos de manutención de la familia, sin embargo ésta se lo impidió y pudo continuar sus estudios en el seminario gracias a una beca que le consiguió un sacerdote amigo de la familia.

— Formación

Al terminar los estudios elementales, recibió clases privadas de latín por parte del arcipreste de su pueblo, don Tito Fusarini, después de lo cual estudió durante cuatro años en el gimnasio de Castelfranco Veneto, caminando de ida y vuelta diariamente.

En 1850 recibió la tonsura de manos del Obispo de Treviso y obtuvo una beca de la Diócesis de Treviso para estudiar en el seminario de Padua, donde terminó sus estudios filosóficos, teológicos y de los clásicos con honores.

— Primeros años de sacerdocio

Fue ordenado sacerdote en 1858, y durante nueve años fue capellán de Tómbolo, teniendo que asumir muchas de las funciones del párroco ya que éste ya era anciano e inválido.

Una vez ordenado sacerdote buscó perfeccionar su conocimiento de la teología a través del estudio asiduo de Santo Tomás y el derecho canónico. Al mismo tiempo, estableció una escuela nocturna para la educación de los adultos, y siendo él mismo un ferviente predicador, era invitado a ejercer este ministerio en otros pueblos.

— Arcipreste, Vicario General y Obispo

En 1867 fue nombrado arcipreste de Salzano, un importante municipio de la Diócesis de Treviso, en donde restauró la iglesia y ayudó a la ampliación y mantenimiento del hospital con sus propios medios. Especialmente se distinguió por su abnegación durante una epidemia de cólera que afectó a la región.

En 1875 creó un reglamento para la catedral de Treviso; ocupó varios cargos, entre ellos, el de director espiritual y rector del seminario, examinador del clero y vicario general; más aún, hizo posible que los estudiantes de escuelas públicas recibieran instrucción religiosa.

En 1878, a la muerte del Obispo Zanelli, fue elegido vicario capitular. El 10 de Noviembre de 1884 fue nombrado Obispo de Mantua, en ese entonces una sede muy problemática, y fue consagrado el 20 de Noviembre.

— Prioridades de Obispo

Su principal preocupación en su nuevo cargo fue la formación del clero en el seminario, donde, por varios años, enseñó teología dogmática y, durante un año, teología moral.

Deseaba seguir el método y la teología de Santo Tomás, y a muchos de los estudiantes más pobres les regaló copias de la “Summa Theologica”; a la vez, cultivó el Canto Gregoriano en compañía de los seminaristas. La administración temporal de la sede le impuso grandes sacrificios.

En 1887 celebró un sínodo diocesano. Mediante su asistencia en el confesionario, dio ejemplo de celo pastoral.

— Cardenal y Patriarca de Venecia

En el consistorio secreto celebrado en junio de 1893, León XIII lo creó Cardenal, con el título de San Bernardo de las Termas; y en el consistorio público, tres días más tarde, fue preconizado Patriarca de Venecia, conservando mientras tanto el título de Administrador Apostólico de Mantua.

El Cardenal Sarto fue obligado a esperar dieciocho meses antes de tomar posesión de su nueva diócesis debido a que el gobierno italiano se negaba a otorgar el exequatur, reclamando que el derecho de nominación había sido ejercido por el Emperador de Austria. El asunto fue tratado con amargura en periódicos y panfletos; el Gobierno, a manera de represalia, rehusó extender el exequatur a los otros obispos que fueron nombrados durante este tiempo, por lo que el número de sedes vacantes creció a treinta. Finalmente, al regresar al poder el ministro Crispi y la Santa Sede, habiendo elevado la misión de Eritrea a la categoría de Prefectura Apostólica en atención a los Capuchinos Italianos, motivaron al Gobierno a retractarse.

En Venecia el cardenal encontró un estado de cosas mucho mejor que el que había hallado en Mantua. También allí puso gran atención en el seminario, donde logró establecer la facultad de derecho canónico.

En 1898 celebró el sínodo diocesano. Promovió el uso del Canto Gregoriano y favoreció el trabajo social. Al mismo tiempo, se dio cuenta de los peligros que entrañaban ciertas doctrinas y conductas de algunos Cristiano-Demócratas y se opuso a ellas.

El Congreso Eucarístico Internacional de 1897, el centenario de San Gerardo Sagredo (1900), la bendición de la primera piedra del nuevo campanario de San Marcos y la capilla conmemorativa en el Monte Grappa (1901) fueron eventos que dejaron una profunda impresión en él y en su gente.

— Papa

Durante la elección los Cardenales se inclinaron en principio y por mayoría por el Cardenal Rampolla. Entonces, el Cardenal de Checoslovaquia anunció que el Emperador de Austria no aceptaba al Cardenal Rampolla como Papa y tenía el derecho de veto en la elección papal, por lo que el Cardenal Rampolla retiró su nombre del nombramiento.

Reanudada la votación los Cardenales se inclinaron por el Cardenal Sarto quien suplicó que no lo eligieran hasta que una noche una comisión de Cardenales lo visitó para hacerle ver que no aceptar el nombramiento era no aceptar la voluntad de Dios.

Después de varias votaciones Giuseppe Sarto fue elegido Papa el 4 de Agosto al obtener 55 de 60 votos posibles. Su instalación tuvo lugar el siguiente domingo, 9 de Agosto de 1903.

Una vez que fue elegido Papa decretó que ningún gobernante podía vetar a Cardenal alguno para Sumo Pontífice.

— “Instaurare omnia in Christo”

En su primera Encíclica, deseando revelar hasta cierto punto su programa de trabajo, mencionó el que sería el lema de su pontificado: “instaurare omnia in Christo” (Ef 1,10). En consecuencia, su mayor atención giró siempre sobre la defensa de los intereses de la Iglesia.

— Promotor de la piedad, la recepción frecuente de la sagrada comunión y los congresos eucarísticos

Sus esfuerzos también se dirigieron a promover la piedad entre los fieles y a fomentar la recepción frecuente de la Sagrada Comunión: si era posible, hacerla diariamente (Decr. S. Congr. Concil., 20 de Diciembre, 1905), dispensando a los enfermos de la obligación de ayunar para poder recibir la Sagrada Comunión dos veces al mes, o incluso más (Decr. S. Congr. Rit., 7 de Diciembre, 1906).

Finalmente, mediante el Decreto “Quam Singulari” (15 de Agosto, 1910), recomendó que la Primera Comunión en los niños no se demorara demasiado tiempo después de que alcanzaran la edad de la discreción.

Fue por deseo suyo que el Congreso Eucarístico de 1905 se celebró en Roma, mientras que aumentó la solemnidad de los congresos Eucarísticos posteriores mediante el envío de cardenales legados.

— Impulsor de la devoción a María

El quincuagésimo aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción fue una ocasión que supo aprovechar para impulsar la devoción a María (Encíclica “Ad illum diem”, Febrero 2,1904); y el Congreso Mariano junto con la coronación de la imagen de la Inmaculada Concepción en el coro de la Basílica de San Pedro fueron una digna culminación de la solemnidad.

— Promotor de la música sacra

Fuera como simple capellán, como obispo, y como patriarca, Giuseppe Sarto fue siempre un promotor de la música sacra; como Papa publicó, el 22 de Noviembre de 1903, un Motu Proprio sobre música sacra en las iglesias, y, al mismo tiempo, ordenó que el auténtico Canto Gregoriano se utilizara en todas partes, mientras dispuso que los libros de cantos se imprimieran con el tipo de fuente del Vaticano bajo la supervisión de una comisión especial.

— Instrucción catequética a niños y adultos

En la Encíclica “Acerbo nimis” (Abril 15, 1905), planteó la necesidad de que la instrucción catequética no se limitara a los niños, sino que también fuera dirigida hacia los adultos, dando para ello reglas detalladas, especialmente en lo referente a escuelas adecuadas para la instrucción religiosa a los estudiantes de escuelas públicas, y aun de universidades.

Promovió la publicación de un nuevo catecismo para la diócesis de Roma.

— Preocupado por la formación y disciplina del clero

Como obispo, su principal preocupación había sido la formación del clero, y de acuerdo con este propósito, una Encíclica dirigida al Episcopado Italiano (Julio 28, 1906) hacía énfasis en la necesidad de tener mayor cuidado en la ordenación de sacerdotes, llamando la atención de los obispos sobre el hecho de que, entre los clérigos más jóvenes, se manifestaba cada vez con mayor frecuencia un espíritu de independencia que era una amenaza para la disciplina eclesiástica.

En beneficio de los seminarios italianos, ordenó que fueran visitados regularmente por los obispos y promulgó un nuevo programa de estudios que había estado en uso en el Seminario Romano.

Por otra parte, como las diócesis del Centro y Sur de Italia eran tan pequeñas que sus seminarios respectivos no podían prosperar, Pío X estableció el seminario regional; en consecuencia, muchos seminarios, pequeños y deficientes, fueron cerrados.

Con motivo de la celebración del jubileo de su ordenación sacerdotal, dirigió una carta llena de afecto y prudentes consejos a todo el clero.

— Preocupado por la pureza de la fe

Pero la principal preocupación del Papa era la pureza de la fe. En la encíclica del centenario de San Gregorio Magno, Pío X resalta los peligros de ciertos métodos teológicos nuevos, los cuales, basándose en el Agnosticismo y el Immanentismo, suprimen la doctrina de la fe de sus enseñanzas de una verdad objetiva, absoluta e inmutable, más aun cuando estos métodos se asociaban con una crítica subversiva de las Sagradas Escrituras y de los orígenes del Cristianismo.

+ En 1907, publicó el Decreto “Lamentabili” (llamado también el Syllabus de Pío X), en el que sesenta y cinco proposiciones modernistas fueron condenadas. La mayor parte de estas se referían a las Sagradas Escrituras, su inspiración y la doctrina de Jesús y los Apóstoles, mientras otras se relacionaban con el dogma, los sacramentos, la primacía del Obispo de Roma.

+ El 8 de Septiembre de 1907 apareció la famosa Encíclica “Pascendi”, que exponía y condenaba el sistema del Modernismo. Este documento hace énfasis sobre el peligro del Modernismo en relación con la filosofía, apologética, exégesis, historia, liturgia y disciplina, y muestra la contradicción entre esa innovación y la fe tradicional. Con esta encíclica establece reglas para combatir las perniciosas doctrinas en cuestión. Entre las medidas sugeridas cabe señalar el establecimiento de un cuerpo oficial de “censores” de libros y la creación de un “Comité de Vigilancia”.

+ Posteriormente, mediante el Motu Proprio “Sacrorum Antistitum”, Pío X sancionó que todos aquellos que ejercieran el sagrado ministerio de la predicación o enseñaran en institutos eclesiásticos, así como canónigos, superiores del clero regular, y aquellos que servían en oficinas eclesiásticas, debeían tomar un juramento en el que se comprometían a rechazar los errores que eran denunciados en la decreto “Lamentabili”.

+ Pío X retomó este asunto vital especialmente en las encíclicas que fueron escritas en conmemoración de San Anselmo (Abril 21, 1909) y de San Carlos Borromeo (Junio 23, 1910), en la segunda de las cuales el Modernismo Reformista fue especialmente condenado.

— Establecimiento del Pontificio Instituto Bíblico de Roma

Como el estudio de la Biblia es, a la vez, el área más importante y más peligrosa de la teología, Pío X deseaba en Roma un centro especial para esos estudios que les diera la garantía de una ortodoxia incuestionable y un valor científico. Con el apoyo del mundo católico se estableció el Pontificio Instituto Bíblico de Roma bajo la dirección de los jesuitas.

— Codificación de la ley canónica y reestructuración organizativa de las entrañas del Vaticano

Una necesidad sentida durante mucho tiempo fue la de codificar la ley canónica. Con esta intención el 19 de Marzo de 1904 Pío X creó una congregación especial de cardenales de la que Gasparri, convertido en cardenal, sería el secretario. Las más eminentes autoridades en derecho canónico de todo el mundo colaboraron en la formación del nuevo código.

Las congregaciones para las Reliquias e Indulgencias y de Disciplina fueron suprimidas, mientras que la Secretaría de Asuntos Menores fue unida a la Secretaría de Estado. Las oficinas de la Curia se dividieron en Tribunales (3), Congregaciones (11), y Oficinas (5). Con respecto a los primeros, el Tribunal de Signatura (constituido exclusivamente por cardenales) y el de la Rota fueron revividos; al Tribunal de la Penitenciaría le fueron dejados únicamente los casos del fuero interno (conciencia). Las Congregaciones permanecieron casi como estaban al principio, con la excepción de que una sección especial fue agregada al Santo Oficio de la Inquisición para las indulgencias.

La Congregación de Obispos y Regulares recibió el nombre de Congregación de Religiosos y tendría que tratar únicamente los asuntos de las congregaciones religiosas, mientras los asuntos del clero secular serían derivados a la Congregación del Consistorio o a la del Concilio; de este último fueron retirados los casos matrimoniales, los cuales serían ahora enviados a los tribunales o a la recientemente creada Congregación de los Sacramentos.

La Congregación del Consistorio aumentó grandemente su importancia debido a que tendría que decidir sobre cuestiones que eran competencia de las otras Congregaciones.

Al mismo tiempo, fueron publicadas las reglas y regulaciones para empleados, y aquellas para los diferentes departamentos. Otra Constitución reciente presenta una relación de las sedes suburbicarias.

La jerarquía Católica incrementó su número durante los primeros años del pontificado de Pío X, en los que se crearon veintiocho nuevas diócesis, la mayoría en los Estados Unidos, Brasil y las Islas Filipinas; también una abadía nullius, 16 vicariatos Apostólicos y 15 prefecturas Apostólicas.

— La cuestión social

Pío X, siguiendo los pasos de su predecesor León XIII, quiso que la Iglesia desempeñara un papel de liderazgo en la solución de la cuestión social.

Sus puntos de vista en esta materia fueron formulados en un syllabus de diecinueve proposiciones, tomadas de diferentes encíclicas y otras Actas de León XIII, y publicadas en un Motu Proprio (Diciembre 18, 1903), especialmente para la orientación en Italia, donde la cuestión social era un asunto espinoso a principios de su pontificado.

Buscó reprimir ciertas tendencias que se inclinaban hacia el Socialismo y promovían un espíritu de insubordinación a la autoridad eclesiástica.

Como resultado del aumento constante de divergencias, la “Opera dei Congressi”, la asociación Católica más grande de Italia, fue disuelta.

No obstante, inmediatamente después la Encíclica “Il fermo proposito” (Junio 11, 1905) provocó la formación de una nueva organización, constituida por tres grandes uniones, la Popular, la Económica y la Electoral.

Pío X logró la eliminación de los elementos más discrepantes dando lugar a una verdadera acción social Católica, aunque subsistieron algunas fricciones. El deseo de Pío X es que la clase trabajadora sea abiertamente Católica, como lo expresó en una memorable carta dirigida al Conde Medolago-Albani.

— Relaciones con los gobiernos

En sus relaciones con los gobiernos, el pontificado de Pío X tuvo que mantener luchas dolorosas.

En Francia el papa heredó disputas que fueron utilizadas por el gobierno de París para romper las relaciones diplomáticas con la Santa Sede. La ley de separación despojó a la Iglesia de Francia y prescribió una constitución para ella. La separación trajo cierta libertad a la Iglesia de Francia, especialmente en materia de la elección de sus pastores. Pío X, sin buscar represalias, reconoció el derecho francés de protectorado sobre los católicos en el Este. Algunos párrafos de la Encíclica “Editae Saepe”, escrita en ocasión del centenario de San Carlos Borromeo, fueron mal interpretadas por los Protestantes, especialmente en Alemania, por lo que Pío X elaboró una declaración refutándolos, sin menoscabo a la autoridad de su alto cargo.

En ese tiempo (Diciembre, 1910), se temían complicaciones en España, así como la separación y persecución en Portugal.

El Gobierno de Turquía envió un embajador ante el Papa.

Las relaciones entre la Santa Sede y las repúblicas de América Latina eran buenas. Las delegaciones en Chile y la República Argentina fueron elevadas a la categoría de internunciaturas, y se envió un Delegado Apostólico a Centroamérica.

— Solidario ante las calamidades públicas

Finalmente, no debemos olvidar su generosa caridad en las calamidades públicas. Durante los grandes terremotos de Calabria, Pío X pidió ayuda a todos los católicos del mundo, logrando reunir unos 7’000,000 de francos, que sirvieron para cubrir las necesidades de quienes fueron afectados y para la construcción de iglesias, escuelas, etc.

Su caridad no fue menor en ocasión de la erupción del Vesubio y de otros desastres fuera de Italia (Portugal e Irlanda).

— Tres características de su persona

La pobreza: fue un Papa pobre que nunca fue servido más que por dos de sus hermanas para las que tuvo que solicitar una pensión para que no se quedaran en la miseria a la hora de la muerte de Pío X.

La humildad: Pío X siempre se sintió indigno del cargo de Papa y no permitía lujos excesivos en sus recámaras. Sus hermanas que lo atendían no gozaban de privilegio alguno en el Vaticano.

La bondad: nunca fue difícil tratar con Pío X pues siempre estaba de buen genio y dispuesto a mostrarse como padre bondadosos con quien necesitara de él.

— Muerte

Falleció en Roma el 20 de agosto de 1914 y fue enterrado en las grutas vaticanas, hasta que en 1951 sus restos incorruptos fueron trasladados a la Basílica de San Pedro, bajo el altar de la capilla de la Presentación, donde están expuestos a la veneración de los fieles . En su epitafio se lee: “Su tiara estaba formada por tres coronas: pobreza, humildad y bondad”.

— Canonización

Fue canonizado en 1954.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Lactatio Bernardi: La lactación de san Bernardo de Claraval

Lactatio Bernardi o lactación de San Bernardo, son nombres con los que en hagiografía e historiografía del arte se conoce una escena de la vida de este santo y su iconografía, muy vinculada a la Virgo lactans (Virgen de la Leche).

VIRGEN DE LA LECHE del siglo XVI
Museo de Aveiro, Portugal

La anécdota se recoge por primera vez en uno de los exempla del Ci nous dit (1313-1330), obra anónima de un fraile mendicante: cuando el obispo de Chalon visitó Cîteaux, Bernardo, entonces un joven monje, fue encargado por el abad de predicar. Temiendo defraudarles, se puso a rezar ante una imagen de la Virgen hasta quedarse dormido. En sueños se le apareció la Virgen, que le otorgó el don de la elocuencia al ponerle en la boca leche de su propio pecho.

También aparece en el Cancionero de Úbeda (1588). Un milagro similar es reflejado anteriormente en las Cantigas de Santa María: la resurrección de un monje cisterciense tras recibir en la boca leche de la propia Virgen.

Como tema pictórico se difundió especialmente por España, desde fechas muy tempranas, puesto que la primera muestra conocida es de finales del siglo XIII: el Retablo de San Bernardo de la Capilla de los Templarios de Palma (Museo de Mallorca).

Hay cuadros sobre este tema en el Museo del Prado (Juan Correa de Vivar, 1545, Alonso Cano, 1650, y Bartolomé Esteban Murillo, 1660). En el museo parroquial de Pastrana hay un Premio lácteo a San Bernardo de Juan Carreño Miranda (1668)

— San Bernardo de Claraval: el milagro de la lactancia

San Bernardo fue un gran devoto de la Virgen. Hay dos leyendas existentes acerca de la lactancia de San Bernardo. La primera versión cuenta que María apareció en un rezo del santo y roció la leche de su pecho sobre los labios de Bernardo.Con este gesto María le mostraba que es su "madre" y que está preparada para mediar con su hijo. La segunda versión describe cómo Bernardo se duerme durante un rezo. María aparece y pone su pecho en la boca del santo para que reciba la sabiduría de Dios.

— La iconografía de la "Lactancia de San Bernardo"

Para suavizar la situación comprometida en la que la Virgen dona su leche a un adulto, la Virgen es representada a cierta distancia del santo, por lo que será necesario pintar un chorrito de flujo de la leche.

Además, el Niño está en los brazos de la Madre aunque no chupe, pero de modo que autorice " la donación de la leche " .San Bernardo está en un plano bajo (él es humano) y con las manos cercanas (el signo de rezar) o con los brazos separados (en señal de agradecimiento).

VISIÓN DE SAN BERNARDO
Bartolomé Esteban Murillo, 1655
Museo del Prado
VISIÓN DE SAN BERNARDO
Juan de Roelas, 1611
VISION DE SAN BERNARDO
Claude Mella, 1650
VISIÓN DE SAN BERNARDO
Jean Bellegambe, 1532
Universidad de Lieja
SOBRE SAN BERNARDO DE CLARAVAL:
Vida y obra

martes, 19 de agosto de 2014

20 de agosto: SAN BERNARDO DE CLARAVAL, Monje cisterciense. Doctor de la Iglesia.


Bernardo de Claraval además de ser una personalidad relevante en la historia de la Iglesia católica, ejerció una gran influencia en la vida política y religiosa de Europa; por ello, para muchos es la persona más notable de su siglo.

— Nacimiento y familia

Bernardo de Fontaine nació en el castillo de Fontaine-les-Dijon, en Borgoña, Francia, en el año 1090. Fue el tercero de siete hermanos. Su padre era caballero del duque de Borgoña y lo educó en la escuela clerical de Châtillon-sur-Seine. Será después de la muerte de su madre, cuando Bernardo entrará en la Orden del Císter.

— La Orden del Cister

La Orden del Cister había sido fundada pocos años antes por el abad Roberto, quien seguía la regla de san Benito. Al entrar Bernardo en la Orden había solamente un monasterio con pocos miembros por la austeridad y dureza de su vida religiosa. El monasterio estaba cerca de la casa paterna de Bernardo. Odón, duque de Borgoña, ayudó a construir el monasterio y donó tierras y ganados.

En 1113, Bernardo ingresó como novicio en la orden del Císter. Tenía 23 años. Le acompañaron 4 hermanos, un tío y algunos amigos. Bernardo les había convencido para que se unieran al monasterio cisterciense. También  su hermano Guido, casado con dos hijas, finalmente entró en la orden. Más tarde, entrarían su padre y su hermano menor.

El año 1115, Esteban Harding, el abad de Císter, envió a Bernardo a fundar el monasterio de Claraval, una de las primeras fundaciones cistercienses. Bernardo fue nombrado abad del nuevo monasterio, servicio que desempeñó hasta el final de sus días. El obispo de Chalons-sur-Marne, Guillermo de Champeaux, le ordenó sacerdote y le bendijo como abad.

La vida en el monasterio de Claraval era dura. El régimen de vida impuesto por Bernardo era muy austero y acabó afectando a su salud. Guillermo de Champeaux intervino, a instancias del capítulo general del Císter, suavizando los ayunos y la mortificación que Bernardo se había impuesto.

La orden estaba en formación. Esteban Harding era el tercer abad que tenía la orden, y en 1119 dió al Císter una regla propia, la Carta de caridad, conn la que establecía normas comunitarias de total pobreza, obediencia a los obispos y dedicación al culto divino con dejación de las ciencias profanas. Bernardo participó en la formación del espíritu cisterciense y fue el artífice de la gran difusión de la orden, pasando del único monasterio cuando ingresó a 343 cuando murió.

Císter profesaba un ideal de la vida monástica distinta a Cluny. La regla cisterciense era, en la práctica, una crítica de la de Cluny. Esta crítica a los cluniacenses, la concretó Bernardo en 1124, en su escrito Apología a Guillermo:

“La iglesia relumbra por todas partes, pero los pobres tiene hambre. Los muros de la iglesia están cubiertos de oro, pero los hijos de la iglesia siguen desnudos. Por Dios, ya que no os avergonzáis de tantas estupideces, lamentad al menos tantos gastos”, Apología a Guillermo.

A partir de la Apología a Guillermo, la regla cisterciense se entendió como una reacción contra los excesos cluniacenses. Si durante el siglo XI los monjes cluniacenses habían asumido una gran influencia, en el siglo XII este papel les correspondió a los cistercienses.

Bernardo de Claraval fundó 68 monasterios distribuidos por toda Europa. Pero los inicios fueron lentos. En los 10 primeros años solamente se establecieron tres nuevas fundaciones: Tres Fontanas (1118), Fontenay (1119) y Foigny (1121). A partir de 1130 se extienden las primeras abadías por Alemania, Inglaterra y España (Moreruela, 1132).

— Inspirador de la arquitectura cisterciense

La Apología a Guillermo estableció los criterios teóricos que luego se emplearían en la construcción de las abadías cistercienses. Bernardo critica la escultura, pintura, adornos y dimensiones excesivas de las iglesias cluniacenses. Creía firmemente que sus monjes no precisaban nada de eso para entregarse a Dios. Las esculturas y adornos eran un gasto inútil: despilfarran el pan de los pobres. Rechazaba también las imágenes porque distraían a los monjes apartándolos de la Escritura.

En 1135, cuando el número de abadías aumentaban a un ritmo de 10 por año, Bernardo percibió que la orden crecía a un ritmo desmedido y era urgente diseñar un modelo de abadía que garantizase la uniformidad de la Orden. Intervino de forma decisiva en la construcción de las siguientes abadías, Claraval II (a partir de 1135) y Fontenay (comenzada en 1137). Bernardo quería que la arquitectura cisterciense reflejase el ascetismo y la pobreza absoluta inspirándose en el desposeimiento que practicaban a diario y que constituía el espíritu del císter. De este modo se fue definiendo una estética de simplificación y desnudez acorde a los ideales de la orden: silencio, contemplación, ascetismo y pobreza. Prescindiendo de lo superfluo, el estilo del cister se hizo plenamente identificable.

Las primeras abadías se construyeron en estilo románico borgoñés. Posteriormente, cuando en 1140 surgió el estilo gótico en la benedictina abadía de san Denis, el cister adoptó algunos conceptos del nuevo estilo y empezaron a construir en los dos estilos, siendo frecuentes las abadías donde conviven dependencias románicas y góticas de la misma época.

— Inspirador y organizador de la Orden del Temple

Bernardo contribuyó a la organización de las órdenes militares que se habían formado para defender a los peregrinos que se dirigían a Tierra Santa y para combatir el Islam. Su influencia fue enorme en la creación y expansión de la Orden del Temple. Redactó sus estatutos y consiguó su reconocimiento en el Concilio de Troyes (1128).

En el año 1099, los cruzados recuperaron Jerusalén y los lugares santos de Palestina pero los peregrinos eran atacados y robados en los caminos. Algunos caballeros decidieron prolongar su voto y dedicar su vida a la defensa de los peregrinos. En 1127, Hugo de Payens solicitó al papa Honorio II el reconocimiento de su organización. Hugo de Payens y sus caballeros recibieron el apoyo del abad Bernardo, sobrino de uno de los nueve Caballeros fundadores y quinto Gran Maestre de la Orden, André de Montbard. En en Concilio de Troyes se regularizó su situación.

Puede decirse que la regla del Temple fue una regla cisterciense pues fue su abad quien la escribió. Era una regla medieval: con una estructura muy jerarquizada, poderes totalitarios, pero que regulaba la elección de los responsables y el orden de las asambleas para asistir y controlar a los mandatarios. Después de esta primera redacción, hubo una segunda escrita por Esteban de Chartres, Patriarca de Jerusalén, denominada «regla latina» y cuyo texto se ha mantenido hasta nuestros días.

Bernardo escribió en 1130, el Elogio de la nueva milicia templaria, en la que equiparaba la nueva milicia a una milicia divina: “Aspira esta milicia a exterminar a los hijos de la infidelidad...combatiendo a la vez en un doble frente: contra los hombres de carne y hueso y contra las fuerzas espirituales del mal”, Elogio de la nueva milicia templaria.

— Cisma de Anacleto

En 1130, al fallecer el papa Honorio II, se produjo una doble elección papal. La mayoría de los cardenales apoyaron al cardenal Pietro Pierleoni que adoptó el nombre de Anacleto II; mientras que una minoría de cardenales se decantaron por Gregorio Papareschi (Inocencio II). La aparición de dos papas provocó el cisma y enfrentó a media cristiandad que apoyaba a Anacleto II con la otra media, que defendía a Inocencio II. Este último contaba con el apoyo de Bernardo, que  recorrió Europa desde 1130 a 1137, explicando sus puntos de vista a monarcas, nobles y prelados.

Su intervención fue decisiva en el concilio de Estampes, convocado por rey francés Luis VI. La influencia de Bernardo favoreció la confirmación de Inocencio II, consiguiendo los apoyos de Enrique I de Inglaterra, el emperador alemán Lotario II, Guillermo X de Aquitania, los reyes de Aragón, de Castilla, Alfonso VII, y las repúblicas de Génova y Pisa. Finalmente, Anacleto fue rechazado como papa y excomulgado.

— Controversias

Bernardo participó en las principales controversias religiosas de su época. Defendía que el conocimiento de las ciencias profanas es de escaso valor comparado con el de las ciencias sagradas. Su aversión a los dialécticos se mostró en los enfrentamientos que mantuvo con Gilberto de la Porré y Pedro Abelardo.

Abelardo, uno de los primeros escolásticos, defendía que se debían buscar los fundamentos de la fe con similitudes basadas en la razón humana: “Me dispuse a explicar los fundamentos de nuestra fe mediante similitudes basadas en la razón humana. Mis alumnos me pedían razones humanas y filosóficas y me reclamaban aquello que pudiesen entender y no aquello sobre lo que no pudiesen discernir. Decían que no servía de nada pronunciar muchas palabras, si no se hacía con inteligencia; que no se podía creer nada que previamente no se hubiese entendido; y que es ridículo que alguien predique nada que ni él ni sus alumnos no puedan abarcar con el intelecto”. Pedro Abelardo, Historia calamitatum.

Las nuevas ideas de Abelardo fueron rechazadas por los que pensaban de forma tradicional, entre ellos el abad Bernardo. En 1139, Guillermo de Saint-Thierry encontró 19 proposiciones supuestamente heréticas de Abelardo y Bernardo de Claraval las remitió a Roma para que fuesen condenadas. En el sínodo de Sens exigieron a Abelardo retractarse. Al negarse, el Papa condenó a Abelardo a perpetuo silencio como docente.

Bernardo en carta a Inocencio II (Contra errores Petri Abaelardi), refutó los supuestos errores de Abelardo, pues consideraba que la fe sólo debe ser aceptada: “Puesto que estaba dispuesto a emplear la razón para explicarlo todo, incluso aquellas cosas que están por encima de la razón, su presunción estaba contra la razón y contra la fe. Porque, ¿hay algo más hostil a la razón que tratar de trascender la razón por medio de la razón? y ¿qué hay más hostil a la fe que negarse a creer lo que no puede alcanzarse con la razón? Contra quaedam capitula errorum Abaelardi.

Para Bernardo, la verdad que hay tras la creencia en Dios es un hecho directamente infundido por la divinidad y, por tanto, incuestionable. Contra la pretensión de los racionalistas de que la teología debía apoyarse en pruebas, afirmó en un argumento muy conocido: “La conocemos [la Verdad]. Pero ¿cómo pensamos que la comprendemos? La disquisición no la comprende, pero sí la santidad, si de algún modo es posible comprender lo incomprensible. Pero si no pudiese ser comprendida, el apóstol no habría dicho... «y fundados en la caridad, podáis comprender en unión de todos los santos». Los santos, por tanto, comprenden. ¿Queréis saber cómo? Si sois santos, comprenderéis y sabréis. Si no, sed santos y sabréis por experiencia. Tractatus de laudibis Parisius.

La opinión de Bernardo, acerca del mal empleo que hacía Abelardo de la razón, se ganó el apoyo de místicos e irracionalistas, que estuvieron de acuerdo con él.

— Predicador

Reclamado constantemente por la clerecía local, Bernardo viajó por el sur de Francia, Renania y otras regiones. También predicó sobre la vida monástica y convenció a muchos para que ingresasen en la orden cisterciense. Se le conocía como Doctor melifluo (boca de miel). Solía desplazarse a pie, acompañado de un monje, que hacía de secretario y escribía a su dictado durante los desplazamientos.

Bernardo predicó en el Languedoc en 1145 a los cátaros o albigenses. Años después de la muerte de Bernardo, en 1209, los cátaros fueron declarados herejes, y varios cistercienses se pusieron al frente de la cruzada que reprimió este movimiento.

— Fuentes de su doctrina

Sus fuentes fueron las Sagradas Escrituras y la tradición cristiana. Ambas fueron siempre sus grandes argumentos. Bernardo creía en «la revelación verbal» del texto bíblico. Esta creencia, considerada hoy errónea por la teología católica, la aprendió de Orígenes, su maestro en exégesis. Así, en cada palabra de la Biblia buscaba interpretaciones y sentidos desconocidos y ocultos. Cuando no comprendía unas frases o un sentido del texto, pedía a Dios que le iluminara pues creía que si Dios había puesto esa palabra o esa frase y no otra, lo hacía por una razón concreta. Esta fe en la revelación verbal le originó experiencias místicas que quedaron recogidas en sus escritos.

Su interpretación del texto sagrado, sin limitarse al sentido pretendido por el escritor sagrado, para obtener de él la justificación de sus experiencias personales, sigue la reflexión de la Iglesia primitiva y continúa la tradición mística de los padres griegos de la Escuela catequística de Alejandría.

Es interesante saber lo que pensaban del abad Bernardo los dos reformadores protestantes más importantes. Martín Lutero dijo que «Bernardo supera a todos los demás Doctores de la Iglesia» y Juan Calvino lo alabó: «El abad Bernardo habla el lenguaje de la misma verdad».

Los libros de la Biblia que más citó y por lo tanto con los que más se identificaba son: el libro de los Salmos: 1519 veces; las cartas de Pablo: 1388 veces; el Evangelio de Mateo: 614 veces; el Evangelio de Juan: 469 veces; el Evangelio según san Lucas: 465 veces; el Libro de Isaías: 358 veces y el Cantar de los Cantares: 241 veces.

La segunda fuente para él era la Tradición. En su tiempo había dos escuelas teológicas contrarias: la escuela antigua o tradicional, de la que él era el principal exponente, y la escuela moderna de Abelardo basada en especulaciones y en la crítica filosófica de las ideas.

Bernardo consideraba estéril la filosofía pues decía que de nada nos sirve para alcanzar nuestro fin último. Despreciaba a Platón y Aristóteles. En cierta ocasión dijo: «Mis maestros son los apóstoles, ellos no me han enseñado a leer a Platón ni a ejercitarme en las disquisiciones de Aristóteles». Sin embargo, tenía una concepción neoplatónica del alma humana, que consideraba estaba creada a imagen y semejanza de Dios y destinada a una unión perfecta con Él.

Los Padres de la Iglesia que más seguía eran san Ambrosio y san Agustín. Los llamó las dos columnas de la Iglesia y escribió que difícilmente se apartaría de su parecer (en el Tratado sobre el bautismo).

En moral, su referencia era Gregorio Magno. Copió con frecuencia a Casiodoro en sus comentarios sobre los Salmos. Muchos pensamientos bernardianos en realidad son de Casiodoro. Entre los Padres griegos, citó a menudo a Orígenes (elogiaba su exégesis alegórica) y a Atanasio. Tenía una gran devoción a Benito de Nursia y a la Régula monasteriorum (la regla de los monjes). Esta obra era la maestra de su corazón y de su intelecto, y estaba convencido que, como la Biblia, era un libro directamente inspirado por Dios.

Cuatro de sus obras tienen similitudes con otras de la literatura patrística:

∙ Los sermones sobre el «Cantar de los cantares»: en el Concilio de Sens, Berenguer de Escocia le recriminó haber copiado descaradamente a Orígenes, Ambrosio, Rexio de Autun y Beda el Venerable.
∙ Los 17 sermones sobre el salmo 90 están copiados de la doctrina de san Agustín.
∙ Las 4 homilías de alabanzas de la Virgen María tienen plagios de Ambrosio y de san Agustín
∙ Sobre la gracia y el libre albedrío es un resumen de la doctrina de san Agustín.

— Místico

San Bernardo fue el primero que formuló los principios básicos de la mística, contribuyendo a configurarla como cuerpo espiritual de la Iglesia católica. Su devoción a la humanidad del Redentor se fundamente en el Cristo de los Santos Padres y de san Pablo. Su forma de relacionarse con Cristo, llevó a nuevas formas de espiritualidad basadas en la imitación de Cristo.

Su teología mística tuvo como fin principal mostrar el camino de la unión espiritual con Dios. Su doctrina de búsqueda de unión con Dios se inspiró en el estudio de las escrituras y de los padres de la Iglesia, así como en su propia experiencia religiosa. El esquema de la mística bernardiana propone ascender desde lo más profundo del pecado original hasta lo más elevado del amor, la unión mística con Dios. En este ascenso enumeró 4 grados de amor, descritos en su tratado Del amor de Dios:

“...En primer lugar, pues, se ama el hombre a sí por sí mismo, pues es carne, y no puede gustar nada fuera de sí...más, cuando ve que no puede subsistir por sí, comienza a buscar a Dios por la fe, y a amarle, como que le es tan necesario. Ama, pues, en el segundo grado a Dios, pero por sí, no por Él mismo. Ya después que comenzó, con ocasión de la propia necesidad, a reverenciarle y frecuentarle, meditando, orando, obedeciéndole, poco a poco en virtud de este género de familiaridad, se da a conocer Dios y consiguientemente se hace también más dulce, y así... pasa al grado tercero, para amar a Dios no ya por sí, sino por Él mismo... en este grado se está mucho tiempo...y desde entonces, juntándose a Él será con Él un espíritu...cuando se entra en estas grandezas espirituales y divinas habría de ser despejado de todas las enfermedades de la carne...”,
Del amor de Dios.

Conocemos tres venidas del Señor… hay una venida intermedia… oculta, sólo la ven los elegidos, en sí mismos…pero, para que no pienses…que… la venida intermedia son invención nuestra, oye al mismo Señor: «El que me ama guardara mi palabra; mi Padre lo amará y vendremos a fijar en él nuestra morada»…gracias a esta venida, nosotros que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial...” Sermón 5 en el Adviento.

La influencia del pensamiento de Bernardo sobre misticismo y devoción mariana en las órdenes religiosas europeas fue muy importante. Bernardo es considerado uno de los fundadores de la mística medieval. Tuvo gran influencia en el desarrollo de la devoción a la Virgen María.

— Devoción mariana

En el occidente cristiano y a partir de finales del siglo XI, se desarrolló masivamente el culto popular a la Virgen María. Bernardo tuvo un papel importante en la propagación de ese culto mariano. Su teología sobre María fue aceptada por los fieles y sus sermones se difundieron por toda la cristiandad. El más conocido, es Del acueducto:

“...Tan grande acueducto...sobrepasase los cielos y pudiese llegar a aquella vivísima fuente de las aguas que está sobre los cielos...¿Cómo llegó este nuestro acueducto a aquella fuente tan sublime? [...] Según está escrito: la oración del justo penetra en los cielos...¿Quién será justo, si no lo es María, de quien nació para nosotros el sol de justicia? [...] Sea lo que fuere aquello que dispones ofrecer, acuérdate de encomendarlo a María, para que vuelva la gracia, por el mismo cauce por donde corrió, al dador de la gracia...aquello que deseas ofrecer, procura depositarlo en aquellas manos de María... a fin de que sea ofrecido al Señor, sin sufrir de Él repulsa...”, Del acueducto.

— Eugenio III, discípulo y Papa

En 1145, Eugenio III fue nombrado papa. Es el primer papa cisterciense. Discípulo del abad Bernardo, había pasado en Claraval 10 años de vida monástica. En 1140, Bernardo lo envió a Italia como abad de Tres Fontanes, la 34 fundación de Claraval.

Siendo papa, mantenían frecuente correspondencia con Bernardo. Eugenio le pidió que escribiera un tratado sobre las obligaciones de ser papa. Bernardo escribió el tratado De Consideratione en 5 libros. El primero lo escribió en 1149, el segundo en 1150, el tercero después del desastre de la cruzada en 1152 y los dos últimos a continuación. Es su tratado más conocido y aunque lo escribió para el papa Eugenio, en la práctica, sirvió a los papas posteriores.

Bernardo se sentía el padre espiritual del papa Eugenio III. Así lo manifestó en el prólogo de De Consideratione: “El amor que os profeso no os considera como Señor, os reconoce por hijo suyo entre las insignias y el esplendor de vuestra excelsa dignidad...Os amé cuando eras pobre, igual os he de amar hecho padre de los pobres y de los ricos. Porque bien os conozco, no por haber sido hecho padre de los pobres dejáis de ser pobre de espíritu”.

En este escrito, insiste en la necesidad de la vida interior y de la oración para aquellos que tienen las mayores responsabilidades de la Iglesia. Escribió sobre el peligro de dejarse llevar por los asuntos de Estado y descuidar la oración y las realidades de lo alto.

Sobre los poderes del papa, defendió la supremacía del poder espiritual y el derecho de la Iglesia a emplear los ejércitos seglares. Bernardo se basa en las palabras que los apóstoles dijeron a Jesús cuando lo apresaron, recogidas en el Evangelio de san Lucas, que él interpretó para fundamentar de nuevo «la doctrina de las dos espadas», presente en el pensamiento cristiano desde los inicios de la Edad Media: “Si la espada material no perteneciese a la Iglesia, el Señor no habría replicado «Es bastante» a los apóstoles cuando le dijeron «Aquí hay dos espadas», sino «Es demasiado». Por tanto, de la Iglesia son la espada espiritual y la espada material, pero esta ha de ser manejada para la Iglesia, y aquella, por la Iglesia”, De consideratione.

También escribió que el poder del papa no es ilimitado: “Yerras si, como creo, piensas que tu poder apostólico es el único instituido por Dios (dice el apóstol:) «No hay poder que no proceda de Dios...Todos han de estar sometidos a las autoridades superiores». No dice «la autoridad superior», como si se refiriese a una, sino «las autoridades superiores», como si se refiriese a varias. Por tanto, tu poder no es el único que procede de Dios, también proceden de «Él», el poder de los medianos y de los pequeños”, De consideratione.

Bernardo estaba convencido de que todos los cargos de la Iglesia procedían directamente de Dios y así lo escribió al papa: “Reflexiona que la santa Iglesia romana no es la señora, sino la madre de las iglesias. Vos no sois el señor de los obispos, sino uno de ellos”.

— La segunda cruzada

Su más trágica empresa fue la Segunda Cruzada. Allí mostró con toda su fuerza y debilidad su ideal religioso. Su fracaso disminuyó su influencia y carisma, excepcional hasta entonces tanto con el poder religioso como político.

Cincuenta años antes, durante la Primera Cruzada se había establecido en Palestina un reino feudal gobernado por nobles franceses. En 1144, los ejércitos del Islam tomaron la ciudad cristiana de Edesa. En 1145, Luis VII de Francia propuso la cruzada y pidió a Bernardo que la predicase. Bernardo le dijo que solo el papa le podía encargar esa predicación. El rey dirigió su petición al papa. Fue entonces cuando el papa Eugenio III pidió al abad Bernardo que predicase la cruzada y las indulgencias que de ella se derivaban.

Bernardo entendía la vida interior como unión del alma humana con Dios e identificaba la vida interior con la vida de toda la iglesia, de todo el «cuerpo místico», siendo su idea de la cruzada muy mística. Afirmaba que la Iglesia podía llamar a las armas a las naciones cristianas para defender el orden establecido por Dios. Según él, si Dios juzgaba necesario que los ejércitos defendieran su reino, si el mismo papa le ordenaba predicar la Cruzada, estaba claro que se trataba de una misión divina. Por eso transmitió a los cristianos que se trataba de una guerra santa, pues así la concebía él.

Pero los cruzados fueron derrotados por el Islam, lo que provocó una reacción de pesimismo en la cristiandad. Bernardo fue llamado embaucador y falso profeta. El fracaso de la segunda Cruzada dañó la confianza en el pontificado. La fe cristiana había sufrido un duro revés.

— Enfermedad y muerte

En 1153, enfermó del estómago -no retenía la comida y las piernas se le hinchaban-, Bernardo quedó muy débil y murió en la Abadía de Claraval, Ville-sous-la-Ferté, Champaña-Ardenas, Francia, el 20 de agosto de 1153.

— Canonización

Fue canonizado el 18 de junio de 1174 por el papa Alejandro III, siendo declarado Doctor de la Iglesia por Pío VIII en 1830. Su fiesta litúrgica se celebra el 20 de agosto en el aniversario de su muerte, siendo el santo patrón de Gibraltar, de Algeciras, de los trabajadores agrícolas y del Queen’s College de Cambridge. Sus atributos iconográficos son la pluma, el libro, el perro, el dragón, la colmena y la figura de la Virgen María.