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jueves, 28 de julio de 2022

Romanos 3,1-8: La situación de los judíos

Romanos 3,1-8:
La situación de los judíos

1 ¿Cuál es entonces la superioridad del judío, y qué utilidad tiene la circuncisión? 
2 Las ventajas son muchas desde todo punto de vista. 
   Ante todo, Dios confió su Palabra a los judíos. 
3 ¿Y qué importa que algunos no hayan creído? 
   ¿Acaso su incredulidad anulará la fidelidad de Dios? 
4 De ninguna manera: Dios es veraz, y todo hombre, mentiroso, porque como dice la Escritura: 
   Serás reconocido como justo por lo que dices y triunfarás cuando seas juzgado.
5 Ahora bien, si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué conclusión sacaremos? 
   ¿Dios será injusto —me expreso en términos humanos— al dar libre curso a su ira? 
6 De ningún modo. De lo contrario, ¿cómo podría Dios juzgar al mundo?
7 Pero si con mi mentira, la verdad de Dios sale ganando, para gloria suya, 
   ¿por qué todavía voy a ser condenado como pecador? 
8 ¿O debemos hacer el mal para que resulte el bien, como algunos calumniadores nos hacen 
   decir? ¡Estos sí merecen ser condenados!

sábado, 23 de julio de 2022

Números 22,22-35: El encuentro de Balaam con el Ángel del Señor

Números 22,22-35:
El encuentro de Balaam con el Ángel del Señor

22 Pero su partida encendió la ira de Dios, y el Angel del Señor se interpuso en el camino 
     para cerrarle el paso. Balaam iba montado en su asna y lo acompañaban dos muchachos.
23 Cuando el asna vio al Angel del Señor parado en el camino, con la espada desenvainada en su mano, 
     se apartó y se fue por el campo. Pero Balaam la castigó para hacerla volver al camino.
24 El Angel del Señor se paró entonces en un sendero angosto, que pasaba por los viñedos 
     y estaba rodeado de los dos lados por un cerco.
25 Al verlo, el asna se fue contra el cerco y apretó el pie de Balaam que la castigó nuevamente.
26 Una vez más, el Angel del Señor se adelantó y fue a colocarse en un lugar tan estrecho, 
     que imposible desviarse a la derecha o a la izquierda.
27 Cuando el asna lo vio, se echó al suelo debajo de Balaam, y este, enfurecido, la golpeó con su bastón.
28 Entonces el Señor abrió la boca del asna, y ella, dijo a Balaam: 
     «¿Qué te hice para que me golpearas así tres veces?».
29 «¡Te estás burlando de mí!, respondió Balaam. 
     Si tuviera una espada en mi mano, te mataría ahora mismo».
30 El asna le respondió: «¿Acaso yo no soy tu asna, la que siempre has montado hasta el día de hoy? 
     ¿Acostumbro yo a tratarte de ese modo?». El respondió: «No».
31 El Señor abrió los ojos de Balaam, y este vio al Angel del Señor parado en la camino, 
     con la espada desenvainada en su mano; se inclinó y lo adoró con el rostro en tierra.
32 El Angel del Señor le dijo: «¿Por qué le has pegado tres veces a tu asna? 
     Era yo el que te cerraba el paso, porque tu viaje me disgusta.
33 Ella me vio y se apartó de mí tres veces. Hizo muy bien en apartarse, 
     porque de los contrario yo te hubiera matado, mientras que a ella la hubiera dejado con vida».
34 Balaam dijo al Angel del Señor: «He pecado, porque no sabía que tú estabas apostado 
     delante de mí en el camino. Si esto te desagrada, ahora mismo regreso».
35 El Angel del Señor respondió a Balaam: 
     «Ve con estos hombres, pero dirás solamente lo que yo te indique». 
     Y Balaam se fue con los jefes que le había enviado Balac.

jueves, 21 de julio de 2022

Números 18,1-7: Los deberes de los sacerdotes y de los levitas

Números 18,1-7:
Los deberes de los sacerdotes y de los levitas

1 El Señor dijo a Aarón: Tú, tus hijos y tu casa paterna, cargarán con las faltas contra el Santuario; 
   pero tú y tus hijos solamente cargarán con las faltas contra el ejercicio del sacerdocio.
2 También asociarás a tus hermanos de la tribu de Leví –tu tribu paterna– 
   para que colaboren contigo y te sirvan como ministros, a ti y a tus hijos, en la Carpa del Testimonio.
3 Ellos desempeñarán tareas para ti y para toda la Carpa, 
   pero no tendrán ningún contacto con los utensilios del Santuario o con el altar, 
   no sea que mueran ellos y ustedes.
4 Deberán colaborar contigo y ejecutar las tareas de la Carpa del Encuentro, 
   prestando toda clase de servicios. Ningún extraño se acercará a ustedes
5 mientras realizan las funciones del Santuario o del altar, 
   para que la ira del Señor no se vuelva a desatar contra los israelitas.
6 Yo elijo a tus hermanos –los descendientes de Leví– entre todos los israelitas: 
   ellos han sido puestos a disposición de ustedes, como dedicados al Señor, 
   para prestar servicios en la Carpa del Encuentro.
7 Tú y tus hijos, en cambio, ejercerán las funciones sacerdotales en todo lo concerniente al altar 
   y a lo que está detrás del velo. Yo hago del sacerdocio de ustedes un servicio de dedicación: 
   el extraño que se acerque será castigado con la muerte.

Números 17,6-15: Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

Números 17,6-15: 
Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

6 Al día siguiente, toda la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón, diciendo: 
   «Ustedes han provocado una mortandad en el pueblo del Señor».
7 Como la comunidad se amotinaba contra ellos, Moisés y Aarón se volvieron 
   hacia la Carpa del Encuentro, y vieron que la nube la cubría 
   y que la gloria del Señor se había aparecido.
8 Entonces fueron a la Carpa del Encuentro, y cuando estuvieron frente a ella,
9 el Señor dijo a Moisés:
10 «Apártense de esta comunidad, porque la voy a exterminar en un instante». 
     Ellos cayeron con el rostro en tierra, y Moisés dijo a Aarón:
11 «Toma el incensario, coloca en el fuego del altar y échale incienso, 
     En seguida ve adonde está la comunidad y practica el rito de expiación en favor de ellos. 
     Porque la ira del Señor se ha desatado y ha comenzado la plata».
12 Aarón tomó el incensario, como se lo había mandado Moisés, 
     y fue corriendo a ponerse en medio de la asamblea, donde ya había comenzado la plaga».
13 Luego se quedó de pie entre los muertos y los vivos, y cesó la plaga.
14 Los muertos a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, 
     sin contar los que ya habían muerto a causa de Coré.
15 Entonces Aarón volvió a la entrada de la Carpa del Encuentro, donde estaba Moisés, 
     porque la plaga ya había cesado.

martes, 19 de julio de 2022

Números 11,31-35: Las codornices

Números 11,31-35:
Las codornices

31 Entonces se levantó un viento enviado por el Señor, que trajo del mar una bandada de codornices 
     y las precipitó sobre el campamento. Las codornices cubrieron toda la extensión de un día de camino, 
     a uno y otro lado del campamento, hasta la altura de un metro sobre la superficie del suelo.
32 El pueblo se puso a recoger codornices todo el día, toda la noche y todo el día siguiente. 
     El que había recogido menos, tenía diez medidas de unos cuatrocientos cincuenta litros cada una. 
     Y las esparcieron alrededor de todo el campamento.
33 La carne estaba todavía entre sus dientes, sin masticar, cuando la ira del Señor 
     se encendió contra el pueblo, y el Señor lo castigó con una enorme mortandad.
34 El lugar fue llamado Quibrot Hataavá –que significa Tumbas de la Gula– 
     porque allí enterraron a la gente que se dejó llevar por la gula.
35 Desde Quibrot Hataavá el pueblo siguió avanzando hasta Jaserot, y allí se detuvo.

Números 11,1-3: El castigo del Señor en Taberá

Números 11,1-3:
El castigo del Señor en Taberá

1 Una vez, el pueblo se quejó amargamente delante del Señor. 
   Cuando el Señor los oyó, se llenó de indignación. 
   El fuego del Señor se encendió contra ellos y devoró el extremo del campamento.
2 El pueblo pidió auxilio a Moisés. Este intercedió ante el Señor, y se apagó el fuego.
3 Aquel lugar fue llamado Taberá –que significa Incendio– 
   porque allí se había encendido el fuego del Señor contra los israelitas.

martes, 12 de julio de 2022

Números 1,47-54: El estatuto de los levitas

El estatuto de los levitas

47 Pero la tribu de los levitas no fue registrada con las otras tribus,
48 porque el Señor había dicho a Moisés:
49 No inscribas en el registro a la tribu de Leví ni la incluyas en el censo de los israelitas.
50 Tú encomendarás a los levitas el cuidado de la Morada del Testimonio, de sus enseres 
     y de todo lo que está relacionado con ella. 
     Ellos transportarán la Morada y todos sus enseres, se encargarán de su servicio 
     y acamparán alrededor de ella.
51 Cuando la Morada se desplace, los levitas la desarmarán; y cuando se detenga, la armarán. 
     El extraño que se acerque, será castigado con la muerte.
52 Los israelitas acamparán los regimientos, cada uno con su propia división 
     y bajo sus respectivo estandartes.
53 Los levitas, en cambio, lo harán alrededor de la Morada del Testimonio, 
     para que la ira del Señor no se desate contra la comunidad de los israelitas. 
     Ellos estarán encargados de custodiar la Morada del Testimonio.
54 Así lo hicieron los israelitas, ateniéndose exactamente a lo que el Señor había dicho a Moisés.

Isaías 54,1-17: Fecundidad de la estéril y reconstrucción de Jerusalén

Fecundidad de la estéril


1 Canta de gozo, la estéril que no dabas a luz; rompe a cantar de júbilo, la que no tenías dolores; 
   porque la abandonada tendrá más hijos que la casada –dice el Señor–. 
2 Ensancha el espacio de tu tienda, despliega sin miedo tus lonas, alarga tus cuerdas, 
   clava bien tus estacas; 
3 porque te extenderás a derecha e izquierda, tu descendencia heredará naciones 
   y poblará ciudades desiertas. 
4 No temas, no tendrás que avergonzarte, no te sonrojes, no te afrentarán; 
   olvidarás la vergüenza de tu soltería, ya no recordarás el desprecio de tu viudez. 


5 Porque el que te hizo te toma por esposa: su Nombre es Señor Todopoderoso. 
   Tu redentor es el Santo de Israel, se llama Dios de toda la tierra.
6 Como a mujer abandonada y abatida te vuelve a llamar el Señor; como a esposa de juventud, 
   repudiada –dice tu Dios–. 
7 Por un instante te abandoné, pero con gran cariño te recogeré. 
8 En un arrebato de ira te escondí un instante mi rostro, pero con lealtad eterna te quiero 
   –dice el Señor, tu redentor–. 
9 Me sucede como en tiempo de Noé: juré que las aguas del diluvio no volverían a cubrir la tierra; 
   así juro no enojarme contra ti ni reprocharte. 
10 Aunque se retiren los montes y vacilen las colinas, 
     no te retiraré mi lealtad ni mi alianza de paz vacilará –dice el Señor, que te quiere–.

Reconstrucción de Jerusalén

11 ¡Oh afligida, zarandeada, desconsolada! Mira, yo mismo te coloco piedras de azabache, 
     te cimento con zafiros, 
12 te pongo almenas de rubí, y puertas de esmeralda, y muralla de piedras preciosas. 
13 Tus hijos serán discípulos del Señor, tendrán gran paz tus hijos. 
14 Tendrás firme asiento en la justicia; quedará lejos la opresión, y no tendrás que temer, y el terror, 
     que no se te acercará. 
15 Si alguno te asedia, no es de parte mía; si lucha contigo, caerá frente a ti. 
16 Yo he creado al herrero que aviva las brasas y saca una herramienta, 
     y yo he creado al devastador funesto:
17 ningún arma forjada contra ti dará resultado; y a la lengua que te acuse en juicio le probarás 
     que es culpable. Ésta es la herencia de los siervos del Señor, yo soy su vengador 
     –oráculo del Señor–

Isaías 48,1-11: Pleito con el pueblo

Pleito con el pueblo

1 Escuchen esto, casa de Jacob, que llevan el nombre de Israel, y brotan de la semilla de Judá, 
   que juran por el Nombre del Señor, e invocan al Dios de Israel, pero sin verdad ni rectitud, 
2 aunque toman nombre de la Ciudad Santa y se apoyan en el Dios de Israel, 
   cuyo nombre es Señor Todopoderoso. 
3 El pasado lo predije de antemano: de mi boca salió y lo anuncié; de repente lo realicé y sucedió. 
4 Porque sé que eres obstinado, que tu cuello es una barra de hierro y tu frente es de bronce; 
5 por eso te lo anuncié de antemano, antes de que sucediera te lo predije, para que no dijeras: 
   Mi ídolo lo ha hecho, mi estatua de leño o metal lo ha ordenado.
6 Lo oíste; míralo todo, ¿por qué no lo anuncias?, 
   y ahora te predigo algo nuevo, secretos que no conoces; 
7 ahora son creados, y no antes, ni de antemano los oíste, para que no digas: Ya lo sabía. 
8 Ni lo habías oído ni lo sabías, aún no estaba abierta tu oreja; porque yo sabía lo pérfido que eres, 
   que desde el vientre de tu madre te llaman rebelde.
9 Por mi Nombre modero mi cólera, por mi honor me contengo para no aniquilarte. 
10 Mira, yo te he refinado como plata, te he probado en el crisol de la desgracia; 
11 por mí, por mí lo hago: porque mi Nombre no ha de ser profanado y mi gloria no la cedo a nadie.

lunes, 11 de julio de 2022

Isaías 42,18-25: Ceguera del pueblo

Ceguera del pueblo

18 Sordos, escuchen y oigan; ciegos, miren y vean: 
19 ¿quién es ciego sino mi siervo, quién es sordo sino el mensajero que envío? 
     ¿Quién es ciego como mi enviado, quién es sordo como el siervo del Señor?
20 Mucho mirar y no sacabas nada, con los oídos abiertos no te enterabas.
21 El Señor, por amor de su justicia, quería glorificar y engrandecer su ley;
22 pero son un pueblo saqueado y despojado, atrapados todos en cuevas, encerrados en cárceles. 
     Lo saqueaban, y nadie lo libraba; lo despojaban, y nadie decía: Devuélvelo. 
23 ¿Quién de ustedes prestará oído a esto, y atento escuchará el futuro? 
24 ¿Quién entregó a Jacob al saqueo, a Israel al despojo? 
     ¿No fue el Señor, contra quien pecamos no queriendo seguir sus caminos ni obedecer su ley? 
25 Descargó sobre él el ardor de su ira, el furor de la guerra; 
     lo rodeaban sus llamas, y no se daba cuenta; lo quemaban, y no hacía caso.

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 57,14-21: Consuelo

Consuelo

14 Abran paso, abran paso, despejen el camino, quiten todo tropiezo del camino de mi pueblo, 
15 porque así dice el Alto y Excelso, Morador eterno, cuyo Nombre es Santo: 
     Yo habito en la altura sagrada, pero estoy con los de espíritu humilde y arrepentido, 
     para reanimar a los humildes, para reanimar el corazón arrepentido. 
16 No estaré recriminando siempre ni me irritaré constantemente, 
     porque entonces sucumbirían ante mí el espíritu y el aliento que yo he creado. 
17 Por su delito me irrité un momento, lo herí y me oculté irritado, 
     él se apartó y siguió por su camino. 
18 Yo vi su conducta, pero lo sanaré, lo guiaré, lo llenaré de consuelos; 
     y a los que hacen duelo por él, 
19 les haré brotar en los labios este canto: 
     Paz al lejano, paz al cercano –dice el Señor–, y lo sanaré. 
20 Los malvados son como el mar agitado, que no pueden calmarse: 
     sus aguas remueven fango y barro. 
21 No hay paz para los malvados –dice mi Dios–.

Isaías 60,10-18: Homenaje de los pueblos

Homenaje de los pueblos

10 Extranjeros reconstruirán tus murallas y sus reyes te servirán; 
     si te herí con ira, con amor te compadezco. 
11 Tus puertas estarán siempre abiertas, ni de día ni de noche se cerrarán: 
     para traerte las riquezas de los pueblos con sus reyes desfilando. 
12 El pueblo y el rey que no se te sometan, perecerán; las naciones serán arrasadas.
13 Vendrá a ti el orgullo del Líbano, con el ciprés y el abeto y el pino, 
     para adornar el lugar de mi santuario y ennoblecer el lugar donde se posan mis pies. 
14 Los hijos de tus opresores vendrán a ti encorvados, y los que te despreciaban se postrarán a tus pies; 
     te llamarán Ciudad del Señor, Sión del Santo de Israel.
15 Estuviste abandonada, aborrecida, sin un transeúnte, pero te haré el orgullo de los siglos, 
     la delicia de todas las edades.
16 Mamarás la leche de los pueblos, mamarás al pecho de reyes; y sabrás que yo, el Señor, 
     soy tu salvador, que el Fuerte de Jacob es tu redentor.
17 En lugar de bronce, te traeré oro; en lugar de hierro, te traeré plata; en lugar de madera, bronce, 
     y en lugar de piedra, hierro; te daré por magistrado la paz, y por gobernador, la justicia. 
18 No se oirá más en tu tierra ¡Violencia!, ni dentro de tus fronteras ¡Ruina, destrucción!; 
     tu muralla se llamará Salvación, y tus puertas, Alabanza.

lunes, 4 de julio de 2022

Isaías 65,1-7: Denuncia y amenaza

Denuncia y amenaza

1 Yo ofrecía respuesta a los que no preguntaban, salía al encuentro de los que no me buscaban;
   decía: Aquí estoy, aquí estoy al pueblo que no invocaba mi Nombre.
2 Tenía mis manos extendidas todo el día hacia un pueblo rebelde, que andaba por el mal camino,
   siguiendo sus antojos, 
3 pueblo que me provocaba en la cara continuamente, que sacrificaba en los jardines
   y ofrecía incienso sobre los ladrillos, 
4 que se sentaba en los sepulcros y pernoctaba en las grutas, 
   que comía la carne de cerdo y caldo abominable en las tazas; 
5 que decía: Retírate, no te acerques, que estoy consagrado.
   Eso hace humear mi cólera como fuego que arde todo el día. 
6 Lo tengo escrito delante y no descansaré hasta que les de su merecido por 
7 sus culpas y las de sus padres, todas juntas –dice el Señor–. 
   Porque ofrecían incienso en las montañas y me ultrajaban en las colinas, 
   les mediré su paga y se la echaré encima.

domingo, 3 de julio de 2022

Isaías 66,15-17: Juicio de los pueblos

Juicio de los pueblos
(Jl 4,1-8) 

15 Porque el Señor llegará con fuego y sus carros como torbellino, 
     para desahogar con furor su ira y su indignación con llamas. 
16 Porque el Señor va a juzgar con su fuego y con su espada  a todo mortal: 
     serán muchas las víctimas del Señor.
17 Los que se consagran y purifican para entrar en los jardines tras uno que ocupa el centro, 
     los que comen carne de cerdo y reptiles y ratas, sus obras y sus planes perecerán juntos 
     –oráculo del Señor–.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Isaías 34,1-17: Juicio

Isaías 34,1-17:
Juicio


1 Acérquense, pueblos, a escuchar; naciones, atiendan; escuche la tierra y los que la llenan,
   el mundo y cuanto produce; 
2 porque el Señor está irritado con todas las naciones, enojado con todos sus ejércitos; 
   los consagra al exterminio, los entrega a la matanza. 
3 Sus muertos son arrojados y de los cadáveres se levanta el hedor, los montes chorrean sangre 
4 y los valles se resquebrajan, el cielo se enrolla como un pliego y se marchitan sus ejércitos, 
   como se marchita el follaje de la vid, como se marchita la hoja de la higuera. 
5 Porque la espada del Señor se embriaga en el cielo: mírenla bajar hacia Edom 
   para ejecutar a un pueblo condenado. 
6 La espada del Señor chorrea sangre, está grasienta de sebo, sangre de corderos y machos cabríos, 
   sebo de entrañas de carneros. Porque el Señor hace carnicería en Bosra, gran matanza en Edom; 
7 y caen juntos búfalos con toros y novillos. Se empapa la tierra de su sangre, 
   el polvo está grasiento de su sebo; 
8 porque es el día de la venganza del Señor, año de desquite para la causa de Sión.
9 Sus arroyos se transforman en brea y el polvo en azufre, su territorio se vuelve brea ardiente, 
10 que no se apaga de día ni de noche, y su humareda sube perpetuamente; 
     de edad en edad seguirá desolada, por siglos de siglos nadie la transitará.
11Se adueñan de ella el pelícano y el erizo, la lechuza y el cuervo la habitan. 
    El Señor le aplica la plomada del caos y el nivel del vacío; 
12 y no queda nombre con que llamar a su reino, sus jefes vuelven a la nada.
13 En sus palacios crecen espinos; en sus torreones, cardos y ortigas; 
     se convierte en morada de chacales, en guarida de avestruces; 
14 se reúnen hienas y gatos salvajes, el chivo llama a su compañero, allí descansa el búho 
     y encuentra dónde posarse; 
15 allí anida la serpiente, pone, incuba y empolla sus huevos; 
     allí se juntan los buitres sin que falte a las hembras compañeros. 
16 Estudien el libro del Señor: ni uno solo de ellos falta, porque lo ha mandado la boca del Señor 
     y su aliento los ha reunido. 
17 Echa la suerte para ellos y con la cuerda de medir en su mano les reparte el país: 
     lo poseerán para siempre, de edad en edad lo habitarán.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Isaías 13,1-22: Contra Babilonia

Isaías 13,1-22: 
ORÁCULOS CONTRA LAS NACIONES
Contra Babilonia


1 Oráculo contra Babilonia que Isaías hijo de Amós recibió en una visión.
2 Sobre un monte pelado levanten la bandera, grítenles con fuerza agitando la mano, 
   para que entren por las puertas de los príncipes. 
3 Yo he dado órdenes a mis consagrados, he reclutado a mis guerreros, entusiastas de mi honor, 
   para ejecutar mi ira. 
4 Escuchen: tumulto en los montes, como de un gran ejército, escuchen: estruendo de reinos, 
   de naciones aliadas; el Señor Todopoderoso revisa su ejército para el combate. 
5 Van llegando de tierra lejana, del confín del cielo: el Señor con las armas de su ira, 
   para arrasar la tierra entera. 
6 Den alaridos, que está cerca el día del Señor y llegará como azote del Todopoderoso; 
7 por eso los brazos desfallecerán y se desmayarán los corazones humanos; 
8 espasmos y angustias los agarrarán, se turbarán y se retorcerán como parturientas. 
   Se mirarán espantados unos a otros: rostros febriles, sus rostros. 
9 Miren, llega implacable el día del Señor, su cólera y el estallido de su ira, 
   para dejar la tierra desolada exterminando de ella a los pecadores. 
10 Las estrellas del cielo y las constelaciones no destellan su luz, se entenebrece el sol al salir, 
     la luna no irradia su luz.
11 Tomaré cuentas al mundo de su maldad, a los perversos de sus crímenes; 
     terminaré con la soberbia de los insolentes y el orgullo de los tiranos lo humillaré.
12 Haré que los hombres escaseen más que el oro, y los mortales, más que el metal de Ofir. 
13 Porque sacudiré el cielo y temblará la tierra en su asiento por la cólera del Señor Todopoderoso, 
     el día que estalle su ira. 
14 Entonces, como cierva acosada o como rebaño que nadie congrega, volverán unos a su pueblo, 
     huirán otros a su tierra; 
15 el que es atrapado, muere atravesado, el que es capturado cae a espada;
16 sus niños son estrellados ante sus ojos, sus casas saqueadas, sus mujeres violadas. 
17 Miren: yo incito contra ellos a los medos, que no aprecian la plata ni les importa el oro; 
18 sus arcos acribillan a los jóvenes, no perdonan a los niños, no se apiadan de las criaturas. 
19 Quedará Babilonia, la perla de los reinos, joya y orgullo de los caldeos, 
     como Sodoma y Gomorra cuando Dios las arrasó; 
20 jamás la habitarán, nunca más será poblada; el beduino no acampará allí ni los pastores 
     apacentarán sus rebaños; 
21 allí se apacentarán las fieras, sus casas se llenarán de búhos, morarán allí avestruces 
      y brincarán chivos allí; 
22 aullarán hienas en sus mansiones y chacales en sus lujosos palacios. 
     Está a punto de llegar su hora, no serán prolongados sus días.

jueves, 2 de diciembre de 2021

Isaías 10,1-4: Malaventura

Isaías 10,1-4:
Malaventura


1 ¡Ay de los que decretan leyes injustas, de los notarios que registran vejaciones, 
2 que dejan sin defensa al desamparado y niegan sus derechos a los pobres de mi pueblo, 
   que hacen su presa de las viudas y saquean a los huérfanos! 
3 ¿Qué harán el día de la cuenta, cuando la tormenta lejana se eche encima? 
   ¿A quién acudirán buscando auxilio y dónde depositarán su fortuna, 
4 para no ir encorvados con los prisioneros y no caer con los asesinados? 
   Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano.

Isaías 9,7-21: La ira del Señor

Isaías 9,7-21:
La ira del Señor


7 El Señor ha lanzado una amenaza contra Jacob, ha alcanzado a Israel; 
8 la entenderá el pueblo entero, Efraín y los jefes de Samaría, que van diciendo con soberbia 
   y presunción: 
9 ¿Se cayeron los ladrillos?, reconstruiremos con piedras talladas; ¿se derrumbó el maderamen 
    de sicómoro?, lo reemplazaremos con cedro. 
10 El Señor incitará contra ellos al enemigo y provocará a sus adversarios: 
11 por delante Damasco, por la espalda los filisteos devorarán a Israel a boca llena. 
     Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano. 
12 Pero el pueblo no se ha vuelto al que lo hería, no ha buscado al Señor Todopoderoso. 
13 El Señor cortará a Israel cabeza y cola, palma y junco en un solo día. 
14 El anciano honorable es la cabeza, el profeta embaucador es la cola. 
15 Los que guían a ese pueblo lo extravían, los que se dejan guiar son aniquilados. 
16 Por eso el Señor no perdona a los jóvenes, no se compadece de huérfanos y viudas; 
     porque todos son impíos y malvados y toda boca profiere infamias. 
     Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano. 
17 Sí, la maldad está ardiendo como fuego que consume zarzas y cardos, prende en la espesura 
     del bosque, y el humo se alza en torbellinos. 
18a Con la ira del Señor arde el país, y el pueblo es pasto del fuego: 
19b uno devora la carne de su prójimo 
18b y ninguno perdona a su hermano; 
19a destroza a la derecha, y sigue con hambre, devora a izquierda, y no se sacia. 
20 Manasés contra Efraín, Efraín contra Manasés, juntos los dos contra Judá. 
21 Y, con todo, no se aplaca su ira, sigue extendida su mano.

Isaías 5,8-25: Amenazas contra los malvados

Isaías 5,8-25:
Amenazas contra los malvados


8 ¡Ay de los que añaden casas a casas y juntan campos con campos, hasta no dejar sitio, 
   y vivir ellos solos en medio del país! 
9 Soy testigo: lo ha jurado el Señor Todopoderoso: Sus muchas casas serán arrasadas, 
   sus palacios magníficos quedarán deshabitados, pastarán corderos como en praderas propias, 
   chivos cebados comerán en sus ruinas, 
10 diez cuadras de viña no darán más que un tonel, y una carga de semilla dará solo una canasta.
11 ¡Ay de los que madrugan en busca de licores, y hasta el crepúsculo los enciende el vino!
12 Todo son cítaras y arpas, panderetas y flautas y vino en sus banquetes, 
     y no atienden a la actividad de Dios ni se fijan en la obra de su mano. 
13 Y así mi pueblo, inconsciente, va deportado; sus nobles mueren de hambre, 
     y el pueblo se quema de sed. 
14 El abismo ensancha sus fauces, dilata la boca sin medida: allá bajan los nobles y el pueblo, 
     su tumulto y sus festejos. 
15 Será doblegado el mortal, será humillado el hombre, los ojos arrogantes serán humillados. 
16 El Señor Todopoderoso será exaltado al juzgar, el Dios santo mostrará su santidad en la sentencia.
18 ¡Ay de los que arrastran a sí la culpa con cuerdas de bueyes, y el pecado con sogas de carretas! 
19 Los que dicen: Que se dé prisa, que apresure su obra, para que la veamos; 
     que se cumpla en seguida el plan del Santo de Israel, para que lo comprobemos. 
20 ¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz 
     y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! 
21 ¡Ay de los que se tienen por sabios y se creen inteligentes! 
22 ¡Ay de los valientes para beber vino y campeones para mezclar licores; 
23 de los que por soborno absuelven al culpable y niegan justicia al inocente! 
24 Por eso, como la lengua de fuego devora el rastrojo y la paja se consume en la llama, 
     su raíz se pudrirá, sus brotes volarán como polvo. Porque rechazaron la ley del Señor Todopoderoso 
     y despreciaron la Palabra del Santo de Israel.
25 Por eso se enciende la ira del Señor contra su pueblo y extiende la mano para herirlo. 
     Tiemblan los montes, yacen los cadáveres como basura por las calles. 
     Y con todo eso no se aplaca su ira, sigue extendida su mano.

viernes, 24 de agosto de 2018

I Tesalonicenses 2,13-16: La fe y la paciencia de los tesalonicenses

La fe y la paciencia de los tesalonicenses
2:13 Nosotros, por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios, porque cuando recibieron la Palabra que les predicamos, ustedes la aceptaron no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios, que actúa en ustedes, los que creen.
2:14 En efecto, ustedes, hermanos, siguieron el ejemplo de las Iglesias de Dios, unidas a Cristo Jesús, que están en Judea, porque han sufrido de parte de sus compatriotas el mismo trato que ellas sufrieron de parte de los judíos.
2:15 Ellos mataron al Señor Jesús y a los profetas, y también nos persiguieron a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres,
2:16 ya que nos impiden predicar a los paganos para que se salven. Así, constantemente están colmando la medida de sus pecados, pero la ira de Dios ha caído sobre ellos para siempre.