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domingo, 28 de enero de 2018

Santo Tomás de Aquino, o el diálogo entre la razón y la fe


El papa Benedicto XVI quiso dedicar su segunda catequesis sobre Santo Tomás de Aquino a profundizar en una de las mayores aportaciones del santo a la teología y a la cultura occidentales, que es, explicó, el haber separado la filosofía y la teología, sin negar una a la otra.

Con su incorporación del pensamiento de Aristóteles, de la que ya habló Benedicto XVI en su catequesis anterior, frente al sistema precedente basado en Platón, santo Tomás introdujo una autonomía en la razón, afirmando que por sí misma podía llegar a la existencia de Dios – aunque sin la Revelación, este conocimiento fuese insuficiente para llegar a Él.

Santo Tomás, explicó el Papa, “estaba firmemente convencido de la compatibilidad” entre la filosofía de Aristóteles y la teología. “Es más, estaba convencido que la filosofía, elaborada sin conocimiento de Cristo casi esperaba la luz de Jesús para ser completa”.

“Esta fue la gran "sorpresa" de santo Tomás, que determinó su camino de pensador. Mostrar esta independencia entre filosofía y teología y, al mismo tiempo, su recíproca racionalidad, fue la misión histórica del gran maestro”. La diferencia entre ambas es que “la razón acoge una verdad en virtud de su evidencia intrínseca, mediata o inmediata; la fe, en cambio, acepta una verdad en base a la autoridad de la Palabra de Dios que se revela”.

Pero esta autonomía “no equivale a separación, sino que implica más bien una colaboración recíproca y ventajosa”. “Toda la historia de la teología es, en el fondo, el ejercicio de este empeño de la inteligencia, que muestra la inteligibilidad de la fe, su articulación y armonía internas, su racionabilidad y su capacidad de promover el bien del hombre”.

— Ley natural

Una de las principales consecuencias de esta relación entre la naturaleza y la Gracia, explicó el Papa, es que la razón “es capaz de discernir la ley moral natural”. “La razón puede reconocerla considerando lo que es bueno hacer y lo que es bueno evitar para conseguir esa felicidad que está en el corazón de cada uno, y que impone también una responsabilidad hacia los demás, y por tanto, la búsqueda del bien común”.

En este sentido, afirmó, la Gracia divina “acompaña, sostiene y empuja el compromiso ético, pero, de por sí, según santo Tomás, todos los hombres, creyentes y no creyentes, están llamados a reconocer las exigencias de la naturaleza humana expresadas en la ley natural y a inspirase en ella en la formulación de las leyes positivas, es decir, las que emanan las autoridades civiles y políticas para regular la convivencia humana”.

Sin embargo, “cuando la ley natural y la responsabilidad que esta implica se niegan, se abre el camino al relativismo ético en el plano individual y al totalitarismo del Estado en el plano político”. Por ello, explicó, la doctrina de la Iglesia, con la aportación de santo Tomás, sigue enseñando que “la defensa de los derechos universales del hombre y la afirmación del valor absoluto de la dignidad de la persona” necesitan un “fundamento”.

Citando la encíclica “Evangelium vitae” de Juan Pablo II, el Papa recordó que “para el futuro de la sociedad y el desarrollo de una sana democracia, urge pues descubrir de nuevo la existencia de valores humanos y morales esenciales y originarios, que derivan de la verdad misma del ser humano y expresan y tutelan la dignidad de la persona”.

Por ello, invitó a los fieles a conocer la obra del Aquinate, siguiendo las “indicaciones explìcitas” del Concilio Vaticano II, en el decreto “Optatam totius”, sobre la formación al sacerdocio, y la declaración “Gravissimum educationis”, que trata sobre la educación cristiana.

“No sorprende que la doctrina sobre la dignidad de la persona, fundamental para el reconocimiento de la inviolabilidad de los derechos del hombre, haya madurado en ambientes de pensamiento que recogieron la herencia de santo Tomás de Aquino, el cual tenía un concepto altísimo de la criatura humana”, concluyó.

+ SANTO TOMÁS DE AQUINO   

Sto. Tomás de Aquino: la síntesis entre la razón y la fe es uno de los pilares de la cultura europea


La obra de santo Tomás de Aquino fue “de fundamental importancia para la historia de la filosofía y de la teología, para la historia de la cultura”, al mostrar que “entre la fe cristiana y la razón subsiste una armonía natural”.

Así introdujo el Papa Benedicto XVI la figura de santo Tomás de Aquino que para la Iglesia es “maestro de pensamiento y modelo del modo recto de hacer teología”.

El Papa trazó brevemente la historia del Aquinate, desde su nacimiento en Roccasecca hasta su muerte, camino del Concilio Ecuménico de Lyon.

La gran intuición de Tomás de Aquino, en línea con su predecesor y maestro san Alberto Magno, fue preparar a la cultura europea a la recepción de las obras del pensador pagano Aristóteles, propiciando una síntesis entre la fe y la razón, que es uno de los pilares de la cultura europea. De hecho, las obras de Aristóteles, que llegaron a las universidades medievales de manos de sus comentaristas árabes, especialmente Averroes y Avicena, causaron un revuelo y conmocionaron el saber de la época.

“Era una visión completa del mundo llevada a cabo antes de Cristo con la pura razón; era, por tanto, una fascinación increíble para los jóvenes ver y conocer esta filosofía”.

Tomás “estudió a fondo a Aristóteles y a sus intérpretes”, distinguiendo en sus obras “lo que era válido de lo que era dudoso o rechazable del todo”, mostrando “la concordancia con los datos de la Revelación cristiana y utilizando amplia y agudamente el pensamiento aristotélico en la exposición de los escritos teológicos que compuso”.

Esta “es la gran obra de Tomás, que en aquel momento de enfrentamiento entre dos culturas – ese momento en que parecía que la fe tuviese que rendirse ante la razón – mostró que ambas van juntas, que cuando aparecía la razón incompatible con la fe, no era razón, y cuanto parecía fe no era fe, si se oponía a la verdadera racionalidad”. De esta forma, “creó una nueva síntesis, que formó la cultura de los siglos sucesivos”.

Otros detalles que el Papa quiso resaltar del santo fue su “alma exquisitamente eucarística”, como lo muestran los textos litúrgicos que el papa Urbano IV le encargó la composición de los textos litúrgicos para la fiesta del Corpus Domini.

También se refirió a su forma de hacer teología, faceta que acompañó de la predicación directa al pueblo, subrayando que “es verdaderamente una gracia grande cuando los teólogos saben hablar con sencillez y fervor a los fieles”. “El ministerio de la predicación, por otra parte, ayuda a los mismos expertos en teología a un sano realismo pastoral, y enriquece de estímulos vivaces su investigación”.

Pero sobre todo, Benedicto XVI quiso mostrar la humildad del santo, en uno de los últimos episodios de su vida. “En diciembre de 1273 llamó a su amigo y secretario Reginaldo para comunicarle su decisión de interrumpir todo trabajo porque durante la celebración de la Misa había comprendido, a raíz de una revelación sobrenatural, que cuanto había escrito hasta entonces era solo "un montón de paja"".

“Es un episodio misterioso, que nos ayuda a comprender no sólo la humildad personal de Tomás, sino también el hecho de que todo aquello que llegamos a pensar y a decir sobre la fe, por elevado y puro que sea, es infinitamente superado por la grandeza y por la belleza de Dios, que nos será revelada en plenitud en el Paraíso”, añadió.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Científico y profesor universitario profesa como monje benedictino en el Monasterio de Montserrat, por Mireia Rourera

El pasado día 11 fue una joranda importante para el hermano Anton Gordillo porque después de seis años de vivir e integrarse en la comunidad benedictina del Monasterio de Montserrat profesó y se convirtió en monje para siempre.



El hermano Anton, doctor en ingeniería industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), ex investigador del Centro Catalán del Plástico y ex profesor del área de la ciencia de materiales en las escuelas de ingeniería de Terrassa, de la UPC, tiene 48 años. Coordina la comunicación audiovisual del monasterio y es el responsable de las emisiones en directo de Montserrat Radio y TV. Su vida iba por un camino cuando, de repente, un viaje en América Latina le cambió la vida.

- ¿Qué le pasó a un profesor universitario, un científico, que, de repente, se quiso dedicar a la vida contemplativa y la oración?
- Yo vengo de una familia creyente, es verdad...pero mi vida estaba en la universidad. No había pensado nunca, yo, en la vida religiosa. Pero en 2004 un viaje de trabajo en Venezuela, donde estuve un par de meses, lo cambió todo.

- ¿Qué pasó?
- Tres cosas. En primer lugar me impactó mucho la pobreza, una pobreza extrema, unos barrios de chabolas muy degradados en Caracas, donde la gente vivía en condiciones muy difíciles. En segundo lugar, me dejó pasmado la gran violencia que había en ese país, con muertos cada día... Lo viví en primera persona y me afectó mucho. Pero, en tercer lugar, y no menos importante, es el impacto de la naturaleza, la exuberancia de la naturaleza, la belleza de la naturaleza...

- ¿Y?
- Y sentí que el mundo sin Dios no tiene sentido. La reflexión sobre lo absurdo de un mundo sin Dios me hizo ver que lo que yo necesitaba era entregarme a Dios de manera total. Dos años después de aquel viaje a Venezuela vine a Montserrat.

- Se habría podido hacer misionero, si quería cambiar las cosas...
- Sí, claro... Hay muchas maneras de intentar cambiar las cosas, pero yo soy un teórico, un científico. Siempre he pensado que puedo entregarme mejor a Dios desde la oración. Esta es, para mí, la mejor manera de intentar cambiar el corazón de los hombres.

- Y eligió Montserrat
- Los catalanes somos de una manera, nuestro talante pesa y Montserrat va a mi manera de ser. En segundo lugar, quería una comunidad grande. En tercer lugar, me cautivó el nivel cultural e intelectual de Montserrat...

- ¿Y debe de haber sido muy feliz que finalmente se queda para siempre?
- Soy muy feliz.

- ¿No le pesa todo aquello a lo que tiene que renunciar?
- He hecho una elección. Siempre que eliges algo renuncias a otros. Estoy convencido de que lo que he elegido es mi camino.

- ¿Cómo es la vida de monje?
- La vida de monje tiene tres grandes pilares: la oración, el trabajo y la vida comunitaria. No es una vida monótona, pese a lo que se pueda pensar desde fuera.

- ¿Y menos para usted, que es el responsable de la televisión y la radio de Montserrat?
- Aquí, en Montserrat, hay monjes que dan clase en la universidad, pero son la vertiente más humanista. Yo no continué dando clases... pero, en cambio, me encargo de todo el tema técnico de los medios de comunicación. Tengo bastante trabajo, sí. Ah, y además estoy estudiando teología: el estudio es muy importante aquí.

- ¿Hacía dos años que no profesaba ninguna monje. Faltan vocaciones?
- Faltan cristianos comprometidos. La falta de monjes es una consecuencia lógica.

- ¿Hay una crisis de valores?
- El mundo y la manera de entenderlo han cambiado, pero no hay crisis de valores: nunca como ahora había habido tanta gente voluntaria por causas justas y solidarias... y eso también es una manera de acercarse a Dios.

Fuente: religionenlibertad.com

Científicos con sotana: Gregor Mendel, Nicolás Copérnico, Leonardo Garzoni, Georges Eduard Lemaître, Niccolo Stenote,

Gregor Mendel, padre de la genética

Todos conocen el nombre del monje católico Gregor Mendel, padre de la genética; solo algunos saben que Niccolò Stenone, obispo y beato, puso las bases de la geología moderna; poco tienen presente que muchos otros eclesiásticos católicos –y algún pastor protestante, pero ningún imán, ningún rabino, ningún, chamán, ningún brahmán hindú, ningún monje budista..- han sido la base de diversos campos de la investigación científica”.


Niccolo Stenone, padre de la geolog'ia


Este es el motivo por el que Francesco Agnoli y Andrea Bartelloni han escrito un libro sobre el tema, llamado “Científicos con hábito. De Copérnico, padre del heliocentrismo, a Lemaître, padre del Big Bang” (ed. La Fontana di Siloe), en el que se destaca como en el origen de la ciencia experimental moderna haya sobre todo hombres religiosos para los que “estudiar la naturaleza no era otra cosa más que  tratar de leer el libro escrito por el Creador, ir a la búsqueda de sus huellas, de sus pasos”, pero “sin ninguna pretensión de poseer toda verdad, de reducir la causa primera a las causas segundas, de transformar la ciencia experimental en una fe, de hacer una metafísica omnicomprensiva”.


G.E. Lemaitre, padre de la teor'ia del Big Bang,
con Albert Einstein, 1922,

“Científicos con hábito” es la historia de algunos personajes que vivieron en la época un fuerte fe religiosa en un Dios trascendente y una gran pasión por la investigación empírica y científica para dar cuenta de la fecunda relación existente entre fe y razón.

Muchos personajes son los que se cita, comenzando por Nicolás Oresme (1323-1382), obispo de Lisieux, que teorizó el movimiento rotatorio de la Tierra alrededor de su eje, siendo, por tanto, un precursor de Nicolás Copérnico, pasando después a Leonardo Garzoni, padre del magnetismo, y a Benedicto Castelli, experto de ciencia hidráulica, prosiguiendo con “el príncipe de los biólogos” Lázaro Spallanzani, primer naturalista de Europa, y  Buenaventura Corti, jesuita experto de física.


Lázaro Spallanzani, considerado uno de
los fundadores de la biología experimental


También, Luis Galvani, descubridor de la electricidad animal que, según Niels Bohr dio vida a una “nueva época en la historia de la ciencia”, el experto en mineralogía René-Just Haüy, el experto de fluidos Juan Bautista Venturi, sismólogos y meteorólogos como San Alberto Magno y el padre Andrés Bina, el padre de la microsismología Teodoro Bertelli, el micólogo don Santiago Bresadola, Georges Eduard Lemaître, sacerdote che teorizó el Big Bang.


Teodoro Bertelli, matemático y fundador de la Microsismología


Se termina con dos religiosos que todavía viven, y que, además, son entrevistados: Giuseppe Tanzella-Nitti, que se ha dedicado durante algunos años a la investigación científica en el campo de la radioastronomía y de la cosmología, y el físico don Alberto Strumia.

Se deshace así el mito por el cual el doblete sacerdotes-científicos “suena mal”. El problema es que los dogmas del positivismo, vinculados desde hace mucho a los ambientes liberales o a las dictaduras del siglo XX, dichos y repetidos infinidad de veces, han dejado mella en el imaginario colectivo, nutrido de una versión banal, incompleta y anti histórica del asunto Galileo”.

Fuente: religionenlibertad.com

martes, 24 de mayo de 2011

Benedicto XVI: "La cima del conocimiento de Dios se alcanza en el amor".

En la reunión que Benedicto XVI mantuvo con los docentes y estudiantes de la Universidad Católica del Sagrado Corazón recordó que “fe y cultura están intrínsecamente unidas”.

El Papa reconoció que nuestro tiempo está caracterizado por “grandes y rápidas transformaciones, que se reflejan también en la vida universitaria”. “La cultura humanista parece estar afectada por un progresivo deterioro y se pone el acento en las disciplinas llamadas 'productivas', de ámbito tecnológico y económico”.

“La cultura relega a la religión fuera de los espacios de la racionalidad: en la medida en la que las ciencias empíricas monopolizan los territorios de la razón, no parece haber espacio para la razón del creer, por lo que la dimensión religiosa es relegada a la esfera de lo opinable y de lo privado”.

En este punto de inflexión histórico, “es importante consolidar e incrementar la búsqueda de toda la verdad de nuestro ser”. “Fe y cultura son manifestaciones de aquel desiderium naturale videndi Deum presente es todas las personas”. “Cuando este matrimonio se separa, la humanidad tiende a encerrarse en sus propias capacidades creativas”; por esto, es necesario que en la universidad haya “ una auténtica pasión por la cuestión de lo absoluto, la verdad misma, y por tanto también por el saber teológico”.

“La fe ilumina la búsqueda del hombre, la interpreta humanizándola, la integra en proyectos de bien, arrancándola de la tentación del pensamiento calculador, que instrumentaliza el saber y hace de los descubrimientos científicos, medios de poder y de esclavitud del hombre”.

“El horizonte que anima el trabajo universitario debe ser la pasión auténtica por el hombre. "La ciencia se desarrolla como un cultivo verdadero y custodia del universo en el servicio a la persona”, y “servir al hombre es hacer la verdad en la caridad, es amar la vida, respetarla siempre, comenzando por las situaciones en las que es más frágil e indefensa”.

“La declaración de la fe y el testimonio de la caridad son inseparables”. “La cima del conocimiento de Dios se alcanza en el amor; este amor que no se contenta con ocasionales expresiones filantrópicas, pero que transforma el corazón del hombre y lo arranca de los egoísmos que generan miseria y muerte”.

La fe cristiana “no hace de la caridad un sentimiento vago y piadoso, sino de una fuerza capaz de iluminar los senderos de la vida en todas sus expresiones. Sin esta visión, sin esta dimensión teologal original y profunda, la caridad se contenta con la ayuda ocasional y renuncia al deber profético de transformar la vida de la persona y las mismas estructuras de la sociedad”.

“Este es un compromiso específico que la misión en la Universidad os llama a realizar como protagonistas apasionados, convencidos de que la fuerza del Evangelio es capaz de renovar las relaciones humanas y penetrar el corazón de la realidad”, dijo a los presentes.

Desde esta perspectiva, Benedicto XVI concluyó diciendo que “la Capilla es el corazón que late y el alimento constante de la vida universitaria”, “un lugar del espíritu, como decía Juan Pablo II, en el que los creyentes en Cristo pueden detenerse para rezar y encontrar alimento y orientación. Es un gimnasio de virtudes cristianas, en el que la vida recibida en el bautismo crece. Es una casa acogedora y abierta para todos los que, escuchando la voz del Maestro en su interior, se convierten en buscadores de la verdad y sirven a los hombres mediante su dedicación diaria a un saber que no se limita a objetivos estrechos y pragmáticos”.

lunes, 7 de febrero de 2011

Benedict XVI: on reason and faith

     Peter Seewald — One of your major themes is buiding a bridge between religion and rationality. Why do faith and reason belong together? Couldn’t we also simply “just believe”? Jesus says, “Blessed are they who do not see and yet believe."
     Benedict XVI — Not seeing is one thing, but even the faith of someone who does not see has to have its reasons. Jesus himself made faith thoroughly understandable by presenting it wih inner unity and in continuity with the Old Testament, with all of God’s commands: as faith in the God who is the Creator and the Lord of history, to whom history testifies and about whom creation speaks.
     It is interesting that this esential rationality is already in the Old Testament a fundamental component of the faith; that particularly in the time of the Babylonian exile it is said: ‘Our God is not one or another among many; he is the Creator; the God of heaven; the one God.” Thereby a claim is made, the universality of which was based precisely on its reasonableness. This core concept later became the meeting place between the Old Testament and Greek civilitation. For at approximately the same time as the Babylonian exile singled out in particular this feature of the Old Testament, Greek philosophy also developed, which now looked beyond the gods and inquired about the one God.
     Today it is still the major task of the Church to unite faith and reason with each other, to write looking beyond what is tangible and rational responsibility at the same time. For after all, reason was given to us by God. It is what distinguishes man.
 
Benedict XVI, Light of the World, A Conversation with Peter Seewald, 2010.
(Para traducir mas rapidamente esta entrada te aconsejo que cliques en el tituto del articulo para separarlo de los demas y, entonces, clicar en "Translate". En pocos segundos lo tendras traducido al castellano o los idiomas del index.)

lunes, 19 de julio de 2010

Mateo 12,38-42: "Queremos ver alguna señal milagrosa"

Mateo 12:38-42

Algunos de los fariseos y de los maestros de la ley le dijeron:
—Maestro, queremos ver alguna señal milagrosa de parte tuya.
Jesús les contestó:
—¡Esta generación malvada y adúltera pide una señal milagrosa! Pero no se le dará más señal que la del profeta Jonás. Porque así como tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de un gran pez, también tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en las entrañas de la tierra. Los habitantes de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán; porque ellos se arrepintieron al escuchar la predicación de Jonás, y aquí tienen ustedes a uno más grande que Jonás. La reina del Sur se levantará en el día del juicio y condenará a esta generación; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí tienen ustedes a uno más grande que Salomón.

Es normal que las personas busquemos certezas. Somos tan frágiles y débiles que la fe muchas veces nos da miedo pues nos arranca de nuestras seguridades para llevarnos al misterio. Por eso, nos sentimos mucho más comodos cuando tenemos certezas que cuando tenemos fe. Las certezas nos dan fuerza, autoridad, orgullo, poder; sin embargo, la fe nos hace ser humildes, flexibles, tolerantes, compasivos.
 
Aquel día, Jesús se enojó con los fariseos y maestros de la ley porque buscaban una señal milagrosa que les diera la certeza de que Jesús tenía poder. Los evangelios nos muestran que los fariseos y maestros de la ley perciben el poder solamente de una manera: el poder nos confirma en lo que somos y en lo que valemos; Jesús, por el contrario, entiende el poder de Dios como una gracia que nos cambia y transforma.

La imagen de Jonás en el vientre de la ballena asi como la imagen del Hijo del hombre en las entrañas de la tierra son ejemplos del poder de Dios para cambiarnos y transformarnos radicalmente. Discutir la verosimilitud del episodio de Jonás en el vientre de la ballena (¿puede una ballena tragarse a un hombre? ¿puede Jonas sobrevivir tres días en el vientre de una ballena?) puede cegar nuestro entendimiento y que no comprendamos mensaje que este episodio contiene.

Lo que Jesús dijo al final de su respuesta inquietó y molestó mucho más a los maestros de la ley que la negativa a darles una prueba de su poder. Jesús les dice que los páganos de Ninive y la reina (pagana) del Sur resucitarán para juzgarles! La razón: esos pecadores cambiaron al escuchar a Jonás y a Salomón, mientras que los fariseos y maestros de la ley siguen en sus trece.

viernes, 21 de mayo de 2010

Razon y Fe

Me decia un amigo esta semana que la espiritualidad del ser humano esta todavia en una fase muy primitiva. "What do you mean?" "Que quieres decir?", le dije. Tratare de resumir su explicacion:

"La persona cuya razon esta influenciada por sus miedos, prejuicios, privilegios, antojos, simpatias, etc., es una persona con un uso muy primitivo de la razon. Esto es evidente cuando estudiamos como explicabamos los fenomenos atmosfericos hace miles de anos... Entonces, ya utilizabamos la razon para explicar lo que ocurria a nuestro alrededor. Era una razon muy primitiva, influenciada por nuestros miedos y pasiones, pero razon al fin y al cabo. Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que utilizamos la razon como una herramienta de trabajo. Hoy cuando estudiamos los planetas, las estrellas, el universo..., el 99.999999999% de nuestras energias la dedicamos observar y aprender de lo que tenemos delante de nosotros. Por eso, en un mismo laboratorio puedes hallar personas, con muy diferentes creencias que, sin embargo, no tienen problema para trabajar juntos "observando, aprendiendo, conociendo".

Entonces, me hablo de la religion:

"El problema que yo veo con las religiones y las iglesias..., es que el dialogo, la busqueda de Dios y del bien comun, estan tan influenciados por la manera de pensar de cada grupo religioso, que en el momento que hay una tension doctrinal, es decir, algo que pone a prueba la capacidad del grupo para reaccionar, este se rompe y disgrega, lo cual es tipico de una espiritualidad muy primitiva."

Yo le dije:

"Me estas diciendo que tenemos que separar nuestra manera de pensar y ver la realidad, de nuestras creencias?"

A lo cual respondio:

"Por supuesto. Si nuestra manera de pensar y observar estan dominadas por nuestras creencias, entonces, no observamos ni descubrimos puesto que acomodamos lo que vemos a lo que creemos. Y asi no hay manera de crecer. Una persona espiritual es, ante todo, una persona que se vacia de si misma... y se prepara para el encuentro."

Entonces, le pregunte:

"Y que podemos hacer para separar nuestros deseos, miedos, expectativas, prejuicios..., de nuestra fe y espiritualidad?"

Y me dijo:

"No tengo ni idea. Yo soy cientifico, tu deberias saberlo ya que eres sacerdote".