domingo, 31 de diciembre de 2017

Enero 1: SOLEMNIDAD DE MARÍA, MADRE DE DIOS (Lecturas)

Números 6, 22-27
Sal 66: El Señor tenga piedad y nos bendiga.
Gálatas 4,4-7
Lucas 2, 16-21

Números 6, 22-27

El Señor habló a Moisés: - «Di a Aarón y a sus hijos: Ésta es la fórmula con que bendeciréis a los israelitas: "El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Señor se fije en ti y te conceda la paz." Así invocarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.»

Sal 66, 2-3. 5. 6 y 8: 
El Señor tenga piedad y nos bendiga

El Señor tenga piedad nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.
R. El Señor tenga piedad y nos bendiga

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con Justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
R. El Señor tenga piedad y nos bendiga

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben,
que Dios nos bendija;
que le teman hasta los confines del orbe.
R. El Señor tenga piedad y nos bendiga

Gálatas 4,4-7

Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: «Abba! Padre.» Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Lucas 2,16-21

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño. Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a Dios por lo que habían visto y oído; todo como les habían dicho. Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Fiesta de la Sagrada Familia


Lecturas de la Misa:
   Año A
   Año B 
      Los valores de una familia cristiana
      La familia, testigo de esperanza
   Año C
Hijos de la Sagrada Familia: 
   Calendario Propio
Comentarios generales:
   Hogares cristianos  
Espiritualidad de la Sagrada Familia:
   Asociación de la Sagrada Familia 
Arte: 
   La Sagrada Familia en el Arte  

LA SAGRADA FAMILIA EN EL ARTE












ADORACIÓN DE LOS PASTORES
Adoración de los pastores, pintura a lápiz
Adoración de los pastores, pintura a lápiz 1
Adoración de los pastores, pintura a lápiz 2
Adoración de los pastores 3, Nazarenum
Adoración de los pastores 4, Nazarenum
Adoración de los pastores 5, Nazarenum
Adoración de los pastores 6, Nazarenum
Adoración de los pastores, vidriera,
Adoración de los pastores, vidriera,

CASA DE JESÚS, MARÍA Y JOSÉ EN NAZARET
Taller de José, Pilarín Bayes
La casa de Jesús, María y José, relieve

JOAQUÍN Y ANA
Francisco de Goya:
  JMJ con san Joaquín y santa Ana ante el Eterno en la Gloria

TALLER DE NAZARET
George de La Tour, San José, carpintero
John Collier (escultura), San José Carpintero
John Collier (escultura), José Carpintero con su Hijo  'j[d
John Collier (painting), The carpenter and the Child Jesus
Maestro di Serrone, Taller de san José
Nazarenum, Taller de José,
Nazarenum, Talle de José 2,
Nazarenum, Taller de José 3,
Nazarenum, Taller de José 4,
Nazarenum, Taller de José 5,
Nazarenum, Taller de José 6,
Nazarenum, Taller de José 7,
Nazarenum, Taller de José 8,
Nazarenum, Taller de José 9,
Nazarenum, Taller de José 10
Nazarenum, Taller de José 11
Nazarenum, Taller de José y Jesús con María hilando
Nazarenum, La casa de Jesús, María y José, relieve
Nazarenum, Taller de Jose y María dando de comer el niño Jesús
Pilarín Bayes, Taller de José
Pilarín Bayes, Taller de JMJ con san José Manyanet

HUIDA A EGIPTO
Arlene Cisneros Sena, New Mexico (USA)
Huida a Egipto, New Mexico (USA)
Huida a Egipto, Nazarenum
Huida a Egipto, azulejos, Nazarenum
Huida a Egipto 2, azulejos, Nazarenum
Huida a Egipto, relieve, Nazarenum
María amamanta a Jesús, Nazarenum
María amamantando a Jesús, Azulejos, Nazarenum
María amamanta a Jesús y guiados por el ángel, Nazarenum
Descansando, azulejos, Nazarenum

MARÍA Y JOSÉ
María y José, Nazarenum

MATRIMONIO DE JOSÉ Y MARÍA
Matrimonio de José y María, Nazarenum
Matrimonio de José y María 2, Nazarenum
Matrimonio de José y María 3, Nazarenum
Matrimonio de José y María 4, Nazarenum
Matrimonio de José y María, Azulejos, Nazarenum

PRESENTACIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO
Presentación de Jesús en el Templo,
Museo de Arte Hispano de New Mexico (USA)
Nazarenum, Azulejos, Azulejos 2,

PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO
Nazarenum, Encuentro en el templo,

SAGRADA FAMILIA, JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
Hijos de la Sagrada Familia USA, La Sagrada Familia,
Nazarenum, La Sagrada Familia 2, La Sagrada Familia 3,
Pquia. Sagrada Familia USA, La Sagrada Familia,
Angeles
Casal San José Manyanet, La Sagrada Familia con ángeles,
Espíritu Santo
Nazarenum, Con el Espíritu Santo (paloma)
Mesa Eucarística
Nazarenum:
   Mesa Eucarística,
   Mesa Eucarística 2, cerámica,
Varias presentaciones
Nazarenum:
   José y María con Jesús Palabra
   José y María con Jesús, humano y divino
   José y María con Jesús ofrendaCon Isabel y Juan Bautista


FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA, Ciclo B: La familia, testigo de esperanza, comentario bíblico de Fr. Gerardo Sánchez Mielgo, OP.


• Primera lectura: (Eclesiástico 3,3-7. 14-17a)
Primera parte del Eclesiástico: la naturaleza y beneficios de la sabiduría. La existencia individual y comunitaria del hombre creyente se funda en la confianza divina.

Reflexiones:

1ª) ¡Es urgente recuperar el sentido de la honra a los padres!

Dios hace al padre más respetable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre. La Escritura fundamenta las relaciones de los hijos con los padres en una verdad sólida: son los colaboradores inmediatos de Dios en la transmisión de la vida.

Y la vida es un bien irrenunciable. Esta proyección de la vida comunitaria que existe en Dios (Uno y Tres) al crear al hombre y a la mujer es el fundamento más sólido de la familia y del matrimonio. Era una concepción primitiva pero muy sólida (cf. Ef 6,3).

Es necesario volver a las raíces de la familia según el proyecto de Dios entendida como una comunidad de vida y de amor. La autoridad de los padres hay que entretejerla con un sincero y generoso diálogo entre todos. Si todos son escuchados y atendidos, la familia crece con fuerza, especialmente hoy que se anhelan espacios cálidos de intercomunicación.

2ª) ¡Respeto y ternura para con los padres!

El que honra a su padre expía los pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros... Dios ha relacionado su bendición con los grandes momentos de su obra: bendijo a nuestros primeros padres, a Noé, a Abrahán, etc. Esta bendición es eficaz por sí misma. Hoy se diría que es performativa, es decir, operante, dinámica y eficaz.

También a la familia la ha enriquecido con una bendición. La familia es para Dios algo muy entrañable, es el reflejo de su propia vida íntima en la eternidad: tres y uno a la vez. La bendición se vive en la comunión y ternura de unos con otros.

La Escritura recuerda una realidad que debió darse entonces con cierta frecuencia: en la antigüedad también llegaban momentos en que los padres eran un obstáculo para el desenvolvimiento de ciertos proyectos de los hijos. La autoridad paterna y materna se vuelven ahora como una súplica a los hijos.

La Iglesia siempre ha manifestado seria preocupación por esta célula básica de la sociedad y de la propia Iglesia, que es la familia.

• Segunda lectura: (Colosenses, 3,12-21)
El contexto es la vida nueva en Cristo. Es la sección moral en que se recogen las exigencias de la vida cristiana y unas recomendaciones concretas para la convivencia familiar. La fuente de toda moral cristiana es la unión con Cristo resucitado.

Reflexiones:

1ª) ¡Una comunidad de vida y de amor animada por la misericordia, la bondad, la dulzura y la comprensión!

Sea vuestro uniforme: la misericordia entrañable, la bondad, la humildad, la dulzura, la comprensión. Recuerda algunas de las cualidades bajo la imagen del "uniforme", es decir, aquello que identifica a una persona como singular y bien definida: la misericordia, la bondad, la dulzura y la comprensión.

La misericordia ha sido elevada por Jesús a una de sus más bellas congratulaciones o bienaventuranzas: Dichosos los misericordiosos porque Dios tendrá misericordia de ellos (Mt 5,7). Una bienaventuranza se mueve entre la dificultad y la promesa gozosa. La misericordia es un atributo característico de Dios. Dios es misericordioso perdonando generosamente el pecado del hombre y acogiendo con tiernísimo afecto. Esta realidad hace de la familia una auténtica comunidad de vida y de amor verdaderamente feliz. Dios nos quiere felices en la familia.

También la dulzura o la no-violencia es objeto de otra bienaventuranza de Jesús: Dichosos los no-violentos porque ellos poseerán la tierra (Mt 5,5).

Y lo mismo podría decirse de la bondad y de la comprensión. En un mundo agresivo y violento es necesaria la familia animada por estas cualidades. En un hogar moderno, pero auténtico, todos se acogen mutuamente en la dulzura y la misericordia en los gestos y en las palabras.

2ª) ¡El amor, el perdón y la paz, secretos de una familia en comunión!

Perdonaos cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado haced vosotros lo mismo. El perdón y la reconciliación se encuentran en la entraña misma de la obra de Jesús (Jn 1,36).

La historia de la salvación nos recuerda con frecuencia la presencia y las manifestaciones del pecado en el mundo, una realidad nunca querida por Dios que destruye al hombre y lo deshumaniza. El modelo del perdón permanente, que todos los miembros de la familia necesitan conceder y recibir, es el reflejo y el resultado del perdón conseguido a través de Cristo.

Los miembros de las familias deben estar muy atentos a sus propias debilidades y a las debilidades de los demás. Por eso necesitan ser muy generosos en ofrecer el perdón (hasta setenta veces siete cada día) y recibirlo son sencillez y sinceridad. Cada vez que cualquiera nos diga "lo siento" hemos de reaccionar con el perdón generoso y gratuito, como lo es el que se nos concede a nosotros.

Por encima de todo esto, el amor que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón. El amor, motor de toda la historia de la salvación, se manifies¬ta de una forma definitiva y totalmente gratuita en la cruz.

San Juan cuando quiso interpretar este acontecimiento nos enseñó que nadie tiene amor más grande que el que está dispuesto a dar su vida por sus amigos (Jn 15,12ss). No es posible el amor fraterno sin la experiencia sincera del amor que Dios nos tiene. En ella aprendemos la gratuidad y la felicidad de sentirse amados por Dios.

La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; exhortaos mutuamente. Sólo si los miembros de la familia se deciden por un amor generoso y universal será posible la verdadera comunión y felicidad de todos y de cada uno.

• Evangelio: (Lucas 2,22-40)
Este relato recoge varias escenas: la decisión de María y de José de llevar al Niño al templo «según la ley de Señor»; Simeón, símbolo del pueblo de la esperanza, movido por el Espíritu; su cántico; sus palabras sobre el futuro de Jesús y sobre el camino de María.

Reflexiones:

1ª) ¡Según la Ley de Moisés!

Llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarlo al Señor. María y José se conducen por la Palabra de Dios expresada en su Escritura porque en ella habla Dios, se expresa su voluntad. Por eso se ponen en marcha guiados por la lámpara de la Palabra. Eso entonces. Y ahora la Iglesia es invitada a seguir el mismo camino iluminada por la palabra mientras camina por un lugar tenebroso y sembrado de dificultades.

Los creyentes poseen esta Palabra que los ilumina en un mundo en el que reciben las ondas de múltiples mensajes que no aportan la salvación ni la felicidad profunda y duradera. Es la primera lección de este entrañable pero profundo acontecimiento.

2ª) ¡Simeón es un modelo de la esperanza del pueblo movido por el Espíritu!

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón... El Segundo Isaías describe la acción salvadora de Dios en favor de su pueblo postrado en el exilio de Babilonia como una consolación: Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios, hablad al corazón de Jerusalén... (Is 40,1ss)

Es un tema entrañable para Lucas que proyecta y refleja en este relato del justo Simeón: representa la esperanza de un pueblo cumplida en Jesús, en su ministerio y en el misterio pascual, y proyectada a todos los lugares, a todas las gentes y a todos los pueblos por la fuerza del Espíritu.

Simeón representa el punto de llegada de un pueblo movido por la esperanza en las promesas de Dios y el punto de partida de un pueblo animado por el cumplimiento de las promesas en Jesús ya aunque todavía no plenamente. El creyente, el discípulo de Jesús, hoy es invitado a ser testigo de esperanza en medio de un mundo necesitado de ella. Hoy es necesaria la experiencia de la fidelidad de un Dios que no falla a sus promesas. Necesita de Jesús, esperanza de la humanidad entera.

3ª) ¡Puedes dejar a tu siervo irse en paz porque ha visto a tu Salvador!

Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz; porque mis ojos han visto a tu salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: Luz para alumbrar a las naciones y Gloria de tu pueblo Israel. 

Es un apretado himno desbordante de contenido. Simeón, representante del pueblo que espera la consolación de Dios, expresa gráficamente la plenitud de su espera. No es la etapa final de una vida privada, sino la etapa final de lo que representa: de un pueblo.

Por otra parte, al dirigirse al Niño reconoce en él tres grandes realidades atribuidas al Dios de Israel: Salvador, Luz y Gloria que ahora se transfieren a Jesús (que fue revelado a través del acontecimiento pascual).

Este himno canta al Dios que se ha manifestado Salvador y poderoso en el acontecimiento de Jesús en quien se cumplieron todas las promesas. Los creyentes tienen un punto de referencia para descubrir a Jesús como alguien que salva, libera, ilumina y da sentido a una vida abierta al futuro.

4ª) ¡Bandera discutida y espada que discierne!

Será como una bandera discutida. Esa fue la historia real de Jesús en su ministerio y hasta la muerte. Esta experiencia de la vida de Jesús se retroproyecta hasta la infancia presentada en forma de profecía y anuncio. La persona y el mensaje de Jesús provocan una «criba», un «discernimiento» entre los hombres: o con él o contra él. Así fue entonces y sigue siendo ahora a través de la Iglesia y de sus discípulos.

Somos llamados, a través de nuestra fidelidad al Evangelio, a provocar entre los hombres un discernimiento constante. El secreto está en nuestra fidelidad perseverante al Evangelio. He ahí nuestra vocación, nuestra tarea y nuestro compromiso y nuestra felicidad.

Y a ti una espada te traspasará el alma.

La Palabra de Dios será durante toda la vida de María una espada de doble filo que la conducía siempre a mayores profundidades en su adhesión a Jesús.

El «hágase» de la anunciación fue para ella un faro que dirigió sus pasos toda la vida. Su maduración íntima fue en crecimiento constante, no exento de dificultades, tentaciones y pruebas. Es el modelo ejemplar del pueblo de Dios de antaño y de la Iglesia. Y es un modelo y una maestra en esta tarea para los creyentes de hoy inmersos en un mundo hostil y agresivo contra los valores verdaderamente humanos y éticos. María sigue proclamando que podemos imitarla refiriéndonos siempre a la Palabra de Dios que purifica, ilumina y da plenitud de sentido a nuestra historia.

AUTOR: Fr. Gerardo Sánchez Mielgo, OP
Convento de Santo Domingo. Torrent (Valencia)

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA, Ciclo B, Comentario bíblico de Fray Miguel de Burgos Núñez, OP


La tradición litúrgica reserva este primer domingo después de Navidad a la Sagrada Familia de Nazaret. El tiempo de Nazaret es un tiempo de silencio, oculto, que deja en lo recóndito de esa ciudad de Galilea, desconocida hasta que ese nombre aparece por primera vez en el relato de la Anunciación de Lucas y en el evangelio de hoy, una carga muy peculiar de intimidades profundas. Es ahí donde Jesús se hace hombre también, donde su personalidad psicológica se cincela en las tradiciones de su pueblo, y donde madura un proyecto que un día debe llevar a cabo.

Sabemos que históricamente quedan muchas cosas por explicar; es un secreto que guarda Nazaret como los vigilantes (Nazaret viene del verbo nasar, que significa vigilar o florecer; el nombre de Nazaret sería flor o vigilante). En todo caso, Nazaret, hoy y siempre, es una sorpresa, porque es una llamada eterna a escuchar la voz de Dios y a responder como lo hizo María.

• Iª Lectura: Eclesiástico (3,3-7;14-17):
El misterio creador de ser padres


La primera lectura de este domingo está tomada del Ben Sirá  o Eclesiástico. Tener un padre y una madre es como un tesoro, decía la sabiduría antigua, porque sin padre y sin madre no se puede ser persona. Por eso Dios, a pesar de que lo confesamos como Omnipotente y Poderoso, no se encarnó, no se acercó a nosotros sin ser hijo de una madre. Y también aprendió a tener un padre.

La familia está formada por unos padres y unos hijos y nadie está en el mundo sin ese proceso que no puede reducirse a lo biológico. No tenemos otra manera de venir al mundo, de crecer, de madurar y ello forma parte del misterio de la creación de Dios. Por eso el misterio de ser padres no puede quedar reducido solamente a lo biológico. Eso es lo más fácil y a veces irracional del mundo. Ser padres, porque se tienen hijos, es un misterio de vida que los creyentes sabemos que está en las manos de Dios.

Como el relato de Lucas estará centrado en la respuesta de Jesús a “las cosas de mi Padre”, se ha tenido en cuenta el elogio del padre humano de Jesús, que no es otro que José, tal como se le conocía perfectamente en Nazaret. Aunque Jesús, o Lucas más bien, ha querido decir que el “Padre” de Jesús es otro, no se quiere pasar por alto el papel del “padre humano” que tuvo Jesús en Nazaret.

La arqueología nos muestra esa casa de José dónde se llevó a María; donde Jesús vivió con ellos hasta que, contando como con unos treinta años, abandonó su hogar para dedicarse a la predicación del Reino de Dios; donde posteriormente se reúne una comunidad judeo-cristiana para vivir sus experiencia religiosas.

• IIª Lectura: Colosenses (3,12-21):
Los valores de una familia cristiana


La lectura de este domingo es de Colosenses y está identificada en gran parte como un “código ético y doméstico”, porque nos habla del comportamiento de los cristianos entre sí, en la comunidad.

Lo que se pide para la comunidad cristiana -misericordia, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia-, para los que forman el “Cuerpo de Cristo”, son valores que, sin mayor trascendencia, deben ser la constante de los que han sido llamados a ser cristianos. Son valores de una ética que tampoco se pueda decir que se quede en lo humano. No es eso lo que se puede pedir a nivel social.

Aquí hay algo más que los cristianos deben saber aportar desde esa vocación radical de su vida. La misericordia no es propio de la ética humana, sino religiosa. Es posible que en algunas escuelas filosóficas se hayan pedido cosas como estas pero el autor de Colosenses está hablando a cristianos y trata de modificar o radicalizar lo que los cristianos deben vivir entre sí; de ello se deben “revestir”.

El segundo momento es, propiamente hablando, el “código doméstico” que hoy nos resulta estrecho de miras ya que las mujeres no pueden estar “sometidas” a sus maridos. Sus imágenes son propias de una época que actualmente se quedan muy cortas y no siempre son significativas.

Todos somos iguales ante el Señor y ante todo el mundo, de esto no puede caber la menor duda. El código familiar cristiano no puede estar contra la liberación o emancipación de la mujer o de los hijos. Por ser cristianos, no podemos construir una ética familiar que esté en contra de la dignidad humana.

Pero es verdad que el código familiar cristiano debe tener un perfil que asuma los valores que se han pedido para “revestirse” y construir el  “cuerpo de Cristo”, la Iglesia. Por tanto, la misericordia, la bondad, la humildad, la mansedumbre y la paciencia, que son necesarias para toda familia, lo deben ser más para una familia que se sienta cristiana.

Si los hijos deben obedecer a sus padres, tampoco es por razones irracionales, sino porque sin unos padres que amen y protejan, la vida sería muy dura para ellos.

• Evangelio (Lucas 2,22-40):
El Salvador ha crecido en familia


El evangelio de hoy, en su conjunto, es toda una historia familiar con la que Lucas cierra lo que se conoce como el "evangelio de la infancia" (aunque queda el último episodio en Jerusalén).

La intencionalidad de esta lectura para la liturgia de hoy es manifiesta; quizás por lo que se afirma de que cumplieron "lo que prescribe la ley del Señor". Es una familia que quiere ser fiel a Dios y en aquella mentalidad la fidelidad a Dios se manifestaba precisamente en el cumplimiento de todo aquello que exigía la ley del Señor.

De hecho, el texto podría reducirse a los primeros versículos y al final de este conjunto (vv. 22-23"39-40). Entonces quedarían descartados, a todos los efectos, el episodio de Simeón y de Ana, en el momento de la purificación de la madre y de la presentación de Jesús al Señor en el templo.
Por lo tanto habría que incidir en el sentido de la vida familiar, de una familia judía, piadosa, probablemente de educación farisea, que era lo común, que no se sale de la norma tradicional y religiosa. No es este un matiz a olvidar porque deberíamos aproximarnos siempre a la figura de Jesús desde la normalidad de una vida en el judaísmo de la época, en la normalidad de trabajo y de la vivencia familiar.

Bien es verdad que Lucas concluye su relato con una expresión que va más allá de lo que es vivir normalmente: "el niño crecía en sabiduría (sofía) y gracia (járis) de Dios" (y. 40; cf. 2,52).

Hay mucha intencionalidad en esto por parte del redactor del evangelio. Porque si bien quería presentar el marco normal de una vida de crecimiento de un niño en una familia religiosa, por otra está apuntando a que este niño está llamado a otra cosa bien distinta de los demás.

No obstante Lucas ha relatado esta historia de familia con unos pormenores que la hacen especial. En la presentación del niño se debía rescatar al primogénito (cf Nm 8,15-18;18,16) mediante el pago de una pequeña cantidad, cosa que no se nos describe, ya que no lo entiende él como "rescate".

Por otra parte, no era necesario en la presentación del primogénito, ni a la purificación de la madre, hacerlo necesariamente en el templo. Pero el evangelista lo quiere así para darle más sentido y para que los episodios de Simeón y Ana (absolutamente proféticos y originales) tengan el marco adecuado. No vamos a incidir a este aspecto, ya que requeriría más explicaciones que las necesarias para la liturgia de hoy.

Pero en la semiótica de todo esto vemos que el "relato de familia se convierte en una propuesta de fidelidad y cumplimiento, aunque con voces proféticas detrás, como la de Simeón y Ana, que están poniendo de manifiesto que este niño está destinado a algo más que ser un judío cumplidor de la ley.
Este viejo-visionario vive de la esperanza de algo más que todo eso, y así logra lo que su esperanza le dictan: ver la luz que alumbrará a todas las naciones. El canto de Simeón, el famoso "Nunc dimittis", no deja lugar a dudas, ya que los cantos en estos capítulos de Lucas desempeñan un papel primordial (así es el caso también del Magnificat y el Benedictus).

Y de la misma manera la profetisa Ana – cuando la profecía estaba muerta en Israel desde hacía siglos, y una mujer además, no lo olvidemos—, anuncia cosas nuevas de este niño, en una familia, que no se pueden reducir solamente en ser fieles a la ley del Señor, sino a la voluntad salvadora de Dios. Aquí se está anunciando algo inaudito que, sin embargo, crece y se experimenta en la normalidad de una familia religiosa y fiel a Dios.

AUTOR: Fray Miguel de Burgos Núñez, OP
Maestro y Doctor en Teología. Licenciado en Sagrada Escritura

Lucas 2,22-40: Presentación de Jesús en el Templo

Lucas 2,22-40 
2 de febrero: Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo
15 de septiembre: Ntra. Sra. de los Dolores (2,33-35)
Fiesta de la Sagrada Familia, ciclo B

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.

Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Del Antiguo al Nuevo Testamento
Luz para alumbrar a las naciones
María, la Candelaria
Origen y evolución de la fiesta de la Presentación
Vídeo sobre la fiesta de la Presentación

Hogares cristianos, por José Antonio Pagola


Hoy se habla mucho de la crisis de la institución familiar. Ciertamente, la crisis es grave. Sin embargo, aunque estamos siendo testigos de una verdadera revolución en la conducta familiar, y muchos han predicado la muerte de diversas formas tradicionales de familia, nadie anuncia hoy seriamente la desaparición de la familia.

Al contrario, la historia parece enseñarnos que en los tiempos difíciles se estrechan más los vínculos familiares. La abundancia separa a los hombres. La crisis y la penuria los unen. Ante el presentimiento de que vamos a vivir tiempos difíciles, son bastantes los que presagian un nuevo renacer de la familia.

Con frecuencia, el deseo sincero de muchos cristianos de imitar a la Familia de Nazaret ha favorecido el ideal de una familia cimentada en la armonía y la felicidad del propio hogar. Sin duda es necesario también hoy promover la autoridad y responsabilidad de los padres, la obediencia de los hijos, el diálogo y la solidaridad familiar. Sin estos valores, la familia fracasará.

Pero no cualquier familia responde a las exigencias del reino de Dios planteadas por Jesús. Hay familias abiertas al servicio de la sociedad y familias egoístas, replegadas sobre sí mismas. Familias autoritarias y familias donde se aprende a dialogar. Familias que educan en el egoísmo y familias que enseñan solidaridad.

Concretamente, en el contexto de la grave crisis económica que estamos padeciendo, la familia puede ser una escuela de insolidaridad en la que el egoísmo familiar se convierte en criterio de actuación que configurará el comportamiento social de los hijos. Y puede ser, por el contrario, un lugar en el que el hijo puede recordar que tenemos un Padre común, y que el mundo no se acaba en las paredes de la propia casa.

Por eso no podemos celebrar la fiesta de la Familia de Nazaret sin escuchar el reto de nuestra fe. ¿Serán nuestros hogares un lugar donde las nuevas generaciones podrán escuchar la llamada del Evangelio a la fraternidad universal, la defensa de los abandonados y la búsqueda de una sociedad más justa, o se convertirán en la escuela más eficaz de indiferencia, inhibición y pasividad egoísta ante los problemas ajenos?

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA, Año B (Lecturas)

Eclesiástico 3,2-6.12.14
Salmo 127: Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos
Colosenses 3,12-21
Lucas 2,22-40

Eclesiástico 3,2-6.12.14

Dios hace al padre más responsable que a los hijos y afirma la autoridad de la madre sobre su prole. El que honra a su padre expía sus pecados, el que respeta a su madre acumula tesoros; el que honra a su padre se alegrará de sus hijos y, cuando rece, será escuchado; el que respeta a su padre tendrá larga vida, al que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abochornes mientras vivas. La limosna del padre no se olvidará, será tenida en cuenta para pagar tus pecados.

Salmo 127: Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien.
R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa.
R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida.
R. Dichosos los que temen al Señor y siguen sus caminos

Colosenses 3,12-21

Hermanos: Como elegidos de Dios, santos y amados, vestíos de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión. Sobrellevaos mutuamente y perdonaos, cuando alguno tenga quejas contra otro. El Señor os ha perdonado: haced vosotros lo mismo. Y por encima de todo esto, el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestro corazón; a ella habéis sido convocados, en un solo cuerpo. Y sed agradecidos. La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; enseñaos unos a otros con toda sabiduría; corregíos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con salmos, himnos y cánticos inspirados. Y, todo lo que de palabra o de obra realicéis, sea todo en nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, que eso le gusta al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que pierdan los ánimos.

Lucas 2,22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, [de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones." Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma." Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.] Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

domingo, 24 de diciembre de 2017

25 de diciembre: La Natividad del Señor


Lecturas de la Misa de la Vigilia de Navidad
     Calenda de Navidad  
     ¿Qué es la Calenda de Navidad?
Lecturas de la Misa de Medianoche
Lecturas de la Misa del Día de Navidad
     por Francisco González SF

Arte:
Alberto Durero, Natividad 9,
Bartolomé E Murillo, Natividad con ángeles (3)
Betty Brantmayer, Natividad con animales,
Caroline Sando, Natividad India (18)
Charlie Carrillo, Natividad con ángel (6)
Chile, Natividad (20),
Colegio Padre Manyanet, Natividad (14),
Diana Bryer, Natividad (17),
Eskimo, Natividad (22),
Fra Angelico, Natividad (12),
Jozsef Dragan, Natividad (16),
Lorenzo Di Credi, Natividad (11),
Lorenzo Lotto, Natividad (10),
Monastery of Our Lady of Angels, Natividad 6,
National Shrine of Our Lady of Lourdes, Natividad 7
Nazarenum:
   Natividad,
   Natividad 2,
   Natividad 3,
   Natividad 4,
   Natividad con ángeles,
   Natividad con ángeles 2,
   Natividad con ángeles (5),
   Natividad con animales (2),
   Natividad con anuncio a los pastores,
   Natividad con Boys Scouts,
   Natividad con niños,
   Natividad con Espíritu Santo (paloma),
   Natividad con palomas,
   Natividad con el ángel Gabriel,
   Natividad con san Juan Bautista,
   Nativdad con reyes magos, Herodes, pastores,
Nicolas Poussin, Natividad 8,
Rembrandt Van Rij, Natividad con ángeles (4)
Sandro Botticelli, Natividad (13)
Perú, Natividad (19),
Templo de la Sagrada Familia, Natividad (15),
Teodora Blanco, Natividad 5,
Zimbawe, Natividad (21),

Artículos y comentarios:
  De la fecha en que nació Jesús
  Del año en que nació Jesús
  Historia de la Navidad
  La auténtica historia del 25 de diciembre
  Los orígenes de la Navidad
  Origen de la palabra "Navidad" 

Sobre el belén


Villancicos    
  Blanca Navidad    
  El Tamborilero   
  Oh Holy Night    
    Celine Dion   
    Celtic Version   

sábado, 23 de diciembre de 2017

BELÉN MICROSCÓPICO

http://josemanyanet.wixsite.com/belenes/single-post/2017/12/23/Lituania-regala-a-Francisco-un-pesebre-microsc%C3%B3pico
Cliquea en la imagen para acceder al artículo

23 DE DICIEMBRE (Lecturas)

Malaquías 3,1-4.23-24
Salmo 24: Levantaos, alzad la cabeza: 
se acerca vuestra liberación
Lucas 1,57-66

Malaquías 3,1-4.23-24

Así dice el Señor: «Mirad, yo os envió a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar –dice el Señor de los ejércitos–. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará a los hijos de Leví, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos. Mirad: os enviaré al profeta Elías antes de que llegue el día del Señor, grande y terrible. Convertirá el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, para que no tenga que venir yo a destruir la tierra.»

Salmo 24,4-5ab.8-9.10.14
Levantaos, alzad la cabeza: 
se acerca vuestra liberación

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.
R/. Levantaos, alzad la cabeza: 
se acerca vuestra liberación

El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
R/. Levantaos, alzad la cabeza: 
se acerca vuestra liberación

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con sus fieles
y les da a conocer su alianza.
R/. Levantaos, alzad la cabeza: 
se acerca vuestra liberación

Lucas 1,57-66

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. La madre intervino diciendo:
— ¡No! Se va a llamar Juan.
Le replicaron:
— Ninguno de tus parientes se llama así.
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió:
— Juan es su nombre.
Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: ¿Qué va a ser este niño? Porque la mano del Señor estaba con él.

viernes, 22 de diciembre de 2017

22 de diciembre (Lecturas de la Misa)

Samuel 1,24-28
Salmo 1Sam 2,1.45.6-7.8abcd: 
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador
Lucas 1,46-56

Samuel 1,24-28

En aquellos días, cuando Ana hubo destetado a Samuel, subió con él al templo del Señor, de Siló, llevando un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de vino. El niño era aun muy pequeño. Cuando mataron el novillo, Ana presentó el niño a Elí, diciendo: «Señor, por tu vida, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, rezando al Señor. Este niño es lo que yo pedía; el Señor me ha concedido mi petición. Por eso se lo cedo al Señor de por vida, para que sea suyo.»
Después se postraron ante el Señor.

Salmo 1Sam 2,1.45.6-7.8abcd
Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Mi corazón se regocija por el Señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Se rompen los arcos de los valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria.
R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi Salvador

Lucas 1,46-56

En aquel tiempo, María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.» María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

Testimonio del Dr. Alfonso del Corral



Alfonso del Corral fue campeón de Liga y de la Copa del Rey de baloncesto jugando en el Real Madrid, en 1984-85 además de al siguiente año. Cuando abandonó el mundo del deporte como jugador, desarrolló su carera profesional siendo el responsable de los servicios médicos del Real Madrid del 1994 al 2007. Pero lo más importante en su vida, es la gran familia que tiene y la experiencia de fe que ha vivido tras un duro golpe como fue la pérdida de su hijo Álvaro con tan sólo 6 años. En esta charla, Alfonso del Corral nos cuenta cómo logró superar la pérdida y asumirla desde la fe, y la oración.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Lucas 1,39-56: Visita de María a Isabel

Lucas 1,39-45
Domingo de la 4 Semana de Adviento, Año C (Lc 1,39-45)
15 de agosto: Asunción de María  
21 de diciembre (Lc 1,39-45)

En aquellos días, María se puso de camino y fue a prisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

María dijo: "Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia para siempre." María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.

SOBRE EL MISMO TEMA:
Arte:
   Tintoretto
   + Visitación
Comentarios:
   por José Antonio Pagola
   por Julio César Rioja, CMF
   por la Orden Carmelitana   

21 DE DICIEMBRE (Lecturas)

Cantar de los Cantares 2,8-14
Salmo 32: Aclamad, justos, al Señor, 
cantadle un cántico nuevo
Lucas 1,39-45

Cantar de los Cantares 2,8-14

¡Oíd, que llega mi amado, saltando sobre los montes, brincando por los collados! Es mi amado como un gamo, es mi amado un cervatillo. Mirad: se ha parado detrás de la tapia, atisba por las ventanas, mira por las celosías. Habla mi amado y me dice: «¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Porque ha pasado el invierno, las lluvias han cesado y se han ido, brotan flores en la vega, llega el tiempo de la poda, el arrullo de la tórtola se deja oír en los campos; apuntan los frutos en la higuera, la viña en flor difunde perfume. ¡Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí! Paloma mía, que anidas en los huecos de la peña, en las grietas del barranco, déjame ver tu figura, déjame escuchar tu voz, porque es muy dulce tu voz, y es hermosa tu figura.»

Salmo 32,2-3.11-12.20-21:
Aclamad, justos, al Señor, 
cantadle un cántico nuevo

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones.
R. Aclamad, justos, al Señor, 
cantadle un cántico nuevo

El plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
R. Aclamad, justos, al Señor, 
cantadle un cántico nuevo

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
con él se alegra nuestro corazón,
en su santo nombre confiamos.
R. Aclamad, justos, al Señor, 
cantadle un cántico nuevo

Lucas 1,39-45

Unos días después, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»

miércoles, 20 de diciembre de 2017

ADVIENTO: 20 de diciembre

Isaías 7,10-14
Salmo 23: Va a entrar el Señor, 
él es el Rey de la gloria
Lucas 1,26-38

Isaías 7,10-14

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.» Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.» Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros".»

Salmo 23,1-2.3-4ab.5-6: 
Va a entrar el Señor, 
él es el Rey de la gloria

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos.
R. Va a entrar el Señor, 
él es el Rey de la gloria

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos.
R. Va a entrar el Señor, 
él es el Rey de la gloria

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
R. Va a entrar el Señor, 
él es el Rey de la gloria

Lucas 1,26-38

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.

El ángel le dijo: «No temas, Maria, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»

Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»

María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel.

martes, 19 de diciembre de 2017

Lucas 1:5-25: La Anunciación del Ángel a Zacarías, por Edward P. Sri

Lucas 1:5-25: La Anunciación del Ángel a Zacarías


1:5 En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón.
1:6 Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor.
1:7 Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada. 
(Lucas 1:5-7)

Zacarías e Isabel son presentados en el Evangelio de Lucas como un matrimonio fiel al judaísmo del siglo I. El sacedote Zacarías y su esposa Isabel, de la familia sacerdotal de Aarón, no son un matrimonio cualquiera sino que representan al pueblo de Israel escogido por Dios para guiar a todos los pueblos.

Lucas subraya que ambos son "justos delante de Dios" y "sin culpa" (=”sin falta”). Por este motivo, la declaración del versículo 7 es sorprendente: "No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada".

La esterilidad producía vergüenza en el judaísmo. Algunos veían en la esterilidad un castigo divino (Cf. Deuteronomio 28:15,18). Para la mentalidad judía de la época, el v.7 junta dos elementos contrapuestos: la santidad y el no tener hijos.

Esta situación nos recuerda el sufrimiento de otras mujeres piadosas del Antiguo Testamento –Sara, Rebeca, Raquel y Ana–. Ellas también fueron estériles hasta que Dios las bendijo con un hijo. Zacarías e Isabel, al igual que estas grandes matriarcas de la antigüedad, esperan que Dios actúe en su vida. O, tal vez, no...

“Le tocó entrar en el Santuario del Señor
para quemar el incienso”

1:8 Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, 
1:9 le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. 
1:10 Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso.
1:11 Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. 
(Luke 1:8-11)

El sacerdote Zacarías sirve en "el turno de Abías". Los sacerdotes se dividían en veinticuatro grupos para el servicio del templo; entonces, echaban a suerte a quién le tocaba el culto en el templo. Ese día, Zacarías fue el escogido para "entrar en el templo del Señor y quemar incienso" (Lucas 1:9).

En este ritual, Zacarías representa a todo Israel y ora ante el Santísmo en nombre de su pueblo. Ofrecer incienso en el templo era una oportunidad única en la vida. Zacarías no volvería a ser elegible para este servicio. Algunos sacerdotes nunca tendrían este honor.

El altar del incienso estaba detrás de una cortina que separaba el lugar más sagrado del templo: el Santo de los Santos. Los judíos creían que en este lugar sagrado el cielo se encontraba con la tierra. Sólo el Sumo Sacerdote podía aventurarse más allá de esa cortina, pudiendo acceder al Santo de los Santos una vez al año: el Día de la Expiación.

“Se le apareció el Ángel del Señor”

1:11 Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.
1:12 Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo.
1:13 Pero el Ángel le dijo: "No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan.
1:14 Él será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,
1:15 porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre,
1:16 y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios.
1:17 Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto", (Lucas 1:11-17)

Es interesante descubrir que no solamente Zacarías y Isabel, sino también todo el pueblo, serán bendecidos con un niño. El ángel le dice a Zacarías tres cosas asombrosas acerca de este niño.

• No consumirá vino ni bebida fuerte:

Esta información no es para darnos a conocer los futuros hábitos de Juan en relación con la bebida, sino para decirnos que el niño ha sido escogido por Dios para una misión. En el Antiguo Testamento los judíos "naziritas" se consagraban a Dios separándose de los demás y ejercitándose en la ascesis. Abstenerse de beber alcóhol era una práctica común para los nazireos (Cf. Números 6:3, Jueces 13:4). Juan también “escogido y separado” para un servicio especial.

• "Lleno del Espíritu Santo desde el vientre de la madre": 

Desde el vientre de su madre Juan es destinado para una misión, es decir, es un profeta. El Espíritu descendió sobre Saúl y lo transformó en profeta (Cf. 1 Samuel 10:10); también el Espíritu del Señor habló por medio de David (Cf. 2 Samuel 23:2). ). El mismo Espíritu se encontró con los profetas Ezequiel, Elías y Eliseo durante su ministerio en Israel (Cf. Ezequiel 11:5, 2 Reyes 2:9-16; Joel 2:28).

Cuando el ángel dice que este niño estará lleno del Espíritu Santo "desde el vientre de su madre", presenta a Juan como uno de los grandes profetas de Israel, incluso antes de que nazca.

• "Con el Espíritu y poder de Elías":

La importancia del ministerio profético de Juan es patente en las palabras finales del ángel: "Hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor, y él irá delante del Señor con el espíritu y poder de Elías para volver el corazón de los padres a los hijos”, Lucas 1:16-17.

Estos versos hacen referencia a las últimas palabras proféticas del Antiguo Testamento. El profeta Malaquías anunció que el Señor enviará a su mensajero que preparará al pueblo para su llegada: "He aquí, yo envío mi mensajero para preparar el camino delante de mí", Malaquías 3,1.

Malaquías identifica a este mensajero como el profeta más famoso de Israel: "He aquí que yo os enviaré a Elías antes de que venga el gran y terrible día del Señor. Y él volverá el corazón de los padres a sus hijos y el corazón de los hijos a sus padres...", Malaquías 4,5-6

Por tanto, el ángel presenta a Zacarías el ministerio profético de Juan como el cumplimiento de la profecía de Malaquías.

Ahora vemos que la historia de Zacarías e Isabel no es solamente la de un piadoso matrimonio judío sin descendencia a quienes Dios bendice con un hijo. La vida de Zacarías e Isabel representa la historia de Israel. Así como Zacarías y Isabel son estériles y esperan de Dios la gracia de tener un hijo, así también sufren los judíos del siglo I anhelando que Dios visite a su pueblo, como Malaquías había anunciado.

"Yo soy Gabriel"

1:18 Pero Zacarías dijo al Ángel: "¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada". 
1:19 El Ángel le respondió: "Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. 
1:20 Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo".
1:21 Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario.
1:22 Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. Él se expresaba por señas, porque se había quedado mudo.
1:23 Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa.
Lucas 1,18-23

Zacarías duda sobre si su anciana esposa podrá tener un hijo. Pregunta al ángel: “¿Cómo puedo estar seguro esto? Porque yo soy un anciano y mi mujer es de edad avanzada”. El ángel responde: "Yo soy Gabriel". El ángel, hasta ahora en el anonimato, revela su identidad; en realidad, no responde a la pregunta que se le ha hecho pero revela su nombre.

El ángel da a Zacarías una información que le va a ayudar a juntar las piezas del misterio que tiene ante sí. Zacarías comprende que Dios está actuando en su vida para conducir a Israel al momento culminante de su historia. ¿Cómo? La única vez que el ángel Gabriel es mencionado en el Antiguo Testamento es en las visiones del profeta Daniel.

En Daniel 9 el profeta ora para que Dios se compadezca de su pueblo y termine con los sufrimientos a que son sometidos por el opresor extranjero. Mientras Daniel reza, el ángel Gabriel se le aparece a la hora del sacrificio de la tarde -el tiempo en que el incienso habría sido ofrecido en el templo.

Gabriel da buenas y malas noticias a Daniel: por un lado, el pueblo seguirá sufriendo bajo las naciones paganas durante mucho tiempo pero, por otro lado, al final de este tiempo de sufrimiento, Dios enviará a su Ungido —el Mesías—. Este Ungido inaugurará la justicia eterna y cumplirá todas las profecías (Cf. Daniel 9:24-27).

Gabriel no es un ángel cualquiera en la historia del Pueblo de Dios. Gabriel anuncia el fin de la opresión y el comienzo de la era mesiánica; ahora, Gabriel se aparece a Zacarías.

Los paralelos entre lo que sucedió a Daniel y lo que le acaba de suceder a Zacarías muestran esta conexión. Como Daniel, Zacarías ora en favor de Israel mientras ofrece el incienso en el templo. Como Daniel, Zacarías ora mientras ofrece el sacrificio en el templo. Mientras Zacarías realiza el servicio litúrgico en el templo se le aparece el mismo ángel Gabriel.

El evangelista Lucas muestra a sus lectores la correspondencia que hay entre Daniel y Zacarías: ambos momentos se funden en la historia de la salvación del pueblo de Dios.

Al decir "Yo soy Gabriel", el ángel revela a Zacarías que el largo período de sufrimiento de Israel está terminando. La profecía de Daniel 9 se va a cumplir y el hijo de Zacarías va a desempeñar un papel clave en la preparación del pueblo ante la llegada inminente del "Ungido" —Mesías—.


FUENTE: Sri, Edward P. Dawn of the Messiah: The coming of Christ in Scripture.  St. Anthony Messenger Press. Servant Books, 2011.

ADVIENTO: 19 de diciembre

Jueces 13,2-7.24-25a
Salmo 70,3-4a.5-6ab.16-17
Que mi boca esté llena de tu alabanza 
y cante tu gloria
Lucas 1,5-25

Jueces 13,2-7.24-25a

En aquellos días, había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoj. Su mujer era estéril y no había tenido hijos. El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: «Eres estéril y no has tenido hijos. Pero concebirás y darás a luz un hijo; ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro, porque concebirás y darás a luz un hijo. No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer. Él empezará a salvar a Israel de los filisteos.»La mujer fue a decirle a su marido: «Me ha visitado un hombre de Dios que, por su aspecto terrible, parecía un mensajero divino; pero no le pregunté de dónde era, ni él me dijo su nombre. Sólo me dijo: "Concebirás y darás a luz un hijo: ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro; porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer hasta el día de su muerte."» La mujer de Manoj dio a luz un hijo y le puso de nombre Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. Y el espíritu del Señor comenzó a agitarlo.

Salmo 70,3-4a.5-6ab.16-17:
Que mi boca esté llena de tu alabanza 
y cante tu gloria

Sé tú mi roca de refugio,
el alcázar donde me salve,
porque mi peña y mi alcázar eres tú.
Dios mío, líbrame de la mano perversa.
R. Que mi boca esté llena de tu alabanza 
y cante tu gloria

Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
En el vientre materno ya me apoyaba en ti,
en el seno tú me sostenías.
R. Que mi boca esté llena de tu alabanza 
y cante tu gloria

Contaré tus proezas, Señor mío,
narraré tu victoria, tuya entera.
Dios mío, me instruiste desde mi juventud,
y hasta hoy relato tus maravillas.
R. Que mi boca esté llena de tu alabanza 
y cante tu gloria

Lucas 1,5-25

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.

Pero el ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, para convertir los corazones de los padres hacía los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto.»

Zacarías replicó al ángel: «¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.»

El ángel le contestó: «Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento.»

El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo. Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir cinco meses, diciendo: «Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado quitar mi afrenta ante los hombres.»

domingo, 17 de diciembre de 2017

DOMINGO DE LA 3 SEMANA DE ADVIENTO, Ciclo B

Lecturas de la Misa
Comentarios:
   por Francisco González, SF
   por M. Dolors Gaja, MN  

DOMINGO DE LA 3 SEMANA DE ADVIENTO, Ciclo B

Isaías 61,1-2a.10-11
(Interleccional) Lucas 1,46-54:

Me alegro con mi Dios
1 Tesalonicenses 5,16-24
Juan 1,6-8.19-28


Isaías 61,1-2a.10-11

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor. Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.

(Interleccional) Lucas 1,46-54:
Me alegro con mi Dios

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
R. Me alegro con mi Dios

Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
R. Me alegro con mi Dios

A los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia.
R. Me alegro con mi Dios

1 Tesalonicenses 5,16-24

Hermanos: Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. Dad gracias en toda ocasión: ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros. No apaguéis el espíritu, no despreciéis el don de profecía; sino examinadlo todo, quedándoos con lo bueno. Guardaos de toda forma de maldad. Que el mismo Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas.

Juan 1,6-8.19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: "¿Tú quién eres?" Él confesó sin reservas: "Yo no soy el Mesías." Le preguntaron: "¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?" El dijo: "No lo soy." "¿Eres tú el Profeta?" Respondió: "No." Y le dijeron: "¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?" Él contestó: "Yo soy al voz que grita en el desierto: "Allanad el camino del Señor", como dijo el profeta Isaías." Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: "Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?" Juan les respondió: "Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia." Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.